Bueno, aqui os traigo el nuevo capitulo, perdonen la tardanza pero no me venia la inspiración ni nada

Quiero agradecer nuevamente los Review de mis dos fieles fans, gracias por el apoyo, de verdad :'3

Capitulo 3: Helado

-Creo que aceptare – Dijo Aerith mientras dirigía su mirada hacia la ventana – pero habrá una condición – le sonrió al pelinegro mientras se apoyaba en el borde de la ventana

-¿Condiciones eh? Bueno, siempre y cuando no me pidas que robe un banco, ya que eso te costaría mas que un helado – respondió el muchacho de ojos azules mientras reía

-Descuida, ya luego discutiremos el atraco al banco, conseguiré las mascaras y todo – Dijo la castaña siguiéndole la broma, ciertamente se sentía cómoda bromeando con alguien de esa forma, era bastante su estilo y con sus dos comunes amistades era rara la vez que lo hacia, de haber dicho algo así Yuffie hubiera considerado muy seriamente y Vincent, creo que conocemos bastante bien su actitud como para contar lo que hacia

-Bueno, yo tengo una motocicleta para escapar – Zack se recargo de la misma forma que Aerith en la ventana siguiente a la de ella

-Parece que tenemos todo cubierto, pero eso no es lo que te quiero pedir

-¿No? Vaya, yo ya hacia mi vida con todo ese dinero y nosotros escapando, conduciendo por las carreteras escapando

-Tendrás que esperar para eso, quiero…¿No te reirás verdad? – pregunto Aerith mientras le miraba a los ojos al joven, en su rostro se dibujaba levemente el sonrojo

-Lo juro con la garra – sonrio el joven mientras estiraba su meñique

-Con la garrita no, con el corazón – le sonrió la castaña tímidamente aun con el sonrojo presente en su rostro

-Vaya, eso es nuevo, pero lo juro –el pelinegro rió e hizo una cruz en su corazón

-Quiero que nos sentemos en ese jardín donde se sientan todos aquellos populares, tu sabes, donde están los árboles de Bobozanas

-Vaya, ¿Desde cuando ese lugar es zona de los "populares"? y ¿a que llamas tu populares?

-pues…tu sabes, a ustedes… -Respondió tímidamente la ojos de esmeralda mientras se llevaba sus manos a su espalda y daba largos y lentos pasos formando círculos con su trayecto

-¿Nosotros? ¿los que somos hermosos? – se acerco el joven con su sonrisa galante para rodearla con el brazo

-No, los presumidos que se dicen hermosos y los demás lo creen – respondió un tanto irritada Aerith mientras se alejaba del brazo de su compañero, durante los últimos momentos ella se vio fascinada por el atractivo del joven, no físico si no por aquella chispeante personalidad, pero si algo no toleraba era aquellos que presumían demasiado y usaban eso para beneficio propio, fuera cual fuera, que les hicieran trabajos, prestar dinero o muchas mas (de las cuales Aerith fue victima de muchas)

-Pues me parece que usted lo cree, señorita, pero dejemos esto de lado, pues usted y yo tenemos pendiente un helado, oh espera, eso rimo – rio el muchacho mientras le sonreía a la joven con ojos de esmeralda

-Créeme que de no ser por el clima no aceptaría nada – respondió la joven mientras le daba la espalda al pelinegro y comenzaba a andar con su rostro sonrojado

-Se te quitara el enojo cuando vayamos a los árboles de Bobozanas – dijo el moreno mientras comenzaba a caminar al lado derecho de la joven – Incluso podríamos comer unas cuantas Bobozanas

-¿¡eh?! ¿se puede? – Susurro la ahora aterrorizada chica ante la posibilidad de hacer algo que les ocasionase mas problemas, incluso uno mas serio, pues ese árbol era orgullo de la escuela, los árboles que producían Bobozanas eran bastante delicados, con los cuidados adecuados pueden crecer majestuosamente y producir frutos grandes y jugosos, había gente que plantaba y cuidaba los árboles y cobraban bastante por ello, era un negocio bien pagado entre los ricos y excéntricos y la escuela no era la excepción.

-Claro, de hecho el hombre que los planta es…se podría decir que amigo de mi tío, al igual que el director de la escuela, así que tal vez tengamos la fortuna de probar una – respondió el joven para tranquilizar un poco a Aerith

-Vaya, parece que tienes palancas por todos lados ¿Cómo se llama tu tío?

-Angeal, es el hombre que me ha criado desde hace tiempo, pero si te cuento ahora no tendremos de que conversar con el helado – Respondió el oji azul mientras salían de la escuela hacia el patio y tomando dirección hacía el árbol de Bobozanas

-El jardín esta muy bien cuidado, me gusta la ubicación de las flores y el orden en el que están, cada color resalta tanto de otro y le dan un brillo especial, es algo maravilloso de las flores ¿No crees? – Dijo la joven mientras miraba a su alrededor aquel camino de péquelas piedras que a los al rededores estaba adornado con las flores de distintos colores, después de estas había un pasto bastante verde y lleno de vida

-¿Sabes mucho del tema no?

-Mi madre tiene una florería, pero si te contara no tendríamos de que hablar ¿verdad?

-Touche Aerith – guiño el ojo Zack hacia la castaña

Caminaron un poco durante un poco mas hasta llegar a aquel terreno un poco mas elevado que el resto del patio, ahí estaba aquel orgullo de la preparatoria Midgar, era conocido como "El camino de Bobozanas" pues es un largo camino serpenteante de piedras rojas y a los bordes se alzaban los árboles. Uno de las características mas atrayentes de los árboles eran sus troncos retorcidos, formaban unos grandes arcos y las pocas hojas que tenían caían levemente, en las ramas delgadas se filtraban levemente los rayos del sol, dando una sombra relajante acompañada de unos cálidos rayos de sol que acariciaban levemente los rostros de la gente que paseaba por aquel paisaje tan maravilloso. Al final de las ramas colgaban las famosas Bobozanas, grandes manzanas de un color purpura con un sabor único.

-¿Sabes por que se llaman Bobozanas? – pregunto Zack mientras estiraba su brazo para tomar una y darle un pequeño mordisco

-Sorpréndeme – dijo la joven mientras cruzaba los brazos y se deleitaba con la vista que tenia del joven

-Crecen durante distintas épocas del año, podríamos decir que cuando se les pega la gana, por eso la gente las llama "Manzanas Bobas" o "Bobozanas" – El chico le paso la fruta a su compañera – Muérdela

-¿De donde sabes eso? – pregunto la castaña mientras tomaba la manzana y le daba una pequeña mordida y saboreaba lentamente como la crujiente fruta se hacia puré en su boca y el sabor se liberaba completamente

-Me lo dijo mi tío

-Parece una buena persona

-Lo es, lo conocí hace un par de años, digamos que yo andaba en malos pasos cuando le encontré, me hablo del respeto a uno mismo y a los demás, me hablo del honor, de los sueños, me dio una nueva visión de lo que podía ser mi vida y aun que fuera un mecánico sin mucho trabajo, me dejo vivir con el y llevo una vida mas recta, juntos solemos arreglar motocicletas, la que conduzco en una vieja que me regalo hace un par de años, el ha hecho tanto por mi y nunca sabré como pagarle todo lo que ha hecho por mi

Aerith no podía creer lo que escuchaba ¿de verdad era este el chico que robaba la inocencia de las jovencitas? ¿Podría este joven que ahora se ganaba una imagen honorifica en los pensamientos de Aerith ser tan vil como toda la gente lo comenta? Ciertamente la mente de Aerith estaba en el otro lado ahora, nada de lo que pudiera decirle podría cambiar la opinión sobre el joven Fair

-Vaya…¿así que de ahí viene tu actitud de chico malo? – Respondió la chica en un tono mas animado para romper un poco el ambiente que ahora se tornaba triste y nostálgico, sobre todo por la expresión que ahora portaba el pelinegro, su mirada parecía perdida en una vista hacia el pasado turbulento que parecía tener y que aun hoy en día, le pesaba fuertemente en su corazón

-Puede ser, pero debes admitir que es un imán de chicas – rio el caballero mientras acercaba su rostro al de Aerith y una vez mas el color de sus ojos se fusiono en un momento en el que sus pasos fueron mas lentos y el mundo parecía recorrer mas lento, el trance era placentero tanto para Aerith como para Zack, pero la castaña no pudo seguir y le dio un pequeño empujón

-No seas presumido

Ambos rieron alegremente por unos segundos cuando vieron que aquel camino había llegado a su fin, al final de aquel recorrido de arboles había un pequeño quiosco con una mesa de piedra en el centro del lugar con algunas sillas alrededor de la mesa, rodeando el quiosco había flores de magníficos colores que brillaban fuertemente con los leves rayos del sol que las acariciaban y danzaban alegremente con la fresca brisa del viento

-Llegamos al sitio de los "populares" ¿Cómo te sientes? – pregunto el joven mientras se adelantaba un poco y se sentaba en la mesa de piedra

-Como toda una reina llegando a su palacio – respondió la castaña mientras observaba maravillada aquellos árboles tan grandes y bien cuidados, las flores en el piso que adornaban el lugar, la ubicación de todo era tan perfecta, un bello jardín que solo podía hacerse realidad en los sueños de Aerith, un sueño que ahora tenia no ella sola o con sus amigos como siempre lo soño, si no con alguien que era un completo desconocido y hasta hace unos momentos, un pervertido abusador de jovencitas.

-se te ve bastante alegre, increíblemente, tus ojos tienen mas brillo del que uno puede soportar, son bastante…lindos – susurro el pelinegro mientras desviaba la mirada hacia el cielo y su rostro se enrojecía

-Es por que lo estoy Zack, gracias por traerme aquí…de verdad lo aprecio – respondió Aerith mientras se acercaba a su anfitrión y se sentaba a su lado en la mesa

-Parece que el que nos saquen de clase no es tan malo ¿verdad?

-Podría acostumbrarme – rio levemente la joven

-No lo hagas, no te eches a perder, escuchaste a Tseng, soy una mala influencia

-Si, no solo Tseng me pide que me aleje de ti

-¿A que te refieres? – pregunto el joven mientras dedicaba su mirada hacia la joven

-Olvidémoslo, oye, creo que tu me debes algo – dijo la castaña en un tono cantadito mientras golpeaba el brazo del joven

-¿Quieres que iniciemos con los besos tan pronto?

-¡ZACK! – La chica enrojecida golpe el brazo del pelinegro

-¿te han dicho que pegas fuerte? – rio el muchacho

-Y lo hare mas si no me traes ese helado – Dijo enojada Aerith aun con ese rojo adornando adorablemente sus mejillas

-Lo que usted diga, espera aquí, volveré en un momento – y así Zack salió rápidamente por aquel serpenteante camino adornado con arboles en busca del capricho de su invitada.

Zack recorría rápidamente los caminos hasta llegar a una de las paredes que rodeaban el instituto, sin perder velocidad ni tiempo dio un gran salto para tomar el borde del muro e impulsarse con sus brazos para saltarlo, una vez libre de aquella enorme jaula para miles de aves fue corriendo las calles con dirección a aquella pequeña heladería ubicada en una esquina. El joven era cliente frecuente en aquel lugar y digamos que la mayoría de sus visitas era en horas de clase cuando lo sacaban a patada de las aulas, fuera por mal comportamiento o por llegar tarde.

-¡BUENAS KUNSEL! – grito Zack mientras entraba con los brazos abiertos a la heladería

-¡BUENAS ZACK! – de la parte trasera de la nevería salió un hombre de la misma complexión que Zack, un poco mas bajo, no puedo definir mucho de su rostro pues siempre lo trae tapado por un casco de caballero - ¿Cómo esta mi infeliz favorito?

-Dímelo tu, aun no me haz pagado lo que me debes – respondió Zack mientras se cruzaba de brazos y miraba acusadoramente al enmascarado

-Oye quedamos que serian helados de por vida ¿No? – rio nerviosamente el joven mientras daba unos pequeños pasos para atrás

-La heladería de tus padres es bastante buena para que andes haciendo ese tipo de pagos – rio el joven, Kunsel era un viejo amigo de Zack, lo conoció en practicas de basquetbol cuando eran mas joven, el enmascarado ciertamente es mas joven que Zack, por un año y su admiración siempre ha sido ser como el, aun que, si de conocimientos generales se trata, Kunsel es un genio, siempre apoya a Zack explicándole de cabo a rabo lo que necesite, el celular del pelinegro estaba lleno de mensajes con información bastante vital de Kunsel

-Ellos lo entenderán, ahora, tu nunca vienes de visitas ¿Helado de galleta? – respondió el joven mientras se acercaba al mostrador

-2 por favor – respondió el joven con una sonrisa de orgullo y un dos dibujado en sus dedos

-Vaya, el joven Fair invito a alguien ¿verdad? – Respondio Kunsel mientras servia los helados en unos vasos blancos

-¡SI! Juro por dios que es la chica mas hermosa que haya visto, tiene una mirada que enloquece y…no podría explicártelo – dijo el joven suspirando mientras se apoyaba en el mostrador

-Pero dime ¿Sigues con los problemas de reputación? – respondió poniendo los helados acompañados de crema batida y jarabe de chocolate en la mesa

-Si…no entiendo Kunsel, no la trate mal, no hice nada que no debiera hacer ¿Por qué ella respondió así? - pregunto el pelinegro con una enorme mirada de decepción

-Anda, piensa ¿Qué diría Angeal?

-No se…algo como "El honor vive dentro de nosotros, no en la boca de los demás" o yo que se

-Bueno, suena mejor de lo que uno piensa –rio el muchacho enmascarado entregándole los helados al joven

-Lo se, debería dedicarme a las imitaciones de Angeal

-Pagaría por verte

-Mejor págame lo que me debes

-Ten los helados y se feliz – respondió nervioso de nuevo

-Gracias, nos veremos luego – dicho esto chocaron puños y Zack se dirigió nuevamente hacia la escuela, esta vez el problema fue entrar, tuvo que eludir a un guardia de la puerta trasera, pues el contenido en sus manos le impedía hacer la acción anteriormente realizada para escapar. Una vez dentro tomo rápida dirección hacia el camino de arboles, esperaba que ella no se hubiera ido o algo, pero después recordó lo atarantada que se encontraba con en el jardín y la sorpresa en esta ocasión seria si ella quisiera dejar el lugar.

Acercándose mas y mas al lugar donde su invitada esperaba, escucho levemente un susurro seguido de una risa, una risa familiar, ¿Era la de Aerith? Pero ¿Cuál era la otra voz? Poco a poco como el pelinegro se fue acercando los susurros comenzaron a tomar forma, una voz masculina, no muy grave pero bastante harmoniosa, lo que se desprendía de ella dejo a Zack helado al reconocer de inmediato, no la voz, si no el contenido de lo que era

"La guerra trae impasible la destrucción del mundo. El prisionero parte con su nuevo amor, ambos embarcados en un nuevo periplo.

Le guía la esperanza de que el don le dará la dicha. También el juramento contraído con sus hermanos.

Ninguna promesa compartieron los enamorados, pues en sus corazones sabían que se reencontrarían."

Zack solo pudo poner una mirada iracunda mientras se controlaba para no tirar los helados al piso e ir a golpear a quien ahora podía observar claramente, dio fuertemente sus pasos para hacer notar su presencia a las dos figuras con pelo castaño que ahora estaban tomadas de la mano

-Genesis…

Continuara

Continuara

Asi concluye la programacion de hoy :3

que les parecio? saben? tengo ultimamente la duda de si estoy manejando bien las personalidades de ambos, digo, no llevo tanta experiencia con esta pareja y no se si deberia ir mas lento o el ritmo va bien, que creen ustedes? su opinion es valiosa :3

una vez mas, gracias por leer, les deseo, buena noche

PD: queria seguirle al capitulo pero me parecio un final muy dramatico :B