¡HEY! Pues aquí el siguiente capitulo, espero les agrade ;D Quiero agradecer nuevamente sus reviews! Los apoyos de Furby, las maldiciones con cariño de Lala y la gran condición física que tengo gracias a las correteadas de Yuna :'D

Capítulo 17: Gustos

El día avanzaba rápido, las clases tenían menos duración o al menos eso parecía para los jóvenes, Zack y Vincent duraban los intermedios de clases hablando del mundo de Tolkien, durante mucho tiempo buscaron alguien con quien platicar dignamente de aquellas historias que escribía Tolkien, incluso en los recesos seguían platicando de lo mismo, cosa que puso a Aerith y a Yuffie bastante celosas, los jóvenes apenas si comían por estar conversando, la pequeña pelinegra les miro con odio

-Aerith, deberías tener a tu rompe hogares controlado – Gruño la joven mirando enojada a Aerith

-¿Rompe hogares? Fue Vincent el que tenía el libro – Le respondió Aerith

-Pero fue Zack el que se acercó a MI hombre

-Oh vamos, te encantaría que Zack se acercara a Vincent

-Sí, pero solo si… - Yuffie volteo a ver dónde estaban sus parejas y se dio cuenta de que ya no estaban, miraron a los lados y no pudieron verles - ¿Vez? Seguro fueron a las duchas a tirarse el jabón

-¿No crees que en lugar de eso deberíamos prestarles más atención?

-¿Atención?

-Es decir ¿Cuándo hemos hablado de Vincent sobre esos libros o las películas?

-Emmm ¿Nunca? – Respondió Yuffie avergonzada, ahora en ese momento, se daba cuenta de que nunca trataba con Vincent más que situaciones cotidianas, nunca se centraba en el, en lo que hacía o lo que le gustaba, cosa contraría con Vincent, que siempre les escuchaba y daba su opinión al respecto – Maldición Aerith somos malvadas

-¿Qué tal si el fin de semana nos reunimos y miramos esas películas? – Dijo Sonriente Aerith tomando el hombro de Yuffie

-Podría ser, no las tengo así que tendremos que buscarla en línea – Respondió Yuffie pensativa – No sería un gran problema, está decidido entonces, haremos lo que sea para complacer a nuestros novios – Dijo Yuffie animada mientras unos jóvenes pasaron a su lado con una enorme impresión en su rostro (¿Es necesario mencionar que acaba de ocurrir?). Por otra parte, Vincent y Zack centrados en su plática tuvieron una duda respecto a los libros y decidieron bajar a la biblioteca a consultar "El Silmarillion" que se encontraba entre la colección de libros de fantasía, planeaban avisarle a Yuffie y a Aerith, pero ambas se veían bastante centradas en su plática (Discusión) que no decidieron molestarlas; Fue entonces que caminaron por todo el edificio hasta llegar a las escaleras, las bajaron y llegaron a la primera planta donde se encontraba la biblioteca, entraron y buscaron un rato entre los estantes el libro y alguno otro que les llamara la atención

-Oye Vincent ¿Qué tal te llevas con Yuffie? – Pregunto Zack dando una pequeña ojeada a un libro de Narnia que estaba entre los estantes

-¿A que viene la pregunta? – Pregunto Vincent mirando a su acompañante

-Bueno, tu sabes, ellas conversan un tema y nosotros otro ¿No crees que vendría bien que nos metiéramos un poco en su mundo?

-Podría ser, ciertamente es incómodo estar entre ellas y sus pláticas extrañas

-¿Tienes tiempo el fin de semana? Podríamos juntarnos y ver algo de lo que ellas les guste, no lo sé – Respondió Zack justo en el momento que estaba sonando el timbre que anunciaba el fin del receso

-No se sí sea lo correcto, pero está bien – Y Dicho esto se dieron un apretón de manos y tomaron dirección al salón de clases, Yuffie ya se había ido a su salón y Aerith estaba sentada en su escritorio haciendo algunos apuntes, Zack se acercó a ella y beso su mejilla

-¿Estas enojada conmigo? – Pregunto el chico recargándose sentándose en el escritorio de su pareja

-¿Eh? No, nunca lo estaría – Suspiro Aerith hipnotizada por lo guapo que se veía Zack aquel día, su cabello oscuro, sus ojos, su piel morena, todo aquello le atraía mas y mas cada día

-Sacare un poco de provecho de eso – Respondió el muchacho dándole un beso en la frente a Aerith justo en el momento en que entro cierto profesor tan estricto y frio, como si no tuviera emoción alguna en su cuerpo

-Señor Fair, deje de besar a su compañera y vaya a sentarse ¿Quiere que los saque otra vez? – Pregunto el profesor Tseng que iba cargado con su mirada penetrante en el alma de la gente y su traje siempre tan limpio y elegante

-No no no no no, me retiro profesor, no se enoje – Rio nervioso Zack para volver a su asiento, Vincent observaba aquella escena y muy en el fondo empezó a extrañar a Yuffie, se sentía culpable de no haberse despedido de su novia y sin duda ella si estaría enojada, así que se dispuso a compensarle eso a su querida rosa blanca. La clase fue sin ningún problema, Zack tenía el libro de Vincent escondido así que se dio un buen rato de lectura ignorando a Tseng, aunque Aerith, quien miraba de re ojo a Zack estaba bastante molesta con él. Después de la clase del tan odiado profesor Aerith se acercó a Zack

-¡Jovencito! – Dijo golpeando su escritorio con la palma de su mano - ¿Por qué estás leyendo en clase? Tus notas no van muy bien como para andar ignorando las clases – Le reprocho Aerith mientras Zack le miraba sorprendido

-¿Eh? Perdona Aerith – Respondió Zack como un pequeño a quien le regañan por alguna travesura

-Nada de perdón – Dijo mientras tomo el libro y se lo devolvía a Vincent – No dejes que lo vuelva a tocar en clases

-Ok – El oji rojo tomo el libro y miro con duda a Zack que tenía la mirada baja, Aerith solo dio media vuelta y volvió a su lugar sin decir nada más, el oji azul de verdad se sintió mal en esa ocasión pues la Aerith que le grito no parecía la misma de siempre incluso Vincent no había visto a Aerith actuar de tal forma antes, solo sonrió hacia sus adentros, pues Zack había sacado una faceta nueva de la chica, una sobreprotectora y tierna faceta.

Terminando las otras dos clases salieron del salón al segundo receso, Zack tenía dolores de cabeza y Aerith seguía con una actitud sería y fría, Vincent se disculpó y dijo que tenía que ir por algo urgente, que si veían a Yuffie fuera al jardín cerca del camino de Bobozanas , Aerith y Zack solo asintieron y el pelinegro partió.

-¿Estas enojada? – Pregunto Zack temeroso de la mirada fría de Aerith

-Sí – Respondió Aerith sin siquiera mirar a su pareja y bebiendo de su botella de agua

-Si es por lo del libro lo lamento, prestare más atención en clases

-No, no es por eso – Dijo la castaña mirando al suelo

-¿Entonces? - Ella no respondió, el silencio entre los dos se hizo presente, las conversaciones de la gente que iba y venía era el único sonido entre ellos ¿Aerith?

-Siento que no te conozco – Respondió la joven aun con la mirada baja

-¿Eh?

-Es decir, no sabía que te gustaba Tolkien y no se qué más te gusta ni nada así y siento que…no se, no hay mucho contacto entre nosotros y…No quiero eso

-Ow, Aerith – Rio Zack abrazando a la joven y besando su frente – No será así entonces, yo tampoco te conozco mucho, pero tenemos mucho tiempo para saber que nos gusta ¿Verdad?

-Toda la vida Zack, toda la vida – Respondió la joven abrazándolo fuertemente con una sonrisilla traviesa en su rostro – Así que dime ¿Desde cuando eres un ñoño de Tolkien?

-Desde hace tiempo, pero también soy un ñoño para otras cosas

-Sorpréndeme

-Los videojuegos, alguno que otro anime y cosas así, pero nada de cursilerías, me gusta ver una buena sería con acción y nada de emociones cursis

-¿Sí? Creo que te llevarías bien con Yuffie, suenan exactamente igual – Rio Aerith

-y dime ¿Conoces a esas Fujoshis? – Pregunto Zack mirando por la ventana

-¿Fujoshis?

-Sí, tú sabes, son verdaderamente extrañas, siempre emparejan a las personas y les encanta

-¿Pues sabes? Yo soy una de esas…

-¿En serio? – Pregunto nervioso el muchacho, pues ahora sabía en que se había metido al querer conocer los gustos de su pareja

-Sí – Respondió Aerith ofendida

-¿Te he dicho lo linda que eres? – Dijo nervioso tratando de calmar a la chica

-¡Eso no te ayudara ahora! – Grito dramáticamente la chica apuntándole con el dedo índice – Pero gracias, eres un encanto

-Oh vamos, lo dije sin querer Aerith

-No, ahora te ganaste ser el uke de Vincent

-¡Dame un respiro Aerith! Aunque sea déjame ser el seme

-¡No! Serás el uke más uke que jamás haya existido – Reía perversamente la chica para mirar la mirada burlesca que ahora tenía Zack - ¿Es gracioso?

-Bastante – Reía Zack mientras abrazaba a Aerith, está aún seguía un tanto molesta con el, pero no pudo resistirse ante esas muestras de cariño tan bruscas que le daba el moreno, se dignó solamente a abrazarlo

-Me encanta esto – Susurro la chica al oído de Zack

-¿Qué? ¿Qué sea uke o que todos nos estén mirando?

-Todo – Dijo nuevamente para besar la mejilla de Zack – Todo tu, aunque tengas amoríos con Vincent

-Dame un respiro

-Ok, ok, pero no creas que lo olvidare

-Es un trato – Término diciendo el muchacho besando en los labios a Aerith.

Por otra parte, Vincent se afrontaba a una enorme prueba personal, de esas cosas que la gente detesta hacer pero lo hace por una buena causa, esto era ir a la cafetería de la escuela, siempre llena de gente, bastante ruidosa para el gusto del muchacho, pero tomo toda la cordura y la paciencia que tenía para pasar por el gran tumulto de gente, llegar a la caja, comprar un par de cosas y salir esperando nunca jamás volver a entrar ahí. Fue al punto acordado donde vería a Yuffie (Suponiendo que no estuviese tan enojada como para ignorarle); Paso así un rato, Vincent recargado en uno de los arboles mirando a todos lados, deseando el momento en que una pequeña cabeza de cabello oscuro se alzara a lo lejos. Se perdió durante unos instantes en sus pensamientos, como conoció realmente a la chica, eran apenas unos niños que jugaban en el parque mientras sus madres hablaban quién sabe que en otra parte con quien sabe quién, el estaba sentado en los columpios quienes pasaban no le miraban de buena gana, aun en ese entonces tenía el cabello largo, su rostro era más inocente, pero su mirada parecía no cambiar jamás, seguía siendo fría y ahuyentaba a la gente, no es que el quisiera hacerlo, el quería jugar con los demás como un niño normal pero estos le tomaban por fenómeno y se alejaban de él, conducta que se notaba mucho a cada parque que su madre le llevaba, esto le deprimía de vez en cuando, pero fue ese día soleado de verano que el se columpiaba solo cuando sintió un leve empuje por la espalda, al voltear vio una pequeña niña de pelo oscuro y largo, con una sonrisa de oreja a oreja

-Primero te ayudo y tu después a mi ¿Ok? – Dijo aquella niña de ojos brillantes

-Está bien – Respondió el pequeño Vincent, que, aunque no lo demostraran sus ojos, estaba bastante contento de que alguien se acercara a jugar con el. Vincent atesoraba bastante ese recuerdo, unos cuantos días después conocieron a Aerith y se hicieron mejores amigos, pero no le dio tiempo de recordar todo, pues cuando menos lo pensó ya tenía una Yuffie molesta delante de el

-¿Querías verme aquí? – Decía la chica enojada con sus manos en la cadera

-Lo siento – Dijo el muchacho extendiendo la bolsa de papel en la cara de la chica, ella se lo arrebato de mala gana la bolsa, la abrió y miro con una ceja arqueada lo que había adentro

-¿Por qué te disculpas?

-Por irme con Zack a la biblioteca sin avisarte

-No, no debes disculparte – Dijo con la mirada baja – Cuando estas con nosotras hablas abiertamente aun que hablemos de chicos duchándose juntos o cosas así, te mereces a alguien con quien platicar de tus cosas ñoñas – La chica abrazo a Vincent – No estoy enojada, descuida – Dijo dedicándole una leve sonrisita

-De todas formas el pastel y la leche son tuyos

-No es como si fuera a devolvértelos, animal – Gruño Yuffie separándose del muchacho y golpeándole el pecho

-Bueno, es tarde, no tardan en timbrar

-¡Espera! No, es que, bueno – Tartamudeaba Yuffie mientras jugueteaba con sus dedos – Si no como esto ahora es probable que sepa asqueroso después, así que prefiero comerlo aquí y ahora

-¿Tardaras mucho?

-¡Tardare lo que tenga que tardar! Si quieres irte vete, no me importa – Mentía Yuffie mientras se sentaba junto a un tronco a comer el pastel de chocolate y la leche del mismo sabor que le había traído Vincent, el solamente suspiro y se sentó junto a la chica

-Te espero

-Bien, pero ni creas que te daré – Decía molesta Yuffie, todo lo opuesto a lo que sentía, pues se sentía contenta de estar con Vincent un rato mas en aquel lugar tan tranquilo, la brisa soplaba levemente y mecía los mechones de cabello de la chica, comía con una sonrisa en su rostro y Vincent le miraba con ternura, la chica tan agresiva de siempre parecía ahora tan frágil y amigable, cuando menos se lo espero ya estaba acariciándole el rostro y ella comía y sentía las caricias, tenía una sonrisa que Vincent pocas veces había apreciado, larga y elegante le iluminaba el rostro de una forma verdaderamente única, el solo podía observarla con cariño

-Te vez…

-¿Me veo? – Pregunto Yuffie con la boca llena y una expresión de duda

-Nada

-Tonto – La chica acerco un pequeño pedazo de pastel a la boca de Vincent, tenía un ligero rubor en su rostro y le sonreía – Abre grande como un oso

-¿Oso? – Pregunto Vincent

-¡No comas entonces! – Grito mientras le embarraba el pastel en la mejilla – Que desperdicio Vincent

-No me lo hubieras embarrado entonces – Dijo el muchacho quitándose un poco con los dedos

-¡Me lo como entonces y dejas de ser tan dramático! – Con enojo le tomo del rostro y se acercó al pastel para lamer lo que había en el rostro del muchacho – Para que te calles

-No tienes remedio ¿Verdad? – Exclamo desanimado el muchacho mientras se limpiaba la saliva de Yuffie

-No Vincent, no lo tengo – Dijo la chica abrazando a su novio y besando su mejilla – Y menos cuando se lo mucho que te gusto

-¿Estas segura?

-Si no te gustara no estarías conmigo ¿Quién es inteligente ahora? – Reía la chica mientras besaba una y otra vez la mejilla de Vincent, el solo se sonrojaba.

La semana transcurrió de la manera mas cotidianamente posible, las pláticas camino a la escuela, los saludos en la entrada de la escuela (Que por cierto, eran más amigables por parte de Yuffie hacía Zack, incluso llegaban a chocar puños de vez en cuando), en los recesos los chicos se escapaban a la biblioteca o cada quien pasaba un tiempo con su respectiva pareja o en ciertos casos, juntos, las conversaciones eran variadas y las risas eran demasiadas (Excepto por Vincent, que solamente se limitaba a sonreír) sin mencionar los chistes de ñoños que Yuffie les hacía a los jóvenes cuando hablaban de Tolkien. Por otra parte, un joven con cabeza de chocobo miraba varías veces su celular en espera de un mensaje de cierta conocida con la cual tuvo una discusión, no tenía el coraje suficiente para hablarle o más bien, no sabía si era el momento, no tenía ni idea del porque la reacción así de Tifa, quería saber si el había cometido un error o algo más grave agobiaba a Tifa, solo sabía que quería hablarle y pedirle disculpas por todo, el verla salir del edificio era difícil, mas con el constante pensamiento de que ella le tenía rencor, pero lo que no sabía, es que ella sentía exactamente lo mismo. Al llegar el sábado Vincent y Zack quedaron de verse en la casa del oji rojo, Zack le costó un poco de trabajo llegar al lugar, pero al final dio con el pequeño departamento.

-¡Buenas Vincent! – Gritaba Zack tocando desde la puerta – perdona la tardanza – Pasaron unos segundos cuando Vincent abrió la puerta y le permitió el paso

-Descuida ¿Tuviste problemas para llegar? – Dijo el muchacho cerrando la puerta

-Unos cuantos, pero al fin llegue – Zack miro al piso al sentir que algo se frotaba contra su pierna y vio al pequeño animal blanco con negro ronroneado en su pierna – Que gracioso animalito – Dijo Zack cargando al gato y mirándole los ojos amarillos

-Es Caith Sith

-No pareces del tipo que tenga un gato

-¿De que tipo parezco?

-Del tipo que duerme dentro de un sarcófago en el sótano de una mansión abandonada y embrujada – Decía Zack con tono de burla y agitando sus brazos, Vincent solo camino a la sala donde había una televisión y un sofá

-¿Estas 100% Seguro que quieres ver lo que les gusta a ellas?

-Sí, nos vendrá bien Vincent, no puede ser tan malo.

-No digas que no te lo advertí.

Por otra parte, Aerith había ido a casa de Yuffie, aprovechando que su padre no estaría en todo el día, ellas podrían hacer todo el ruido que quisieran y sin temor a regaños, Aerith llego puntual como siempre, acordaron verse a las 12 para tener tiempo de sobra de ver las películas, no fue sorpresa para Aerith ver a Yuffie recién levantada

-¡Yuffie! Son ya las 12 ¿Cómo puedes dormir tanto? – Pregunto Aerith mientras Yuffie abría la puerta con los ojos lagañosos y la mirada perdida

-No se, solamente lo hago, te puedo enseñar si gustas – Dijo para después soltar un gran bostezo para abrazar a su amiga - ¿Cómo has estado Aerith? Hace mucho que no me visitabas aquí a la casa

-Yuffie, nos vimos apenas ayer, no tienes que preguntar cómo me encuentro

-Yo quería ser educada, pero bueno, date prisa, descargue las películas anoche para no esperar a que cargue – Dijo Yuffie tomando dirección hacía su cuarto, la chica llevaba su típica pijama, una playera negra con el hombro derecho descubierto y un short del mismo color, sin mencionar algunos cabellos alborotados, por otra parte, Aerith iba bastante elegante, un vestido blanco simple que terminaba un poco antes de sus rodillas, sandalias del mismo color, un pequeño suéter amarillo y sandalias blancas, el cabello tan arreglado como siempre con el listón que Zack le había regalado, Yuffie no pudo evitar ver lo bien que se veía su amiga y no le despegaba los ojos de encima

-¿Ocurre algo? – Pregunto Aerith

-Te vez bien, me haces sentir horrible

-Oh vamos, sabes que ese estilo te queda bastante bien

-¿Crees que a Vincent le guste verme con vestido?

-No lo sé, solo te hemos visto con vestido en las graduaciones

-¿Luego me acompañarías a comprar uno?

-Yuffie Kisaragi ¿Estás pensando en comprar y usar un vestido?

-¡Es por Vincent! Es que siento que le gustaría mas de esa forma

-Le gustarías seas como seas, pero si quieres puedo prestarte un par que te quedarían bastante bien

-Gracias Aerith, ahora, vamos a complacer a nuestros novios

-No lo digas así, por favor.

Ya habían pasado 5 horas desde que se reunieron Vincent y Zack, dejaron de mirar unos momentos el televisor, Zack estaba bastante confundido

-No entiendo como les puede gustar esto – Decía el muchacho mientras se golpeaba la cabeza con la palma de la mano

-Te lo advertí – Dijo Vincent con la pierna cruzada y su mirada en el piso

-Solo nadan y a leguas se nota que son gays

-Lo repito: Te lo advertí

-Yo pensé que tendría algo mas de acción o no se

-Tengo la edición extendida de El Hobbit: Un viaje inesperado – Dijo Vincent mirando a Zack que estaba con la cabeza entre las rodillas

-Ponla, por piedad, ponla

-Esta bien – Y Vincent se levantó y fue a buscar la película; Y así maso menos termino el inesperado viaje de los chicos hacía las tierras fujoshis, no pudieron sobrevivir y vieron con ánimo la película. Por otra parte, Yuffie y Aerith veían bastante interesadas las películas de TLOTR (The Lord Of The Rings) por razones obvias, en algun momento les atrapo la trama y sentían apego por los personajes y lo que sufrían, lloraron con la caída de Gandalf y la de Boromir, pero el problema empezó al final, cuando Sam persigue a Frodo a través del rio y al encontrarlo le dice que nunca lo dejara, en ese entonces algo se encendió en ellas

-Los shippeo monumentalmente – Decía Yuffie abrazando sus piernas, estaban recostadas en la cama de Yuffie viendo las películas desde la laptop de la pequeña

-Lo sé, son tan lindos, tan solo imagina las posibilidades

-Aunque si alguna pareja me gusta es Aragorn x Legolas – Decía Yuffie recordando la camaradería de estos dos

-Oh vamos, Legolas es de Gimli ¿Has visto como se amó-odian? Aparte, Aragorn x Arwen es canon, no puedes hacer nada contra eso

-Oh vamos ¿Crees que esa elfazuela lo tendrá? –Decía Yuffe en tono desafiante

-Terminemos de verlas y lo sabremos – Dijo Aerith y de inmediato empezaron a ver las películas, va demás mencionar todas las bromas o comentarios que dijeron sobre la película; Al terminar Yuffie y Aerith lloraban al ver las despedidas en los puertos grises y se preguntaban por qué separaban a la mejor pareja, pero por otra parte, Aerith había ganado la apuesta de Aragorn x Arwen y Yuffie le maldijo cuantas veces pudo, pero eso fue todo, de inmediato reían y bromeaban, hasta que dieron las 10 de la noche y se preguntaba que estarían haciendo sus novios o mas bien, que fue lo que hicieron, Yuffie no quería admitirlo pero extrañaba bastante a Vincent, pero recordó que estaba con Aerith así que no tuvo pena de decirlo

-Extraño a Vincent – Estaba recostada boca abajo mientras Aerith leía algunas cosas en la computadora

-¿Por qué no le hablas?

-¿Y darle el lujo de saber que lo extraño? ¡Ni loca Aerith! ¡Ni loca! – Dijo apuntándole con el dedo índice

-Oh vamos Yuffie, yo se que quieres – Decía la chica que le picaba (literalmente) las costillas a la pelinegra

-Aerith, no, me haces cosquillas – Decía riendo mientras buscaba el teléfono entre todas las almohadas – Esta bien, está bien – Decía Yuffie secándose las lágrimas y aclarando su voz para buscar el número de Vincent y presionar el botón verde, sonó durante unos instantes hasta que contestaron

-¿Hola? ¿Yuffie? - Decía Vincent del otro lado de la línea

-¡AH! – Grito Yuffie mientras le arrojaba el celular a Aerith, ella solo suspiro y lo tomo

-Hola Vincent ¿Cómo estás? – Dijo sonriente la castaña

-Bien, gracias ¿Qué tal su día?

-Pues tu sabes, muy normal, ¿Sabes? Yuffie te extraña y ella quería decírtelo pero … - Antes de que pudiera terminar la oración Yuffie había vuelto a gritar y se lanzó contra Aerith para quitarle el celular

-¡No le digas nada al bastardo ese! – Gritaba Yuffie que tenía el pie de Aerith en el estómago impidiéndole acercarse más al teléfono

-¿Vez lo mucho que te quiere Vincent? ¿No crees que deberías decirle algo? – Yuffie guardo silencio durante unos instantes para escuchar lo que tenía que decir, ciertamente, Yuffie aun seguía con la esperanza de que le dijera algo romántico o a lo mucho tierno, y así fue

-Que yo también la extrañe – Dijo Vincent en un tono mas amable que de costumbre y el corazón casi le salta a Yuffie del pecho, se sonrojo demasiado y de inmediato tomo el celular

-Eres un tonto, vete a dormir que es tarde

-Eso iba a hacer, buenas noches Yuffie, descansa, tu también Aerith – Y colgó el teléfono, Yuffie miro al aparato durante unos segundos con una enorme sonrisa en el rostro, hasta que miro a Aerith y tenía una sonrisa mucho mas burlona en el suyo

-¡No te atrevas a decir nada!

-No lo hare… Yuffie y Vincent se quieren casar – Dijo Aerith mientras daba saltitos hacía la puerta de la salida

-Gainsborough! – Grito Yuffie mientras perseguía a Aerith por toda la casa hasta que se agotaron y se tumbaron junto al jardín

-El de verdad te quiere

-Lo se

-¿Tu lo quieres?

-No, lo odio, demasiado, tanto que solo pienso en el en las noches antes de dormir, es mi primer pensamiento en la mañana, cuando lo veo tengo unas ganas inmensas de besarlo y morderle, así de mucho lo odio – Dijo Yuffie mirando al cielo oscuro y estrellado, Aerith, en todos los años que llevaba de conocerla, nunca la había visto tan feliz y eso la hacía feliz a ella también y se preguntaba cómo sería la expresión de Vincent en ese momento, probablemente la misma de siempre, pero de seguro estaba más feliz que antes. Aerith se quedó a dormir en casa de Yuffie esa noche, pues ya era bastante tarde y Yuffie no se sentía cómoda con que saliera a la calle a esas horas y tampoco quería llamar a Zack (Que a pesar de la hora hubiera ido en cantado por Aerith) pero no quería causarle molestia, solo le llamo durante unos minutos para explicarle todo y las chicas se fueron a dormir.

Ya eran las 2 AM y en un barrio bastante bajo de la ciudad hay un pequeño bar llamado el séptimo cielo, tiene una pista bastante desgastada, pero era bastante normal en aquella zona que llamaban "Los suburbios" una zona verdaderamente peligrosa, pero aun teniendo a lo peor de la sociedad, algunos se les encogía el valor a escuchar los pasos de aquellos 3 hombres de cabellos blancos y ojos verdes, tenían la peor reputación del lugar, pero lo peor de todo, es que no era de esas falsas y tontas reputaciones que son mentiras y que surgen solamente por rumores, no, todas las cosas que se decían de ellos eran verdad y monstruosamente crueles, no tenían sentimiento alguno cuando se trataba de cumplir algún trabajo o en el peor de los casos, la venganza. Entraron a aquel pequeño y viejo bar, el mas pequeño de estatura entre los 3 abrió la puerta lentamente y eso basto para que todos se callaran y les miraran con temor, cada paso que daban resonaba tenebrosamente en el lugar y muchos de los que estaba ahí salieron apresurados

-¿Qué ocurre? ¿No les gustamos? – Dijo Kadaj sentándose en una de las mesas que se había desocupado apenas ellos entraron

-Eso parece – Respondió Yazoo sentándose y subiendo los pies en la mesa

-Tráenos 3 vodkas ¡Rápido! – Grito Loz golpeando la mesa haciendo que el cantinero reaccionara con bastante miedo y sirviera las bebidas tembloroso – Ya ha pasado suficiente tiempo Kadaj ¿Cuándo haremos algo?

-Pronto, estaba pensando, que podríamos matar dos pájaros de un tiro – Dijo Kadaj sacando un largo, plateado y brillante revolver y apuntando al cantinero que llevaba las bebidas tembloroso

-¿Cómo?

-SI Angeal cae – Dijo Kadaj con la voz tan fría que casi congelaba el vodka que ahora había bebido – Zack también – Y dio un disparo a una de las botellas que estaban sobre la barra.

¡Hasta aquí! ¿Qué les pareció? No se si exagere con Aerith y Yuffie fujoshis, es que he tenido experiencias muy similares xD Espero haya sido de su agrado y me gustaría leer lo que piensan respecto al fic! :D Les ha hablado Kaiser y les deseo, buen fin de semana.