Creo que este cap quedo cortito, pero les prometo que no tardo en actualizar, al menos intentare que sea uno por semana, es decir los días lunes.
Bien sin más muchas gracias por sus comentarios y más por su tiempo.
Atte: Ciel Phantomhive.
Los deslindes. Digimon no me pertenece, de lo contrario habría demandado que trasmitieran Digimon Adventure 03
Capitulo 3 Declaración de Guerra.
—Y en esta esquina, en categoría peso pluma, los Yagamiiii…. —Taichi miro de mala gana a Davis, quien ni se inmuto y siguió con las presentaciones. —y en esta otra con categoría peso gallo los Ishidaaaaa…
—Ya cállate Davis. —Rumio Tk a punto de saltarle encima.
—¡Uy! Pero qué carácter.
—Motomiya, le sugiero que se retire si no quiere terminar en la silla vacante de ahí. —dijo la secretaria del director señalando la que estaba a mitad de los dos pares de hermanos.
—No gracias. Bueno solo quería informarles que en cuanto terminen aquí los esperamos en el lugar de siempre, comeremos pizza así que dense prisa.
Y los cuatro lo ignoraron.
—Y bien, ¿cuál es el motivo del pleito esta vez? Porque de ustedes no me sorprende —señalo a los dos mayores. —Pero de ustedes, ustedes dos son aunque no les guste un ejemplo a seguir en esta escuela… señor Takaishi, su conducta es completamente inapropiada tanto como para un estudiante como para un caballero, puede haber esperado esas palabras hirientes de cualquier menos de usted. Y señorita Yagami, a usted siempre la considere una dama, toda una señorita y… y… GOLPEO AL SEÑOR TAKAISHI.
—Selo merecía. —Siseo ella.
—Bueno quizá si no te incomodara tanto la verdad…
—No le hables así a mi hermana oxigenado de mierda.
—Y a ti quien te da derecho a insultar a Tk cuando el que tiene estiércol en el cerebro es otro.
—Mi hermano tendrá mierda, pero al menos tiene algo ahí adentro y no solo humos de tratamientos foliculares.
—¿Te puede tanto que tenga mejor cabello que tú? tal vez si pasaras menos tiempo con el tarado de tu hermano te darías cuenta que tienes que esforzarte un poco mas por tu apariencia.
—Kari es bellísima así como es.
—Claro mamá cuervo (1)
—Te voy a dejar sin boca…
—BASTA YA. Cálmense de una maldita vez o llamo a la policía. —Grito el director al borde del colapso, nunca pensó que tendría que revivir los terribles tres años que tuvo a esos dos en su escuela. Y ahora no solo ellos sino sus hermanos también. —Escuchen, señor Ishida, señor Yagami, desde este momento les prohíbo acercarse a este centro educativo a por lo menos tres cuadras de distancia, la próxima vez que los encuentre aquí voy a mandarlos a encerrar por alborotadores y callejeros. Con respecto a ustedes. Señor Takishi, a partir de ahora y hasta que se gradué se encargara de la limpieza de la bodega del gimnasio.
—Pero ese lugar lleva años sin ser…
—Precisamente, espero que inventare todo el material y de baja aquello que este en desuso o roto; y señorita Yagami, creo recordar que en la biblioteca hay una vacante para…
—Pero yo tengo el club de…
—Me temo que acaba de perder su afiliación a cualquier club. Esa biblioteca necesita un registro y un nuevo arreglo por número de clasificación. Creo que eso es todo, espero que este penoso incidente no se repita, cuanto menos con ustedes, de sus hermanos es pedir demasiado que no vuelvan a molerse a golpes pero lo bueno es que ya no están bajo mi tutela, en esta ocasión fui liviano la próxima vez los expulso.
—Kari, ¿aun quieres ir a la reunión? Estamos a tiempo y … —Tai miraba al suelo y sus manos jugaban una con la otra.
Kari lo miro, sonrió tiernamente y sin más lo abrazo.
—Vamos a casa hermano.
El asintió como un niño pequeño deseoso de ira casa, ella lo conocía muy bien y amaba esa parte de él tan dulce, tan sincera y hasta trasparente, no entendía como era que Yamato no valoraba esa parte, siempre que discutían los calificativos, retrasado, lerdo, tonto, lento y muchos otros alusivos salían a flote, ella sabía que su hermano no era tan brillante como Izzy o tan ingenioso como Matt que retenía las lecciones sin problema, pero se esforzaba, Tai se esforzaba y eso valía mucho mas.
La verdad odiaba aquellos ojos tristes que se cristalizaban después de cada pelea, Tai no podía ni quería mentir le dolían mas las palabras que los golpes.
—Hermano, ¿Por qué pelearon esta vez?
Ella lo miro serenamente y Tai le correspondió, sus bonitos ojos color caramelo siempre logran darle paz. Ella era bonita, no mintió cuando la defendió y grito que era bellísima, a sus ojos era la chica más hermosa del planeta, su corazón tenía un brillo tan cálido que no había nada que le proporcionara tanto consuelo y protección en sus momentos más oscuros y amargos.
—Pues veras.
—¡Maldición! —Chisto Tk limpiándose el labio roto, —No sabía que Kari golpeara tan fuerte.
La carcajada escandalosa de Matt no le hizo gracia. —Bueno debiste pensarlo mejor antes de hacer rabiar a un Yagami, en cuanto a mi ya estoy bastante acostumbrado. —Siguió burlándose aun entre las muecas de dolor que hacia al limpiar el corte de su mejilla y labio. —Rayos Tai, te he dicho que en la cara no. —Rumio maldiciendo como si el aludido pudiera oírle. —Tengo concierto el martes, eso no sanara para entonces, ¿o sí?
Tk negó.
—Mierda —Chillo Matt intentando colocar una bandita y rasgando mas sin querer la herida.
—Porque pelearon.
—No lo sé. —Contesto Matt triste. —Aunque si debo confesar algo es que, por alguna razón estos golpes dolieron más, iban con odio y tristeza. Algo paso, esta vez no es solo una rabieta, está dolido y no sé por qué.
—Matt…
—Tal como tú conoces de bien a Kari. —Levanto una ceja acentuando lo que diría a continuación. —O creías conocerla, yo conozco a Tai diez mil veces más. Sé que tras esos golpes se esconde algo más profundo pero…
—Matt, habla con él.
—Lo haré, siempre lo hago. Y tú debes hablar con kari.
—No puedo creer que me golpeara.
—Bueno, insultaste a Tai.
—Tai, Tai, Tai, siempre es Tai. No puede alejarse de él.
Matt silbo asombrado. —Tk, creo que gran parte de lo que le dijiste es cierto, tómalo como una opinión muy mía pero, no será que aprovechaste la ocasión para sacar muchos de los pensamientos reales que tienes contra Tai porque estas celoso.
—No estoy celoso, es solo que… y aunque así fuera ella dijo que tu…
—Sí, lo de los tratamientos para el cabello. —dijo encogiéndose los hombros sin darle interés. —reconozco que tal vez exagere un poco, y bueno quizá yo también tengo mucho contra ella.
Tk lo miro asombrado, entonces cuando le insinuó que pusiera atención en su aspecto personal… ¡Si la estaba insultando de verdad!
Kari miro a Tai, hacia ya un buen rato que se quedo dormido y aun así las lagrimas no dejaban de brotar de sus preciosos ojos avellana, ella apretó las manos en puño, si odiaba verlo triste en este momento sentía una ira psicópata, daba gracias a que sus padres no tuviera un arma de fuego porque de lo contrario ya la abría tomado he ido en busca de cierto rubio mal agradecido que decía ser, hipócritamente, el mejor amigo de su amado hermano.
—Esto no se queda así Ishida. —Gruño conteniéndose de golpear cualquier cosa a su alcance, sus manos con delicadeza limpiaron las lágrimas y con todo el cariño que sentía por él deposito un tierno beso en su frente.
Se sentía fuera de sí misma, no era normal en ella tener tanto malestar, por lo regular ella era quien terminaba abrazada a su hermano buscando seguridad pero ahora, ahora ella lo protegería, ella seria quien se comportara como un valiente caballero que protege lo más importante de su vida.
Tomo el teléfono, eran las doce de la noche, y por lo regular llamaría a Tk ante un problema para pedirle consejo pero ahora ni estando loca le marcaba, en cambio si tenía en mente a otra persona.
El timbre sonó varias veces antes de que al otro lado de la línea contestaran.
—Izzy disculpa que te moleste, pero podrías hacerme un favor…
