Saben que en Word el capitulo completo me marca cuatro hojas y aquí, pues como no luce mucho.

Esta es la actualización de esta semana, si ¡Dios! Es bueno subir un cap por semana, sería mejor si fuera porque me llueven comentarios…

Olviden eso ultimo suena depresivo

En fin…

Con todo y eso aquí está el siguiente cap el cual creo termina de dar forma al trasfondo de la relación Mattx Tai y que servirá para explicar muchas cosas de aquí en adelante. Espero que se les haya hecho aburrido o tedioso.

Atte: Ciel Phantomhive

Capitulo 9 Aliados de Guerra Ishida 3/3.

—Entonces eso fue lo que paso el viernes— dijo Codi nada más terminar de escuchar la historia de parte de Tk. —Pues creo que están exagerando, en especial Kari, solo por un comentario como aquel no es razón suficiente para golpear a la gente.

—No lo sé Codi, siento que hay mucho mas detrás, Matt dice que tampoco ha logrado hablar con Tai, que lo evita y él no recuerda haber hecho nada para molestarlo a ese grado.

—Pues quizá lo mejor sea simplemente dejarlos, ya en algún momento entraran en razón.

—¿Y si no?

—Pues entonces su amistad no era tan solidad como pensaban.

Tk asintió dudoso, no era su intención desahogarse con Codi, pero la plática se dio así y bueno había terminado contándole absolutamente todo ó casi todo, se le subían los colores al rostro de solo pensar en confesarle los celos psicópatas que sentía contra Taichi.

—Davis y Yolei apoyan a Kari, ¿no? —Dijo desanimado el rubio.

—Mira de Davis era de suponerse, pero Yolei, bueno creo que ella se mantendrá al margen, no ha dicho nada a favor ni en contra y creo que tampoco ha hablado Kari desde entonces.

—Me pregunto cómo le estará yendo en su nueva escuela, no he sabido nada de ella.

—Ken me conto que se ha adaptado muy rápido, y bueno, creo que contribuye mucho el hecho de que él se mantiene a su lado en todo momento, Ken es un chico popular y…

—¿Ken esta con Kari?

—¿No lo sabías?

—No

—Kari fue transferida a la escuela de Ken, era de esperarse; tenía buenas notas y varias materias extracurriculares, además la sede del periódico escolar esta en ese colegio y una buena fotógrafa no les cayó nada mal.

—Entonces Ken y Kari…

—Ken me dijo que al principio la veía deprimida y lo amerito a la zozobra de entrar a un nuevo colegio a mediados de curso, así que acudió a recogerla para hacerle compañía, Tai sale a la misma hora que su hermana a pesar de que sus clases empiezan casi un cuarto de hora antes y lo sorprendente es que Izzy también se unió a la pequeña caravana.

Tk bajo la mirada, Matt no le había dicho nada sobre eso, es mas parecía tan callado, no es que su hermano fuera la mar de hablador pero cuando estaban juntos no paraba de contarle anécdotas de sus pesquisas junto al castaño manteniendo una sonrisa de oreja a oreja.

Algo que los Yagami tenían a su favor era su convivencia. Tai y Kari podían y pasaban prácticamente todo el día juntos, las tardes siempre estaban llenas para ellos de sonrisas y compañía, muy distinto a ellos, él amaba a su hermano pero eso no quitaba que Matt tuviera su banda y que rara la vez lo visitara o se quedara a dormir, por lo tanto ambos al llegar de la escuela se sumían en el silencio de un departamento solitario.

Hikari le contaba cosas extraordinarias, con sonrisas deslumbrantes exclamaba eufórica las actividades de sus fines de semana.

Ayer a Tai se le antojo un pastel. Así que decidí complacerlo. ¡Debiste de haber estado ahí! La cocina termino siendo un desastre, huevos por todas partes y haría hasta en la recamara, fue divertido jugar a la guerra con cuando éramos niños. Cuando nos dimos cuenta ya eran las cinco y mis padres no tardarían en llegar; comenzamos a limpiar como locos, y yo reía porque en varias ocasiones Tai resbalo cayendo estruendosamente de espaldas, cuando la puerta se abrió ya estaba todo más o menos decente, menos nosotros, corrimos al baño y nos encerramos. Mi padre casi tira la puerta pensando en lo que hacíamos los dos juntos ahí adentro. Tai simplemente intentaba responder pero cada que se imaginaba lo que mi papá insinuaba solo se le subían los colores. Fue horrible, porque tuvimos que salir, mi madre se echo a reír al vernos todos enharinado y apestando a huevo.

Acompañada a esa anécdota un trozo de pastel fue colocada delante él. Tk sonrió y comió gustoso esperando ansioso preguntarle a su hermano si también recibió un trozo igual de parte del mayor de los hermanos, y por supuesto así fue, Matt parecía en las nubes de solo rememorar aquel detalle, a su favor diría que los Yagami saben hacer cosas ricas.

Como esa miles de historias se amontonaban, Kari y Tai podían prescindir de los demás si se tenían el uno al otro, pero ellos...

—Tk, ¿quieres ir a comer a mi casa? —Pregunto Codi, deseaba que Tk al menos se olvidar un rato del problema, desde la pelea que lo notaba muy pensativo y silencioso.

—Gracias, claro que sí.

&&&&&…. &&&&&…

Yolei no pudo saber al final de cuentas el motivo de la pelea porque nunca llego a casa de los Yagami, Jun la hermana de Davis la había interceptado para que, por recomendación de su hermano, revisara su computadora alegando que era urgente, de eso hacía casi una semana el mismo tiempo que no hablaba con su amiga.

Pero de parte de Jun había logrado saber que Tai evitaba a Matt, o amenos eso pensó por la descripción que dio.

—Ese pelos de escobeta es un desdichado que no merece la amistada del guapísimo Yamato.

Yolei la miro, debería mirarse a un espejo primero y luego criticar a Tai, porque siendo sinceros el cabello de los Motomiya se veía algo maltratado de lejos y el color no ayudaba, en cambio el de Tai, el de Taichi tenía un bonito color chocolate y olía igual de bien, además se notaba suave y... bien debía parar, no quería terminar alabando demasiado al castaño y reparar en detalles los cuales solo encontraría una mujer enamorada y no, a ella no le interesaba terminar mirando de otra manera al castaño.

—Matt ha estado algo deprimido y yo como su admiradora numero un, tenía que saber porque, no lo podía creer cuando lo supe, es que ellos siempre van juntos a todas partes. Pero ahora, como desearía golpearlo, nada le cuesta disculparse. —Anexo Jun descargando un golpe contra un almohadón cercano

—¿Y por qué crees que Tai tiene la culpa?

—¿Como que por qué? Porque si tú fueras el afectado buscarías que esa persona se disculpara contigo o arreglar las cosas, actuarias dolido, esa es la posición de Matt, Yagami corre, ríe y habla igual que siempre como si nada de esto le afectara.

Yolei se quedo pensando, quizá Jun tenía razón y la culpa era de los Yagami, después de todo constato con sus propios ojos que Kari podía ser tan obstinada y agresiva como su hermano.

Y a partir de ahí no tuvo cara con que mirar a Hikari, la duda la carcomía, especialmente se mortificaba pensando que si iba, preguntaba y la explicación que le daba la castaña no la convencía entonces ya no podría mirarla igual porque el concepto de niña centrada y madura se iría por el caño.

Y Tk sufría por esa disputa y en más de una ocasión lo escucho hablando por teléfono con Matt preguntando por los hermanos Yagami, ahora no estaba tan segura si apoyar o no a Kari, pues la castaña no había hecho nada para aclarar su situación, muy impropio de quien aprecia a alguien.

&&&&&…. &&&&&…

Ken casi rio a carcajadas, hacia mucho que no se divertía así.

—Yo no le veo lo gracioso. —Acoto Hikari mirando su uniforme un tanto mojado.

Ken negó e intento serenarse, la verdad era que a pesar de ser amigos no compartía mucho tiempo con ellos debido a que estudiaban en otra escuela, y con los mayores a pesar de tenerlos a un paso no se sentía tan cercano.

En cambio ahora hablaba con Tai e Izzy como si se conocieran de toda la vida. Corrían todos los días a la escuela y como hoy tenían pequeñas aventuras surrealistas que le alegraban el día.

Hoy habían logrado salir a tiempo de la casa Yagami y se disponían a por primera vez llegar temprano a la escuela desde que empezó a acompañar a Kari, y al parecer Izzy compartía ese mismo pensamiento, caminaron si acaso un par de cuadras antes de que sin más Tai saliera a todo correr hacia un callejón. Izzy grito el nombre del castaño y Ken el de la chica que sin pensarlo dos veces había ido detrás de su mayor.

Izzy resoplo algo indignado, no llegaría a tiempo, Ken sonrió conciliador y Kari simplemente intento acallar al pequeño niño que lloraba como desesperado en medio de la calle.

Tardaron mucho en sacarle el nombre al niño que no paraba de gimotear, al final ambos hermanos lograron que les dijera que hacia ahí.

—Me salí de mi casa porque rompí el florero favorito de mamá y no quería verla enojada, pero ahora no sé en donde estoy ni como regresar.

Tai le animo, de su mochila saco un chocolate entregándoselo en forma de consuelo, lo bueno fue que el niño al parecer vivía muy cerca, por no decir en un edificio frente al de Ken, una vez con el niño a salvo notaran un pequeño detalle, se les había olvidado la escuela.

Taichi sonrió antes de calmarlos, asegurándoles que conocía un atajo. Brincaron bardas, fueron correteados por perros, pasaron una fuente, ahí fue donde Kari termino mojada en un descuido y ya casi para llegar les cerraron la puerta en la cara.

Izzy estaba colérico, Tai dio un suspiro y los arrastro a la parte trasera de ambos institutos.

—Primero sube tu Ken para que ayudes a bajar a Kari del otro lado. —Indico con total autoridad el indiscutible líder.

Ken coloco su pie derecho sobre las manos de Tai y este lo impulso para que pudiera saltar la barda de la escuela. Luego subió Kari, Izzy y Tai. El castaño bajo con mucho cuidado a su hermanita.

—Bien, vayan a clases. —Dijo Tai y el pelirrojo lo miro asustado.

—¿Nosotros por donde bajaremos?

—Hay una rama larga un poco mas allá por ahí cruzaremos hasta la otra barda.

—¡Estás loco!

—Un poco, si. Pero eso no es tema de discusión ahora, vamos a no llegaremos a la primera clase.

Y se perdieron de vista.

Por eso reía, había sido toda una odisea. Una muy divertida y como por milagro divino habían entrado al aula unos segundos antes que el profesor.

Durante la clase no paraba de mirar a Kari y de pesar en Tai. Matt llevaba mucho tiempo siendo su amigo y seguramente conocía mejor que él la indiscutible ternura de ese chico que ayudaba a quien lo requiriese, que era molesto y algo problemático llegar todos los días tarde, si, pero… a su muy particular opinión, las buenas intenciones y acciones del castaño eran hermosas y tu participación te dejaba un cosquilleo agradable en el estomago que te hacía sentir que valía la pena.

—No creo que Matt haya dicho aquello a posta. —murmuro distraídamente, él sabía la razón de la disputa y aun así había algo que no encajaba.

Dio un suspiro hondo sintiéndose algo culpable, desde el principio lo supo, debía existir más que solo aquella razón, pero egoístamente disfrutaba ahora de la compañía de ambos hermanos y de Izzy, era la primera vez que caminaba acompañado a la escuela, que se metía en dificultades "normales" de adolecente, que reía sin parar y se sentía acompañado.

—Matt y Tk deben extrañarlos a horrores. —Dijo, prometiéndose que hoy apenas sonara la campana iría a hablar con ambos rubios. Ya sabía la versión Yagami era hora de escuchar a los Ishida.

Continuara…