No he podido evitar escribir otro capítulo más, espero que os guste, y sed pacientes...
Capítulo 4.
Llevaban veinte minutos en la habitación con Regina, Emma sabía que tenía que hacer algo esto no podía seguir así, le dijo a Henry que saliese a tomar el aire, que ella la vigilaría. Cuando Henry salió y erró la puerta, Emma, se permitió romper a llorar abrazando a Regina y pidiéndole que no se muriera; se le pasaron ideas disparatadas por la cabeza, pero no tenía intención de separarse de ella, eso lo tenía claro, nada ni nadie las separaría.
-Emma…-dijo Regina en un susurro, abriendo levemente los ojos y con una mueca de dolor.
-Regina, lo siento yo… no…-al no encontrar las palabras adecuadas, hundió la cara en su cuello y siguió llorando, mientras la otra le acariciaba el pelo.
-No es culpa tuya ¿de acuerdo? Fui yo la que dijo que no era nada grave, deja de llorar tienes que ser fuerte, por Henry. ¿Recuerdas lo que me prometiste antes?- Emma asintió levemente y Regina le dio un suave beso en la cabeza- no hagas ninguna locura, eres lo único que tendrá Henry…
-No pienso dejar que esto sea una despedida, ¿me oyes? Si te mueres no me lo perdonaré nunca, eres la persona a la que más quiero en el mundo, no dejaré que te mueras por haberme salvado en el acantilado, no es justo, tiene que haber alguna forma…
-No hay otra forma, cariño, además no es tu culpa ni me voy a morir por salvarte, voy a morir porque es mi castigo por todo lo que he hecho, perderte ahora y para siempre es el precio que voy a pagar por todos mis actos- la mano que Regina tenía en la cabeza de Emma dejó de moverse, su respiración se hizo más pesada y esbozó una leve sonrisa- te mereces ser feliz, encuentra el amor verdadero y olvídame, será lo más fácil. Te quiero…
Emma al darse cuenta de que no le quedaba mucho, le dio un largo e intenso beso, que Regina correspondió, y al separarse se dio cuenta de que ya había cerrado los ojos, se separó y se prometió no volver a llorar, no en la situación que estaban; en un último susurro le dijo una simple, pero poderosa frase: "ya he encontrado el amor verdadero, y lo más fácil no es siempre lo mejor ni lo que yo quiero". Se secó las lágrimas, se relajó y cuando se disponía a salir, el señor Gold entró en la habitación cerrando la puerta tras él.
-Señorita Swan, ¿ya se va? ¿Ha despertado Regina en algún momento?
-Señor Gold… sí me voy ya, Regina acaba de… dormirse para siempre supongo- hasta Emma se dio cuenta de que le fallaba la voz, y que si seguía hablando volvería a llorar.
-Permítame…
El señor Gold se inclinó sobre Regina, y al tocarle la frente para comprobar su temperatura, recibió tal descarga mágica, que se vio impulsado hacia atrás, y Emma le sujetó justo a tiempo para que no cayera al suelo. La cara del señor Gold se transformó en una mezcla entre sorpresa, alegría y enfado, Emma retrocedió instintivamente hacia Regina cuando vio su cara, a la vez que él se acercaba pensativo y meditabundo.
-La he subestimado señorita Swan, su magia es más poderosa de lo que parece… Un hechizo protector, es curioso ni siquiera yo habría podido realizarlo, este tipo de hechizo requiere de un gran poder, unos fuertes sentimientos o negativos o positivos hacia la persona y una situación desesperada…
-No entiendo lo que me quiere decir señor Gold, yo no he hecho nada, no sé usar mi magia y no soy poderosa, además, ¿qué es un hechizo protector?
-Es un hechizo que le da a una persona que está a punto de morir doce horas más de vida, permitiendo así buscar una solución a su problema. Permítame contradecirla, es usted muy poderosa y aunque no sepa usar la magia, está dentro de usted, si me permite ayudarla podríamos sacarla e incluso curar a Regina si lo hacemos a tiempo. Sólo hay un proble…- antes de acabar la frase Bella irrumpió en la habitación abriendo la puerta de golpe y con expresión aterrorizada.
-Tenéis que venir, es Peter Pan, nos está mandando un mensaje a través de un espejo, quiere hablar con todos nosotros.
Gold y Emma cruzaron una mirada de acuerdo con seguir luego con la conversación, salieron de la habitación y se reunieron con todos frente a un espejo donde Peter Pan estaba jugando con un pequeño puñal y su sombra se mostraba algo impaciente a la vez que extrañamente contenta.
-¡Oh, aquí estáis! Rumple, Emma, que grata sorpresa veros bien, ¿cómo está la Reina? ¿Cayó por el barranco o la mataste al ver que te salvó?- dijo burlonamente Peter, Rumplestinskin puso una mano sobre el hombro de Emma para tranquilizarla y que no dijese nada- ya veo no me vas a decir cómo ha muerto, pero yo sé que está muerta ya no la percibo, mi sombra hizo un gran trabajo empujándote al acantilado, una pena que te ayudara; pero lo de la rama… ni yo habría tenido una idea tan brillante, bueno sí la tuve, pero es una sorpresa, me pienso atribuir los méritos de la muerte de la Reina- la sombra hizo un gesto de asentimiento y se rio.
Emma trataba de hacer todo lo posible por controlarse, Peter tenía la culpa de que Regina estuviese a punto de morir, era el único responsable, y lo pagaría, una frase dicha con voz dulce resonó en su cabeza "¿Recuerdas lo que me prometiste antes?, no hagas ninguna locura. Te quiero…" la imagen de Peter desapareció del espejo con un último reto, a las doce en puto, enfrente de la torre del reloj, los dos solos; a las doce… eso era en diez horas, decidió no precipitarse, aprendería a controlar su magia, curaría a Regina y mataría a Peter Pan no es una locura, sólo es venganza, ese estúpido crío va a pagar muy caro lo que ha hecho, si Regina muere el vivirá lo suficiente para pagar dolorosamente.
-Emma, no vas a ir a ese encuentro, te lo prohíbo- dijo David cuando Peter se fue.
-No eres quién para decirme lo que tengo que hacer David.
-Soy tu padre, y has de obedecerme, Emma entiéndelo es por tu bien, no puedes vencer a Peter Pan, sólo conseguirás que te haga daño o te mate- Emma hizo caso omiso de su padre y se giró hacia Rumple con expresión turbia.
-¿Cuál es el precio, Rumplestinskin?- dijo sin rodeos.
-Creo que lo sabes Emma, Peter no irá sólo, déjame ir contigo- Neal gruñó con desagrado, y Garfio se acercó a Emma poniendo una mano en su hombro.
-Hay otras formas preciosa, no tienes por qué hacer tratos con el Cocodrilo, ni tienes que ir, yo iré por ti.
-Iré yo- espetó Neal mosqueado por las acciones de Garfio- Emma, déjame demostrarte que puedes confiar en mí.
-Tenemos un trato Rumple- Emma estaba harta de que cada dos por tres estuviesen peleándose por ella, odiaba que fuesen tan idiotas y que no se diesen cuenta de que no los quería a ninguno- y por si no os ha quedado claro, no quiero estar con ninguno, y menos, si no paráis de pelearos como gallos. ¿Cuándo empezamos?
-Trato hecho, pues. Ahora mismo, no hay tiempo que perder.
Emma sonrió levemente esperanzada, habría pagado por ver las caras de Neal y Garfio en otro momento, pero el tiempo pasaba y Regina sólo tenía once horas y media más de vida. En algún rincón de su cabeza oía la dulce voz de Regina diciéndole que no era buena idea, que eligiese a Neal o a Garfio y fuese feliz, sin ella, que era lo más seguro, aquello inquieto a Emma porque habría jurado que era ella la que le estaba hablando de alguna forma desde aquel estado de coma en el que se había quedado.
-Primero piensa en un recuerdo hermosos y feliz, y canalízalo hacia fuera a través de tus manos.
Emma hizo lo que Rumple decía y, al cuarto intento, una llama envolvió sus manos, proporcionándole calor y una ligera satisfacción al haberlo conseguido. Él sonrió, y Emma habría jurado que estaba orgulloso de ella, y que no quería que Regina muriese. Mary Margaret ahogó un grito y se acercó instintivamente a David, Garfio y Neal retrocedieron algo intimidados y Bella cogió a Rumplestinskin de la mano.
-Muy bien Emma, ahora canaliza tu ira junto a ese recuerdo, eso hará tu magia más poderosa.
En ese momento se oyó la campanita de la puerta de la tienda y Ruby entró con Henry cogido de la mano, él estaba triste y asustado, Emma podría asegurar que sabía lo de Regina, se notaba que había estado llorando, Henry asintió como diciendo que sabía lo que pasaba.
-Mamá, ¿vas a ir?
-Lo sabes…, sí voy a ir.
- Ten cuidado y vuelve con vida por favor.
-Lo haré no te preocupes.
Emma sabía, en el fondo, que si no conseguía dominar su magia y Regina moría, lo más posible es que "no volviese si ella muere o si yo caigo, tu caerás conmigo Peter" canalizó toda su ira junto a sus recuerdos bonitos hacia el fuego de sus manos que se extendió por todo su cuerpo brillando con fuerza.
Regina llamando cariño a Emma, es tan bonito. Espero que os haya gustado y he jugado con vuestros feels pero #SorryNotSorry.
