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Bueno, aquí les dejo el tercer capítulo, cada vez los intento hacer más largos, espero que les gusten :)
Confesiones, más o menos.
_Tengo una pregunta, ¿Por qué lo llaman 0km y dicen que son rápidos?, ¿No los deberían llamar 100km o algo por el estilo? – Una pregunta que solo podía ser realizada por Nico Di Angelo.
_ ¿Qué clase de pregunta es esa? – dijo el hijo de Hefesto entre la gracia y la duda. No es que Nico hacia esas preguntas todos los días. Eran las 4 AM y los dos se habían quedado en el bunker 9 charlando. No estaban borrachos, pero el sueño y la coca cola ligth no los ponían en un estado "lúcido" exactamente.
_ No lo sé, siempre lo he pensado. Este siglo está lleno de rarezas
_Amigo pareces un viejo, necesitas pensar en otras cosas – dijo Leo intentando sonar serio – como ¿Por qué al increíble Hulk se le rompe toda la ropa excepto los pantalones? – Había hecho que Nico viera un maratón de sus películas preferidas.
_ No lo sé, ve al club de fans y quéjate.
_ ¿Qué?, yo no quiero ver eso. ¿Te imaginas a Hulk sin pantalones?
_ WoW no me dejes un trauma en mi cabeza Leo.
_ Oh perdona, ¿he hecho algún daño psicológico al hijo de Hades, el dios griego de los muertos, nacido en un diferente siglo, sobreviviente de dos guerras, rehén de gigantes, víctima de afrodita?
¿Era posible que alguien se atragante con la risa? Si, definitivamente era posible, pero el hecho de que Nico haya empezado a toser en la mitad de sus carcajadas, hizo que el hijo de Hefesto se riera con más ganas aun. Pasaron varios minutos hasta que se calmaron.
_ Leo, me estas empezando a contagiar tu locura.
_ Hey! Los hijos siempre se quieren parecer a su padre.
_ ¿Qué quiere decir eso?
_ Oh, nada. Tú ya sabes que siempre dicen que los padres son más sabios que sus hijos.
_ ¿Entonces como es que nunca he escuchado del padre de Albert Einstein? – Leo se quedó pensando un momento y luego sonrió.
_ Touche, no eres tan inepto como pareces Di Angelo.
_Me halagas Valdez. – dijo el hijo de Hades fingiendo sonrojarse.
_Bueno, me iré a dormir, Nyssa pensara que me pasa algo si no me presento a desayunar. – dijo parándose el semidiós.
_ Créeme, en cuanto vea tus ojeras se dará cuenta de que te pasa algo.
_ No en realidad – dijo Leo negando con la cabeza, mientras una sonrisa sarcástica aparecía en su cara. – tengo un maquillaje que me dieron las hijas de Afrodita, no se notara que lo tengo puesto y mis ojeras desaparecerán.
_ ¿Tu? ¿Con maquillaje? – dijo Nico con una sonrisa.
_ Di lo que quieras, pero esta cosita mágica – dijo mientras sacaba un envase de maquillaje de su cinturón – evitara las miradas incomodas y las preguntas de metiches.
_ ¿Me prestarías? – dijo Nico con un tono de súplica.
_ Nico, disimula un poco, si quieres decir que eres Gay, ¿Por qué no vas a cenar con el vestido de noche de Drew?
Un destornillador paso volando por la cabeza de Leo. El chico lo esquivo con facilidad sonriendo. Todavía se estaba acostumbrando a los chistes de Leo sobre su situación amorosa.
_ ¿Lo harás? – dijo el niño, algo fastidiado, pero no molesto.
_ Claro, se adapta a tu color de piel. Mira si no seré un gran amigo.
_Necesitare salir de este estado de estupidez para responder a tu pregunta.
_ Oh, claro, me olvide que estamos en nuestro estado "cocolico" – dijo Leo inventando una palabra para referirse a su estado. (Ya saben, como alcohólico, cocolico #no me juzguen me ha pasado en las pijamadas y es real#)
_ Si, tendríamos que empezar con la abstinencia. Quien sabe qué haremos un día de estos.
_ Mira si intentamos llamar a los dioses, ¡qué vergüenza!, ¿Te lo imaginas? Dijo Leo – "Hola, se comunica con el encargado del edificio Empire States, ¿Quién es?" "Somos el hijo Emo de Hades y la creación latinoamericana de Hefesto" – las carcajadas duraron un buen rato. Finalmente Nico dijo serio.
_Necesitamos ir a cocolicos anónimos Leo. – y con esa sola frase se quedaron riendo como dos idiotas por lo que parecieron horas.
Cuando se despidieron, Nico se dirigió a su cabaña, todavía riendo, pensando en qué pensaría mañana por su actitud de hoy. Fue a su cama e intento no despertar a Hazel, se quedó pensando por un buen rato. A las 5:37 se dio cuenta de que no podría dormir hasta sacarse de la cabeza eso que había estado ignorando por mucho tiempo, Su deseo. ¿Qué podría desear el hijo de Hades? No lo quería desperdiciar en algo estúpido, su hermana había elegido hablar por última vez con Sammy para poder despedirse y aclarar las dudas. Y como él había muerto como un mortal, no podía comunicarse como lo hacía Nico con Bianca.
Leo quería liberar a Calipso. Cuando el semidios oyó por primera vez la historia del hijo de Hefesto, se quedó pasmado, su amigo quería utilizar su deseo para liberar a la diosa. Nico quería utilizar su deseo para alguna causa tan noble como aquella, pero no se le ocurría nada. Había pensado en traer a la vida a Bianca, pero ella ya se había ido.
_ Diablos Bianca – pensó - ¿Por qué no te quedabas unos años más? Tal vez podría pedir para hablar una última vez con ella. Que recupere la memoria, por un día, si podría pedir eso. Daria lo que fuera para pasar un día con su hermana. Pero debía pensarlo bien, como Leo con Calipso. No quería cometer ningún error.
Se recostó en su cama y acomodo su almohada. Debía dormir, el maquillaje de las chicas de afrodita no serviría de nada si el chico se dormía en medio de los entrenamientos. Miro por la ventana. Desde lejos se podía ver a dos chicos dando un paseo en la playa. Al reconocer a Percy hizo una mueca. Ya estaba superando al hijo de Poseidón. La verdad es que quería comenzar una nueva vida, desechar todo el maltrato, el odio, todo. Quería empezar de cero, esa era su meta. Quizá ese era su deseo…
Luego de un tiempo, el chico de durmió, agobiado y cansado, con la cabeza llena de preguntas sin respuestas. Tal vez empezar de cero sería una buena idea después de todo.
Leo Valdez se levantó a las 9:34 AM gracias a las sacudidas de su hermana.
_Leo, iremos a desayunar, levántate… ¡Leo!
_Que quieres Ni... ssa – dijo el chico al darse cuenta de que era su hermana la que lo estaba despertando, no Nico. Habría sido vergonzoso si mencionaba al hijo de Hades.
_ Vamos, levántate Leo, iremos a desayunar y luego tendremos entrenamiento de espada con las cabañas de Hermes, Deméter, Hécate, Hades, Zeus y Atenea. Has estado mucho tiempo fuera y necesitas entrenarte.
_Ya voy, solo espera que valla al baño y los alcanzo.
_Bueno, te veré en la mesa ¡Vamos chicos!
La cabaña de Hefesto se fue por la puerta de enfrente. Leo se vistió y se puso el maquillaje de Afrodita debajo de sus ojeras y ¡Puf!, desaparecieron instantáneamente. Se puso a pensar en cómo es que había llegado a un punto tan desesperante de su vida en el que tuviera que usar maquillaje. Calipso – pensó – también el hecho de que Nico necesitara ayuda. Se puso a pensar en que, para poder volver con Calipso, debía decir la frase correcta, con cuidado. Pero lo haría al final de esta semana, no podía esperar más. Hazel se apuró y nada salió mal, pero el necesitaba que su deseo funcione. No solo porque lo haya prometido por la laguna estigia y dependiera de su vida. Sino porque sin Calipso, ya de por si no tenía vida.
Se dirigió a el comedor y desayuno con sus hermanos. Se dio cuenta de que Piper lo miraba raro, con una mezcla de humor y preocupación. Cuando termino de desayunar, la hija de Afrodita le fue a hablar.
_Leo, ¿Llevas puesto maquillaje?
_ ¿Qué?, ¿C-cómo? – dijo el chico avergonzado.
_ Tranquilo no se te nota – dijo ella calmándolo – Michael me lo conto.
_ Ahh, genial – dijo aliviándose – lo matare si se lo cuenta a alguien más.
Todos se pararon y se fueron a sus diferentes actividades. Leo y Piper se encaminaron hacia el campo de entrenamiento.
_ Me asegurare de avisarle – dijo la hija de Afrodita riendo – ¿pero porque tienes que usarlo?
_ Oh, nada, solo he estado durmiendo mal últimamente.
_ Deberías ir a la cabaña de Hipnos – dijo más seria.
_ No Pipes, no es nada, estaré bien – dijo sacándole importancia al asunto.
Sí, pero si algo te incom…. – no pudo terminar la oración, porque en ese momento una chica de la cabaña de Deméter hablo.
_Bueno pónganse en parejas de a dos – se empezaron a formar grupos, Pipes fue acercándose a Jason, pero a Leo no le importó, la chica hija de Demeter continuo hablando – que sean del mismo sexo, así se podrán igualar las fuerzas, sin excepciones.
Leo vio que Hazel se iba con Annabeth, mientras que Piper dejaba a Jason y se ponía a hablar con una chica de la cabaña 10. Miro hacia un lado y vio a Nico alzando una ceja, en forma de pregunta. Sonrió y fue a luchar con el. Definitivamente extrañaba tener un mejor amigo.
Jason fue al entrenamiento y se encontró con Piper hablando con Leo.
_ Sí, pero si algo te incom… - pero una hija de Deméter se puso a hablar y la obligo a callarse. Jason se quedó mirando a su novia embobado. Ella se fue acercando a él y le sonrió.
_...sean del mismo sexo, así se podrán igualar las fuerzas, sin excepciones. – Finalizo la chica de Deméter. Entonces Piepes lo despidió y se fue a hablar con su hermana.
Jason miro hacia un costado y vio a Leo. Estaba dispuesto a ir a buscarlo cuando vio que este se dirigía a donde estaba Nico. Jason no pudo evitar sentirse algo traicionado. Leo se había ido y él era quien siempre estaba a su lado. Pero no podía esperar a que el hijo de Hefesto esté esperándolo por siempre, había estado a punto de hacer pareja con Piper y el chico se tendría que haber ido con alguien más. Tal vez el hijo de Júpiter dejaba de lado a su amigo por su novia de vez en cuando. Se sintió mal y pensó que tendría que hablar con su amigo y averiguar que le estaba pasando. Aunque eso no lo hacía sentirse mejor en ese momento. La verdad es que estaba algo celoso de la nueva amistad entre Di Angelo y Valdez.
Se juntó con un hermano de Leo y práctico movimientos de espada con él. Su nombre era Jake, y al ver a quienes miraba Jason rio.
_Rara amistad aquella, ¿No lo crees?
_ Si – respondió el semidiós intentando mostrar indiferencia.
_Ayer Leo no volvió a nuestra cabaña hasta las 4:30 Am – dijo algo preocupado – creo que están tramando algo.
Entonces Jason pensó – si hace eso a veces – unió cabos y llego a una conclusión descabellada. Están saliendo, ¿cómo pude ser tan estúpido? A Di Angelo le gusta Leo. Por eso se han hecho amigos. Por todos los dioses soy tan ciego, se reprendió.
Las peleas pararon y Nico se fue con Leo por los bosques.
_ Oh, no se irán tan fácilmente – dijo Jason. Esta vez le tendrían que decir la verdad. Los obligaría. Si Valdez y el hijo de hades estaban saliendo él no quería que se lo escondan. Estaba enojado, no sabía de donde salía tanta ira. Empezó a seguir a los semidioses
No sabía lo equivocado que estaba, ni que tan estúpido era lo que iba a hacer.
_Oye hermanito mira – dijo un chico de cabello enrulado y ojos celestes señalando a un grupo de personas. Leo Valdez y Nico Di Angelo se dirigían al bosque. A unos metros los seguía Jason, con la cara roja de enojo.
_ ¿Traes la cámara? – dijo Connor Stoll con una cara divertida.
_ Siempre – le respondió Travis con una sonrisa traviesa en su cara. Se encaminaron hacia el bosque, pero una chica con la mirada desconfiada los detuvo.
_Stolls, ¿Qué hacen? – dijo Katie, de la cabaña de Demeter.
_ Mira – dice Travis señalando en donde se encontraba Jason – parece que habrá una pelea.
_ Oh, quiero ver eso – dijo la chica mientras se le formaba una sonrisa.
_ Pues ven – dijo Connor al ver que la chica se encaminaba al lado contrario.
_Iré a buscar a unas amigas
_ Bueno, pero que no hagan ruido al ir – le dijo Travis, sabiendo que terminaría yendo todo el campamento.
_ Aja! – le dio como toda respuesta la chica.
_Hermano esto será genial – dijo Connor.
_Créeme, lo se – le dio como toda respuesta Travis, mientras levantaba su cámara.
_Percy! – el chico se sobresaltó, había terminado su clase de canoa y acababa de salir a la superficie luego de haber estado hablando con los animales submarinos. La voz era masculina, se dio vuelta y vio a Jake Manson, el hijo de Hefesto, llamándolo.
_ ¡Jake!, ¿Qué pasa amigo? – dijo el hijo de Poseidón alegre.
_ Acabo de enterarme que Jason peleara con Leo y Nico – parecía divertido e impaciente.
_ ¿Cómo? – pregunto Percy. Jason y Leo eran amigos. Y Nico no pelearía con ellos.
_ No lo sé, los Stoll los han vito y fueron a grabarlos, ninguno sabe que los están siguiendo. Me han avisado que Jason parecía muy molesto y estaba siguiéndolos.
Percy pensó que lo que estaba haciendo Jason parecía estúpido. Leo y Nico se habían hecho grandes amigos. Y parecía que Jason estaba celoso de ello. No pudo ocultar una sonrisa. Quería ver lo que ocurría, no se lo perdería por nada.
_ ¿En dónde es? – pregunto. Jake sonrió.
_Vamos, te enseñare.
_Oh, esto será bueno…
Nico estaba hablando con Leo mientras paseaban por el boque.
Ambos habían decido ir a cazar algunos monstruos para ejercitarse. Nico tenía su espada en la mano. Mientras que Leo tenía un martillo en la mano derecha y una bolsa con mentas en la izquierda.
_ ¿Quieres otra menta? – dijo el hijo de Hefesto
_ No, gracias – dijo Nico mirando hacia atrás.
_ ¿Qué miras?
_ Nada, es que siento que me están siguiendo – dijo el semidiós.
Desde que empezaron a caminar, el chico sentía unos ojos que lo seguían. No sabía cómo explicarlo, tal vez se estaba volviendo paranoico. Empezó a cuestionárselo hasta que escucho a Leo.
_ ¿Tú también? – Sonaba preocupado – tal vez haya algún monstruo siguiéndonos.
Justo en ese momento sonó un Crack detrás de ellos y detrás de los arboles salió un chico rubio con ojos celestes.
_ ¿Jason? – pregunto el hijo de Hades extrañado.
_Wow, ustedes sí que caminan - dijo el hijo de Júpiter sacándose el sudor de la frente.
_ ¿Nos estabas espiando? – dijo Leo indignado. Jason parecía avergonzado.
_ ¿Qué? No, yo… – parecía querer defenderse – No me mires así Leo. Yo solo… ¡Yo solo quería que me digan la verdad!
Los tres chicos estaban tan concentrados en mirarse que no se dieron cuenta de que detrás de ellos empezaba a aparecer gente. En tan solo unos minutos de silencio, el bosque se llenó de semidioses. La mitad del campamento estaba alrededor de Jason Leo y Nico. Claro que ninguno se dio cuenta.
_ ¿La verdad? – Dijo el hijo de Hades en un tono frio y corto – ¿De qué rayos hablas?
_ Tú ya sabes – respondió el romano – y creo que Leo también.
_ ¿A qué te refieres?- pregunto fastidiado Leo. No podía creer que Jason los haya estado espiando, ¿Que si hablaba de Calipso? No podía creer que su amigo fuera tan metiche.
_ Ustedes dos están saliendo! – grito Jason fuera de sí.
_ ¿QUEEE? – dijo Leo.
_En nombre de Zeus ¿DE QUE ESTAS HABLANDO JASON?
Todos los campistas estaban impactados. ¿Nico y Leo? ¿Saliendo? ¿Cómo narices se le había ocurrido eso a Jason? Percy estaba con una cara entre la sorpresa y el enojo. Piper se veía sorprendida y algo avergonzada por la actitud de su novio. Annabeth era la única que no parecía escandalizada, como si eso siempre hubiera sido una posibilidad. La cabaña de afrodita parecía emocionada y sorprendida, a la vez que avergonzada por no haberlo sospechado.
_ Bueno – dijo el romano dudando – yo ya sé que eres gay Nico, y Leo también – dioses que Leo lo sepa, se dijo para sus adentros. Pero continuo – Ahora sé que están todo el día y la noche juntos y Leo siempre está de buen humor. Yo solo uní los cabos.
_ Oh entiendo – dijo el hijo de Hefesto enojado fingiendo comprensión – Pero te falto contar con el hecho de que: A no soy gay y B estoy enamorado de Calipso.
Esa simple frase hizo que todo quede en silencio. Ni las ninfas se animaban a hablar. Leo no había negado el hecho de que Nico era Gay y había confesado que estaba enamorado de Calipso.
_Ca-calipso? – dijo Jason confundido.
_ Si Calipso menso, la hija del titán Atlas, caí en su isla y le prometí por la laguna estigia que volvería. En eso utilizare mi deseo. Nico me ha estado ayudando. Y si él es gay, ¿algún problema? Podemos ser amigos igualmente – Leo estaba enojadísimo. Pero nada se comparaba con la cara de Nico. Daba miedo.
_Jason, no sé qué es lo que puede procesar tu pequeña mente – dijo con un tono frio - pero yo y Leo somos amigos. El hecho de que haya tenido un estúpido enamoramiento con… - había estado evitando decir su nombre – con aquel mestizo, no significa que me valla a gustar cualquier persona que se cruce en mi camino.
_ ¿Qué rayos pensabas Jason? – dijo Leo con indignación. El hijo de Júpiter parecía avergonzado y confundido.
_ Yo, ¡yo solo estaba celoso! ¿Sí?, estuve un maldito mes intentando hacer que me digas que te paso en esos días de fuera y no logre ni siquiera hacerte admitir que algo paso – Dijo – y en un día Nico y tú se hacen mejores amigos y se cuentan todo. Sentí envidia. ¿Por qué no habías decidido contármelo?
_ No es que fuera de tu incumbencia – empezó Leo – pero, es que me sentía solo. Todos estaban increíblemente felices con sus novias y yo maldecía a Afordita. Cuando hable con Nico, solo sentí que era lo correcto, el sabía lo que era sufrir por amor, él lo sabe.
Todos se callaron. Jason miraba el suelo, Leo el cielo y Nico hacia los costados, como si sintiera que alguien más estaba allí.
_Yo… Lo siento – dijo por fin el romano – no debí haberlos espiado, ni haberme metido en esto, y lamento haber sospechado Nico.
El hijo de Hades lo miro con sus ojos marrones y luego bajo la vista.
_Está bien – le respondió.
_Si – dijo Leo – solo no le cuentes nada de esto a los demás.
_ Oh créeme, no dejare que se enteren de la escena que acabamos de hacer – dijo Jason.
_ Si – dijo Nico sonriendo – que Piper no se entere de lo celoso que eres Jason.
_ Nunca – dijo el semidiós.
_ ¿Quieren volver? – Dijo Leo – ya tengo hambre.
_ Si luego, si quieres claro, me puedes contar de Calipso.
_Claro que si – dijo el hijo de Hefesto.
Nico se dio vuelta rápidamente. Camino unos metros a la redonda. Se escuchó el sonido de unas chicas hablando.
_ Hay ¡me empujaste! – se escuchó decir a una campista.
_ Mis uñas – dijo otra vos femenina
_Cállense – les susurro una voz que solo podía pertenecer a un mestizo.
_ ¿Percy? – dijo Nico incrédulo.
Hubo un silencio mortal.
_Estoy a punto de llamar a unos guerreros esqueleto, cualquiera que esté a 10 metros a la redonda deberá acercarse o morirá – dijo Nico con la voz seca. Un minuto después más de la mitad del campamento apareció. Todos lucían avergonzados. Los Stoll sostenían una cámara escondida, Percy miraba al suelo, Piper miraba a su novio incrédula, los de la cabaña 10 (Afrodita, duh) lo miraban esperanzados. Entonces el chico miro al costado y vio a Leo, tan pálido como podía estar mirando a todo el mundo horrorizado. Muchas de las miradas estaban fijas en el mestizo. Y al constado estaba Jason, todo rojo mirando a sus alrededores, como esperando estar ilusionando.
Nico no lo podía creer. Los habían seguido. Todos habían escuchado. Se sentía un estúpido, un fenómeno al que todos le tenían pena. Mira a un costado y se dio cuenta de que hasta Clarisse lo miraba con pena. Todos lo miraban como si estuvieran esperando a que el chico explote y mate a todos. Pero cuando hablo, lo hizo con serenidad.
_ ¿Leo? – Lo llamo, el hijo de Hefesto se dio vuelta para verlo – ¿Estás listo para el viaje a la isla? – el chico asintió como si no hubiera mañana, era obvio que tenía tantas ganas de desaparecer como él.
_ Espera – los interrumpió Annabeth. Los demás la miaban como si ella estuviera loca – ¿A dónde irán?
_ ¿Qué no escuchaste de lo que hablábamos cuando nos espiaron? – pregunto Nico. La hija de Atenea se sonrojo, pero asintió – Entonces ya lo sabes, iremos a Ogiagia a buscar a Calipso. Yo ayudare a Leo. Teníamos planeado hacerlo al final de la semana, pero creo que es un momento oportuno – finalizo el chico.
Luego de un silencio Leo se fue al lado de Nico. Se tomaron las manos y desaparecieron tras las sombras. Dejando a todo el campamento con una cara que, de no haber estado en un momento tan serio, hubiera sido para matarse de la risa.
_ Bueno – dijo Hazel claramente enojada – creo que tú – señalo a Jason – nos debes unas explicaciones.
Todos miraron al hijo de Júpiter como si fuera hombre muerto. Los hijos de Hefesto estaban ofendidos porque nadie había impedido que su hermano se vaya, los de afrodita, incluyendo a Piper, porque Jason no había dicho nada de lo de Nico. Percy y Frank parecían impactados, como si todavía estuvieran procesando lo que había ocurrido. Pero la mirada de Hazel, oh esa era definitivamente la peor.
_ Como, ¿Cómo es que no pensabas contarnos nada? – Empezó la hija de Plutón – ¿Qué rayos paso aquí? ¿Por qué los seguiste?, ¿No ibas a impedir que se vayan? Y lo más importante – dijo la semidiosa romana - En nombre de Jupiter, ¿qué significa gay?
Todos la miraron incrédulos.
_ ¿Qué? – se defendió la chica. Frank se acercó y le explico el significado. - ¿QUEE? – exclamo la hija de Plutón escandalizada – Oh, ahora tiene más sentido – dijo.
Todos la miraron extrañados. Annabeth se dio la frente con la palma de la mano.
_ Que los dioses me ayuden – dijo la hija de la sabiduría.
_ Como si alguna vez lo hicieran – le replico Percy. Todos concordaron tristemente.
¡Holas Dolas Molas! Okno. Quería decirles, yo apoyo 100% a Caleo, así que no habrá Nileo por aquí. No sé con qué frecuencia se suelen subir los capítulos, pero me quiero apresurar para terminar esta historia antes de que salga la sangre del olimpo, así que la actualizare con frecuencia.
Dejen reviews! Y nos olemos luego.
Pd: ¿Tienen ideas de los deseos de los demás?
Pd2: Pip pip da doodly do!
