Los personajes son de Meyer la trama es mía.

Ahm, bueno, salio más largo de lo usual, de hecho es el cap más largo de la historia hasta ahora. Y bien... disfruten!


Miré con fastidio el cielo por mi ventana. Estaba nublado, como siempre en un día normal de Forks, pero por alguna razón a mí me parecía mucho más fúnebre que cualquier otro día.

Quizás la razón era que Emmett se iba hoy con su familia a Phoenix de vacaciones. Al parecer ellos tenían una casa en la playa y aprovechando las vacaciones se irían a tomar el sol y no volverían hasta que entráramos de nuevo a clases.

Odiaba eso.

Emmett se había convertido en mi mejor amigo y sentía que cada vez lo necesitaba más. El solo pensar que estaría tan lejos de mí por tanto tiempo me deprimía. Lo necesitaba, temía volver a ser la chica hueca a la que solo le importa lo que los demás digan de ella siendo muy infeliz.

Por suerte Emmett no era el único que me ayudaba en eso. Sus hermanos y Bella y Jasper también ayudaban desde que Emmett nos presentó. Todos habían sido muy amables, y sinceros. Ni uno había mirado mi ropa y criticado, excepto Alice, pero ella solo había alabado mi estilo, lo cual parecía ser muy común en ella.

Bella y Edward habían sido geniales. Trataban de no dejarme fuera de ninguna conversación y hacían lo posible para no hacerme sentir incómoda.

Jasper era otra cosa. Había encontrado otro gran amigo con él, aunque era el más callado de todos solía aconsejarme bien cuando lo necesitaba y me echaba una mano cuando veía a Royce acercarse a mí con malas intenciones.

Me sentí bien, protegida y más viva.

Era bueno tener amigos verdaderos. Más que bueno.

Pero ahora estaba sola, aunque aún podía ir a ver a Bella. Alice había decidido llevarse a Jasper con ella y aunque Edward había intentado lo mismo con Bella no lo había logrado, al parecer ella no consideraba prudente dejar a Charlie, su padre, solo durante tanto tiempo. Menciono algo acerca de intoxicación pero no lo entendí muy bien.

Con Bella tenía una muy buena relación. Ella y Alice me habían hecho parte de su 'muy selecto' grupo de amigas, según Alice, Bella solo había rodado los ojos ante el nombrecito.

Así que decidí hacerle una visita.

– Rosalie, que sorpresa. – me dijo cuando abrió la puerta.

–Pensé que quizás podríamos tener una tarde de chicas. En casa me siento sola.

–Oh, suena genial. Podemos ir a Port Angeles a ver una película. Déjame ir por mi bolso.

Me dejó pasar y me senté en la pequeña sala a esperar.

Había muchas fotografías. Todas de Bella, había de ella en varias situaciones con edades diferentes. Algunas con sus padres, otras ella sola y unas con algunos niños.

Miré una en especial. Ésta estaba en un pequeño portarretratos a lado del televisor, el portarretratos era azul con dibujos de nubes y soles. Era muy bonito, pero era la foto lo que había captado mi atención.

Era Bella con los que deberían ser Edward y Emmett de niños, les calculé unos siete años.

Edward tenía a Bella tomada de una mano, Emmett lucía una enorme sonrisa con hoyuelos y pasaba un delgado brazo por los hombros pequeños de Bella. Tomé el pequeño cuadro entre mis manos y lo acerqué, mirando mejor a Emmett.

Era el más alto de los tres y tenía sus lentes puestos, se veía muy adorable.

–Teníamos siete, yo los acababa de cumplir.

Miré a Bella sorprendida. Dejé el retrato en su lugar.

–Era tu cumpleaños.

Ella asintió.

–Emmett era el más feliz, al parecer le alegaba no tener que estar con una bebé. Y ahora que teníamos la misma edad, su popularidad ya no estaba en riesgo. – rodo los ojos.

Me reí.

–Bueno, vamos, se hace tarde. – dije.

Salimos de su casa y subimos a mi auto.

El resto de la tarde fue mejor de lo que pude creer. Normalmente yo tenía mis salidas de chicas con mis 'amigas' pero jamás había sido así. Yo ya no tenía que fingir que algo me gustaba solo para encajar.

Salir con Bella había sido algo realmente agradable, no era de esas personas que se molestaban en llenar silencios con incomodas y vacías conversaciones sobre temas sin importancia.

Era casi tan bueno como estar con Emmett, casi.

–Entonces… ¿tú y Emmett…? – dejó la pregunta al aire y se llevó otra cucharada de helado a la boca.

McDonald's nos había llamada y teníamos que acudir a él. Por suerte, a Bella tampoco le importaba si me comía una hamburguesa grande con papas fritas. En realidad, parecía divertida de ver como trataba de meterla en mi boca.

– ¿Emmett y yo qué?

Suspiró y se sonrojó.

–No tienes que responder si te incomoda.

La miré sin entender.

–¿Te gusta Emmett? ¿Ustedes están en una relación o algo así?

–No. – respondí inmediatamente.

Pero… ¿me gustaba Emmett?

–Oh, bien.

–¿Por qué pensaste eso?

–Bueno, ustedes parecen tan… unidos y… no lo sé. Se ven como Alice y Jasper se veían antes de que por fin estuvieran juntos.

Mi boca se abrió.

–¿Cómo si nos amaramos?

–Muy cerca de eso.

Me removí en mi lugar.

–Lo siento, no quise incomodarte. De veras lo siento.

–No, está bien. En realidad nunca lo había pensado. Acabo de salir de una desastrosa relación y jamás pensé en Emmett de esa manera… pero…

–¿Pero?

–No lo sé. Ahora que lo mencionas…

–¿Crees que te gusta?

–Bueno, lo quiero. No creí que fuera de esa forma.

Ella se rió.

–Bueno, las cosas son así. Te enamoras cuando menos lo piensas.

La miré con curiosidad. Ella y Edward se veían tan enamorados.

–¿Te pasó lo mismo con Edward?

–Algo así. Habíamos sido amigos durante toda la vida y… cuando descubrí mis sentimientos por él me asusté muchísimo. Quiero decir, no creí que él pudiera corresponderme jamás. Él era como el chico inalcanzable. Traté de ocultarlo, en esos tiempos él tenía novia.

Traté de imaginar a Edward con otra chica, mirándola como miraba a Bella, parecía imposible. Me pregunté si Emmett llegaría a mirarme de esa forma alguna vez. ¿Deseaba yo que él me mirara de esa forma?

–¿Y qué pasó entonces?

Se rió y se sonrojó. –Se enteró. Edward es un poco metiche, así que por accidente escuchó una discusión mía y de Alice donde ella me decía que le dijese. Decidió que leer mi diario sería una estupenda idea para enterarse de lo que yo tenía decirle y así hacer las cosas más fáciles para mí. O al menos esa fue su excusa.

Reí con ella.

–Al final se enteró. Y bueno, las cosas se dieron solas con el tiempo.

–¿Crees que a Emmett le guste también?

–¿Hablas enserio? No deja de hablar de ti todo el tiempo. Esme, su madre, ya quiere conocerte.

Me sonrojé.

–¿De verdad? ¿Emmett quiere que la conozca también? ¿Crees que le agrade?

–Claro. Emmett dijo que quería preguntártelo, pero le da pena. No le digas que te dije, se molestará, como sea. Esme es la persona más adorable y maternal que conozco. Te amará por completo.

Asentí pensativa.

–Entonces, ¿si te gusta Emmett?

–Eso creo, aún tengo que asimilarlo bien.

–Bueno, yo creo que harían una pareja muy linda. Él te quiere Rosalie, no lo lastimes.

La miré, luego asentí.

Lastimar a Emmett. ¿Cómo alguna vez podría hacer eso? Él era tan fuerte y optimista. Sin embargo, me juré a mí misma jamás hacerlo y protegerlo de todo. Y luego las palabras de Bella cayeron sobre mí.

Emmett me quería. ¿Lo quería de esa forma yo también?