Los personajes de Dragon Ball Z no me pertenecen. Son obra y creación de Akira Toriyama.
Los personajes de Avatar: la leyenda de Aang no me pertenecen. Son creación de Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko. La serie fue producida por Nickelodeon.
13. Unas Cortas Vacaciones
"Bien Trunks, sólo quédate allí de pie. No te preocupes, en tan sólo unos minutos recuperarás por completo la movilidad de tu brazo" le decía Ty Lee quien intentaba mostrarle su habilidad en el bloqueo de chi. Ambos iban a comenzar una rutina de entrenamiento dentro de la cámara de gravedad, pero sólo con 3G, para que así la acróbata fuese adaptándose poco a poco al peso extra.
Acto seguido, propinó un veloz golpe con la yema de sus dedos en un punto específico del brazo del Saiyajin, un poco por debajo del Hombro. Pero no pasó nada. La cara de asombro de Ty Lee era un poema, cuando comprobó como el chico aún podía mover el brazo y los dedos con total normalidad.
"Umm… quizás no golpeaste en donde debías. Tal vez si lo hicieras un poco más abajo…"
"¡No! ¡Estoy completamente segura que lo hice bien! ¡No soy una novata, llevo años en esta disciplina! Déjame intentarlo otra vez"
En tan sólo un segundo, recibió 4 golpes precisos en diferentes puntos del mismo brazo, ya que la acróbata intentaba asegurar un bloqueo de chi absoluto de la extremidad, pero esta vez, el efecto duraría horas. Nuevamente, Trunks podía mover su brazo sin ninguna dificultad, sin cambio alguno.
"No lo entiendo… se supone que no deberías mover ni siquiera un dedo. Te aseguro que es la primera vez que me sucede. Soy una experta en el conocimiento del cuerpo humano y sus puntos de presión, la única explicación es que…"
"¿Qué no soy humano completamente?"
"Exacto, tal vez lo Saiyajin tienen una anatomía diferente. Quizás tus puntos de presión se ubican en otra parte"
"No conozco nada sobre los puntos de presión, pero los Saiyajin tenemos una anatomía muy similar a los seres humanos. Tal vez haya otra explicación para esto…"
"¿Cómo cual? Porque enserio te golpeé en los puntos correctos, no puedo equivocarme en ello"
"Bueno, dijiste que tus golpes pueden bloquear el flujo de chi. En mí caso, la cantidad de chi o ki que poseo es muy alta. Tal vez no te des cuenta de ello, pero yo puedo percibir el ki de los seres vivos y créeme que sé que tan alto es el mío, aún en este estado de reposo. Imagino que mi flujo de ki es más grande, de manera que tus golpes no lo bloquean lo suficiente. Es como intentar detener el flujo de un rio con lo mismo que bloquearías un pequeño riachuelo. Es insuficiente"
"¿Y cómo estás tan seguro de ello? Quizás tus puntos de presión se ubican en otro lugar" insistía Ty Lee, pues le parecía una exageración que el joven guerrero tuviera un flujo tan alto de energía.
"No digo que estés en lo incorrecto. Puede que tenga algunos puntos diferentes a los seres humanos" comentó Trunks, quien no quería quitarle toda la razón a Ty Lee "Pero es lo que creo, porque después de tus golpes, sentí un hormigueo muy leve en el brazo que duró tal vez un par de segundos"
"¡Eso significa que sí logré bloquear una pequeña parte de tu flujo de chi, aunque sólo fuera por unos instantes!" exclamó más entusiasmada, al darse cuenta que después de todo, su técnica no tenía nada de malo "¡Si te golpeo muchas veces, tal vez logre paralizarte correctamente!"
"¡Exacto, pero no creo que sea necesario!" interrumpió rápidamente el chico, levantado sus dos manos en señal de protección y un poco asustado, cuando vio que Ty Lee tomaba su postura para golpearle nuevamente "Recuerda que debemos entrenar y necesito mi brazo. Además, el efecto no duraría demasiado. Mi ki se desbloquearía rápidamente de nuevo. Recuerda la explicación que te di"
"Cierto, no tiene caso" respondió un poco desilusionada. Pero luego su expresión cambió por una sonrisa pícara y una mirada un tanto escrutadora "Dime Trunks… ¿Realmente los Saiyajin son totalmente iguales en apariencia a los seres humanos?"
"¿A-a que te r-refieres?" preguntó un tanto nervioso ante el repentino cuestionamiento de su amiga.
"Digamos que… no lo sé… tienes alguna parte de tú cuerpo diferente y te dé pena decírmelo… o algo por el estilo" continuó con su sonrisa pícara, mirándolo de pies a cabeza.
"Bueno, no que yo sepa, a menos que…" dijo recordando algo que le había dicho su madre hace muchos años, pero no sabía si debía contárselo a ella.
"Anda dime ¡Por favor! Me has contado muchas cosas sobre ti ¡Una tontería como esa no podría impresionarme, te lo aseguro!" exclamó tomándolo por los hombros y agitándolo repetidamente de atrás hacia delante. Trunks aprendió que cuando ella hacía esto, es porque realmente le suplicaba algo. Suspirando en resignación, comenzó a explicarle.
"Verás, sí existe una diferencia importante entre la anatomía de un Saiyajin y un ser humano. Los Saiyajin nacemos con una cola idéntica a la de un mono, pero nunca pude verla porque mi madre dijo que apenas nací, me la cortaron"
"¿Una cola de mono? JAJAJA vaya, ahora sí me impresionaste" decía Ty Lee sin dejar de reírse. La aseveración del Saiyajin le causó muchísima gracia, pero tuvo que parar su ataque de risa al poco tiempo, cuando notó que la gravedad aumentada le agotaba más de prisa, tomando una pausa obligatoria para poder respirar.
"¿Ves? Por eso no quería decírtelo"
"Vamos, no seas tonto Trunks, eso a mí no me importa en lo absoluto. Aún si la tuvieras, me parecerías muy lindo, no cambiaría mi visión de ti ni un poco, te lo aseguro. Es sólo que… una cola de mono… no me lo esperaba"
"Sí, mi madre me contó que cuando nací, me la quitaron por tratarse de algo inútil. La cola es el punto débil de los Saiyajin. Si alguien la toma con fuerza, de inmediato nuestros poderes desaparecen. Por eso, ella pensó que lo mejor sería quitármela"
Él sabía que tarde o temprano, la joven acróbata le preguntaría por qué le quitaron la cola, pero él se adelantó a su pregunto y se lo explicó de esa manera. Por supuesto, no quiso contarle nada sobre la transformación de Ozaru al ver la luna llena. Eso sí sería demasiado descabellado, además que no lo vio como algo necesario.
La explicación del joven Saiyajin, le dio a Ty Lee una idea que le produjo una enorme sonrisa en su rostro "Oye Trunks ¿Podrías darte la vuelta? Es sólo que se me ocurrió algo que me gustaría intentar…"
"E-está bien… no veo el problema" dijo un tanto inseguro dándose la vuelta.
"Bien, aquí voy" le dijo al tiempo que le propinaba un certero golpe con la punta de sus dedos a nivel de la base la columna, en lo más bajo de la región lumbar. De pronto, Trunks sintió un fuerte corrientazo que recorrió todo su cuerpo, de pies a cabeza, mientras que comenzaba a sentir como las fuerzas abandonaban repentinamente su ser.
Sin poder sostenerse sobre sus propias piernas, que ahora se sentían débiles, el chico se desplomó estrepitosamente sobre el suelo de la cámara de gravedad. "¿Qué fue lo que hiciste?" le preguntó con los ojos abiertos como platos por la sorpresa.
"Yo sólo te golpeé donde imaginé que podría haber estado tu cola. Me dijiste que si alguien la tomaba con fuerza, perderías tus poderes de inmediato. Pensé que al golpearte allí, podría activar tu punto débil de alguna forma, como si fuera un punto de presión o algo parecido" le explicó la chica entre risas, mientras se agachaba e intentaba ayudar al Saiyajin a ponerse nuevamente de pie, pero sin éxito, pues estaba muy pesado.
"Tranquila, creo que yo puedo solo. En estos momentos, debo pesar mucho para ti con la gravedad aumentada" le dijo mientras volvía a ponerse de pie, tambaleante y con cierta dificultad. Pero al cabo de un par de minutos sintió como sus fuerzas regresaban totalmente.
"Ahora deberíamos hacer unos estiramientos antes de practicar tus técnicas de combate" le dijo quitándose la chaqueta, con lo cual los dos comenzaron a calentar.
La sesión de entrenamiento duraba unas 2 horas completas. Ty Lee nunca había entrenado tan duro en toda su vida, sin mencionar que Trunks era un maestro exigente. No obstante, él le enseñaba muchas técnicas de combate nuevas, sin mencionar que la gravedad de la cámara, ayudaba a la chica a aumentar su velocidad y fuerza poco a poco. En sólo 6 días, la acróbata ya lograba entrenar a 6G sin problemas ni dificultad alguna, lo cual impresionó al Saiyajin de sobremanera. En definitiva, Ty Lee aprendía rápido y sus progresos eran enormes, lo cual sumado a su actitud entusiasta, la hacía mejorar a pasos agigantados.
Después de que almorzaban juntos y descansaban un rato, ella se iba al circo a ensayar sus rutinas, mientras Trunks seguía con su arduo entrenamiento de 4 horas, bajo gravedades de hasta 500G en algunas ocasiones. Él también comenzaba a notar ciertos progresos en su estado físico. Luego de un merecido baño en el rio, se dirigía al circo para observar las presentaciones de Ty Lee.
Gracias al entrenamiento recibido en los últimos días, ella se movía con mayor agilidad que antes, por lo que añadió nuevos e impresionantes trucos a sus rutinas, que se volvieron las más famosas y aclamadas, al punto que llamaban la atención de cientos de espectadores que venían de todas partes sólo para ver a la célebre acróbata. Incluso Trunks se admiraba de las hazañas de la chica, cuyas maniobras, velocidad, saltos y habilidades se habían vuelto sobre humanas.
Luego de todo ese largo día, llegaba el momento más esperado por ambos, en donde podían hacer juntos lo que ellos quisieran. Gracias a la capacidad de volar de Trunks, juntos podían viajar a diferentes pueblos y ciudades en una misma noche, aprovechando de pasar el rato entreteniéndose y comiendo en diferentes lugares.
Una noche, pasaron por una región que nunca antes habían visitado "Oye, porque no bajamos y vemos que hay por allá" dijo Ty Lee señalando bajo ellos una especie de gran taberna, dentro de la cual se escuchaba un enorme alboroto.
Lentamente, Trunks descendió con ella en sus brazos, para luego colocarla gentilmente en el suelo. Ya estaba más que acostumbrado a que la joven acróbata fuera quien decidía el rumbo a tomar y qué lugar frecuentar.
"No sé si sea buena idea" mencionó al momento en que un pobre sujeto era arrojado violentamente desde adentro, rompiendo una de las ventanas, como si tuviera lugar una fuerte pelea allí dentro "No parece que sea un lugar muy agradable" dijo al ver la apariencia de un par de tipos cerca de la entrada, que se los quedaron mirando de forma poco amigable, mientras ambos ingresaban a la taberna.
Por dentro, el lugar estaba abarrotado de gran cantidad de hombres bebiendo, jugando cartas, apostando e incluso peleando, todo acompañado de mucho alboroto. Pero la mayoría de ellos, se encontraban reunidos en círculo, gritando salvajemente en torno a una mesa en el centro del local.
"Veamos que hay por allá. Debe ser muy emocionante como para llamar la atención de tanta gente" dijo la joven acróbata arrastrando como de costumbre a Trunks.
"Oye Ty Lee, en serio creo que lo mejor es retirarnos, aquí sólo tendremos problemas" pero como supuso, ella no le hacía caso y seguía tirando de él en dirección al barullo.
Cuando estuvieron más cerca, se dieron cuenta del motivo de tal relajo. Era una competencia de pulso entre un hombre muy musculoso y una chica joven vestida totalmente de negro, con un tatuaje rojo de una serpiente enrollada en cada hombro.
Para su sorpresa, la chica era exageradamente fuerte y estaba jugando con aquel enorme sujeto como si nada, el cual luchaba con todas sus fuerzas por derrotarla, pero sin lograr moverla ni un centímetro.
"Bien, terminemos con esto de una vez" dijo la chica cuando, en un abrir y cerrar de ojos, golpeó con fuerza el brazo de su oponente contra la mesa, derrotándolo con insultante facilidad. Acto seguido, la multitud entera clamaba a la vencedora.
"¡Eso es June!" "¡Eres la mejor!" "¡Nadie puede derrotarte!" vociferaba a todo pulmón la multitud, mientras arrojaban una enorme cantidad de monedas a la chica, quien las amontonaba gustosamente con una gran sonrisa.
"¡Escuchen todos! ¡La siguiente ronda de tragos va por mi cuenta!" dijo la caza recompensas, lo que provocó que todos los presentes gritaran enloquecidos como animales, con mucha más fuerza que antes.
"¿Escuchaste eso Trunks? ¡Esa chica tan simpática nos invitó un trago! ¡Y eso que ni siquiera la conocemos! ¡Las personas de este lugar sí que son agradables!" chillaba emocionada ante la mirada estupefacta del Saiyajin.
"Ehhh… verás Ty Lee… como te lo explico… eso no significa nada. Este ambiente no es para ti, debemos irnos antes de que…" pero no pudo terminar la frase cuando fue interrumpido.
"¿Todavía queda algún idiota por aquí que piensa que puede vencerme? ¡Vamos! ¡De un paso al frente si se atreve!"
-Ohhh, no puede ser… ¿Por qué a mí?...- pensó con fastidio Trunks, golpeándose la frente con la palma de su mano, pues sabía exactamente lo que iba a pasar justo ahora.
"¡Sí! ¡Heeey, Yujuuu, por aquí! ¡Él se atreve! ¡Él se atreve a desafiarla!" gritaba cierta personita agitando los brazos sobre su cabeza. La taberna enmudeció ipso facto. Todos voltearon al mismo tiempo y posaban sus ojos en la joven pareja. Ty Lee estaba con los ojos cerrados, sonriendo emocionada y saludando, mientras Trunks cubría su rostro con una mano.
"Así que este chico piensa que puede conmigo, June, la caza recompensas más fuerte del Reino Tierra. Pues no digas más. ¡Ven y pasa al frente, mocoso!"
"Lo siento señorita, pero verá, nosotros sólo pasábamos por aquí. Ella no quiso decir eso y…"
"¡Te equivocas Trunks, sí quise decirlo! ¡Vamos hazlo, se que eres muy fuerte! ¡Tú puedes!"
-AAARRGG sabía que algo así pasaría… Ty Lee nunca me ayuda mucho…-
"Vamos chico, no seas cobarde, no te haré daño. Sólo necesito que apuestes algo. ¿Cuánto dinero llevas contigo?"
Viendo que no tenía salida, Trunks arrojó la pequeña bolsa que ganó en el concurso de comida, a la cual le quedaban nada más que 5 monedas de plata. Luego, June procedió a vaciarla sobre la mesa, dibujando en su rostro una expresión de decepción.
"Vaya, se nota que eres un poco tacaño. Mejor sigue mi consejo: si quieres conservar a tu novia, deberías salir con más dinero para sacarla a pasear como se debe. No todos los días consigues a una chica así de bonita. A las mujeres nos gustan los hombres con dinero… aunque contigo podría hacerse una excepción" dijo mirándolo coquetamente de pies a cabeza, lo cual despertó celos en Ty Lee y la hizo molestar de sobremanera.
"¡No te quedes ahí parado Trunks, haz algo! ¡Demuéstrale que puedes ganar y llévate el dinero! ¡Sácame a pasear como ella dice, para que aprenda la lección!" gritó la chica bastante molesta, agitando con mucho ímpetu al Saiyajin, cosa que lo dejó atónito y boquiabierto. Nunca antes la había visto así.
"¿D-desde cuando te importa tanto el d-dinero?"
"¡No me importa el dinero, pero a ella sí! ¡Así que déjala sin una moneda de cobre!"
"Calma niña, no tienes por qué molestarte. Tu novio ni siquiera es de mi tipo, puedes estar tranquila. Aunque admito que me gustan mucho los chicos que saben usar una buena espada…" dijo la caza recompensas en tono pícaro y mirada bastante seductora.
"¡Se acabó!" gritó Ty Lee dando un paso al frente y golpeando la mesa. "¡Yo misma seré quien te venza!"
"Vaya, eso está mucho mejor. La niña decidió salir a defender a su novio cobarde JAJAJAJA" carcajeó con fuerza al igual que todos los presentes en la taberna.
"No es ningún cobarde, es sólo que no vale la pena que te enfrente. Te derrotaría muy fácil, así que yo misma puedo hacerlo" la desafió la acróbata tomando asiento frente a ella.
"¡OOOOOOOOOOH!" se escuchó por parte de todo el público. Ahora sí, la taberna entera estaba con la atención puesta sobre ellas, rodeando la pequeña mesa más de cerca que nunca y sacando sus bolsas de dinero para comenzar a hacer las apuestas. Por su parte, Trunks se había quedado fuera del círculo y estaba casi pegado a la pared, en blanco, con una gruesa gota de sudor cayendo detrás de su cabeza.
"Si así lo quieres no tengo ningún problema" dijo tomando la mano de Ty Lee. Ambas se miraban fijamente. De sus ojos saltaban chispas y la rivalidad era casi tangible en el ambiente. Un hombre se acercó para tomar las manos de ambas y dictar el inicio del duelo.
"¡COMIENCEN!"
De inmediato, la acróbata comenzó a empujar el brazo de June con fuerza, lo que causó que los ojos de la caza recompensas se abrieran de sorpresa, pues no esperaba que la chica de apariencia infantil tuviera tanto poder.
El inesperado comienzo hizo que June casi tocara la mesa, pero ella también comenzó a aplicar bastante fuerza, toda la que pudo, al punto que logró emparejar nuevamente la partida. Sin embargo, no lograba salir de su asombro, pues por más que empujaba, no lograba mover el brazo de Ty Lee más allá del centro de la mesa. Estaban empatadas.
La taberna estaba en absoluto silencio. Todos tenían los ojos completamente desorbitados y la boca abierta de par en par. Nadie jamás había hecho que June tuviera que esforzarse de esa manera. Pero pronto, saliendo de su estado de shock, la multitud comenzó a gritar totalmente enloquecida, tan ferozmente que casi arrojaban espuma por la boca. El espectáculo era único y el alboroto monumental.
-¿Quién se supone que es esta chica? Ni siquiera los hombres más fuertes venidos de todos los rincones del Reino Tierra me han obligado a usar tanta fuerza como ahora. En serio lo estoy intentando, pero no logro moverla ni un poco-
Por su parte, Ty Lee también estaba dándolo todo de sí, mostrando una mueca de dientes apretados y sudando ante el bárbaro esfuerzo. Ninguna de las dos cedía terreno. La mesa de madera temblaba por la enorme fuerza que se ejercía sobre ella, amenazando con romperse en cualquier momento.
Pasaron 10 minutos completos y la situación seguía igual, pero lejos de aburrirse, la concurrencia gritaba y animaba cada vez más y más, al punto que el escándalo atrajo a otros comerciantes y viajeros que atracaban en el puerto de la zona.
Todo continuó igual, hasta que lentamente, June empezó a dominar a Ty Lee, bajando su brazo poco a poco hacía la mesa. La caza recompensas sudaba como si estuviera en un sauna y se encontraba sumamente agitada, pero empezó a esbozar una sonrisa de satisfacción al ver que la joven acróbata perdía más energía que ella.
"Veo… que te estás… agotando… más rápido que yo, niña"
"No creas… que me rendiré… ahora, bruja"
"No podrás… vencerme. Cuando te derrote… perderás hasta a tu novio. Él vendrá… detrás de mí… y conocerá lo que es… una mujer de verdad"
Como si algo hubiese hecho corto circuito en su cerebro, Ty Lee apretó los dientes con furia y entrecerró sus ojos, dirigiendo una mirada asesina a su oponente. Una gran vena se marcó en su frente y pudo jurar que, por unos instantes, su aura se tornó roja y violenta.
"Deja… en paz… ¡A MI NOVIO!" gritó totalmente fuera de sí, sacando una nueva oleada de fuerza de quien sabe dónde y empujando el brazo de June velozmente contra la mesa.
¡BAAAAAAAM!
Se escuchó por todo el lugar cuando la pobre mesa de madera, incapaz de soportar tanto derroche de poder por más tiempo, quedaba totalmente destrozada, mientras ambas chicas caían estrepitosamente sobre el suelo de la sucia taberna.
Todos estaban completamente enmudecidos y en estado de shock. No podían creer lo que sus ojos veían. El silencio que reinó en el lugar era tal, que ni siquiera una mosca se oía revolotear. Hasta el joven Saiyajin estaba anonadado con la actitud y fuerza que demostró Ty Lee. Poco a poco, ambas chicas comenzaron a ponerse de pie al tiempo que sacudían el polvo de su ropa, sin dejar de recibir la atónita mirada de todos los presentes.
"¡Escuchen todos! ¡La siguiente ronda de tragos va por mi cuenta!" gritó Ty Lee con fuerza y energía, alzando sus brazos, pensado que era la costumbre del ganador.
Todos continuaron en silencio por unos cuantos segundos, hasta que la aseveración de la chica acróbata pareció sacarlos de su estupefacción.
"¡AAAAAAARRRGGGG!" se escuchó esa noche como en ninguna otra, a través de todo el establecimiento de mala muerte y sus cercanías, la más grande algarabía que jamás se había escuchado.
Llegó nuevamente el lunes, por lo que era día libre para los artistas del circo. Las últimas presentaciones de Ty Lee habían atraído a tanto público, que las ganancias subieron considerablemente e incluso, el encargado le dio a la chica un merecido aumento de salario. La famosa acróbata quiso aprovechar el buen momento y pedirle al dueño en persona un adelanto de al menos 4 días de sus vacaciones.
Después de dudarlo por unos cuantos minutos (aparte de la insistencia y súplica de Ty Lee), decidió conceder la petición de la chica. Ella lo hizo por una simple razón: quería aprovechar cuanto antes la paga de su semana y el dinero conseguido la noche anterior en la taberna para hacer un pequeño viaje con Trunks.
"¡Nos vamos a Ba Sing Se!" exclamó entusiasmada tomando las manos de Trunks y saltando de alegría como una niña pequeña.
"¿Ba Sing Se? ¿Dónde queda eso? ¿Y por qué vamos allá?"
¡Ba Sing Se es la capital del Reino Tierra y la ciudad más grande e importante del mundo entero! Siempre he querido visitarla, pues dicen que es un lugar grandioso. Queda justo aquí, al noreste del Reino Tierra" le dijo señalando en un pequeño mapa que tenía en su tienda, la gigantesca ciudad que se veía tan grande como un país entero.
"¡Vaya, sí que es una ciudad enorme! Pero nos tomará unas cuantas horas llegar volando. Debes tener un poco de paciencia ¿Cuánto tiempo te dieron de permiso?"
"Cuatro días, pero si nos vamos desde hoy lunes, serían casi cinco. Apenas son las 8 de la mañana. Si salimos ahora, tal vez lleguemos poco después del medio día, como a eso de las 2. Almorzamos y recorremos la ciudad cuanto queramos. Podemos volver el sábado en la mañana y llegaríamos mucho antes de la hora de la función. Sólo debo empacar mis cosas rápidamente. Si usamos tu capsula libre, podemos guardar todo y llevarlo con facilidad"
Trunks estaba realmente sorprendido por el cuidado con que Ty Lee había planeado todo. Cuando se lo proponía, la chica podía ser realmente meticulosa.
"Sí que pensaste muy bien en todo, me impresionas. Bueno, te espero fuera de la tienda. Iré a buscar algo para que desayunemos y cuando vuelva, avísame para usar la capsula y guardar tu equipaje"
Pasaron sólo 15 minutos cuando Trunks estaba nuevamente en la tienda, atónito con la cantidad de maletas que la chica había preparado "Pensé que saldríamos sólo por cinco días, no que nos íbamos a mudar"
"Bueno, es que tenía tanta ropa bonita que no sabía que llevar, así que la empaqué toda. Nunca se sabe, una chica siempre debe estar preparada para verse linda"
Con un leve suspiro, Trunks arrojó la capsula sobre las maletas, guardándola luego dentro de su estuche junto con las demás "Mejor desayunemos. Tenemos un largo viaje por delante"
Precisamente, cerca de las 2 de la tarde, ambos jóvenes se encontraban cerca de Ba Sing Se. Ty Lee estaba muy acostumbrada a la velocidad con la que el Saiyajin volaba con ella en brazos, así que calculó bastante bien el tiempo que les tomaría llegar. Los imponentes muros de la ciudad podían divisarse desde una gran distancia, pues eran exageradamente descomunales.
"¡Es increíble que exista algo así! ¡Jamás en mi vida vi una ciudad tan inmensa!" a pesar de provenir del futuro, no quedaba ninguna ciudad tan grande como Ba Sing Se. Los androides se habían encargado de destruir las capitales más importantes del mundo, mientras que otras más afortunadas, como la Capital del Oeste, sólo quedaban parcialmente en pie.
"Sí, es realmente increíble. Yo Tampoco la he visitado, nada más he escuchado historias. Por cierto Trunks, tenemos que pasar volando sobre los muros, pero a mayor altura para que nadie nos vea"
"¿Por qué? ¿Tendremos problemas para entrar con regularidad?"
"La verdad sí. Esta ciudad es la última gran resistencia del Reino Tierra contra la Nación del Fuego… aunque creo que todavía queda Omashu. En fin, la seguridad es enorme y tú ni si quiera cuentas con pasaporte. Además, yo soy ciudadana de la Nación del Fuego, aunque viva en una de las colonias. No me dejarían entrar jamás"
Trunks no se había dado cuenta de ello, pero pensándolo mejor, se percató que prácticamente estaba llevando a Ty Lee dentro de territorio enemigo "Ahora que me lo pregunto, tú eres de la Nación del Fuego, pero no pareces tener nada que ver con esta guerra ¿No?"
"Sí. Desde que escapé de casa, llevo una vida pacífica trabajando en el circo, alejada de todo ello. Mi padre es un noble de la Nación del Fuego, involucrado en la política, así que él sí tiene mucho que ver en algunos asuntos de la guerra, igual que el resto de mi familia y otras amigas" la chica se mantuvo en silencio unos instantes, como si recordase con nostalgia aquellos recuerdos lejanos de su infancia junto a Mai y Azula "Pero a mí no me importa nada de eso. Me parece que la guerra es inútil, al menos no la veo necesaria. Vivo perfectamente feliz sin estar metida en esos asuntos, mucho más ahora que te conocí…"
Al Saiyajin le parecía una completa estupidez la guerra de los 100 años. No podía entender como las personas malgastaban su tiempo en conflictos bélicos, sólo para demostrar la superioridad de su nación o dominar algún territorio ajeno. Sí supieran lo que les depararía el futuro, aunque fuera uno muy lejano, se arrepentirían de todas esas batallas e intentarían vivir sus vidas en paz, aprovechado de disfrutar lo más que puedan y guardando todo el sufrimiento para el inevitable destino que les aguardaría.
"Me alegra que pienses de esa manera. Déjame decirte que en el futuro, ninguna de las naciones actuales existirá, sólo países y ciudades comunes que no tendrán conflictos entre sí. La humanidad entera sufrirá en manos de los dos despiadados seres que te conté. Por ello, todos estarán unidos y tendrán como enemigo común a esos dos demonios, aunque nada puedan hacer. Las personas no estarán en guerra, pues tendrán un problema mucho mayor.
Ty Lee pensaba que él tenía toda la razón. A ella le dolía ver como la gente peleaba entre sí sin sentido alguno, sólo por dominio y poder, mientras que Trunks venía de un lugar donde lo que menos querían los seres humanos, era pelear y matarse entre sí, pues sufrían bajo un enemigo común. En esta época, estaba en manos de las personas terminar el conflicto y dejar atrás el sufrimiento. En la de Trunks, no les quedaba más remedio que esperar por algún milagro.
Tal vez Ty Lee no le daba mucha importancia a la guerra, pero ahora que conoció la historia del joven Saiyajin, se dio cuenta que era algo mucho más aborrecible de lo que hubiera imaginado. Incluso ella, quería que finalizara en algún momento.
"Listo, ya pasamos los muros. Ahora debemos descender, pero más adelante, para permanecer fuera de la vista de los guardias" dijo la joven acróbata, que ya estaba muy acostumbraba a viajar siempre en los brazos de Trunks, mientras le daba indicaciones sobre qué hacer y a donde ir.
Lo primero que sobrevolaron fue una inmensa región agraria dispuesta justo detrás del gran muro externo. Al poco tiempo, comenzaron a divisar las primeras casas y estructuras pertenecientes al sector bajo, ubicadas por detrás de un muro interno.
"Lo más seguro es aterrizar por aquí. Luego podemos ir a otros sectores de la ciudad caminando"
Haciendo caso a su indicación, el Saiyajin buscó alguna zona apartada y sin gente, de manera que no fueran vistos en su aterrizaje.
"Por cierto, desde que salimos he notado la ropa que llevas puesta ¿Por qué el repentino cambio de color?" preguntó señalando la indumentaria que llevaba Ty Lee. Lejos de sus habituales atuendos de color rojo, la chica usaba un vestido bastante largo, similar a una especie de túnica, verde en su totalidad y con algunos detalles amarillos en las mangas y el cuello.
"Es que estamos en una ciudad del Reino Tierra y éstos son colores típicos que la gente usa aquí. Siempre había querido ponerme este vestido, pero nunca veía la ocasión para usarlo. Lo tuve por mucho tiempo guardado en el armario, hasta hoy ¿Qué opinas? ¿Te gusta? ¿Me queda bien?"
"Sí, ya te dije que no importa lo que uses, para mí siempre te ves bonita" cayendo en cuenta del comentario hecho, el nervioso Saiyajin rápidamente desvió el tema "Ehh sí… bueno… ¿Qué vamos a hacer entonces?"
Con una gran sonrisa por su reciente declaración, Ty Lee explicó "Primero creo que deberíamos encontrar un lugar donde quedarnos y luego salimos a comer. Te conozco bien y sé que después de tantas horas volando debes tener hambre. Siempre te sucede"
Así, la joven pareja comenzó a caminar. Como usualmente hacía, Ty Lee se aferró al brazo de Trunks. Esto era algo a lo que el Saiyajin también se había acostumbrado.
Mientras tanto, en los mares del este, rumbo al territorio del Reino Tierra, un enorme navío de la Nación del Fuego surcaba con ímpetu el vasto océano. Este no era un barco cualquiera, pues en él viajaba una Procesión Real, es decir, maestros fuego imperiales a cargo del cuidado de la Familia Real.
En ese navío, viajaba nada más y nada menos que Azula, la Princesa de la Nación del Fuego, con una misión muy particular encargada directamente por su padre. Tenía que corregir los errores de su hermano Zuko y capturar al Avatar de una vez por todas.
Pero había un cambio de planes. Las asesoras de la Princesa Azula, las ancianas Lo y Li, le aconsejaron que viajar en un embarcación Real era poco prudente para su misión, así como la Procesión Real que la acompañaba.
"Tienen razón. Todo eso podría resultar demasiado obvio. Si quiero cazar a mi presa, debo ser más hábil y certera. Debo mantener el factor sorpresa" sonó la voz fría y despiadada de la malvada Princesa.
Azula era temida por todos en la Nación del Fuego. Era famosa por su crueldad y sadismo, de manera que nadie se atrevía a contradecir su palabra. Sus habilidades para la manipulación y el engaño eran incomparables, pero eso no era todo. También era una maestra fuego letal y sumamente peligrosa. Una vez que se proponía algo, no descansaba hasta conseguirlo, sin mencionar que siempre terminaba por conseguirlo. La Princesa nunca cometía errores. Jamás fallaba en sus objetivos. Azula era perfecta.
"Necesitaré un equipo de élite para lograr mi cometido. Y creo que sé exactamente a quienes voy a reclutar"
"¿Cuáles son sus órdenes, su excelencia?" preguntó con un poco de temor el capitán al que ella misma amenazó hacía un par de días de tirar por la borda, para que la fuerte marea se encargara de aplastarlo contra las rocas.
"Dirige nuestro curso hacia el Norte. Atravesaremos el Mar Mo Ce y luego haremos un pequeño viaje por tierra. Llegó la hora de visitar a una vieja amiga"
Espero les haya gustado. Quiero agradecer los comentarios de aquellas personas que les ha gustado la historia hasta el momento. Por esa razón, agradezco el hecho de que me lo dejen saber, me entusiasma. Después de todo, no es tan fácil escribir, porque toma su tiempo. Así que agradezco a cualquiera que le haya gustado mi trabajo.
Por supuesto, cualquier crítica, duda o recomendación también será bien recibida, no duden en dejármelo saber.
