Disclaimer: Ningún personaje me pertenece, los personajes originales son obra de Hajime Isayama y son utilizados con el fin de entretener a los lectores con un giro dramático a la historia original.
Letra cursiva: Recuerdos y acontecimientos ya vividos, tanto en el pasado, como en su vida presente.
—Capitulo 5: Jean Kirschtein—
POV Rivaille
—Quiero mi chocolate, Hanji—Exigí, nuevamente —Pero...Rivaille, ya es hora de dormir y... por lo que veo, estas demasiado lleno—Observó detenidamente mi estomago, el cual se encontraba "hinchado" por culpa de 3 enormes y deliciosos platos de estofado el cual habría preparado Hanji —Deberías de irte a dormir de una buena vez—Exclamó Erwin, por lo que veía, estaba enojado al no poder cumplir sus metas tan sucias y retorcidas —Lo prometiste, quiero mi chocolate—Exigí con cierta mirada escalofriante —Bue...bueno, será para mañana ¿Te parece?—Preguntó, tratando de convencerme —No, ahora—Bufé, me encontraba arto de la situación, yo solo quería mi chocolate ¿Qué había de malo en eso? Si, tal vez reventaría, pero eso era técnicamente imposible, a lo mucho pesaría unos cuantos kilos más pero ¿Y qué? Valdría la pena.
—Si no vas a dormirte ahora...los titanes vendrán por nosotros ¿No sería aterrador Rivaille?—Preguntó Erwin, ¿Cómo demonios se había enterado el de los titanes? ¿Todavía...recordaba algo? —Que vengan, me importa un comino, además, si los has de recordar, supongo que también recuerdas lo mucho que me encanta aniquilarlos—Mencioné, casi en susurro —Vamos Levi, por favor, ve a la cama ¿Si?—Rogó Hanji, esta conversación me empezaba a dar sueño, provocando así que bostezará —Solo esta vez...y solo porque tengo sueño—Dejé en claro, tallándome mi ojo izquierdo y bostezando varias veces.
—Vámonos Levi, te estas cayendo del sueño—Exclamó Erwin, tratando de cargarme debido a que caí justo en sus pies —Hazme el favor de llevarlo a la pequeña habitación extra ¿Si, Erwin?—Preguntó Hanji, con ciertos ojos alienígenas los cuales contaban con rayos laser y así, podían controlar a Erwin —Esta bien, vámonos Levi—Exclamó Erwin, cargándome en sus brazos, me era familiar y cómodo pero...no era lo mismo. Ambos habíamos llegado a la pequeña habitación a oscuras, tenía sueño...no pensaba analizar nada en ese momento, solo quería descansar plácidamente en un lugar acolchonado.
—Vamos, duérmete de una vez...—Exclamó Erwin, colocándome en la cama y tapándome con varias cobijas con estampado de animalitos animados y juguetes infantiles, todo era demasiado...estúpido. — ¿Qué quieres conseguir...una vez que me duerma?—Susurré ya adormilado —Nada, sigues siendo el mismo de antes...pensé que no conservarías tu paranoia con la limpieza pero, estaba equivocado—Reveló Erwin, tal vez el sueño me hacía escuchar varias cosas y cada una de ellas, tenía el riesgo de ser errónea — ¿Lo...recuerdas?—Pregunté, bostezando y acorrucándome en la cama —Mañana hablamos, ahora duerme...Levi—
—Levi...ya es hora de levantarse...es hora de ir a la escuela...—Llamaban...no quería despertar...mi sueño era totalmente encantador...—Levi Heichou...Quédese un poco más conmigo...—Haría todo lo que Eren me pidiese, aún me costaran mis ultimas palabras, recompensaría el esfuerzo de ese inútil, el me entrego su vida y a causa de eso...ya no recuerda nada...ahora era mi turno...—Levi...ya es muy tarde—Exclamaban desde lejos, no me importaba hasta que...hicieron que despertara.
—¡Levi, debes de levantarte ya!—Gritó, despertándome de la peor forma —¡Cállate y déjame dormir!—Exigí, golpeando su cara con la almohada con la cual había dormido —¡Faltan 20 minutos para entrar a la escuela, levántate!—Exigió una voz masculina...—¿Erwin?—Pregunté, abriendo delicadamente mis parpados para que no fueran lastimados por la estruendosa luz del día —Así es, ni si quiera antes eras tan holgazán...vamos, tienes que desayunar y prepararte para irte ¿No es así? Al menos de que quieras perder la oportunidad de ir y...—No hacía falta mencionar más, yo ya me encontraba levantado de la cama.
—¿Me dormí con el uniforme?—Pregunté, jalando las sucias prendas que portaba —Si, no tuviste tiempo ni para decir buenas noches, ni si quiera para caminar hasta aquí—Recalcó Erwin, en un tono burlón —Ah, no puedo ir con estas cosas...están sucias—Exclamé, mientras sujetaba mi camiseta y la arrojaba a la cama, y hasta ahora, sigo pensando que fue una estúpida idea de mi parte —Umh...Levi...—Erwin estaba "raro"...claro, mi dulzura era peligrosa, y eso lo había olvidado —¿Qué quieres?—Pregunté firmemente, al mismo tiempo que desabrochaba mi pantalón —¿No te querrás dar un baño?—Preguntó Erwin, volteándose y mirando fijamente la puerta y la que, por mi parte, no tenía nada de interesante.—Si, por favor.—Pedí amablemente—Esta bien... sígueme—
Una vez más, Erwin y yo habíamos recorrido casi toda la casa, según Erwin "Por si alguna vez, quiero venir de nuevo" lo cual, no pienso hacer jamás. Recorrimos la cocina, los cuartos y por fin los baños, habíamos tardado 10 minutos...que llegue 5 minutos tarde, tal vez no afecte esta vez... —Por fin llegamos—Exclamé, apreciando el baño, el cual contaba con un regadera y un retrete, miré a mi alrededor y todo era muy bonito, pero había algo que me incomodaba...— ¿Te vas a ir o...?—Pregunté sin terminar mi oración, esperando a que Erwin pudiera completarla por si solo
— ¿No quieres que te ayude?—Preguntó con cierta mirada maniática la cual me hacía dudar de si era un adulto o no, sedienta de pensamientos y acciones impuras, sucias y depravadas. —No, gracias, hoy no estoy de humor para aguantar tus estupideces—Bufé enfadado, casi cerrándole la puerta —Tu nunca estabas de humor para nada, Levi—Exclamó... ¡Claro, como olvidarlo! La magnifica vez que le pateé la cara justo enfrente de Petra y los demás
—...pensé que no conservarías tu paranoia con la limpieza pero, estaba equivocado—
Era cierto, al parecer...el también conservaba sus recuerdos —Así que... ¿Lo recuerdas?—Pregunté, indeciso de seguir la conversación —Ump...Aún puedo sentir tu pie en mi cara—Avisó, frotándose la cara —No se te ocurra mentirme Erwin, tal vez seas mi comandante pero no pienso dejarte tocarme tan fácilmente—Avisé, previniéndolo de golpes y patadas a la cara y diversas partes del cuerpo —Ah, ¿Así que ya tienes dueño eh?—Exclamó con cierta risita burlona la cual hizo enfadarme —Cállate, tu tienes a una loca por esposa—Reí, volteé a ver al reloj más cercano en esa habitación, eran las 7:55 AM; todo marcaba que llegaría tarde, pero no perdería la oportunidad de encontrarme con Eren en la escuela.
— ¿Sabes que? Te quiero fuera de aquí, hazme el favor de conseguirme algo de ropa apropiada para presentarme en ese infierno e irme de aquí—Exclamé, casi sacándolo a rastras de la habitación y cerrándole la puerta en la cara —Solo apresúrate, quedan 5 minutos y como máximo puedes llegar a las ocho quince—Avisó, era cierto...debía de apurarme si quería entrar ahí, tenía que informar a Auruo y a Erd ¡Tenía que encontrar a Eren! Tenía que irme de ahí...
—¡Apresúrate Levi!—Exclamó Erwin, abriendo la puerta lateral al mismo tiempo que tomaba mi mochila y yo bajaba —¡Lo se inútil!—Exclamé, habíamos salido de la casa a las ocho 5, fue rápido —Toma tu mochila y tu almuerzo, cuando entres guárdalo en un lugar seguro o pídele a Hanji que lo guarde por ti ¿Entendido?—Preguntó mientras tomaba mi mano y nos dirigíamos a la puerta pero...antes de hacer cualquier otra cosa, volteé a todos lados, con la pequeña esperanza de encontrar a Eren pero... lo único que pude mirar fue a un hombre de cabellos castaños dirigirse a la calle para después cruzarla...tenía un atuendo muy raro, portaba una bata de hospital de aquellos que estaban enfermos...no perdía nada con gritarle
—¡Eren!—Solté la mano de Erwin y mi mochila junto a las cosas, para salir corriendo, al parecer no me había escuchado, así que decidí perseguirlo.—¡Levi, detente!—Gritó Erwin, atrayendo la atención de este y haciendo que volteara al instante...así era, esos atractivos ojos azules verdosos estaban ahí, ¡Ese era mi Eren! — ¡Eren!
POV Eren
—¡Eren, detente, no te perseguiré todo el camino!—Gritaba Armin desde lo lejos, corría por las calles de la ciudad descalzo...ahora sabía porque Levi hacía berrinche cada vez que trataba de ponerle los zapatos...al tocar el suelo frío y su superficie a veces no tan cómoda, sientes esa magnifica conexión entre la tierra y tu...Entre este Universo lleno de paradojas y misterios, para después querer transmitirte ese sentimiento...sentir el agua correr por tus dedos mientras caminas, es una experiencia hermosa. — ¡Y yo no dejaré que me alcances Armin, ahora vuelve al hospital, te veo mañana!—Grité feliz, por alguna razón...me sentía tranquilo, sabía que Levi estaría ahí...o por lo menos, lo encontraría ahí.
La lluvia de ese día no era tan escandalosa como otras veces y debido al clima que había, los automóviles que rondaban por la ciudad como lo habituaban siempre, escaseaban gracias a ese hermoso clima. Las farolas que iluminaban el paso estaban completamente mojadas, algunas parpadeaban debido al exceso de agua que se había ingerido en ellas mientras que otras estaban totalmente apagadas con una gran cantidad de agua goteando. El paisaje era maravilloso, había Luna Llena y esto lo hacía aun más especial, no se escuchaba ningún ruido rural, solo la pacifica caída de las gotas de agua en las calles, alcantarillas y en mi mismo cuerpo.
Por alguna extraña razón, no hacía un frío exagerado como otras veces o, tal vez, ya me había acostumbrado en tan poco tiempo a ese clima. Volteé hacía atrás, el hospital ya no se podía divisar más y Armin había dejado de perseguirme, tal vez regresando al hospital. La escuela en la que asistía Levi no estaba tan lejos después de haber caminado varios metros ya, sin embargo aún faltaban algunas cuantas calles para llegar.
— ¡Eren, deja de ensuciar toda mi ropa con tus gérmenes!—Gritó Levi, casi estallando en furia — ¡Lo lamento, Cabo Rivaille! Yo solo quería ayudarle—Exclamé, nervioso... ¿Pero que demonios estaba pasando? ¿Porque otra vez miraba a Levi tan grande y a la vez, tan pequeño? ¿Porque estamos en ese horrible y asqueroso lugar? —Si quisieras ayudar, te alejaras de mi ropa, inútil—Aclaró, retomando su pañuelo y sacudiendo varios muebles llenos de polvo ¿Donde estaba?
—Lo lamento, Cabo Rivaille, no volverá a suceder—Aclaré, inclinándome hacía enfrente y haciendo una leve reverencia ¿Porque no podía mover mi cuerpo o acaso...yo era solo un espectador? —Lo se, con una buena lección entenderás ¿No lo crees, Eren?—Preguntó, dejando su pañuelo en el estante y dirigiéndose hacía a mi para luego... ¿¡Besarme!? —Cabo...—Susurré, separando mis labios de los suyos y sonrojándome al instante
—La siguiente vez, no tendré piedad de ti, eres afortunado al molestarme mientras estaba de buen humor—Aclaró, lamiéndose los labios y volviendo a su oficio, limpiar —Claro, Cabo Rivaille—Exclamé nervioso, sonrojado y sudoroso, todo era tan confuso, me sentía impotente frente a Rivaille, como si no pudiera hacer nada al respecto —¿Has aprendido la lección...o todavía no?—Preguntó con cierta voz seductora, seduciéndome y cayendo en su perfecta trampa —No, Levi—
— ¡Eren!—Gritaron, sacándome instantáneamente de mi trance, ¿Qué fue todo eso? ¿Fue real...o solo fue un sueño? No lo se, tal vez mi perturbadora mente por encontrar a Levi lo invento todo, observe a mi alrededor ¡Ya me encontraba en la escuela! Era meramente imposible que yo caminara hasta haya, mientras yo veía pasar en desorden esos pequeños sucesos...pero tenía lógica, no habría otra manera de haber llegado ahí, tal vez solo me distraje demasiado y no supe cuando llegue. — ¿Qué haces bajo la lluvia?—Preguntó, bajando poco a poco su ventana mientras prendía las luces interiores, dejándome así saber quien era...daba lo mismo —Yo...no te incumbe, ahora vete—Exclamé , siguiendo mi camino a la entrada de la escuela, la cual se encontraba cerrada.
— ¡Claro que me incumbe idiota! ¿¡Porque estas en una escuela como esta, a estas altas horas de la noche!? ¡Y lo peor de todo, portando solamente un atuendo de paciente de un hospital, medio desnudo!—Regaño sonrojado, me miraba de pies a cabeza, mi cuerpo mojado y mis piernas desnudas ¿Qué quería conseguir? —Podría preguntarte lo mismo—Aclaré, deteniéndome enfrente de su auto y mirándolo fijamente a los ojos, me recargue un poco en el auto y solté una pequeña sonrisa —Ump, no es como si tramara algo, solo venía de paso—Aclaró
—Si claro, y me lo dice Jean Kirschtein—Me burlé, Jean parecía nervioso mientras la lluvia empezaba a acelerar, empapándome cada vez más de lo que ya estaba —Eren tu no...¿Quisieras subir al auto?—Preguntó Jean, parecía avergonzado de tan solo ofrecérmelo — ¿Qué quieres a cambio Jean?—Pregunté, haciéndole saber mi inconfianza — ¿Vas a subir o no?—Preguntó nuevamente, pero ahora, más seguro de si mismo —No, tengo que esperar Levi; y tengo la leve sospecha de que tratas de planear algo, todavía no confió en ti completamente como para subir en tu auto—Aclaré.
Jean Kirschtein es uno de mis viejos mejores amigos de la secundaria, ambos éramos muy unidos el uno al otro; y sin darme cuenta, Jean se había enamorado de mi, por eso siguió a mi lado incondicionalmente todo ese tiempo, fueron 3 largos años de amor no correspondido, ya que en ese momento contaba con una mente muy cerrada y era homofóbico, desde un inicio se lo había mencionado a Jean, por ello no se atrevió a decirme sus sentimientos. La mala suerte me perseguía y los únicos que se sentían atraídos por mi eran los chicos.
Durante todos esos años jamás supe sobre los sentimientos de Jean, para enterarme de ellos tuve que ser informado de Mikasa, que en ese tiempo, ella era su mejor amiga. Limité a hablarle pocas veces el resto del año a causa de esa información, alejándome así de él poco a poco. El día de nuestra graduación, Jean me invito a pasar un último rato juntos en un salón abandonado, en cuanto llegamos ahí, acomodamos nuestras frituras y bebidas y nos sentamos en el suelo, minutos después, Jean se atrevió a decirme sus sentimientos, creando así una atmosfera incomoda, le dejé claro a Jean lo que sentía por él, con un simple -Lo lamento- .
Su cambió de comportamiento fue aterrador, repentino, nunca pensé que Jean podría ser capaz de eso...fue simplemente, inesperado.
— ¿Estas seguro de que nadie sabrá que estamos ocupando esté salón si autorización?—Pregunté inseguro, Jean me había llevado al cuarto de Artes, el cual había trasladado a otra parte, dejando ese abandonado y descuidado —Más que seguro Eren, dime ¿Cuando te he puesto en peligro?—Preguntó seguro de si mismo —Bueno, nunca pero...—Trataba de encontrar excusa alguna, su comportamiento extraño y sus nerviosismos repentinos no me daban buena espina
— ¡Ahí esta! Jamás te haría algo que no fuera para bien Eren, además, solo vamos a estar una media hora, limpiamos nuestro desorden y nos iremos—Afirmó, colocando los refrescos y papitas en el antiguo escritorio de nuestro profesor —Esta bien, te creó solamente porque eres un mejor amigo—Comenté sonriente —Toma, deja de preocuparte y relájate con un buen refresco frío—Exclamó, esculcando entre las bolsas y lanzándome un refresco de limón —Y dime Eren, ya salimos de la secundaria ¿Te le declaraste a alguien antes de irte?—Preguntó ansiosamente por una respuesta —Pues...no, no tenía a nadie en concreto en formar una relación estable—Aclaré.
—Uh, yo...pienso hacerlo con alguien especial—Comentó Jean, abriendo su refresco hábilmente y tomando de él — ¿¡Qué!? ¿Tan pronto Jean?—Pregunté asombrado, lo único bueno era que aún no había tomado de mi refresco, si no, Jean hubiera estado cubierto de limón —Si, lo he pensado desde hace ya mucho tiempo, ¿Tu no tenías pensado algo como eso?—Preguntó sentándose en la alfombra empolvada que había en el suelo al igual que yo — ¡Claro que no! Soy pésimo con las
mujeres y ¿Querer hacerlo? ¿Qué tal si algo falla?—Pregunté —Te desases del mocoso y listo, problema resuelto, y no creo que seas tan estúpido como para hacer algún tipo de estupidez en esas situaciones, como por ejemplo, no llevar un cond...—
— ¡Cállate Jean, trágate unas papitas, tal vez con eso vuelvas a esta vida!—Grité alarmado, tomando papitas del plato que había llenado Jean hace escasos segundos y llenándole la boca de papitas — ¿We te pagha Ewen?—Preguntó Jean aún masticando y tragando frituras — ¡Eso es completamente injusto! ¡Estaba desprevenido!—Gritó, acercando su mano al tazón y tomando un puño de frituras, las cuales se había propuesto a ponérmelas en la boca — ¡Debes de tener mucha hambre Eren! ¡Yo te alimentaré!—Avisó, acostándome en el suelo y llenando mi boca de frituras mientras sujetaba una de mis muñecas, en cuanto termino de rellenarme de frituras, me tomo de ambas manos sin salida alguna. —Eren...te amo.
De un instante a otro, Jean había juntado sus labios con los míos, era la misma sensación que ser besado por una mujer pero...esta vez el que estaba arriba ¡Era Jean! —De...Detente Jean, tu sabes que no me gustan este tipo situaciones...lo lamento—Aclaré, quitándolo de encima y sentándome en la alfombra llena de migajas —Eren...Perdón, no puedo evitarlo—Declaró desde atrás mío, no pensaba darle la cara después de eso —Solo...no muevas a hacerlo y... ¡Jean! ¿¡Qué te sucede!?—Pregunté estruendosamente al ser atraído por el hasta su pecho, tomo mis muñecas nuevamente y me recostó en el suelo al mismo tiempo que se encimaba en mi sin salida alguna ¿Pero que demonios trataba de hacer?
—Durante todos estos años he esperado este momento...anhelando el olor de tu piel, el roce de tus labios con los míos...Lo siento, no pienso lastimarte demasiado...—Exclamó, inclinándose hacía mi y besando mi cuello delicadamente mientras bajaba por mi cuerpo hasta mi entrepierna con su mano, acariciaba cada parte de mi cuerpo con tanta delicadeza, sus dedos parecían bailar sobre mi, haciéndome experimentar los mejores roces de mi vida. —Detente Jean... Estamos en una escuela, no podemos hacer esto aquí...no quiero—Aclaré, tratando de impedir sus sucios planes, siendo imposible para mi, ya que Jean contaba con una gran fuerza la cual yo no podía superar.
—Lo siento, no pienso dejarte ir, mucho menos dejar a medias esto...Te amo, Eren.
