¡AH REGRESADO!

Muy buenos días damas y caballeros aquí les traigo el último capítulo de esta historia (enseguida varias personas empiezan a gritar un: ¡YA ERA HORA! XD) y les aseguro que la sorpresa del final será totalmente inesperada ;D.

CAPÍTULO QUINCE: ¿QUÉ OCURRIRA A PARTIR DE AHORA?

Los chicos le estaban contando a Alarcón que fue lo que hizo Leo para que lo mandaran a la correccional poco tiempo antes de que él llegara a este mundo paralelo.

Flash back:

Leo y Butters de quince años iban a tener una cita doble con sus respectivas parejas, Bebe y Lexus. El gemelo cruel, que ya usaba su chaleco de cuero negro, y la rubia rizada no eren precisamente novios sino amigos con derechos; después de todo ellos tuvieron su primera relación sexual entre sí ante la envidia de muchos chicos, especialmente Kenny ya que él quería ser el primer chico en perder su virginidad. Mientras que el gemelo amble por otro lado, había vuelto a tener interés en la castaña cuando en una ocasión fue a Hooters con los demás chicos y después de un tiempo se armó de valor y le pidió que saliera con él, justamente en esta misma cita.

-¿Por qué diablos se demora tanto Butters?- preguntó molesto e impaciente Leo viendo el reloj plateado y algo malgastado que tiene en su muñeca izquierda, ellos estaban a las afueras de una pequeña feria en dónde se llevaría a cabo la cita doble.

-Tal vez él y esa chica están en tercera base- le dijo Bebe con una risa picaresca, pero el rubio soltó un bramido rodando los ojos.

-Mi hermanito es demasiado marica para ya hacerlo tan pronto, de seguro debe de estar perdiendo el tiempo dándole chocolates, floreces y ese tipo de maricadas- siguió hablando Leo sin cambiar de semblante.

-¡RUNG, RUNG!- de repente escucharon el sonido inconfundible del potente motor de una Harley acercándose a ellos indicando una sola cosa: que Butters ya había llegado.

-Al fin llegan- les dio la "cordial" bienvenida el rubio de la cicatriz acercándoseles junto con Bebe y veía fijamente la moto, la aprecia mucho ya que ellos trabajaron muy duro para poder comprársela y los dos la usan de forma equitativa -¿Por qué se demoraron tanto?- les preguntó, pero luego vio a la acompañante de su hermano y arqueó la ceja derecha y sonrió de medio lado de forma lasciva ya que es muy bonita.

-Pe-perdón hermano, es que le tu-tuve que echar gasolina a nuestra mo-moto- se disculpó Butters con la cabeza gacha y frotándose los nudillos -ah… Lexus, él es mi hermano Leo, hermano ella es Lexus- los presentó ya que esa es la primera vez que se ven.

-Oh… así que eres el hermano de Butters. Me ha contado muchas cosas de ti y debo reconocerlo, eres un poquito más guapo que él con esos grandes y sexys músculos y esa cicatriz en la cara- le alagó la castaña también con una risa coqueta mientras le ofrecía la mano en forma de saludo y eso molesto un poco a Butters mientras que Bebe rió un poco.

-Mi hermanito también me ha contado muchas cosas de ti, pero eres mucho más bonita de lo que pensé- Leo también la alagó correspondiendo el gesto y con una caballerosidad MUY rara en él le besó la mano haciendo que ella riera un poco y Butters frunció más el ceño.

-¿Por qué no entramos ya a la feria?- les preguntó con notable molestia en su tono de voz.

-Como digas hermanito- dicho esto los cuatro se dirigieron a ese lugar agarrados de las manos con sus respectivas parejas -y no te preocupes hermanito, no voy a robarte a esta chica tan buena si es lo que te molesta- le susurró ya que se dio cuenta del semblante que tenía y eso hizo que ya se pusiera muy rojito.

La cita doble era tranquila y relajante. Leo y Bebe caminaban un poco delante de Butters y Lexus mientras hablaban entre sí con sonrisas lascivas, mientras que la castaña hablaba con el otro rubio de forma muy animada de temas triviales y él solo asentía ya que en realidad no escuchaba lo que ella le decía y se limitaba a observarla de la cabeza a los pies embobado por su belleza especialmente por un par de buenos atributos que poseía y que le temblaban un poco por cada paso que daba.

-¡Vengan a probar su fuerza! ¡Demuestren que tan fuertes son!- dijo el dueño de una atracción que consiste golpear una plataforma con un martillo para hacer que un peso subiera y golpeara una campana.

-Esto se ve interesante- dijo Leo sonriendo de medio lado acercándose a la atracción junto con Bebe, Butters y Lexus -¿Cuál es el premio?- le preguntó al encargado.

-¡Un gran oso de peluche! Usted joven, parece ser alguien fuerte ¿Cree que lo lograra?- cuando le preguntó eso, el rubio musculoso rió un poco.

-Haré mi mejor esfuerzo- dicho esto se quitó su chaleco negro y se lo dio a Bebe y las mujeres que estaban cerca se maravillaron al poder contemplar su escultural cuerpo, suertudo de mierda.

-Ah, ahora se ve más guapo- Lexus no era la excepción y de nuevo Butters se molestó por eso.

-¿En sus marcas?- preguntó Leo cogiendo el martillo que le dio el encargado -¿listos?- lo sostuvo por encima de su cabeza mientras sonreía con malicia -¡YA!- golpeó con todas sus fuerzas la plataforma haciendo que el piso cerca de él temblara mucho y…

-¡TANG!- el peso subió con tanta fuerza que reventó la campana y salió volando ante la mirada atónita de las personas, especialmente la del encargado que tenía los ojos tan grandes como platos y la quijada rozaba el piso.

-Cada vez está más fuerte- dijo Bebe divertida mientras que Butters rió un poco, ellos eran los únicos que no estaban asombrados por esa gran demostración de fuerza.

-Aquí tienes Bebe- le dijo Leo dándole un gran osito de peluche que le fue dado por el encargado.

-Gracias lindo, y ya sabes cómo te lo recompensaré- le dijo chequeándole el ojo derecho.

Después de eso fueron a una atracción que consistía en tirar las botellas con unas pelotas.

-¿Quién quiere probar su puntería?- preguntó el dueño del local.

-Es tu turno hermanito, es hora de que te luzcas frente a tu chica- cuando Leo le dijo esto a Butters, este se puso otra vez rojo como tomate y se frotaba rápidamente los nudillos mientras que Bebe y Lexus reían un poco.

En el primer y segundo intento, Butters no logró tirar las botellas, pero con su último intento si las tiró y al igual que Leo, su premio fue un gran peluchito, solo que el suyo era de Hello Kitty ¿Qué poco original, verdad?

-To-toma Lexus- le ofreció el peluche tímidamente, otra vez rojito y desviando la mirada.

-Gracias Butters, es tan lindo. Y quien sabe, tal vez también te recompense- estas palabras hicieron que se pusiera otra vez rojo como la capa del Hombre de Acero haciendo que Leo y Bebe rieran un poco.

Luego de eso fueron a la casa de los espejos.

-Pero que curioso- dijo Leo viéndose en un espejo en el que se veía delgado como Butters y este mientras tanto se miraba en otro espejo en el que se reflejaba musculoso como él.

-Sí, es muy interesante- su hermano estaba algo emocionado y flexiono su brazo derecho.

-No importa, tu siempre te verás muy guapo, Leo- le dijo Bebe estando frente en un espejo que la hacía parecer muy gorda.

-Y tú también te verás lindo seas como seas, Butters- le alagó Lexus que estaba delante de un espejo que hacía que sus grandes atributos, se volvieran MÁS grandes de los que ya son y otra vez lo sonrojó haciendo que se frotara los nudillos, lo que es muy gracioso a través de su reflejo musculoso.

Después entrar en otras atracciones, se dieron cuenta que la feria estaba cerca de un estadio en donde se llevaba a cabo un partido de futbol americano, eran las Vacas de South Park contra los Broncos de Denver. Así que decidieron ir a verlo.

-¡No sabe lanzar el balón, esta jodido!- se burló Leo al ver como uno de los jugadores de las Vacas, lazó mal la pelota que terminó en las manos de uno de los Broncos que empezó a empujar a todo el que se le cruzaba por el camino y naturalmente, las personas que apoyaban a las Vacas se estaban encabronando mucho -si estuviera ahí, ya habría hecho todos que todos esos pendejos comieran pasto en un abrir y cerrar de ojos- dijo ya arrogante y Bebe le apoyó diciéndole: "por supuesto".

-O-oye Lexus ¿Te has di-divertido en la ci-cita?- le preguntó Butters de forma tímida y un poco preocupado de que la chica estuvieran incómoda por los gritos de las personas, especialmente los de su hermano.

-¡Por supuesto que sí! Claro que me he divertido mucho con ustedes, especialmente contigo- cuando la chica dijo esto último muy alegre, de nuevo lo sonrojó y desvió la mirada mientras susurraba un: "De nada".

-¡LANZA EL BALÓN, LÁNZALO PEDAZO DE IMBÉCIL!- gritó muy molesto una de las personas del estadio que resulta ser… Randy. Uno de los jugadores de las Vacas lanzó bien la pelota que terminó en las manos de otros jugador que empezó a correr esquivando a los que trataba de detenerlo -¡Eso es, muy bien! ya lo tienen en la bolsa- dijo ya sonriendo triunfal.

Pero de repente uno de los Broncos jaló del casco a ese jugador tirándolo al piso y enseguida los demás Broncos se le tiraron encima.

-¡¿PERO QUE MIERDA?! Eso no se permite ¡HIZO TRAMPA!- grito ahora el padre de Kenny, pero el árbitro no hizo nada al respecto y dijo que el juego podía continuar.

-¡HIJO DE PUTA, ESTA VENDIDO!- de nuevo Randy se encabronó.

-Acéptenlo South Park, ustedes ya han perdido este partido- les dijo burlón un hincha de los Broncos sacándole unas risas a sus camaradas.

-¡Ahora si no soporto!- Randy enseguida se le tiró a ese tipo y empezaron a pelear y enseguida los demás fanáticos de las Vacas y de los Broncos se empezaron a pelear entre ellos.

-Muy bien… creo que la diversión llegó a su fin- dijo Bebe preocupada mientras que junto con los gemelos y Lexus se paraban de sus asientos.

-¿Pero qué cosas dices Bebe? ¡Al contrario, la diversión apenas acaba de comenzar!- Leo enseguida se alegró ya que tendría un buen pretexto para poder patear culos y otra vez se quitó su chaleco y se lo dio a Butters -hermanito, mientras yo me divierto, acompaña a las señoritas a la salida; sería una lástima que sus bellos rostros y hermosos cuerpos se dañen por culpa de estos maricas- le dijo tronándose los nudillos.

-Sí he-hermano- el otro rubio preocupado por él y cogió de las manos a las chicas para alejarlas del campo de batalla.

-¿Estará bien tu hermano, Butters?- Lexus también se preocupó, pero Bebe soltó una risita.

-Hay linda, se nota que en serio no sabes de lo que es capaz de hacer Leo- le dijo de forma irónica.

El cruel rubio no perdió tiempo y enseguida empezó a golpear a todo el que se le cruzaba en el camino, ya sean hinchas de las Vacas o de los Broncos, él los miraba a todos iguales oh sea como sacos de boxeo con brazos y piernas.

-¡¿Qué les pasa, eso es todo pendejos?!- preguntó burlón mientras cogía de la cabeza a dos tipos e hizo que se golpearan entre sí sin piedad alguna para luego tirarlos al piso -¡¿No hay nadie que esté a mi altura?!- volvió a preguntar para luego darle una patada a Randy en el culo mandándolo a volar y haciendo que se chocara de cabeza contra Stuart y los dos quedaron tendidos en el piso en una posición bastante comprometedora ya que el padre de Stan estaba encima del padre de Kenny acomodado entre sus piernas -oh, pero que belleza. Ahora el zoofílico y el mugroso serán medios hermanos- se burló de ellos.

-¡Nadie puede contra el Murciélago!- gritó de repente el mismo sujeto gordo que peleó contra Randy en ese partido baseball con una máscara y capa moradas y le dio un fuerte golpe a Leo en la cara volteándosela, pero este solo sonrió de medio lado mientras se enderezaba y no le paso nada.

-¿Y se puede saber quién carajos lo invito a usted a la fiesta?- como si fuera una pulga, le dio un "suave" golpe en la frente mandándolo a volar de espaldas.

Pero no se dio cuenta de que al hacer eso, hizo que el tipo cayera encima de Butters, que junto con Lexus y Bebe estaban llegando a una de las salidas del estadio.

-¡BUTTERS!- gritó aterrada la castaña mientras que la rubia quedó en shock.

-¿Eh?- preguntó Leo confundido y se arrimó y quedó también en shock al ver a su hermanito debajo de semejante masa de carne ¡Y todo por su culpa!

-¡No se mueve! ¡¿Acaso habrá muerto?!- preguntó aterrada la rubia rizada.

-¡OH NO!- volvió a gritar aterrada la castaña.

Leo ante esas palabras sintió que algo dentro de él se quebró ya que si bien ha hecho cosas malas durante toda su vida, nunca se había arrepentido de ellas, pero creer que su tierno y dulce hermanito había muerto por su culpa, era más de lo que podía concebir y afectaría la poca "cordura y raciocinio" que posee.

-Ah… ah…- empezó a respirar agitadamente cerrando los puños tan fuerte que las palmas de sus manos sangraban un poco, sus ojos se empezaron a aguar mientras las pupilas se le contraían, fruncía el ceño y parpadeaba varias veces y su cuerpo tembló un poco y su respiración ya parecía los rugidos de una bestia salvaje hasta que…

-¡IIIIIAAAAAAHHHHH!- gritó con todas sus fuerzas mientras miraba hacia arriba y todas las personas que estaban peleando entre sí, se detuvieron y lo miraron fijamente.

-¿Pero qué rayos le pasa a ese mocoso?- preguntó uno de los peleoneros.

-¡GRUAAARRR!- Leo rugió como un monstruo infernal y cegado por la ira y el dolor se arrojó contra unos tipos derribándolos como si fueran pinos de bolos y dio inicio a la masacre (NA: les sugiero que escuchen la canción de Matrix Recargado cuando Neo pelea contra los agentes Smith).

Cada golpe que el rubio daba una persona salía volando literalmente hablando y ahora parecía que todas las personas se concentraban en atacarlo a él sin importarle su propia integridad física.

-¡OUH!- le dio un golpe en la cara a un tipo -¡EAH!- le dio uno en el estómago a otro -¡JUU!- le dio un puñetazo en la quijada a otro más -¡SIAG!- le dio una patada al que sigue en la cara y cabe decir que ahora ya no estaba disfrutando de la pelea y tenía unas cuantas marcas de golpes, su ropa estaba hecha girones y su voz es gutural.

-¡¿Qué les pasa?! ¡Somos más que él! ¡¿Cómo es posible que no le puedan ganar a un simple mocoso?!- preguntó molesto el padre de Craig haciendo la seña de la familia.

-¡VEN ACÁ TÚ!- en una increíble casualidad, Leo le cogió la mano y ¡CLUACK! Se la metió por el culo tal y como se lo hizo a Craig hace tantos años.

-¡UJUJUJU!- enseguida se empezó a retorcer en el piso, pero no por mucho ya que Leo le dio una patada en el trasero hundiéndole más la mano que le clavó y lo mandó a volar.

-¡¿QUIÉN SIGUE?!- preguntó viendo con furia a las demás personas.

-…- nadie dijo nada y se veían entre sí y más de uno estaba que se cagaba del miedo.

-¡RETIRADA!- exclamó Randy y enseguida dieron media vuelta para correr por sus vidas.

-¡USTEDES NO SE VAN A IR A NINGÚN LADO!- como un depredador tras su presa, Leo los persiguió y de nuevo golpeaba sin piedad alguna a los que lograba alcanzar.

-Ese chico esta fuera de control. Muchachos, tenemos que detenerlo- dijo el capitán del equipo de las Vacas de South Park y junto con los Broncos de Denver, se acercaron al rubio fuera de control.

-¡Agárrenlo!- exclamó otro de los jugadores sujetando a Leo de las piernas haciendo que cayera bocabajo al piso y antes de que este pudiera reaccionar, los grandes jugadores se le tiraron encima formando una montaña humana.

-¡JA, LO TENEMOS!- exclamó triunfal un jugador que estaba en la cima de la montaña, pero de repente todos empezaron a temblar mucho sin saber el porqué.

-¡QUÍTENSE IMBÉCILES!- en una increíble demostración de fuerza bruta, Leo mandó a volar en todas direcciones a sus opresores tal y como Neo lo hizo con los clones de Smith -¡VEN AQUÍ!- cogió del brazo derecho al tipo que lo sujetó de las piernas y empezó a dar varias vueltas como un trompo para luego mandarlo a volar fuera del estadio, de forma parecida a como se lo hizo al Topo cuando lo bateó con su pala.

-¿Qué estará pasando en el estadio?- preguntó Kyle, que junto con Stan, Kenny y Cartman estaban caminando por ahí y podía escuchar a la perfección los gritos de las personas y miraban como estas corrían despavoridas por sus vidas.

-De seguro se deben de estar peleando porque las Vacas van perdiendo- le respondió su mejor amigo como si fuera cualquier cosa ya que estaban muy acostumbrados a eso.

-¡TRIANG!- ante la horrible sorpresa de ellos, el jugador que Leo mandó a volar cayó justamente encima de Kenny aplastándolo y matándolo.

-¡OH DIOS MÍO, MATARON A KENNY!- y por supuesto Stan enseguida dijo su tan famosa frase.

-¡HIJOS DE PUTA!- Kyle naturalmente no se quedó atrás.

-¡Ah demonios! Me manchó la ropa con su inmunda sangre- el culón por otro lado, no estaba para nada preocupado por el rubio y solo se molestó.

-¡Cielos santo, él está fuera de control!- exclamó aterrada Lexus que junto con Bebe ya habían sacado a Butters de debajo de ese tipo tan gordo -¡hay que hacer algo para detenerlo!

-¡Se parece a ese tipo grande, verde y musculoso de los comics cuando se encabrona, no se va a detener hasta que destruya todo lo que está a su alrededor!- exclamó ahora la rubia rizada.

-Hay…- gimió Butters adolorido llamando la atención de las dos chicas -¿Qué… qué pasó?-

-¡Butters, estás vivo!- exclamó muy alegre Lexus soltando unas lágrimas de alegría y abrazándolo fuertemente haciendo que se pusiera rojo como las veces anteriores.

-¡Butters rápido, tienes que calmar a tu hermano antes de que mata a todas las personas del estadio!- le pidió desesperada Bebe señalando a Leo que levantó a Randy con la intención de partirlo a la mitad por la espalda y a su alrededor estaban las personas que había golpeado.

-¡OH SALCHICHAS!- exclamó muy asustado y enseguida se le acercó para que no cometiera una verdadera calamidad.

-¡¿TIENE ALGO QUE DECIR ANTES DE MORIR?!- preguntó Leo al padre de Stan que estaba todo machacado a golpes.

-Ah… es una desgracia… que ya no podré seguir siendo Lorde…- se lamentó Randy usando las pocas fuerzas que tenía y el rubio amañó con partirlo al medio.

-¡HERMANO POR FAVOR, NO LO HAGAS!- le pidió desesperadamente Butters.

Leo al verlo sano y salvo se detuvo en seco y se limitó a observarlo respirando agitadamente sin dejar de sostener a Randy en lo alto y su mirada se suavizó y volvió a la normalidad.

-Hermanito… estás vivo…- dijo sonriendo enormemente y su voz también volvió a la normalidad para luego tirar a un lado a Randy como si fuera un costal de papas y de nuevo se le aguaron los ojos -cuando creí que habías muerto por mi culpa, perdí la cabeza- lo abrazó fuertemente y a pesar de que le estaba sacando el aire, el otro rubio también lo abrazó.

-No… no te preocupes he-hermano, yo siempre voy a es-estar junto a ti y…- Butters estaba hablando con mucha dificultad pero se detuvo cuando algo se clavó en el cuello de Leo.

-Auch ¿pero qué es esto?- se quejó el otro rubio llevándose la mano al cuello y quitándose lo que se le clavo -¿Un dardo?- preguntó confundido pero enseguida le clavaron otro de nuevo en el cuello -¿Qué mierda…?- preguntó ya molestándose pero sin previo varios dardos se le clavaron en la espalda -¡HAY HIJO DE PUTA! ¡¿Quién está lanzándome estos dar…?!- no pudo seguir hablando ya que se empezó a marear y tambalearse de un lado a otro -ah… creo que es hora de dormir…- dicho esto cayó bocabajo al piso durmiendo como tronco.

-¡¿Hermano, estás bien?!- le preguntó muy preocupado Butters.

-¿Qué le pasó?- le preguntó Lexus acercándosele junto con Bebe y él les dijo que no sabía que pasó.

-Lo tenemos, rodéenlo- dijo de repente un oficial con una cerbatana ya que él fue quien lanzó esos dardos y los oficiales que lo acompañaban rodearon a Leo haciendo a un lado a Butters y a las chicas y lo esposaron con esposas, sino con grandes cadenas y grilletes.

-¡¿Qué le hacen?!- preguntó Butters entre desesperado y molesto por lo que le hacían.

-Lo siento chico, pero tú "querido" hermano ya se ha pasado de verdad y tiene que pagar por lo que hizo- le dijo secamente el oficial de la cerbatana mientras que los demás cargaban a un bien profundamente dormido Leo que empezó a balbucear algunas cosas sin sentido.

-¿Pero quién los llamó?- les preguntó Lexus.

-Yo… hay- les dijo el padre de Craig que estaba acostado bocabajo en una camilla y aún con la mano metida en su culo -y espero que encierren de por vida a este peligro para la sociedad…

-Que viejo tan bocón. Me pregunto si Craig será así cuando crezca- le dijo molesta Bebe y el señor Tucker con su mano libre le mostró el dedo medio.

Fin del flash back.

-… después condenaron a Leo a pasar entre dos o tres años en la correccional y todos nos pusimos muy felices ya que eso significaba que no lo volveríamos a ver hasta luego de la graduación y no tendríamos que aguantar sus maldades- terminó por contar Kenny a Luis Carlos, y por supuesto, solo él y Damien recordaban que murió en esa ocasión.

-Y como lo pudiste ver hoy en la mañana, nos aterramos cuando Butters nos contó que lo liberaron antes de tiempo- le dijo Stan.

-Hay… ja, ja… si estuviera en mejor estado… me estaría muriendo de la risa… como lo hice las veces anteriores…- Alarcón rió un poco mientras se retorcía un poco -y Craig… se nota que ser sodomizado por su propia mano… es algo de familia y de generación en generación…- se burló del otro pelinegro que por supuesto le mostró el dedo medio -eso es… lo que a ti y a tu maricón padre… les meten por el culo- se burló de nuevo y los demás rieron mucho.

-Bueno chicos, ha sido una historia interesante. Pero ya es hora de que vayan a sus casas- les pidió la enfermera Gollum.

-Vamos chicos- dijo Craig de forma cortante para que ya no se siguieran burlando de él.

-Y si ven a Kyle… díganle que se apure en devolverme mis poderes…- les pidió el latino -y enfermera… ¿Qué no debió de haberme dado el baño de esponja que dije en las notas de autor del capítulo anterior?- cuando le preguntó esto, ella rodó los ojos susurrando: "Dios, dame la fuerza y paciencia para hacer esto".

Leo y Butters mientras tanto ya habían llegado al estacionamiento de la escuela en dónde estaba la Harley de los dos y el gemelo malo sonrió enormemente al verla.

-Ah muy bien, muy bien. Sí la has cuidado tal y como lo dijiste- la examinaba detenidamente mientras que el otro rubio se frotaba los nudillos -de seguro has llevado de paseo a tu noviecita varias veces en ella ¿cierto hermanito?- cuando dijo esto el otro rubio se sonrojó un poco.

-Sí-sí- desvió la mirada sonriendo cohibido.

-Me alegro mucho; está bien que tengas una chica que te quite esas putas manías mariconas como usar un tutu rosa y esa clase de pendejadas- dicho esto se montó en su moto y cabe decir que esta le luce mejor a él que a su hermano -no te quedes ahí ¡Sube! Ya quiero darle la sorpresita al viejo por mi temprana liberación- sonrió ansioso.

Así que Butters se subió detrás de él y lo abrazó por la cintura y enseguida su hermano encendió la moto haciendo que la rueda trasera soltara mucho humo producido por la fricción contra el piso y luego elevó la rueda delantera haciendo que el otro rubio casi se cayera.

-¡EN MARCHA!- enseguida salió del estacionamiento a toda velocidad saltándose una roca.

-Pero que sujeto tan antipático, odioso y escandaloso- dijo la pequeña Karen que había esperado a Kenny para que la acompañara a casa.

-No digas eso hermanita, él no es tan malo como parece- le dijo el rubio tomándola de la mano mientras empezaban a caminar.

-¿En serio? Aún recuerdo esas ocasiones en las que te ha golpeado sin piedad alguna y a tus amigos. No creo que tenga algo bueno- cuando dijo esto, su hermano sonrió un poco.

-No lo creas Karen. Si tuviera que contarte algunas cosas buenas que él ha hecho, me tomaría todo lo que resta del día- dijo irónico refiriéndose a las veces en las que Leo a ayudado a Butters.

-¿Cómo cuáles?- le preguntó con curiosidad la chiquilla.

-Ummm…- el rubio se puso a pensar en sí debería de contarle alguna de las cosas "buenas" que Leo ha hecho ya que aún tiene en su mente la clara amenaza que él les dio -está bien, solo si prometes no decírselas a nadie.

-Mi boca es un sepulcro- la castaña sonrió enormemente y abrió bien las orejas para escucharlo.

Flash back:

Hubo una ocasión cuando los chicos teníamos 12 años y estábamos haciendo una pijamada en la mansión de Token. Butters y Leo estaban con nosotros y este nos mortificó un poco como siempre, hasta que llegó la hora de dormir.

-Ah… tetas… culos… enormes tetas y culos no se me escaparan…- yo estaba teniendo un muy placentero sueño mientras estaba acostado en una de las camas que Token tan amablemente nos ofreció a cada uno -¡las tengo!- exclamé cuando agarré un par de tetas voladoras, pero al hacer eso me desperté saliendo de mi fantasía -ah carajo…- susurré molesto y traté de volver a dormir.

Pero luego vi a Butters retorciéndose un poco y susurrando algunas cosas, parecía que tenía una pesadilla y se despertó soltando un gemido, incorporándose un poco, viendo de un lado a otro sudando mucho y soltando unas cuantas lágrimas.

-Oh…- volvió a gemir para luego pararse de la cama y arrastrando los pies se acercó a la cama de Leo que estaba profundamente dormido con un chorro de babas escurriendo de su boca -hermano…- le llamó con un hilo de voz, pero Leo seguía dormido -hermano…- le volvió a llamar llorando un poco más fuerte y frotándose los nudillos; eso fue suficiente para que se despertara.

-Eh… ¿Qué… qué pasa?- preguntó bostezando y tallándose los ojos y cuando vio a Butters frunció -¿Qué mierda quieres marica, no vez que estaba dormido?- le preguntó molesto.

-Es… es que de nu-nuevo tu-tuve esa pesadilla en la que u-unos monstruos me comían- le explicó Butters sin dejar de llorar ni dejarse de frotar los nudillos.

-Ah maldita sea…- Leo se exaspero -aún con 12 y sigues comportándote como una niñita llorona. Ya madura de una vez y arréglatelas solo- le dio la espalda para tratar de dormir.

Butters lloró más todavía y empezó a gemir desesperadamente. Sentí mucha lástima por él y en ese momento creí que Leo no le importaba lo que le pasara ya que aún no me había dado cuenta de lo mucho que lo quería, pero luego soltó un bramido y se incorporó un poco.

-Está bien Butters… puedes dormir conmigo, pero si los demás nos ven enseguida te mando al carajo ¿entendiste?- le hizo un espacio en la cama y Butters sonrió enormemente.

-¡Gracias hermano!- enseguida se acostó a su lado -dul-dulces sueños- se acurrucó dándole la espalda.

-Sí, sí. Ya duérmete marica antes de que alguien nos descubra- dicho esto Leo se dispuso a dormir con el ceño fruncido, pero abrazándolo por la cintura con su brazo derecho y apoyando su quijada encima de la cabeza de Butters quién todavía sonreía enormemente.

-"Oh, pero que ternura. Como me gustaría tener un celular a mano para gravar esto"- pensé divertido para luego tratar de soñar con grandes culos y tetas.

Fue a partir de ese momento en el que me di cuenta de lo mucho que Leo quería a Butters, a pesar de que lo agredía debes en cuando, y esto me recuerda algo que descubrí de ellos.

Estaba caminando por las calles, en ese momento tenía creo que unos 12 o 13 años, y pasé por la casa de los Stouch.

-¡AUCH HERMANO BASTA POR FAVOR, ME DUELE MUCHO!- escuché los gritos de Butters.

-¡Deja de quejarte y actúa como un hombre!- escuché ahora los gritos de Leo.

Supuse que en ese momento él lo estaba golpeando o agrediendo de alguna forma. Quise seguir mi camino y no prestarle atención a eso, pero los gritos de Butters… hicieron que soltara un suspiro y di media vuelta para ver que podía hacer para ayudarlo. Me arrimé por la ventana de su cuarto ya que desde este provenían los gritos y me asombré por lo que miré.

-¿Pero qué…?- pregunté a mí mismo. Ya que Leo estaba golpeando a Butters, pero este tenía unas protecciones de sparring de boxeo y trataba de defenderse de los golpes.

-¡No, no, NO! Te he dicho un pocotón de veces que nunca bajes la guardia izquierda- le regañó Leo ya dejando de golpearlo.

-Hay… pero es que tú eres muy rápido y fuerte hermano… no puedo seguirte el paso- se disculpó Butters frotándose las protecciones de las manos y Leo soltó un bufido.

-Y eso que te estoy entrenando para que seas un buen peleador y te puedas cuidar por ti mismo sin que yo esté cerca para salvarte el culo y le puedas patear el culo a quién trate de lastimarte ¿Qué tal si en verdad te estuviera golpeando con la intención de lastimarte gravemente?- le volvió a regañar.

-Lo-lo siento- se volvió a disculpar Butters -pe-pero es que…

-Es que nada, así que continuemos- lo volvió a golpear y a pesar de las protecciones que Butters tiene, esos golpes si lograban lastimarlo y hacer que gritara del dolor.

En ese momento me di cuenta de que esas ocasiones en las que Butters ha aparecido con marcas de golpes cortesía de Leo, no siempre eran porque lo quisiera lastimar por gusto, sino como parte de un rudo entrenamiento para que se pueda defender por sí mismo.

Unas semanas antes de que Leo le pateara el culo a Damien, yo estaba buscando algunas cosas en mi casillero, hasta que vi a Bradley caminando por los pasillos; estaba sonriendo mucho ya que a esa edad, se había dado cuenta de los sentimientos que tenía hacia Butters, solo que no se lo había dicho a nadie.

-Oye Bradley- le llamó Leo asomando la cabeza por el baño de los chicos.

-¿Bu-Butters?- preguntó Bradley, ya que él había fingido su voz para que sonara como la de Butters

-Sí, soy yo. Ven aquí, tengo que decirte algo importante- le dijo metiendo la cabeza al baño.

Bradley se sonrojó ya que de seguro pensó que "Butters" le quería decir que él también le gustaba, así que también entró al baño. Por lo general no me gusta meterme en la vida amorosa de las personas, pero quería saber que le iba a decir Leo, así que me acerqué a la puerta del baño y la entreabrí para ver qué pasaba.

-¿Qué querías de-decirme Butters?- le preguntó Bradley todavía sonriendo, pero esa sonrisa desapareció al darse cuenta de que era Leo.

-Algo muy importante marica- él enseguida lo cogió de los hombros y lo aporreó fuertemente contra una pared haciendo que gritara del dolor -escúchame marica y escúchame muy bien ya que solo te lo diré una vez. Más te vale que no te trates de pasar de listo con Butters y no te le acerques- le advirtió con voz firme.

-¿Pe-pero de que ha-hablas?- Bradley estaba muriéndose del miedo, pero Leo puso su antebrazo derecho contra su cuello dificultándole hablar.

-No te las tires del inocente, culo fácil. Sabes muy bien de lo que estoy hablando; a ti te gusta el otro marica- cuando le dijo esto Bradley se sonrojó enseguida y yo arquee la ceja izquierda.

-¿Cómo lo sa-sabes?- le preguntó con dificultad.

-Oh por favor, tendría que estar ciego para no darme cuenta. La forma en como lo miras, en cómo le hablas, en como interactúas con él ¡Es obvio que te gusta y con mucho gusto te pondrías en 4 patas para que te la clavara si te lo pidiera!- le escupió estas palabras con veneno y el sonrojo de Bradley aumentó y no pude evitar reír por eso -así que ya sabes, como descubra que tratas de ligártelo de alguna forma o que le contagies tus mañas y hagas que se vuelva más marica de lo que ya es, entonces te mataré… usando solamente mis propias manos nada más ¿entendido?- sentenció con uno de los peores tonos de voz que alguna vez haya usado, hasta a mí me asustó.

-…- Bradley enseguida palideció, pero no dijo nada y solamente desvió la mirada ya que a pesar de lo que le podía pasar, no quería ceder en su interminable lucha por el amor de Butters. Leo enseguida rugió como un perro rabioso y le dio un fuerte golpe en el estómago sacándole el aire y que cayera al piso retorciéndose del dolor.

-¡DIJE: ¿ENTENDIDO?!- le gritó en toda la cara luego de haberlo jalado de sus cabellos.

-¡ENTENDIDO, ENTENDIDO!- Bradley estaba llorando del terror absoluto.

-Así me gusta marica- Leo le palmeó levemente la cara unas cuantas veces para luego darle una fuerte bofetada que lo tiró al piso bocabajo -y por tu bien espero que no se te olvide lo que hablamos hoy- dio media vuelta dispuesto a salir del baño y yo enseguida me oculté detrás de unos casilleros para que no me descubriera -si no tuviera suficiente con tener un maricón padre que va a que se la claven en secreto, lo menos que necesito es que mi hermanito resulte ser igual de marica que él y que esa loca con cabeza de estropajo- no sabía si dijo esto con burla o con molestia, pero enseguida me llevé las manos a la boca para que no se escuchara mis risas.

Fin del flash back.

-… desde ese entonces, Bradley nunca trató de coquetear a Butters, excepto cuando Leo estaba en la correccional- terminó de contar Kenny a Karen y está en todo momento se había asombrado por lo que escuchaba.

-Ah… eso quiere que ese tipo no es tan cruel en realidad y quiere mucho a tu amigo Butters y se preocupa por él. No es tan diferente de ti hermano- cuando la castaña dijo esto, el rubio soltó un bufido.

-No me insultes de esa manera Karen. Tal vez cuide a Butters como yo lo hago contigo, pero nunca te he levantado la mano y no soy un retorcido carnicero sediento de sangre que le gusta lastimar a los demás- le dijo esto ya algo molesto.

-Pero si lo que tuvieras de pervertido y pícaro, lo tuvieras de retorcido y violento, sería mil veces peor que él- cuando la niña dijo esto riendo, el rubio enseguida se puso a reír a carcajadas.

-En eso tienes toda la razón hermanita- le besó la cabeza y siguieron caminando.

Los gemelos ya habían llegado a su casa y estacionaron la moto.

-Ya quiero ver la reacción del vegete al verme- dijo todavía ansioso Leo y abrió la puerta.

-¡Ya era hora de que llegaras Butters! ¿Se puede saber por qué has tardado tan…?- iba a regañarle su odioso padre, pero al darse cuenta de que era Leo enseguida palideció y casi cayó de bruces al piso como lo hizo Garrison cuando lo vio en la escuela -¿Le-Leo?- tartamudeó y su hijo malvado sonrió divertido ya que es justo como se lo imaginó.

-¡Hola viejo! ¿Me extrañaste?- enseguida se le acercó y le dio un fuerte abrazo de oso como el que le dio a Cartman levantándolo del piso haciendo que se pusiera azul por la falta de aire y Butters trataba de no reír por eso.

-No puedo respirar…- Steven habló con un hilo de voz y después de unos segundos más Leo lo soltó -pensé… que ibas a estar en la correccional… durante otro año más por lo mínimo- se apoyó en una silla para recuperar el aliento y el gemelo malvado rió un poco.

-Se nota que si me extrañaste viejito- se burló de él y Butters ya no pudo contener su risa.

-¿Qué es todo ese ruido?- preguntó Linda saliendo de la cocina y también se asombró de ver a su otro hijo, pero a diferencia de Steven, sonrió enormemente -¡Oh Leo, regresaste como dijiste!- enseguida se le acercó para abrazarlo.

-Es que ustedes contratan a los mejores abogados, mamá- su otro hijo también la abrazó y en vez de abrazarla con el mismo "cariño" con el que abrazó a Cartman y Steven, este abrazo si era de verdadero cariño y amor maternal -¿Me extrañaste, mamá?- le preguntó separándose.

-¡Por supuesto hijo! No sabes la falta que hacías en la familia- Linda lloraba de la alegría.

-¿Tú ya sabías que a él lo iban a liberar antes de tiempo, Linda? ¿Por qué no me lo habías dicho?- le preguntó su esposo ya molesto.

-Porque quería que fuera una sorpresa, querido- fue la simple respuesta de su mujer.

-Y vaya que lo fue- se burló el rubio de la cicatriz -¿Y qué cuentas de nuevo, viejo? ¿Aún sigues yendo a ese balneario?- cuando le preguntó esto, su padre enseguida se puso rojo de la ira y de la vergüenza. Butters ya se preocupó por lo que podría pasar ya que él toco un tema MUY delicado…

Flash back:

La madre de los rubios les pidió que espiaran a su esposo para saber que le iba a comprar como regalo de aniversario, en esos momentos los dos tenían 9 años.

-Me estoy muriendo del aburrimiento- se quejó Leo que tiene unas grandes gafas oscuras puestas mientras que Butters tenía un gran bigote falso.

-Recuerda que lo hacemos por mamá, hermano- Butters estaba muy emocionado al ser un "detective" -¿pero por qué papá entra a ese cine tan viejo, sauna y buche blanco?- cuando preguntó esto el otro rubio le prestó toda su atención.

-¿Qué trae entre manos el viejo?- preguntó ya con todo interés.

Siguieron espiando a su padre y Leo se asombró como nunca se había asombrado hasta ese momento al ver como Steven entró a un balneario gay en dónde varios tipos se lo cogieron.

-Oh no, papá está tratando de pelear contra esos tipos y no le ha podido ganar a ninguno- Butters se preocupó, pero Leo sonrió macabramente.

-Sí hermanito, está" peleando" con esos tipos- le dijo palmeándole el hombro izquierdo -"Siempre tuve mis sospechas y esto lo confirma sin lugar a dudas y no lo puedo desaprovechar"- en su mente retorcida se estaba formulando un plan muy sucio.

En vez de mostrar las fotografías que tomaron a su madre; Leo le dijo a Butters que iba hablar un momento a solas con su padre.

-Oye viejo- entró a al cuarto privado de Steven que estaba sentado en su sillón leyendo el periódico y enseguida lo vio molesto por su repentina intromisión.

-Sabes muy bien que tú y Butters tienen prohibidos entrar a este lugar sin mi permiso, jovencito.

-Sí, lo que digas viejo marica- le faltó el respeto sin reparo alguno haciendo que se pusiera rojo de la rabia, pero antes de que le gritara, siguió hablando -me sorprende que puedas sentarte tomando en cuenta todas las veces que te clavan una verga por el culo cuando vas a ese balneario- cuando dijo esto sonriendo de medio lado, su padre enseguida palideció.

-¿De qué es-estás hablando?- se trató de hacer el desentendido.

-No te las tires del que no sabe nada, pedazo de marica de mierda. Sabes muy bien de lo que estoy hablando- enseguida le mostró las fotos que les tomaron y de nuevo se puso pálido como un papel.

-¿Pero cómo…? ¡Dame eso enseguida!- le quiso quitar las fotos, pero Leo se echó hacia atrás.

-No tan rápido muerde almohadas. Si no quieres que le muestre estas fotos a mamá, tendrás que cumplirme unas cuantas cosas- le exigió sonriendo de nuevo.

-¡¿Cómo te atreves a chantajearme niño malcriado?! ¡¿Quieres que te castigue durante un año entero?!- le preguntó más furioso todavía.

-¿Eso crees loba en celo? En este momento podría gritarle a mamá para que viniera a ver estas fotos ¿Es lo que quieres?- el rubio prácticamente lo tenía agarrado de los huevos.

-¡GRRR!- rugió Steven como un animal enjaulado, pero no tuvo más opción que ceder -está bien Leo ¿Qué quieres?- el rubio enseguida sonrió como el guasón.

-Primero que todo, quiero que a mí y a Butters nos des 100 dólares de mesada cada fin de semana y a cada uno de nosotros. Segundo, no importa que tan mal me porte, nunca, pero NUNCA jamás me echaras de la casa y me seguirás manteniendo hasta que ya sea grande y me quiera volver independiente ¿Entendido?- le habló directo y sin rodeos su patán hijo.

-Gr…- Steven volvió a rugir un poco pero no tenía más opción -¿Eso es todo?- Leo sonrió de nuevo ante eso.

-Hay otra cosa. Pensaba en exigirte que nunca más me vuelvas a castigar y a Butters, pero pedirte eso es como pedirle a un perro que no ladre cuando vea a un gato y como me amenazaste de castigarme por un año, lo último que quiero es que no nos castigues durante un año entero- Steven cerró los ojos soltando un suspiro ante esa petición, ya que sin lugar a dudas es la más difícil de cumplir -¿trato echo?- cínicamente le ofreció la mano derecha para cerrar el trato,

-Echo- de nuevo cedió y le correspondió el gesto -ahora dame las fotos- le exigió.

-Lo siento viejito, pero estas fotos son mi póliza de seguro en caso de que me salgas con mano negra- de nuevo le hizo burla -ah, y una última cosa. Butters no sabe nada de esto, así que si le exiges que te entregue las fotos o lo amenazas de alguna forma… ya sabrás lo que pasará viejo maricón y ni te tomes la molestia de tratar de buscarlas en la casa cuando yo no esté, ya que las ocultaré en un lugar que ni siquiera mi hermanito conoce- dicho esto se retiró con toda tranquilidad de la sala dejando a un increíblemente enfurecido y humillado Steven.

-¿De qué hablaste con papá, hermano?- le preguntó Butters acercándosele.

-De nada importante hermanito, pero a partir de ahora nuestras vidas serán más cómodas y llevaderas- le dijo sonriendo Leo acariciándole un poco el pelo y él no entendió a qué se refería.

Fin del flash back.

-¿Balneario? ¿De qué hablan?- preguntó Linda que no entendía a lo que se refería.

-No mamá, me equivoque. Le pregunté cómo le ha ido en el trabajo- le mintió Leo quién rió por la cara de alivió que puso su padre.

-Oh bueno. Lo que importa es que nuestra familia esta junta de nuevo y espero que sigamos juntos durante mucho tiempo más- la rubia abrazó a sus dos hijos como solía abrazarlos cuando eran niños, a pesar de que ellos ahora ya son mucho más grandes que ella.

-Yo también espero estar aquí durante mucho tiempo más, mamá, yo también lo espero- esta fue una obvia indirecta a Steven que ya se estaba encabronando de nuevo y Butters desvió la mirada.

Al día siguiente, los alumnos de nuevo tenían que iniciar otro aburrido día de escuela, pero ellos hablaban de la paliza que Leo le dio a Luis Carlos.

-¿En dónde estará Kyle? Es inusual que llegue tarde- dijo Stan extrañado estando en la entrada de la escuela.

-De seguro se está sacando la arena de la vagina- Cartman no perdió tiempo en hacer una broma de mal gusto y que se ha usado varias veces y Kenny fue el único que rió.

-¿Qué fue lo que dijiste gordo imbécil?- le preguntó Kyle molesto y acercándoseles y todos, absolutamente todos se le quedaron viendo muy asombrados ya que ¡Kyle es alto y negro! De 2 metros de altura por lo menos y usando ropa de jugador de baloncesto.

-¡¿Pe-pe-pero que fu-fue lo que te pa-pasó Kyle?!- Stan estaba atónito y tartamudeo como Jimmy y lo miraba de arriba abajo.

-Use los poderes que me dio Luis Carlos para volver realidad mi tan anhelado sueño de ser alto y negro- le respondió el ahora alto judío afroamericano sonriendo enormemente (NA: recuerden el primer episodio de la temporada 9 XD)

-Pensé que habías abandonado ese sueño, Kyle…- susurró Kenny.

-Ahora estás peor marica, ya que no solamente eres un judío, pelirrojo y de Jersey, ahora también eres un puto negro que le gusta que le den latigazos- el culón no perdió tiempo en hacerle burla y eso enseguida molesto el judío.

-Se nota… que si le has dado… un buen uso a mis poderes- habló de repente Alarcón acercándose a ellos en una silla de ruedas como la de Jimmy y tiene todo el cuerpo lleno de vendas, gasas y yesos.

-Todo gracias a ti Alarcón, con tus grandes poderes realicé mi más grande sueño- le agradeció el judío de piel negra.

-No hay por donde… ahora devuélveme mis poderes- le exigió el latino.

-¿Pero si te los devuelvo no volveré a mi antigua forma?- le preguntó preocupado el pelirrojo.

-Ah… está bien. Te prometo que no perderás tu nueva forma- le aseguró soltando un suspiro.

Eso fue suficiente para que el pelirrojo sonriera de nuevo y le puso una mano en el hombro derecho al colombiano y el cuerpo de los dos empezaron a brillar de color purpura y los ojos del latino brillaron intensamente y cuando dejaron de brillar, sonrió enormemente.

-¡Al fin no joda!- se paró de un salto extendiendo sus brazos rompiendo sus vengas y yesos al flexionar sus músculos ya que de nuevo se volvió fornido y sin su "leve" panza -ya me estaba sintiendo como momia al tener todo eso encima- empezó a flexionar su espalda y articulaciones.

-Oh, me alegro tanto por ti- le dijo de repente Leo acercándoseles junto con Butters haciendo que el latino lo viera molesto mientras rugía y retrocedía unos paso; luego vio de arriba abajo a Kyle con la ceja derecha arqueada -vaya Kyle, te noto algo diferente ¿Te jalaron las piernas y los brazos y luego te bañaste con pintura marrón?- le preguntó burlón.

-¡Oye mojón!- le llamó de repente nada más y nada menos que Shelli acercándoseles a pasos pesados y todos se asombraron e intimidaron al verla, tal vez ya no sea tan fea como cuando era niña y ya no usa frenillos, ahora que tiene 20 años, pero era una mujer alta, muy alta cabe decir, de 1,80 metros de estatura, tan alta como Stan que enseguida se preocupó al verla -así que es cierto lo que mi puto hermano dijo sobre que volviste- le dijo parándose delante de él y los dos se miraban fijamente a los ojos, a pesar de la diferencia de alturas, y sin parpadear.

-Pero que sorpresa, si es la puta fea a la que le cobré venganza hace tantos años. Debo reconocerlo, te has vuelto un poco más bonita de lo que eras en esos esos tiempos- Leo no perdió tiempo en hacerle burla sin estar para nada intimidado -y bien ¿se te ofrece algo?- le preguntó ya serio y preparándose para lo peor, ya que al igual que él, la hermana de Stan se ha vuelto más fuerte con el paso del tiempo

-Tengo un asunto pendiente contigo- estas palabras confirmaban las sospechas de Leo y los demás que los miraban fijamente y el culón no perdió tiempo en hacer bullicio.

-¿Y ese asunto sería…?- el hermano de Butters sacó las manos de sus bolsillos ya listo para las trompadas y todos contuvieron el aliento para ver qué pasaba.

-Quiero que salgas conmigo- cuando Shelli dijo estas palabras el rubio y los demás se le quedaron viendo con los ojos bien abiertos con una expresión de ¡¿WTF?!

-¿Sa-salir con-contigo?- Leo no disimuló para nada su asombro -¿Por qué?- le preguntó ya muy desconfiado.

-Pues verás mojón, no hace mucho tiempo he tratado de encontrar a un hombre que esté a mi altura, que tenga huevos de sobra, que defienda sus principios a cualquier precio y que no se asuste por mi aptitud y ni se deje intimidar. El pendejo apestoso de Kevin no tiene ninguna de esas cualidades y por eso le di la pata y luego de un tiempo me di cuenta de que tú tenías todos esos requisitos gracias a las cosas que mi pendejo hermano me contaba y lograste hacer lo que nadie había sido capaz de hacer y eso fue ganarme en una pelea y… no puedo negar que te has vuelto muy guapo con el paso del tiempo a pesar de ser un mojón como los demás. Así que esperé para que te liberaran para que tuvieras una cita conmigo- le exigió luego de haberle dicho semejante sermón y demostró no guardarle ningún tipo de rencor.

-…- de nuevo todos se quedaron sin hablar y la quijada de Stan ya tocó el piso mientras se encorvaba y estaba tieso como una estatua, lo mismo le pasaba a Butters.

-Me lleva la cachetada…- Luis Carlos fue el primero en romper el silencio.

-¿Entonces qué dices mojón, saldrás conmigo o no?- preguntó Shelli de nuevo a Leo.

Este salió de su asombro y se le quedó viendo de arriba abajo con los ojos cerrados frotándose la quijada con la mano derecha dándose cuenta de que la cara de Shelli no fue lo único que cambió para bien, sino que su cuerpo también cambió volviéndose una mujer moderadamente voluptuosa

-Oh… en serio te has vuelto toda una señorita apetitosa- le dijo coquetamente.

-¿Entonces vas a tener una cita conmigo sí o no?- le preguntó ella ya impaciente.

-Pues como no tengo nada mejor que hacer… ¿En marcha, puta?- le ofreció el brazo derecho de forma caballerosa, cosa BIEN rara en él y Shelli sonrió de medio lado.

-En marcha mojón- le correspondió el gesto y empezaron a caminar alejándose de la escuela y de unos todavía muy asombrados estudiantes.

-Oh, es una lástima. Y yo que quería que siguiéramos siendo amigos con derechos- Bebe se puso muy triste, pero al ver a Kyle sonrió enormemente -pero debo reconocerlo, Kyle se ve más lindo así y de seguro también se volvió más grande lo que no se puede ver a simple vista- dijo con un muy obvio tono seductor.

-Sin duda alguna, esta es la cosa más loca que ha ocurrido en el pueblo- comentó Cartman refiriéndose al asunto de Leo con Shelli.

-¿Quién hubiera pensado que esos dos iban a estar juntos?- preguntó Craig irónico.

-Si lo piensan detenidamente, los dos son el uno para el otro- dijo Damien igual de irónico.

-Espero que esos dos si sean capaces de aguantarse el uno al otro, ya que si no, alguien va a terminar en un ataúd- habló Jack no solo irónico como ellos, sino también algo preocupado.

-¿Qué más podría pasar ahora? ¿Qué de repente aparezca Paris Hilton cumpliendo su promesa de volver al pueblo?- el quinto irónico fue el Topo.

Pero de repente una limosina se parqueó en frente de la escuela y de ella salió ¿Adivinan quién?

-¡Volví tal y como lo prometí! Ahora ¿En dónde están ese par de rubiecitos tan lindos?- preguntó nada más y nada menos que la propia Paris Hilton mirando de un lado a otro.

-¡PLOP!- enseguida los amigos y parientes de Leo cayeron de bruces al piso al estilo anime o al estilo de Condorito ¡Ya que es justo lo que dijo el mercenario francés!

-Sin lugar a dudas, esto es un buen material para mis historias- a Luis Carlos ya se le hizo muy divertido todo este asunto.

Nadie sabe que más cosas ocurrirán ahora que Leo, el cruel hermano gemelo de Butters, el que ha causado tantas desgracias, el que ha lastimado a tantas personas de diferentes maneras, el que de seguro causará más desgracias a partir de este momento y que para la mala suerte de las demás personas…

¡AH REGRESADO!

Historia completada el 25/10/2014.

¡SE ACABÓ! (Como siempre pasa cuando finalizo un Multi-Chapter, las personas empiezan a aplaudir, silbar y gritar y lanzarme rosas, pero también se tratan de ir lo más rápido posible XD) estoy totalmente seguro de que nadie se esperara las tres grandes sorpresas al final de esta historia sobre que Kyle se volvió alto y negro, que Shelli quisiera tener una cita con Leo y por último que Paris Hilton volviera al pueblo tal y como lo dijo en el capítulo 6; muchos también pusieron una cara de ¡¿WTF?! ¿Verdad? XD, aunque lo de Shelli con Leo se me ocurrió al ver unos reviews de Empire Wars que decían que ellos serían una buena pareja y muy particular XD.

Espero que les gustara la razón por la que él terminó en la correccional cuando perdió la cabeza durante un momento y comenzó a moler a golpes a quién se le cruzaba por el camino, la cita doble que tuvo con Butters, Lexus y Bebe cuando estaban en la feria y cuando le metió el dedo por el culo al padre de Craig tal y como se lo hizo a este XD.

En cuanto al flash back de Kenny, eso es algo que quería poner en el capítulo anterior, pero si hubiera hecho eso entonces el capítulo me habría salido MÁS grande de lo que ya es XD y por último, espero que también les haya gustado como él influenció en el episodio de: "Todos Saben que es Butters" obviamente él no podría haber faltado en este capítulo y como le cambió la trama al tener el descaro de chantajear e insultar de esa forma a su padre como se lo merece XD

Saben, me divertí mucho escribiendo esta historia, especialmente las desgracias que Leo ha hecho y como la serie hubiera tomado un rumbo un poco diferente si él estuviera en ella de como un personaje Canon y jodiendo a los demás, especialmente al cuarteto XD. Pero quién sabe, tal vez en la nueva temporada a Butters le den un hermano o hermana que sea como Leo o algo así (música de suspenso XD) y por último recuerden que puede ser posible que lo incluya a él en mis demás fics (Para la terrible desgracia de los demás personajes de la serie XD)

Así que sin más me despido y quiero darles las gracias a todos los que han dejado reviews, especialmente ha:

Coyote Smith, Spody El Jarcor, Xanderfiles, Robatomico123, Cereal Pascual (Fernanda) Bertha Nayelly, N3k00-Ch4N, etcétera.

En fin, de nuevo muchas gracias a todos ellos y a todas ellas y a todas las demás personas que han comentado en este fic (Que al sacar cuentas me doy cuenta de que tiene más de 10 comentarios por capítulo :O) les deseo lo mejor del mundo y como siempre digo, si necesitan ayuda para sus propias historias siempre me pueden pedir ayuda a mí, al Maestro de la Ima…

-¿Con quién hablas tú, pendejo?- preguntó de repente Leo acercándose a mí aún acompañado por Shelli y Butters los seguía algo preocupado.

-"Primero fue Deadpool en mi fic de ¿Por cuánto más seguiremos con esto? Cuando rompió la cuarta pared, ahora es este puto anormal ¿Quién seguirá después?"- me pregunté a mí mismo de forma molesta e irónica -ya que estás aquí ¿Por qué no les cuentas a las personas tu secreto para ser tan sobrehumanamente fuerte, ágil, rápido y resistente?- le pregunté y él sonrió.

-Mi secreto es que no fumo, no bebo, no me drogo, no tengo malos vicios, me ejercito con frecuencia, como comida saludable ocasionalmente… y debes en cuando me agarro a las puras trompadas contra seres que son más fuertes que yo y que me causan uno que otro dolor de cabeza y de culo- dijo esto como una obvia indirecta a Shelli que rió un poco y Butters también.

-"Y dicen que el loco soy yo"- pensé irónico y divertido -bueno, para no alargar más esto, nos despedimos, gracias por comentar y que tengan un buen día- me despedí del público.

-Y dime perra fea ¿También eres muy fuerte y potente en el aspecto adulto de la palabra?- preguntó Leo a Shelli sonriendo pícaramente mientras se alejaban.

-Si quieres comprobarlo, con mucho gusto te lo demuestro cuando lleguemos a mi casa, mojón- la hermana de Stan también tiene ese semblante.

-El pobre diablo de Damien tiene toda la razón, los dos son el uno para el otro- dije divertido y tanto Butters como yo reímos más todavía.