Los personajes de Dragon Ball Z no me pertenecen. Todos son creación y obra de Akira Toriyama.

3. Complicaciones

Los Guerreros Z se acercaban cada vez más a la zona donde se libraba la épica batalla. Como intentaban mantener su ki lo más bajo posible para pasar desapercibidos, les había tomado más de la cuenta llegar a su destino, pero la distancia restante era pequeña. Sólo se interponía entre ellos y el campo de batalla una pequeña montaña.

Yamcha se había separado del resto del grupo, pues tomó la decisión de volver y tomar a Bulma consigo, ya que la joven heredera de la Corporación Capsula había quedado muy rezagada y después de todo, era muy arriesgado que se quedara solo en un lugar tan peligroso como éste.

Hacía unos instantes, todos habían evidenciado el enorme rayo de energía que salió disparado en dirección al espacio, lo que significaba que alguno de los combatientes había sido capaz de desviarlo. Sin lugar a dudas, los niveles de poder de quienes se encontraban allí batallando eran sencillamente alucinantes.

"Muchachos ¡Miren eso!" exclamó un asustado Krilin que señalaba el inmenso resplandor carmesí que inundó repentinamente la zona frente ellos.

"Sea lo que sea, la cantidad de energía que emana es enorme ¡Y no sólo eso, se trata de una energía maligna!" comentó de manera alarmada el guerrero Namekusei. "¡Debe ser de Freezer!"

A continuación, el grupo entero se encontraba boquiabierto, cuando la enorme esfera de energía de color rojo se alzó por los cielos violenta y rápidamente a la vista de todos, empujada hacia arriba por un inmenso resplandor de energía dorada, que parecía provenir del individuo con el misterioso ki.

De cualquier manera, el haz dorado de energía alejaba cada vez más y más la descomunal bola roja de la superficie terrestre, directo hacia el espacio exterior.

"¡Vaya, eso estuvo bastante cerca!" Dijo Gohan señalando la dirección en la que ambas técnicas de energía pura se alejaban, hasta casi perderse de vista "¡Esa gigantesca esfera tenía el poder necesario para hacer estallar a la Tierra en mil pedazos!"

El pequeño híbrido Sayajin tenía razón, la cantidad de poder contenido en ese ataque era descomunal. Sólo pensar en el resultado de su colisión contra el planeta Tierra era estremecedor. Sin embargo, el pánico y el terror hicieron repentino acto de presencia, recorriendo cada fibra del cuerpo de todos los presentes, cuando una pequeña, pero poderosa y excepcionalmente veloz esfera de energía salió disparada a los cielos, viajando en la dirección exacta donde se encontraba la gigantesca bola roja, para un encuentro seguro con la misma.

"Oh no, por amor a Kamisama…" "¡AL SUELO! ¡CUBRANSE TODOS!".


"¡Este desgraciado está dispuesto a matarme como sea! ¡Su ira lo tiene totalmente fuera de control!" Dijo para sí mismo el joven guerrero Saiyajin mientras observaba, impotente, como la pequeña esfera de energía entraba en contacto con la Supernova que aún no abandonaba la atmósfera terrestre.

La explosión fue de tal magnitud que estremeció completamente al planeta Tierra, provocando estragos por doquier. La intensidad y proporción de las ondas de choque emitidas era sencillamente descomunal.

La atmosfera entera quedó inundada en una intensísima gama de diversos colores, similares a los de una aurora boreal, que provenían del enorme estallido y que a su vez, se reflejaban sobre la superficie entera del pequeño y frágil planeta que no paraba de temblar.

Los sismos generaban innumerables destrozos en las estructuras de miles y miles de ciudades alrededor de todo el mundo. Los edificios, puentes y todo tipo que grandes arquitecturas de desplomaban total o parcialmente como si se tratasen de castillos de naipes.

Los océanos se agitaban incesantemente como nunca, como si se trataran de un pequeño acuario en manos de un niño que lo sacudía salvajemente, produciéndose gigantescos Tsunamis que amenazaban con destruir todo a su paso.

Las ráfagas de viento generadas a partir de la vasta detonación de energía no se quedaban atrás, arrasando con todas las montañas y peñascos que componían el paisaje rocoso que alguna vez habían compuesto el campo de batalla.

De igual manera, ocurrió con los arboles y vegetación de otras zonas ubicadas incluso cientos de kilómetros de donde se encontraban actualmente. En pocas palabras, todo un evento de proporciones apocalípticas.

Poco a poca, la calma se hacía nuevamente dueña y señora en cada rincón del planeta. Aunque inevitablemente, quedaron importantes secuelas de destrozos, que servían para recordar la proporción de la tragedia, como si fuesen grandes cicatrices que marcaban el maltrecho cuerpo de un guerrero después de una fiera batalla.

Milagrosa y afortunadamente la Tierra no fue destruida, siendo capaz de resistir la explosión de la Supernova de Freezer, aunque todo gracias a que ésta no detonó sino a cientos de kilómetros de la superficie terrestre.

A pesar de que todos estos eventos fueron cesando y las cosas volvían a restablecerse minutos después, aún podían evidenciarse algunos fenómenos remanentes.

El cielo, habitualmente azul, conservaba un ligero tono verdoso y morado al mismo tiempo, mientras que podía visualizarse claramente una especie de manto cargado de abundante bioelectricidad que rodeaba la atmosfera del lugar.

Es posible que debido a la magnitud del evento, estos fenómenos pudiesen estar presentes en otros lugares de planeta. Al menos, eso era lo que pensaba el guerrero Super Saiyajin que se encontraba de pie, admirando el paisaje desolado producto del estallido de la Supernova.

Afortunadamente no había resultado herido de gravedad. Tan solo unos pequeños rasguños en su rostro, brazos y piernas eran visibles, así como su ropa que ahora estaba un tanto deteriorada.

Pero no había tiempo como para permanecer allí sin más. Rápidamente ubicó la presencia de Freezer y con un rápido movimiento desapareció de la nada, como si nunca hubiese estado allí, dispuesto a terminar lo que había empezado.


Los guerreros Z se incorporaron lentamente uno a uno. A pesar de las fuertes ráfagas de viento, no se alejaron demasiado entre sí, de manera que no tuvieron problemas en reencontrarse.

Ninguno de ellos había resultado herido seriamente, sólo tenían algunos pequeños rasguños sin importancia, todo un milagro considerando la magnitud de la explosión de energía.

"¿Se encuentran todos bien?" preguntó Gohan al resto del grupo, tratando de aclarar lo suficiente su visión e intentando apartar el ligero aturdimiento que aún permanecía en su cabeza.

"La situación no llegó a mayores, pero por un momento pensé que podría ser nuestro fin" Piccoro fue el primero en responder, permaneciendo de pie con la vista perdida en el desolado horizonte y con su capa hecha jirones.

Parecía como si el guerrero Namekusei se hubiese reincorporado antes que los demas "Sea quien sea el individuo que está peleando con Freezer es otro maldito monstruo… ¡Desvió ese descomunal ataque lejos de la tierra a una velocidad increíble, como si esa esfera de energía no opusiera resistencia alguna!"

"¡OH NO! ¡NO PUEDE SER!" Exclamó de repente un preocupado Krilin "¡Dejamos atrás a Bulma! Es posible que haya resultado gravemente herida… o peor aún…"

"¡HEY CHICOS POR AQUÍ!" se escucharon a lo lejos los inconfundibles gritos de la chica peliazul "¡NO SE PREOCUPEN, ESTOY BIEN! ¡YAMCHA SE ENCARGÓ DE QUE NADA MALO ME PASARA!"

"¡GRRR! ¡Esa terrícola no sólo es una vulgar! ¡También es una imbécil!" fue todo lo que soltó a decir un claramente disgustado Vegeta.

"¡Hey! ¿Cómo te atreves?" respondió encarando al príncipe de los casi extintos Saiyajin "¡Para tu información, ésta imbécil es la que te ha dado refugio y alimento desde que llegaste a la Tierra, así que deberías mostrarte un poco más agradecido!"

"Este no es momento para discusiones sin sentido" interrumpió Piccoro "Por si no lo han notado, la batalla aún no ha terminado. Tanto el ki de Freezer como el de ese misterioso guerrero permanecen intactos, así que recomiendo que permanezcamos alertas ante cualquier eventualidad, más ahora que nos encontramos al descubierto"

"¡NO ME VUELVAS A HABLAR DE ESA MANERA INSECTO VERDE!" "¿O QUIERES SER ELIMINADO EN ESTE PRECISO INSTANTE?" Gritó Vegeta molesto de sobremanera con el guerrero Namekusei, aunque cualquier posible futura discusión fue interrumpida abruptamente.

El ki del misterioso guerrero se elevó una vez más, bastante cerca de donde se encontraban, mientras un decidido Gohan, poniéndose en movimiento exclamó "¡Vamos! ¡Tenemos que saber qué es lo que está pasando de una vez por todas!"


"Así que allí estas, maldito monstruo. Tengo que acabar contigo de inmediato, las cosas ya se han salido de control lo suficiente" susurró para sí mismo el joven Super Saiyajin que se encontraba flotando en los cielos, mientras observaba a Freezer y su padre en el suelo, quienes lo estaban buscando con la vista desesperadamente por los alrededores.

Llevando a cabo una serie de veloces movimientos con sus brazos, el joven guerreo junto los pulgares e índices de cada mano mientras extendía sus palmas en dirección al pequeño alienígena semi-androide, mientras elevaba su ki y gritaba para llamar su atención "FREEZEEEEEER".

Inmediatamente el tirano extraterrestre alzó la vista, dirigiendo su sorprendida mirada justo al lugar donde se encontraba aquel resplandor dorado que gritaba con fuerza "BURNING ATTACK", mientras un potente rayo de energía se acercaba a gran velocidad justo donde él estaba.

Freezer simplemente esquivó el impacto dando un fuerte salto por los aires "¡NUNCA ME DERROTARÁS!" gritó con furia. Pero de inmediato, se dio cuenta de su terrible error: había caído en la trampa del miserable Saiyajin.

El joven espadachín ya se encontraba justo arriba de él, con la espada levantada encima de su propia cabeza y, con un rápido y preciso movimiento, propinó un feroz corte descendente.

El golpe de su espada atravesó a Freezer como si estuviese hecho de mantequilla, en sentido vertical, cortando al extraterrestre semi-androide en dos mitades perfectas.

Fue tan rápido el corte que definitivamente, podría decirse que el movimiento completo se produjo mucho antes del intenso silbido metálico que la hoja de la espada emitió al cortar a través del aire.

Pero allí no acabó la cuestión, pues cuando el cuerpo del alienígena comenzó a separarse en dos mitades iguales, el habilidoso espadachín realizó en una fracción de segundo numerosos cortes con su espada a través de todo su cuerpo, dejándolo convertido en muchos pedazos de carne y partes metálicas.

Luego, sin dar tiempo a que cayeran al suelo, se encargó de incinerar los trozos de lo que alguna vez fue Freezer, con una potente ráfaga de energía que disparó de la palma de su mano.

En pocas palabras, una locura total. En tan sólo un segundo, cortó, mutiló y desintegró a aquel individuo que se hacía llamar a sí mismo el ser más poderoso del universo.

El pánico y la sorpresa no podían ser más evidentes en el rostro de King Cold quien, a tan sólo unos pocos metros de distancia, había presenciado con sus propios ojos como su hijo había sido reducido a polvo y cenizas en un santiamén.


"S-si mis ojos no me engañan el sujeto que acaba de ser eliminado era Freezer" dijo el príncipe de los Sayajin, tan boquiabierto como el resto de los guerreros Z.

Finalmente habían llegado a la zona de combate y miraban sorprendidos desde el suelo el inconcebible espectáculo que tenía lugar en los cielos.

"Vaya, no cabe duda que nuestro amigo Goku se ha vuelto aún más fuerte. Ha sido capaz de derrotar a Freezer en tan sólo unos instantes. ¡Que alivio! ¡La Tierra ha sido nuevamente salvada!" exclamaba Bulma muy emocionada, pero pronto fue interrumpida por Yamcha .

"Ese individuo de allí no es Goku. Sin duda se trata de un Super Saiyajin, pero… no posee su ki"

Vegeta no podía tolerar la situación ni un segundo más; temblaba de ira e impotencia al saber que no sólo Goku podía transformarse en un Super Saiyajin ¡Ahora resultaba ser que existía otro individuo que tenía la capacidad de hacer lo mismo! Todo esto resultaba demasiado humillante para el príncipe de los Saiyajin que, sin dudarlo por un instante, despegó a una gran velocidad en dirección al misterioso guerrero, sin importarle que su presencia pudiese ser descubierta.

Tenía que saber de quién se trataba. No podía soportarlo ni por un segundo más.

Acto seguido, Piccoro tomó la misma decisión, volando detrás del príncipe de los Saiyajin. Poco a poco, el resto del grupo comenzó a seguirlo, inclusive Yamcha, quien tomó a Bulma en brazos para no dejarla sola.


El joven Super Saiyajin estaba concentrado ahora en el padre de Freezer, que se encontraba flotando unos pocos metros por encima de él.

Como si ambos se hubiesen puesto de acuerdo, comenzaron a descender hasta alcanzar el suelo y situarse a tan sólo un par de metros de distancia, uno frente al otro.

"Veo que esa espada que posees es un arma sumamente poderosa. Fue capaz de cortar el cuerpo de mi hijo Freezer fácilmente en una fracción de segundo. ¿No te gustaría reemplazarlo y pasar a ser uno de mis hijos? Cumples con todas las cualidades, después de todo eres bastante poderoso. ¿Qué dices? Si aceptas podrás tener a tu disposición muchos planetas mejores que esta insignificante Tierra"

Por su parte, el joven guerrero permanecía en silencio, dirigiéndole al gigantesco alienígena una mirada asesina con sus ojos verde esmeralda y su ceño fuertemente fruncido. "No estoy interesado" fue todo lo que soltó después de un incómodo silencio y, ante la atónita mirada del extraterrestre, desapareció en un rápido movimiento.

Todo lo que King Cold supo después fue que el Joven Super Saiyajin estaba justo frente a él. Con un rápido y potente golpe, había atravesado su abdomen como si nada.

La sangre comenzó a brotar de la boca del gigantesco extraterrestre de casi 4 metros de estatura, el cual sentía un dolor desgarrador en sus entrañas. El golpe había resultado devastador.

"Si pensabas que mi espada fue la única razón por la cual derroté a Freezer, estabas muy equivocado" dijo el joven guerrero mientras retiraba su brazo de la profunda herida que había propinado a su enemigo en el estómago. "Ni siquiera eres capaz de seguir mis movimientos, mucho menos esquivarlos. Concentrando un poco de ki en mi mano he sido capaz de atravesarte fácilmente. Algo similar es lo que hago con mi espada. Aún si intentaras atacarme con ella, el resultado no sería muy diferente. No podrías dañarme. Existe mucha diferencia entre nuestros poderes"

King Cold se arrodilló de dolor frente al muchacho, escupiendo aún sangre a borbotones y sosteniendo con ambas manos la mortal herida de su abdomen.

Nunca imaginó que el poder de un Super Saiyajin era tan inmenso. Nuca imaginó que un chico como este sería el responsable de poner fin a su vida. El muchacho tenía razón, su poder era mucho más grande que el suyo.

"Por favor… ¡No me mates! ¡NO LO HAGAS! ¡Te daré lo que quieras! ¡Te regalaré alguno de mis planetas! ¡Mejor aún, te regalaré todo un sistema! Pero por lo que más quieras ¡NO ME MATES!"

El joven simplemente miraba con desprecio al enorme extraterrestre que, aún arrodillado seguía siendo un poco más alto que él.

"Apuesto a que en innumerables ocasiones, las personas a quienes eliminabas clamaban por la misma misericordia que ahora tú me pides. Un ser tan despiadado como tú no merece ser perdonado. Junto con Freezer, has causado demasiado sufrimiento en todo el universo. Pero eso está por terminar"

Colocando su mano izquierda a tan sólo 5 centímetros del rostro de King Cold, comenzó a reunir una gran cantidad de energía dorada en su palma abierta, mientras elevaba una vez más su poderoso ki de Super Saiyajin, dispuesto a disparar en cualquier momento contra el tirano intergaláctico.

"¡POR FAVOR, NO LO HAGAS! ¡NOOOOOOO!"

La ráfaga de energía emitida fue tal, que cubría completamente el gigantesco cuerpo de King Cold, quien ahora, a través de la resplandeciente y dorada luz, se veía tan solo como una sombra borrosa, que se hacía cada vez menos nítida y se desvanecía lentamente de la faz de la tierra, como si jamás hubiese estado allí.

"Eso es todo, se acabó" murmuró para sí mismo el joven guerrero mientras disminuía su ki y desaparecía la transformación de Super Saiyajin, volviendo nuevamente a su estado original.

Soltó un profundo suspiro de alivio, como quien acaba de finalizar una extenuante actividad, a pesar que no le resultó difícil acabar con ambos extraterrestres.

Ya estaba acostumbrado a la sensación. Después de la intensa carga de adrenalina que invadía su cuerpo y de todas aquellas fuertes emociones que revoloteaban en su mente cada vez que se convertía en Super Saiyajin, retornar al estado tan sereno en que se encontraba actualmente representaba un fuerte contraste. Era como estar en un ambiente muy cálido, casi abrasador, y pasar de repente a uno fresco y más templado.

Los guerreros Z que flotaban a cierta distancia sobre el misterioso joven habían presenciado todo el espectáculo, desde que cortó el cuerpo de Freezer en pedazos hasta que incineró totalmente al otro alienígena desconocido, parecido por cierto al mismísimo Freezer en su segunda transformación.

"¡De ahora en adelante esperaré hasta la llegada de Goku!" "¡Si gustan pueden acompañarme hasta que eso suceda!"

Los guerreros Z no entendían nada de lo que estaba sucediendo. Primero estaba aquel extraño joven que, sin explicación alguna, era capaz de transformarse en Super Saiyajin y había acabado en un santiamén con Freezer y el otro individuo de inmeso poder, para luego decirles, como si nada hubiera pasado, que podían acompañarle a esperar a Goku. ¿Acaso el misterioso joven conocía a Goku? ¿Y cómo sabía que estaba a punto de llegar a ese preciso lugar?

El grupo entero descendió hasta colocarse a unos pocos metros frente al desconocido individuo, propinándole miradas extrañas y desconfiadas, examinando cada detalle del joven.

Después de todo, su identidad era una total incógnita. No podían fiarse de él así sin más, a pesar de que había eliminado a una amenaza común como lo era Freezer.

"Umm que extraño… debió sufrir una descompostura durante la batalla" mencionó el joven guerrero mientras examinaba cuidadosamente una especie de reloj en su muñeca, cuya pantalla se encontraba borrosa y mostrando una imagen mal definida.

Como no era de extrañar, Bulma se apartó del grupo y comenzó a caminar hacia el joven, ignorando las advertencias de Yamcha sobre lo peligroso que podía ser.

"Vamos muchachos, no se comporten así, este chico ha salvado a la Tierra de ser completamente destruida. Al menos debiéramos mostrar un poco de agradecimiento. Dime joven, ¿Cómo te llamas? ¿Eres un amigo de Goku?"

"Bueno a decir verdad no conozco a Goku personalmente, sólo he escuchado muchas historias acerca de él y de sus increíbles hazañas. Pero por ahora no puedo decirles quien soy, o cual es mi nombre. Será mejor esperar hasta que Goku llegue para aclarar las cosas"

"¿Y cómo demonios sabes que Kakaroto llegará justo aquí dentro de poco? ¡Vamos, responde!" gruñó un exasperado Vegeta, que no soportaba la falta de explicaciones por parte del chico. Definitivamente estaba comenzando a inquietarse.

"Bueno, tendrán que perdonarme una vez más, pero eso es algo que tampoco puedo decirles. Sin embargo, no sé exactamente en qué punto aterrizará la nave de Goku. Se supone que este aparato me indicaría las coordenadas donde se producirá el aterrizaje, pero al parecer se ha descompuesto durante la batalla" explico señalando el extraño reloj que portaba en su muñeca derecha.

"Déjame echarle un vistazo" le dijo Bulma acercándose aún más al y tomándole de la muñeca con el fin de examinar de cerca el aparato.

"Ummm, no creo que se haya estropeado, solamente parece que sufre una fuerte interferencia de algún tipo que afecta la señal, o incluso, el funcionamiento electrónico. Es como si algún tipo de ondas electromagnéticas fueran las responsables de ello. Pero seguramente, se arreglará por sí sólo en unas cuantas horas" concluyó pensativa la peliazul.

"Vaya que extraño, la única explicación que encuentro posible es ese misterioso fenómeno" señaló Gohan hacía el cielo, que había tomado un poco de confianza hacia el joven guerrero y decidió intervenir en la conversación.

Rápidamente, todos los presentes desviaron sus miradas hacia arriba, observando con atención el curioso aspecto que ahora tenía el cielo, cuyo habitual color azul estaba acompañado de intensos e incesantes resplandores verdes y morados.

Además, habían extrañas ondas de bioelectricidad por doquier, que recorrían de un lado a otro el firmamento y producían un apenas audible sonido crepitante.

"Sí, desde aquella inmensa explosión noté lo mismo. Sólo espero que se trate de algo pasajero" intervino Krilin.

"No se preocupen, es sólo un efecto temporal. Verán, una explosión tan enorme como la ocurrida hace minutos es capaz de arrojar inmensas cantidades de luz ultravioleta, junto a intensas ondas lumínicas compuestas en su mayoría de rayos-X y ondas electromagnéticas. Toda esta radiación puede durar desde pocos minutos hasta horas. Es similar a lo que ocurre en la explosión de una Supernova" explicó rápidamente Bulma, ante la mirada atónita y de poca comprensión que recibía por parte de todos los presente

"En resumen, ese extraño fenómeno es capaz de causar interferencia con algunos dispositivos electrónicos, pudiendo afectar el adecuado funcionamiento de los mismos".

"¡ARRGGG! ¡Dejen de decir tantas Tonterías! Sólo me interesa saber cómo obtuviste esos poderes. Lo vi claramente. Te transformaste en un Super Saiyajin ¡A mí no me puedes engañar! ¡Explícate!" exigió el príncipe de los Saiyajin furioso y altanero como de costumbre.

"D-disculpen, pero eso tampoco puedo decirlo" dijo el joven guerrero mientras baja su mirada apenado. Sin duda a pesar de su confiada actitud a la hora de pelear, era un muchacho algo tímido cuando se trataba de establecer una conversación.

"Bueno, al menos podrías decirnos ¿Qué edad tienes?" le preguntó Bulma.

"Sí, eso sí puedo decirlo, tengo 17 años"

"Umm ya veo, eres alguien muy fuerte para tu edad. Por cierto ¿Trabajas para la Corporación Capsula o algo por el estilo? La verdad nunca te he visto antes en nuestras instalaciones de trabajo" inquirió la peliazul mientras señala el símbolo característica de la compañía de la familia Brief en la manga de su chaqueta.

"No, no trabajo en la Corporación Capsula ni nada por el estilo" explicó rápidamente mientras extraía de un bolsillo de su chaqueta un estuche portador de capsulas, sacando una de su interior y arrojándola a un par de metros de distancia.

¡BOOM!

Una vez disipado el humo, podía observarse un pequeño refrigerador

"En vista que no sé donde aterrizará exactamente Goku, podemos esperarlo aquí. Seguramente seremos capaces de ver cuando la nave entre a la atmosfera. Mientras tanto, pueden tomar alguna bebida. Hay suficientes para todos. Vamos, pueden hacerlo con toda confianza" dijo mientras tomaba una para sí mismo y, destapándola, comenzó a beberla.

"Creo que tomaré una" dijo Bulma acercándose al refrigerador.

"¡Muchas gracias!, ¡creo que yo también tomaré una!" exclamó Gohan que se acercó corriendo animosamente.

Poco a poco el resto de los muchachos comenzaron a acercarse, bajando un poco la guardia y adquiriendo una actitud más relajada. A pesar de que el joven guerrero era un total desconocido, inspiraba cierta confianza y no parecía ser una amenaza.

Después de todo, los había salvado de una muerte segura en manos de Freezer. Sólo Vegeta y Piccoro se mantenían aún al margen de la situación, guardando una distancia prudente.

Sobre todo, el antiguo miembro de la familia del mal que, por alguna extraña razón, sentía que el chico estaba ocultando algo sumamente importante.

El joven Super Saiyajin se sentó un poco apartado de los demás, pues quería evitar más preguntas incómodas. Deseaba que Goku llegara cuanto antes, pues tenía que hablar con él y terminar pronto su verdadera misión.

"Es curioso. Si te fijas bien, ese chico guarda cierto parecido con Vegeta ¿No lo crees?" Susurró Bulma que se había sentado junto a Krilin y observaban a la distancia al misterioso joven que no se daba cuenta que hablaban sobre él.

"Bueno ahora que lo dices tienes razón. Se parecen un poco en la expresión de sus rostros, pero son muy diferentes de carácter. Ese muchacho es amable y parece tranquilo, mientras que Vegeta se la pasa de malhumor con todos" respondió Krilin mientras lo observaba con mayor detenimiento.


Las próximas 2 horas fueron bastante tranquilas. Todos esperaban pacientemente sin apenas hablar entre sí, hasta que repente, un fuerte sonido rompió la concentración de todos.

Se trataba de una pequeña nave espacial como las que usaban los soldados de Freezer, que descendía a toda velocidad desde los cielos y con un fuerte estruendo, aterrizó a tan sólo 1 kilómetro de donde se encontraban, levantando una gigantesca nube de polvo.

"¡Es mi papá! ¡Puedo sentir su ki!" exclamó el pequeño híbrido Sayajin mientras corría a toda velocidad hacia donde había aterrizado la nave, seguido muy de cerca del resto de los guerreros Z y el joven espadachín, mientras que Bulma les gritaba desde atrás que no fueran tan de prisa y la esperaran.

Una vez que llegaron al sitio indicado, pudieron visualizar el enorme cráter de aproximadamente 50 metros de diámetro y 10 metros de profundidad, producto del impacto de la pequeña nave esférica.

¡Y en medio de dicho cráter estaba de pie nada más y nada menos que Goku! ¡Todo resultó ser como el joven Super Saiyajin les había dicho!

"Hola chicos ¿Qué hacen en un lugar tan desolado como este?" preguntó Goku, con su habitual tono inocente y llevándose descuidadamente una mano detrás de la cabeza.