-"Bien, ¿Quién va a leer ahora?"- Preguntó Atenea

-"Yo lo haré"- Dijó Poseidón.

Afrodita se acerco corriendo a su tío y le preguntó:

-"Querido tío, ¿puedo tener a Percy un ratito?"- Preguntó con una sonrisa radiante.

-"Claro, pero ten mucho cuidado"- Contestó Poseidón y le dio al bebe con cuidado.

Percy al ver a Afrodita sonrió y dijo: -"Bonita".

Afrodita al oirlo arrulló y le dio un beso en la mejilla. Se sentó y le indicó a su tío que podía iniciar la lectura.

-"Tres ancianas tejiendo los calcetines de la muerte".- Leyó Poseidón y después gimió. -"Solo yo podía escoger este capítulo"- Se quejó.

Yo estaba acostumbrado a esas ocasionales experiencias extrañas. Pero usualmente terminaban rápido. Esta alucinación veinticuatro/siete era más de lo que podía manejar. Por el resto del año escolar, todo el campus parecía estar jugando una especie de truco conmigo. Los estudiantes actuaban como si estuvieran total y completamente convencidos de que la Sra. Kerr –una mujer rubia alegre a la que nunca había visto en mi vida, hasta que se subió en el autobús al final de la excursión – había sido nuestra maestra de pre- algebra desde Navidad.

-"Eso sería increíble"- Dijeron los Stoll con voz soñadora a la vez que su cabaña asentía.

De vez en cuando yo soltaba una referencia de la Sra. Dodds a alguien, solo para hacerlos tropezar, pero ellos se quedaban mirándome como si yo estuviera loco.

-"Es que usted esta loco sesos de alga."- Dijo Thalia haciendo a todos reír.

Consiguiendo así que yo casi les creyera –que la Sra. Dodds nunca había existido.

Casi.

-"Te apuesto cinco dragmas a que es Grover"- Dijó Apolo a Hermes mientras Artemisa ponía los ojos en blanco y murmuraba algo así como 'hombres'.

-"Lo siento, pero hasta yo se que es Grover."- Dijó Hermes mientras Apolo hacía un mohín.

Pero Grover no podía engañarme. Cuando le mencioné el nombre Dodds a él, dudó, luego dijo que ella no existía. Pero supe que estaba mintiendo.

-"Grover de verdad que necesitas aprender a mentir"- Comentó Hermes

Algo estaba sucediendo. Algo había sucedido en el museo.

-"No me digas Sherlock"- Dijo Nico sarcasticamente. Todos los demás estallaron en risas.

No tuve mucho tiempo para pensar en ello durante el día, pero en las noches, visiones de la Sra. Dodds con garras y alas de cuero me despertaban sudando frío.

Todos los semidioses se estremecieron, sabían lo que se siente.

El clima extraño continuó, lo que no ayudó con mi humor. Una noche, una tormenta estalló las ventanas de mi dormitorio. Pocos días después el tornado más grande de todos los tiempos aterrizó en el Valle de Hudson, a solo cincuenta millas de la Academia Yancy. Uno de los acontecimientos de la actualidad que estudiamos en Ciencias Sociales fue el número inusual de pequeños aviones que había caído en el Atlántico repentinamente este año.

Todos los que no conocía la historia miro a los dos hermanos.

-"¿Por que estan peleando ahora?"- Preguntó Hera

Poseidón se encogió de hombros y señaló a Zeus. -"Probablemente culpa suya. "

Zeus, con toda madurez, le saco la lengua. Los romanos miraron sorprendidos, quién podía decir que los dioses se comportaban como niños. Los griegos solo se rieron.

Empecé a sentirme irritable y de mal humor la mayoría del tiempo. Mis calificaciones bajaron de D a F. Me metí en más peleas con Nancy Bobofit y sus amigos. Me sacaron del salón en casi cada clase.

Los hijos de Hermes y Apolo reían mientras que los de Atenea miraban con decepción al libro.

Finalmente, cuando nuestro Profesor de Castellano, el Sr. Nicoll, me preguntó por millonésima vez porque yo era tan perezoso para estudiar para las pruebas de deletreo, estallé. Lo llamé viejo borrachín. No estaba ni siquiera seguro de lo que eso significaba, pero sonaba bien.

Atenea y sus hijos se echaron a reír pero al ver a la gente mirandolos Atenea lo aclaró : -"Eso significa viejo borracho"- Explicó con una sonrisa.

Cuando terminó todos se echaron a reír.

El director le envió a mi mamá una carta la siguiente semana, haciéndolo oficial: Yo no sería invitado a volver el siguiente año a la Academia Yancy.

Bien, me dije a mí mismo. Perfecto.

Estaba nostálgico.

-"Awww"- Arrullaron Afrodita, Hera y Demeter.

-"Debilucho"- Murmuró Ares solo para sí.

Quería estar con mi mamá en nuestro pequeño departamento en el extremo este de la ciudad, incluso si tenía que ir a una escuela pública y soportar a mi obstinado padrastro y sus estúpidos compañeros de póker.

-"No sabía que Paul jugaba al póker"- Preguntaron Thalia y Nico confundidos.

-"Este era el primer padrastro de Percy, Gabe."- Dijo Grover con una mirada de asesino.

Nadie entendía porque Grover se había puesto tan tenso y tenía aquella mirada, pero el era el único que sabía lo que le había echo ese repugnante personaje a Percy y su madre.

Y aún así… había cosas que extrañaría de Yancy. La vista de los bosques desde la ventana de mi dormitorio, el río Hudson en la distancia, el olor de los árboles de pino. Extrañaría a Grover, que había sido un buen amigo, incluso siendo un poco extraño. Me preocupaba como sobreviviría el siguiente año sin mí.

-"Awww, eres un buen amigo"- Dijó Afrodita al bebe que tenía en brazos. Este le dió una sonrisa que hizó derretirse a todas las chicas de la sala.

Es un buen amigo, quizas este chico sea diferente a los otros, pensó Artemisa.

Extrañaría la clase de latín también –el torneo loco del Sr. Brunner y su fe en que yo podía hacer las cosas bien.

Mientras los exámenes se acercaban, latín era el único para el que estudiaba. No había olvidado que el Sr. Brunner me dijo que este tema era de vida o muerte para mí. No estaba seguro porque, pero había empezado a creerle.

-"Bien,es lo que debes hacer"- Dijo Atenea mirando a Percy, quién le dirigió una sonrisa y asintió con la cabeza.

La noche antes de mi final, me sentí tan frustrado que lancé la Guía de Cambridge de la Mitología Griega a través de mi dormitorio.

-"Perseo no debe tirar libros al suelo"- Regañó Atenea

-"Lo siento"- Murmuró timidamente el pequeño ganadose un beso en la mejilla de parte de Afrodita, quien no parecío captar la mirada de Annabeth.

Las palabras habían empezado a saltar fuera de la página. No había forma que yo fuera a recordar la diferencia entre Chiron y Charon, o Polydictes y Polydeuces. ¿Y conjugar esos verbos en Latín? Olvídalo.

-"Es irónico, ahora si sabe la diferencia entre los dos"- Dijo Grover mientras Annabeth asentía sin notar como Poseidón iba perdiendo el color.

Atravesé el cuarto, sintiendo como si hormigas se pasearan dentro de mi camisa.

Los Stoll sonrieron sospechosamente. Al darse cuenta Katie les gritó:

-"Ni se os ocurra"-

-"No habiamos pensado en nada."- Dijeron intentando sonar inocentes

Recordé la expresión seria del Sr. Brunner, sus ojos con la sabiduría de miles de años. Aceptaré solo lo mejor de ti Percy Jackson.

Quirón sonrió, sin duda Percy era su alumno favorito. Hercules al darse cuenta miró indignado. Quién podía ser mejor que él.

Tomé un respiro profundo. Recogí el libro de mitología.

Nunca le había pedido ayuda a un profesor antes.

-"Entonces, ¿Porque romper el recórd ahora?"- Preguntó un indignado Travis. Todos se reían.

Quizás si hablaba con el Sr. Brunner, él podría darme algunos consejos. Al menos podría disculparme por la gran F que estaba a punto de sacar en su examen. No quería dejar la academia Yancy, con él pensando que yo no lo había intentado.

-"Aww, eres tan tierno"- Dijo Hera con una sonrisa, Percy le sonreía mientras estaba jugando con el pelo de Afrodita.

Bajé las escaleras hacia las oficinas de la facultad. La mayoría estaban oscuras y vacías, pero la puerta del Sr. Brunner estaba entreabierta, la luz desde su ventana se extendía por el suelo del pasillo.

Estaba a tres pasos de la manija de la puerta cuando oí voces dentro de la oficina. El Sr. Brunner preguntaba algo. Una voz que era definitivamente la de Grover decía "…preocupado por Percy, señor."

Me congelé.

Usualmente no ando espiando, pero te reto a no escuchar si pudieras oír a tu mejor amigo hablándole de ti a un adulto.

-"Buen punto, estoy tan orgulloso."- Dijo Hermes con una sonrisa mientras se limpiaba una lágrima.

Me acerqué un poco más.

"…solo este verano," estaba diciendo Grover. "Quiero decir, Una amabilidad en la escuela! Ahora que estamos seguros, y ellos también…."

"Solo empeoraríamos las cosas presionándolo," dijo el Sr. Brunner. "Necesitamos que el chico madure más."

-"Si hubieramos esperado a que madurará estaríamos todos muertos"- Dijo Nico. Los griegos se echaron a reír mientras los romanos miraban impresionados. ¿Que había echo Percy para salvarlos a todos?

"Pero él quizás no tenga tiempo. El solsticio de verano es el límite-"

-"¿Qué pasa en el solsticio?"- Preguntó Atenea. Nadie le respondió.

"Tendrá que resolverse sin él, Grover. Déjalo disfrutar su ignorancia mientras todavía puede."

"Señor, él la vio…."

"Su imaginación," insistió el Sr. Brunner. "La niebla de los estudiantes y el personal será suficiente para convencerlo de eso."

"Señor, yo…..yo no puedo fallar en mi deber otra vez." La voz de Grover estaba ahogada por la emoción. "Usted sabe lo que eso significaría."

-"Grover tu no fallaste, yo elegí mi destino"- Dijó Thalia con una sonrisa mientras daba un abrazo al sátiro.

Todos los que no conocían la historia de Thalia miraron confusos.

"Tú no has fallado, Grover," dijo el Sr. Brunner amablemente, "Debí darme cuenta de lo que era. Ahora solo preocupémonos de mantener a Percy vivo hasta el próximo otoño-"

El libro de mitología se cayó de mi mano y golpeó el suelo con un ruido sordo. El Sr. Brunner calló.

-"Y ahí se va mi orgullo"- Dijó Hermes mientras todos se reían.

Mi corazón martilleaba, recogí el libro y me eché hacia atrás en el pasillo.

-"Bueno, todavía hay esperanza"- Comentó el dios de los ladrones.

Una sombra se deslizó a través del cristal iluminado de la puerta de la oficina del Sr. Brunner, la sombra de algo mucho más alto que mi profesor en silla de ruedas, sosteniendo algo que lucía sospechosamente como un arquero.

Todos le dirigieron una mirada a Quirón quien se encogió de hombros y dijó:

-"Yo solo me estaba estirando y después del ataque de la Sra. Dods tenía siempre un arma conmigo"

Todos asintieron a su explicación y continuaron con la lectura.

Abrí la puerta más cercana y me deslicé hacia adentro.

Unos pocos segundos después oí un golpeteo lento clop-clop-clop, como bloques huecos de madera, luego un sonido como un animal resoplando justo fuera de mi puerta. Una gran y oscura sombra se detuvo frente al cristal y luego continuó.

Una gota de sudor corrió por mi cuello.

En algún lugar del pasillo, el Sr. Brunner habló. "Nada," murmuró él. "Mis nervios no han estado bien desde el solsticio de invierno."

-"¿Qué paso?"- Preguntó Hades. Otra vez nadie respondió

"Los míos tampoco," dijo Grover. "Pero hubiera jurado…."

"Vuelve al dormitorio," le dijo el Sr. Brunner. "Tendrás un largo día de exámenes mañana."

"No me lo recuerdes."

Las luces se apagaron en la oficina del Sr. Brunner.

Esperé en la oscuridad por lo que parecieron horas.

Finalmente, salí al pasillo y me encaminé hacia mi cuarto. Grover estaba tendido en su cama, estudiando sus notas para el examen de latín como si hubiera estado ahí toda la noche.

"Hey," dijo él, con ojos cansados. "Estarás listo para este examen?"

No respondí.

"Te ves horrible." Él frunció el ceño. "Todo bien?"

"Solo….cansado."

Me voltee así él no podría ver mi expresión real, y empecé a listarme para ir a la cama.

-"Eso no funciona niño"- Dijó Dinosio mirando por encima de su catálogo de vinos. Todos se sorpredieron, de verdad estaba prestando atención.

No entendía lo que había oído abajo. Quería creer que lo había imaginado todo.

-"Lo siento, pero no lo imaginaste sesos de alga"- Dijó Annabeth

Pero algo si estaba claro: Grover y el Sr. Brunner estaban hablando de mí a mis espaldas.

Ellos pensaban que yo estaba en alguna clase de peligro.

La siguiente tarde, cuando salía de mi examen de tres horas de Latín, en mis ojos nadaban todos los nombres de los griegos y romanos que había escrito más, el Sr. Brunner me llamó.

Por un momento, me preocupó que hubiera averiguado mi espionaje el día anterior, pero ese no parecía ser el problema.

"Percy," dijo él. "No te desanimes por dejar Yancy. Es…. Es lo mejor."

-"Oh no, Quirón dime que no le dijiste eso"- Dijó Thalia con una mueca y una mirada triste.

-"¿Porque?"- Preguntó Apolo curioso.

-"Estoy seguro de que el libro lo explicara mejor"- Dijó Nico

Su tono era amable, pero las palabras me avergonzaron. Aunque hablaba en voz baja lo otros chicos terminando el examen pudieron oír. Nancy Bobofit me sonrió, haciendo un gesto sarcástico con sus labios.

-"Esa chica va a tener una vida amorosa horrible por meterse con mi primito"- Dijó Afrodita con una mirada asesina mientras abrazaba al pequeño bebe en sus brazos.

Murmuré, "Okey, señor."

"Quiero decir…" el Sr. Brunner movió su silla hacia atrás y hacia adelante como si no estuviera seguro de que decir.

"Este no es el lugar adecuado para ti. Era solo una cuestión de tiempo."

Mis ojos picaron.

-"Las palabras no son lo tuyo Quirón"-Dijó Afrodita.

Aquí estaba mi profesor favorito, en frente de la clase, diciéndome que no pude manejarlo. Después de decirme todo el año que creía en mí, ahora me decía que estaba destinado a ser expulsado.

-"Oh ya veo"- Dijó Apolo un poco triste por los sentimientos del muchacho.

-"No sabía que era su profesor favorito."- Murmuró tristemente Quirón.

Este muchacho es sin duda diferente del resto, pensaba Artemisa.

"Claro," dije, temblando.

"No, No," dijo el Sr. Brunner. "Oh, lo confundí todo. Lo que estoy tratando de decir… no eres normal, Percy. Esto no es nada como ser-"

"Gracias," espeté. "Muchas gracias por recordármelo señor."

Todos los semidioses hicieron una mueca. Nico para aliviar el ambiente dijó:

-"Sabes, Percy no es normal ni para ser un semidiós"-Todos se reían pues era verdad.

"Percy-"

Pero ya yo me había ido.

En él último día de plazo, metí mi ropa en mi maleta.

Afrodita regañó a Percy y le dijo como debía tratar la ropa mientras este asentía y todos los demás ponían los ojos en blanco.

Los otros chicos, bromeaban alrededor, hablando de sus planes para las vacaciones. Uno de ellos iba a un viaje de excursión a Suiza. Otra iba a cruzar el Caribe por un mes. Ellos eran delincuentes juveniles, como yo, pero eran delincuentes juveniles ricos. Sus padres eran ejecutivos, o embajadores o celebridades. Yo era un don nadie, de una familia de don nadies.

-"Puede que tu padre pero no tus tíos"- Dijo Zeus. Todos se echaron a reír cuando Poseidón le saco la lengua con una madurez sorprendente.

Ellos me preguntaron lo que haría este verano y les dije que volvería a la ciudad.

-"Oh que bien que le preguntaron"- Dijo Hestia con una sonrisa.

Lo que no les dije fue que tendría que obtener un trabajo de verano sacando perros a pasear o vendiendo subscripciones a revistas, y gastando mi tiempo libre preocupándome acerca de a qué escuela iría en otoño.

"Oh," dijo uno de los chicos. "Eso es genial."

Ellos volvieron a su conversación como si yo nunca hubiera existido.

-"Me retractó"- Dijo la diosa del hogar con una mirada de disgusto.

La única persona a la que temía decir adiós era Grover, pero resultó que no tenía que hacerlo. Él había reservado un billete a Manhattan en el mismo Greyhound que yo, así que ahí estábamos, juntos otra vez, en dirección a la ciudad.

-"Que casualidad no crees Grover"- Dijeron los Stoll. Todos se rieron mientras Grover ponía los ojos en blanco

Durante todo el viaje de autobús, Grover seguía mirando nerviosamente por el pasillo, observando los otros pasajeros. Se me ocurrió que él siempre actuaba nervioso e inquieto cuando salíamos de Yancy, como si esperara que algo pasara. Antes, siempre asumí que él estaba preocupado de que se burlaran de él, Pero ahora no había nadie para burlarse en el Greyhound.

Finalmente no pude soportarlo más.

Dije, "¿Buscando Amabilidad?"

Todos estaban riendose mientras Grover se quejaba:

-"Me dió un susto de muerte"-

Grover casi salta de su silla. "Que… Que quieres decir?"

Otra vez todos se volvieron a reír ientras Grover se iba poniendo rojo como un tomate.

Confesé sobre escucharlos a él y al Sr. Brunner la noche antes del examen.

-"Nooo, nunca confesar"-Gritaron indignados Hermes y sus hijos mientras los demás ponían los ojos en blanco.

Los ojos de Grover temblaban. "¿Que tanto escuchaste?"

"Oh….no mucho. ¿Cuál es el plazo del solsticio de verano?"

-"Oh no mucho, solo toda la conversación"- Dijo Grover haciendo reír a todos otra vez.

Él hizo una mueca. "Mira Percy… Estaba preocupado por ti, ¿ves? Quiero decir, alucinaciones de profesores de matemáticas demonios…"

Nico y Hades se río mientras que Hazel solo sonreía, profesores demonios es justo lo que había en el inframundo. Todos los miraba confusos.

"Grover…"

"Y le estaba diciendo al Sr. Brunner que quizás estabas estresado o algo, porque no había ninguna Sra. Dodds, y…"

"Grover, eres en verdad, en verdad un mal mentiroso."

-"Se acabó. Travis y Connor teneís que darle clases de mentir a Grover"- Dijó Hermes mientras miraba a los hermanos.

-"Claro papá. Grover el miercolés a la once de la mañana."- Dijo Connor mientras miraba una libreta. Grover solo gimió mientras todos se reían.

Sus orejas se volvieron rosa.

-"Al igual que ahora"-Dijo Thalia haciendo a todos reír a costa del rojo Grover.

Del bolsillo de su franela, sacó una tarjeta de negocios. "Solo toma esto, ¿okey? En caso de que lo necesites este verano."

La tarjeta tenía una escritura elegante, la cual fue asesinada en mis ojos disléxicos, pero finalmente entendí algo como:

Grover Underwood

Guardian

Campamento Mestizo

Long Island, New York

(800) 009-0009

-"¿Porque utilizas esa letra Dinosio?- Preguntó Hestia con curiosidad

-"Ah, me gusta ver las muecas que hacen cuando intentan leerlo"- Dijo con una pequeña sonrisa mientras volvia a leer su catálogo.

"¿Que es Cam…"

"¡No lo digas en voz alta!" gritó él. "Esa es mi, ummm... dirección de verano."

Mi corazón se hundió. Grover tenía una casa de verano. Nunca había considerado que su familia fuera probablemente tan rica como las de los otros en Yancy.

"Okey," dije con tristeza. "Así como, si quiero visitar tu mansión."

Él asintió. "O… o si me necesitas."

"¿Por qué te necesitaría?"

-"Eso fue duro"- Murmuró Leo.

-"Él no lo hizó a propositó"- Le defendió Grover.

Salió más duro de lo que quise.

Grover se ruborizó hasta su manzana de Adán. "Mira, Percy, la verdad yo…yo más o menos tengo que protegerte."

Me lo quedé observando.

Todo el año, me había metido en peleas, manteniendo a los abusivos lejos de él. Había perdido el sueño preocupándome que él fuera golpeado el siguiente año sin mí. Y aquí estaba él actuando como si él hubiera sido el que me defendiera a mí.

-"Awww, eres muy buen amigo Perseo"- Sonrió Hestia a su sobrino. Este le devolvió la sonrisa.

-"Yo no sabía que había perdido el sueño por mí"- Dijo Grover tristemente, echaba de menos a Percy.

-"Por supuesto que sí, al fin y al cabo eres su mejor amigo"- Dijó Katie pero nada más terminar de hablar se llevó una mano a la boca lamentando lo que había dicho.

-"Yo soy su mejor amigo"- Saltó Nico

-"Eh chicos, lamentó decirlo pero yo soy su mejor amiga"- Dijó Annabeth con una sonrisa.

Todos en el campamento griego estaban haciendo muecas o se estaban quejando.

-"¿Que pasa?- Preguntó Hazel

-"Se están peleando para ver quién es el mejor amigo de Percy, siempre que sale el tema acaba en una pelea que dura horas"- Dijo Travis con una mueca.

-"Tu eres diferente Annabeth"- Dijó Nico

Afrodita chilló y preguntó: -"¿En el sentido amoroso?"-

-"No, por favor hija expliquelo"- Exigió Atenea

-"Lo siento madre pero es cierto, yo y Percy somos novios, pero debe saber que tanto usted como Poseidón estaban de acuerdo."- Dijó rapidamente Annabeth.

Atenea por primera vez en mucho tiempo se quedó sin palabras.

-"Ahora que Annabeth ha sido descartada, creo que esta claro que yo soy la mejor amiga de Percy"- Dijó Thalia con una gran sonrisa. Artemisa miró a su teniente con sorpresa. Estaba en lo cierto al decir que Percy era diferente si su teniente se consideraba su mejor amiga.

-"Lamentó decirte que eso no es cierto Thalia"- Dijó Rachel -"Yo soy la mejor amiga de Percy"- Añadió.

Muy pronto se unieron en la pelea Frank en el lado de los chicos y Hazel y Katie en el lado de las chicas.

Los dioses, los héroes y los semidioses veían divertidos la pelea hasta que ya llevaban peleando diez minutos.

-"Basta, le preguntaremos a Percy cuando vuelva"- Gritó Thalia por encima del ruido. Todos estuvieron de acuerdo y volvieron a sus asientos como si no hubiera pasado nada.

Poseidón se veía orgulloso, al igual que sus hijos. Percy debía de ser muy querido en ambos campamentos para que discutieran así por saber quién era su mejor amigo.

Por el contrario Jason y Hercules eran un hervidero de celos.

"Grover," dije, "¿De que exactamente me estás protegiendo?"

Hubo un enorme chirrido bajo nuestros pies. Un humo negro viniendo del tablero lleno el autobús con un olor como a huevos podridos. El conductor maldijo estacionando el Greyhound a un lado de la carretera.

-"Eww"- Dijeron Afrodita y sus hijas

Unos minutos después haciendo sonar el compartimiento del motor, el conductor anunció que tendríamos que bajarnos. Grover y yo salimos con todos los demás.

Estábamos en una estrecha carretera- un lugar que no notarías a menos que tu transporte se descompusiera allí.

En nuestro lado de la carretera no había nada a parte de árboles de arce y basura de los carros que pasaban. Al otro lado, luego de cuatro carriles de asfalto brillando con el calor de la tarde, estaba un puesto de frutas anticuando.

Lo que vendían lucía realmente bien: cerezas amontonadas en cajas y manzanas, nueces y albaricoques, jugo de cidra en una jarra llena de hielo. No había clientes, solo tres ancianas sentadas en mecedoras en la sombra de un árbol de arce, tejiendo el par de calcetines más grande que jamás había visto.

Todos los dioses, excepto Dinosio, se puso tenso, ya sabían qienes eran y esto no iba a acabar bien. Grover se estremeció ligeramente recordando la escena aunque nadie parecío darse cuenta.

Quiero decir estos calcetines eran del tamaño de suéteres, pero eran claramente calcetines. La mujer de la derecha tejía uno de ellos. La dama de la izquierda tejía otro. La dama del centro sostenía un enorme cesto de hilos azul eléctrico.

Ahora todos se quedaron sin aliento, ya sabían quienes eran.

-"¿Porque no nos dijiste que habíais visto a las Parcas"-Gritaron Annabeth Nico y Thalia a Grover.

-"Percy me dijó que no se lo dijera a nadie exceptó a Quirón, no quería asustar a nadie"- Contestó tristemente el sátiro.

Todos miraron al bebe, que estaba atrapado en los brazos de Afrodita, como si quisiera protegerle de algo, con asombro. Sin duda era muy valiente y noble de su parte no querer asustar a nadie con esta información. Poseidón, Teseo y Orión estaban pálidos. Los dos últimos ya habían cogido cariño a su nuvo hermanito.

Todas las tres mujeres lucían mayores, con rostros pálidos arrugados como la fruta, cabello gris atado atrás con pañuelos, brazos huesudos que salían de vestidos de algodón blanqueados.

Lo más extraño era, que ella parecían observarme justo a mí.

Todos se pusieron pálidos mientras algunos se preguntaban como seguía vivo.

Miré a Grover para decir algo de eso y vi que la sangre se le había ido del rostro. Su nariz estaba crispada.

"¿Grover?" dije. "Hey, hombre…"

"Dime que ellas no te están mirando, ellas están, ¿no?"

"Si, raro, ¿no? ¿Crees que esos calcetines me servirán?"

-"No es gracioso Percy, por primera vez no es momento de bromear"- Dijeron los Stoll para sorpresa de todos.

"No es gracioso, Percy. Para nada gracioso."

La anciana del medio sacó una gran par de tijeras- doradas y plateadas, hojas largas como cizallas. Oí a Grover contener el aliento.

Al igual que en la sala del trono.

"Volveremos al autobús," me dijo. "Vamos."

"¿Qué?" dije. "Hace como mil grados ahí dentro."

-"Metete en el autobús"- Gritaron todos.

"¡Vamos!" Él abrió la puerta y saltó adentro, pero yo me quedé atrás.

Todo el mundo se quejó.

Al otro lado de la carretera, las ancianas todavía me observaban. La del medio cortó el hilo y juro que pude escuchar el sonido a cuatro carriles de distancia.

Todo el mundo dio una mirada triste al bebe en brazos de Afrodita.

Las otras dos enrollaron los calcetines azul eléctrico, dejándome preguntándome para quien podrían ser, Big Foot o Godzilla.

A pesar de la tensión todos se rieron.

-"Percy eres muy bueno en romper la tensión"- Dijó entre risas Chris Rodríguez

En la parte trasera del autobús, el conductor arrancó una gran cantidad de humo fuera del compartimiento del motor. El bus se estremeció y el motor rugió volviendo a la vida.

-"Claro, ahora que ya es tarde"- Se quejó Nico.

-"No se puede escapar del destino"- Dijó Annabeth.

Los pasajeros aplaudieron.

"¡Bien maldición!" gritó el conductor. Golpeó el autobús con su sombrero. "¡Todo el mundo a bordo de nuevo!"

Una vez que subimos, empecé a sentirme enfermo, como si hubiera atrapado un resfriado.

Muchos en la sal pusieron muecas mientras Poseidón miraba preocupado a su hijo.

Grover no lucía mucho mejor. Él estaba temblando y sus dientes castañeaban.

"¿Grover?"

"¿Si?"

"¿Que no me estás diciendo?"

-"Todo"- Murmuró Grover tristemente.

Se secó la frente con la manga de su camisa. "¿Percy, que viste allá en el puesto de frutas?"

"¿Quieres decir las ancianas? ¿Qué hay de ellas, hombre? Ellas no son como….la Sra. Dodds, ¿no?

-"Peor joven, peor"- Dijo Hades

Su expresión era difícil de leer, pero tuve la sensación que las mujeres del puesto de frutas eran algo mucho, mucho peor que la Sra. Dodds. Él dijo, "Solo dime lo que viste."

"La del medio sacó sus tijeras y cortó el hilo."

Él cerró sus ojos e hizo un gesto con sus dedos que pudo ser señalándose a sí mismo, pero no lo fue. Era algo más, algo casi-anciano.

-"Es muy observador y también tiene buenos instintos"- Observó Atenea.

Él dijo, "Tu la viste cortar la cuerda."

"Si. ¿Y?" Pero en el momento en que lo dije, supe que había un gran problema.

"Esto no está pasando," murmuró Grover. Él empezó a morder su pulgar. "No quiero que esto sea como la última vez."

"¿Que última vez?"

"Siempre sexto grado. Nunca pasan de sexto."

-"Ya te dije que no fue culpa tuya"- Murmuró Thalia a Grover.

"Grover," dije, porque él en verdad estaba empezando a asustarme. "¿De que estás hablando?"

"Déjame acompañarte a casa de la estación de autobuses. Promételo."

Esto parecía como una extraña petición, pero se lo prometí.

Grover murmuró por lo bajo y la gente lo miró sin entender.

"¿Es esto como una superstición o algo?" pregunté.

No respondió.

"Grover… ese retazo de hilo. ¿Significa que alguien va a morir?"

Él me miró con tristeza, como si ya estuviera escogiendo la clase de flores que me gustarían más en mi ataúd.

-"Alegre"- Dijó Nico con una mueca.

Gracias a todos por sus comentarios.

Intentare escribir en cada momento que pueda y espero que os siga gustando la historia.

Un gran abrazo

Natilovebooks :D