"Accidentalmente vaporice a mi profesor de algebra".- Leyó la diosa de la sabiduría.

- "¿Como se puede vaporizar a alguien accidentalmente?".- Preguntó Apolo mientras todos se reian.

- "Espero que todos los títulos sean así".- Hermes comentó con una sonrisa.

Mira, yo no quiero ser un mestizo.

-"Quien quiere". Murmuraron casi todos los semidioses por lo bajo.

Si estas leyendo esto es porque piensas que puedo ser uno, mi cosejo es:

-"Nooo, un consejo de Percy. Corred por vuestras vidas".- Gritaron los Stoll mientras fingian tener cara de terror.

-"¿Qué pasa?"- Preguntó Jason confundido mientras todos los que conocían a Percy sonreían o en el caso de los más inmaduros (Travis, Connor, Chris, Will y Nico) se sujetaban el estómago mientras se reían locamente.

-"Es que Percy da unos consejos que normalmente no debes seguir a menos que desees acabar bastante mal."- Contestó Annabeth con una sonrisa muy rara en ella después de tantos meses sin sonreír.

Cierra este libro ahora mismo.

Créete cualquier mentira que tu madre o tu padre te hayan dicho acerca de tu nacimiento y trata de llevar una vida normal.

-"No creo que funcione".- Dijó Nico lo suficientemente alto solo para que los semidioses le escucharan.

Ser un mestizo es peligroso. Da miedo. La mayor parte del tiempo, consigues que casi te maten de diferentes formas dolorosas y desagradables.

-"Eso es muy cierto".- Murmuraron los semidioses de ambos bandos mientras todos los dioses miró hacia abajo avergonzado, Poseidón un poco pálido por lo que acababa de escuchar de su hijo.

Si eres un niño normal leyendo esto porque cree que es ficción, fantástico. Sigue leyendo. Te envidio por ser capaz de creer que nada de esto hubiera ocurrido. Pero si te reconoces a ti mismo en estas páginas - si sientes algo moviendose dentro - para de leer inmediatamente. Podrúa se que fueras uno de nosotros. Y una vez que lo sepas, es cuestión de tiempo antes de que lo sientas y vengan a por ti.

-"Camino a ser positivo sesos de algas"- Sonrio Annabeth, nadie parecía darse cuenta de un palido Poseidón.

No diga que no te lo advertí.

-"Usted no me lo advirtió"- Comentó Nico mientras Thalia ponía los ojos en blanco con una sonrisa en la cara.

Mi nombre es Percy Jackson.

-"No. ¿en serio? y yo creía que era Peter" comentó sarcasticamente Thalia mientras todos se reían.

-"Sabes, como estos libros están escritos desde el punto de vista de Percy podremos saber lo que piensa de nosotros."- Reveló una sonriente hija de Atenea

Tengo doce años.

-"Espera, ¿tenía doce años en su primera misión?"- Preguntó Piper asombrada.

-"Sí"- Contestó Grover.

Hasta hace unos meses, yo era un estudiante que se alojaba en la Academia Yancy, una escuela privada para niños problématicos en el centro de Nueva York.

¿Soy un niño problemático?

-"Siii"- Cantaron a coro todos los semidioses, excepto el trío perdido (Jason, Piper y Leo) y los heróes del pasado.

Los dioses sonrió, al parecer los romanos y los griegos podían llevarse bien gracias a este semidios misterioso.

Si. Se podría decir que si.

-"Mira hasta él lo admite." Gritaron los Stolls mientras todos se reían.

Yo podría señalar cualquier momento de mi vida corta y miserable para demostrarlo, pero las cosas realmente empezaron a ir mal cuando nuestra clase de sexto grado hizo un viaje de estudios a Manhattan - veintiocho niños y dos profesores ennun autobús escolar amarillo, dirigiendose al Museo Metropolitano de Arte para mirar la antigüedad de Grecia y Roma.

-"Suena interesante"- Dijeron Atenea y su cabaña.

-"No, suena com una tortura"- Exclamó Poseidón.

Lo se - suena como una tortura.

Todos se rieron mientras todos los que sabían que Percy era hijo de Poseidón pensaron que de tal palo tal astilla.

La mayoría de llos viajes de Yancy lo eran.

Pero el Sr. Brunner, nuestro profesor de latín, organizaba este viaje, tenía esperanzas. El Sr. Brunner era un tipo de mediana edad que iba en una silla de ruedas motorizada. Tenía el pelo cayéndosele, y una barba desaliñada, una chaqueta raída de tweed que siempre olíaa café. Tu no pensarías que es guay pero el contaba historias y hacia bromas aparte de dejarnos jugar en clase. También tenía una gran colección de armadurasy armas romanas, era el único profesor con el que no me dormía en sus clases.

-"¿Quirón?"- Preguntaron los griegos. Quirón asintió como respuesta.

Atenea miro indignada, como alguien podia dormirse en clase.

Esperaba que el viaje fuera bien. Al menos, esperaba que por una vez yo no fuera el problema.

-"Ahora esta pidiendo problemas a gritos."- Exclamaron Apolo y Hermes.

Chico, estaba equivocado.

Veras, las cosas malas me ocurren en los viajes de estudio. Como en quinto de primaria, cuando fuimos a Saratoga, tuve un accidente con un cañon de la guerra de la revolución. Yo no apuntaba al aútobus escolar, pero desde luego fui expulsado de todos modos.

Al terminar la frase todos estaban riendose.

Y antes de esto en cuarto de primaria, cuando dimos un tour entre bastidores del mundo marítimo del tiburón, toque la palanca incorrecta en el pasillo y nuestra clase se dio un baño imprevisto.

Todos volvieron a reírse, y los más inmaduros (Apolo, Hermes, sus respectivas cabañas, tanto romanas como griegas, Leo y Nico) estaban en el suelo ahogandose de la risa.

Y antes de eso... bueno, te haces una idea.

-"No, no pares ahora"- Gritaron indignados los Stolls

-"No te preocupes, ya le diremos a Percy que nos cuente más historias cuando vuelva."- Los tranquilizó Nico.

Este viaje, estaba decididó a que fuera bien. Todo el camino a la ciudad me puse con Nancy Bobfit, la friki, pelirroja cleptómana, que golpeaba a mi mejor amigo Grover en la parte de atrás de la cabeza con pedazos de emparedados de mantequilla y crema de cacahuete.

-"Eeew"- Exclamaron algunas de las chicas y Afrodita.

Grover era un blanco fácil. Era flaco. Lloraba cuando se frustraba. Debió haber repetido varios cursos, porque era el único niño de sexto grado con acné y con principio de un poco de barba en el mentón. Por encima de todo eso, estaba lisiado.

-"Muchas gracias Percy."- Dijo Grover con una voz que goteaba sarcasmo mientras todos se reían.

El tenía una nota excusándole de educación física el resto de su vida porque tenía algún tipo de enfermedad muscular en las piernas. Cáminaba curiosamente, como si le doliera, pero no te djes engañar. Deberías haberlo visto correr cuando había enchilada en la cafetería.

-"Camino a soplar tu cubierta eh niño cabra."- Dijo Thalia con una sonrisa a Grover mientras este se iba poniendo rojo a medida que todos se reían.

De todos modos, Nancy Bobofit estaba lanzando bolas de sándwich que se pegaban en su pelo castaño rizado, y ella sabía que no podía hacerle nada porque estaba en libertad condicional.

Todos los que eran amigos de Grover apretaron los dientes.

El director me había amenazado de muerte de suspender el colegio si algo malo, vergonzoso, o medianamente entretenido sucedía en este viaje.

-"Oh vamos eso no es divertido."-Se quejo Hermes.

-" Te voy a matar"- murmuré.

-"Si, vamos, hazlo."-Dijo Ares con una sonrisa sadica y demente.

Grover trato de calmarme. -"Está bien. Me gusta la mantequilla de cacahuete."

-"Pero no en le pelo, ¿o si?"- Preguntó Nico con una sonrisa mientras Grover ponía los ojos en blanco.

Eludió otro pedazo de comida de Nancy.

-"Tienes buenos reflejos."- Dijo Teseo. Todos saltaron, se habían olvidado de que los héroes estaban allí.

-"Eso es todo."- Empecé a levantarme pero Grover me puso de vuelta en mi asiento. -"Ya estas en libertad condicional."- Me recordó. -"Sabes que tendrás la culpa se algo pasa."

-"Claro, el siempre se lleva la culpa de todo"- Comento Annabeth mientras todos los que lo conocían hacían una mueca.

Pensandoló bien, desearía haberle atizado a Nancy Bobofit ahí mismo. En el colegio la suspensión no hubiera sido nada comparado con el desastre en que iba a meterme.

Todos los amigos de Percy hicieron una mueca mientras Poseidón se iba poniendo pálido, no es posible que su hijo de dos años y medio ya tuviera problemas, aunque esto sucediera diez años en el futuro.

El Sr. Brunner nos condujo en la visita al museo.

Puso su silla de ruedas al frente, guiándonos a trvés de las enormes galerías, de estatuas de mármol grandes y vitrinas llenas de cosas viejas y de cerámica de color naranja. En mi mente apareció la idea de que estas cosas habían sobrevivido dos mil o tres mil años.

-"Más niño, más"- Dijo Atenea

Nos reunió alrededor de un muchacho de trece metros de altura de piedra con una gran esfinge en la parte superior y empezó a contar como era una lápida, una estela, para una chica de nuestra edad. Nos contó acerca de la forma de tallar los lados. Estaba tratando de escuchar lo que decía porque me interesaba de alguna forma, pero todo el mundo a mi alrededor estaba hablando y cada vez que les decía que se callaran, el profesor acompañante, la Sra. Dods, me miraba mal.

-"Porque sera que me suena de algo"- Murmuró Hades para si mismo.

La Sra. Dods era profesora de matemáticas, que siempre llevaba una chaqueta de cuero negro, incluso a su edad, a sus cincuenta años. Parecía los suficiente como para montar en una Harley. Había llegado a Yancy a mitad de año, cuando nuestro profesor de matemáticas tuvo un ataque de nervios.

-"Despues de enseñar al sesos de algas cualquiera hubiera tenido un ataque de nervios."- Dijo Annabeth mientras todos se reían.

Desde el primer día, la Sra. Dods se enamoro de Nancy Bobofit y me imagine que estaba poseída. Me señalo con su dedo torcido y me dijo: -"Ahora cariño,"- realmente dulce, y sabía que iba a caerme una detención después de clases durante un mes.

Hades se quedo sin aliento, oues ya sabía quien era la 'Sra. Dods'. Era Alecto. Porque iba enviarle una furia a este chico. Penso detenidamente.

Una vez, después de que me hiciera borrar las respuestas del libro de matemáticas hasta la medianoche, le dije a Grover que no parecía que la Sra. Dods fuera humana. Me miro muy serio y me dijo:

-"Tienes toda la razón."

-"Grover"- se quejaron todos los semidioses griegos.

Los romanos miraron impresionados, quien podia pensar que los faunos podían servir para algo más que para pedir limosna.

El Sr. Brunner dejo de hablar de arte funerario Griego.

Por último, Nancy Bobofit rió por el hombre desnudo con la estela y me di la vuenlta y le dije, -"¿Quieres callarte?"

Lo que salio más fuerte de lo que quería.

-"Siempre es asi contigo sesos de alga"- Dijo Thalia recordando la boca tan grande de su primo que siempre lo metia en problemas.

Todo el grupo se echo a reír. El Sr. Brunner detuvo su historia.

-"Señor Jackson,"- dijo. -"¿Algo que decir?."

Mi rostro estaba totalmente rojo. Le dije: -"No, señor."

-"Quien sabía que él podía ser educado"- dijo Nico mientras todos se reían

El Sr. Brunner señalo una de las imágenes de la estela: -"¿Tal vez podrías decirnos lo que representa la foto?"

Mire la talla y sentí una oleada de alivio, porque en realidad lo reconocía: -"Es Cronos comiéndose a sus hijos, ¿no?."

-"Si,"- dijo el Sr. Brunner, obviamente no conforme. -"Y lo hizo porque..."

-"Bueno..." sacudí mi cerebro para recordar. -"Cronos era el rey de los dioses y... "

-"Dioses, como se atreve a comparnos con los titanes"-Rugió Zeus furioso.

-"Ya quedría Cronos ser un dios."- Bromeo Apolo, ganandose la risa de Hermes.

-"Tranquilo Señor Zeus, el muchacho será corregido"- Dijo Quirón intentando apaciguar al rey de los dioses.

-"¿Dioses?" preguntó el Sr. Brunner.

-"Titanes" me corregí.

-"Lo ve señor"- Comentó el centauro.

-"Y... no se fiaba de sus hijos, que eran los dioses. Así que, umm Cronos se los comío, ¿verdad? Pero su mujer escondió a Zeus bebé y le dio a Cronos una piedra para comerse en su lugar. Y más tarde cuando Zeus creció, engaño a su padre, Cronos."

-"Eeew!" Dijo una de las chicas detrás de mí.

-"Y por eso fue la gran lucha entre los dioses y los titanes," continué. -"Y los dioses ganaron."

-"¿Como puede resumir tantos años de guerra en tan solo eso?"- Pregunto Atenea.

-"Es Percy de quien estamos hablando"-Contestó Nico como si eso lo respondiera todo.

Se oyeron algunas risitas en el grupo.

-"¿Por que? Lo ha dicho bien"- Pregunto Orion.

-"Los mortales son raros"- Dijo Thalia

-"Eh"- Se quejo Rachel mientras todos se reían.

-"Lo siento Rachel, casi todos los mortales son raros"- Dijo Thalia con una sonrisa

-"Mejor"- Contesto la pelirroja con una sonrisa.

Detrás de mi Nancy Bobofit le murmuró a un amigo, -"Como vamos a usar esto en la vida real. Quiwe nos va a preguntar en una entrevista de trabajo,'porque Crono se comió a sus hijos'. "

-"Y porque Señor Jackson," dijo Sr. Brunner, -"para contestar a la excelente pregunta de la señorita Bobofit de ¿porque es importante en la vida real?"

-"Busted" murmuraron los Stoll.

-"Busted" murmuro Grover

-"Ahhh, pensamos como una cabra."- Gritaron mientras todos se reían

-"Más les gustaría." Les dijo Grover, ganandose otra ronda de risas en la sala del trono. Mientras tanto casi todos los romanos estaban pensando en que los griegos no eran tan malos depués de todo y viceversa.

-"Cállate," susurro Nancy, con la cara roja, incluso mas brillante que

su pelo. Al menos Nancy se avergonzaba también. El Sr. Brunner era el único que escuchaba. Tenía las orejas como radares.

-"No, son orejas de caballo"- Dijeron los Stoll.

Pensé en su pregunta y me encogí de hombros. "No se, señor."

"Ya veo." el Sr. Brunner parecía decepcionado. "Bueno, la mitad bien, el Sr. Jackson tenia razón. Zeus efectivamente le dio una mezcla de mostaza y vino a su padre lo que le hizo vomitar los otros cinco hijos,

-"Eww"- Diejeron todas las chicas mientras los chicos ponían una mueca de asco.

-"Si, eww lo describe perfectamente"- Comentó Demeter con la cara un poco verde al igual que sus dos hermanas.

que por supuesto, siendo dioses inmortales, habían estado viviendo y creciendo sin digerirse completamente en el estomago del Titán. Los dioses vencieron a su padre, cortándolo en pedazos con su propia guadaña y esparciendo los restos en el tártaro, la parte más oscura del inframundo. Después de esta nota feliz, es momento de almorzar. Sra. Dodds, ¿podríamos salir?"

-"¿Nota feliz? Quirón necesitas saber cambiar de tema"- Dijo Hermes

La clase se movió, los niños se aguantaban el estomago, los chicos

empujándose unos a otros y actuando como burros.

-"Siempre actúan como burros"- Dijo Artemisa

-"Hey"- Se quejaron todos los chicos de la sala

Grover y yo estábamos a punto de seguir al Sr. Brunner, cuando dijo. "Señor Jackson."

Yo sabia que venia.

Le dije a Grover que siguiera adelante. Entonces me volví hacia el Sr. Brunner. "¿Señor?"

El Sr. Brunner tenia la mirada que no te dejaba ir - intensos ojos

marrones que podrían haber tenido mil años de antigüedad y haberlo visto todo.

-"Vaya, si que es observador"- Comento Perseo, quería saber más de su homonimo en el futuro.

"Tu debes saber la respuesta a mi pregunta." me dijo el Sr. Brunner.

"¿Acerca de los titanes?"

"Acerca de la vida real. Y como tus estudios son aplicables."

"Oh."

-"Típica respuesta de Percy"- Dijo Thalia y al igual que todos los que lo conocían se echo a reír.

"Lo que has aprendido de mi," dijo. "Es de vital importancia. Espero

que lo trates como tal. Voy a aceptar solo lo mejor de ti Percy

Jackson."

Quería enojarme, ese chico me empujo fuerte.

-"Es lo mejor para ti sesos de alga"- Comento Annabeth con añoranza.

-"Es cierto, imaginate donde estariamos todos sin él"- Añadió Nico haciendo a todos los semidioses pensar en el hijo de Poseidón y su tendencia a salvarlos a todos.

Quiero decir, claro, era una especie de día fresco, cuando el vestía

alguna clase de traje romano y armadura y grito. "Eh!" y nos desafió, con la punta de la espada contra la tiza.

-"Oh Quirón, como me gustaría tenerte como profesor"- Dijeron Travis y Connor con voz soñadora.

-"Pero si ya es vuestro maestro"- Les contestó Katie mientras los semidioses griegos se reían de los hermanos

Pero el Sr. Brunner esperaba que yo fuera tan bueno como todos los demás, a pesar de que tengo dislexia y el trastorno por déficit de atención y nunca había pasado por encima de una C en mi vida.

-"Que estupido, debería estudiar más"- Regaño Atenea, mientras todos los dioses ponían los ojos en blanco.

No, el no esperaba que fuera igual de bueno, el esperaba que yo

fuera el mejor. Y yo no podía aprender todos los nombres y los

hechos y mucho menos con perfecta ortografía.

Murmure algo acerca de esforzarme más, mientras que el Sr.

Brunner echaba una larga y triste mirada a la estela, como si hubiera estado en el funeral de esa niña.

-"Yo estaba"- Dijo Quirón tristemente

Me dijo que me fuera a comer.

La clase estaba reunida en la escalinata del museo, donde se podía

observar el tráfico de gente a lo largo de la quinta avenida.

En el cielo, una gran tormenta se estaba formando, con nubes más

negras de lo que nunca había visto en la ciudad. Me imagine que tal

vez fuera por el calentamiento global o algo, porque el tiempo en

toda la Navidad, había sido extraño. Habíamos tenido grandes

tormentas de nieve, inundaciones, incendios forestales por rayos. No me habría sorprendido si se tratara de un huracán en formación.

Todos los que no conocían la historia miraron a los dos hermanos, al igual que todos los dioses.

Nadie mas parecía darse cuenta. Algunos de los chicos le tiraban a las palomas trozos de galletas. Nancy Bobofit estaba tratando de robar algo del bolso de una señora

-"No es mi hija"- Contestó Hermes a todas las miradas que le estaban dando. Todos sus hijos dejaron escapar un suspiro de alivio.

y por supuesto la Sra. Dodds no veía nada.

-"Como no"- Dijo Leo sarcasticamente

Grover y yo nos sentamos en el borde de la fuente, lejos de los

demás. Pensamos que tal vez así hacíamos eso, la gente no sabría

que éramos de esa escuela - la escuela para los casos problemáticos que no podían estar en otro lugar.

"¿Te han castigado?" pregunto Grover.

"No," dije. "No Brunner. Me gustaría que se olvidara de mí a veces. Quiero decir, no soy un genio.

-"Y que lo digas"- Dijo Nico haciendo reíra a todos.

Grover no dijo nada durante un tiempo. Luego cuando pensé que iba a soltarme un comentario filosófico profundo para hacerme sentir mejor, dijo. "¿Me das tu manzana?"

Todos se estaban riendo mientras Grover estaba rojo como un tomate.

Yo no tenía mucho apetito, así que se la di.

Observando la quinta avenida y pensé en el apartamento de mi

madre, en la parte alta de la ciudad. No la había visto desde navidad. Yo quería coger un taxi y volver a casa. Que me abrazara y se alegrara de verme, pero seria decepcionante también. Ella me

mandaría de vuelta a Yancy, recordándome que tenía que esforzarme mas, incluso si esta era mi sexta escuela en seis años y que probablemente iba a ser expulsado de nuevo. Yo no podía estar ahí de pie mirándome ella con esa cara triste.

-"Aww"- Arrullaron Afrodita, Demeter, Hera y muchas de las chicas de la sala.

-"Él es un buen hijo"- Dijo Hera con una sonrisa ganadose miradas extrañadas de todos pues nunca había alabado a un semidiós.

El Sr. Brunner puso su silla de ruedas en la parte baja de la rampa

para minusválidos. Comía apio, mientras leía una novela de bolsillo.

Una sombrilla roja sobresalía de la parte posterior de la silla,

haciendo que pareciera una mesa de café motorizada.

-"Oh, que interesante. Creo que voy a hacer una"- Dijo Leo, ganandose una mirada de aprobación de su padre.

Estaba apunto de desenvolver mi sándwich cuando Nancy Bobofit

apareció delante mío con sus feas amigas, supongo que se había

cansado de robar a los turistas y dejo caer su almuerzo a medio

comer sobre el regazo de Grover.

Todos los que eran amigos de Grover apretaron los dientes.

"¡Uy!" Ella me sonrió con los dientes torcidos. Sus pecas eran de color naranja, como si alguien se pintara la cara con Cheetos liquido.

-"Eww, necesita un cambio de imagen"- Dijo Afrodita mientras todas sus hijas menos Piper asentían.

Trate de mantener la calma. El consejero de la escuela me había

dicho un millón de veces, cuenta hasta diez, controla tu

temperamento. Pero yo estaba tan loco con la mente en blanco. Una ola rugió en mis oídos.

Zeus y Hades estaban mirando a su hermano sospechosamente, que parecía encontar sus sandalias muy interesantes.

No recuerdo tocarla, pero lo siguiente que supe es que Nancy estaba sentada de culo en la fuente, gritando. "¡Percy me empujo!"

La Sra. Dodds se materializo junto a nosotros. Algunos de los niños

murmuraban: "¿Has visto…?"

"…El agua…"

"…como la agarró…"

-"¡Poseidón!"- Gritó Zeus, cogió su rayo maestro y apuntó al centro de la sala. Cuando el humo se disipo había un niño pequeño de unos tres años con el pelo negro y los ojos verde mar jugando con unos bloques de madera.

-"Perseo"- Murmuró Poseidón.

-"Si, su hijo"- Escupió Zeus entre dientes. -"Acabare con el antes de que se convierta en una amenaza."- Apuntó al bebe con el rayo y disparo. Cuando se disipo la niebla encontró a un Poseidón muy enfadado apuntandolo con su tridente.

-"Atrevete a tocarle un solo pelo y tendrás el combate de tu vida hermano"- Dijo Poseidón con una ira que hizo estremecerse a todos en la sala. Por todos era conocido que era mejor no molestar a un Poseidón furioso.

Después de terminar de hablar todos los del Campamento Mestizo, y para su sorpresa casi todos los del Campamento Júpiter se pusieron delante del bebe protegiendole, pero un poco alejados de Poseidón pues le tenían miedo a este dios, incluso Teseo, Orion y Perseo, que se habían simpatizado con el joven semidiós. Zeus al ver esto bajo el rayo maestro y se sentó indignado.

Todas las chicas corrieron a ver a Percy y dejaron escapar un 'Aww' general al ver al pequeño. Incluso Thalia tuvo que admitir que su primo era una monada de pequeño.

Poseidón se acercó y recogió al niño.

-"Hola Percy"- Dijo con una sonrisa radiante

-"Papi"- Respondió Percy con una sonrisa que hizo que todas las chicas volvieran a arrullar ante su ternura, incluidas las diosas.

Poseidón se dirigió a su trono y se sentó poniendo a Percy sobre sus rodillas. Teseo y Orion se dirigieron al trono de su padre para poder ver a su nuevo hermanito mejor.

-"Puedes continuar con la lectura hija"- Ordenó Zeus.

No sabia de que estaban hablando. Todo lo que sabía era que estaba en problemas de nuevo. Tan pronto como la Sra. Dodds estuvo segura de que la pobre Nancy estaba bien, prometiéndole conseguirle una camiseta nueva en la tienda de regalos del museo, etc, etc, la Sra. Dodds se volvió contra mí. Hubo un incendio triunfal en sus ojos, como si hubiera hecho algo que había estado esperando todo el semestre.

"Ahora, cariño.

"

"Ya lo se," murmure, "Un mes borrando libros."

-"Nooo, nunca adivinar tu castigo"- Gritaron Hermes y sus hijos.

Eso no fue correcto decirlo.

-"Claro que no"- Dijeron los Stoll mientras todos ponían los ojos en blanco.

"Ven conmigo," dijo la Sra. Dodds.

"¡Espere!" grito Grover."Fui yo quien la empujo."

Me quede mirándolo, atónito. No podía creer que estaba tratando de

cubrirme. La Sra. Dodds le dio una mirada que mata. Con tanta

fuerza que la barbilla de el temblaba.

Todos se rieron mientras Grover se ponia rojo.

"No lo creo, Sr. Underwood." dijo ella.

"Pero…"

"Usted-quédese-aquí."

Grover me miro de forma desesperada.

"Esta bien, tío," le dijo. "Gracias por intentarlo."

"Cariño," dijo la Sra. Dodds gritándome. "Ahora"

Nancy Bobofit sonrió.

Y todos los amigos de Percy en la sala murmuraron maldicones para la chica.

Le di mi mirada de Nos-veremos-mas-tarde.

Todos los que la habían visto se estremecieron.

-"Vamos, no puede ser tan mala"- Dijó Ares

-"Creame, no quiere estar recibiendo esa mirada"- Contestó Nico mientras todos asentían.

Entonces me volví para acerle frente a la señora Dodds, pero ella no estaba allí. Estaba de ie en la entrada del museo, en la parte superior de la escalera, esticulando impaciente para que fuera.

¿Como había llegado allí tan rápido?

-"¿Es un monstruo?- Pregunto un chico de la cabaña de Apolo.

-"Si"- Respondió Grover en un susurro. Todos los que le oyeron se pusieron tensos. Percy era el mejor amigo que podían tener y en algunos casos como un hermano.

Katie comenzó a morderse las uñas, en estos pocos meses Percy se había convertido en su hermano, ayudandole con las clases de esgrima, persiguiendo a los Stoll cuando le gastaban una broma, y no podía evitar ponerse nerviosa aunque ya sabía que había superado cosas peores.

Tengo momentos bastantes, cuando mi cerebro se queda dormido o

algo y la siguiente cosa que se es que me he perdido algo, como si

una pieza de un puzzle cayera del universo y me dejara mirando un

lugar en blanco detrás de ella. El consejero de la escuela me dijo que era parte de la ADHD, mi cerebro malinterpretaba las cosas.

-"Los maestros siempre dicen eso"- Dijo Hefesto

Yo no estaba tan seguro.

-"Tiene buenos instintos"- Comentó Teseo mientras Orión y él miraban sonrientes a su nuevo hermanito. Les gusto el renacuajo al igual que a Perseo, que encontró a su nuevo primo muy buen héroe si era capaz de gustar a los griegos y romanos por igual. Los únicos que pensaban lo contrario eran Hercules, que era tan arrogante, Octiavian que odiaba a Percy y Jason que no entendía porque querían tanto al hijo de Poseidón, porfavor él había acabado con un titan.

Fui detrás de la Sra. Dodds.

-"Debería hacer caso de sus instintos" - Dijo Thalia con una mueca

A mitad de los escalones, mire a Grover. Estaba pálida, mirando del

Sr. Brunner a mí, como si quisiera que el Sr. Brunner notara lo que

estaba pasando, pero el Sr. Brunner estaba absorto en su novela.

-"Quirón"- Se quejaron todos, los romanos ya habían cogido confían al apacible y simpático centauro.

-"Lo siento, era un buen libro"- Dijo Quirón pensativo.

Bueno, pensé. Me va ha hacer comprar una camisa nueva para Nancy en la tienda de regalos.

Pero al parecer, ese no era el plan.

-"Claro que no sesos de alga"-Dijo Annabeth mientras se mordia el labio.

La seguí por el museo. Cuando finalmente la alcance, estábamos de

vuelta en Grecia y la sección romana.

Excepto por nosotros, la galería estaba vacía.

Todos los semidioses y héroes, excepto Hercules y Jason se quejaron en voz alta mientras Poseidón apreto su abrazo sobre su hijo pequeño.

La Sra. Dodds estaba de pie con los brazos cruzados delante de un

gran friso de mármol de los dioses griegos. Estaba haciendo un ruido extraño con la garganta, como gruñendo.

Poseidón le dirigió una irada a su hermano mayor. Este se encogió en su asiento, Poseidón podía ser el más fuerte de todos si llegaba a enfadarse. Por suerte para todos era siempre afable y simpático y no solía enfadarse.

Incluso sin el ruido ya estaba nervioso. Es raro estar a solas con un profesor, especialmente la Sra. Dodds. Algo sobre la forma en que miraba el friso, como si quisiera pulverizarlo...

"Nos estas dando problemas cariño." dijo.

Hice lo seguro. Le dije: "si señora."

-"Desde cuando Percy hace lo seguro"- Dijo Nico intentando romper la tensión y lo consiguió porque todos los semidioses se echaron a reír.

Ella tiro de las mangas de su chaqueta de cuero. "¿De verdad crees

que puedes salirte con la tuya verdad?"

La mirada en sus ojos iba más allá de la locura. Era malvada.

Ella es maestra pensé con nerviosismo. No es que vaya a hacerme

daño.

Le dije. "Yo...yo, me esforzare mas, señora."

Un trueno sacudió el edificio.

Todos los que no sabían miraron a Zeus, que parcía confundido.

"Nosotros no somos tontos, Percy Jackson." dijo la Sra. Dodds. "Era

solo cuestión de tiempo que te descubrieras. Confiesa y sufrirás

menos dolor."

No sabia de que hablaba.

-"Ni nosotros"- Dijo Frank, Percy nunca le había hablado de sus aventuras, aunque hacía poco tiempo que había recuperado la memoria así que era normal.

Todo lo que podía pensar era que los maestros habían encontrado el

alijo ilegal de dulces que había estado en mi dormitorio.

-"Jajajaja, que buena Perce"- Dijeron los Stoll mientras todos se reían

-"Tío P. estas seguro de que no es mi hijo"- Preguntó Hermes con una sonrisa.

O tal vez se habían dado cuenta de que mi ensayo sobre Tom Sawyer era de

Internet y no por haber leído el libro y me iban a quitar mi nota. O

peor, me iban ha hacer leer el libro.

-"Sesos de alga, es un buen libro"- Dijo Annabeth con una sonrisa que anulo la crítica por completo. Todos los demás se reían y Apolo y Hermes se habían caído de sus tronos y estaban sujetandose el estómago mientras se reían locamente.

"¿Y bien?" pregunto ella.

"Señora, yo no..."

"Se acabo el tiempo." dijo entre dientes.

Entonces, sucedió la cosa mas extraña. Sus ojos empezaron a brillar

como brasas de barbacoa. Sus dedos se estiraron convirtiéndose en

garras. Su chaqueta se fundió en grandes alas de cuero. Ella no era

humana. Era una bruja arrugada con alas de murciélago y garras, y

una boca llena de colmillos amarillos, apunto de comerme.

-"Hades"- Gritó Poseidón,le pasó el bebe en sus brazos a su hijo Orion que estab sentado al lado de su trono y se puso en pie. Se acercó y cogió a su hermano por el cuello de la camisa.-"Mas te vale que no le pase nada a mi hijo a menos que quieras pasar el resto de la eternidad arrugado en el fondo del oceano."- Dijo con una ira que hizo estremecerse a todos.

-"Porque nadie me dijo que el primer monstruo al que se enfrento mi primo era una furia"- Gritaron Thalia y Nico visiblemente enfadados. A todos los que no conocían su cercana relación con Percy les sorprendió. Quién podría pensar que los hijos de los tres grandes podían llegar a estar ten cerca.

Luego las cosas se pusieron aun mas extrañas.

-"Como es eso posible."- Preguntó Apolo

-"Bueno, es Percy."- Dijo Nico confundiendo más a Apolo.

El Sr. Brunner que había estado frente al museo un minuto antes en

su silla de ruedas, estaba en la entrada de la galería con una pluma

en la mano.

-"¿Una pluma?"- Prguntó confuso Leo.

-"No tienes ni idea de las veces que esa 'pluma' nos ha salvado"- Dijeron Thalia, Nico y Annabeth con una sonrisa.

"¡Eh, Percy!" gritó, tirando la pluma al aire...

La Sra. Dodds, se abalanzo sobre mí.

Con un grito, la esquive y sentí las garras rozando el aire junto a mi

oído. Cogí el bolígrafo en el aire, pero cuando llego a mi mano, ya no era una pluma. Era una espada - la espada del Sr. Brunner que

siempre utilizaba en el torneo.

-"Increíble"- Gritó Leo mientras los que no sabían de la espada asintieron de acuerdo.

La Sra. Dodds se volvió hacia mí con una mirada asesina en sus ojos. Mis rodillas parecían de gelatina. Me temblaban las manos tanto que casi dejo caer la espada.

-"Debilucho"- Dijo Ares, ganandose una ducha con la mitad del oceano antartico.

Me espeto. "¡Muere, cariño!"

Y voló directamente hacia mí.

Todos se pusieron tensos en la sala.

Absoluto terror corrió por mi cuerpo. Hice lo único que llego de forma natural: blandí la espada.

-"¿Como puede ser eso natural?"- Preguntó Rachel

-"Bueno, Percy es el mejpr espadachín en los últimos trescientos años así que supongo que para el es normal."- Respondió Annabeth con orgullo en su voz que no pasó desapercibido para la diosa de la sabiduría.

La hoja de metal toco su hombro y paso limpia a través de su cuerpo como si fuera de agua. ¡Hisss!

-"Asi se hace Percy"- Gritaron los Stoll mientras todos aplaudían.

Poseidón le dio un beso e su hijo en la cabeza mientras este aplaudía tiernamente.

La Sra. Dodds fue un castillo de arena en un momento. Ella estalló en polvo amarillo, se vaporizo en el terreno, sin dejar nada, pero con olor a azufre y un grito de muerte y un enfriamiento en el aire, como si esos dos ojos brillantes siguieran mirándome.

Todos los semidioses se estremecieron. Nadie puede olvidar a su primer monstruo.

Estaba solo.

Algunos miraron confundidos.

Rabia un bolígrafo en la mano.

-"Todavía le afecta la niebla"- Dedujó Malcom, el hermano de Annabeth, terminando con la confusión de los demás.

El Sr. Brunner, no estaba allí. No había nadie más que yo.

Mis manos estaban temblando. Mi comida debía de haber sido

contaminada con hongos o algo así. ¿Y si había imaginado todo eso?

-"Jajaja, solo Percy llegaría a esa deducción "- Dijo Nico mientras se reía con todos los demás.

Volví a salir.

Había empezado a llover.

Otra vez todos miraron a Zeus.

Grover estaba sentado junto a la fuente, con un mapa del museo

sobre su cabeza. Nancy Bobofit estaba todavía allí de pie, empapada después de su baño en la fuente, refunfuñando con sus feas amigas.

Cuando ella me vio, dijo. "Espero que el Sr. Kerr te haya azotado el

trasero."

-"¿Quién?"- Preguntó Poseidón mientras jugaba con su hijo.

Le dije. "¿Quién?"

Todos se echaron a reír.

"Nuestro maestro, tonto."

Parpadee. No hemos tenia nunca un maestro llamado Sr. Kerr. Le

pregunte a Nancy de que estaba hablando.

Ella solo puso los ojos en blanco y se alejo.

Le pregunte a Grover donde estaba la Sra. Dodds.

El dijo. "¿Quien?"

Pero se detuvo y no me miró, así que pensé que estaba bromeando.

-"Grover necesitas aprender a mentir"- Dijo seriamente Hermes.

"No es gracioso hombre," le dije. "Voy enserio."

Un trueno retumbó.

Vi al Sr. Brunner sentado bajo su sombrilla roja, leyendo su libro,

como si nunca se hubiera movido.

Me acerqué a él.

Miro hacia arriba, un poco distraído. "Ah, mi pluma. En el futuro haga el favor de traer su propio utensilio de escritura, Sr. Jackson."

-"Ves, Quirón si sabe mentir"- Dijo Hermes con una sonrisa mientras todos los dioses ponían los ojos en blanco.

Le entregue al Sr. Brunner su pluma. Ni siquiera me había dado

cuenta de que estaba todavía con ella.

"Señor," le dije. "¿Donde esta la Sra. Dodds?"

Me miro sin comprender."¿Quien?"

"El otro acompañante. La Sra. Dodds. La maestra de álgebra."

El frunció el ceño, inclinándose hacia adelante, viéndose ligeramente afectado. "Percy no hay una Sra. Dodds en este viaje. Por lo que yo se, nunca ha habido una Sra. Dodds en la academia Yancy. ¿Te encuentras bien?"

-"Oh Quirón, estoy tan orgulloso de ti"- Dijo Hermes mientras se limpiaba una lágrima falsa.