Capitulo 11:
El Baile
Ya estaba todo casi listo, era una suerte que en el castillo donde ellos se encontraban, habían todo tipo de cosas, tanto armas para las batallas como protección en las luchas, pero ahora los vampiros y los cazadores, tendrían sacar su lado elegante, y ser buenos actores, ya que no podían levantar sospechas, debían estar muy tranquilos y tomar en cuenta que solo van a un simple baile.
-Inuyasha ¿Todo listo? –Pregunto Sesshomaru
-Si todo listo, debemos salir ahora
-¿Por qué te apresuras tanto? Yo aun no estoy muy convencido de llevar a los cazadores a nuestra velocidad
-Debemos hacerlo, el baile comienza al anochecer, y tenemos que tomar turnos
-¿Turnos? –Pregunto Sesshomaru
-¿Y tu que crees? Tenemos que tener un plan especifico y seguro, todos deben saber lo que van a hacer no podemos fallar en nada. Ve a decirles a todos Sesshomaru, yo terminaré de arreglar mi traje y el tuyo.
Así, Sesshomaru salió de la habitación, dejando que Inuyasha arreglara su traje y el de él. Una vez que Sesshomaru le aviso a todos, empezaron a salir y esperar al resto fuera del castillo, con sus cosas en unas maletas.
-Ya están todos –Dijo Kagome -¿Vamos Inuyasha?
-Si –Dijo Inuyasha
-Espera Inuyasha –Lo detuvo Sango – ¿De verdad vamos a volar a nuestra velocidad?
-Así es Sango –Dijo Inuyasha
-Pero Inuyasha… Nosotr… -Kagome no pudo seguir hablando ya que fue aprisionada en el pecho de Inuyasha por sus fuertes brazos, Kagome alzo su vista y miro a Inuyasha, que nuevamente lo tenía cerca de ella.
-Si podrán, ustedes son fuertes –Dijo Inuyasha, Kagome solo asintió y abrazo fuertemente Inuyasha, él se acerco y le dijo a su oído
-Sujétate
Y así, arrancaron vuelo, Sango sostenía fuertemente a Miroku, igual que Inuyasha a Kagome, mientras que Sesshomaru y Rin llevaban las cosas. La verdad era muy cierto lo que decía Inuyasha; en ese momento Kagome entendió porque era tan difícil atrapar un vampiro volando, era demasiado veloz, y mas por el tamaño y la fuerza que tienen las alas de los vampiros, Kagome tenia su cara, escondida en el pecho de Inuyasha, lo sujetaba con fuerza, al igual que él a ella, pero no era la única, ya que Sango y Miroku estaban igual, pero así le pegara el viento, no le incomodaba en lo absoluto si estaba con Sango.
Ya faltaba poco para llegar, así que Sango e Inuyasha, volaron un poco mas rápido, sujetando más fuerte a sus compañeros cazadores.
-I-nu…Yasha –Dijo Kagome entre dientes, debido a la presión del viento
-Tranquila, no te soltare, casi llegamos –Dijo Inuyasha sujetándola aun mas fuerte.
Finalmente, después de un corto tiempo, llegaron, se colocaron en un lugar cerca del castillo de Naraku, en medio de los arboles, y por lo que se veía ya estaban preparando todo, ya que entraban y salían varios vampiros y vampiras con muchas decoraciones en sus manos, y también entraban varios músicos y bailarines.
Miroku y Sesshomaru dejaron el equipaje, Sango y Rin buscaban algún lugar en donde ocultar sus cosas para prevenir, y también para poder cambiarse, pero faltaba las presencia de dos personas, Inuyasha y Kagome, no sabían donde se habían metido, pero lograron obsérvalos un poco mas alejados de donde ellos estaban.
Al parecer a Kagome la dejo mal el viento, ya que aun seguía abrazánda de Inuyasha, con sus ojos muy cerrados.
-Kagome.. Kagome.. Ya llegamos –Le decía Inuyasha a Kagome, mientras trataba de separarla un poco de el, tomándola de su cintura, y acariciaba su cabello, para calmarla.
Kagome fue abriendo sus ojos poco a poco, y al oír la voz de Inuyasha se fue soltando lentamente.
-¿Estas bien? –Pregunto Inuyasha
-Ah, si –Dijo Kagome
-Bien, tú, Sango, y Rin, comiencen a prepararse –Dijo Inuyasha, ya que el, tenia que hablar unas cosas con Miroku y Sessomaru, y fue a reunirse con ellos
-Sesshomaru, Miroku, tengan esto –Inuyasha les dio a ambos, un objeto circular, tenían unas pequeñas hojillas en los bordes, pero a pesar de ser pequeñas eran muy filosas, y tenían una pequeña cuerda alrededor.
-¿Para que es esto Inuyasha? –Pregunto Miroku
Inuyasha miro a Sesshomaru y luego al objeto
-Muéstrale –Le dijo Sesshomaru a Inuyasha
Inuyasha tomo el objeto de esa pequeña cuerda que tenia, y lo lanzo con fuerza hacia un árbol, mientras lo lanzaba el objeto comenzó a girar rápidamente, cortando todo a su paso, también corto hasta llegar al centro del árbol, luego Inuyasha lo jalo con fuerza, esto dejo un enorme agujero en el árbol. Miroku nunca había visto un pequeño objeto que hiciera algo así.
-Son lancros –Le explico Sesshomaru a Miroku
-¿Lancros? –Pregunto Miroku
-Si –Dijo Inuyasha –Estas armas, son lancros, sirve para cortar casi todo, quiero que lo guarden en su traje, así, por si llegan a ser atacados, le lanzan el lancro directamente al pecho, así destrozara su corazón, guárdenlos bien
Miroku y Sesshomaru asintieron.
-Bueno, ya debemos prepararnos –Dijo Sesshomaru
-Si, vamos –Dijo Inuyasha, y se adentraron mas al bosque, para no ser descubiertos, así que llegaron a una bajada, y ahí mismo, se bañaron con agua caliente que llevo Miroku, y luego se vistieron muy elegantes y formales, cada uno tenia un traje diferente. Sesshomaru se coloco su traje formal, de color gris, con un lazo en cuello del traje, color azul, se recogió el cabello en una cola y se coloco su antifaz que tenia una delgada tela negra, que disimulaba el color de sus ojos, en vez de dorados eran marrones; Inuyasha también iba a usar el mismo tipo de antifaz, debido a su mismo color de ojos; Sesshomaru para terminar, se coloco una gran capa negra gruesa, ya que como era vampiro, y era un baile, debía usarla para ocultar sus alas. Miroku también se puso muy guapo, con su traje color azul oscuro, y con un lazo, color blanco, se soltó la pequeña cola que siempre usa, y se desordeno mas el cabello, y también se coloco su antifaz negro, y el ultimo, era Inuyasha, vestido con su traje formal color negro, y una rosa roja en el bolsillo de su traje, y también con un lazo rojo en el cuello del traje, esta vez, se peino mas el cabello, y se coloco su antifaz negro, va a ser una tentación para muchas. Ya estaban listos en imágenes, solo falta la actuación.
-Bien escuchen, vamos a entrar en pareja con las mujeres, tenemos que estar rejalados, que nuestro ritmo cardiaco este normal, y una vez que entremos, nos mezclaremos entre los vampiros, pero buscando en código, miren a todos lados y busquen pistas, en las paredes, en el suelo, en el techo, en donde sea, pero disimulen, no debemos levantar sospechas, pero tampoco bajar la guardia.
-Entendemos Inuyasha –Dijo Sesshomaru
-Por cierto Miroku, ten esto–Dijo Inuyasha entregándole una capa negra a Miroku, igual a la que usaba él y Sesshomaru, tenía que parecer un vampiro. Miroku la tomo y se la coloco, para parecer que tenia alas.
-Oigan ¿Les faltara mucho a las mujeres? –Pregunto Sesshomaru
-Iré a ver –Dijo Miroku comenzando a caminar, pero Inuyasha lo detuvo del cuello de su traje
-Mmm no, tu te quedas aquí Miroku, iré yo –Dijo Inuyasha, y se fue a ver si ya Sango, Rin, y Kagome estaban listas
Y en realidad, lo estaban, listas y muy hermosas, ya que ellas se alistaron al mismo tiempo que ellos, cada una de ellas estaba radiante; Sango destacaba con un hermoso vestido color vinotinto con mangas hasta llegar arriba de los codos, y con unos pequeños detalles y bordados en blanco, y también con un gran lazo en su espalda, en la parte de su cadera, se podría decir que era algo bello y creativo, pero en realidad, en ese lazo era donde ellas guardaban sus armas, cada vestido lo tenia; Sango estaba lista, tenia su vestido, y también tenia su cabello suelto, con unas ondas en la puntas, y en su rostro, tenia sus ojos mas delineados, y color rojo en sus parpados, por ultimo tenia en sus labios pintados de un color rosado claro, y se coloco su mascara color blanca. Rin también sobresaltaba, en su cara solo se delineo los ojos, y sus labios se los pinto de un rojo claro, tenia su hermoso vestido color negro, era brillante y de varias capas, con adornos en dorado en el escote, que dejaba ver un poco su pecho y sus hombros, y dejo caer su cabello liso, y la ultima que faltaba era Kagome, y realmente estaba hermosa y despampanante, usaba un vestido color rojo sangre, con unos adornos plateados en todo el corcel, no tenia mangas, dejaba ver sus hombros y algo de sus pechos, llamando mucho la atención y mas por un hermoso collar negro que usaba en su cuello, también se aliso mas su cabello, llegándole casi a la cadera, y en su rostro, tenia pintado sus labios de color rojo fuego, y se delineo mas sus ojos, y en sus parpados tenia un color rojo oscuro con algo de blanco. Ya las tres listas, con sus vestidos, y sus armas en ellos, se estaban colocando sus capas, ya que también tenían que parecer vampiras, pero las capas de las mujeres eran mas largas.
Kagome tenía todo listo, ya pronto comenzaría el baile, y quería saber si ya estaban todos vampiros en el castillo, así que se fue atrás de un árbol a ver si pasaba algo.
-¿Ya quieres entrar? –Dijo una voz atrás de Kagome
-¿Cuánto falta para entremos Inuyasha?
-Tenemos que esperar a Ayame, ella es nuestra llave para entrar
-Pues… -Kagome volteo para hablar con Inuyasha, pero al ver a su vampiro, de nuevo la dejaba sin palabras, pero esta vez era su apariencia, siempre tenia que sorprenderla este vampiro.
Aunque ella no era la única sorprendida, ya que las respiración de Inuyasha bajo a un ritmo lento, al ver a Kagome con ese vestido rojo, que le quedaba perfecto con su tono de piel, y con ese escote tan llamativo, estaba hermosa, y se veía mas sensual y femenina en su rostro, y con su cabello mas alisado.
Kagome iba a decir, lo que no pudo, debido a la apariencia de Inuyasha, pero una vez que recupero el aire y podía hablar, una ráfaga de viento se lo impidió, pensaron que era Koga, aunque no era así.
