¡BUENAS! Pues lo prometido es deuda y aquí les traigo el capitulo 10 adelantado! Agradezco mucho su paciencia en esta ocasión y ojala este capitulo sea digno de vuestra espera! :3

Capitulo 10: Cita

La mañana cantaba con toda su voz áspera y melodiosa que sería un día magnifico, y la tarde seguía aquella hermosa y gloriosa canción, pero todo concierto no está completo sin una parte negra y esa parte tan oscura venia recorriendo los cielos desde muy lejos, pues una enorme nube negra cantaba con tonos graves y estruendosos que dentro de un par de horas, aquel día tan maravilloso quedaría en el olvido.

Cloud y Zack recorrían velozmente el camino, el joven pelinegro no era necesariamente cauteloso al conducir y menos cuando su corazón danzaba ante el sonido de una alegre música, música llamada Aerith, la cual era la sinfonía más hermosa y mejor planeada que jamás haya tenido el placer de escuchar, su cabello eran violines que tocaban un sonido suave, largo y cautivador, sus ojos eran arpas de esmeraldas, que si por si solas no fueran brillantes, lo que emitían era simplemente esplendoroso, cuesta trabajo pensar que una persona puede proyectar así a otra, pero en el fondo Zack tenía estos pensamientos y millones más, pues ya mencionado antes, ella era la visión más bella que había visto. En cambio Cloud era una música complemente desafinada, el ritmo tan claro y sereno que le identifica era ahora un revoltijo de sonidos sin armonía, pues no podía pensar claro, ya que a unos minutos tendría un fuerte encuentro con un concierto esplendoroso del pasado, Tifa Lockhart era también un vaso de agua frío en medio del desierto, pero lejos de eso, representaba gran parte de Cloud, gran parte de lo que fue, es y posiblemente, será. Pasados unos minutos de alocada conducción por parte de Zack llegaron el pequeño parque donde Aerith y Zack habían acordado, miraron a los al rededores durante unos minutos sin captar a la joven castaña, el pelinegro y el rubio se despojaron de los cascos y los dejaron en el asiento de la motocicleta

-¿Qué hora es? – Pregunto Zack a su acompañante mientras daba otra mirada al parque

-1:20 PM – Respondió el joven mirando su celular

-No es tan tarde como pensaba – Rio el pelinegro mientras trataba de acomodar su cabello con las manos – ¿Nervioso por tu asunto? – Pregunto el pelinegro mientras se sentaba en el asiento de la moto

-Un poco…

-¿Me contaras hoy verdad?

-Claro – Respondió el joven nuevamente chocando puños con su compañero

A lo lejos se escuchó un pequeño grito que poco a poco se aclaraba, las palabras tomaban formas y se hacían mas fuertes en cuanto se acercaba, no muy lejos de donde ellos estaban una joven castaña se acercaba, para ambos fue una bella visión, aquella joven resplandecía con el sol, como si estos solo se empeñaran en hacerla aun mas bella de lo que era, su cabello danzaban de lado a lado conforme ella se movía, los ojos brillaron de tan solo ver a Zack y aquellas gemas preciosas resplandecieron como estrellas que bajaron a la tierra

-¡Zack, Cloud! – Gritaba la joven que a escasos metros de ellos se detuvo - ¿Cómo están muchachos? – La joven se preguntaba en su cabeza sobre la presencia de Cloud, el le agradaba, pero no como para hacer de violinista en la cita

-Bien, gracias Aerith – Respondió el rubio mientras saludaba con su mano – Bien Zack, gracias por traerme, ya es hora de irme – Le dijo Cloud mientras daba unos pasos, Zack le sujeto del hombro

-Espera, espera, llévate la motocicleta – Dijo Zack mientras le daba las llaves a Cloud sin apartar la mirada de Aerith – Quiero caminar y presumir a la hermosa chica con la que hoy salgo – Dicho esto Zack tomo la mano de la castaña y le dedico un pequeño beso

-¿Estás seguro Zack? – Pregunto el rubio oji azul mientras tomaba las llaves, era una rara combinación entre emoción y nervios, rara vez Zack dejaba su motocicleta al cuidado de alguien que no fuera el o Angeal

-Claro, de todas formas, tú vas mucho más lejos que yo y en caso que tu "asunto" te persiga, podrás escapar más rápido – Rio el pelinegro mientras daba unas pequeñas palmadas en la espalda a Cloud – Ahora corre Chocobo ¡CORRE!

-En seguida – Dicho esto el joven chocobo monto apresurado y emocionado en la moto, la encendió e hizo que rugiera un poco para después arrancar rápidamente y perderse a lo lejos entre una veloz nube de humo que recorría el camino rápidamente

-¿Cloud tiene problemas? – Pregunto Aerith al ver al joven alejarse, pues aquellas palabras, aun que salieron de la boca de Zack en un tono bromista como el acostumbra, la preocuparon demasiado

-No me ha contado, pero le ha tenido bastante preocupado desde la mañana, pero es un buen muchacho, se que sabrá arreglarlo – Dijo el joven con un rostro que demostraba serenidad pura, la confianza de Zack hacia Cloud se podía ver claramente en sus ojos y en la sonrisa que ahora esgrimía su rostro

-Pues bueno, deberíamos ponernos en marcha ¿No crees? – Dijo la joven tomando del brazo a Zack y jalándolo un poco para llamar su atención

-Me agrada esa idea, por cierto…tu hoy te vez – Zack dio una mirada de pies a cabeza, no en un plano negativo, quería grabar la imagen de Aerith en su cabeza, de cabo a rabo, pues era la primera vez que le veía sin algo que no fuera el uniforme – Magnifica

-Mentiroso – Aerith empujo levemente a Zack mientras ocultaba su rostro sonrojado

-Claro que no, Créeme Aerith, hoy te vez verdaderamente radiante

-Bueno, tu hoy tampoco estas tan mal – Aerith al igual que Zack le observo de pies a cabeza, debía admitir que se veía bastante apuesto y ese look de chico malo le quedaba tan bien, mas porque en el fondo no lo era y Aerith lo sabia ahora a la perfección, era todo un caballero con la pinta de un chico malo, de pensar esto Aerith quedaba cada vez más y mas encantada

-Gracias por decirme lo obvio

-De nada, señor vanidad – Ambos se miraron en silencio durante un par de segundos, después este fue roto por las risas de ambos, ahora era mas claro para Zack la clase de música que era Aerith, ruidosa en ocasiones, tranquila como el flujo del agua otras veces, estruendosa cuando se enojaba, pero dulce, lenta y magnifica.

-Bueno, será mejor que nos pongamos en marcha

-¿A dónde iremos? – Pregunto la joven tomando apuradamente la mano del joven, como si esta fuera a ser ocupada por alguien más

-Al mercado del muro – Dijo el joven mientras apretaba levemente la mano de su acompañante

-¿Ese nuevo centro comercial?

-Exacto, la apertura fue hace poco, esos días estuvo lleno hasta el tope de gente, para estos días debe estar mas tranquilo, podremos dar una vuelta sin tropezar con alguien cada 3 pasos

-Eso es algo que odio – Dijeron los dos en una sola voz, se miraron durante unos segundos maravillados y volvieron a reír – De verdad que eres todo un caso señor Fair, eres la persona mas popular de la escuela y no te gusta estar entre la gente

-Pues mi posición social no define enteramente quien soy – Hablo en un tono de voz mas grave, como imitando a alguien – Eso es algo como diría Angeal

-¿Me lo presentaras en algún momento?

-Con todo gusto, ciertamente el ha preguntado un par de ocasiones por ti

-¿Le hablaste de mi? – Pregunto una Aerith ahora avergonzada

-Un poco, si

-Que pena Zack

-No hay de que avergonzarse, a el le agradas y lo harás mas una vez que se conozcan

-Espero que sea pronto

-Lo será

Y asi caminaron un par de calles más, tomados de las manos, las separaban periódicamente para secarse el sudor de sus manos, cada que realizaban estos ambos soltaban risitas nerviosos, no era como si les desagradara o algo por el estilo, Zack lo hacía por Aerith y viceversa, la conversación se centraba bastante en el club de jardinería, en ocasiones tocaban temas un tanto personales, pero velozmente se desviaban hacia cualquier cosa que veían alrededor, los árboles, los niños jugando, la forma de las nubes, el color del cielo, aunque esos dos últimos dejaban un tanto nerviosa a la castaña, respondía cosas cortas y en un par de veces, fuera completamente del tema.

-¿Qué ocurre con el cielo? – Pregunto Zack curioso, pues no era la primera vez que rosaban el tema y Aerith lo apartara como si de un maleficio oscuro se tratase

-No…Nada – Respondia la joven mientras se cubria un poco el rostro con la mano que tenia libre

-Aerith…Puedes confiar en mi ¿Vale? – El pelinegro tomo las manos de su pareja, en aquellos zafiros podía notarse una carga extrema de confianza, una imagen sincera, tan cristalino y hermoso era el color de ojos del joven que la chica podía verse maravillada en el reflejo de estos

-Pues…Me da…miedo… - Respondió la castaña mientras juntaba sus manos y miraba al piso – Es tan grande…parece que va a llevarme, su acompañante solto unas pequeñas risas, seguidas de una fulminante mirada por parte de Aerith - ¿Gracioso?

-No, para nada, adorable mas bien, como si fueras una niña pequeña y asustadiza

-¿Te gustan pequeñas?

-Claro, soy un completo pedófilo – El ambiente se hizo menos denso cuando rieron nuevamente, ella dejo esa mirada de vergüenza que hace unos momentos cargaba, se sentía segura con Zack…Estaba segura con Zack

-Tendré que llevarte todo el tiempo de la mano si no quiero que secuestres alguno de los niños que están aquí – Rio la joven mientras tomaba la mano de su acompañante y volvían a retomar el camino, durante ciertos lapsos de tiempo el sol era cubierto por unas nubes dándole un leve respiro a la gente de aquel acalorado día. Pasaron los minutos y el camino hacia el mercado del muro se hacia cada vez mas corto, las charlas se tornaron de repente en asuntos tontos y bromistas, sus risas brotaban aún mas de sus bocas y aun mas las disfrutaban en aquel momento. Por fin llegaron al famoso centro comercial, era un edificio alto como era de esperarse, el techo era completamente cristalino al igual que las enormes ventanas que rodeaban el lugar, algunas eran cristales, otras vitrales de muchos colores que con los rayos del sol daban hacia los interiores combinaciones hermosas y deleitantes a la vista de cualquiera, la entrada principal era bastante alta, 10 metros de altura y arriba de esta se encontraba en esta la palabra "Muro". Dentro del lugar la gente caminaba de un lado a otro, el sonido de los pasos de la gente sobre el piso recorrían el lugar completo al igual que las voces que hacían un sonó e inexplicable sonido. Los jóvenes entraron maravillados, la gente hablaba de lo grande que era el lugar, pero era mas de lo que cualquiera se esperaría, la gente estaba en abundancia, pero no lo suficiente como para caminar cual pingüinos en grupo. Sus cuellos observaban las tiendas ubicadas a sus costados y volvían para mirarse a ellos

-Esto es más grande de lo que pensaba… - Dijo el joven mientras miraba el techo, le recordaba al de su hogar, aunque un poco más limpio

-Lo se, pero es agradable ¿No crees?

-No lo negare y la gente no es tanta así que aprovechemos antes que los tumultos de gente lleguen – Y así comenzaron su recorrido por el lugar, Aerith en ocasiones se detenía en alguna tienda de ropa a examinar las mercancías, no era algo que a Zack le agradara, pero iba con ella y eso era suficiente, pues su mente y ojos no estaban apartados de ella y eso para el era el mejor pasatiempo. Recorrieron todas las tiendas del primer piso, ropa para caballero y para dama principalmente, pero Zack rara vez se detenía a observar, los minutos pasaron entre risa y risa, broma y broma, etc. Subieron las escaleras hasta el segundo piso, en ese lugar no eran tanto las prendas lo que abundaba, había de todo, un par de tiendas de música, otro par de arte, algunas de electrónica, unas cuantas mas de música y finalmente el tan grande patio de comida. Se detuvieron unos momentos en la tienda de música, revisando un par de géneros, Aerith fue a revisar la sección de Jazz y estaba maravillada por la extensa colección que tenía, desde Louis Armstrong hasta Charlie Parker, cosa que en otro lado no había encontrado, pues las demás tiendas de música no le daban el interés necesario a distintos géneros, por otra parte, Zack miraba igual encantado la sección de power metal, veía que tenían desde Angra hasta Rhapsody of fire, de lo más viejo a lo más nuevo, los jóvenes se habían encontrado con cierta joyita esplendorosa, pero dejaron las compras para después, pues ambas secciones estaban separadas, volvieron a tomar sus manos y salieron del lugar, caminaron en círculos un rato mas observando, querían detenerse al patio de comida pero ambos no tenían apetito en ese entonces. En uno de sus recorridos vieron una pequeña sección en la planta baja, un lugar rodeado por escaleras donde había solamente pequeños puestos vendiendo manualidades, antigüedades y cosas por el estilo

-Zack, démonos una vuelta ahí – Dijo Aerith apoyada en el barandal mirando aquel pequeño y agradable lugar

-Podría ser peor – Bajaron a ese pequeño lugar y perdieron el tiempo un rato observando entre las pequeñas estatuillas de barro hechas a mano con distintas formas, ya fueran de animales o de deidades, hasta los talismanes de madera tallados, cada uno con distintos significados. Llegaron al último puesto, un pequeño lugar atendido por un señor ni tan viejo ni tan joven, tenían amuletos de madera y listones de bastantes colores, Aerith observaba detalladamente el lugar, le prestaba más atención que a los otros puestos

-¿Te gusta bastante este lugar no?

-Sí

-Bueno, será mejor que te compre algo de aquí

-¡Zack! No es necesario

-No, no, tengo que, será para celebrar nuestra primera cita, asi que, elige – La joven muy avergonzada no se pudo resistir a aquella mirada que Zack le mostraba, tomo pocos segundos elegir lo que quería, un listón rosa para el cabello, Zack lo tomo y pago – Date la vuelta, debo ponértelo – El pelinegro batallo un poco para ponerle el listón, pero al fin cuando pudo fue bastante agradable verla

-¿Esta bien? ¿No se caerá? – Pregunto la joven

-Ya está, te queda muy bien

-Muchas gracias Zack, nunca me lo voy a quitar – Dijo la joven muy agradecida mientras tomaba las manos de su compañero

-Me alegra que te gustara – Ambos se sonrieron, disfrutaban de la compañía del otro, gozaban de la música que cada uno producía pero adoraban aún mas la sinfonía tan hermosa que ellos producían juntos, aunque el sonido de un tambor estruendoso se hizo presente en el lugar y con el venían unas nubes grises, que a lo lejos se hacían completamente negras, miraron hacia el techo de cristal y vieron como el gris se apodero velozmente de aquel cielo tan azul

-Sera mejor irnos antes de que llueva

-Pues habrá que darnos prisa, no tengo la motocicleta, será cosa de caminar

-Mientras sea contigo – Se engancharon de los brazos y salieron del lugar, apenas comenzaba a soplar un viento fresco y frio, Aerith en esos momentos se arrepentía de haber traído el vestido, pues no era solamente el vendaval tan frio que recorría velozmente el lugar, si no el problema del vestido, supongo que las damas sabrán el dilema.

-¿Bonito día para usar vestido eh? – Rio Zack

-¿No tendrás un par de pantalones que me prestes? – Respondió Aerith temblando mientras se sostenía un poco el vestido

-Siempre tengo pantalones extra, pero estaban en la moto, el buen Cloud ahora debe estar regodeándose

-Muy gracioso – La joven parecía ahora un poco frustrada, pero aquel frio sentimiento se calmó por un repentino calor que sintió sobre su cuerpo, Zack se había quitado la chaqueta y la puso alrededor de los hombros de la joven

-Espero que esto sirva

-Pero tu…

-Nada, mejor vámonos rápido – Zack sujetaba los hombros de Aerith y comenzaron a caminar, el viento soplaba cada vez mas y mas y el frio se hacía más presente en los cuerpos de los jóvenes y por si fuera peor, pequeñas gotas de lluvia caían levemente, eran muchas pero pequeñas y conforme pasaba el tiempo eran aun mas y de mayor tamaño, Zack estaba empapado, Aerith no tanto, pues el pelinegro había puesto su chamarra completamente sobre ella para evitar que se mojara, tal gesto hizo que sus ojos brillaran nuevamente, se sentía culpable por que Zack estuviera mojado, pero se sentía contenta que el fuera un completo caballero. Corrieron un trecho mas hasta llegar al parque donde se encontraron hace un par de horas, decidieron meterse en un pequeño juego, era una cabeza de gato rosada con un par de agujeros para entrar, ahí estarían a salvo del agua durante unos momentos.

Vincent y Yuffie:

Los jóvenes ya habían salido de la casa de Yuffie y llevaban recorridos unos cuantos metros del lugar, se miraban de re ojo, pero no hablaban, había una atmosfera muy incómoda en el lugar, pero quienes la creaban eran ellos mismos, pues sus dudas eran un poco mas fuertes que sus ganas de hablarse, quien rompió esto fue Vincent, que trato de actuar con madures

-Saliste temprano hoy – Dijo el oji rojo mientras miraba a su acompañante

-Bueno tu sabes, hoy quise salir temprano, no porque tu mi lo dijeras – Respondió la joven con un tanto de orgullo mientras cruzaba sus brazos

-Lo importante es que haz salido – Dijo al final el joven para que, nuevamente, volviera aquella aura incomoda y de silencio, rota pasados unos minutos por la joven

-¿Crees que esto muestra mucho? – Pregunto la joven mirando sus ropas y dando una pequeña vuelta para que su compañero la observara bien

-Sí, un poco – Hablo el pelinegro con su tono tan seco de siempre

-Si quieres puedo regresar y cambiarme – Dijo la pequeña en un tono un tanto decepcionada

-No, seria perder mucho tiempo – Esto ultimo a idioma Vincent (Un lenguaje muy muy oscuro, que habita en el fondo del joven, entendible solo para aquellos que poseen una mentalidad similar a la del joven) vendría siendo un "Te vez muy bien"

-Vale, vale, ¿A dónde iremos entonces? - Respondió una Yuffie ahora un poco mas animada, pues si al joven Vincent le desagrada algo, inmediatamente lo cambia y en el fondo ella sentía que el la encontraba linda o atractiva, cualquiera que fuera el caso, era bueno para ella

-Queridas helado

-¡Ya se! Pero hay muchos lugares donde comprar

-Hay una heladería llamada "Soldado" Esta cerca de la escuela, dicen que es bastante buena

-Soldado ¿Es ese lugar donde atiende un muchacho con un casco de caballero o algo asi?

-Esa misma, presumen mucho de ella

-Bueno, será bueno probar nuevas cosas – Miro Yuffie a su compañero, pero precisamente a sus labios, pues no había comida alguna que calmara su sed de ellos

Caminaron durante un par de minutos bajo aquellos azotes que les proporcionaba el sol, si alguien iba acalorado era Vincent, su ropa negra y el cabello tan largo no le apoyaban en mucho a enfrentar ese clima, el era mas bien de climas fríos, pero el no podía quedar dormido en un ataúd todo el verano y primavera (Aunque ganas no le faltaban) por otra parte Yuffe iba bastante contenta, su traje era el apropiado para el momento, caminaba dando leves saltitos si adelantarse mucho de Vincent, en ocasiones esta le tacleaba levemente el hombro para llamar su atención, pedía a gritos su atención , quería que el la mirara, que le prestara atención, que se diera cuenta de lo que sentía y se lo retribuyera, pero difícilmente lo haría, pues no presentaba nada nuevo en su comportamiento, la misma niña traviesa e hiperactiva de siempre. Hablaron durante unos momentos, no de asuntos muy personales y tampoco tan apartados de sus personas, principalmente de los entrenamientos de basquetbol, el lunes serian las pruebas finales para determinar quién entraría en el equipo, Yuffie hablaba de todas las jugadas que tenia en su mente, brincaba y gritaba y corría y a Vincent le maravillaba eso, se sentía conmovido ante tales actos, tanto que sin darse cuenta sonreía, muy tenuemente, sus labios apenas se movían, pero ahí estaba

-¿Te ha mordido algo? – Pregunto extrañada la pequeña pelinegra

-¿De qué hablas?

-Estas sonriendo – Respondió la joven extrañada mientras el pelinegro daba media vuelta y se cubría el rostro

-Mentirosa – Murmuro Vincent mientras retomaba el rumbo y dejaba a Yuffie unos cuantos pasos atrás, ella solo pudo sonreír con un leve sonrojo en sus mejillas. El camino no fue muy largo, durante unos momentos el sol fue cubierto por un manto de nubes blancas, dando una agradable sombra, por la cual Vincent estaba muy agradecido

-Lindo clima ¿Verdad? – Dijo Yuffie – Apuesto a que ahora luzco mejor en estas ropas ¿Verdad? - Se regodeaba como pavorreal - Apuesto a que ahora quisieras traer algo como lo que yo tengo, podría prestarte unos cuantos shorts si quieres, tienes buenas piernas al fin y al cabo – Reía la joven mientras caminaba alrededor de su acompañante

-Una tormenta se acerca, entonces no agradecerás traer ropa así – Respondió Vincent sin apartar la mirada del camino

-¿Tormenta? Pero si el cielo esta tan despejado y claro

-Ya veras

Durante un rato mas caminaron hasta llegar al pequeño puesto de helados, ahí estaba como siempre el joven Kunsel, tan energético como siempre, estaba escuchando un programa de radio y se reía bastante, Vincent entro y aclaro un poco su voz para dar a notar su presencia, el enmascarado recobro un poco el aliento y se dirigió hacia la pareja

-¿Qué puedo ofrecerles?

-2 conos, un de yogurt y el otro de limón – Vincent conocía bien los gustos de Yuffie, siempre puede elegir chocolate o fresa, pero para climas calurosos elegía limón, pues por alguna razón le refrescaba más que otros, era uno de tantos detalles que a Yuffie le conmovía demasiado que Vincent lo tuviera en cuenta

-Trabajan dos – Respondió alegremente Kunsel – Por cierto muchachos, ¿Cómo van sus pruebas de basquetbol? – Pregunto el joven mientras la pareja se miraba con cara de duda el uno al otro – Si, suelo enterarme de todo, si en algún momento necesitan alguna información, con confianza muchachos – Dicho esto Kunsel entrego los helados a los jóvenes, los cuales aun estaban un tanto sorprendidos

-Lo tendremos en cuenta, muchas gracias – El pelinegro tomo los helados, pago y salieron del lugar, el enmascarado siguió riendo con el programa de radio

-Vaya muchacho ¿No crees? – Dijo Yuffie dando los primeros lengüetazos a su helado

-Lo se, pero que mas da

-Si, tienes razón – Dicho esto los jóvenes comenzaron a caminar, sin rumbo alguno, solo querían perder el tiempo un rato disfrutando (en secreto) la compañía del otro, platicaban de lo que había hecho hasta ese momento, de cómo se encontraba Caith Sith, de lo mucho que Aerith quería una mascota y de la inquietud de Vincent ante esa idea, en fin, un montón de payasadas de Yuffie acompañadas de la risa interna de Vincent. Pasados unos minutos comenzó a soplar una leve brisa, el cielo comenzó a oscurecerse, el día tan encantador del que Yuffie hablaba ya se había teñido de gris, en la tormenta que Vincent había presentido, conforme las pequeñas gotitas de agua caían crecía una sonrisa de victoria en el rostro de Vincent, mientras que para Yuffie tenía la boca abierta

-Sera mejor que la cierres o te tomaras toda el agua de la lluvia – Dijo Vincent en un tono mas bromista de lo común

-¡Cállate! ¡Deberías estar dando el clima en lugar de estar saliendo conmigo! – Gritaba la joven llena de frustración, pues todo marcaba a que su esperada cita, al igual que el sol, estaba siendo cubierta por una lluvia que poco a poco aumentaba, las pequeñas gotitas que acariciaban el cuerpo ahora eran mas grandes y en mayor cantidad

-Ven, la escuela esta por aquí, podremos refugiarnos – Dijo Vincent mientras tomaba de la muñeca a Yuffie y caminaban mas deprisa, el impacto del agua en el piso se hacía cada vez mas ruidoso y los truenos en el cielo cada vez más fuertes retumbaban hasta en los lugares recónditos de la ciudad y así mismo, en el corazón de Yuffie, pues ella sufría de un temor terrible ante ellos, cada que sonaba uno cerraba sus ojos y temblaba, un terror que todos alguna vez hemos sufrido de niños y un par de veces se conserva aún en la adultez, pero fue completamente erradicado cuando un brazo la rodeo, ella abrió levemente sus ojos y vio a Vincent rodeándola con el brazo

-Tranquila, yo te cuido – Dijo el joven mientras la presionaba contra su cuerpo

-¡Cállate y cárgame! - Gritaba la joven mientras daba leves golpes en el pecho de Vincent, sabía que pedía demasiado, aun que estar entre su brazo era algo muy agradable y habrá que tener por seguro, que se quería acostumbrar a eso.

Cloud y Tifa:

El joven conducía la motocicleta anteriormente adquirida, esta vez no llevaba el casco, pues Cloud conducía con mucha más prudencia de Zack, por eso se daba aquel glorioso gusto de dejar que el viento revuelva tu cabello, que acaricie tu cara y recorra cada fibra de tu cuerpo haciendo sentir una adrenalina maravillosa. El camino que recorría Cloud no era muy transitado, por lo cual se daba el gusto de cerrar los ojos unos momentos y disfrutar aún mas del recorrido. Pasados unos minutos de trayecto llego al fin a un parque bastante grande, el piso era mármol de piedra blanco, en los bordes había zonas donde crecían enormes árboles que daban una enorme e imponente sombra y para acompañarles a su alrededor, pequeñas flores de distintos colores, paradas en una suave cama de pasto verde y vivo, enfrente de estos pequeños jardines había bancas de madera pintadas de blanco, un blanco brillante, que resplandecía entre las sombras de los árboles como si de un brillo propio se tratase. El rubio dejo la motocicleta en un pequeño lugar para estacionar vehículos de dos ruedas y camino un poco hasta llegar a un pasillo de mármol rojo, a los costados había enormes pilares de donde trepaban enredaderas, al fondo de ese lugar estaba una enorme fuente, en la cima yacía un chocobo, de su boca escupía agua y esta caia elegantemente a su alrededor, el agua centelleaba cientos de luces con el sol creando un marco verdaderamente hipnótico y por si no fuera suficiente la belleza del lugar, ahí, sentada al borde de la fuente se encontraba una verdadera aparición, una mujer de piel blanca como la nieve, ojos hermosamente grandes de color castaño claro, un cabello negro y largo como la noche que caía majestuosamente aun más debajo de su espalda, vestía unos pantalones negros cortos, terminaban justo después de su rodilla, una playera negra sin mangas que le cubría hasta poco antes de terminar su ombligo, una verdadera ladrona de miradas, estaba esperando sentada en la fuente a un joven que ahora estaba oculto tras un pilar, nervioso, su corazón latía más rápido de lo normal, pues la chica de ahí era mucho mas hermosa de lo que el recordaba, el pasar de los años le hizo cambios extraordinarios, el rubio pensaba en que palabras debería usar, ¿Cómo debería comportarse? ¿Frio e indiferente? ¿o debería ser una persona muy alegre como Zack? Todo esto cubría la cordura del joven cuando sus sonoros pensamientos fueron rotos por una dulce voz

-¿Cloud? – Preguntaba la joven que ahora estaba su lado mirándole con curiosidad - ¿Qué haces escondido?

-¡TIFA! – Grito sorprendido el joven mientras daba unos pasos atrás – Yo estaba…aquí…parado…

-¡gracioso! – Rio Tifa mientras le daba un golpecito en el hombro – Vi tu cabello desde la fuente, pensé que estabas jugando a las escondidas o algo así

-Bueno…Tal vez eso quería – Respondió Cloud un tanto avergonzado

-Pues te encontré, después de un par de años te encontré – Dicho esto la joven abrazo a su querido amigo – Mira cuanto haz crecido, estas más alto que yo – La pelinegra se puso de puntas y aun así le faltaba un poco para alcanzarlo

-Pues tu haz crecido también, digo, no es lo que piensas – Reía nervioso Cloud al no poder evitar ver de cuerpo entero a Tifa

-Un poco, lo se ¿Qué dices si caminamos por el parque? – Le dedico una leve sonrisa, con la cual, Cloud se derritió completamente

-Está bien – Dicho esto comenzaron a caminar uno al lado de otro, Tifa siempre sonreía, no era una sonrisa larga que cubriera de oreja a oreja, creo que la mayoría ha tenido la oportunidad de ver esas sonrisas pequeñas y notables que son más tiernas que cualquier otra cosa, bueno, esa es la sonrisa de Tifa en ese momento, pequeña, tierna y con el marco de su rostro la hacía muy esplendorosa, más brillante que cualquier joya que Cloud hubiese visto y más valiosa para el

-¿Y qué has hecho todo este tiempo? – Pregunto el joven cautivado por esa sonrisa, tanto era su aprecio que él sonreía de igual forma

-Pues he terminado mis estudios de literatura, tome unas cuantas clases de artes marciales, se me da bastante bien ¿Sabes? – Dijo la joven golpeando el brazo de su acompañante, el solo se estremeció

-Me alegro, supongo que ahora tu me protegerás a mi ¿Verdad? – Rio el rubio

-Solo si los vestidos y las faldas los usas tu

-¿No me obligarías verdad? – Dijo nervioso el chico chocobo

-Pues te verías bastante bien con unas coletas y un vestido – Rio la joven mientras golpeaba levemente el hombro de Cloud

-¡Tifa! – Los dos rieron durante unos momentos mientras seguían caminando, Cloud se sentía bastante feliz, pues era revivir aquella época de cuando niños y era mucho mas agradable de lo que el recordaba, la amabilidad de Tifa, su calidez, su belleza, todo extasiaba al rubio.

-¿Y tú que has hecho Cloud?

-Pues estar de aquí para allá…vivo con un grupo de chicos, son buenas personas y estudio en la preparatoria Midgar

-¿¡QUE!? ¿Dijiste preparatoria Midgar? – Pregunto Tifa con sus ojos abiertos como platos

-Sí, ingrese apenas este año

-Yo doy clases ahí desde hace un año, que raro que nunca te haya visto, digo, no me asignan a los muchachos nuevos, pero por los pasillos o algo

-Pues, no suelo salir mucho del salón y cuando salgo voy al club de jardinería o al gimnasio así que… - Cloud medito las cosas durante unos segundos, cuando recordó que un día Zack llego bastante emocionado de la escuela, sus palabras maso menos fueron "Cloud, hay una profesora ARDIENTE como el infierno a donde iremos, es…" y Cloud perdió el interés cuando empezó con la descripción, tal vez si en ese momento le hubiera prestado atención hubiera averiguado que era Tifa

-¡Que pequeña es Midgar!

-Eso parece – Ya habían dado un par de vueltas al lugar, pero no las contaban ni le tomaban interés al repetido paisaje, pues su compañía les llevaba a otro lugar, uno más agradable, pero ni tan buena compañía podía hacer a un lado las gotas de agua y el viento que soplaba fuertemente , los árboles comenzaron a agitarse y un buen par de hojas se desprendían haciendo que volasen por los aires sin rumbo alguno, ya ambos estaban bastante mojados cuando decidieron esconderse en un pequeño quiosco que había por las cercanías del lugar

-No creo que esto nos ayude mucho – Dijo Tifa mientras se exprimía el cabello, de este salía bastante agua, aun que de poco serbia, pues el pequeño edificio solo les cubría las cabezas, y el agua entraba por los lados

-No…

-No vivo muy lejos de aquí, si quieres podemos ir a secarnos un poco, tengo ropa que podría quedarte – Ya en ese momento ellos debían hablar más alto pues el viento era fuerte y el sonido del agua impactando al piso igual lo era, sin mencionar el meneo de los árboles y las explosiones que soltaba el cielo, el chico lo pensó durante unos momentos, no había nada de malo en el asunto, una amiga ayudando a su amigo, pero él se sentía nervioso aun que para ese momento no tuvo mejor opción que aceptar y con mucho esfuerzo salieron los jóvenes del quiosco y tomaron dirección a la casa de Tifa.

¡Aquí termina! Si, creo que lo corte en la mejor parte para que les duela mas (?) Pero como sea, espero les guste la siguiente parte :P ¿Que les pareció el capítulo? Un poco menos largo que el otro pero bueno xD aparte, una disculpa por hacer las otras dos citas TAN cortas, pero tenía que hacer la parte del listón entre Zack y Aerith, no sería un buen Zaerith sin eso (¿?) Pues bueno, me agradaría muchísimo leer su opinión respecto al capitulo y darme su opinión respecto a Cloud, como es una relación alumno estudiante hare a Cloud un poco mas sumiso xD Bueno, ha sido todo por esta noche, les ha hablado Kaiser y les deseo, buenas noches.

PD: Que a Zack le guste el power metal como a mi es mera coincidencia (¿)