¡AH REGRESADO!
CAPÍTULO CINCO: RECORDANDO UNAS PATADITAS, PARTE 3
El gran Jack les estaba contando a los demás chicos y chicas de décimo grado B el por qué le tiene cierto temor y cautela a su patán y temible primo Leo.
Flash back:
Desde que éramos muy chicos, Leo y yo hemos tratado de demostrar quién de los dos es el más fuerte de todos los miembros jóvenes de la familia, haciendo todo tipo de competencias de fuerza bruta, ya sea haciendo pulso, jalando el uno al otro con una cuerda, levantando sacos de plomo, navegando en botes de remos, lanzando piedras lo más lejos en un árbol, entre otras cosas; pero casi siempre los dos quedábamos empatados o muy parejos y no se podía definir quién era el más fuerte de ambos… hasta ese día cuando teníamos 10 años.
Sus padres y Butterscupp junto con los míos y mis hermanitos estábamos de campamento en un bosque para pasar unas pequeñas vacaciones en familia y mientras que nuestros padres estaban armando las tiendas de campaña, nosotros estábamos buscando leña para la fogata.
-Que aburrimiento- se quejó Leo un poco molesto mientras recogía unas ramas.
-Y yo me estoy aburriendo de escuchar tus quejas- le dije también molesto y hastiado por su pésima aptitud.
-Pues no estoy para divertirte cabeza de alcornoque- me dijo él viéndome de mala manera.
-¿Cómo me estás hablando?- le pregunté más molesto por cómo me llamó y él sonrió de medio lado de forma divertida.
-Como se me pegue la real gana ¿Algún problema con eso?- me preguntó desafiante tronándose los nudillos y dando un paso hacia mí.
-Claro que tengo un problema con eso- le respondí dando un paso hacia él también, cuando éramos chicos también medíamos nuestra fuerza haciendo pequeñas y "amistosas" peleas entre primos.
-Chi-chicos por favor no pe-peleen- nos pidió Butterscupp acercándose a nosotros con unas ramitas y seguido de mis hermanitos que trataban de arrastrar un tronco, a ellos siempre les han preocupado nuestras competencias de fuerza, sobretodo nuestras pequeñas peleas.
-Aguafiestas- les dijo Leo en forma de puchero cruzándose de brazos y con nuestras miradas nos decíamos: "Ya arreglaremos estos luego".
-¡Chicos vengan!- nos llamó de repente el tío Steven.
-¡Ya vamos!- le dijimos Leo, Butterscupp y yo al mismo tiempo y luego vi como mis hermanitos trataron de llevar ese tronco, pero no podían.
-Déjenmelo a mí- les dije para luego levantar el tronco y apoyarlo en mi hombro derecho sin mucho esfuerzo, aún con ellos sujetándolo y colgando de él a pocos centímetros del piso, lo que se me hacía muy gracioso y le dedique una mirada y sonrisa de superioridad a Leo que gruñó un poco molesto.
Mientras que yo siempre usaba mi gran fuerza para ayudar y proteger a mis hermanitos de cualquier peligro, él siempre usaba la suya para joder a las demás personas, incluyendo a Butters.
-¿Conque eso tenemos, eh?- me preguntó para luego ver de un lado a otro que cosa podría cargar, hasta que notó que Butterscupp dejó a un lado sus ramitas y también trató de levantar un troco -Permíteme hermanito- dicho esto cogió el tronco y lo apoyó en su hombro con las misma facilidad que lo estaba haciendo yo y también con Butters aferrado a él colgado a unos centímetros del piso.
-¿Unas carreritas?- le pregunté todavía sonriendo desafiante.
-Con mucho gusto- dicho esto los dos comenzamos a correr aun cargando los troncos con nuestros respectivos hermanos que se zarandeaban mucho.
Al llegar mis padres y mis tíos ya habían terminada de armar las carpas y nos pidieron que hiciéramos la fogata y cuando estábamos a punto de hacerlo…
-¡UARRRGGGG!- para nuestra horrible sorpresa, un gran oso pardo salió de entre los árboles tomándonos a todos por sorpresa.
-¡OH MIERDA!- gritamos al mismo tiempo Leo y yo mientras que nuestros hermanitos nos abrazaban fuertemente temblando del miedo.
-¡ES UN OSO!- gritó mi papá señalándolo.
-¡STEVEN, HAS ALGO!- le pidió desesperada mi tía Linda y enseguida mi tío cogió una escopeta y con esta le apunto al oso, pero cuando jaló el gatillo no se produjo ningún disparo.
-¡AH CARAJO, SE ME OLVIDÓ PONERLE BALAS!- exclamó él entre molesto y aterrado.
-¡Buen trabajo papá, excelente!- le dijo Leo de forma sarcástica.
-¡QUE ALGUIEN HAGA ALGO!- volvió a gritar mi tía.
-¡¿Y si nos ha-hacemos los mu-muertos?!- nos sugirió Butters refiriéndose a la supuesta táctica que hay que aplicar en caso de que un oso ataque.
-¡CÁLLATE BUTTERS!- le gritó ya muy molesto Leo por semejante estupidez.
-¡AAAAARRRRRAAAAARRRGGG!- volvió a rugir el oso como si fuera una bestia endemoniada y se nos acercó corriendo.
-¡CORRAN POR SUS VIDAS!- gritó mi tío y todos hicimos el ademan de correr.
Pero mi mamá se tropezó y cayó al piso, al oso se le hizo presa fácil y se le acercó a ella para atacarla.
-¡MAMÁ!- gritamos mis hermanitos y yo al mismo tiempo mientras que papá gritó su nombre.
Yo no me iba a quedar de brazos cruzados para ver que ese maldito animal mataba a mi madre, así que cogí el mismo tronco que había cargado y me le acerqué al mismo tiempo que él estaba a pocos pasos de mi madre y había levantado su pata derecha delantera para darle un zarpazo.
-¡NI SE TE OCURRA PONERLES TUS INMUNDAS PESUÑAS ENCIMA!- le grité no asustado, sino ya bien furioso.
Y justo cuando le iba a golpear, él movió su pata hacía mí para golpearme y use por accidente el tronco como escudo que recibió toda la fuerza del impacto rompiéndose en pedazos y mandándome a volar varios metros haciendo que me golpeara duramente contra el piso.
-¡OOOUUUHHHOOO!- grité muy adolorido.
-¡JACK!- gritaron aterrados mis hermanitos.
-¡HIJO!- ahora fueron mis padres los que gritaron y quisieron acercárseme.
-¡NO, ALÉJENSE!- les grité para que no se arriesgaran, pero se aterraron más cuando el oso puso rumbo justo a mí.
-¡OYE OSO YOGUI!- le llamó Leo arrojándole una piedra que le dio en la cabeza llamando su atención a medio camino de distancia de mí -¿Por qué no vas a cogerte a Bubu por ahí en vez de estar jodiéndonos?- le preguntó para distraer su atención de mí.
-¡GRRUUAARRRGGG!- y claro que llamó su atención y enseguida lo fue a perseguir.
-¡OH CARAJO, CORRE HERMANO, CORREEEE!- le gritó a Butters al mismo tiempo que le cogía la mano derecha y lo jalaba fuertemente mientras corrían.
-¡NO MIS BEBES, NOOO!- gritó aterrada la tía Linda queriendo acercarse a ellos, pero mi tío la sujetaba deteniéndola a duras penas.
A Butters le pasó lo mismo que a mi mamá y se tropezó cayendo al piso justo cuando el oso estaba a tres metros de distancia.
-¡LEVÁNTATE HERMANO!- le pidió desesperadamente Leo pero se paralizó del miedo al ver lo cerca que estaba el oso.
-¡BUTTERS, LEOOOO!- gritamos mis padres, hermanitos y yo al mismo tiempo.
-¡NO, MIS NIÑOSSSS!- volvió a gritar histérica mi tía llorando desesperadamente.
Todo ocurrió en cámara lenta, el oso se acercaba más y más a mis primos, Butters estaba llorando del miedo y se tapó la cara con su antebrazo derecho, Leo mientras tanto seguía estático en su lugar con los ojos bien abiertos y sin parpadear y con la boca entreabierta, pero cuando el oso estuvo a un metro de distancia, frunció el ceño al mismo tiempo que apretó los dientes gruñendo un poco y cuando movió de abajo hacia arriba su puño derecho…
-¡TAANNNGGG!- para la ENORME sorpresa de todos fue capaz de detener en seco al oso dándole un golpe en la quijada torciéndole la cabeza hacía atrás haciendo que sacara la lengua y que se le volaran algunos dientes y que cayera de espaldas al piso apartándolo un metro de él y de Butters.
-…- nadie sabía que decir por el asombro, hasta Leo estaba asombrado por lo que acaba de hacer.
-He-hermano… ¿es-estás bien?- le preguntó tímidamente Butters parándose del piso.
-Creo… creo que sí- le respondió él sobándose el puño derecho haciendo que tronara y esta rojo.
-¡Oh mis niños, me alegro que estén bien!- exclamó ya alegre la tía Linda acercándoseles y abrazándolos con cada brazo levantándolos del piso y dándoles varios besitos.
-Ya mamá… no seas tan cursi…- le dijo Leo muy avergonzado.
-Wau primo… ¡Eres bien fuerte!- le alagó Ed, que junto con Brittany me ayudaron a ponerme de pie
-¡Eres tan fuerte como Superman!- le alago ahora mi hermanita.
-Bueno… creo que lo soy un poquito más- les dijo él ya de forma arrogante frotándose el puño derecho contra su pecho para luego soplárselo.
-Haces honor a la fuerza de los Stouch, hijo- le alagó el tío Steven sonriendo orgulloso.
-Pues la fuerza no es algo que creo que haya heredado de ti, viejo- siguió diciendo fanfarrón él molestándolo enseguida y luego fijo su vista en mí -¿Y qué dices Jack? ¿Aún quieres que ajustemos cuentas después?- me preguntó sonriendo desafiante refiriéndose a la pelea que dejamos pendiente y yo di un pequeño sobresalto y tragué un gran nudo que se me formó en la garganta.
-Eh… no, no me encuentro en bu-buenas condiciones- fue lo único que dije para tratar de no quedar como un cobarde y él rió un poco.
Fin del flash back.
-… y desde ese momento dejé de hacer competencias con Leo para ver quién era el más fuerte, ya que me di cuenta de que nunca podría igualar su descomunal fuerza, por más que me esforzara- terminó por contar Jack, no molesto como Trent, Mark o los demás "cojonudos", sino sonriendo un poco de forma nostálgica para luego darle un sorbo a su lata de gaseosa y sus hermanitos también estaban así.
-…- ante su relato, el resto de chicos y chicas se había quedado sin habla, hasta Alarcón no sabía que decir y aún tenía la cara apoyada en sus manos.
-¿Detuvo… a un oso pardo a la carrera… de un solo golpe?- Kyle rompió el silencio apenas logrando articular palabra y el primo mayor de Butters le dijo que sí.
-Sí fue capaz de lograr eso, entonces en serio si tiene una descomunal fuerza sobrenatural- habló Alarcón sin cambiar su posición.
-Eso explica porque luego de esas vacaciones, parecía haberse vuelto más fuerte de lo que ya era- ahora fue Craig quién hablo y por más que trataba no podía disimular su asombro.
-Suertudo de mierda- espetó Damien muy molesto y resentido.
-¿Te consta, verdad pobre diablo?- le preguntó burlón Alarcón haciendo que los demás rieran dejando de lado su gran asombro.
-Con razón en esa ocasión no pude someterlo…- dijo para sí mismo Gok´Zarah, pero el resto lo escuchó a la perfección.
-¿También te jodió a ti, Frambuesa?- le preguntó Alarcón haciendo que se diera cuenta de que habló de más.
-¡Uf! Debiste ver como lo jodió, hizo que pasara una vergüenza mayor que a cualquiera de nosotros- le dijo el Topo ya divertido.
-Pero no fue más vergonzoso que lo que te hizo a ti- le dijo ya molesto el rubio extraterrestre.
-¡Pues cuenta tu historia también Cereza! Quiero saber cómo él también jodió al súper héroe que fue capaz de derrotar a Cthullu hace tantos años- le pidió Alarcón tan emocionado como se lo pidió a los demás chicos y todas las miradas se posaron en el rubio alienígena que soltó un suspiro.
-Pues entonces escucha…- empezó a contar ese fatídico momento.
Flash back:
Nosotros en esos momentos teníamos 14 años y estábamos en octavo grado y junto con los demás chicos y chicas del colegio estábamos reunidos en el patio trasero del colegio viendo como Leo golpeaba salvajemente a unos chicos.
-¡¿Ya no te crees tan rudo ni valiente, verdad grandísimo hijo de puta?!- le preguntó furioso a un chico de décimo grado agarrándolo del cuello de su camiseta que estaba manchada de sangre.
-¡LO-LO SIENTO, LO SIENTO!- le suplicó ese chico, en realidad era el líder de los chicos de sexto grado, solo que había crecido y lógicamente se volvió el líder de los de décimo y tenía toda la cara reventada a golpes, al igual que el resto de su cuerpo y le faltaban muchos dientes, mientras que el resto de los chicos que golpeo estaban tirados en el piso prácticamente moribundos.
-¡Con un lo siento no vas hacer que mi hermano se cure y salga del hospital!- le volvió a gritar Leo para darle de nuevo varios golpes en la cara sin piedad alguna ante la mirada atónita y aterrada de algunos de los presentes y la divertida del resto.
-Esto será oro puro en internet- dijo ansioso el gordo odioso de Cartman que en todo momento había gravado eso con su celular.
-Oh por Dios… es una bestia abominable- dijo en susurro Pip.
-Pero es lo que él y los otros idiotas por haber lastimado a Butters- dijo Bradley quién era uno de los que estaba gozando del sufrimiento de los chicos de décimo grado.
Lo que sucede, es que esos chicos habían decidido montársela a Butters y joderlo un poco, él en un acto desesperado para que lo dejaran en paz había golpeado a su líder en la cara, pero eso lo molestó mucho y junto con sus odiosos amigos casi lo matan a golpes. Ninguno de sus amigos estaba cerca para ayudarlo y Leo estaba cumpliendo su servicio público obligatorio por haber hecho una de sus fechorías y por eso no lo pudo proteger, pero apenas se enteró… bueno, por eso está pasando esto.
-¡AYÚDENME!- suplicó su líder pero Leo le cerró la boca de un puñetazo -¡POR FAVOR QUE ALGUIEN ME AYUDE!- nos suplicó a todos nosotros ¿Pero quién se atrevería a tratar de detener a Leo?
-¡Eso es, suplica como el marica que eres!- le gritó otra vez Leo, pero ya sonriendo de forma sádica para luego darle un golpe en el estómago y tirarlo boca abajo al suelo y le pisó fuertemente la espalda y todos hicimos una mueca de dolor soltando un: "Huy" en general al escuchar sus huesos romperse -Ahora, el golpe final- dijo al mismo tiempo que levantó a ese chico para darle otro golpe en la cara.
-¡Gok, por favor detenlo antes de que lo mate!- me suplicó Gary, yo no había interferido enseguida ya que quería que esos pesados recibieran su merecido… pero esto se salió de control.
-¡Detente Leo!- le dije al mismo tiempo que me le acerqué y le sujete el puño derecho, respondiendo a la pregunta que había hecho hace unos momentos.
-¡SUÉLTAME IMBÉCIL!- me exigió él con voz casi gutural tratando de zafarse.
-No Leo, ya te saciaste y dejaste hechos puré a todos los chicos que golpearon a Butters, así que por favor detente- le pedí tratando de mantener mi agarre.
-¡QUE ME SUELTES PENDEJO DE MIERDA!- me volvió a gritar para enseguida tratar de darme un golpe en la cara con su puño izquierdo.
Yo reaccioné rápido y se lo sujete también, eso lo molesto más y forcejeo para liberarse mientras que los demás chicos hacían bullicio o se preocupaban por lo que estaba sucediendo.
A pesar de mi increíble súper fuerza, me estaba costando trabajo logra mantenerlo bajo control ¡Nunca jamás una persona común me había logrado aguantar un forcejeo! En serio él parecía tener una fuerza fuera de este mundo y que yo lo diga no es poca cosa. Pero luego de unos segundos de forcejeo, estaba logrando someterlo apretándole los puños haciendo que también rugiera del dolor mientras la cara se le ponía roja y la vena en su sien izquierda palpitaba a toda marcha y poco a poco estaba haciendo que se inclinara y que apoyara su rodilla derecha en el piso.
-¡Eso es ciruela, ya lo tienes en la bolsa!- me dio "ánimos" Damien mientras que los demás miraban asombrados como el alumno más perrón de todos estaba siendo sometido y el bullicio aumentaba.
-Al fin ese hijo de puta recibirá una cucharada de su propia medicina- dijo divertido Craig y los que le tenían rencor a Leo también desfrutaban del momento.
-Que…- me comenzó a decir él con la cabeza agachada -me… ¡SUELTESSSSS!- me gritó esto en toda la cara con voz gutural para luego sentir el peor dolo que nunca antes y después sufrí y que no se lo desearía ni a mi peor enemigo y eso fue porque… me pateo entre las piernas.
-¡UUUUUUUUUUUUUUUUUUUHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!- solté un agudísimo grito de agonía al mismo tiempo que caía al piso sujetándome mis pobres huevitos y llorando a mares y de nuevo los demás soltaron un: "Huy" en general haciendo una mueca de dolor.
-Serás el "súper héroe" que derrotó a Cthullu hace tantos años gracias a tus "grandiosos poderes de menta y vayas" pero un golpe entre las piernas, es un golpe entre las piernas- me dijo Leo con veneno en sus palabras sobándose las manos pasando por encima de mí como si fuera un tapete mientras me retorcía en el piso y luego vio al resto que se quedó sin habla -¿Y bien? ¿Quién fue el que dijo que iba a recibir una cucharada de mi propia medicina?- les preguntó tronándose los nudillos ya que a pesar de todo los escuchó.
-¡CORRAN POR SUS VIDAS!- exclamó Craig para que enseguida todos se retiraran corriendo.
-Cobardes de mierda- dijo ya burlón y luego me vio a mí y los demás chicos que golpeo -Y ahora mi hermanito tendrá compañeros de cuarto en el hospital- dicho esto se retiró como si nada metiendo las manos en sus bolsillos y silbando una canción.
Fin del flash back.
-… no pude ni volar y tuve que quedarme en cama hasta recuperarme y tampoco podía ir a ayudar a las personas que estuvieran en peligro- terminó de contar el rubio extraterrestre molesto como lo hicieron Craig y el resto y por supuesto, las risas del resto no se hicieron esperar.
-¡JAJAJAJAJA ESE LEO ES TODO UN DOLOR DE HUEVOS JAJAJA!- y obviamente Luis Carlos estaba que de nuevo se moría de la risa -A-aunque… Leo ti-tiene razón… una patada en-entre las piernas dejaría tirado en el piso y moribundo a cu-cualquier hombre- dijo esto tratando de recuperar la compostura.
-¿Incluso si se trata del supuestamente hombre más poderoso de todos los Multi-Universos que tiene a su disposición el "ilimitado poder de la imaginación"?- le preguntó tajante Damien.
-E-exacto, incluso si se trata de… ¡Oye tú!- le dijo esto último molesto el latino al darse cuenta de la obvia indirecta que le dedico el cara pálida haciendo que este y alguno de los demás rieran más -Y no Wendy, aún tenemos tiempo para otra historia- le dijo a la pelinegra que abrió la boca para decir algo.
-Pero si yo no había dicho nada- le dijo molesta ella.
-Pero pensabas en decir algo y quejarte ¿Verdad?- le preguntó irónico y burlón el colombiano molestándola más y también a Stan -Pero bueno… ¿Nadie más tiene alguna historia que contar sobre Leo?- les preguntó a los demás y antes de que alguno pudiera decir algo…
-¿Están hablando de mí?- preguntó nada más y nada menos que el aludido acercándoseles seguidos de Butters, que tenía la cabeza gacha y frotándose un poco los nudillos.
Ante su repentina aparición, todos enseguida se pusieron pálidos del miedo y sudando a borbotones e hicieron el ademan de levantarse y correr de nuevo por sus vidas.
-Ni se les ocurra irse- su voz firme fue suficiente para que se quedaran quietos en sus puestos y de nuevo Tweek se desmayó luego de exclamar una de sus incoherencias -Lo mismo les digo a ustedes, maricón cuernudo y helado de fresa- les advirtió a Damien y Gok´Zarah respectivamente que trataron de escapar como lo hicieron al enterarse de su regreso y el pelinegro se había puesto casi transparente ya que de por sí, es bien pálido -¿Así que estaban hablando de mí a mis espaldas, eh?- les preguntó visiblemente molesto.
-¡Pero por supuesto! Ellos me estaban contando muchas de tus grandes anécdotas y como has jodido al sodomizado de Craig, al pobre diablo, al gorila de Trent, a la princesita de Mark, a la pelota de Baseball del Topo, a la momia viviente de Josh y a cerecita- Alarcón muy lejos de estar intimidado de alguna forma, solamente se emocionó más y eso hizo que Leo sonriera de medio lado.
-Ah ya entiendo ¿Estaban contando como les di sus pataditas, cierto?- preguntó esto al mismo tiempo que se sentaba al lado de Jack, quién se tragó un nudo en su garganta, y a su otro lado se sentó Butters que no cambiaba de semblante.
-¡Exacto, exacto! Y ya que estás aquí… ¿No quisieras contar alguna otra de tus grandes anécdotas?- le preguntó con todo interés el latino.
Será todo un placer- cuando dijo esto la sonrisa del latino aumentó enormemente y luego le dedico una mala mirada al cuarteto que enseguida se estremeció, especialmente Cartman que estaba rezando -Te voy a contar algunas de las cosillas que les he hecho a ese cuarteto de putos sopla vergas- dijo esto ya sonriendo como antes.
-¡Cuenta, cuenta! Tienes toda mi atención- le pidió Luis Carlos apoyando como siempre su cara en sus manos –"Esto es un excelente material para mis historias"- pensó emocionado.
-Entonces presta toda tu atención…- dicho esto empezó a contar como lo hicieron algunas de sus pobres víctimas.
Quinto capítulo de esta historia completado el 06/07/2014
Espero que les haya gustado como fue el origen del temor de Jack hacía Leo y como este logró partirle la cara a ese oso de un solo golpe para proteger a Butters ¿Qué ruin es contra la naturaleza, verdad? XD.
También espero que les haya gustado como le rompió los huevos al pobre de Gok´Zarah, pero es como él dijo, no importa si se trate de alguien con increíbles poderes sobrenaturales, una patada entre las piernas dejaría tirado a un hombre en el piso sufriendo como un condenado… y eso desgraciadamente me ha pasado en más de una ocasión en el mundo real :O.
En el siguiente capítulo Leo contará como jodió a Stan, Kenny y Cartman y les aseguro, que serán TAN graciosas como las de los demás chicos XD.
