Los personajes de Final Fantasy le pertecen a Square Enix.
Este capitulo esta basado en la novela de Lewis Caroll Alicia en el País de las Maravillas y en el personaje de Marcline de Hora de Aventura
Siento la tardanza pero no fue facil crear esta historia... la verdad quería una excusa para que Cloud fuera una mujer :D espero les guste.
Estabas sentada en una de las mesas del bar. Generalmente el bar siempre tenía clientes, todos los días, aunque no fueran muchos pero ese extraño día no había ni un alma, ni siquiera recuerdas cuando llegaste ahí, todo estaba desolado y solitario, tenías miedo. Miraste a tu alrededor, ni siquiera Tifa aparecía ni la intrépida Yuffie. Nadie. Saltaste de un susto cuando tu bolsillo empezó a moverse, metiste la mano y encontraste una bola peluda, era Uva. Olfatio tu mano y la abrazaste aliviada de que apareciera. Ya no estabas tan sola. Seguiste esperando aunque no sabías el porque. Estabas aburrida, todo estaba en silencio hasta que escuchaste unos pasos en el piso superior
-(T/N) ¿estas ahí?-escuchaste una voz femenina pero sabías que no era ni de Tifa ni de Yuffie
-s-si estoy aquí-respondiste con duda. Viste que alguien bajaba las escaleras-hola Tif… ¿Cloud?-lo veías y no te lo creías. ¿qué carajos estaba pasando? Uva ladro y movió su colita con emoción-¡¿qué te paso?!
-¿de que hablas?-Cloud miro hacia abajo y ahogo un grito agudo-no, ¡¿ESTO ES UNA BROMA?!-Cloud ya no era hombre sino... mujer, llevaba puesto un vestido azul bombacho que le llegaba a medio muslo, las medias blancas llegaban un poco mas arriba de las rodillas, traía un delantal blanco que por detrás estaba amarrado con un hermoso moño, su antes plano pecho ahora tenía casi el mismo tamaño que las montañas de Tifa, su pelo llegaba hasta mas debajo de media espalda y llevaba una balaca negra-no puedo creerlo
-ahora te llamaremos Claudia-apareció otra voz femenina, los o las dos miraron a todas partes-aquí en tus brazos-miraste a Uva con la boca abierta-si soy yo-dijo divertida-¿sorprendidas?
-muy bien esto esta fuera de control debemos encontrar a los demás
-¿cómo a ella?-dijo Uva señalando con su trompa a una Tifa vestida con un chaleco negro y minifalda, llevaba sombrero como de un mago y de el sobresalían unas orejas largas y blancas. Se encontraba mirando un reloj de bolsillo dorado
-van tarde-les dijo mostrándoles el reloj-ya es casi la hora-sin mas empezó a caminar, se acerco a la puerta del bar y salió
-¡espera!-Claudia fue detrás de ella y abrió la puerta pero se detuvo abruptamente
-¿qué suce…?-no alcanzaste a frenar y sin culpa empujaste a Claudia y las dos cayeron en un abismo.
Cayeron y cayeron y siguieron cayendo por un laaaargo rato. Miraste a Claudia y ella se encogió de hombros, suspiraste un poco cansada de la situación, Uva caía a tu lado, tenía las patitas bien extendidas y el aire levantaba constantemente sus labios dejando a la vista sus filudos dientes. Sinceramente no sabías que pensar, si era verdad, usualmente te pasaban cosas muy raras pero esto era el colmo, ni siquiera recuerdas como llegaste a 7th Heaven. Pasaron otros largos y eternos minutos hasta que Uva se volvió un bola, dio unas vueltas y con rapidez quedo un poco mas arriba de tu cabeza, volvió a su posición inicial, sonreíste divertida, la cogiste de su cuerpecito, entonces viste un detalle, llevaba una chaqueta. Uva acerco su pata a una cuerda que salía de su abrigo y la jalo, de su espalda salió un paracaídas, sentiste que alguien te abrazaba con fuerza, quedaste cara a cara con Claudia, quisiste preguntarle que le pasaba pero un fuerte jalón hacia arriba hizo que emitieras un chillido. Al estar en contra de la gravedad, el peso de Claudia se volvió insoportable, era demasiado pesada. Flotaban con lentitud de un lado a otro. Duraron un buen rato suspendidos en el aire hasta que Uva repitió la misma acción y el paracaídas se guardo.
Caíste sobre el estomago de Claudia y atrapaste a Uva en el momento que cayo frente a ti, con cierta lentitud te levantaste y miraste en donde habías caído. Se encontraban en una habitación redonda, solo había una mesita circular con una bebida en un cristal. Las dos caminaron hacia la mesa y vieron que el cristal tenía atado una nota, 'bébeme' decía en letra cursiva y pulcra. Las dos se miraron y se preguntaron ¿por qué habría que beberla? Pensaron por un rato hasta que escucharon unos ligeros sonidos, buscaron por toda la habitación hasta que Uva te señalo hacia el piso, en el corría una diminuta Tifa. Claudia y tu la siguieron y vieron que ella entraba por una puertecita. Ahora entendían para que era la botella, bueno eso creían. Cada una bebió un sorbo, por ultimo le diste a Uva, sentiste que el estomago te ardía, tu cabeza dolía y tus extremidades empezaron a arder como el infierno. De un momento a otro, la mesa se fue volviendo mas grande. Ahora eran del tamaño perfecto para la puerta. Trataste de abrirla pero estaba cerrada
-rayos, esta cerrada
-no te preocupes lo puedo arreglar-mágicamente Claudia saco de su espalda la First Tsurugi
-¿qué demonios?-dijiste con sorpresa-¿de donde sacaste tu espada? Eso no tiene sentido
-eres del tamaño de un piojo aquí nada tiene sentido-dijo Uva
-ella tiene un punto-Claudia levanto la espada por encima de su cabeza y en el momento en que iba a romper la puerta escucharon una voz
-¡deténganse!-miraste con ojo experto y viste que la voz venía del picaporte-no lo hagan no hay necesidad
-entonces ábrete-dijo fríamente Claudia
-lo hare si encuentran la llave
-¿cuál llave?-Uva estiro su cuello y al parecer, bueno te pareció que estaba frunciendo el seño-¿dónde esta?
-es muy simple de encontrarla-dijo animadamente el picaporte, la llave se encuentra al lado de la poción Pequiñis
-¿te refieres a la botella de cristal que estaba encima de la ahora gigantesca mesa?-dijiste con ironía-púdrete, Cloud derríbala
-con gusto-y la partió en dos, el picaporte las maldecía con palabras no muy bonitas-eso fue fácil
Ingresaron a un extraño bosque. Encontraron un camino de piedras y lo siguieron, se adentraron mas y mas al bosque, había hongos gigantes, insectos extrañamente gigantes entonces se dieron cuenta de que no estaban en un bosque, estaban en medio del pasto de un bosque. Debían encontrar alguna poción que los hiciera crecer. Entre mas avanzaban, mas se oscurecía el lugar, siguieron caminando y pasaron por alto a unos tipos vestidos formalmente con unos pétalos alrededor de sus rostros y con unas hojas agarradas de las manos. Pararon en seco y caminaron hacia atrás hasta quedar frente a los extraños personajes, dieron media vuelta y los vieron, eran los compañeros de Leila pero había una rubia con el pelo corto, los tres estaban en una posición ridícula, los miraste sin gracia en cambio Claudia sonrió y soltó un bufido de risa. Las personas saltaron por encima de ustedes y cayeron al otro lado, realizaron una estúpida pose entre los tres y al mismo tiempo los señalaron acusadoramente
-¡ustedes no son de aquí!-gritaron en coro-ustedes no pertenecen aquí
-gracias por señalar lo obvio-dijo Uva con sarcasmo
-¡calla ratón mutante!
-¡¿ratón mutante?! ¡Claudia! Mátalos
-mi nombre no es Claudia-se cruzo de brazos
-no empieces…
-si no empieces chica fea-dijeron los tres idiotas
-¡hey! Ya basta, ¿pueden decirnos por donde se fue Tifa?
-¿qué es un Tifa?
-… el conejo…
-¡oh! Se fue por allá-señalaron con sus brazos hacia delante-o pudo ir por allá-dijo la chica mientras señalaba hacia atrás-¡no! Estoy muy seguro que esta en mi cama después de un buen…-Reno fue golpeado con fuerza por Rude y entre los tres se pusieron a pelear
Las tres miraron la patética escena, al final después de aburrirse decidieron seguir por el camino. Pasaron varios minutos hasta que el camino empezó a tener un montón de hongos largos, todo estaba misteriosamente en silencio, no eso no te daba buena espina, siguieron caminando hasta llegar a un gran hongo en forma de silla de rey, se acercaron con cautela, a medida que estaban mas cerca distinguieron a la persona que estaba sentado en el trono. Era Cid y estaba fumando como una chimenea, poco a poco el aire se volvió gris, todo olía a cigarrillo, sencillamente asqueroso. Cid apareció frente a ustedes pasando por la niebla dejando su silueta en ella, los miro con sorna, estaba vestido con una túnica gris, una camisa verde y unos pantalones arcoíris
-ok, si Cameron estuviera aquí tendría una idea muy errónea
-creo que no es necesario que el este-dijo Claudia
-muy bien par de idiotas ¿qué demonios hacen aquí?
-que educado-respondió Uva
-¡cállate rata estúpida!
-hurón, ¡soy un puto hurón! Maldita sea ¿es que acaso la gente de aquí es estúpida?
-mira maldita bola de pelos cierra ese hocico
Uva quiso responderle-ya Uva déjalo, es Cid, no podemos hacer nada-lo miraste dejando de respirar, el olor a nicotina te estaba dando jaqueca-estamos buscando a tif… digo conejo
-¿a esa maldita rata? La vi pasar por aquí pero tomo sin mi maldito permiso un poco de mi poción Grandilis
sonreíste-¿podría darnos un sorbo?
-¿darles un poco?-Cid rio a carcajadas, hasta logro lanzarte un para de babas en la cara-¡NI DEL PUTAS! ¿saben lo jodido que es conseguir una gota? Además la economía no da para mas
-¿economía?-susurro Claudia
-solo un poquito-le suplicaste-necesitamos a encontrar al conejo
Cid lo pensó durante varios minutos-bien… primero deben enfrentarse a mi guerrero mas fuerte y si lo vencen obtendrán esto-Cid señalo una botellita que estaba encima de un hongo
-¡bien! Claudia le pateara el trasero a tu patético guerrero-grito Uva confiada de las habilidades de Claudia
-¡ja! Van a comer mierda-rio a carcajadas nuevamente-mi campeón ¡ven!-el piso se sacudió, al principio con suavidad después con mucha fuerza, unos hongos fueron apartados por unos brazos morenos e ingreso Barret. Deseaste tener una cámara, Barret llevaba puesto unas trusas rosadas y un tutu rosa, para completar en su espalda salían dos alitas de mariposa-¡mi ganador!-dijo victorioso
Uva rio a carcajadas, hasta una lagrima salió de unos de sus ojitos-no puedo…-respiraba con dificultad
Al principio te dio gracia pero al ver que Claudia contenía la risa y se doblaba cogiéndose el estomago te preocupaste-Cloud… ¿puedes hacerlo?
-me ofendes-dijo con superioridad.
Nuevamente de la nada saco su espada, se puso en posición de batalla y empezaron. Golpe tras golpe, Claudia tenía ventaja, Barret no era tan rápido, por ser tan grande sus movimientos eran lentos y torpes, el único problema que veías era que esa vestimenta era un gran distractor. Mirabas la batalla a buena distancia entonces te percataste que Cid tenía desprotegido la poción. Tu y Uva se miraron mutuamente, al parecer pensaban lo mismo. La dejaste en el suelo y ella empezó a molestar a Cid, con agilidad lograste llegar hasta la poción. La cogiste y saliste corriendo, llamaste a Claudia y ella te siguió, Uva también corrió y las alcanzo. Dejaron una buena distancia y escuchar el grito de Cid, pararon por un momento y entre las tres bebieron un sorbo. Sentiste lo mismo que antes y volviste a tu estatura normal, las tres dejaron salir un suspiro de tranquilidad.
Siguieron caminando por el camino, a medida que avanzaban el camino un poco oscuro, todo iba bien hasta que el camino se partió en dos, en ese momento se detuvieron y analizaron el nuevo problema. ¿por donde ir? Frente al árbol que dividía el camino había un letrero con dos flechas indicando que había en los caminos. El de la derecha no tenía nada y el de la izquierda había una calavera con un corazón al lado. Sin pensarlo mucho decidieron ir por el camino que no tenía dibujos. Dieron un par de pasos y de repente encontraron a Vincent hablando con unos dientes flotantes. Se acercaron un poco, Vincent llevaba una sombrilla negra.
-ho-hola-saludaste
-¿qué se les ofrece forasteros?-respondió Vincent, llevaba un abrigo largo negro y estaba mas pálido de lo normal
-ehm… ¿qué es eso?-señalaste a los dientes flotantes
-¡oh! Que modales los míos-alrededor de los dientes aparecieron unas llamas que fueron retrocediendo dejando a la vista a una clase de perro rojo… con cresta-mi nombre es Nanaki
-eeeh… ho-hola soy (T/N)
-un gusto conocerla
-¿quiénes son ustedes?-pregunto Claudia
-Clo-Cloud es Vincent-le susurraste
-tienen la apariencia pero Nanaki no tiene rayas por todo el cuerpo y Vincent no es tan pálido
-es, me presentare, soy Vincent Valentine… el falso vampiro
-¿falso? ¿por qué falso?-pregunto curiosa Uva
-a pesar de que mi piel es sensible a la luz del sol, no me derrito hasta morir y no bebo sangre… solo las diferentes tonalidades de rojo
se quedaron sin habla, a medida que avanzaban las cosas se volvían mas estúpidas-buscamos al conejo-dijiste
-si quieren pueden acompañarnos-dijo Nanaki, su cuerpo volvió a emanar fuego y lo único visible era su cabeza.
Los siguieron sin decir nada, de vez en cuando Vincent y Nanaki hablaban. Siguieron caminando por un largo rato hasta llegar a un claro. Frente a ustedes había unas rejas de madera blanca. Vincent y Nanaki abrieron una puerta y las dejaron pasar. Un poco mas adelante había una larga mesa llena de postres, tenía muchas sillas pero solo estaban ocupadas tres. Se acercaron y para tu sorpresa las personas que estaban ahí eran Cameron, Yuffie y Merry. Cameron llevaba una vestimenta algo extraña, tenía una sombrero grande y vestuario victoriano, Merry estaba vestida igual pero llevaba una falda y de su sombrero salían unas las orejas por ultimo Yuffie tenía unas orejas de ratón y no paraba de dar pequeños saltos en su silla.
-¡llegaron! Y trajeron nuevos amigos con quienes disfrutar la hora del té, siéntense, siéntense-Cameron estaba mas amable-por favor tomen asiento y disfruten de la comida, tomaron asiento, viste un ponqué de chocolate y quisiste cogerlo, cuando extendiste la mano un cuchillo paso muy cerca de tus dedos, se clavo unos centímetros mas delante de ti-dije… que vamos a disfrutar… a la hora del té-su mandíbula estaba tensa-¿en-ten-di-do?
-¡si!
-¡muy bien! Ahora solo esperaremos la hora del té-sonrió ampliamente
-tiendes a excederte-dijo Merry
-bueno tu invitaste a ese asqueroso roedor-"hasta aquí se llevan mal"
-¡¿asqueroso?! Cuida tu lengua bastar…-la cabeza de Yuffie cayo sobre la mesa
-¿qué paso?-pregunto Uva
-la inútil no puede durar despierta sin tomar muchos vasos de café-Cameron saco un reloj de bolsillo plateado-¡bien! En cinco, cuatro, tres, dos, uno ¡ES LA HORA DEL TÉ!
La mesa comenzó a moverse al igual que las sillas y todos los objetos que habían sobre la mesa, la tetera flotaba y depositaba bruscamente el café haciendo que una gotas de café caliente cayeran sobre el blanco mantel, los pasteles iban de aquí para allá. Tu y Claudia se miraban sin comprender, miraste a los demás y viste estupefacta, los demás comían y bebían en medio del desorden como si fuera la cosa mas normal del mundo. Ellos cogían los platos, platicaban y comían los postres en cambio tu y Claudia a duras penas habían podido agarrar la taza, trataste de coger un tenedor pero este se enfrento contra tu mano, empezó a pincharte tus dedos y cogiste el cuchillo para empezar una absurda lucha. Ibas ganando pero de repente todo se quedo estático, escuchaste a lo lejos el sonido de una marcha y de fondo había música parecía de una orquesta, la sinfonía era sombría y un poco agresiva. Cameron te cogió de la mano y te arrastro hacia una colina, Uva se te callo de las manos pero ella te siguió corriendo, cuando se escondieron tras la colina miraste por un ladito, en la mesa se encontraba Yuffie, quisiste decirle a Cameron pero el puso su dedo índice en los labios, todos miraron en silencio. De la nada aparecieron tres tipos de cabello plateado, tumbaron la mesa y rompieron todo. Tomaron a Yuffie de los brazos y la llevaron hasta una carroza, la lanzaron al interior. El mas grande agarro las riendas de los caballos y los otros dos se colgaron a cada lado de la carroza. Cuando desaparecieron en el bosque, todos salieron, suspiraron aliviados
-¿qué fue eso?-pregunto Uva
-son los guardias reales-respondió Merry
-buscan personas para presentarlos ante el rey-dijo Vincent-el rey los juzga y dependiendo de que tanto se resistan, escoge un castigo digno o sencillamente los deja sueltos no sin antes amenazarlos a muerte
-¡Yuffie esta en problemas!-dijiste
-no te preocupes, esta sin energías además es la primera vez que la atrapan, si no toma café podrá salir ilesa-dijo despreocupado Cameron
a tu lado apareció Nanaki, miraron hacia el bosque y viste unas orejas blancas correr a toda prisa-¡es ella!-grito Claudia y se fue detrás de ella
-¡Cloud espera!-cogiste a Uva y lo seguiste.
Dejaron atrás a los demás y siguieron a Tifa. Nuevamente se adentraron al bosque pero esta vez iban siguiendo al conejo, aunque les llevaba distancia no la perdieron de vista. Siguieron avanzando a un buen ritmo hasta llegar a una colina sin arboles, mas adelante había un enorme castillo pero a medida que avanzaban el pasto se volvía marchito y oscuro, los arboles no tenían hojas y eran tan negros y escalofriantes, empezaron a detenerse, vieron como Tifa entraba por unas enormes puertas hechas de rejas. Te estabas arrepintiendo, jalaste el brazo de Claudia y trataron de volver al bosque pero los dos tipos que habían irrumpido antes aparecieron frente a ustedes, Claudia saco su espada, miraste hacia todos los lados buscando al tercero y como por obra de magia, el otro apareció detrás de ti y puso una espada en tu garganta
-dile a tu amiga que baje la espada-dijo divertido
-¡Cloud!-lo llamaste, ella te miro-ba-baja la espada… por favor
-(T/N)-susurro, dejo caer la espada y se dejo agarrar de los guardias
Los adentraron hacia los jardines del castillo, miraste horrorizada el lugar, había cabezas clavadas en lanzas. A cada lado había un arbusto de rosas rojas. En pocas palabras el jardín estaba descuidado y marchito. Pasaron por un puente de piedras y entraron al castillo. Era enorme, caminaron sobre una alfombra roja que empezaba desde el trono que había frente a ustedes. En ese momento empezó a sonar la misma sinfonía pero esta vez en ciertos intermedios escuchabas la palabra 'Sephiroth'. Claudia se tenso y frunció el seño, al parecer sabía de quien se trataba. "ese nombre lo he escuchado en alguna parte" echaste memoria y recordaste la historia de Cloud. Sephiroth había sido el tipo que asesino a todo Nibelheim y no contento con eso empalo a Cloud varias veces. La sinfonía se volvió mas fuerte, los guardias las dejaron frente a las escaleras del trono a tu lado se encontraba una dormida Yuffie. Del trono empezó a bajar un hombre alto con cabello plateado y muy largo "ha me pregunto que shampoo utiliza" era lo único que pensaste sobre el ángel de la muerte. Sephiroth se paro frente a ustedes y sonrió
-Cloud has cambiado en estos últimos años, quiero decir Claudia
-bastardo-Claudia se movió con fuerza para soltarse del agarre de los guardias
Sephiroth rio un poco y te miro-nunca te he visto-Sephiroth puso sus dedos en tu barbilla e hizo que levantaras el rostro-eres nueva, conejo ¿quién es ella?
-ella es (T/N)… no tengo mas información mi señor
-con eso basta-acerco su rostro, sus narices se rozaban levemente-no lo entiendo pero me llamas mucho la atención-miraste sus ojos, eran muy parecidos a los de Cloud, te estaba hipnotizado
-¡aléjate de ella!-Claudia logro soltarse y noquear a los dos guardias
-¿qué dices Claudia?-dijo burlón-¿no te has visto al espejo? Ya no la mereces-Se miraron mutuamente-ahora entiendo, tu eres preciada para ella, amo arrebatar las cosas preciadas que te pertenecen… como a esa Cetra-dijo maliciosamente
-¡te matare!-trato de golpearlo pero el sencillamente lo esquivo.
Sephitoh te cargo estilo novia y libero su única ala-eres mujer Claudia, creo que ella no te quiere tanto como para aceptarte así, te ahorrare el sufrimiento-el se fue elevando poco a poco
Claudia se arrodillo-¡NOOOOOOO!-grito hacia el cielo con sus puños extendidos
-¡no! ¡Claudia! Espera ¿qué dije?-Sephiroth te miro divertido y rio fuertemente.
De la nada apareció Uva y te miro, sus ojos brillaron y todo a tu alrededor empezó a derrumbarse. El techo cayo en grandes trozos y las columnas empezaron a agrietarse, Sephiroth empezó a desprender de su cuerpo unas plumas negras y poco a poco empezó a desaparecer hasta que quedaste flotando en medio de la oscuridad. Creíste que estabas a salvo pero empezaste a caer. Sentiste un vacío en tu estomago y gritaste tan fuerte como pudiste
-¡AAAAAH!-habías despertado, tenías la respiración agitada, miraste a tu alrededor, estabas en tu cama, miraste hacia al frente y viste el televisor con la partida de un juego en pausa, cogiste el control y guardaste la partida-¡bien! No mas Alice in Madness a altas horas de la noche-apagaste la consola y el televisor, te cubriste con la cobija y caíste sobre la almohada levantando al aire unas plumas negras. En ese te pareció ver un flash, sacaste la cabeza y viste a Uva, ella movió su colita y tu la pusiste sobre la otra almohada, cerraste los ojos y no viste la pequeña sonrisa de Uva.
