¿Cómo dices que te llamas?
Estaba sentada en la sala de espera, actualizándome sobre lo que había pasado en el 2005 (las revistas actuales las tenía una señora egoísta, ya las había acabado de leer pero las seguía teniendo con ella) suspiré hondamente, solo llevaba media hora ahí y ya me estaba desesperando demasiado. Les había hecho caso a mis amigas y estaba en mi primera sesión con el psicólogo, después de todo mis hijos dependían de mi.
Era demasiado mi aburrimiento y empecé a golpetear el suelo con mis pies, reí un poco, Richard me hubiera dicho que tenía muy mal genio o que iba a llegar hasta China si seguía a ese paso, yo le hubiera sacado la lengua y luego nos hubiéramos besado... Suspiré, ya no tenía sentido pensar en el "que hubiera pasado" el pasado quedó en el pasado.
Se abrió la puerta dejando salir a dos personas, a simple vista no se reconocía cual era el paciente y cual el acompañante, la secretaria dijo mi nombre, indicando que era mi turno de pasar con el doctor Roy Harper, tardé un mes solo para que me dieran una cita, este doctor era reconocido por ser uno de los mejores, el sr. Wayne había insistido para que fuera con él y acabó convenciéndome.
Al entrar vi una sala con un escritorio, un librero que ocupaba toda la pared y uno de esos sillones graciosos donde te sientas a contarle tus problemas al doctor.
-¿Es como se lo imaginaba?- preguntó el doctor, lo volteé a ver para contestarle, era igual a Richard, solo que sus ojos eran verdes y era pelirrojo, pero su voz, sus facciones, su cuerpo, hasta su forma de vestir, era Richard.
-S-sí- contesté tartamudeando
-¿Soy o me parezco?- hasta sus bromas tontas son parecidas
- por desgracia, se parece- contesté sin mucha emoción, eso funcionaba a veces con Richard, creo que debo dejar de compararlos
-oh, lo siento, de verdad, es que a veces el trabajo es muy duro y uno necesita hacerlo agradable con una broma o algo... pero no debí hacerlo- se disculpó muy apenado, era inevitable compararlos, se disculpaban igual, y la camisa que traía el doctor se parecía mucho a la camisa favorita de Richard.
- no se preocupe, estoy acostumbrada a ese tipo de bromas- dije para que no se sintiera mal, sin embargo no dijo nada, se quedó parado por unos instantes observándome, me puse nerviosa ¿no se supone que me haga una pregunta o algo?.
Carraspee un poco pero ni eso parecía funcionar, así que no se me ocurrió otra mas que presentarme.
-Mi nombre es Kory Grayson, tengo 27 años, tengo 2 hijos, soy viuda recientemente- logre evitar un nudo en la garganta sabrá Dios como- y mis amigos me insistieron que viniera porque últimamente escuchó ruidos extraños en mi casa y las cosas se mueven solas, ya no tengo ganas de nada, o no como antes, he llegado a pensar que si no tuviera a mis hijos ya me hubiera suicidado- me sorprendió la honestidad de mis palabras hacia un desconocido, bueno era un profesional.
El doctor pestañeó muy rápido, supongo que procesando la información, ahogué una risa al ver su cara de preocupación.
-Es muy joven- fue lo único que dijo el doctor.
-Bueno, apenas pude acabar la carrera porque me embaracé de Lian, mi hijo mayor, y todo ha sido muy apresurado, ó eso dicen todos- expliqué
-¿y qué dice usted?-
-que por algo pasan las cosas-
-Mire acaba de fallecer su esposo, es natural que usted se sienta así debemos aprender a sobrellevarlo, jamás lo vamos a superar, sin embargo podemos aprender a vivir con el recuerdo de esa persona- hizo una pausa para ver si yo respondía pero dejé que continuara- ¿de qué falleció su esposo?
Tragué saliva, recordarlo me dolía de sobremanera, suspiré.
-en un accidente- contesté cortante, el doctor arrugó la nariz.
-está bien, si quiere no me diga- dijo el doctor de manera condescendiente. Sonreí. -creo que lo que le preocupa es que escucha ruidos ¿verdad?- preguntó amablemente
-es que juro que eso pasó, pero nadie me cree- dije/grite exasperada recordando la razón principal de estar aquí- comprendo que los ruidos los pude imaginar o que la foto que se cayó la dejé mal acomodada, pero lo de la televisión no me lo explico yo estaba en la cocina.
-existe un control maestro que puede prender y apagar aparatos sin importar la marca, quizá alguien quiso jugarle una broma desde afuera de su casa- sugirió el doctor encogiéndose de hombros. Por alguna extraña razón Bárbara atada de cabeza en un tanque lleno de tiburones apareció en mi mente.
-¿porqué nadie pensó eso antes? tal vez alguien se metió en mi casa y desacomodó todo e hizo los ruidos y todo eso- dije bastante esperanzada, el doctor se limitó a asentir -gracias, doctor- le agradecí sonriendo.
-pero no hice nada- contestó riendo.
-¿me va a dar alguna medicina?- pregunté arrugando la nariz inconscientemente, el rió más fuerte, parecía su payaso y aparte sin cobrar.
-No- dijo recobrando el aliento por la risa, vaya divertida que se estaba dando el dichoso doctor- pero yo le recomendaría tomar tés antiestress, distraerse con algo, aprender un idioma o un instrumento- sonrió, su sonrisa me hizo sonreír, me inspiró total confianza y me pareció muy hermosa. Se acercó, nadie se me había acercado tanto excepto mis amigos. Me puse nerviosa, no sabía que hacer. Él puso sus manos en mis hombros, moviéndolas lentamente arriba y abajo -déle tiempo al tiempo, señora- su aliento golpeaba mi nariz; cerré los ojos inconscientemente ¿estaba disfrutando del momento?.
Mi celular sonó, como dije antes, las cosas pasan por algo. Era un mensaje de Rachel:
No estás en Disneylandia, apúrate. Gar, Abby, Víctor y yo te esperamos abajo, y obviamente Lian y Mar'i.
-creo que se me hace tarde, muchas gracias por todo doctor Roy, fue muy amable hoy- me excusé apresuradamente.
-no se preocupe, y puede hablarme de tú- asentí rápidamente, ya quería irme- vuelva en un mes ¿si? Quiero saber como va progresando, si tiene alguna emergencia llámeme- finalizó entregándome una tarjeta con su celular, asentí y le apreté la mano nerviosamente, cuando me soltó salí corriendo de ahí.
Cuando baje del edificio me encontré con todos mis amigos y fuimos a cenar.
-Vaya que te tardaste, Kory ¿es tan divertido como dicen?- me preguntó Gar, no pude evitar reírme.
-Por lo menos no es tan malo y ¿adivinen quien no va a tomar medicinas de locos?- me señalé a mi misma con los pulgares cerrando los ojos y todos sonrieron.
-Adivinen quien sí tiene que tomar sus medicinas para la presión- dijo Victor y todos lo señalamos, resonó una carcajada grupal.
-Adivinen quien consiguió trabajo- dijo Gar orgulloso
-Felicidades tío Gar- dijo Lian, Gar negó con la cabeza.
-Fue Rae- contestó, todos lo miramos expectantes- ella me acompañó a mi entrevista de trabajo y le dieron el trabajo a ella- explicó, todos nos reímos mientras Gar hacía pucheros y era besado por Rachel.
-¿qué les puedo decir? Saben reconocer lo bueno- dijo Rae con "modestia" Gar le pasó un brazo por los hombros.
-esa es mi nena- gruñó "sexy" Gar quien sólo hizo reír a Rae.
Durante la cena me sentí bastante bien, creó que comprendía las palabras del doctor, pronto aprendería a sobrellevar la muerte de Richard y seguiría adelante con mis hijos, creo que todo es cuestión de tiempo.
heeey heey hey ¿cómo están? Volví de entré los muertos después de mucho tiempo XD bien he salido de vacaciones y actualizaré más seguido. Y antes que nada NECESITO SU OPINIÓN, ¿qué quieren que pase con Kory? Elijan una sexy opción (o propongan una)
a) que Kory se enamore de Roy (porque obvio que Roy esta babeando por Kory)
b) que Kory se quede solita (esto implicaría sólo un capitulo más y se acaba el fic)
c) que se enamore de Jason ?)
ya saben, ustedes tienen el voto final esas opciones o las que ustedes quieran ((: me ayudarían mucho con su opinión. Gracias cuídense, hagan su tarea.
