Declaimer: Naruto no me pertenece.

Parejas: SasukexSakura - Leve NarutoxHinata

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Instrucciones:

1.-Claramente ya hizo click en este capituloh! xP

2.-Lea, en serio... con confianzah!

3.-Comente!!...con seguridad, no sea tímida/o x)

4.-Sabe cerrar la ventana? xD

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-dejen comentarios- : dialogos y acciones

(dejen comentarios) : aclaraciones mias xD

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dejen comentarios : palabras importantes

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~~~ Lα Cαíαєℓ Tιємρσ ~~~

By: eLiihxsan


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Capitulo 35 ~~~ Instantes para Disfrutar ~~~

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Con paso normal, dobló en una esquina, para ver, metros más adelante, el local donde se celebraría su cumpleaños. Con poco entusiasmo divisó una cabellera rubia esperando afuera.

-¡Frentona, llegaste!- exclamó ansiosa –¡Feliz cumpleaños!- siguió lanzándose sobre ella.

-Cerda, estás más gorda. Bájate- respondió con falsa rabia

-Lo sé, yo también te quiero- haciendo caso omiso a lo último le sonrió, ganándose el mismo gesto –Bueno, ya es hora de entrar. Vamos- la tomó de la mano para abrir la puerta e ingresar.

Nada más avanzar, su visión fue interrumpida por una luz, que le impedía identificar las siluetas que se estaban colocando a su alrededor. Luz, que duró sólo unos segundos.

-¡Feliz Cumpleaños!- vociferaron todos los presentes.

Y pudo ver a todos los compañeros de generación, sosteniendo en sus manos pequeños regalos y refrescos para acompañar la noche.

-Gracias- respondió con una magnifica sonrisa. Ensayada todo el día anterior.

Al instante sintió miles de brazos rodear su cuerpo, casi estrujándola, junto con infinitas palabras de buenos deseos y felicitaciones hacia su persona.

-Naruto, ya suéltala- aconsejó, minutos después, su prometida. Viendo que sólo él se mantenía abrazado a la cumpleañera.

Con pesar, se separó, dejándola respirar, disimuladamente, mientras Ino la guiaba hasta la mesa, dejando ahí los obsequios antes entregados. Suspirando por todo el revuelo.

-Bueno, la barra estará gratis hasta las doce, así que puedes beber todo lo que quieras- la rubia le guiñó un ojo –Y el baño está al fondo, a la derecha. Hum, creo que eso sería todo ¿verdad? Ahora sólo preocúpate de pasarla bien, amiga- recomendó golpeando levemente su espalda –Nos vemos.-

La vio perderse entre la multitud de jóvenes que concurrían al local. Obviamente aquella disco estaba abierta para todos, como siempre, sin embargo sus amigos habían arrendado la zona de "cliente frecuente" que ofrecía el lugar para hacer sentir más a gusto a las personas que constantemente venían. Se dio media vuelta, una vez cansada de observar a la nada, dejó su cartera a un lado y se sentó en el mudillo sillón, que rodeaba las paredes, haciendo una especie de pequeña habitación, apartada de la pista de baile. Un suspiro salió de sus labios, al ver, otra vez, el panorama.

Se sentía enormemente agradecida con aquella celebración, con la preocupación en la que todos se habían organizados, y por supuesto, por haber asistido a ella a pesar de algunas misiones que perfectamente podían poner como excusa para no ir. Era tan reconfortante tenerlos.

Y era por eso, que ella se sentía tan culpable.

¿Cómo les diría que se iría? Que dejaría todos los lazos que le hicieron crecer como persona, para irse con un grupo desconocido, indiferentes, que casi no recordaban que eran humanos, pero que a su vez, le habían ayudado y, ahora ella les debía tanto. Había sido un trato, una promesa.

-¿Puedo, verdad?- escuchó, sacándola de su ensoñación.

-Claro- articuló con dificultad al ver sus negros ojos brillando con intensidad.

¡Como les gustaban! Tanto se llegaba a profundizar en ellos que a veces, olvidaba respirar.

-No pareces disfrutar- decidió hablar él, después de sentarse junto a ella.

-La noche recién está empezando, no me tengo por qué apurar- argumentó con naturalidad.

-Ya me esperaba algo así- respondió, mientras sentía la cabeza de ella sobre su hombro.

-¿En serio?- cuestionó entre sorprendida y divertida, levantando la vista hasta su rostro.

¿Sakura había dicho ya que le gustaban los ojos de su Sasuke? Creyó que aunque se lo dijera a si misma y a sus amigas, nunca llegaría a definir con exactitud el sentimiento que se apoderaba de su cuerpo al momento de verlo, sobretodo tan de cerca.

Tan de cerca, que podía sentir su aliento chocar contra su nariz. Cada vez más cerca que ahora podía rozar su boca con la de él. Indiscutiblemente era con él, con quien quería estar.

Aquel delicado beso, se volvió más intenso, sintiendo con más claridad la cercanía del otro.

Las manos posesivas del Uchiha atraparon su cintura, y a regañadientes tuvieron que alejarse, breves centímetros, para recuperar el aliento.

-Feliz cumpleaños- susurró oliendo su cuello, perdiéndose en su aroma.

La pelirosa no puedo evitar carcajear levemente por el cosquilleo repentino que sintió con el aliento del azabache cerca de su oreja, haciéndole al mismo tiempo estremecerse entre sus brazos.

-Gracias- dijo con leve dificultad, pues la sensación de estar en las nubes parecía no desvanecerse.

-Yo...- empezó indeciso, haciendo reaccionar a su pareja –Desde hace tiempo que lo había visto, y lo encontré perfecto para ti- se encogió de hombros tratando de no tomar el asunto tan enserio.

-¿A qué te refieres?- preguntó la ojijade

Pero él nunca fue bueno explicándose, y como la mayoría de las veces sólo sintió los actos que el azabache hizo. Tan rápido la volvió a besar que apenas fue perceptible el frío roce de un metal en su dedo.

Al acabarlo, sus sentidos se volvieron a aclarar, distinguiendo su, ahora valioso, regalo.

-¿Qué significa?- cuestionó forzosamente tranquila.

-No lo sé. Es extraño. Y no creo poder responderte ahora- fue cortante, pero sincero.

-Creo que por ahora, me conformaré con el simple hecho- sonrió encantada

-No se me da hablar como tú lo puedes hacer- volvió a rectificar –No creo que eso cambie.-

-Mantendré la ilusión- fue tan determinante que por un momento Sasuke quedó embelesado.

-Hmp- y nada mejor que escapar con su tan característico monosílabo.

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-¡Venga Sakura, es el momento de apagar las velas!- vociferó Ino a metros.

-De acuerdo- contestó asintiendo. Levantándose, por primera vez en la noche de aquel sofá. Con Sasuke de la mano, firmemente agarrados.

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El resto de la noche se la pasó entre bailando con sus amigos, bebiendo con cierta moderación, los besos furtivos con su novio y mirando el anillo con inevitable emoción.

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-Ésta ha sido una de las mejores fiestas- opinó la rubia mirándose en un espejo.

-Eso lo dices porque hace meses que no salíamos todas- reconoció su acompañante, mientras se refrescaba la cara en el lavamanos –Creo que me iré- comentó viendo a través de una ventana la luna

-Pero si todavía es muy temprano Sakura. Además, es tu cumpleaños- la retuvo

-Hinata ¿me dices la hora?- preguntó la pelirosa a su amiga, quien se estaba acomodando el cabello.

-Las cuatro de la madrugada- respondió sin más, ganándose la mirada asesina de la ojiazul.

-Aun así, deberías quedarte un rato más- bufó descontenta

-Vamos Ino, déjala ir. Debe estar muy cansada. Tú eres la única capaz de seguir hasta las seis- se integró a la conversación una castaña, quien entraba desde la puerta, para retocar su maquillaje.

-Gracias Tenten, pero no necesito otra enemiga, con Hinata me basta- replicó

La chica sonrió con toda libertad –Ino entiende, necesita privacidad- tras lo dicho no pudo evitar carcajear por lo bajo, trayendo como consecuencia el sonrojo de la Hyüga y la Haruno, como también la mirada acusadora con una pizca de picardía, de la Yamanaka.

-Me lo hubieras dicho desde un principio, frentona- recriminó

-No sean mal pensadas. Estamos recién saliendo- aclaró

-Lindo anillo- ironizó la kunoichi de las armas.

-Es por mi cumpleaños- se defendió

-Es muy comprometedor- contraatacó la rubia

-Sakura puede hacer lo que quiera, es mayor de edad ¿no?- expuso la ojiblanca –No le pidan explicaciones, la incomodan- las retó casi con tono maternal.

-Está bien- hablaron al unísono, resignándose.

La cumpleañera soltó un suspiro de alivio –Entonces me despido ahora- dicho y hecho, se retiró hacia la pista de baile.

-Bueno, y ya estamos aquí, tengamos una charla de "baño"- propuso la castaña

-¿Cómo?- interrogó la pelinegra confundida

-Tengamos una conversación sólo para mujeres- explicó la ojiazul divertida

La heredera las miró sospechosamente, viendo ya para donde iba la conversación.

-Así que, dime Hinata ¿Cómo lo hace Naruto?- pero ya era muy tarde para escabullirse.

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Caminaba con tranquilidad por las calles desiertas de la aldea, sus ojos levemente achicados, indicaban a simple vista que la injerta de alcohol le estaba haciendo efecto.

Sintió un firme brazo envolverla para darle más seguridad en su caminar, haciéndole recordar que, cuando se había ido a despedir de todos los demás ninjas, ninguno de ellos quería que se fuera sola a casa, después de todo era la cumpleañera. Tras una sutil y seca negativa, pudo sentir como una mano agarraba su brazo y la guiaba hasta la salida del local, poniéndole su chaqueta en el trayecto.

Y ahora, estaba ahí, siendo resguardada por él, por su hombre, que por cierto, le estaba reprochando la actitud que mantuvo en toda la noche.

-Era mi fiesta, y la quería disfrutar- se excusó

-Bebiste demasiado, y bailaste con todo el que se te pasó por delante- pero ni caso le prestaba.

-No seas exagerado, sólo baile con mis amigos, tú eres el malhumorado que no le gusta bailar, y no bebí tanto, podría caminar perfectamente sin ti- declaró –Admite que sólo lo haces para estar más cerca de mí- afirmó juguetonamente, dándose la vuelta hacia él, enrollando sus brazos en su cuello.

-Por supuesto que no- negó, abrazándola más, mientras caminaban los pocos metros que los separaban de la casa de ella –Tú eres la que quiere estar cerca de mí- y no pudo evitar que aquello salía de una forma arrogante, sumándole esa sonrisa prepotente tan característica.

-Entonces tus celos no son justificable- acusó

-No siento celos de nadie- dictaminó con superioridad

-Entonces mañana, Sai puede venir, a dormir a mi casa ¿verdad?- inquirió de lo más inocente

El tenue agarre que su mano masculina hacía en su cintura se intensificó, logrando que su pareja percibiera la tensión que provocaron sus palabras –Claro- respondió después de breves segundos –No será problema alguno, lo estaremos esperando- finalizó tranquilo

-Eres increíble- le dijo atónita –Menos mal que no son celos.-

-Es distinto con ese anbu- respondió directamente

-Entonces si fuera con Neji, o Kiba, Naruto o Shikamaru, ¿me dejarías?- volvió a cuestionar

El Uchiha suspiró, meditando –Retiro lo dicho- habló al fin –Con ninguno te dejaría- la vio de reojo, claramente dispuesta a replicar –Soy bastante posesivo- fue lo que dijo a su favor, antes de oírle decir algún discurso sobre sentimientos, que en ese momento, no quería escuchar.

-Terco- fue lo único que salió de sus labios como descalificativo –No soy un objeto.-

-Lo sé- articuló parando su andar, viéndose frente a la casa de ella –Pero ahora eres mía- y aquellas palabras bastaron para entrar en la casa dándose un apasionado beso, mientras uno despojaba las ropas del otro, buscando el calor de otro.

Uno que otro quejido salía al momento en que subían las escaleras, tropezando y chocando con las paredes, cada vez más torpes a causa de la excitación.

-Me vuelves loco- gruñó tirándose a la cama con ella.

-Tú también- jadeó, tocando su musculoso torso. Disfrutando del tacto.

Los gemidos no tardaron en salir, y los alaridos se hicieron cada vez más incoherentes.

Esa sí que sería una larga noche.

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Y así pasaron los días.

Gracias al soporte de su mentora y jefa, pudo conseguir que los horarios de su trabajo en el hospital fueran más reducidos y estables, logrando así, organizar el resto del tiempo sólo para sus amigos.

Con sus amigas salían todas las tardes, a tomar un helado o un café, para platicar trivialidades. A los chicos los veía mayoritariamente en la enfermería, curándose las pequeñas heridas que se hacían en los entrenamientos o en las misiones que tenían.

Con su equipo se encontraba siempre a la hora del almuerzo, donde casi siempre discutían sobre el lugar para comer; y también, después de hablar con sus compañeras. Cuando el ocaso aparecía.

Y con Sasuke... Se planificaron. Pasarían todos los fin de semana juntos. A partir las doce de la tarde, del sábado, cuando su turno terminaba, hasta el domingo por la noche. Eso era en un principio. Pero ni siquiera funcionó, pues nada más pasar tres días desde su cumpleaños, encontró al Uchiha recargado en la puerta de la entrada principal del hospital. Listo para llevarla a casa.

¿Cómo pedirle después, que se fuera? Le era casi imposible.

Totalmente imprevisto, empezaron a vivir bajo el mismo techo. A ninguno de los dos le molestaba. Quizás, de vez en cuando, la ojiesmeralda le culpaba por su cansancio y falta de sueño. Pero nada que no se pudiera arreglar de a dos. Al fin y al cabo a nadie de la aldea le sorprendía ver a la pareja cenando o compartiendo en algún lugar de la zona. Todos coincidían en lo lindo que se veían juntos.

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Inevitablemente, el tiempo seguía cayendo.

Sakura evitaba ver el calendario. Lamentablemente ya no se podía hacer la ciega.

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Su paso delicado avanzaba por los corredores de la torre de la Hokage. Extrañada se preguntaba para que la necesitaría su maestra, ya que, desde que había empezado con su nuevo horario, evitaba llamarla, para así, no hacerle perder ni un minuto de su, ya de por si, corta labor.

-Permiso Tsunade–sama- habló entrando en la oficina, cerrando la puerta –Kakashi–sensei- saludó un poco sorprendida por su presencia –Que gusto encontrarlo por aquí.-

-Lo mismo digo- comentó –Y por lo demás, feliz cumpleaños atrasado- agregó

-Gracias. ¿Cómo estuvo su misión?- interrogó con educación.

-Larga. No me gusta estar fuera tantos meses- expresó melancólico –Pero de eso no vamos a hablar- declaró con el mismo tono, aunque la kunoichi pudo distinguir el pequeño nerviosismo que se creaba.

-Le he contado todo- habló, por primera vez, la rubia. Desconcertando a su alumna.

No era tonta. Sabía de que se trataba, sin embargo no entendía el por qué.

-Creo que es mejor discutirlo entre los tres- siguió –Necesitamos a Kakashi de apoyo.-

-Hay que tener cuidado con las reacciones que puedan haber, especialmente con la de Naruto- enfatizó el ninja copia –Será una noticia realmente difícil para todos.-

-¿Cree que estoy actuando bien, sensei? ¿No me va a cuestionar?- formuló cohibida

-Tú eres libre de elegir tu propio camino. Confío que sabrás afrontar tus problemas- respondió sabio.

Agachó la cabeza desilusionándose de si misma. No era digna de la confianza de nadie.

-Te queda una semana para marcharte, Sakura- recordó la Gondaime.

-Te queda menos de una semana para decirles a los demás- sentenció el peligris.

-¿Qué harás?- y la pregunta salió al unísono de sus superiores.

Mordió su labio inferior, meditando la respuesta a ejecutar.

¿Qué diría? Tenía un caos en su cabeza.

Simplemente no sabía que pensar.

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-Perdóname- articuló en su mente. Perdida en los recuerdos.

Definitivamente, no se consideraba digna de amar.

Ni de amarlo a él.

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laaa! aqí actualizando :D ... Bien matenme rapidoo xD, tienen varias excusas para hacerlo (
inner: por la demora, por dejarlo en la mejor parte y por insinuar directamente la decision de Sakura o.O!) Ajá! Lo malo de hacerlo es qe no van a saber en qe va a terminar u.u... asiqe piensenlo... xD!

Con respecto al capituloh, pss no hice lemon (inner: por eso tambn hay qe matarla!) La inspiración me habia abandonado justo en ese momento u.u, ademas no lo encontré necesario xD!... Y Sasuke le regaló un anillo, ii me encantan sus celos x), como tambn aparece Kakashi (inner: ahahah *O*). Nada qe resaltar mayormente, claro dejando de lado la parte final, qe prefiero referirme en el siguiente capi xD!

Agradecimientos: muxas gracias por los reviews, alertas, favoritos n.n (inner: vamos que no mordemos, sólo regalamos miradas asesinas xD.)

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Avance: (...) -¿Por qué tanto misterio, abuela?- y Naruto siempre tan impertinente. Que suerte que la gondaime estaba lo suficientemente nerviosa y concentrada como para no oírle. -Sakura. ¿Les dirás tú?- interrogó su maestra. Notablemente reservada. -Así es- soltó, tras un profundo suspiro. -¿Qué sucede?- se atrevió a formular Hinata, que ya intuía todo el asunto. Por su parte, Sai, se mantenía en silencio, a un margen de todos. Esperando lo que no quería escuchar. Nunca pensó que llegaría ese momento. (...)

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Se cuiidaan :D

Reviews?... Apreta el botón del medio, más abajo! (inner: sisi, yo sé que tú quieres!)

PD: Disculpen la falta de ortografía, si es ke hay :B (inner: en proceso de mejoramiento n.n)

PD2: ¿Se animan a leer mi segundo fiic? (inner: llamado ·· Palabras Perdidas ·· owo)

PD3: ¿Se animan a leer mi tercer fiic? (inner: llamado ||| No Llores ||| :D) En hiatus.

adioo~

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eLiihxsan; ( & compañiiah xDD )

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