¡Buenas! Pues aquí con el siguiente capítulo :3 esta fue una semana bastante buena! Cumplí 18 años, me termine épicamente el Final Fantasy VII (PUDRANSE ARMAS!) y me dieron un nuevo y mejor trabajo :'3 Pero les tengo malas noticias, (espero no me odien T_T) se que prometí que en este capítulo narraría los sucesos de las 3 citas, pero el capítulo me salió más largo de lo que pensaba y no me ha dado tiempo suficiente de terminar lo (Con eso del trabajo, la escuela, los finales y asi) es por eso que las citas serán hasta el siguiente capítulo, nuevamente una disculpa, pero lo prometido es deuda y esta vez es mas largo! Esta vez veremos mas que nada como cada uno se prepara para su cita (Cada quien lo hace diferente) aparte de adentrarnos mas al pasado de Cloud.
PD: Un mega saludo a mi fiel fan Yuna que se desvela leyendo mi fic :'3 espero que tu teclado esté libre de baba xD y otro a Lala que se animó a dejar un review, muchas gracias *w*/
PD2: Como compensación de quedarles mal con las citas, subiré el próximo capítulo el martes o el miércoles!
Capítulo 9: Prepararse
Sábado, la mañana era realmente esplendorosa, el cielo nocturno había dejado caer unas pequeñas gotas de lluvia, pero lejos de ser un mal, embelleció la mañana aún más, las pequeñas gotitas sobre las flores, sobre el césped y sobre los árboles hacían que resplandecieran más aun de lo normal, un veloz amanecer dejaba a la vista un hermoso paisaje, el cielo tan claro y azul, completamente despejado y un enorme guardián iluminando el día desde las alturas, era una mañana gloriosa para un día glorioso, día glorioso que dos chicas disfrutarían, ¿O serian tres chicas? ¿O lo disfrutarían 3 chicas y 3 chicos? En las cabezas de todos se enmarañaban diversas ideas de lo que harían ese día.
Aerith:
Aerith despertó un tanto temprano como de costumbre, 9:30 la joven estaba ya levantada, con una blusa de tirantes blanca, un pantalón de pijama y su cabello suelto ya se preguntaba a ¿dónde irían? ¿Que usaría? ¿Que usaría él? Ahora que la castaña analizaba ese asunto, nunca había visto a Zack con otra ropa que no fuera el uniforme de la escuela ¿Qué tipo de atuendo es el que suele usar? Un montón de imágenes pasaban por la imagen de Aerith, Zack en un traje de gala, ese sin duda le cautivaba todo los sentidos, pero sería demasiado pedir para una cita completamente casual, así que esa imagen la guardo para el momento que tuvieran algún evento más formal. La siguiente imagen fue de Zack en un traje un tanto estrafalario, pantalones negros con unas botas del mismo color, un cinturón café y un chaleco sin mangas negro y hombreras ¿Hombreras? Era una extraña visión, decidió sacudir su cabeza y sacarse esas raras ideas de su cabeza y bajo al comedor donde su madre estaba preparando ya el almuerzo, el olor de la mantequilla derritiéndose sobre la sartén inundaba completamente la casa y el sonido de la mezcla para hot cakes vertiéndose sobre la sartén se hizo presente en el lugar.
-Madre, que bien huele – Dijo Aerith dando unos pasitos en punta para entrar a la cocina, su madre miro el extraño suceso y arqueo levemente una ceja
-¿A que viene tan buen humor? – Aerith no era una mujer malhumorada, para nada, pero esa mañana en específico se veía de un mejor humor que cualquier otro día y no solamente por sus acciones, en las esmeraldas que tiene por ojos, en la bella cascada castaña que cae sedosamente y en la sonrisa se podía ver un brillo bastante especial
-Puedo ponerme malhumorada si lo deseas – La joven se sentó en la mesa e hizo un gesto de puchero mientras su madre reía al verle
-Solo digo que hoy te vez mejor que de costumbre ¿Tan feliz te pusiste por el club de jardinería? – Comenzó a servir los hot cakes en un plato y lo ponía en la mesa mientras veía a Aerith, la castaña tardo un momento en darse cuenta que nunca le había hablado de Zack y se preguntaba si ese momento seria lo adecuado, pero ¿Qué impresión se llevaría? Si llegara en algún momento a hablar con Yuffie dudaba de las referencias que le daría sobre su pretendiente, supuso que lo mejor sería guardárselo por unos momentos, hasta que el asunto fuera un poco más oficial, algo más serio que un simple coqueteo
-Es que es un lugar bastante acogedor al igual que sus miembros – Respondió la castaña entre bocado y bocado apresurado, como si quisiera evadir la conversación comiendo, un gesto bastante extraño pero normal en una persona nerviosa
-Me alegro que te sientas más cómoda en la escuela, sería bueno verte con mas gente aparte de Yuffie y Vincent – Dijo su madre mientras se sentaba a almorzar con su hija
-Pues es tu día de suerte, saldré con mas gente hoy
-¿Por eso tan feliz?
-Por esto y por lo otro – Nuevamente Aerith desviaba un poco el tema
-Me alegro, solo no vuelvas tarde
-Ya se, por eso no te preocupes – Aerith se levantó de la mesa, agradeció la comida con un pequeño beso en la mejilla a su madre y tomo dirección a su cuarto, se recostó nuevamente en su cama y miro el celular durante unos momentos, abrió un pequeño mensaje que recibió la madrugada de ese día, alrededor de las 3:00 AM, de un número desconocido, en el venia escrito:
"Tuve que pasar un par de llamadas para conseguir tu número, a veces es bueno tener a alguien que pueda revisar tus expedientes y pasarme cierta información, pero como sea, soy Zack, quería desearte buenas madrugadas, espero estés descansando bien y por cierto, mañana nos veremos en el parque que está cerca de la escuela a las 1:30 PM."
Aerith leía y re-leía cada línea del mensaje como si algún secreto estuviese oculto en él, pero la única verdad que se hacía notoria, era lo mucho que le había gustado ese mensaje, no decía nada magnifico realmente, pero era de EL, se molestó en hacer un par de llamadas a esas horas de la noche para conseguir su número (aunque ciertamente, esa parte de "pasarme cierta información" le hizo dudar unos momentos) y enviarle un mensaje, ella estaba infinitamente feliz. Duro leyendo ese mensaje unos minutos más hasta que se levantó y comenzó a hacer su cama, en el mar de su mente nadaban nuevamente las ideas de que harían, ¿Irían en motocicleta o tomados de la mano? Ambas opciones eran tentadoras, pues las dos implicaban contacto con su pretendiente y de tan solo pensar en ello, hacía que la joven se ruborizara. Termino de hacer sus otros deberes en el cuarto (Principalmente de limpieza) Ya para entonces eran las 11: 00 AM, aun le quedaba bastante tiempo y no sabía en que perderlo, pues la joven se encontraba atrapada en esa infinita distorsión del tiempo en la que uno se encuentra cuando espera con ansias algo, pensaba en abrir su armario, tirar la ropa en la cama y probarse atuendo por atuendo, pero al abrir su armario se percató que realmente no tenía mucha ropa o más bien, la que tenía era o muy elegante o muy poco elegante, ella no era una chica de salir muy arreglada, se limitaba a usar jeans y playeras con estampados de algún grupo o cosas así, una chica muy poco glamurosa como dirían algunos, se deprimió durante unos instantes cuando recordó que aún tenía una bala guardada, se dirigio al cuarto de su madre donde ella se encontraba doblando algunas prendas
-¿Madre? – Pregunto Aerith mientras había un poco la puerta y asomaba la cabeza
-¿Qué pasa cariño?
-Me preguntaba si…bueno, saldré con los del grupo de jardinería y quería dar una buena impresión, ¿Tendrás algún vestido que pueda usar? – La joven hizo una cara tierna, como de perrito hambriento para que su madre cediera, ella se levantó de la cama y se dirigió a su armario, busco unos momentos y saco un vestido un poco largo, era un azul bastante claro y de tirantes, en el centro colgaba un pequeño moño morado al igual, el tirante izquierdo estaba adornado por unas cuantas flores, era algo bastante simple, pero en la persona adecuada podría hacerse digno de robar algunas miradas
-Espero te quede – Dijo su madre mientras le entregaba el vestido a su hija
-Gracias mamá – Nuevamente la joven agradeció a su madre con un pequeño beso en la mejilla y tomo rumbo a su cuarto, ahí se despojó de su ropa para probarse el vestido, se puso frente al espejo y le agrado bastante lo que veía, el vestido caía un poco más debajo de sus rodillas, pero era bastante cómodo, estaba lo suficientemente ajustado para resaltar la delgada figura de la joven de una forma sutil y elegante, un triunfo completo era tener ese vestido en su posesión. Paso unos minutos más observándose y eligiendo con que iba a combinar aquel atuendo, que peinado usaría, algún accesorio, en fin, un puño de cosas que ella difícilmente se veía haciendo y se sorprendía bastante, pero lejos de sentir que en ella algo había cambiado para mal, se sentía feliz de que ese cambio era por alguien especial, para bien al fin y al cabo, decidió que iría como siempre con su trenza y sus dos mechones cayendo por su rostro. La joven miro el reloj y se dio cuenta que eran las 12: 15 PM ahora Aerith entendía el desespero de Vincent cuando salía con ella y con Yuffie y estas tardaban demasiado, para ellas era un minuto, pero en el tiempo real eran una hora, opto por ir a tomar una ducha, el clima era un poco caluroso así que decidió que el agua sería un tanto fría. Duro en el baño al menos unos 20 minutos, pues la joven disfrutaba de estar en contacto constante con el agua y a veces perdía la noción del tiempo. Fue cubierta en una toalla a su recamara para comenzar a vestirse, duro unos minutos secando su cabello y cepillándolo, termino por hacerse su trenza, termino por ponerse unas sandalias de plataforma blanca, bastante sencillas al igual que su vestido, la joven se dio un último vistazo al espejo y salió de su casa despidiéndose bastante emocionada, pues hoy sería su primera cita.
Vincent:
La historia del joven Valentine no comienza con esa esplendorosa mañana, no, su pelea inicio llegando a su casa, el lugar estaba completamente solo y oscuro, además que el pequeño departamento donde vivía era bastante frio, cualquiera diría que el lugar se asemejaba a la personalidad de Vincent. Las luces se encendieron y el único ser viviente que salía a recibirle era su gato, Caith Sith, un pequeño y animado felino negro con el hocico blanco, Vincent se inclinó y acaricio a la pequeña criatura que de inmediato comenzó a ronronear
-¿Tienes hambre? – Le pregunto a la pequeña mascota para que esta tomara dirección a la cocina, el pelinegro saco una pequeña bolsa de croquetas la cual sirvió en un pequeño plato, el animal parecía bastante contento con su cena, en cuanto a Vincent, se sirvió un pequeño plato de cereal y se sentó en la mesa a comerlo, el único sonido del lugar era el de su boca masticando la comida, el viento soplaba de una ventana que Vincent había abierto hace poco, movía levemente las cortinas y hacia que un aire aún más gélido de lo que ya era el apartamento entrara, el frio relajaba al joven y hacia que pensara las cosas claramente. El pequeño animal termino su cena cuando se acercó al joven y comenzó a frotar su cuerpo con las piernas de Vincent, el lo levanto y lo coloco sobre su regazo mientras comía, le vino a la mente el como el pequeño había llegado a su hogar, o más bien, el momento en que Yuffie se lo dio, fue tiempo después de que Vincent comenzara a vivir solo, Yuffie y Aerith habían visitado su nuevo departamento, ambas no estaban muy seguras de que Vincent viviera en un lugar así, pero él siguió enfrascado en su idea de vivir ahí. Como parte de animarlo, Yuffie busco por todas las calles un pequeño animal solitario, como Vincent si lo veían desde cierto ángulo, fue cuando en un basurero encontró a Caith Sith, la chica se acercó a él y el pequeño no fue nada agresivo ni tímido, al contrario, se comportó bastante sociable y amigable, ella pensó que era completamente opuesto a Vincent, pero supuso que al joven le vendría bien una compañía distinta a el, tomo al animalito y se dirigió al departamento del ya mencionado joven Valentine. Al llegar la reacción de Vincent no fue la mejor de todas, el no le veía mucho sentido a una mascota, pero hubo algo en el pequeño Caith que le conmovió, no supo si era la mirada tierna que cargaba el gato que incluso, pudo penetrar en la norme y oscura fortaleza que era el corazón de Vincent, o tal vez fue que Yuffie se lo dio con las mejores intenciones del mundo, al final no pudo negarse y el pequeño animalito se había vuelto el compañero de habitación de Vincent, era bastante ordenado y limpio, otra cosa en la que se parecía a su actual amo. El recordar esto le provoco cierta sensación nueva a Vincent, o tal vez no tan nueva, era bastante parecida a lo que sintió en su estómago, pecho y cabeza cuando Yuffie estampo sus labios en los del joven, una sensación de completo descontrol, muy contrario a como comúnmente era el, sus pensamientos se nublaban y se perdían en una enorme tormenta interna, eran borrosos y alborotados y su razón decaía cada vez mas, sentía un impulso de tomarla y devolverle el beso, pero no era algo que el hubiera analizado desde antes, era algo que se presentaba súbitamente, un mero instinto, ese mismo instinto que lo había llevado a marcar el número de Yuffie, cuando se dio cuenta estaba sonando el timbre, pero ella no contesto, sacudió su cabeza un par de veces para sacarse aquella maraña de pensamientos irracionales, decidio que la mejor forma de aclarar su mente era con una ducha, subio un par de escaleras hacia el piso superior, a la derecha se encontraba el baño, un tanto pequeño, pero lo suficiente para el, se despojó de sus ropas y entro en la ducha, el agua era fría, pues ya fue mencionado que su mente se aclara mucho más cuando su cabeza y cuerpo están fríos, poco a poco el se fue aclarando un poco mas, pero en su mente seguía la constante escena de beso, fue rápido, rápido como una bala e inesperado como una nevada en pleno verano, pero fue agradable, en lo mas recóndito de su ser lo sabía, lo deseaba, lo pedía, para el era completamente incomodo el sentirse así, el no sentir control completo sobre el le causaba gran malestar, con los dedos de una mano podías contar las veces que se llegó a sentir y aun así, te sobrarían algunos, pero contrario a aquellas ocasiones, el malestar no era tanto. Salió de la ducha pasados unos minutos, nuevamente intento llamar a Yuffie (Esta vez consciente de ello) pero el resultado fue el mismo, arrojo el teléfono a su cama mientras el se ponía su pijama volvió a llamar a Yuffie, nuevamente no sirvió, para ese momento eran las 11:15 y el se comenzaba a preguntar por qué la llamaba tan seguido…
-Una última – Se dijo el joven hacia sus interiores mientras volvía a marcar el número de Yuffie, sonó un par de veces y lo mando al buzón de voz – Como sea – Puso el teléfono en la mesita que estaba al lado de su cama, apago las luces y se arropo en su cama, cerró los ojos por unos momentos tratando de conciliar el sueño, pero le era un tanto imposible en esos momentos, una inquietud por Yuffie se hacía presente en sus pensamientos, ¿Seria inquietud o necesidad? Tomo el teléfono nuevamente, marco y el mismo resultado, apago el celular, lo dejo sobre la mesa y dedico todos sus esfuerzos a dormir. A la mañana siguiente, Vincent se despertó entre tarde y temprano, eran las 9:00 AM se dirigió al baño como todas las mañanas, lavo su rostro y bajo al comedor, Caith Sith anunciaba ruidosamente que era la hora del desayuno, el pelinegro sirvió el alimento para el gato y tomo un vaso de leche solamente. Subió a su cuarto y ordeno su cama, la cual después fue invadida por el pequeño y peludo compañero de Vincent, se recostó nuevamente a leer para pasar el rato, cuando miro por el rabillo del ojo su celular, lo tomo y lo encendió, no había mensajes ni nada, decidió que llamaría a Yuffie, aunque ciertamente poco a poco se resignaba a que de nuevo no contestaría, pero grata fue su sorpresa al escuchar el tono cantadito de su querida compañera
-¿Bueno?
-¿Desde cuándo duermes tan temprano los viernes? – Pregunto Vincent, su voz era serena y tranquila, pero la bestia Galiana estaba un tanto enfurecida en su interior
-¡Desde que no te importa! ¿A qué se deben tantas llamadas? – Vincent se congelo por unos momentos, la verdad ni el sabia la razón de tantas llamadas, no podía simplemente decir "Pensaba demasiado en ti, por eso te llame" Busco un rápido escape y vaya que lo encontró
-No decidimos a qué hora ni en donde nos veríamos – Salvado por el ingenio y sus nervios de acero
-¿Eh? – Sonó del otro lado del teléfono -¡Cierto, cierto! El helado, pues ¿Podrías pasar por mi casa? – Eso sonaba al típico ruego de Yuffie, era su forma de decir "Tengo bastante pereza"
- Vale, estaré a las 2:00 PM no te retardes como siempre – Dicho esto Vincent colgó el teléfono y lo arrojo sobre la cama, de su pecho saltaban nuevamente aquellas emociones, decidio cambiarse rápido y ocupar el tiempo en cualquier cosa que se le cruzara en la mente (desde tareas del hogar hasta escolares) Hasta que eran maso menos la 1:15 PM Decidió comenzar a vestirse, se puso unos Jeans negros con una camisa negra igual que su pantalón, era bastante común ver al joven Vincent vestido de esa forma, entre elegante y casual, fuera como fuera, tenía un porte elegante y tétrico a la vez, se despidió de su fiel compañero y salió de la casa, para ese entonces habían pasado 10 minutos desde la última vez que reviso la hora, pensó que seria el tiempo adecuado para recorrer la distancia sin ninguna prisa.
Yuffie:
Las mañanas en la casa Kisaragi eran completamente calladas, su casa era una bastante grande, su familia era adinerada, proveniente de Wu-tai, por lo tanto su casa tenía un estilo bastante peculiar, las puertas corredizas de papel de arroz, los pisos de madera rechinantes de limpios, los cuadros con caracteres de Wu-tai por los pasillos y en los cuartos, sin mencionar el hermoso jardín que se encontraba en el centro de la casa, una verdadera y épica muestra del talento de la gente de aquellas regiones, los árboles eran altos y torcidos, las hojas de un verde bastante oscuro, el césped lleno de vida y siempre a la altura correcta, los pasillos de piedra que recorrían el jardín de distintos colores brillantes que hacían un hermoso contraste con el verde predominante del lugar. El cuarto de Yuffie era bastante grande para una joven tan pequeña, mucho del espacio que no era ocupado por algunos muebles era ocupado por un montón de ropa sucia, ropa limpia o cualquier cosa, la joven yacía en su cama, dormía a pierna suelta y dando leves ronquidos, la mayoría de sus almohadas (pues a ella le gusta dormir rodeada de estas) estaban regadas al redor de su cama, la única que quedaba sobre esta era la que Yuffie abrazaba y de poco a poco, babeaba. Largo y profundo era su sueño y misterioso lo que en el veía, pues durante unos momentos comenzó a pronunciar algo "Vincent…Vincent" Se despertó de golpe, su cabello aunque corto, estaba bastante alborotado, la playera negra que usaba para dormir le descubría el hombro, miro a la ventana que se encontraba ala izquierda de su cama, la cortina negra oscurecía bastante el cuarto, cuando la abrió fue un resplandor tan fuerte que hizo que esta cayera de espaldas hacia el piso, era como ver nuevamente la luz del día después de una eternidad en la oscuridad, con esto se percató que tal vez era un poco tarde, trato de encontrar su teléfono entre todo el puño de almohadas tiradas en el piso hasta que al fin dio con él, lo vio y noto que habían llamadas perdidas del mismísimo señor Valentine, se sintió un tanto dudosa respecto a eso, el no era de la clase de personas que llamaba y menos a las 11:00 PM , busco en su memoria del día pasado si hubo algún suceso en específico que atribuyera la llamada, cuando entre todo ese alboroto de memoria que tenía rescato velozmente el recuerdo del beso, su rostro se ruborizo enormemente, sonreía tontamente y exactamente se sentía así, se tiro a gritar en una de sus almohadas
-¡Yuffie tonta! – Repetía una y otra vez en la almohada dando sonidos bastante ahogados cuando su celular comenzó a tomar, rápidamente lo tomo y miro que la llamada era de Vincent, se aclaro un poco la garganta y contesto - ¿Bueno? – Respondió la joven en un tono largo y cantadito con el cual ocultaba bastante bien la situación por la que pasaba, las ansias la comían por dentro por saber que era lo que requería su estimado compañero
-¿Desde cuándo duermes tan temprano los viernes? – Pregunto Vincent del otro lado de la línea
-Desde que no te importa – Dijo Yuffie un tanto fastidiada - ¿A qué se deben tantas llamadas?
-No decidimos a qué hora ni en donde nos veríamos
-¿Eh? – Yuffie rebusco y rebusco nuevamente entre sus memorias y al parecer, el recuerdo de aquel beso fue mas enorme, tanto que opaco al de la cita que habían prometido tener, aunque la joven se preguntaba si a eso debería llamársele "cita" Pero filosofar sobre aquello vendría después -¡Cierto ,cierto! El helado, pues ¿Podrías pasar por mi casa? – Pregunto la joven en un tono dulce y temeroso, del otro lado de la línea Vincent suponía que era una forma de rogarle, pero de tenerla enfrente sería diferente, la joven tenía sus mejillas ruborizadas y jugueteaba con un mechón de su cabello
-Vale, estaré a las 2:00 PM no te retardes como siempre
-¡Ok! Nos veremos entonces – Yuffie velozmente colgó el teléfono mientras le arrojaba, pero no por coraje, la felicidad recorría de forma extraña a la joven, tardo un momento en preguntarse por qué diablos había lanzado el teléfono. Después de tomar el articulo y percatarse de que estaba en buenas condiciones, salió del cuarto, doblo a la derecha en dirección a la cocina, abrió el refrigerador y tomo una botella de leche y un trozo de pan el cual empezó a comer, como ya fue mencionado anteriormente, su padre y Yuffie son bastante flojos, por lo tanto la actividad en el hogar no empezaba al menos después de las 10:30 AM. Yuffie volvió a recostar en su cama pensando en la salida que tendría con Vincent ¿Qué habría pensado del beso? Su reacción después de eso fue la más esperada de un joven como el, eso dejo a Yuffie bastante confundida, pero decidió sacudirse esa maraña oscura de pensamientos para abrir paso a revivir ese momento, el rose de sus labios fue mínimo, pero se pudo percatar de cuanto los anhelaba, más de lo que ella pensaba, el calor de estos, la forma, la sensación, todo llegaba a su mente reviviendo el momento una y otra vez y cada vez se sentía mas impaciente por tenerlos. Asi siguió Yuffie fantaseando un momento hasta que de improviso callo dormida, despertó por un objeto que impacto contra su frente, una sandalia que había sido lanzada desde la puerta de su cuarto, era el padre de Yuffie que parecía recién levantado
-Te comiste mi desayuno – Dijo el hombre con un tono entre pereza y mal humor
-Fuiste tú el que se levantó tarde – Le respondió Yuffie mientras se acariciaba donde había impactado la sandalia
-Como sea, levántate, ya es la 1:30 – Él se dio media vuelta y salio del lugar
-Espera ¡¿Qué!? – La ahora alterada Yuffie tomo su celular y se percató que verdaderamente era esa hora, salió disparada del cuarto cual animal siendo perseguido por una docena de perros de caza en dirección al baño, con una prisa absurda comenzó a ducharse, al principio fue agua demasiado fría, después muy caliente, tardo un poco en nivelar la temperatura para que fuera agradable, había una fuerza extraña que quería a Yuffie lista después de que Vincent llegara. Después de esto salió del baño a la misma velocidad hacia su cuarto, comenzó a secarse el cuerpo y el cabello con la toalla mientras buscaba apresuradamente su ropa, tomo prácticamente lo primero que se encontró sin pensarlo mucho, ella era una joven un tanto estrafalaria y activa (Mas bien digamos, MUY activa) le gustaba usar ropa ligera, su armario estaba generalmente lleno por shorts un tanto cortos y blusas sin mangas y cortas, el atuendo que tomo no fue la excepción, un short café que a simple vista se veía bastante arrugado (cosa que a Yuffie no le importaba ni le incomodaba) y una blusa verde que terminaba justo arriba de su ombligo. Se dio un vistazo en el espejo, no le gustaba mucho lo que veía, solo en ese momento sentía que mostraba demasiado, le importaba bastante en ese momento el cómo Vincent la viera, pero fue tarde el momento en que decidió ponerse otro atuendo, pues se escuchó que tocaron la puerta, segundos después el padre de Yuffie le llamaba anunciando la llegada de Vincent, no tuvo mas elección que ponerse sus botas y salir rápidamente al encuentro con Vincent.
-Buenas tardes, señor Valentine – Dijo Yuffie mientras se acercaba dando saltitos al joven
-Milagro que saliste temprano – Respondió el joven
-¡Calla Vincent! - Dicho esto cerró la puerta de su casa con bastante coraje, aun que así se viera por fuera, pero por dentro se regocijaba el tenerlo ahí con ella, el que el fuera por ella a su casa solo para ir por un helado, ese detalle, viniendo de una persona como Vincent, hacía que cualquiera se sintiera la persona más especial del mundo.
Zack y Cloud:
La mañana en el taller de motocicletas de Angeal eran bastante calmadas, el taller era pequeño, lo necesario para tener almacenadas al menos unas 10 motocicletas, el lugar donde habitaban Angeal y los suyos era un edificio que se encontraba al lado del pequeño establecimiento, a diferencia del taller, era mucho más grande, de solo entrar podías ver que el techo estaba bastante alto y no era de piedra precisamente, era de cristal, uno reluciente que dejaba entrar una hermosa cantidad de luz para hacer más acogedor el lugar, a la derecha del lugar se encontraban unas escaleras de hierro, se encontraban algo oxidadas y pegadas a la pared, al subirlas se escuchaba un fuerte estruendo y el sonido viaja velozmente por todo el lugar, por lo que una cualquier presencia que subiera se hacia notoria. Terminadas las escaleras se extendía un largo pasillo que al igual que las escaleras, era de hierro y estaba clavado a la pared, este recorría 3 paredes del lugar y en cada pared había dos puertas, en ellas habitaban los jovenes que Angeal adopto, Zack, Cloud y Squall compartían una habitación, era las mas extensa del lugar, en ella había dos camas y una hamaca, solían turnarse la hamaca y las camas durante la semana, no era que la hamaca fuera incomoda o algo, pero aquellos colchones eran bastante agradables. En la siguiente puerta estaba el baño, era el 2do cuarto mas grande del lugar, el piso era completamente blanco al igual que las paredes y el techo, tenía lo que cualquier baño completo multiplicado por dos, pues para una familia tan extensa era más que necesario eso. La siguiente puerta era el cuarto de Yitan y Tidus, ambos dormían en hamacas, pues para ellos era mas simple (sin mencionar barato) descansar en lugares así, la puerta siguiente era el comedor y cocina, no tan amplio como debería, pero todos disfrutaban estar un tanto apretados, entre insultos y peleas de comida solían pasar buenos momentos todos juntos. Los dos cuartos restantes eran los de Terra y Angeal, Obviamente Terra necesitaba su propio cuarto, ninguno de los chicos tuvo objeción en eso y optaron por que estuviera junto al de Angeal, pues ella tiene manos ideales para sanar y la salud del viejo no es muy buena en estos días. Pero ahora nos centraremos en el primer cuarto, temprano Cloud recibió un mensaje, su tono eran los sonidos que hace un chocobo, un tanto ruidosos y estresantes a esas horas de la mañana, Squall y Zack le arrojaron zapatos para que reaccionase y apagara ese chillido rápido
-Lo siento, lo siento – Decía Cloud mientras tomaba el celular y leía el mensaje:
"¿Cuánto ha pasado desde la última vez que nos vimos? Me gustaría ver la persona grande y fuerte en la que te has convertido, me agradaría verte, aunque de seguro estas planeando cerrar el teléfono ahora mismo, pero de no ser así, búscame hoy, junto a la fuente del chocobo a las 2"
Este mensaje dejo helado a Cloud ¿Quién mandaría esto? "Persona exitosa" ¿Qué quería decir con eso? Se sentó en su cama mientras leía y re leía el mensaje como si de un código secreto se tratase, aunque después de leerlo, se puso a rasgar en las gruesas paredes de su memoria antes de llegar a Midgar, tenía vagos recuerdos, muy pocos realmente y los que tenía no eran muy alegres que digamos, él siempre fue un joven bastante apartado, cuando niño se mudó al pueblo, ya se imaginaran la batalla que tuvo que luchar como "El chico nuevo" Siempre veía de lejos a los demás, solían gritarle "Cabello de chocobo" esto era bastante ofensivo para el pequeño Cloud, pasaba mucho tiempo encerrado en casa. Pero eso duro poco más de un mes, pues un día el se encontraba jugando con unas rocas, solo como de costumbre cuando los demás le gritaban lo mismo, pero fue una voz la que cambio todos, era una chica, le llevaba 5 años a todos, su nombre era Tifa Lockhart y fue la primera persona en ser amable con Cloud en ese pueblo
-A mí me gusta tu cabello – Dijo la chica mientras le daba la mano a Cloud para levantarlo, desde ese día ellos pasaron mucho más tiempo juntos, los demás le miraban con celo, pero a Cloud era poco lo que le importaba, pues ahora tenía una muy buena amiga, sin mencionar lo bella que era, pues su piel pálida y su cabello tan negro como el cielo nocturno eran simplemente cautivadores, Cloud la vio con ojos de enamorado un tiempo hasta que se dio cuenta de algo "Ella es bastante mayor para ti" y durante el tiempo que siguieron juntos después de eso, el rubio supo lo que debía hacer, de no poder estar con ella como una pareja, decidió que la protegería, por siempre y para siempre, desde entonces él fue demasiado sobreprotector con ella, sus paseos a la montaña Nibel ya eran supervisados por Cloud, a diferencia de otras veces el iba adelante y alejaba a Tifa de cualquier peligro, ella de cierta forma estaba encantada de tener a un pequeño caballero cuidando de ella, aunque muchas de las veces el pelo de chocobo terminara herido. Un día, pasado un largo tiempo, Cloud cito a Tifa en el centro de la ciudad, donde se alzaba una pequeña torre de madera, ahí ambos se reunieron al anochecer, Nibelheim es un pueblo en medio de la nada, por lo cual las luces de las grandes ciudades no ocultan las estrellas, y esa noche eran especialmente brillantes, como si quisieran iluminar el momento en que Cloud y Tifa estaban sentados en ese lugar, como dos niños tímidos y enamorados, solo estaban uno al lado del otro, sin decir nada o hacer nada, hasta que Cloud se levantó y miro a Tifa, tenía un pequeño parche en su rodilla y en su frente, pues ese mismo día habían ido al monte Nibel, dieron un paso en falso y Tifa cayó, no fue desde una altura muy grande, pero lo suficiente para ocasionarle una herida en su rodilla y un golpe en su cabeza que la dejo desmayada, para fortuna de ambos, un mercader del pueblo vio todo lo sucedido y se llevó a Tifa. Todos culparon a Cloud y nuevamente se sintió rechazado y alejado de todos, ya no eran solo los niños quienes lo miraban con desaprobación, ya hasta los adultos lo hacían, eso llevo a Cloud a tomar una de las decisiones mas grandes de su vida
-Iré a Midgar y me volveré alguien fuerte, lo suficiente para protegerte – Dijo el rubio mientras se puso de pie y miro al cielo
-¿Es verdad eso? – Pregunto Tifa con un tono quebradizo en su voz
-Sí, prometo que volveré y entonces seré lo suficientemente fuerte como para salvarte
-No tienes que probar nada ni hacer eso…solo por mi
-Es mi deseo Tifa, es lo que quiero…Mañana mismo partiré, esta podría ser nuestra última noche juntos – Es por eso que prometo protegerte en un futuro… - Hasta aquí llegaba el recuerdo de Cloud, después de eso recuerda unos días borrosos y turbios en Midgar cuando Zack lo encontró desmayado, ahora era más que obvio quien había mandado el mensaje, pero ¿Cómo había conseguido su número? Todo eso revoloteaba en el cabeza de Chocobo, pero no era nada grave que no tuviera una respuesta, era cosa de ir a la fuente de Chocobo y averiguar todo, aunque ¿Realmente Cloud había cumplido ya su promesa? O ¿Podría cumplirla al menos? El no se sentía una persona fuerte, estaba rodeado de otros que de verdad lo eran, pero el dudaba tener las fuerzas necesarias para cuidar de Tifa
-Tienes cara de problema – Dijo Zack ya ahora despierto y mirando a Cloud
-Lo tengo… - Dijo el rubio mientras abrazaba sus piernas
-¿Por qué no lo resuelves?
-Es más complejo que eso
-No, tu lo haces complejo, si quisieras resolverlo lo harías, pero no lo haces porque dudas y dudas porque eres un chocobo – Dicho esto Zack le lanzo la almohada, a diferencia de con los niños de Nibelheim, Cloud no se ofendía si era el pelinegro quien se lo decía, al contrario, era bastante gracioso
-Lo…Lo hare – Dijo Cloud mientras se levantaba de la cama
-¡Ese es el espíritu! Recuerda – Zack se paró igual de la hamaca y comenzó a hacer sentadillas – Abraza tus sueños y pase lo que pase, protege tu honor – Ambos terminaron la frase en un solo tiempo, la frase que regía la vida de los jóvenes, la frase que les había sacado de muchos apuros
-Juro que si no se callana no tendrán sueños ni honor que proteger – Dijo un Squall bastante malhumorado
-Vale, vale – los chicos salieron asustados del lugar, se dirigieron al baño y comenzaron a lavar sus dientes
-¿Tienes tu cita con Aerith no? – Decía Cloud mientras cepillaba los dientes, lo que decía se entendía muy poco, pero tantas habían sido sus conversaciones durante el cepillado de dientes que ya entendían completamente lo que decían
-¡SI! La veré a la 1:30 en el parque junto a la escuela – Dijo el pelinegro bastante entusiasmado mientras escupía y daba un sorbo al agua para volver a escupirla
-¿Podrías dejarme por ahí? Tengo que ir a la fuente del chocobo
-¿Allí resolverás tu asunto señor Strife?
-Si – Dijo Cloud terminando de cepillarse los dientes y dejando el cepillo en su lugar
-¿Qué es a todo esto?
-Algo sobre mi pasado, de cuando vivía en Nibelheim
-Pensándolo bien, nunca me haz contado mucho sobre ahí, quienes eran tus amigos, tu familia, nada de eso, deberías hacerlo ¿No confías en mí?
-Lo hare hoy ¿Vale? – Dicho esto ambos chocaron puños, era una forma entre ellos de sellar un pacto, después de esto dos chicos bastante ruidosos entraron al lugar
-¡Jóvenes! Buenos días, ¿Cómo durmieron? – Decía Yitan ruidosamente agitando sus manos, detrás de el venia Tidus haciendo ruidos para que el eco despertara a todos, ya eran las 10: 00 AM y debían ponerse en marcha para hacer el desayuno, ir por las compras y hacer el aseo en los cuartos, aunque la mayoría eran solamente jóvenes, eran bastante organizados, ruidosos, pero organizados al fin y al cabo. Terra salió del cuarto, su cabello por las mañanas era terrible y una imagen graciosa para cualquiera que lo viera
-Muchachos, despejen el baño, Terra tiene que controlar la bestia que tiene en su cabeza – Decía Tidus riendo y a los demás les causaba gracia también, salieron del baño para que una Terra somnolienta entrara a darse un buen duchazo para despertarse
-Tidus, Zack, les toca el almuerzo – Dijo una voz bastante mas grave que la de cualquiera de los jóvenes, de la última habitación salió un hombre bastante alto, un cuerpo musculoso, pelo largo y acomodado hacia atrás completamente, sus patillas eran bastante largas y su piel muy blanca, Angeal caminaba hacia los chicos apoyado en un bastón sus pasos eran un tanto lentos y cojeaba bastante con su pierna derecha, las viejas heridas son las que mas tiempo perduran en el cuerpo y en el alma
-¿Te sientes bien para caminar? – Pregunto Yitan acercándose a el y tratando de ayudarle a caminar
-Sabes que si caigo te aplastaría, Yitan – Nuevamente el lugar se llenó de la risa de los jóvenes, Angeal era un hombre de carácter fuerte, amable la mayoría del tiempo, tenía al igual que Vincent esa maravillosa habilidad de saber que decir siempre, la diferencia es que él lo decía todo con una sonrisa, que sin con las palabras no bastaba para animarte, aquella resplandeciente sonrisa lo hacía.
-Lo sé, pero moriría siendo un héroe – Rio el pequeño rubio, todos se reunieron en la cocina donde Tidus y Zack comenzaron a poner a calentar agua para el café, a batir los huevos en una taza para verterlos sobre la sartén, tostar el pan y sacar la jalea, la cocina era un caos completo, pues mientras unos preparaban el desayuno, otros sacaban los platos y acomodaban la mesa, Terra que recién había regresado de vestirse ayudo con el desayuno, Squall llego un poco después de muy mala gana, pues le obligaron a levantarse de su largo sueño, Así solían ser siempre las mañanas en ese lugar, cada persona era un pilar que sostenía los ánimos del grupo y si uno caía, los demás lo levantaban y volvían todos juntos a sostener a aquella familia tan peculiar. Prosiguió el desayuno, las típicas conversaciones de la semana, las ideas que Angeal les daba para el club de jardinería, las discusiones entre Yitan, Tidus y Squall, las guerras de comida donde todos participaban. Terminando el desayuno, cada quien tomo rumbo distintos, unos iban a ducharse, otros a hacer las camas y otro (Squall) a seguir durmiendo un rato más. Pasaron las horas, el reloj marcaba 1: 15 PM Zack ya estaba encendiendo la motocicleta junto con Cloud, Zack vestía una playera negra con el estampado "Crisis Core" y una chaqueta de cuero con unos Jeans negros, Cloud usaba una playera morada con el estampado "SOLDIER" y unos Jeans azul oscuro, ambos usaban un par de botas negras
-¿Tienes el casco? – Pregunto Zack ya sentándose sobre la motocicleta y haciendo que el motor rugiera, el lugar encerraba y hacia que el rugido del motor rebotara en todas las paredes
-Si – Dijo Cloud montando la moto y poniéndose un casco amarillo que le cubría completamente la cabeza
-Pues vámonos – Dijo Zack poniéndose un casco igual al de Cloud pero en color negro, salieron del lugar por la puerta trasera, una bastante amplia para la motocicleta, conducía a un camino de piedras que estaba rodeado, como era de esperarse de la casa de Angeal, de un precioso jardín, bello seria poco para describir aquel jardín, aunque era bastante pequeño el lugar, no había comparación con lo que estaba ahí, tantas combinaciones de flores, en algunas secciones los colores de las flores no combinaban, pero era un detalle absurdo ante tal majestuosidad, las flores brillaban enormemente, el césped tan verde y tan vivo, estaba un poco más largo de lo normal pero no daba un toque descuidado o algo por el estilo, al contrario, si estaba así era para que el jardín entero danzara con el soplar del aire. El camino de piedra desviaba a la derecha directo hacia la calle, los chicos salieron del lugar con sumo cuidado (Ya que si las llantas de la motocicleta llegaban a tocar algo del jardín saldrían gravemente afectados.) y tomaron dirección hacia el futuro de Zack y al re encuentro del pasado de Cloud.
Pues hasta aquí el capítulo! Para serles honestos odie como me quedo, muy tedioso y repetitivo narrando las cosas de cada quien xD pero bueno, el siguiente será más emocionante lo juro! Nuevamente me disculpo por todo, el martes o el miércoles estén atentos a las citas ;3 Si quieren dejarme un review no me enojare TwT Les ha hablado Kaiser y les deseo, buenas noches.
