Capitulo VII
(en el bosque)
Están agotadas, casi han perdido toda la energía recién adquirida, y lo peor es que Mark no ha dejado de sangrar, su pierna está mal… está más débil… si no hacen algo pronto lo perderán…
Derek aun permanece de pie y Arizona no deja de golpear una y otra vez a cualquier lobo que se acerque lo suficiente, antes que Callie lo espante.
-debemos hacer algo…Mark está perdiendo demasiada sangre…-golpe seco de su vara sobre la cabeza de un enorme lobo gris- … no podemos dejar que muera…-otro golpe seco pero esta vez de Cristina, contra un lobo pardo.
-no creo que aguantemos mucho más Callie- le responde entre jadeos por el esfuerzo.
El mismo lobo gris que antes la ataco, vuelve a la caza, acercándose por el flanco izquierdo, Callie no da más y sabe qué sino resisten morirán, de una forma muy dolorosa y lenta.
-no dejen de golpear…o nos devoran- las regaña Meredith
Pero el escenario está en contra de ellas… las fuerzas les fallan y los lobos no paran de asechar y de atacar, no temen avanzar… no se detienen en el intento de capturar a uno de ellos.
-no se detengan…no se deten…- un ruido de hélices llama su atención… el ruido se acerca, y los lobos arrancan, mientras ellos tratan de ver de dónde proviene ese ruido milagroso.
-¿nos han encontrado?-pregunta una escéptica Cristina
-¿estamos soñando?- una entusiasmada Meredith
-¡nos hemos salvado! ¡nos hemos salvado!- salta de la alegría, soltando la vara y alzando los brazos hacia el cielo, mientras observa como varios hombres vestidos de militar entran en su campo de visión, todos fuertemente armados… todos con una sonrisa entre el alivio y la preocupación, al ver a la mayoría de pie.
-si… se han salvado- fue lo único que alcanzo a decir uno de los soldados, antes de que Meredith y Callie se abalanzaran sobre él entre un llanto de alivio y alegría.
-gracias, gracias, gracias- fue lo único que decía Derek arrodillándose y llorando de igual manera que las chicas.
-por favor, por favor… Mark esta grave… por favor… trátenlo a el primero… por favor sálvenlo- suplica una llorosa Arizona, desde el suelo… mientras otro soldado corría hacia Mark y lo revisaba.
-debemos partir de inmediato… a perdido demasiada sangre- le dice preocupado a sus compañeros.
-¿saben donde están los demás?- les pregunta otro de los soldados tras conseguir que se calmen un poco, y saber que eran mas o menos diez personas, y solo había contabilizado a seis.
-…- por un momento nadie hablo, dejando claro que ya estaban muertos.
-saben donde están?
-un poco mas allá… no pudimos defenderlos… los lobos nos atacaron y… no pudimos defenderlos…- fue Callie la que hablo.
-no se preocupen, nosotros nos encargamos de todo…- viendo la angustia y la culpa en esos hermosos ojos negros- por favor… cálmense, y tomen los medicamentos que mis compañeros les den, son tranquilizantes para que nos podamos ir- sin dejar de mirar a Callie, provocando que Arizona se ponga de muy malas pulgas… si Mark estuviera viéndola, seguro y le suelta alguna estupidez.
PLAY
Placebo - Running Up That Hill (traducción español) watch?v=HZA1EKTO3js
Poco a poco van subiendo en el helicóptero, vuelven a la civilización, los rescatistas los anestesian, ya que saben que lo más probable que nunca mas volverán a subir a un avión por voluntad propia.
Callie es la menos grave, pero aun así la tratan con extremo cuidado, luego esta Meredith, quien tiene una contusión craneal, pero al moverse y el poder caminar, además de haber pasado casi una semana lo más probable es que solo sea deshidratación, Cristina tiene una contusión en el hombro izquierdo, pero por lo demás no tiene nada… a simple vista, Derek tiene una grave herida en su mano izquierda, y al igual que todos esta deshidratado, Arizona tiene una de sus piernas con una rotura expuesta pero gracias a los cuidados de Callie, lo más probable es que la conserve, la última palabra la tendrán los médicos que la revisen, Mark tiene una fuerte contusión torácica, que ha agravado por la hemorragia que tiene por la mordedura de la pierna, reciente hecha, Peter es el más grave de todos, esta inconsciente, y sus lecciones son… es un milagro que aun este con vida, Lexie Grey, Jackson Avery y Aprille Berner… de ellos solo quedan pocos rastros… los lobos comieron gran parte de sus cuerpos…
En el hospital Vázquez están llegando todos los familiares, la agonía y la alegría se mesclan con la impaciencia, de saber como están, de verlos, de abrazarlos… de decirles todos los sentimientos que han guardado, de besarlos de arroparlos…la impaciencia aumenta por momentos… aun que ya saben que los traen de camino y de que no tardan en aparecer.
-¿Por qué tardan tanto? dijeron que solo eran 5 minutos y ya han pasado 10… pero ¿alguien me respon…
-¡mujer! ¡32 años, fuerte contusión craneal, la han anestesiado y…
-¡Meredith!- salta al verla Gary Grey, poniéndose nervioso repentinamente- ¿y Lexie? ¿Dónde está Lexie?- mirando hacia atrás de la enfermera que empujaba la camilla de Meredith.
-vienen más atrás, los están bajando del helicóptero… por favor señor… apártese- Gary se había abalanzado a abrazar a una inconsciente Meredith
-¡mujer! ¡32 años, rotura expuesta en pierna izquierda!- entra tras Meredith, un enfermero con Arizona
-¡Pequeña!- gritan los padres de Arizona, acercándose a la camilla, pero el enfermero mas rápido, los detiene.
-por favor, ya tendrán tiempo de verlos, dejen que hagamos nuestro trabajo, después tendrán todo el tiempo del mundo- dejando a unos padres angustiados tras de él.
-¡hombre! ¡36 años, fuerte contusión cardiovascular y un desangrado considerable en la pierna derecha, producto de una mordedura de lobo… al parecer-
-¡papá! ¡papito, papito!- lloraba amargamente la pequeña Sloan, siendo abrazada por Miranda.
-¡mujer! ¡32 años, dislocación de hombro izquierdo! ¡al parecer ya se lo han repuesto!
-Cristina- susurra Owen, quedándose clavado en el sitio, solo la ve pasar.
-¡hombre! ¡fractura en mano izquierda y deshidratación!-
-¡Derek!- dos de sus hermanas y su madre se levantan como un resorte al verlo pasar… preocupadas por su mano, pero aliviadas de verlo con vida.
pasan unos minutos y nadie entra como los demás, la familia de los que aun no han pasado caen en la cuenta de que ya han entrado 5 y que según la enfermera de la tabla de informaciones les había informado, era que uno de los siete que habían encontrado, había muerto en el camino al hospital.
-no, no, no, no- decía una angustiada Rosita, madre de Aprille
la madre de Jackson solo la abraza, ella también esta angustiada, no ha aparecido Jackson… no lo han traído.
-¡Familiares de Lexie Grey, Jackson Avery y Aprille Berner!- los parlantes del hospital- se solicita que se acerquen a la tabla de información por favor… gracias-
todos como un piño, se acercan, abrazándose unos a otros, rogando con todas sus fuerzas que estén bien, que vienen en otro helicóptero, que estén bien…que estén con vida. Los hacen pasar a una pequeña salita, donde los espera un médico y un psicólogo. Nada más entrar y ver sus rostros, saben que es lo que les van a decir.
-lamento…- comienza a decir el médico encargado para estos casos, pero los llantos lo interrumpen- lamento informarles… siento ser el responsable de dar esta fatídica noticia… según el informe de los rescatistas, los tres habían muerto hace ya varios días…
-según mi experiencia… por que se dan tantas molestias… ¿Qué ha pasado?- es Fernández el que pregunta.
-los restos, están en el depósito, pero hemos querido decirles en persona y en privado, antes de que los vean… será una dura experiencia- les advierte.
la escena no podía ser más cruda, traumática y dolorosa para los familiares de las víctimas del accidente, los cuerpos casi irreconocibles, desgarrados, mutilados, era algo más de lo que podía ver cualquier madre, padre o hermanas… no podían creer, no querían creer… esto era una pesadilla… una pesadilla maldita.
Los padres de Callie, cada vez se ponían mas nerviosos, Callie no había aparecido, no estaba entre los muertos, no estaba entre los heridos… no estaba, no estaba.
-¿papá? ¿mamá?- un leve susurro los sobresalta, ambos estaban abrazados, tratando de aguantar la angustia.
-¿hija?- el primero en levantarse y correr abrazar a la niña de sus ojos… a la luz de sus días… a su hija… fue su padre… siempre el primero en socorrerla, el primero en estar firme al pie del cañón, el primero en tenderle la mano cada vez que se cayó en su niñez, su apoyo, su pilar… su padre.
-papi…papi… papi- las lagrimas no dejan de correr por su mejillas mientras lo abraza con las pocas fuerzas que tiene, su padre… estaba allí… como siempre… con un abrazo para reconfortarla… su padre- papi.
-hija… Callie- susurra una aliviada Teresa… sabe la conexión de su esposo con su hija, saber que su hija aun respira, que aun camina, que aun los recuerda… que aun está viva- cariño… mi pequeña- no deja de sollozar, mientras siente el fuerte abrazo de su pequeña… el alma está de vuelta… la luz al fin alumbra su día… su hija está bien… está bien
Pero la preocupación les recorre el cuerpo, cuando en brazos de su madre, Callie se desvanece… al fin los calmantes hacen efecto… al fin está tranquila… pero eso sus padres no lo saben, y desesperados gritan y piden auxilio, rápidamente dos enfermeras llegan a socorrer a esos angustiados padres, y les tranquilizan al ver que sus constantes son estables, y que definitivamente están frente a una joven a quien los somníferos y los tranquilizantes dados así casi 2 horas le están haciendo efecto.
- no se preocupen… debe ser que se calmo, por lo que nos avisaron, todos tomaron unos fuertes somníferos y tranquilizantes para que puedan volver sin alterarse… en el caso de la señorita Torres… nada hizo efecto por lo que viajo bajo la atenta vigilancia de los rescatistas, y hace poco termino de dar su declaración de los hechos.
-¿Qué nos trata de decir?-
-que su hija está bien Sra. Torres, solo está dormida- la tranquiliza con una bonita sonrisa.
-gracias-
-no hay por qué… no se preocupe, la llevaremos de todas maneras con los demás, la dejaremos en observación… solo para asegurarnos de que todo está correcto… le haremos unos exámenes básicos, para descartar lesiones internas.
CORTA LA CANCIÓN
