Los personajes son de Meyer, la historia es mía.
Bueno, tiempo sin vernos... Espero que les guste el cap y nos leemos abajo, en la notita del final.
Eché un vistazo al estacionamiento.
Vacío.
Solté un suspiro y me resigné. Quizás no vendría hoy a la escuela, era tarde, seguro que ahora estaría descansando. Sí, a lo mejor estaba cansado y por eso no vendría a clases.
Estaba a punto de irme cuando el Volvo de Edward apareció. De él bajaron Edward, Alice y… oh, Emmett.
Corrí hasta él y lo abracé fuertemente. Pronto sentí sus brazos envolverme. Ahh, de nuevo en casa.
-Me alegro de que volvieras, te extrañé.
Emmett se rió.
-También me alegro de volver y también te extrañé.
Nos separamos pero tomé su mano y la apreté. Emmett me sonrió y comenzó a caminar.
-Alice, Edward, también me alegro de verlos. Bella estará contenta.
Edward asintió con rapidez y sonrió.
-¡Rose, tengo tanto que contarte! – Alice comenzó a parlotear acerca de todo lo que habían hecho, lo que había comprado y lo que me había perdido. Yo solo asentía y sonreí, estaba un poco más ocupada sintiendo la suave mano de Emmett alrededor de la mía.
Lo miré. Estaba bronceado, su cabello despeinado en risos castaños. Incluso parecía un poco más musculoso. Emmett era alto, incluso más alto que Edward, y era muy delgado. Pero ahora sus brazos parecían un poco más gruesos debajo de la camiseta.
Él notó que lo miraba y no pude evitar sentirme avergonzada de ser descubierta. Emmett se acercó y susurró en mi oído.
-De verdad me alegró de estar de vuelta contigo, Rosalie.
-¡Ohh, chicas, de verdad debieron estar ahí! Fue maravilloso, y debieron ver a Edward, Jasper y Emmett chapoteando en el agua.
El ceño de Emmett se frunció y Edward dijo:
-No chapoteábamos, peleábamos.
Me reí.
-¡Da lo mismo!
-Enserio, debieron ir. – Emmett se metió una papa a la boca.
-Quizás para la otra. – dije.
-¡Tendrás que cumplir esa promesa!- chilló Alice.
-Lo haré, lo haré, tranquilízate. – me reí.
-¡Tú también Bella! – Alice señaló a mi amiga castaña con su dedo y la miró fijamente.
-No lo sé…
-Edward, haz algo.
Alice hizo un puchero.
-No puedo obligarla.- Edward se encogió de hombros.
Alice bufó.
-Bien, pero la próxima vez te meteré a la maleta amordazada si es necesario.
Todos reímos.
Se sentía bien tener amigos, amigos verdaderos.
Alice siguió con su parloteo acerca de sus maravillosas vacaciones mientras yo trataba de escuchar. Los había extrañado mucho a todos pero no podía evitar que mi mente estuviera todo el tiempo en Emmett. ¿Me gustaba? Quería decir, él claramente me gustaba, pero ¿me gustaba, gustaba?
Él era muy lindo, no era el típico chico con el que yo estaría.
Pero era más que eso, más de lo que había imaginado. Era gracioso, adorable, guapo… Uf. Todo lo que una chica –yo- podría pedir.
Lo había extrañado mucho, me pregunté si eso sería una clase de señal de que algo había comenzado a crecer en mi interior, algo como amor… Aunque era demasiado pronto, ¿o no?
Oh. No.
-¡Rosalie!
Miré sorprendida a la enana.
-¿Qué?
-¿Cómo que qué? ¡No me estabas escuchando rubia de pacotilla!- chilló.
-Eh, Alice, tranquila, no ofendas a Rosie.
Oh, me defendía de su hermana que era como 20 centímetros más pequeña que yo… Era tan adorable.
No me di cuenta de que lo miraba embelesada hasta que Bella se acercó y me lo susurró.
-Bien, bien… - Alice volvió su atención a mí. – Cómo te decía, los chicos decidieron que hacer ejercicio en la playa y sin camisetas era una buena idea. Y ya te digo, yo estaba muy entretenida mirando el delicioso trasero de mi Jas, - Jasper se sonrojó cuando escuchó las palabras de su novia, a lo que los demás reímos. – ¡Y entonces pasó!
La miré con una ceja arqueada. Tenía una sonrisa maliciosa.
-Emmett y Edward decidieron hacer algunos abdominales, en eso estaban cuando unas rubias plásticas se les acercaron.
Miré a Emmett.
-Claro, ellos fueron unos completos caballeros y las rechazaron, pero ellas eran muy insistentes. Edward fue listo y les enseñó unas fotos de Bella, les habló de lo maravillosa que era su novia logrando que se alejaran de él… pero el pobre Emmett no tenía nada con que defenderse…
Para este momento yo estaba temblando de la furia. Me podía imaginar a esas perras… yo las golpeaba salvajemente y luego las aventaba a una zanja.
-Así que no pudo hacer nada cuando una de ellas se le abalanzó… y lo besó.
¡A la mierda!
Me levanté hecha una furia y salí de la enorme casa Cullen.
¿Era enserio?
Maldición. ¿Cómo había podido él hacerme esto? Quería golpearlo y… ¡golpearlo más! Pero no podía, yo solamente era una amiga… ¡Odiaba eso!
Solté un chillido y caminé a mi auto.
-¡Rose!
Ignoré eso. Tenía mi dignidad.
-Rose, por favor.
Lo miré furiosa.
-¿Qué quieres?
Él retrocedió un paso.
-Quiero hablar contigo.
-¿Hablar conmigo?- pregunté con sorna. -¿De qué? ¿De cómo besaste a esa chica? ¡Pues no!- lo golpee en el pecho.
-No… Pero, eso tampoco te incumbe.
-¿Disculpa?
-Lo que escuchaste, tú sólo eres mi amiga, no tienes derecho de reclamarme por eso.
Mis ojos se llenaron de lágrimas. De furia.
-¡Pues bien! – grité entrando a mi auto. -¡Tienes razón, sólo soy tu estúpida amiga! – lo encendí y mientras lo ponía en marcha sonreí. –Diviértete con tus rubias playeras, yo iré a buscar a alguien a quien si le importe, porque tú pedazo de mierda, no mereces ni la mitad de lo que siento por tu estúpido trasero.
Y me fui.
Dejándolo con la boca abierta. Y alejándome del que, seguramente, había sido mi único amigo.
Hola... nos vemos después de casi 8 largos meses... Y lo siento.
Lo único que puedo decir es que empezar la prepa no es nada fácil... Y andaba mega corta de inspiración, y aunque la tuviera las tareas no me dejan ni respirar.
De verdad mil disculpas y si alguien aun lee esto espero que te haya gustado. Actualizaré la próxima semana, y seguramente este sea el antepenúltimo cap, porque como les dije, será un fic cortísimo.
Y bueno... Las amo muchísimo. ¡Dejen review a este hormonal e histerica preparatoriana!
