Sango y Sesshomarun se miraron, solo asintieron, y decidieron contarles a los dos cazadores lo que hizo Inuyasha

- Eso que hizo Inuyasha se llama Multergor, no todos los vampiros lo tienen, o saben manejar ese poder, y los que los poseen, muy pocos lo usan, ya que pierden gran fuerza vital en sus cuerpos –Dijo Sango, mirando a Kagome y a Miroku, luego miro a Inuyasha, que aun seguía sin despertar.

- El poder consiste, en que el vampiro saca una parte de si mismo, es como si se dividiera por la mitad, esos animales que salieron de la nube son llamados, hijos del vampiro, ya que es una parte de ellos, y cada uno de ellos tiene energía que el mismo vampiro le da, eso acaba con las fuerzas vitales de esté y mas cuando son muchos –Termino de hablar Sesshomaru

- Y a juzgar por todos los que aparecieron, Inuyasha debió de gastar mucha energía, por eso casi nadie lo usa, es muy agotador y peligroso, ya que sino se controla bien, y gasta demasiada energía, pueden morir, por eso Inuyasha estaba tan quieto, estaba muy concentrado –Finalizo Sango mirando con preocupación a Inuyasha

- Es decir que… Inuyasha, podría morir –Dijo Kagome mirando con angustia a Inuyasha, eso era lo que menos quería, sin él, no seguiría con el viaje al menos que el se lo pidiera.

- Esperemos que no –Dijo Miroku

- Mejor salgamos –Dijo Sesshomaru –Dejemos descansar a Inuyasha, si despierta esta noche, estará bien, pero si mañana aun no despierta… -Sesshomaru no hablo, solo suspiro y miro con tristeza a Inuyasha, luego salió de la tienda.

- Si es mejor irnos –Dijo Sango levantándose -¿Vamos Miroku?

- Iré en un momento Sango –Dijo Miroku, viendo a Sango salir de la tienda.

-Kagome, estera bien, tranquila, se lo mucho que te importa –Dijo Miroku tomando del hombro a Kagome

- Si sabes lo mucho que me importa, entenderás perfectamente como me siento, y que no lo quiero perder –Dijo Kagome con lagrimas acumuladas con sus ojos

- No pienses negativamente Kagome, todo estará bie…

- Lo quiero –Interrumpió kagome a Miroku – Y no tienes idea de cuanto

- Piensa bien, Inuyasha es un vampiro fuerte, sé que lo quieres, y mucho, me doy cuenta cuando lo miras, como lo tratas, sabes que lo entiendo, y que yo estoy pasando por lo mismo.

-Pero Miroku, tu "amas" y olvidas

-jm –Medio rio Miroku –Esta vez es distinto Kagome, Sango es demasiada mujer para dejarla ir, ella será mi vampira

-Espero que si la ames Miroku –Dijo Kagome, mirándolo a la cara, él pudo notar que sus mejillas estaban mojadas, por las lagrimas que había derramado, él se las quito con sus pulgares.

-Ten por seguro que si, y espero que te des cuenta, que tu también amas a este vampiro –Fue lo ultimo que dijo Miroku y salió de la tienda.

Kagome se acostó al lado de Inuyasha, mirándolo y puso su mano en el pecho de Inuyasha, en su mente solo estaba la palabra Despierta no quería estar sin él, de alguna manera tenia que sobrevivir.

-Por favor Inuyasha, despierta… Te necesito – Dijo Kagome, acostándose en el hombro de Inuyasha, y después se quedo dormida.

.

Kagome seguía velando los sueños de Inuyasha, solo durmió por un momento, ahora solo lo contemplaba como siempre hacia, grabándose todo su rostro, en serio quería a Inuyasha, y lo quería como algo mas que solo un compañero de viaje, en su mente paso ese momento, en la cueva, recuerda lo cerca que estuvo de él, solo estaba a una centímetros de su boca, y no se podía engañar así misma, ella de verdad quería probar esos labios, y pensó… ¿Por qué no lo haces, ahora?... No era tan mala idea, si no lo hacia ahora, no lo haría nunca, así que se lleno de valor, y decidió hacerlo, podría ser una locura, pero quería sentir el sabor de esos labios de vampiros, así que, se fue acercando poco a poco, estaba justo nariz con nariz, rompió esa distancio y rozo sus labios, luego verdaderamente los sintió, solo fue un beso corto, pero un gran sentimiento, lo miro con cariño y esbozo una sonrisa, sentía como su corazón latir rápidamente, y todo por Inuyasha, pero pensaba en que iba a hacer, se estaba enamorando de un vampiro, y no sabia lo que sentía Inuyasha por ella, y como deseaba averiguarlo. Pero algo la saco de sus pensamientos, noto que era muy tarde y Inuyasha aun no despertaba, esto comenzó a desesperar a kagome, el tenia que despertar, la mano de kagome aun seguía en el pecho de Inuyasha.

Solo pedía que el despertara, dos lagrimas salieron de los ojos de Kagome, no quería pensar lo peor, pero sus esperanzas se estaban acabando, será que Inuyasha… No, no, no, no, no, y no, el no moriría, él se quedaría con ella, le dijo que la iba a proteger, ambos tenían que acabar con esto, tenia que sobrevivir, debía quedarse. Kagome se acostó en su pecho y comenzó a llorar, su mente se llenaba de los recuerdos con Inuyasha, todo lo que le había dicho, y lo que había hecho por ella y por todos, también en la primera vez que lo vio, y que lo conoció en aquel árbol, recordaba y pensaba tanto, que no se dio cuenta que tenia algo en su cabeza, algo la estaba tocando, y sobaban su cabello.

-K-Kagome

Esa voz… ¡Por Dios! ¡Era El!

-Inuyasha… Aquí estoy, tranquilo, ya estas bien

Que alegría, estaba bien, otra vez pudo ver esos ojos dorados que le encantaban, sonrió al verlo, se notaba un poco cansado, pero lo importante es que estaba vivo.

-Kagome… ¿Por qué lloras?

-Aahm pues, pensaba, que ibas a morir

Inuyasha no respondió, solo concentro su vista en otro lado

-¿Por qué Inuyasha? –Hablo Kagome -¿Por qué lo hiciste?

-Era la única manera

-¡Pero casi mueres!

Inuyasha rápidamente fijo su vista en ella, y se sentó de un solo golpe

-¡Tenia que protegerlos! Además te dije que siempre te protegería

Otra vez, estaba cerca de ella, de nuevo Kagome sentía los rápidos latidos de su corazón y mas recordando lo que hizo, esos ojos dorados la miraban tan fijamente, pero luego, esa mirada, se transformo en una de cariño.

-Lo importante, es que tu estas bien, y que también yo lo estoy –Dijo Inuyasha mirando a los ojos a Kagome.

Kagome iba a hablar, pero sintió un dolor en su brazo

-Aah.. –Dijo Kagome debido al dolor

-¿Qué ocurre? –Pregunto Inuyasha -¿Qué tienes en el brazo?

-No es nada, solo un pequeño rasguño –Dijo Kagome, para no preocupar a Inuyasha

-Déjame ver –Inuyasha agarro el brazo de Kagome, le quito su chaqueta y pudo ver tres enormes rasguños, estaban un poco abiertos y tenían la sangre algo seca.

-¿Cuándo paso esto? ¿Por qué no dijiste nada? –Pregunto Inuyasha serio, no le gusto en absoluto ver el brazo de Kagome así, la habían lastimado y el no lo sabia

-Esto paso, cuando aun te estabas recuperando del golpe de la montaña, me lo hizo una vampira del clan de Naraku, llamada… Kikyo

-Jmmm, déjame verte –Inuyasha agarro un pequeño trapo y lo remojo en agua y lo paso con cuidado por la herida, quitando la sangre seca, pero con delicadeza para que a Kagome no le doliera, al parecer no la había protegido del todo.

-Inuyasha, no tienes porque hacer esto, descansa un poco mas, yo estoy bien

-Yo también estoy bien, y quédate quieta, no quiero que te muevas

-Bien –kagome se quedo quieta, no quiso contradecir a Inuyasha, en realidad no le molestaba que estuviera curando sus heridas, como ella lo había hecho ya con él, además quien no quisiera tener el cuidado y la atención de este vampiro. Luego de que termino de quitarle la sangre a Kagome, agarro otro trapo mas limpio, y le vendó el brazo, con mucho cuidado, y delicadeza para no hacerle mucha presión.

-Gracias –Dijo Kagome, sintiendo mas alivio en su brazo

-Gracias a ti, por haber cuidado de mi dos veces

-Inuyasha -*Suspiro Kagome*- Dime ¿Qué tan bien conoces a Naraku? ¿Cómo era todo, cuando eran un solo clan?

-¿Por que quieres saber eso?

-Me confundió muchas cosas que dijo Naraku, Inuyasha quiero que me digas todo

Inuyasha suspiro, y se acerco más a Kagome

-Es una larga historia Kagome, sabes que yo me separe de su clan hace un par de meses, por nuestra diferencia de alimentarnos. Pero cuando éramos un solo clan, yo era el que mas mandaba, Naraku también, pero nadie lo obedecía, era como mi mano izquierda, Naraku no servía para ser líder, digamos que, casi todas las aldea destruidas, y todas las personas desaparecidas, era por mi, así mandaba yo a mi clan, yo era el que tenia las mejores ideas para atacar humanos, es especial en la temporada de casería, por eso, todos los vampiros me seguían a mi, soy el mejor en casi todo, incluso en conseguir pareja, casi todas las vampiras del clan, querían estar conmigo

-Incluso, ¿Kikyo? -Pregunto Kagome

-Si, incluso ella, era mi pareja en ese tiempo, pero nunca paso nada realmente, es solo que ella es una poderosa vampira, aprendió mucho sobre el liderazgo a mi lado, tal vez Naraku la eligió como su pareja, solo por su conocimiento.

-Pero ¿Porque esos vampiros decidieron seguir a Naraku, si no era un buen líder?

-Para lo único en que Naraku era bueno, era en la lucha, sin embargo era tan egoísta, que dejaba que otros vampiros murieran así el estuviera a salvo, en eso si me superaba, solo un poco, él y yo nunca fuimos unidos, ni como compañeros, éramos demasiados diferentes, y le molestaba que todos me siguieran a mi y no a él, por eso que cuando se entero de que quería que nos alimentáramos diferentes, utilizo eso a su favor y puso a muchos en mi contra, pero aun así muchos se fueron conmigo

-Jm, ellos aun saben que tu eres su líder –Dijo Kagome con una sonrisa, sacándole también una a Inuyasha

-Ellos saben lo que es mejor

-Los vampiros son los únicos buenos, nosotros también lo somos –Dijo Kagome dándole un lugar a los cazadores

-Pues si, mmm algo –Dijo Inuyasha con su media sonrisa, aunque solo lo dijo para provocarla

-¿Algo? –Dijo Kagome arqueando una ceja, pero a la vez con una sonrisa de sarcasmo –Por favor, sabes que nos necesitas, somos muy bueno y los mejores. Y de no ser por mi, no hubieras sabido lo que decía en aquella cueva ¿Recuerdas? – Esto último lo dijo Kagome cerca del oído de Inuyasha, ya que el tenia su cara de perfil, solo miraba a Kagome con el rabito del ojo.

Inuyasha volteo lentamente, quedando nariz con nariz, el acercamiento perfecto, justo como a ambos les gustaba.

-Hablando de eso… -Dijo Inuyasha con esa voz grave y sensual, que hacia latir rápidamente el corazón de Kagome –Me debes algo en esa cueva…

Kagome no entendió al inicio, pero no hizo falta explicaciones, cuando sintió los labios de Inuyasha sobre los suyos, era una sensación divina, podía sentir sus colmillos, pero no la lastimaban, puso su mano, en la mejilla de Inuyasha, después la llevo detrás de su cuello, para profundizar mas el beso, Inuyasha también coopero y puso su mano, en la cintura de Kagome, para acercarla mas a él, unas vez pegados cuerpo a cuerpo, ambos abrieron mas sus bocas, donde sus lenguas se encontraron, era una lucha entre ambas, Kagome adoro sentir esos colmillos, y esas garras en su espalda, aunque ahora solo estaba concentrada en lo que sentía y en lo que estaba probando, aunque el sabor era espectacular, tuvieron que separarse y tomar aire, pero aun sentían sus alientos chocar, no fue tanta la distancia, solo se besaron por ultima vez, solo un simple choque de labios. Kagome no lo podía creer, ahora si lo había besado, era la primera vez que sentía su ritmo cardiaco tan acelerado

-Inu..Yasha –Dijo Kagome, colocando su mano en su boca

-¿Qué? ¿No te gusto?

-No es por eso, es que… No me lo esperaba

-Mmm, pero si te gusto

-Aaah… ¿Por qué lo hiciste?

-Pues quise terminar lo que paso en aquella cueva, y como tu me besaste, cuando estaba dormido, yo quise devolvértelo –Confeso Inuyasha

-Tú lo sentiste…

-Por supuesto que si, al igual que también pude sentir los acelerados latidos de tu corazón

-… - Kagome no sabia que decir, el era un vampiro, podía sentir los latidos de su corazón pero ¿Qué le diría? Aun prensaba que era imposible, pero lo quería.

-Pues ya lo sabes, que puedo decir, ambos pagamos con la misma moneda

-Cierto, pero respóndeme ¿Te gusto?

-Pues…

-Sabes mejor, no respondas

-¿Por qué?

-Tranquila, no hace falta que me lo digas

-Ah ya no quieres que te lo diga, ya sabes que si me gusto

-Así que, si te gusto… Demuéstralo –Dijo Inuyasha retando a Kagome, aunque también era porque quería saborear esos dulces labios de nuevo, así no lo haya dicho, también le encanto el beso, hacia mucho tiempo que no sentía algo así por alguien, y al parecer kagome despertó su deseo, y pasión de vampiro, ahora quería a esa cazadora, y la quería tener solo para él. Ambos se acercaron poco a poco, porque ya estaban dicho sus sentimientos, así no hubiera sido con palabras, pero los hechos eran mas que suficientes, pero Inuyasha tenia un al pensamiento, ya que Kagome era humana, si alguien lo sabia, la podían usar para algún mal, o para atacarlo, debía tener mucho cuidado; aunque cuando sintió en aliento de Kagome chocando con el suyo, solo empezó a contar el tiempo para que llegaran a sus labios, desafortunadamente el tiempo tuvo que ponerse en pausa.

-¡INUYASHA! –Dijeron dos voces varoniles al mismo tiempo.

No pudieron separarse mas rápido, ambos estaban muy apenados, pero Inuyasha lo disimulaba con su cara seria, a diferencia de Kagome, su cara parecía como si la hubieran descubierto teniendo sexo con alguien, o como si hubiera hecho el pecado mas horrible del mundo.

-Kagome –Le susurro Inuyasha, sin mirarla, Kagome medio lo miro a él –Disimula –Le dijo Inuyasha, con su mirada puesta en Miroku y Sesshomaru, ellos eran los que habían entrado y arruinado su momento

-Inuyasha ¿Te sientes mejor? –Pregunto apresurado Sesshomaru

-Si Sesshomaru ¿Paso algo? –Dijo Inuyasha viendo lo apresurado que estaba

-Inuyasha –Hablo Miroku –Si te sientes mejor, y puedes volar, tienes que venir a ver algo –Termino de hablar Miroku tomando del brazo a Inuyasha, para ayudarlo a levantarse, luego Sesshomaru lo guio hasta el lugar. Miroku se quedo ahí con Kagome, que estaba completamente estática, estaba pasando el susto que le dieron Sesshomaru y Mitoku, pero en realidad, estaba pensando en lo sucedido, el beso, esas preguntas, los sentimientos que comenzaban a surgir, todo era terreno nuevo para Kagome, y a pesar de que quería concentrarse un poco en su vida, su liderazgo se lo impedía, era también lo primero que pensaba, nadie podía saberlo, menos sus enemigos, ni sus compañeros, seria extraño, el único que lo sabia de su clan era Miroku, que desde hace un par de segundos le estaba hablando, y ella parecía estar inconsciente con los ojos abiertos.

-¿Kagome? ¿Kagome?… ¡KAGOME! –Grito Miroku, al parecer, esto la hizo reaccionar

-¡Ah!... Miroku

-Puedes decirme ¿Qué te paso? O ¿Qué paso?- Pregunto Miroku, mientras se arrodillaba delante de ella

Kagome solo suspiro

-Habla kagome, eres una mujer firme, aclárate y habla de una vez –Le dijo Miroku

-Ya dije lo que tenia que decir, no se porque, ni porque a mi, pero amo a ese vampiro, y lo que paso, fue que lo bese –Confeso kagome, mientras veía la cara de asombro de Miroku

-Es la primera vez que te escucho decir algo, estas enamorada Kagome, aunque no me sorprende, siempre te has dedicado a los demás, y en destruir en el mundo lo que afecte a la humanidad, y matar a un vampiro, y ahora el destino te paga enamorándote de uno, es la primera vez que sientes cosas así, y te haces esas preguntas, es porque nunca habías experimentado esto.

-Correcto, sin embargo de esto me encargare yo, sola y en secreto, nadie más lo puede saber, afectaría a nuestros compañeros y tal vez al viaje.

-Mmm, tienes razón, por cierto, ¿En donde estarán Inuyasha y Sesshoramu? No escucho a nadie halla afuera

Kagome se hizo la misma pregunta, ella y Miroku salieron a ver, pero notaron que no había nadie, ni los cazadores ni los vampiros.

-¿En donde están? –Se pregunto Kagome