Holi crayoli o3o ya vengo aquí con un nuevo capi de esta historia,la verdad me está gustando mucho como va quedando este fic y creo que si demoraré hasta los 9 capítulos mas o menos (?)

¡Gracias por sus Rw,favs y follows! Son hermosos uwú También me alegra mucho que les esté gustando esta...Bizarra idea mía...En fin,les dejo el capi,que lo disfruten *corazoncito*

¡Gracias por leer!


—Kise…—Susurró el moreno al despertarse de aquel bizarro sueño, recordando el baile con el rubio que lentamente le calmó y lo trajo de nuevo a la realidad, a una mañana con algo de neblina pero en el que la luz seguía siendo visible.

— ¡Buen día Dai-chan! —Exclamó la pelirrosa que estaba en la cocina del mayor terminando de envolver su bento—Ya vámonos o se nos hará tarde, de hecho te iba a volver a levantar con más fuerza—Aomine se estiró y agarró su mochila junto con el bento de la pelirrosada que luego tiraría cuando estuviera solo.

—Eres muy molesta Satsuki, ya vámonos y deja de parlotear—Momoi asintió y agarró su mochila para salir de casa del moreno rumbo a Touou. Comenzaron a caminar en silencio, Momoi se puso sus audífonos, iniciando a tararear y luego a cantar por lo bajo.

Esa dulce mermelada roja, la tarjeta que cayó…Saldrá a la superficie—Aomine le escuchó cantar alzando una ceja cuando dijo esa frase, de algún lugar se le hacía conocida pero optó por callar caminando junto a la chica que seguía tarareando la canción—Dai-chan ¿Recuerdas cuando en San Valentín tu admiradora secreta te regaló un chocolate con relleno de fresa delicioso y una tarjeta? —El otro alzó la ceja ya que no sabía a que salía la plática.

—Creo que sí pero no sé quien fue ¿Tu sabes? Después de todo eres la señorita "Recolecto información" —Momoi hizo un puchero pero asintió quitándose los audífonos.

—De hecho ni siquiera fue una chica, creí que ya lo habías deducido—Aomine negó haciendo que Momoi suspirara—Pues piensa que para eso tienes esa cabezota—Momoi le dio un cocazo caminando a punto de entrar a su escuela—Piensa… ¿Quién más sería capaz de comprar una marca tan cara para solo un chocolate? Además la tarjeta estaba escrita con varias caritas ¿Quién escribe así? —La chica le sonrió y entró a su escuela dejando a un pasmado moreno pensando.

—Caritas…—Susurró Aomine justo cuando entraba en su salón, dejó sus cosas para ver hacia la ventana que el cielo seguía semi nublado con varios rayos de sol—Chocolates caros…Caritas…—El moreno se recargó en su banca, quedándose dormido en plena clase de historia tratando de atar cabos.

¿Q-Qué dices, Kise? Deja de andar diciendo estupideces—

No es ninguna estupidez Aominecchi…Tu en serio me gustas…Demasiado…He estado enamorado de ti desde secundaria pero al enterarme que andabas con Kurokocchi…Perdí toda esperanza—

¿Es en serio? Yo no sé qué decirte Kise…Sabes que yo—

Amas a Kurokocchi…Lo sé pero me gustaría ser yo quien te haga olvidarlo—

—Caritas… ¡Kise! —Gritó el joven despertando de golpe, encontrándose con una aula vacía en pleno atardecer que era opacado por las nubes—Kise era mi admiradora secreta…Bueno, admirador—

—Denle un premio al muchacho—Aomine volteó hacia la puerta del salón viendo a Kagami con su uniforme de Seirin sonriendo— ¿Te costó más de un año entenderlo? Vaya que eres lento, más que yo—Aomine bufó y cerró sus puños.

— ¿Tú qué haces aquí Bakagami? Es mi escuela lárgate—Kagami soltó una carcajada al oírlo— ¿De qué te ríes, estúpido? —Aomine comenzó a caminar rumbo a la puerta pero antes de llegar se encontraba nuevamente en la oscura habitación de su sueño con varias puertas de colores frente a él.

El destino que tú has deseado está en este mundo, solo tienes que ir a buscarlo—Aomine volteó hacia su derecha viendo a Midorima acomodarse las gafas—Elige bien, nanodayo—

—Podrás ver todas y al final elegir. Daiki, cumple con mis expectativas—El mencionado volteó a su derecha encontrándose con Akashi tomado de la mano de Murasakibara—Puedes desechar desde ahora cuatro puertas—Aomine volteó nuevamente hacia enfrente, encontrándose con siete puertas de color verde, rojo, morado, rosa, guinda, azul claro y finalmente amarillo.

—Desecho…La roja, la verde, morada y guinda—Akashi asintió y tronó sus dedos, haciendo que las mencionadas puertas fueran desechadas.

—Ahora entra y elige sabiamente, Atsushi y Shintarou estaremos aquí cuando salgas de cada una—Aomine asintió tomando aire para encaminarse a la rosa, abriéndola con lentitud por el destello de luz rosada intensa que emanaba.

—Dai-chan, por fin despertaste—Aomine abrió sus ojos algo atontado viendo su salón vacio con la excepción de la pelirrosa que estaba frente a él—Vamos con Sei-chan a ver a todos—El chico asintió abriendo y cerrando los ojos por lo real que había sido su sueño, dejándose llevar de la mano por la chica.

Ambos caminaron un buen rato hasta una cafetería cerca de Kaijo, Aomine entre cerró los ojos al ver la luna de papel que se erguía sobre ellos con ese característico resplandor azulado que había dejado embobado al moreno la primera vez que la vio.

—Llegan tarde, Satsuki—La chica hizo una reverencia y se sentó en una silla junto a Aomine que aún estaba procesando lo que sucedía—Daiki ¿Tienes algo? Te ves perdido—Aomine prestó atención al pelirrojo y negó al instante, temiendo por las tijeras que pudiera clavarle si no le escuchaba.

— ¡Lamento llegar tarde, Akashicchi! —Aomine volteó casi al instante al escuchar la jadeante voz del rubio que venía corriendo—Es que Kasamatsucchi me obligó a guardar los balones y…N-Nos entretuvimos…Ya saben…—Aomine enarcó una ceja al notar los chupetones y mordidas que el rubio traía por todo el cuello.

—Kise… ¿Acabas de tener sexo con ese tipo? —Preguntó con molestia el peliazul, haciendo que Kise se sonrojara al instante—Cabrón, todavía que ayer te me declaraste diciendo que estabas enamorado de mi desde secundaria—Kise se quedó pasmado al oírlo.

—Aominecchi…Yo jamás te me declaré…Ayer ni siquiera nos vimos—Contestó Kise algo temeroso por ver a Aomine tan raro—Tu andas con Momoicchi desde secundaria y yo con Kasamatsucchi desde hace unos meses… ¿Estás bien? —El moreno abrió los ojos como platos viendo hacia Momoi, la cual lo veía preocupada.

—Dai-chan ¿Seguro que estás bien? ¿No tendrás insolación por quedarte dormido en tu pupitre donde el sol te llega de lleno? —Aomine volteó entonces hacia donde estaban sentados Murasakibara, Midorima, Akashi y Kuroko.

—No…Pero… ¡Kise ha estado enamorado de mí desde secundaria! Cuando yo andaba con Tetsu y…—El chico calló al escuchar a Akashi hablar.

— ¿Con Tetsuya? Daiki, tu jamás anduviste con Tetsuya, desde secundaria tu andabas con Satsuki y Tetsuya con su amigo de la infancia, Ogiwara—Aomine negó la cabeza nerviosamente.

— ¡No! Yo jamás he andado con Satsuki, yo andaba con Tetsu pero cortamos y ahora él anda con Kagami además de que Kise se me declaró ayer y… ¡Tu! ¡Tú eres novio de Murasakibara! Y Midorima creo que es pareja del base de Shutoku—Los demás se le quedaron viendo algo desconcertados y con preocupación a Aomine.

—No…Yo soy novio de Shintarou y Atsushi es pareja de Tatsuya…En serio, ve al doctor Daiki, me preocupa que tengas esas alucinaciones—Respondió Akashi con calma.

—Dai-chan, mejor vamos a tu casa para que te calme y—Aomine negó y se levantó del lugar con miedo.

— ¡No se me acerquen! Yo…Estoy bien… ¡Me voy! —El as de Touou salió del establecimiento lo más rápido que pudo, corriendo en dirección a su casa, al llegar abrió la puerta lo más rápido que pudo al escuchar como Momoi le gritaba— ¡Que te largues! —Gritó el joven aún más exasperado por no poder abrir su puerta hasta que finalmente lo hizo, entrando a su casa y azotando la puerta jadeando.

— ¿Y bien? ¿Qué te pareció esa puerta? —El moreno subió su rostro que mezclaba miedo con sorpresa hacia Akashi, Murasakibara y Midorima que seguían en esa oscura sala esperando.

— ¡Llévatela! ¡No la quiero! —Exclamó Aomine apartándose de la puerta para ver como desaparecía después de que Akashi tronara sus dedos.

See you in your dreams, yeah, baby—Susurró Akashi con una sonrisa en su rostro, tronando nuevamente sus dedos haciendo que ellos tres desaparecieran.

—Dai-chan, Dai-chan, despierta—Aomine despertó sudando frío en su vacío salón, vio hacia la ventana notando que el cielo seguía nublado— ¿Qué pasa? ¿Tuviste un mal sueño? —El moreno se exaltó al escuchar a la pelirrosa frente a él.

— ¡Satsuki! ¡No te me acerques! Dime que yo no salgo contigo—Momoi se sorprendió al verlo saltar de su silla y luego rió— ¡No te rías! —

—Es que me da risa—La chica siguió riendo un par de minutos, calmándose al sentir la molesta mirada del peliazul—No, ni en un millón de años me emparejaría contigo pero en fin ¿Ya sabes quién es tu admiradora secreta? —Aomine se relajó al escuchar que por fin había regresado a la realidad.

—Si…Kise si no me equivoco—Momoi asintió sonriendo ante lo dicho por el chico.

—Oí que ayer se te declaró por fin… ¿Qué harás? —Aomine calló desviando su mirada al encapotado cielo que ya no dejaba ver nada de luz por la hora que era—Tienes que pensarlo ¿Eh?...Solo recuerda que…Quien te ama ahora es Ki-chan…No Tetsu…Hasta luego, Dai-chan—La pelirrosa agarró su mochila y salió del salón dejando a un pensativo Aomine viendo hacia donde se supone estaría el sol.

—Extraño…Ver…La luz dorada sobre mi—Susurró Aomine al ver como comenzaba a lloviznar, agarró sus cosas y salió del salón a un paso extremadamente lento, empapándose por no traer paraguas.


Ya que están picados leyendo,pasen a mi cuenta a leer "El renacer de los milagros" Les va a gustar mucho uwú