Los personajes de Dragon Ball Z no me pertenecen. Son obra y creación de Akira Toriyama.

Los personajes de Avatar: la leyenda de Aang no me pertenecen. Son creación de Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko. La serie fue producida por Nickelodeon.

16. El Encuentro Final

"No creo que sea realmente ciega… digo, sólo debe ser parte de su personaje ¿Verdad?" preguntaba Katara, sin poder creer que la pequeña niña de cabellos negros que se encontraba de pie en el cuadrilátero, fuera en verdad la campeona actual del Estruendo Tierra.

"Pues, yo creo que sí lo es" dijo Aang sin apartar su vista de la chiquilla. No sabía exactamente por qué, pero de alguna manera, sentía como si ya la hubiera conocido antes.


-Que extraño… por alguna razón, estoy seguro que ella conoce exactamente mi posición, a pesar de ser ciega. ¿Será que sabe como detectar el ki?... No, no lo creo… debe ser algo más…- pensaba Trunks, mientras veía atentamente a la joven maestra no mayor de 12 años.

La Bandida Ciega permanecía muy quieta frente a él. Habitualmente, el carácter de la chica era seguro y confiado, incluso altanero hasta cierto punto, pero no ahora. Esta vez, su oponente era distinto.

Toph estaba muy extrañada con la situación. A pesar de su ceguera de nacimiento, ella podía "ver" (aunque de manera diferente), todo lo que estaba a su alrededor mediante la vibraciones de la tierra, las cuales percibía excepcionalmente bien a través de sus pies descalzos. Inclusive, era capaz de percibir el patrón respiratorio y cardíaco de las personas.

Precisamente, esto era lo que la tenía tan desconcertada. Quien quiera que fuese el joven frente a ella, era único y diferente. Su corazón funcionaba más lento que el de un ser humano normal, sin mencionar la potencia de cada uno de sus latidos.

Ella imaginó que un corazón tan descomunalmente fuerte como ese, dentro del pecho de una persona normal, podría terminar por hacerle estallar las arterias a cualquiera. Su respiración también era lenta y profunda, sin duda fuera de lo común.

Eso no era todo. Gracias a éste sentido sísmico que ella poseía, era capaz de construir una imagen física de su adversario, e incluso sentir parcialmente la dureza y solidez de algunos materiales a su alrededor. Todo ello le permitió darse cuenta que por alguna inexplicable razón, el cuerpo del Saiyajin era muchísimo más duro y denso que cualquier roca que jamás hubiera percibido.

-¿Quien se supone que es este chico? ¿Por qué su corazón late de esta manera tan inusual? ¿Y por qué su cuerpo es así?- pensaba al tiempo que dos mujeres asistentes le retiraban su larga capa color verde y el cinturón de campeona, para que así la pelea diera inicio –Es tan raro, que casi diría que no es un ser humano…-

El clamor del público fue interrumpido por el repentino anuncio de Xin Fu, "¡El ganador de este combate se llevará el título de campeón del Estruendo Tierra VI! ¡Además del premio en efectivo de 200 monedas de oro!"

-¿200 monedas de oro? ¡Con eso será mucho más que suficiente para pagar a June!- pensaba el Saiyajin más que satisfecho. Tan pronto como consiguiera el premio, trataría de buscar a la caza recompensas. Sólo esperaba que a la chica no se le ocurriera subir el precio demasiado.

"¡BIIINGGG!" Se escuchó la campana que anunciaba el inicio de la contienda final. Todos los espectadores estaban atentos hasta del más mínimo movimiento, totalmente despegados de sus asientos para no perder detalle alguno.

No era de extrañar. Después de todo, Trunks había sido capaz de derrotar a La Piedra y la reputación de La Bandida Ciega era reconocida más que de sobra. Sin duda, el enfrentamiento prometía ser único e irrepetible.

El público estaba en silencio, pues querían escuchar la acostumbrada serie de diálogos ridículos y clichés que precedían a cada pelea. Pero en esta ocasión, nada de eso ocurrió. Toph sabía que esta vez, su oponente no era un guerrero cualquiera. Por ello, no perdió su tiempo en estupideces y simplemente comenzó a atacar.

Dando un pequeño paso al frente y con un leve y delicado movimiento de su muñeca, la chica provocó que múltiples picos de piedra crecieran del suelo en dirección a Trunks, justo a un par de metros frente a él. El Saiyajin no esperaba el sorpresivo ataque, por lo que sólo se cubrió cruzando los dos brazos sobre su pecho.

Como si los duros picos de roca estuviesen hechos de vidrio, reventaron en pedazos al impactar contra los fuertes brazos del joven guerrero. Allí fue cuando Trunks se percató de que su adversario era mucho más hábil que La Piedra. El ataque de la chica realmente le sorprendió.

Con increíble velocidad, Toph arrojó una roca en dirección a su oponente, pero Trunks dio un pequeño salto a un lado con agilidad para esquivarla. Ese fue su error. Justo era lo que quería La Bandida Ciega.

Cuando los pies del Saiyajin apenas tocaron el suelo, ella hizo aparecer más picos de roca, mucho más grandes que los anteriores, sólo que en esta ocasión, los hizo crecer a espaldas Trunks. Ella buscó deliberadamente el movimiento de su adversario para que le fuera imposible esquivar su nuevo ataque.

¡BAAAAMMMM!

Retumbó con fuerzaen cada rincón de la cueva. Algunos dejaron escapar un leve suspiro, pues la técnica era lo suficientemente potente como para al menos, romper la columna de una persona normal. Pero Toph sabía que su adversario era de todo menos normal. Y precisamente, allí permanecía el Saiyajin de pie, con su codo levantado, justo el que usó para romper de un certero golpe los poderosos picos que a punto estuvieron de alcanzarle.

"No lo haces nada mal chico duro. Ahora veamos cómo te va cuando no puedas ver nada" dijo Toph en tono desafiante, brindándole una confiada y amplia sonrisa.

Sin más preámbulo, la chica adelantó hacia el frente sus dos brazos con mucha fuerza, mientras enterraba con bastante firmeza ambos pies en el duro suelo de cuadrilátero. Con ello, fue capaz de crear una gran avalancha de rocas y escombros que avanzaban en dirección a Saiyajin.

Trunks lo esquivó dando una gran voltereta hacia el frente, de manera que la avalancha pasó justo por debajo de él. Pero cuando cayó nuevamente en el suelo del cuadrilátero, se dio cuenta a que se refería La Bandida Ciega con su comentario. Todo estaba cubierto con una gigantesca nube de polvo, que hacía las veces de una espesa neblina e impedía absolutamente la visión.

-Esta niña es muy inteligente. Utilizó esa técnica para aprovechar su extraña capacidad de percepción, que no necesita de sus ojos. Por desgracia para ella, se exactamente donde se encuentra por su ki…-

El Saiyajin tenía razón. Pero para su mala suerte, las rocas no tenían ki, así que no podía percibirlas. Por eso, sus pensamientos se esfumaron de inmediato cuando una inmensa roca casi lo golpea, teniendo apenas tiempo de hacerla añicos con una patada lateral.

Apenas la rompió en mil pedazos, otra roca aún más grande y puntiaguda estaba a unos escasos 30 centímetros de él, amenazando con atravesarlo. Por supuesto, tal cosa no era posible, pero era lo que Toph estaba intentando. Al parecer, la pequeña maestra también podía modificar la forma de la tierra a su antojo y ahora, estaba atacando sin tregua con todo lo que podía, pues sabía de la resistencia física del Saiyajin.

Girando hacia un lado, Trunks observó con sorpresa como el filoso peñasco pasó rozando su rostro, cortando al menos un par de sus largos cabellos como si se tratase de una espada.

¡CRAAASSSHHH!

Crujió con un sonido sordo la enorme piedra, cuando se incrustó en las gradas inferiores que estaba vacías, para asombro de todos los espectadores. El público no era capaz de ver nada sobre el cuadrilátero, pero escuchaban con claridad las rocas rompiéndose y estallando unas tras otras, lo que era señal de la brutal contienda que allí se libraba.


Por su parte, Aang estaba maravillado por una cosa. La pequeña Bandida Ciega no sólo era muy habilidosa, sino que era justo el maestro tierra que estaba buscando, tal y como le Rey Bumi le recomendó.

Ella podía, de alguna manera, seguir luchando sin dificultad tras la espesa nube de polvo. La chica usaba sus sentidos y cuerpo entero para escuchar y sentir la tierra, no sólo para atacar directa y salvajemente como lo hacía La Piedra.

"¡Lo sabía! Ahora que lo pienso mejor, ella es la niña de mi visión en el pantano, estoy seguro de eso. Creo que se acabó mi búsqueda ¡Ella tiene que ser mi maestro tierra!"


-No puedo perder más tiempo. Admito que tiene grandes habilidades, pero esto tiene que terminar ya- Pensaba Trunks, mientras rompía de una patada circular las paredes de una especie de prisión de rocas que la chica hizo crecer del suelo justo a su alrededor, con el fin de dejarlo atrapado dentro.

Aprovechando la nube de polvo que no dejaba ver a los espectadores, el joven Saiyajin usó su descomunal velocidad para desaparecer de la nada, como si jamás hubiese estado allí.

No voló ni nada por el estilo. Sólo se movió a una velocidad hipersónica, para quedar justo detrás de La Bandida Ciega. Su velocidad fue tal, que se desplazó mucho más rápido que las vibraciones terrestres que provocaron sus veloces pies al correr. Por ello, la desprevenida Toph no pudo sentir nada, hasta que él la tomó por debajo de los brazos, como si fuera una niñita de 5 años.

La última vez que alguien la cargó así, fue su padre, cuando ella tan sólo era una bebé, lo que le dio mucha más rabia a la orgullosa maestro tierra.

Todo fue demasiado rápido para La Bandida Ciega. No pudo siquiera pensar claramente cuando ya había sido arrojada por los aires, justo fuera del cuadrilátero. Estaba volando sin control alguno, como una delicada muñeca de trapo, de manera similar a cuando Trunks arrojó a Katara en el Polo Norte.

La diferencia es que Toph se sentía mucho más indefensa, pues en medio del aire, no podía ver absolutamente nada. Todo terminó muy de prisa. Trunks fue cuidadoso de no arrojarla fuerte para evitar lastimarla, sin mencionar que lo hizo en dirección a alguien del público, para que no chocara estrepitosamente contra las gradas de piedra.

Todo lo que hizo, fue concentrarse en el ki más alto que pudo percibir en el lugar y lanzó a la pequeña en dirección a éste. Por su puesto, ese ki pertenecía a Aang y el Saiyajin fue capaz de identificarlo.

El público entero quedó completamente atónito, cuando vio a La Bandida Ciega salir disparada desde dentro de la nube de polvo, cayendo con velocidad sobre un desprevenido chico que estaba sentado en las gradas junto a sus dos amigos de la Tribu Agua.

Luego, Trunks abrió sus brazos y expulsó una ráfaga de aire con su ki, para disipar en un instante la nube de polvo que cubría todo el cuadrilátero. Así, el público pudo ver con claridad al joven Saiyajin de pie en medio de la arena de combate, que estaba destrozada y con escombros por doquier, producto de la feroz contienda.

El silencio era sepulcral. Nadie podía cree que el desconocido chico fue capaz de derrotar nada más y nada menos que a La Bandida Ciega.

"¡EL GANADOR Y NUEVO CAMPEÓN DEL ESTRUENDO TIERRA VI ES TRUNKS, EL SAIYAJIN!"

El anuncio de Xin Fu, pareció traerlos a todos de vuelta a la realidad, de manera que comenzaron a aclamar y vitorear al joven guerrero por la gran hazaña realizada.

Dos hermosas mujeres se acercaron a Trunks para colocarle el cinturón de campeón, pero él sólo lo tomó sin prestarle importancia y caminó directo hasta Xin Fu para reclamar su bolsa de monedas de oro.

"Puedes quedártelo" le dijo cuando le entregaba el cinturón con una mano, mientras le extendía la otra, esperando recibir el tan ansiado premio en metálico.

"¡No tan rápido! Debes esperar para ver si alguien del público se atreve a retarte por el título de campeón. En caso de perder, no podrás llevarte el dinero" contestó el anfitrión maestro tierra, retirando la bolsa fuera del alcance de Trunks.

"Por mí está bien. Anuncia el reto cuanto antes" contestó secamente.

"¡ALGUNO DE LOS PRESENTES SE ATREVE A DESAFIAR AL CAMPEÓN! ¡QUIEN LOGRE DERROTARLO, RECIBIRÁ ESTE ENORME SACO CON 200 MONEDAS DE ORO!"

Pero por supuesto, nadie respondió. Todos permanecieron en absoluto silencio. Cualquiera que fuese capaz de derrotar a La Bandida Ciega de esa manera, tenía que ser un guerrero sumamente poderoso, así que ni locos serían capaces de retar a Trunks.

"Como lo supuse" dijo el Saiyajin arrebatando finalmente la bolsa de manos de Xin Fu. Luego, dándose la vuelta, comenzó a marcharse.

"E-e-espera… n-no te vayas… todavía tienes…"

"A menos que tú seas quien quiera desafiarme" respondió el Saiyajin deteniéndose en el acto, mientras permanecía de espaldas. Tampoco hubo respuesta. Xin Fu permaneció paralizado, pues sabía muy bien que no podría vencerle.

Y así, el chico del futuro continuo su tranquila andanza fuera de la cueva, dispuesto a no tener que volver jamás a un lugar de mala muerte como lo era este.


"¡Wow! ¿Vieron eso? Definitivamente Trunks es sorprendente. Arrojó a La Bandida Ciega como si nada. ¿No te recuerda a alguien, Katara?" preguntó Sokka en tono burlón, tratando de provocar un poco a su hermana.

"¿Podrías callarte aunque sea sólo un instante?" respondió la chica un tanto irritada.

"No lo sé… no te veías tan molesta cuando te llevó en sus brazos ¿O me equivoco?"

Ahora, Katara estaba enrojecida de vergüenza, temblando levemente por los comentarios de su hermano que lograban sacarla de quicio. Pero ambos dejaron a un lado la tonta discusión, cuando la voz de la joven maestra tierra les recordó que estaba allí con ellos.

"Así que ustedes conocen a ese extraño chico… Entonces díganme ¿Qué clase de truco barato usó conmigo?" espetó furiosa, mientras cruzaba sus brazos en señal de indignación.

"Oye, en serio no sabemos a qué te refieres" le respondió Aang mientras se reincorporaba lentamente, intentando apartar el leve aturdimiento que le causó el aterrizaje de Toph sobre él.

"¡No me mientan! ¡Ese tipo simplemente apareció detrás de mí! ¡Puedo sentir cualquier vibración de la tierra con mis pies, pero él se esfumó de la nada y me lanzó fuera del ring! Claramente no es un maestro tierra…" continuaba gritándoles, aún demasiado molesta por saber que le ocultaban la verdad.

El equipo Avatar permaneció en silencio. Katara sabía a qué se refería la chica. Fue lo mismo que le pasó cuando Trunks apareció tras ella y la arrojó por los aires.

"Tampoco usó tierra control para romper las rocas que le arrojé, eso también puedo saberlo. No entiendo como un ser humano puede ser tan fuerte" continuó La Bandida Ciega. Ella se percató que los tres chicos le ocultaban algo, no sólo por el incómodo silencio que guardaban, sino por la reacción física que captó en la respiración y latidos cardíacos de los jóvenes.

"¡Bien, sino quieren decirme entonces me largo!" contestó con rudeza mientras se daba la vuelta, retirándose sumamente molesta del lugar.

"¡Espera, por favor! ¡Quiero hablar contigo!" intentó detenerla rápidamente Aang, viendo como su gran oportunidad se le escapaba de las manos "¡Estoy buscando un maestro tierra y creo que tú eres la persona que andaba buscando!"

Pero la obstinada chiquilla le ignoró por completo y desapareció a través de un gran agujero que creó en la pared de la cueva, cerrándolo detrás de sí.


Una vez que Trunks abandonó la gigantesca cueva, se sentó sobre una roca cerca de la entrada, para comenzar a contar el dinero. Quería asegurarse de que la bolsa contenía al menos 50 monedas de oro. Después de revisarla, vio que el dinero estaba completo, no había problema alguno.

"Que bien. Incluso tengo dinero de sobra para comer algo" dijo para sí mismo con agrado, imaginando al instante todo lo que podría comer esa noche.

Pensaba en volar inmediatamente hasta la taberna, pero se dio cuenta de lo tarde que era. Posiblemente, June estaría descansando o disfrutando de algunos tragos, así que imaginó que no tendría caso ir ahora. Mañana podría hacerlo con más calma, apenas se hiciera de noche.

Cuando se disponía a marcharse, se encontró con el pequeño equipo Avatar que salía de la cueva. No le causó sorpresa, pues fue capaz de sentir el ki de Aang cuando estuvo allí dentro.

Pronto, recordó aquel asunto importante que quería hablar con Aang desde hacía días, por lo que decidió acercarse a ellos.

"Hey ¿Cómo han estado? ¿Ya comieron algo?" les preguntó mostrándoles la bolsa de dinero que recién había ganado. Una enorme sonrisa se dibujó en el rostro de los 3 chicos.


Pasada media hora, los 4 se encontraban en un restaurante de Gaoling, disfrutando de la gastronomía y variada gama de platillos que ofrecía el Reino Tierra. Comían desde bocados de cangrejo y cerdo asado, hasta platillos vegetarianos que consumía principalmente Aang, como sopa de habichuelas y tofu.

"Nunca imaginé que los encontraría en un lugar como el Estruendo Tierra. No sabía que tenían esos gustos" les dijo Trunks en una de sus pocas pausas, para comenzar a devorar con avidez el pescado al vapor que tenía enfrente.

"No estábamos allí por el evento en sí" respondió Katara, al tiempo que se llevaba una cucharada de sopa de fideos a la boca "Es sólo que escuchamos que los mejores maestros tierra acudían al torneo y fuimos en busca de alguno que pudiera enseñar a Aang"

"¿Y tuvieron suerte?"

"No lo creo. Nada más me llamó la atención La Bandida Ciega" explico Aang con desilusión en su rostro "Pero no quiso aceptar mi petición. Simplemente me ignoró y se marchó de prisa"

"Deberían buscarla mañana. No pierden nada con insistirle un poco más. La verdad, me parece que de lejos es la mejor. Tenía un control de su ki mucho mayor que el resto de los otros sujetos. Además, podía sentir mi presencia de alguna manera sin necesidad de verme" les explico con rapidez lo mejor que pudo, pues no quería perder el tiempo en palabras que podía estar usando justo ahora para comer.

"Me pareció escuchar que se debía a su capacidad de sentir las vibraciones de la tierra o algo así" intervino Sokka sin poner mucha atención a la conversación. Estaba más concentrado en la comida que tenían enfrente. Desde hace tiempo, los chicos no comían así de bien "De todas formas ¿Qué hacías en un lugar como el Estruendo Tierra? ¿Aprovechando tus locas habilidades para conseguir un poco de dinero?"

"La verdad, sí fue por el dinero" respondió el Saiyajin visiblemente avergonzado por sus métodos "Jamás he peleado por un motivo tan bajo como un premio o algo parecido. Ese no es el objetivo de las artes marciales. Pero enserio, necesito el dinero y para mí, esta fue la manera más fácil de conseguirlo"

"¿Acaso tienes alguna deuda pendiente?" continuó el chico del Boomerang, intentado sacarle alguna información con su habitual tono de voz sarcástico.

"No. Necesito encontrar a una amiga que desapareció sin motivo alguno. Estoy algo preocupado por ella. El dinero es para pagar a una caza recompensas que puede ubicar a las personas a través de su olor, con la ayuda de un extraño animal ciego de olfato increíble"

El pequeño grupo de chicos casi se atragantó con su explicación. Ellos sabían a quien se refería exactamente Trunks, pues habían tenido un enfrentamiento en el pasado con June en la Abadía de las hermanas, cuando Zuko le pagó a la chica para ubicar al Avatar.

"¿Qué? ¿Dije algo malo?" preguntó el Saiyajin cuando vio el extraño comportamiento de sus amigos.

"Es sólo que tuvimos problemas con ella en el pasado" explicó Sokka una vez que volvió a retomar la compostura "Un príncipe psicópata de la Nación del Fuego llamado Zuko, le pagó para capturar a Aang y tuvimos que enfrentarnos con ella. Por poco logramos escapar"

"Sí. Como Aang es el Avatar, la Nación del Fuego quiere capturarlo para evitar que él acabe con la guerra. Todo es parte del plan para que ellos logren su malvado objetivo de conquistar el mundo" intervino Katara, para dejarle el asunto lo más claro posible.

"Bueno, no creo que sea realmente malvada. Su ki no expulsa ninguna energía maligna, lo puedo asegurar. Creo que sólo le interesa el dinero y trabajará para quien le pague. Por eso fue tras ustedes, no creo que fuera nada personal" intentó explicarles Trunks, sólo para que supieran que no estaba del lado de la Nación del Fuego ni mucho menos. Era pura casualidad que había hecho un trato con la caza recompensas.

"De todas formas, no lograrás nada si no tienes un objeto personal de la chica que buscas. De lo contrario, el Shirshu no tendrá un rastro que seguir" intervino Katara, para explicarle cómo funcionaban las cosas con June "Cuando ella nos encontró, lo logró porque Zuko tenía mi collar" le dijo señalando su collar de compromiso, típico de las chicas de la Tribu Agua.

"Por eso no habrá problemas. Tengo algo que es de ella. Fue lo único que dejó"

Dicho esto, Trunks colocó un pequeño bolso sobre la mesa. Lo compró hace días con un poco de dinero que tenía para así llevar las pertenecías más necesarias a su inmediato alcance, pues no podía estar sacando las capsulas a la vista de los demás.

En el bolso, llevaba el kimono verde de Ty Lee doblado. Cuidadosamente, lo sacó y se lo entregó a Katara para que lo viera.

"Por favor, no lo vayas a manchar… no quiero que pierda su olor…" le dijo un tanto preocupado. De laguna manera, ese kimono era lo único que le quedaba de Ty Lee y se había vuelto un poco sobre protector con la prenda. No quería que nada malo le pasara al preciado objeto.

"¡Vaya, es un vestido hermoso! ¡Se nota que tiene muy buen gusto! ¡Ha de ser una chica muy linda!" le dijo Katara mientras lo veía con detenimiento y se lo colocaba por encima de la ropa, como intentando medírselo con la vista.

"Sí, lo es…" respondió Trunks con un ligero sonrojo. Sus pensamientos se trasladaron de inmediato a los recuerdos que tenía junto a Ty Lee. La sensación de tristeza que llevaba durante todos estos días volvió repentinamente, como un inmenso golpe de parte del más poderoso enemigo que jamás recordase, regresándole a la realidad. La diferencia es que este golpe no lastimaba su cuerpo, sino su alma. Era una sensación diferente, pero no por ello menos dolorosa.

"Bueno, creo que ya todos terminamos" dijo el Saiyajin viendo los platos vacíos de sus amigos. Recordar a Ty Lee, le quitó completamente el apetito. Ni siquiera consumió la mitad de lo que usualmente comía.

"¿Es idea mía o estás tomándote seriamente una dieta?" Soltó Sokka, sin dejar de mirar con asombro los 8 platos de comida vacíos que dejó Trunks. El chico de la Tribu Agua recordaba como en el Polo Norte, el joven guerrero comió al menos unas tres veces más.

"Es sólo que no tengo mucha hambre esta noche" contestó guardando nuevamente el kimono que le entregó Katara. Sin decir más, extrajo el saco de monedas de oro del mismo bolso y se puso de pie para pagar la cuenta.

Los tres chicos se quedaron mirando entre sí. No es que conocieran mucho a Trunks, pero claramente se percataron del repentino cambio en su estado de ánimo.

Y pensar que la chica de la que el joven guerrero les había hablado, era la misma que les enfrentó e intentó capturar hacía tan sólo un día en la ciudad de Omashu, junto a Mai y Azula.


¡Toc Toc Toc!

Sonó esa misma noche la puerta de una lujosa habitación del Palacio Real de Omashu.

"Adelante" se escuchó desde adentro la voz de Ty Lee.

Con suavidad, la puerta se abrió para revelar a Mai en la entrada del ostentoso cuarto. La chica entró, acercándose lentamente a la cama donde se encontraba su amiga acostada.

"Quería ver como estabas. He notado que te encuentras triste por alguna razón. Apenas tocaste tu comida en la cena ¿Pasa algo malo?" preguntó Mai con el mayor tacto posible, aunque sabía que la respuesta era positiva.

A pesar de no haberla visto en muchos años, conocía perfectamente a Ty Lee, así como su personalidad alegre, explosiva y jovial. Por ello, no dudó en echarle un vistazo e indagar sobre la causa de su aflicción.

"No es nada. Sólo estoy un poco cansada. Eso es todo…" le contestó con la voz quebrada.

"Sé que no es así" le dijo al tiempo en que tomaba asiento sobre la cama, justo al lado de la chica acróbata. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, notó que Ty Lee había estado llorando, debido a las lágrimas aún visibles en su rostro.

"¿Y así esperas que te crea? Por favor, te conozco muy bien… al igual que a Azula. Ella te obligó a venir ¿O me equivoco?"

La joven acróbata sólo respondió con un ligero gesto afirmativo de su cabeza.

"Tranquila, no pasa nada. Verás que cuando acabemos con la misión, podrás volver nuevamente al circo" le dijo Mai, pasándole la mano consoladoramente por la espalda "Sinceramente no sé que le ves a ese lugar, pero entiendo que quieras regresar si eres feliz allí"

"No lo entiendes" le contestó en un tono casi inaudible "No se trata del circo. Ella me obligó a abandonar a… a… un amigo muy querido. Dijo que si no la obedecía, lo llevaría a la Roca Hirviente para torturarlo" le contestó con la mayor firmeza posible. Recordar la causa de su presencia allí, le hacía sentirse terrible nuevamente, como si estuviera viviendo el doloroso momento otra vez.

"Azula no cambia…" suspiró Mai en señal de renuencia.

"Eso no es todo. No me dejó despedirme de él, ni siquiera explicarle el por qué de mi partida. Sólo quería protegerlo. Cuando regrese, seguramente él se habrá marchado…"

Era demasiado como para soportarlo. Ty Lee se quebró. Abrazó a Mai con fuerza y comenzó a llorar nuevamente, enterrando el rostro en el hombro de su amiga, para ahogar sus sollozos y evitar que Azula la escuchara.

"Yo también me sentí terrible cuando Zuko fue exiliado hace 3 años. Quería hacer todo lo posible por evitarlo. ¿Pero qué podía hacer una niña de 12 años como yo, frente a la cruel decisión del Señor del Fuego? Me sentí tan impotente como tú te sientes ahora" intentó consolarla lo mejor que pudo, compartiendo una experiencia de su pasado que también conocía muy bien Ty Lee.

Tal vez tenía razón. Pero nadie podría comprenderla totalmente. Por lo menos, Zuko estaba en este mundo, buscando al Avatar. Pero en cambio, Trunks venía del futuro. El volvería a su época para nunca regresar, pensando en que Ty Lee le había abandonado.

"Además, posiblemente dentro de poco lo olvides. Te conozco bien y sé lo mucho que te gusta llamar la atención. Necesitas del afecto de 10 novios para sentirte valorada…"

El comentario de Mai, si bien buscaba animarla, logró todo lo contrario. Logró enfurecerla.

"¡TÚ NO LO ENTIENDES!" Le gritó con fuerza la joven acróbata, visiblemente enojada. Ahora, la chica de cabellos negros estaba impresionada. Jamás había visto a Ty Lee así de molesta.

A ella no le gustaba llegar a esos extremos, pero no aguantó más la presión. Ya había soportado mucho a Azula. El comentario de Mai, simplemente fue la gota de derramó el vaso. Eso último que dijo la hizo estallar.

Dándose cuenta de su actitud, retomó la compostura y respiró profundamente. Se dio cuenta que ella sólo la quería ayudar, así que trató de mantener la calma y excusarse debidamente "De verdad lo siento. Es sólo que entre Azula y…"

"Tranquila. Creo que te entiendo. No debes disculparte, enserio" contestó con una leve sonrisa de comprensión. Del frío carácter de Mai, una sonrisa así es lo mejor que se podía esperar de ella. "Él… ese chico… es importante para ti… ¿Verdad?"

Ty Lee sólo asintió. Sus ojos se iluminaron y una sonrisa se dibujó en su rostro cuando recordó sus momentos junto a Trunks.

"Él… es diferente. No es como ningún chico que haya conocido. No necesito de la atención de más nadie en el mundo. Con su afecto, tengo muchísimo más que suficiente. Con él, he sido más feliz que nunca. Con él, me siento completa…"

Recordando una vez más que posiblemente nunca volvería a verlo, la tristeza se apoderó nuevamente de la joven acróbata. Su rostro se descompuso en una expresión de dolor y tristeza.

"Si pudieras ver su aura… de seguro te quedarías sorprendida… es hermosa"

Mai se quedó sin palabras. Jamás había visto así a su amiga. A pesar de ser cariñosa y alegre, ningún ser en el mundo había provocado esos sentimientos tan profundos en Ty Lee. Ella sólo sentía atracción por otros chicos, pero nada más. El corazón de la acróbata era difícil de ganar, si se trataba de amor de verdad.

"Bueno, si es tan especial como dices, de seguro te estará esperando el tiempo que sea necesario. Incluso, me atrevería a decir que justo ahora debe estarte buscando"

Las palabras de Mai, sin duda levantaron un poco el ánimo de la acróbata, quien se fundió en un enorme abrazo con su amiga de la infancia. Unas simples palabras de apoyo, eran quizás lo que había estado necesitando durante estos días tan difíciles y complicados.

"Gracias… Quizás tengas razón"

"Ahora, será mejor que vayamos a dormir" le dijo Mai levantándose de su cama y caminando hacia la puerta de la habitación "Ayer estuvimos a punto de capturar al Avatar y sus amigos, de no haber sido por ese estúpido bisonte volador. Por cierto, estuviste increíble. Recuerdo que eras buena, pero mejoraste mucho más ¡Te movías tan rápido que me costaba seguir tus movimientos! Al parecer, el circo te ayudó más de lo que pensé"

"No, no fue el circo" le respondió Ty Lee con una ligera sonrisa "Fue él. Es un experto en artes marciales y me enseñó muchas cosas grandiosas que me ayudaron a mejorar bastante"

"Ya veo. Debe ser un chico habilidoso ¿Cómo se llama?"

"Se llama Trunks… y lo sé… su nombre es extraño. Pero es un chico muy lindo. Su nombre también me lo parece…"

"Quizás algún día me lo presentes" le dijo Mai desde la entrada de la habitación "Procura dormir un poco. Mañana partimos para seguir al Avatar, así que será un día muy largo. Que pases buenas noches"

"Sí, buenas noches. Nos vemos mañana"

Sin más, la chica cerró la puerta tras de sí y dejó a la joven acróbata sumida en sus pensamientos.

-Tal vez Mai tenga razón. Tal vez aún queda esperanza…-

Cerrando sus ojos, intentó pensar en las cosas que había vivido junto a Trunks. Se le hizo imposible evitar formar una gran sonrisa ante los hermosos recuerdos que pasaban por su mente.

Intentó recordar lo mejor que pudo la primera vez que soñó con él. Recordó que en ese sueño, ambos estaban volando, recorriendo el mundo entero y divirtiéndose juntos. Todo era mágico y maravilloso. Pero sólo era un sueño. La realidad era todavía mucho mejor.

Sin embargo, aún atesoraba el recuerdo de ese sueño. Después de todo, ese fue el día en que ambos se conocieron. El día en que el Saiyajin, su Saiyajin, le demostró el maravilloso ser que había dentro de él. El ser que había dentro de ese maltrecho cuerpo de guerrero, que era lo único que veían los demás.


Lamento haber tardado tanto en actualizar. Como expliqué en mi último capítulo de mi otra historia "Dos Saiyajins en Konoha", esta semana la tendré muy ocupada con los estudios, al igual que la siguiente. Pero no quería dejarlos más tiempo en la espera, pues tenía bastante de no actualizar.

Espero les haya gustado. Ya saben que agradezco cualquier comentario u opinión que deseen brindarme. Agradezco a quienes aún siguen la historia, así como aquellos que se han molestado en dejarme su Review.

En esta historia, la mayoría de los reviews los he recibido de personas que no son usuarios, algo menos común, pero por eso no he podido agradecerles con un mensaje personal. Sin embargo, lo hago desde aquí, en especial a SB, quien ya lleva algún tiempo siguiendo la historia. Muchas gracias por el apoyo. Cuando esté más desocupado actualizo. ¡Suerte y saludos a todos!