Me lleva la grandísima pu… los cutres signos me están comiendo, acabo de revisar, por curiosidad si los signos estaban bien y que creen, no volvió a marcar las separaciones, lo bueno es que en te fic en particular creo que no tienen gran relevancia.
Pero bueno, como presente por motivo del 14 de febrero, les dejo el siguiente capítulo que también es una buena forma de darles las gracias por colocarlo entre sus favoritos
Capitulo 6 Aliados de Guerra Yagami 3/3.
Kari entro a la escuela, con los dientes castañeándole, odiaba tener que usar falda, pero nada podía hacer contra las reglas escolares, el uniforme es el uniforme.
Yolei la miro con cierta burla pintada en su rostro y luego diviso a Davis quien ni tarde ni perezoso le ofreció su chaqueta.
—Gracias Davis pero es en las piernas donde tengo frio. —El moreno se ruborizo un poco cuando involuntariamente bajo la vista hacia esa parte del cuerpo de la castaña.
Normalmente Tk se abría colocado delante de ella para que los ojos de Davis no miraran de más, sin embargo ahora no veía del rubio ni sus luces y Yolei deseaba preguntar ¿por qué? Pero siendo amiga de Kari podía notar el dejo de tristeza en su mirada y aunque muy tenuemente también desazón, Hikaria Yagami estaba no molesta, porque eso podía disimularlo sin problemas, no, seguramente la portadora del emblema de la luz estaba furiosa y eso era mucho decir de quien ella consideraba la chica más centrada y dulce del instituto.
Tk llego un rato después solo dejando en el aire un saludo cordial que por alguna razón que los otros dos no entendieron tácitamente excluía a la Yagami. La castaña ni se inmuto y sin más dio un suspiro antes de dar media vuelta y caminar rumbo a su aula, tampoco deseaba separar al grupo por una tonta discusión, ya cuando se le bajara la rabia podría disculparse de sus palabras y de su actitud, bueno, de la parte que le correspondía, pero por lo mientras pondría tierra de por medio porque de otro modo terminaría cayendo presa de sus sentimientos y diría cosas que no sentía y aumentaría el malestar.
Tk miro la partida de la chica y torció la boca, nunca pensó que Hikari pudiera ser tan cortante, meneo la cabeza y se reprocho a sí mismo, su actitud al saludar tampoco fue la mejor manera de comenzar una reconciliación, pero es que de solo verla no pudo evitar pensar en todas las cosas hirientes que se dijeron y aun peor, aquella última frase antes de la pelea. —Sin la gorra tu pelo se ve como el de mi hermano. —Había dicho, y en ese momento simplemente lo tomo como un juego, ahora se sentía comparado y un tanto sobajado porque quizá ella jamás lo vería como Takeru Takaishi sino como un sustituto de Taichi el hombre perfecto. Quizá Davis estaba bien siendo un doble del adicto al soccer, pero él no, él deseaba ser…
—Tk, ¿Qué está pasando? —Yolei había interrumpido sus pensamientos con aquella simple y significativa frase.
—Solo una pequeña discusión. —Contesto intentando restarle importancia al asunto.
Yolei asintió no muy convencida y bastante curiosa por el pequeño hematoma en el ojo derecho de su amigo, sin nada más que agregar se marcho al salón, no deseaba terminar siendo interrogado.
Davis simplemente bajo la vista y suspiro aliviado de ver irse al rubio, después pateo una piedrita con fuerza y apretó los puños. Yolei noto cada gesto y sin más coloco una mano sobre su hombro para que este volteara a verla.
—Comienza a hablar Motomiya antes que decida sacarte todo la información a la fuerza. —El chico la miro asustado y comenzó a contarle la pelea del viernes entre los Ishida y Yagami.
—Con que eso paso. —Dijo Yolei algo angustiada, que Hikari le soltar un puñetazo a Tk en pleno rosto se le hacía inverosímil, era como imaginar a una mariposa golpeando a una araña.
—Eso es lo que se. —Davis bajo la vista. —Kari solo defendía a Tai y bueno, todos sabemos que Matt y él pelean hasta por quien da un paso antes que él otro, por eso me sorprendió que tanto Kari como Tk se involucran, supongo que debió ser algo grave pero no sé el motivo real de la discusión.
—Pues lo primero será averiguar el trasfondo para después ver que se puede hacer.
Davis asintió no muy convencido.
Las clases se fueron rápidas y sin más contratiempos por parte de los supuestos mejores amigos. A la hora del almuerzo Kari se levanto de su asiento y salió del aula sin decir nada. Yolei la miro desistiendo de su idea de correr tras ella, había salido de su salón uno minuto antes que sonara la campana para hablar con ella pero ahora no sabía si era buena idea así que prefirió concentrarse en el rubio algo inquieto que también miraba salir a la castaña.
—Quizá deberíamos dejarlos, ellos son muy maduros y sabrán hacer las paces por su cuenta. —Se dijo y dio media vuelta intentando tranquilizarse, a leguas se notaba que se extrañaban. —No creo que el enojo les dure. —Y dio media vuelta lista para irse a su salón.
—Eso es una estupidez. —Se escucho decir en voz alta, casi gritando a Kari.
Yolei escucho aquello y corrió presurosa hacia el lugar, varios alumnos ya rodeaban a tres chicas que ella reconoció como miembros de club de porristas y que acorralaban a Kari en lo que parecía ser una pelea.
—Vamos Yagami, admítelo, todo el mundo habla de eso, tu golpeaste a Tk solo porque te rechazo. No seas tan mala perdedora.
Yolei dio un gemido ahogado, Kari tenía una mirada llameante, una que solo le había visto a Taichi y que no auguraba nada bueno. Miro en varias direcciones buscando a Codi o a Davis necesitaba apoyo porque de entrometerse así como así solo terminaría por ser una participante mas sin lograr nada, sus ojos se abrieron, ahí entre la multitud se encontraba Tk mirando el espectáculo sin pronunciar palabra.
—Yo no me le declare a nadie, estas muy mal informada. —aclaro Hikari dando media vuelta intentando irse sin éxito, las tres muchachas la estaban rodeando.
—Hikari Yagami, la niña modelo, el ejemplo de la dama perfecta, es solo una…
—Cierra tu boca si no quieres perder los dientes.
Yolei se asombro al escuchar aquellas palabras de su boca era como evocar a Taichi, por algo eran hermanos pero jamás creyó que ella… entonces tal vez era verdad que golpeo a Tk.
—¿Me amenazas? yo no soy Tk, ponte con alguien que si pueda devolverte el golpe.
—¿Que quieres decir?
—Tk jamás golpearía a una chica porque es todo un caballero, y tú te aprovechaste de eso.
Una de las tres jóvenes empujo a Kari con tanta fuerza que termino en el suelo. Hikari se levanto rápidamente sintiendo la sangre hervirle, jamás en su vida se había visto envuelta en semejante situación, siempre estaba a salvo al lado de Tai o de…
—Esto es una estupidez, me largo. —Dijo intentando pasar otra vez entre ellas.
Una cachetada resonó en el pasillo haciendo un eco inequívoco del golpe que ahora se podía apreciar fue asestado con fuerza en la mejilla de la castaña. Todos contuvieron el aliento. Tk dio un paso al frente, pararía la pelea.
Kari la miro con furia y apretó los puños, no podía decir que la culpa la tuviera Tk pero tampoco pensó que se quedaría como tonto solo observando cuando de sobra sabia que esas chicas eran sus admiradoras y actuaban debido a él. Pudo aclarar las cosas, si no quería decir el motivo de su discusión, podía al menos desacreditar aquella teoría de que ella se le declaro, pero no, se quedaba ahí mirando y luego sintió el golpe en su rostro y ya no fue dueña de sí misma.
—Tú eres lo más valioso para mí. —le había dicho Taichi mirándola a los ojos antes de abrazarla con ternura. —Por eso nunca permitas que te dañen, o te obliguen a hacer algo que no desees porque además de lastimarte a ti me hieren a mí. Si no te defiendes por ti, hazlo por mí, porque llorare mucho si algo llega a pasarte.
Por él, por quien realmente la apreciaba no dejaría que la lastimaran.
Yolei llevo sus manos a boca silenciando un grito que no supo si fue de asombro o de miedo. Hikari, la linda y tímida chica incapaz de hacerle mal a nadie acaba de tumbar a tres chicas mayores que ella.
No es que Kari pensara salir ilesa después de aquella pelea, pero tampoco creyó que terminaría mirando a su madre entrar a la oficina del director. Un rato después la hicieron pasar.
—Ya se lo había advertido ¿no? que la próxima vez ameritaría expulsión. —El hombre masajeaba su sien intentando bajar su malestar. —Señorita Yagami, ya tuve lo mío con su hermano y no pienso tener que soportar otra ronda con usted. Por eso y hablando con su madre creo, es algo penoso ya que siempre ha sido una buena estudiante, que la mejor alternativa seria un traslado.
Kari dio un brinco en su asiento, un traslado era demasiado severo, aunque no podía alegar nada en su defensa, simplemente dejo salir su coraje contra quien no debía y en un mal momento, en menos de una semana había golpeado a cuatro personas, quizás Yamato tenía razón y ella no era precisamente la femineidad andante, no era deslumbrante, ni hermosa, quizás apenas si aceptablemente bonita, pero tampoco se esmeraba en su aspecto físico…
—Y bien que opina. —Ella lo miro, le estaba pidiendo su opinión eso significaba que aun estaba dispuesto a darle una oportunidad, pero decepcionarlo sería demasiado para ella. Por el rumbo que tomaban las cosas apostaría a que mañana en la mañana tendría a todo el club de porristas esperándola en la entrada y luego que... si no se defendía la tomarían contra ella y si lo hacía…
Dio un suspiro hondo, era una decisión difícil, si se iba seria como estar huyendo de sus problemas y si se quedaba estaba aproximándose peligrosamente a una expulsión.
—Kari, si te consuela, la escuela a la que irías está al lado de la de Tai.
Kari la miro asombrada su mamá y ya no lo dudo.
Davis miraba insistentemente la puerta esperando ver aparecer a Kari, había tenido que ir a comprar algo para su almuerzo y al regresar todo el mundo comentaba el incidente y para mala suerte no vio a Yolei sino hasta que la campana sonó y ella tuvo que regresar a su salón.
Era la penúltima clase y Hikari no había regresado, Tk se encontraba también discretamente al pendiente de cualquier anomalía, a mitad de la clase se escucho un tímido llamado en la puerta, el maestro en turno camino hacia ella y la corrió, el hombre frunció el seño antes de salir levemente.
Todas las voces comenzaron a cuchichear.
Kari entro y sin mirar a nadie tomo sus cosas y salió del mismo modo.
Dos segundos después el profesor ingreso nuevamente al aula y sin más siguió dictando clase.
—¿Cómo que la expulsaron? —Grito Davis completamente fuera de sí.
—Al parecer la pelea del viernes fue más grave de lo que parece y ya les habían hecho una advertencia. —Yolei bajo la vista, ella era la amiga de Kari y sin embargo no pudo ayudarla, de haber sabido… Pero Tk si estaba enterado y ni aun si la ayudo teniendo perfectamente en claro que su sola presencia calmaría a esas chicas no dio un paso al frente. —La dejo sola.
—¿Qué dijiste Yolei? —Codi a duras penas logro captar la escueta frase que susurro.
—Nada. Es solo que…
—Bueno, al menos Tk está bien, intentemos que no se meta en problemas. —Dijo Codi dando un suspiro.
La única chica en aquella platica lo miro anonadada. —Acaso piensas que solo diremos; así bueno Kari se fue ahora sigamos con nuestras vidas, estamos hablando de una expulsión no…
—Pero nosotros ya nada podemos hacer. La verdad vamos a extrañarla pero ella sabia las consecuencias de sus actos y aun así no se detuvo. —Los ojos del menor de los elegidos la miraban con seriedad.
Ella lo miro, era cierto y dolía, la verdad dolía.
Yolei asintió, se despidió algo decaída y se marcho a su casa. Ya iba a la mitad del camino cuando recordó la pelea con Tk y como este no dijo nada a su favor. ¿Acaso realmente ahora se odiaban a tal extremo? Kari no le hablo en todo el día pero tampoco le incomodo o dijo nada ofensivo, tampoco Tk pero las acciones valen más que mil palabras y…
—Maldición. ¿Por qué abran discutido? —Se pregunto. Levanto la vista de golpe y grito alegremente. —¡Bingo! Primero hay que saber el motivo real, aunque yo casi estoy del lado de Kari y Davis también, ¿me pregunto si Codi está de parte de Tk? Bueno eso lo averiguare después. —Y comenzó a correr a la casa Yagami.
Kari miro a ambos lados antes de cruzar, habían ido a conocer la nueva escuela y la verdad sea dicha jamás pensó encontrase a Ken, y claro que debió de notársele la alegría porque además eran compañeros de aula, y ella en esos últimos días necesitaba a alguien ajeno a toda esa discusión que la tratara con normalidad. Así que apenas verlo casi estuvo a un palmo de abrazarlo.
De regreso su madre se despidió porque tenía que hacer un mandado, ella creyó que ya se habían terminado todas sus penurias y ahora todo estaría bien, la escuela de Tai no quedaba lejos y estaba a punto de salir, se acomodo en una banca cercana a esperarlo.
—Y bien, ¿Qué paso? —Ken la miraba con algo de preocupación.
Ella dio un suspiro y dudo un tanto si contarle o no.
—Kari, yo aprendí de mala manera que cuando uno se caya sus problemas estos atraen mucha oscuridad, tu alma se pudre y… —Un silencio incomodo se formo, él no quería recordar aquellos días en que era un cruel dictador. Meneo la cabeza y al final solo anexo. —No dejes que tu luz se apague.
—Ken… —Y comenzó a explicar
Tai salió a todo correr, había recibido un mensaje de Davis en donde le contaba sobre la expulsión de Kari y él estaba impaciente por verla, los detalles no habían entrado en el escueto correo y el pretendía saber a fondo todo lo sucedido.
Salió a trote por el portón de la escuela y ya veía la salida principal, sus pies se detuvieron porque ahí delante se encontraba su dulce hermanita platicando con Ken. Tai la llamo apenas estar a una distancia considerable y ella sonrió con aquella mueca que deslumbraba como el sol, Kari se levanto y corrió a sus brazos, él la tomo de la cintura y la levanto a dos palmos del suelo para darle una vuelta completa en el aire haciéndola reír aun más, luego la estrujo entre sus brazos.
—¿Estás bien? —Pregunto sin soltarla.
—Estoy bien.
Ken miro todo el cuadro sintiendo la ternura que despedían, torció la boca en signo disgustado al percatarse de la presencia de cierto rubio que caminaba hacia ellos; ahora que sabía lo que pasaba nacían en él una ganas asesinas de colocarle un buen derechazo a ese rubio. Ken se puso en pie y sin pensarlo dos veces tiro de la mano de ambos hermanos para sacarlos de ahí.
Continuara…
