Pues bueno, aquí esta el capitulo 5 *Tonito de victoria de Final Fantasy* Bueno, antes que nada, gracias nuevamente por sus reviews, y por ahí corregiré el pequeño error que tuve con Sephiroth, me deje guiar por el cliché de los SOLDADO con ojos azules, una disculpa por eso. Bueno, este capitulo va mas para el Vincent x Yuffie que ya los tenia bastante olvidados D: bueno, sin mas que decir, disfrútenlo :3
Capitulo 5: Yo te protegeré
Infinitas fueron las 2 clases que tuvo Aerith después de recibir la nota de Vincent ¿Por qué es que Yuffie se había enterado de lo sucedido? Pensaba seriamente una conexión mental entre el muchacho de ojos rojos y la pequeña pelinegra, cuando se dio cuenta que de ser así, Vincent se habría dado un tiro en la cabeza de tantas cosas absurdas que Yuffie le diría las 24 horas del dia los 7 días de la semana, rio un poco ante esa imagen, pero recordó la duda principal, con su dedo índice toco levemente el hombro de Vincent y este la miro por encima del hombro
-¿Qué? – Pregunto Vincent en susurro y con su habitual mal humor
-¿Cómo Yuffie se entero? ¿A caso hablan telepáticamente? – Dijo Aerith, la sorpresa para Vincent es que no había tono de broma en sus palabras, sonaba bastante convencida de eso
-Me hubiera volado la tapa de los sesos hace mucho de ser asi – Arqueo una ceja y dedico su mirada hacia la pizarra del salón donde el profesor Hojo explicaba la clase de química con aquel tono macabro que el viejo científico posee
-Gracioso, pero ¿Cómo lo supo? – Susurro nuevamente la castaña tocando le repetidamente el hombro a Vincent mientras inflaba una de sus mejillas en señal de capricho
-Vino después de terminar la clase de Tseng – Gruño entre dientes el pelinegro guardando toda emoción que pudiera emerger en ese momento, ciertamente no era una persona con quien bromear, de no ser Aerith quien le molestaba, hubiera recibido un buen golpe en la cara o alguna palabra hiriente al mas puro estilo de Vincent
-¿Y que dijo? – Pregunto atemorizada la joven de ojos de esmeralda
-¿Dónde estaban que no escucharon sus gritos?
-Muy al fondo del camino de Bobozanas, fue un placer conocerlo, señor Valentine – La castaña toco el hombro de su compañero y bajo la cabeza
-El placer fue mío señorita Gainsborough – la sorpresa fue enorme el que Vincent no hubiera ignorado la broma por parte de Aerith y le hubiera seguido el juego, eso alegro un poco mas a Aerith, aun que no tardo mucho en preguntarse ¿Y si de verdad estamos muertos y Vincent se estaba despidiendo honradamente de su compañera de aventuras?
Se escucho finalmente el timbre que anunciaba el recreo, para Aerith fue casi infartante el sonido, otras veces se lo habría tomado como milagro, pues las clases de Hojo suelen ser largas y el tenia ese mágico tono de voz que le obligaba a uno a caer dormido mientras trataba de explicar. Aerith y Vincent salieron como de costumbre del salón a esperar la pequeña ráfaga de humo tira almuerzos y levanta faldas, pero sorprendentemente, la vieron caminar a lo lejos, parecía una persona normal, la gran mayoría estaría pensando que la raptaron y la reemplazaron o algo por el estilo, su mirada se veía bastante fría y pesada como un iceberg y tal cual como un iceberg, la punta es todo lo que se ve, quien sabe que ocultos pensamientos tendría la joven en su pequeña cabeza ¿Decepción? ¿Enojo? ¿Tristeza?
-Hola muchachos ¿Qué tal sus clases? – Pregunto la pequeña pelinegra mientras les dedicaba una tierna sonrisa, Vincent y Aerith estaban bastante sorprendidos, se miraron de re ojo un par de veces
-Estas ¿Enojada? – Pregunto Aerith mientras inclinaba la cabeza y con todo el miedo del mundo sobre sus hombros
-¿Por qué habría de estarlo? ¿Han estado haciendo algo a escondidas, pilluelos? – Respondió la asiática mientras señalaba con sus dedos a sus acompañantes
-No, pero sabes lo que Aerith – Directamente Vincent fue callado por el dedo índice de la pelinegra mientras esta negaba con su cabeza – Confió en que Aerith conservo su ropa interior puesta, aparte, mientras sigan en la escuela, conservo un poco mas la cama
Y dicho esto, todo el peso de culpabilidad y preocupación había desaparecido de los pequeños hombros de Aerith, la atmosfera se hizo mas ligera, como lo era todos los días, las conversaciones fueron las mismas, absurdas bromas entre Aerith y Yuffie y los facepalm que Vincent se daba repetidamente dejando marcas en su frente, aun que eso no era todo, durante la charla en Vincent crecía cierta preocupación, la llegada de su compañera no anunciaba nada bueno y un cambio de animo repentino no era común en la pelinegra.
Terminado el recreo Yuffie se despidió de sus compañeros como de costumbre y se fue con el animo por los cielos, a diferencia de cuando había llegado, todos se calmaron al ver a la habitual Yuffie Kisaragi en acción, gritando cosas que no debía y corriendo de un lado a otro. Los otros dos entraron a su salón y tomaron asiento esperando que iniciara la clase
-Yuffie no esta bien – Dijo Vincent sin siquiera ver a su compañera
-Pero…Le vi bastante contenta – Respondió Aerith un tanto nerviosa, ¿seria verdad eso? ¿A caso conocía solamente una faceta de su querida amiga Yuffie? Aun que después de un poco de reflexión parecía lógico, de cierta forma Yuffie y Vincent han sido mas unidos desde siempre, los une ese fuerte sentido de sobre protección hacia la pequeña Aerith, además de que pasaban bastante tiempo juntos mientras practicaban toca clase de deportes, la castaña se dio cuenta en ese momento que algún extraño patrón se presento en Yuffie sin que ella se diera cuenta, aparte que Vincent era un gran observador y se dio a la tarea de estudiar los rasgos faciales de la gente en distintas situaciones de humor, Vincent cada vez sorprendía mas a Aerith, ya fuera por que supo leer los delicados rasgos de la joven asiática o por tener tal vinculo con ella
-Tal vez estoy un tanto paranoico, como sea, ¿No tienes la entrevista con el club de jardinería hoy? – Pregunto Vincent tratando de desviar un poco el asunto, pues no quería que Aerith se mantuviera preocupada todo el día, en el club de jardinería, aun que muy poco conocido y habitado, tenia una tarea importante, cuidar los jardines que acompañaban la escuela y el camino de Bobozanas, no era como si no dejaran entrar a cualquiera, pero Aerith iba determinada en dar una buena impresión, su familia por el lado de la madre son jardineros desde varias décadas atrás y quería alzar el nombre de su familia, es por eso que debía ir concentrada en dar todo su esfuerzo para impresionar al presidente del club
-¡SI! Estuve pensando en varias ideas para mejorar un poco los jardines, decorar un poco con piedras de colores alrededor de los arbustos e incluso plantar las flores que tengo en la iglesia abandonada, ¿sabes? No veo ese tipo de flores por la ciudad y si empezamos a dispersarlas aquí la escuela se vería aun mejor – Los ojos de la joven se llenaban de un brillo especial cuando hablaba de jardinería, era una enorme pasión para ella seguir con tal tradición en su familia
-Bien, esfuérzate – Fue lo ultimo que dijo Vincent antes de recibir nuevamente a la profesora Tifa
Al terminar las clases los 3 amigos se reunieron en la salida de la escuela, aun que fue bastante corto su encuentro, pues Aerith tenia que partir rápidamente hacia el salón de jardinería
-Mucha suerte Aerith, conquístalos con tus hermosos ojos – Dijo Yuffie mientras abrazaba a su compañera y le daba unas cuantas palmaditas en la espalda
-Gracias Yuffie, prometo que esta noche les hablare para darles un reporte detallado de todo ¿vale? – Respondió Aerith mientras aun abrazaba a su pequeña compañera
-Pero por favor, habla para decirnos que tal se fue solamente – Vincent masajeaba sus cejas con sus dedos pulgar e índice, un pequeño tic que tiene el cuando recuerda hechos estresantes o que le causan desagrado
-La vez pasada hablamos de chicos solo un momento, aparte, hubieras podido cortar la llamada – Rio Yuffie victoriosamente mientras tocaba repetidamente la frente del joven pelinegro
-Tu seguías llamándome y uniéndome a la conversación – Respondió Vincent conteniendo nuevamente cualquier sentimiento que pudiera surgir en ese momento
-Esta bien, prometo darles el reporte de todo y después hablaremos de los chicos que le gustan a Vincent – Cuando Aerith termino la oración pudo ver a un Vincent ya bastante estresado alejarse en el horizonte
-Mejor voy antes de que de verdad se enoje, cuídate ¿si? – Sonrió Yuffie y fugazmente Aerith recordó lo que Vincent le había comentado ¿Yuffie se estaría guardando algún sentimiento? Nuevamente la cabeza de Aerith era un lio, hundida en sus pensamientos no se dio cuenta que había sujetado la mano de su amiga
-¿Tierra Aerith? ¡RESPONDE! – Gritaba Yuffie mientras movía su mano de un lado a otro para que entrara en si
-Oh, perdón, estaba pensando
-¿En que?
-Te quiero Yuffie, pase lo que pase
-Mi querida Aerith, si fuera de orientación sexual distinta, ya te tendría contra el piso sin importar que nos vieran los demás, pero por ahora me quedo con los chicos – Respondió dramáticamente Yuffie mientras tomaba por la cintura a su amiga, un gesto típico de Yuffie el cual relajo un poco mas
-Entendido, anda, alcanza a Vincent
-¡Hasta mañana! – Respondió una alegre Yuffie que iba en dirección hacia el joven pelinegro
EN EL CLUB DE JARDINERIA
El club de jardinería se ubicaba en la zona lateral de la escuela, era una pequeña cabaña, alrededor de esta había bastantes flores separadas en distintas secciones, con el espacio necesario para caminar entre secciones sin pisar ninguna flor, estaban muy bien cuidadas, se veian llenas de vida y los colores eran hipnotizan tés, la brisa hacia bailar levemente a las flores, Aerith camino por el camino de piedra que conducía a la entrada de la pequeña casa, subió los pequeños escalones de madera para tocar levemente la puerta, dudo durante unos segundos, pero ya estaba ahí y no se iria sin ser parte del club. Al tocar la puerta pasaron unos momentos antes que una voz en el interior respondiera
-Un momento – Poco después la puerta se abrió, era un muchacho un poco alto, portaba el uniforme de la escuela de la forma que era, no como Vincent o Zack que lo usaban a como les diera la gana, sus cabellos eran rubios y bastante alborotados y los ojos, fue lo que le llamo la atención a Aerith, le recordó enormemente a su compañero de castigo Zack, lo cual se le hizo bastante extraño, ya ha conocido a mucha gente con ese peculiar color de ojos ¿Habría alguna relación entre todos ellos? - ¿Puedo ayudarte? – Pregunto el joven de cabellos rubios mientras arqueaba una ceja y observaba a la ahora distraída Señorita Aerith
-¡Perdona! Me quede pensando un momento, Soy Aerith Gainsborough, vine a unirme al club de jardinera ¿Aun hay vacantes? – Dio la presentación la joven mientras hacia una leve reverencia
-Diría que sobran vacantes, pasa – Respondió el joven con un tono de voz bastante amigable a diferencia de sus primeras palabras, dicho esto entro y Aerith le siguió, el interior del lugar no era muy llamativo, había una alfombra verde en medio del lugar y sobre esta una mesa con un par de sillas – Ponte cómoda, volveré en un momento – Dijo el joven mientras se retiraba al cuarto siguiente a donde se encontraba Aerith, se sentó en una de las sillas mientras miraba el lugar, unos momentos después volvió con dos tazas de té –Es nuevo ver a alguien aplicar para este club, somos bastante impopulares – Rio un poco el joven mientras daba un sorbo a su taza de te
-Pues no entiendo por que, es un gran trabajo el que haz hecho afuera con el jardín – Dijo Aerith mientras daba igual un sorbo a su té
-No, yo no hice eso, lo hizo el presidente del club, yo recién entre y digamos que no fue a voluntad propia, pero lo disfruto bastante, es muy…Calmado, me agradan los lugares asi
-Es cierto, ¿No debería estar el presidente aquí? – Pregunto la joven intrigada en conocer a la persona que hizo semejante trabajo
-Tuvo que salir por una emergencia, pero no te preocupes, de igual forma solo se necesita querer entrar aquí para hacerlo, no hacemos pruebas como los equipos deportivos
-Ya veo…oye, dijiste que no entraste aquí por voluntad propia ¿no? ¿Quién te obliga? – De un momento a otro Aerith se sentía como una acosadora con el joven y se sintió apenada de inmediato –No tienes que contestar si te incomoda – Rio nerviosamente mientras daba otro sorbo al té
-Descuida, digamos que mi tío tiene una enorme pasión por la naturaleza y le encanta la jardinería, una condición para entrar en esta escuela fue que viniera a este club para apoyar, era esto o una escuela militar – Respondió el joven nuevamente con una sonrisa
-Vaya tio tienes – Rio Aerith – Pero dejando de lado todo esto…
-¡Cierto! Perdón por desviarme, las actividades del club se llevan a cabo en los recesos, nos turnamos para regar todas las flores de este jardín y de los al rededores, al terminar clases los miembros nos reunimos y discutimos ideas, tomamos té, charlamos, etcétera, no tienes que venir si no quieres, al fin y al cabo, el club esta formado por 7 personas si te contamos y 5 somos hombres
-Menuda sorpresa, pensaba que eran menos y había mas mujeres – Respondió la castaña bastante sorprendida
-Bueno, lo sabrás en su momento, por hoy todos tuvieron cosas que hacer, asi que dejamos la reunión para luego, espero verte aquí mañana para darte lo necesario para regar las plantas y quizás el presidente este aquí, solo ten cuidado, suele ser un tanto acosador con las chicas
-Podre manejarlo, ya conozco a alguien así – Rio Aerith al recordar a su queridísimo compañero de aventuras. Dicho esto Aerith tomo rumbo a su casa, en sus ojos se veía un enorme brillo y su sonrisa iba prácticamente de oreja a oreja, pues su felicidad era inmensa.
(Lo siguiente es lo que ocurrió con Vincent y Yuffie, obviamente en la misma línea temporal en la que Aerith estaba en el club de jardinería)
PARQUE
Vincent se había adelantado bastante después de aquel disgustoso recuerdo con sus compañeras, el día estaba por terminar, el sol se ocultaba a lo lejos despidiéndose del lugar con unos últimos rayos dorados, Vincent se detuvo en aquel parque donde solia jugar con sus amigas de pequeño para admirar aquella puesta de sol, el ambiente era perfecto, un buen espectáculo de luces centellantes a lo lejos, una suave brisa desacomodándole los cabellos negros y el lugar estaba desierto, el joven había deseado un momento como ese hace tiempo, un momento perfecto, un momento que fue interrumpido por una chillona voz que se acercaba a lo lejos
-¡VINCENT! ¡No tienes que sentirte avergonzado por hablar de chicos con tus amigas! – Gritaba fuertemente la chica mientras se acercaba corriendo, para la mala suerte de Vincent, justo en ese momento iban pasando un grupo de gente, damas y caballeros, nuevamente el "Efecto Yuffie" hizo su aparición, no era como si a Vincent le importara lo que pensaran esos jóvenes que ahora intercambiaban pequeñas risas mientras le observaba, mas bien, la ironía del momento lo hacia enojar aun mas
-¿No me haz avergonzado ya lo suficiente? – Respondió Vincent mientras respiraba profundamente
-¡NUNCA! – Rio Yuffie mientras volvía a picotear el hombro de su amigo
-¿Qué ocurrió hoy en el receso? – Pregunto Vincent mientras tomaba la mano de Yuffie y la hacia a un lado
-¿Ocurrir? ¿Ocurrió algo? – Dijo Yuffie mientras se dirigía a los columpios para sentarse en uno y comenzar a mecerse
-Esperaba que reaccionaras de otra forma, con lo de Aerith – Dijo Vincent mientras se colocaba a su lado, Yuffie en ese momento bajo un poco la mirada, los ánimos que llenaban sus ojos poco a poco se desvanecía y quedaron unos ojos tristes, casi irreconocibles
-Empújame, quiero columpiarme mas – Esas palabras salieron de una boca sonriente, pero era obvio que trataba de ocultarlo, así era ella, siempre quería ser fuerte con todos y no quería que le vieran debilidad alguna
-¿Por qué tu nunca me empujaste a mi? – Dijo Vincent mientras se colocaba detrás de ella y comenzaba a empujarla poco a poco haciendo que cada vez se elevara mas
-Por que tu eres una bestia enorme come almas y yo una tierna jovencita
-Claro, el come almas soy yo
Ella rio un poco y durante un rato, se quedaron en silencio, el cielo se comenzó a pintar de morado y poco a poco de negro, las luces del parque se encendieron y el único sonido que se escuchaba en el lugar era el de las hojas de los árboles siendo mecidas por el viento y el rechinido de las cadenas que sostenían el columpio
-Esta empezando a hacer frio, ¿Traes tu suéter? – Pregunto Vincent aun empujando a la joven
-¡NO! No lo necesito, no tengo frio – Respondió Yuffie pero en su voz se escuchaba enojo, no el que comúnmente tiene, no era uno dramático o para bromear, era algo verdadero, era como si todo lo que había reprimido hasta ese momento hubiera estallado dentro de ella, Vincent trato de ignorar eso pero pudo notar unas pequeñas gotas de agua escaparse de sus ojos, poco a poco dejo de empujar con tanta fuerza y el columpio fue deteniéndose – No te dije que pararas
-No eres mi dueña
-¡Si! Lo soy y quiero que sigas empujando – Yuffie se levanto y se puso frente a Vincent mientras le daba un golpe en su pecho, seguido de otro cada uno fue perdiendo fuerza y por cada uno salian mas lagrimas de sus ojos, hasta que no pudo mas, se detuvo y dejo caer su cabeza contra el pecho de Vincent – ¿y si ya no puedo protegerla?
-¿De que hablas?
-Aerith…y ¿si ella hace todo eso para decirme que no quiere seguir a mi lado? Diciendo que ya no quiere que la cuide o es que ¿Ya soy una inútil? – La voz de Yuffie se rompia poco a poco entre mas y mas llanto, era algo que Vincent solo presencio una vez y en aquella ocasión estaba Aerith para consolarla, Vincent se sentía bastante confundido ¿Qué hacer en un momento asi? Todas las novelas que había visto con las chicas le decían que debía abrazarla pero ¿eso era realmente suficiente? No, pensó Vincent, poco a poco sus brazos comenzaron a rodear a Yuffie hasta abrazarla fuertemente
-Dime, ¿Cómo planeas protegerla si eres tan débil? Tus pensamientos no son los de alguien que cuida de sus seres amados, ni los de alguien que conoce a Aerith, ella nunca te apartaría de su vida, debes mantenerte fuerte si quieres cuidarla y mas importante aun, debes cuidarte a ti
-No puedo…Si no puedo cuidarme yo misma…¿Cómo?
-Tu protégela a ella…Yo te protegeré – Dicho esto Vincent abrazo aun mas fuerte a Yuffie, esta solo se hundió mas y mas en su pecho soltando todas aquellas lagrimas que se había guardado durante bastante tiempo, asi duraron un rato mas, hasta que poco a poco Yuffie fue recuperándose
-No le digas esto a nadie, arruinaría mi reputación – Dijo Yuffie mientras se despegaba un poco del pecho de su compañero y le miraba a los ojos – Gracias…
-Digamos que esto nunca paso ¿De acuerdo? – Difícilmente Vincent le dedico una sonrisa a Yuffie, una muy pequeña, casi imperceptible a ojos normales, pero Yuffie la había visto y nunca olvidaría esa sonrisa que era distinta a las otras que había visto por parte de su amigo
-Trato hecho y para que no haya mas cursilerías – Yuffie hundió su rostro en la camisa de Vincent para soplar fuerte su nariz y ensuciarle la camisa con lagrimas y mocos – Gracias señor pañuelo
-Yuffie…
-¿Si?
-Te odio
-Y yo a ti…
Bueno, solamente unas aclaraciones, como en el fic me estoy basando en crisis core, tome la actitud de Cloud en ese entonces, que como sabran era un poco mas alegre y asi, y otra cosa, no soy muy bueno escribiendo escenas asi como la de Vincent y Yuffie, pero crei que seria ideal para ellos dos, que en su relación de amor-odio hubiera un momento de debilidad y asi, aparte, no se mucho de esta pareja, asi que denme su opinión de cómo hice el momento Yuffie x Vincent y pues seria todo, espero que lo hayan disfrutado y agradeceré sus reviews si dejan alguno ;3 les ha hablado Kaiser y les deseo, buenas noches y buen fin de semana
