-sí, no te preocupes- me sentí más cómoda con eso y me fui a dormir, me cepillé los dientes, me puse mi pijama y me cepillé el cabello, cuando me miré al espejo casi no me reconocía, tenía ojeras y me veía envejecida, sacudí mi cabeza y fui hasta mi cama, me recosté mirando hacia donde solía estar Richard toqué suavemente su almohada y suspiré.
-acéptalo, se fue- me dije a mi misma y comencé a llorar, después de un rato me quede dormida.
Kori la loca.
Un mes después.
Ya había pasado un mes desde el funeral y casi nada había cambiado, la vida sigue. Los niños seguían yendo a la escuela normal, Rachel, Abby, Gar, Vic y Jason me visitaban cuando podían y Bruce me ayudaba con algunos gastos mientras buscaba trabajo, a Bruce no parecía importarle ayudarme con los gastos, pero a mi me apenaba que el tuviera que hacerlo así que me prometí a mi misma buscar trabajo. Supongo que después de todo eso me ayudaría a distraerme.
Me senté en la orilla de la cama y pase una mano por mi cabello despeinado, me iba a preparar para ir a tomar un café con Rachel y Abby, habían sido tan buenas conmigo, no permitían que me hundiera en la depresión, siempre organizaban desayunos o comidas o reuniones después de ir a dejar a mis hijos a la escuela. Sonreí de lado al pensar en ellas y me dispuse a escoger mi ropa, abrí el armario y solo había ropa mía, se veía medio vacío, le faltaba algo, como a mí... Agité mi cabeza para dejar de pensar en Richard y saque un vestido con estampado de flores, era uno de mis favoritos por qué me lo había regalado el en mi cumpleaños, suspiré y lo coloque en la cama.
Abrí la llave de la regadera y poco a poco me quitaba la pijama, hasta que escuché un ruido proveniente de la habitación, me puse mi bata y fui a revisar, todo estaba normal, tal y como yo le dejé, excepto que una foto no estaba en su lugar, estaba en el piso "debí de dejarla mal acomodada" pensé y la volví a poner en su lugar, solté un largo suspiro al ver que era la foto de mi boda, se veía tan bien con su elegante smoking y su radiante sonrisa, reí al ver su cabello alborotado, el se había rehusado a llevarlo relamido, insistía en que se perdía su encanto, yo no me opuse, me encantaba ver así su cabello.
Un ruido me saco abruptamente de mis pensamientos, era igual como el de hace rato, pero se escuchó mas fuerte y esta vez provenía de abajo, tomé valor y baje lentamente las escaleras, sin hacer ningún ruido agarré uno de los bates de béisbol de Lian y me dirigí a la cocina, de donde parecía haber provenido el sonido, y de hecho así era había un par de platos rotos en el suelo, agarré con firmeza el bate mientras recorría la habitación con la mirada, no había nada ni nadie, todo parecía normal, baje el bate mientras pensaba que pudo haber causado que se cayeran esas cosas de pronto un escalofrío me recorrió todo el cuerpo, instintivamente voltee hacia atrás para verificar que estuviera sola, en efecto, así era, mi corazón se empezó a acelerar cuando vi una sombra de lo que parecía ser un hombre, me acerqué aún sosteniendo el bate, cuando estaba lo suficientemente cerca le di un golpe a donde yo creí que se encontraba el intruso, para mi sorpresa solo le di a la pared. "maldita sea" mascullé. Pasé mis dedos por la parte afectada, estaba algo profundo, de la nada se encendió el televisor y pegue un pequeño grito, estaba a punto del colapso nervioso, me acerqué al sillón donde estaba el control y apague el televisor.
- ¿Es qué me he vuelto loca?- pregunté en voz alta, y como si alguien o algo respondiera a mi pregunta una puerta se cerró de golpe.
Entré a la cafetería y busqué a mis amigas con la mirada, tenía que contarles lo que pasó, seguro ellas sabrían que hacer. Vi que Abby me hacia señas con las manos y me acerqué a ellas.
-hola- saludé
-hola- contestaron al unísono
- ahora si Rae, dinos que es tan importante, por el teléfono sonabas muy entusiasmada- dijo Abby y volteamos a ver a Rachel en busca de una respuesta, me fijé bien y pude notar un brillo especial en sus ojos, honestamente no la escuché emocionada por el teléfono eso me decepciono un poco, creí conocerla mejor, o quizás solo me estaba volviendo mas egoísta.
- bueno pues- se estaba poniendo ¿nerviosa? eso era extraño para ella, incluso una risita se escaba de sus labios- ¡Estoy embarazada!- soltó emocionada, Abby y yo nos quedamos en shock un momento, después nos miramos mutuamente y luego a Rachel que seguía sonriendo, Abby y yo gritamos y abrazamos a Rachel mientras le decíamos que era muy afortunada y la felicitabamos, todos se nos quedaron viendo pero poco nos importo, muy pocas veces celebras que tu mejor amiga está embarazada por primera vez.
- ¿Cuánto tienes?- pregunté casi gritando
- dos meses- contestó
-¿Gar ya sabe?- pregunto Abby
- sí, fue el primero en saber-
- ¡Que emoción!- dijimos Abby y yo al mismo tiempo, hablamos por un rato de como le iba a poner, cuando iba a ir al doctor para que la revisaran y cuando iba ir a comprar las cosas de su bebé, yo le di algunos consejos para el embarazo y para cuando nacieran. Decidimos ir a caminar al parque, pagamos los cafés y salimos del local, afortunadamente el parque quedaba cerca, de pronto me acordé de todo lo que pasó esta mañana y quise saber su opinión.
- oigan, ustedes ¿creen en fantasmas?- dije tímidamente, ambas alzaron una ceja
-¿Qué?- preguntó Rachel como no creyendo lo que decía.
- sí, ya sabes, cuando se caen cosas de la nada, se cierran puertas y se prenden y apagan luces- expliqué
- ¿Por qué lo dices?- esta vez pregunto Abby y pude notar la seriedad en sus palabras, ya habíamos llegado al parque y nos sentamos en una banca, suspiré y les conté todo lo que pasó en la mañana, cuando acabé de contarles estudié sus rostros y pude adivinar que no me creyeron, antes de que ellas pudieran contestar apareció Bárbara, para mi mala suerte.
-¿Estas diciendo que vez cosas que no son, Kori?- preguntó arrogantemente y con un deje de burla.
- ¿y tú que haces escuchando conversaciones ajenas?- le dijo Abby con frialdad
- es que somos amigas- se explicó Barbara
- claro que no- dijo Rachel, Barbara se enfureció y se fue, seguro que fue a contarle a todo el mundo.
-tranquila Kori es normal que sientas que te visita, después de todo su muerte esta muy reciente- dijo Abby, honestamente yo no había pensado en que fuera mi Richard, yo pensé que había sido otra cosa, no podía ser mi Richard, el estaba en paz ¿verdad?.
- tengo un conocido especialista, trata con estos casos difíciles, es psicólogo- dijo Rachel con calma, tratando de que yo no me enojara- le llamaré y le pediré una cita-
- es que no estoy loca, juro que eso paso- dije algo alterada, Rachel y Abby no dijeron nada, vi mi reloj, ya se me hacía tarde para recoger a mis hijos- adiós- me despedí secamente y corrí hacía donde estaba mi auto, me subí rápidamente y lo puse en marcha, me sentía peor que antes, mis amigas me tomaban de a loca, y bueno no las culpo, si alguna de ellas me dijera lo mismo tambien pensaría que esta loca, pero lo vi con mis propios ojos, por otro lado ¿sería Richard? yo consideraba esa opción como imposible, pero esta mañana me había dado cuenta que lo que creía imposible podía pasar.
Llegué un poco tarde y Lian y Mar'i esperaban afuera, sentados en las escaleras, me paré en frente de ellos y cuando me vieron bajaron corriendo, Lian ayudó a Mar'i con su mochila, el estaba más grande, tenía 8 años y Mar'i apenas 5, Mar'i tiene el pelo negro como su padre y los ojos verdes, como yo, igual que el color de piel, Lian por el contrario tiene mi color de pelo y los ojos y piel de su padre, era una perfecta y un poco extraña combinación, en cuanto al carácter, los dos son protectores y perseverantes igual que su padre, "e igual de dulces que tú" solía decir Richard.
-hola niños ¿como les fue?- dije mientras arrancaba el coche.
-bien- dijeron al unísono y empezaron a contarme todo su día, para ellos cada detalle es hermoso.
- mami ¿podemos ir al cine?- preguntó Lian.
- si mami ¡di que sí! por favor- apoyó Mar'i, yo me iba a negar pero seguia teniendo un poco de miedo por lo que paso en la mañana, entonces me pareció una buena idea.
- de acuerdo- accedí
- siiiii, gracias mami- dijeron, fuimos al cine más cercano y compramos las entradas, los niños decidieron la película, se trataba de ponys o algo así, entramos, me dormí como media película y cuando salimos los niños no paraban de hablar de lo asomborosa que fue la película, "niños" pensé. Cuando ibamos bajando en las escaleras eléctricas me encontré a Minina, la mejor amiga de Barbara, me caía tan mal como Bárbara, eran igual de hipócritas, creídas, falsas, cabezas huecas (Barbara no tanto, aunque odie admitirlo) mentirosas y, las dos quería separarme de Richard, estaban enamoradas de él y no se cansaban de hacernos la vida miserable, o eso creían por que Richard simplemente las ignoraba, a Barbara no tanto, a Babs como le decía el, era su mejor amiga, creció con ella, por eso trataba de soportarla, pero es imposible.
- mira ella es Kori, la loca- le dijo Minina al sujeto que la acompañaba, cada semana trae uno nuevo, no sé ni por que le hacen caso. Su comentario me enojó de sobremanera pero me calme y no dije nada, así que ella salió caminando con una sonrisa triunfante.
- mami ¿por que la amiga de tía Babs te dijo loca?- preguntó Mar'i.
- por nada, cielo, seguro que se refería a otra- mentí, pareció creérselo pero Lian no, me puse a reflexionar ¿de verdad estaba loca?.
aquí está, lo prometido es deuda C: perdón si es algo corto.
gracias a todos por sus reviews
buena vibra :3
