Legalidades: Novela ligera basada en Sword art online de (Reki Kawahara), la idea principal así como los personajes son de mi autoría, esta es una obra para fan de runescape (Jagex Ltd) y SAO. Disfrútala.
(Alguno de los personajes y lugares son de propiedad ajena a mí, si esta obra afecta en algo las creaciones de sus respectivos dueños, no duden en comunicarse con migo y se tomaran los correctivos)
Obra escrita totalmente por:
Genaro Enrique Escobar González.
Panamá, República de Panamá Abril 2014.
Publicada bajo editorial: (Panamá) Golden castile ® - Publicación gratuita.
Correo: Goldencastile Teléfono: (507) 62412952
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Del autor: al terminar de leer las novelas ligeras de Sao me quedo la idea en la cabeza de "¿cómo sería ese juego (Runescape) si pudiera entrar en él?" La duda me consumió por algunos días, pero decidido a dar vida a mis ideas abrí mi laptop y comencé a dejar salir mis pensamientos. Espero este escrito llene todas las expectativas que tienes de aquel lugar a donde todos deseamos llegar…
Agradezco la ayuda brindada por todos los compañeros de juego y los miembros de las páginas de Runescape, en especial a mis amigos del clan Dioses de la guerra, un abrazo a cada uno de ellos.
Gracias por la ayuda y espero con ansias sus comentarios y criticas.
Volumen 2| Capitulo 3
1. Un sueño.
- pero papa, sabes que me mareo con facilidad y me despeina, sabes que no me gusta -
- vamos hija, no ves que es bonito ver este mundo - el caballero sin rostro en aquel sueño le mostraba a Delaire la maquina que acababa de comprar, uno para cada hermano, Daniel se esmeraba por conectar todo en el cuarto que su madre había acondicionado para la aventura, dentro de seis meses saldría en su país el Dev, su padre quien era desarrollador de una de las compañías afiliadas a los creadores se esmero mucho y uso algo de su influencia para obtener los cuatro boletos para beta.
- bueno si no quieres - el señor siguió enseñándole las instrucciones a la otra chica quien si prestaba atención llena de emoción contenida pues no se quería mover mucho con aquel aparato como aro que tenía en las piernas, sentía que cualquier movimiento brusco lo desarmaría.
- papa, si quiero - dijo suavemente la voz, Delaire quedo sentada en la cama y como la mayoría de las veces que soñaba aquello estaba bañada en lagrimas y sudaba, se levanto y camino hacia el baño, en la habitación de su hermano estaba una luz encendida, se notaba por las líneas de resplandor que emergían tras la puerta.
- ¿puedo pasar? -
- sí, vale… otro sueño -
- no… el mismo - Daniel se levanto y dio un abraso a su hermana quien ya no lloraba, estaba quieta sin hacer ruido, respiraba con dificultad.
- deberías buscar tus medicinas - ella acepto y salió de la habitación tambaleándose, Daniel se acerco a ella.
- no te tortures mas por favor, a él. No le gustaría que lo hicieras -
- vale - dijo, pero no se giro para demostrar con la mirada lo que su vos decía.
- no podías saberlo, el comprendía… no te tortures mas - ella no respondió solo camino un poco mas hasta una mesita que estaba en el pasillo.
Tomo algunas pastillas y se fue a dormir.
En la pantalla de la computadora de Daniel salió un pequeño mensaje.
- Tiene… Un… Mensaje de voz "- dijo la computadora.
"Buenos días Daniel, Hoy entraremos a las 7 de la noche, vale, Ed tiene trabajo y yo iré a compararme unos audífonos, así que entra si quieres pero, nosotros estarnos ocupados, si… vale, eso era todo cuídate"
- Remitente… Marcus - termino la computadora.
2. Humanos.
Era ya de mañana cuando nos conectamos, estábamos en la sala donde pusimos el tele trasportador, no habíamos sido el grupo que llegara a la sala de los reyes del castillo como esperábamos pero al final no importaría quien llego primero, solo estábamos contentos de haberles quitado otra fortaleza a Falakillid, caminamos a las afueras de la fortaleza, estando en el patio central nos disponíamos organizarnos para el entrenamiento cuando note algo extraño. Las caras de alegría se presentaban por todas partes pero entre las sonrisas que pasaban note una cara ceñuda y llena de rabia.
- ¡Delair! - grito y quebró su voz el elfo Solite, Pero Delair lo ignoro, aunque veía que yo miraba al chico que la llamaba no dio importancia y continuo la conversación.
- mira Ed, deberíamos practicar mas el combo conjunto, quiero ser de ayuda para los soldados de espada, crees q….- el chico tras de ella aclaro su garganta para llamar aun más la atención, la ruda Delair no giraba para verle, - Creo que deberíamos entrar en combate real…. - perdiendo la paciencia el chico le toco el hombro, Girándose rápidamente Delair tomo su mano y lo tiro al suelo con un movimiento que pareció muy fácil.
- ¡no me vuelvas a tocar!, pervertido - todos estábamos atentos y varios de los que caminaban por la plaza se detuvieron al verlo - eres tonto o que, no ves que soy un hombre. - la chica se quito el gorro de piel que se suponía escondía una larga cabellera, rústicos mechones negros salieron y quedaron firmes al rededor de su cabeza, nada parecido a su verdadera y lacia cabellera de la realidad.
- no me mientas - dijo el joven elfo intentado levantarse, ella le puso el pie en el pecho y asegurándose que cualquiera en la plaza lo escuchara continuo el ataque verbal.
- oye, mariquita, por favor aléjate de mí, luego no respondo si termino matándote - le agarre por el brazo para traerla a la calma, ella se desquito mi mano rápidamente y me envino su más ruda mirada.
Delair salió de la plaza sin mirar atrás y se fue entre la multitud, estrellando su hombro con algunos que se atrevían a atravesársele.
- no te preocupes, está enojada por qué no fuimos nosotros los que llegamos a la sala del trono - el elfo me detuvo para que no mintiera mas, bajo la cabeza y salió de la plaza en sentido contrario.
- bueno no creo que lo veamos de nuevo -
- claro que regresara, siempre regresa - Nize me envió una mirada de negativa y me enseño una cartilla que flotaba en su visión.
"Un miembro del grupo a desertado: Solite Nimbus"
Las cosas en la ciudad de Falador trascurrían tranquilamente, no parresia que hacía solo dos días Dev, las rocas atravesaban la puerta principal y el castillo cambiaba de dueños.
Camine por la placeta exterior del castillo sin poner mucha atención hasta que una voz tras de mi me hiso regresar la mirada.
- Soldado Reinz - era el jefe de la alianza.
- señor - Hice la reverencia - ¿puedo servirle en algo? -
- si, a decir verdad si, existe algo que me gustaría que me consiguieras antes de emprender la batalla contra el castillo del paramo.
- diga señor - el chico que por unos treinta centímetros me era más bajo sonrió y se acomodo la larga túnica de rey.
- DDLG lo hiso muy bien, era nuestra esperanza si la puerta no cedía… pero cedió, tener solo la opción de que vosotros abrirían el portal fue una gran ayuda. - solo acepte la admiración del jefe con un "si" a medias en la voz.
- Bueno, sabes, quisiera que los tuyos fueran hacia la marca, pronto las tierras del castillo del otro lado del muro se abrían, en la página de Dev, agregaron las fechas en que las puertas estarán abiertas, dentro hay de todo, además de son el únicos que casi llegan al nivel setenta y cinco - hiso una pausa y dejo de caminar, habíamos pasado ya la parte más poblada de la placeta y nos encontrábamos tras el muro, sentándose en una de las sillas del parque miro al cielo y luego se agarro la rodilla.
- Este mundo es maravilloso - continuo - bueno, espero que estés enterado del movimiento de nivel setenta y cinco. - Yo asentí solamente -
- señor, sé que me considera el líder, pero le recuerdo que mi amigo, Nize es el líder del grupo y espero hable esto con el -
- Bueno… - se levanto y estiro los brazos. - llévale la información a tu jefe, yo no pienso repetirlo - la chica que siempre lo acompañaba apareció tras el muro de flores que crecía en uno de las esquinas del jardín.
Hice una reverencia y Salí del área.
El castillo de Falador quedaba ya tras de mí, entre los callejones que dirigían a la plaza salude a un par de compañeros y conocidos, se podía ver ya la fuente donde se suponía nos reuniríamos para hablar antes de ir a entrenar.
Me senté en la fuente a esperar a los compañeros cuando un soldado despistado tropezó con mis piernas, se disculpo y siguió caminando mirando la misma dirección, justo detrás de mí, otro y otro más solo miraban y seguían caminando, escuche el repicar de unas cuerdas, solo me quedo sonreír.
- Mi señora - dije sin mirar tras de mí. - ¿que necesita de mí? -
La chica que acompañaba siempre al jefe de clan, la llamada Gracia, se acerco flotando sobre el agua de la fuente y se sentó a mi lado.
- nada, solo que me pidieron que les vigile y llámame Anabel -
Entre los aliados los clanes de alto nivel eran pocos, llamados maestros, por unos y "Coreanos" por otros, se sentía un aire de envidia en el aire, Fui uno de los primero en conseguir un Umsi así no me salvaba de las miradas extrañas, ahora éramos lo que lideraríamos la entrada a las aéreas nueva del mapa, donde se suponía estaban los enemigos que daban los umsi mejorados de nivel setenta y cinco,- "las cosas no podían ir mejor" - decía sarcásticamente el líder del grupo, el mago quien seguía siendo el menos apreciado del grupo para el líder principal.
Nuestro grupo se separaría para obtener los umsi que faltaban a cada uno, el mago estaba decidido a obtener un buen Poder así que espero en nivel cuarenta y nueve por mucho tiempo, casi no jugaba, esperaba obtenerlo del dragón de lumb, lo ayudábamos para obtenerlo al traerle dinero y armas, ya que él no podía farmearlas (1). Ya que sus golpes lo desidia sus armas no se preocupaba de subir de nivel todavía.
Los grupos se repartieron, Alexander y Nize se fueron hacia lumb, mientras Daniel, las gemelas y yo nos dirigimos hacia el muro que se levantaba desde Falador hasta el paramo, la infranqueable muralla que mantenía el mapa dividido, en dos días Dev estaría Abierta y podríamos pasar a buscar lo que fuera que esos muros escondieran, se suponía que deberíamos pelear contra los que protegieran el muro, la puerta se encontraba en las áreas enemigas, no esperábamos que fuera fácil así que antes de que lo pidiéramos el rey nos mando las tropas necesarias, entre los enviados estaba Anabel quien continuaba siendo algo misterioso de el motivo de su presencia, pero si ayudaba era suficiente información para aceptarla, faltaban un día real para la avanzada así que me desconecte antes de lo previsto para ir a ver los proyectos del trabajo.
Una oficina de cristales azulados con una forma bastante futurista se alzaba entre el are bancaria de la ciudad de panamá, llegaba fácilmente si tomaba el metro pero ya que iba temprano decidí ir por el parque central, asía un poco de frio, mire mi reloj para percatarme de la hora, eran las seis de la mañana y una espesa niebla que venía del mar bajo la temperatura.
- será un día caluroso - me dije a mi mismo mientras me acomodaba el chaleco de la empresa para cubrirme el cuello.
Entrando por la puerta principal vía al jefe platicar con un grupo de personas que parecían de su misma procedencia, el jefe era de origen japonés residente desde hacia cuarenta años en panamá, cuando se separo del grupo se dirigió al elevador en el que yo estaba, lo detuve por instinto más que por ganas.
- Buenos días Señor Reinz - dijo casi sin acento el jefe.
- Buenos días Señor Yahiko - me incline como acostumbraba saludarlo, el no puso más atención a mi muestra de respeto y apretó el botón del elevador hasta el tope de la torre.
Fueron segundos de tensión antes de que el señor de cabellos canos abriera la boca.
- Espero que nuestra discusión anterior no lo haya dejado con una mala imagen de mí. - dijo y antes de que pudiera responder continuo. - solo considere que mi hija regresara a Japón después de terminar la universidad y no me gustaría que usted sufriera por las decisiones ya tomadas - no me dejo hablar, justo cuando quise responder había llegado al piso donde se bajo, apreté el botón para regresar a la planta de sistemas.
Fue un día como cualquiera, revisando el estado de todos aquellos aparatos cúbicos que vibraban, zumbaban y resonaban con tanta rapidez que parecían una gran criatura viva, el cuarto estaba a dieciocho grados así que el dejar mi abrigo en casa ese día fue mala idea.
Mirando con cuidado el flujo de daros en mi portátil no podía creerme que dentro de esos aparatos se encontrara el mundo de donde había regresado hacia pocas horas atrás.
El sol estaba algo fuerte aquel día, saliendo del trabajo atravesé las calles, allí frente a las oficinas administrativas, entre aquellas dos torres que se unían por muchos corredores que parecían ramas del edificio estaba mi compaña de clases y jefa, Alicia Yahiko.
- Todo bien - saludo y empezó a buscar algo en su bolso.
- bien, bastante tranquilo desde lo de los campos de duelo - comenzamos a caminar entre los edificios y de la nada el calor del día fue cambiado por una fresca brisa, estábamos pasando por uno de los parques que poblaban ahora la ciudad, ella soltó un "Uff" y empezó a mover las manos hacia su cara buscando que mas brisa le llegara.
- bueno, ¿dime qué pasa? - ella cerro los labios en una mueca bastante infantil.
Siempre que se quedaba mucho tiempo callada era motivo para pensar que algo malo estaba pasando.
Dando se la vuelta de un taconazo se quedo mirándome con cara tierna. - No puedo caminar con mi novio sin que haya pasado algo malo - mi cara se puso roja.
Un segundo de silencio y luego arqueo los ojos para comenzar a reírse.
- eres tan fácil de engañar - empezó a reír con ganas y solo luego de que se calmara continúe hablándole.
- dale, dime ¿qué pasa? - ella se calmo y quito algunas gotitas de lagrimas de sus ojos.
- tenemos un lio. - mientras nos acercábamos a un puesto de comida del parque empezó a decirme lo que sucedía, algunas cosas bastante malas estaban pasando con la compañía, desde que había aprobado el uso de Dev en la mayoría de sus servidores empezaron problemas de fallo de seguridad y otras cosas, una empresa japonesa quería compara las instalaciones pero antes de compara al precio justo estaba generando información hacia los dueños de que dentro de la instalaciones habían espías y hackers, todo en busca de desacreditar la compañía del señor Yahiko, después de que termino de hablar bajo la cabeza, no había tocado su comida, estábamos en una de las sillas de aquel frondoso parque.
- sabes que la mayoría de las cosas son verdad, pero… Mi papa se moriría si le quitan su empresa - dijo sin levantar la mirada.
- no te preocupes, haré lo que quede en mí poder para evitarlo - ella levanto la mirada con ojos llenos de lagrimas. Era una chica ruda la mayoría del tiempo, alegre y excéntrica pero… No sabía que agregar más. Era linda.
- Estamos intentado sacarlos del juego, tengo algunas dudas pero la idea principal de quién está detrás de esto no está muy clara, justo más tarde entraremos a una área donde obtendremos más poder para quitarles la oportunidad de tomar el castillo a los Falakillid o quien sea que esté detrás de esto.
- Bueno lo dejo en tus manos - dijo y miro al otro lado de la calle donde un grupo de obreros levantaban un edificio en Relativo silencio.
Un rallo de luz atravesó los arboles e ilumino mi rostro, cerré los ojos para evitar el brillo y lo siguiente que sentí fueron sus labio, su olor a flores y sus manos suaves que acariciaban mi rostro. Podía ver el rojo del sol a través de mis parpados, nuestros labios se separaron y antes de que pudiera abrir los ojos estaba ya a dos pasos en la dirección a la casa.
- Alice - se me escapo su nombre, intente alcanzarla pero antes de que la alcanzara estaba pidiendo un taxi, aquella tarde no llego a trabajar en el proyecto de la universidad, me fui Dev sin tener muy clara la mente.
Me levante de la mesa y quite algunos platos de bocadillos que saque para ella, dirigiéndome a la cocina mi celular resonó en un zumbido y la pulsera en mi mano brillo.
Revise algunas notificaciones de los muchachos quienes reiteraban la hora de conexión y luego fui a mi cuarto.
Me coloque el aparato y entre en Dev dejando atrás todo lo que me preocupaba.
Alice quien tenía llave del departamento "los departamentos eran de la empresa" entro con cautela y vio el restante desorden en la mesa, dentro de mi habitación estaba haciendo los últimos ajustes mientras la actualización del nuevo mapa se cargaba, unos minutos en los que escuchaba el exterior pero no podía reaccionar con mi cuerpo.
- Te lo dejo a ti, vale - dijo una voz mientras yo veía la pequeña barra de carga llenarse a gran velocidad sobre mi cabeza.
Sentí una mano en mi pecho, intente moverme pero no lo logre, sabia de quien era la voz. Ella se acerco a mí y costándose a mi lado se quedo quieta, luego de eso desaparecí y me quede mirando el campamento a las afueras de Falador llenándose de gente lista para la pelea. Entendía que afuera alguien se encontraba acostado a mi lado, sentía el residuo de la sensación anterior una mano que acaricio justo donde se encontraba mi corazón.
- Buenos días, que tal como estas - Daniel se acerco tranquilo y se estiro con calma como quien acaba de despertar.
- ¿qué hora es en tu país? - Continuo.
- son las cinco de la tarde -
- que bien, es bastante temprano, yo soy de Venezuela así que tenemos casi la misma hora, son casi las seis - a decir verdad recordaba las nacionalidades de todos, los únicos que no eran del continente que yo conociera eran el jefe y las gracias, quienes eran de la unión europea, Nize era de Colombia y Alex de Chile.
- Y donde están los demás… - buscaba con la mirada a los del grupo, podía ver a los demás miembros de la alianza pero ninguno que fuera de DDLG.
- Están adelante - señalo la parte más alejada de la formación de pelea, de inmediato abandone la idea de ir por allí gritando sus nombres.
La reunión fue rápida, no era la primera vez que nos enfrentábamos con los enemigos humanos pero era la primera vez que lo haríamos por una cosa como lo era la entrada a un sitio, la mayoría de la información fue para dar a conocer el sitio de los clanes irían posicionados "como de costumbre quedamos adelante" el área de combate era una gran pradera que colindaba al oeste con una cadena montañosa y al este con el muro de piedras blancas que se extendía hasta donde la vista llegaba.
La hora de la entrada se acercaba peligrosamente mientras los rayos del sol se escondían, las sonrisas de los presentes se hacían visibles tras las armaduras, entre nosotros y el enemigo se alargaba una pradera descubierta con pocos árboles donde esconderse, ni decir de alguna fortaleza.
- ¡Vamos! - grito el líder de escuadras y salimos a toda carrera contra las líneas enemigas, sin darnos cuenta estábamos bajo una lluvia de proyectiles de largo alcance, los magos intentaban protegernos, Daniel en particular creó una gran columna de fuego sobre si como sombrilla para los que estuvieran cerca. Ambos grupos de soldados resonaron al contacto de sus armaduras, solo en nuestro grupo mil doscientos soldados peleaban en aquel momento.
- un giro, pie derecho, mano arriba… Pie izquierdo mano abajo, giro - decía la chica como quien memoriza una danza, el resultado de sus movimientos no se alejaba de mi imaginación, me era muy extraño reconocer la cara, la voz me era conocida, no podía ver bien su cara tras una máscara de protección que bajaba unos centímetros de su casco.
- Giro, estoque… ¡Cuidado Ed! - desperté de la intriga y me curve hacia atrás, la espada del caballero enemigo paso muy cerca de mi cara y la repelí con la espada, salte atrás y desenfunde las dagas dobles.
Lance las navajas al aire sobre el enemigo, como si las controlara por hilos las filosas herramientas de la muerte giraron alrededor mío y se enterraron en el cuerpo del enemigo así como de dos que le seguían.
Daniel lanzo una bola de energía sobre nuestras cabezas y golpeo la lanza-piedras que estaba erguida frente a nosotros, el aparato rechino y se desplomo. La batalla arreciaba cuando justo a nuestra izquierda una puerta de acero negro traqueteo y se abrió lentamente.
La abertura era tan pequeña que solo podía entrar un soldado a la vez. Delair quien estaba más cerca se apresuro a entrar.
- quítate - le gritaba a alguien, yo me acerque lo sufriente para ver al chico parado furioso frente al puerta. - que te quites, no entiendes - el chico solo laso una mirada más furiosa y abrió los brazos para evitar que entrara.
- quítate nos seas tonto - le dije y le lance varios metros dentro de la puerta y los soldados empezamos a entrar copiosamente dentro del aérea.
Era como otro mundo, las ciudades estaban hechas en su mayoría de arboles que por algún motivo desearon ser casas ya que sus ramas se unían en diferentes manera creando puertas, ventanas y balcones.
Un grupo de criaturas de armadura de madera y grandes cabezas color roca se abalanzaron contra nosotros.
- que pasa apártense, dejen paso, y ustedes que miran, no ven que tienen un embotellamiento aquí - reprendía Daniel intentando salir del montón de personas que se detuvo en la puerta.
Guardo silencio al ver a las criaturas del frente peleando con los soldados.
- vamos gente - grito la voz conocida a un lado, la chica de cabellos negros corrió entre nosotros fácilmente, sus ojos conocidos y aquella mirada hermosa pasaron como el viento, ligera e imposible de detener.
- ¿Delair? - me pareció conocida a la verdadera, la gemela real.
Se metió entre las piernas de la golem de madera y desenfundo una gran espada.
Era cómico que una figura tan pequeña y frágil pudiera con semejante arma, era como la del jefe de la alianza lo único que a ella la asía lucir algo sexi, al contrario que el jefe que más bien parecía una caricatura.
La chica giro sobre su pierna y corto, corto y mato. Fácil como quien pasa un cuchillo caliente por una barra de mantequilla las criaturas se desplomaron. La carga hacia la ciudad del otro lado de la muralla se completaba. Los gritos tras la puerta nos decían que la batalla estaba siendo perdida por los de la alianza.
- bueno, lo logramos, !vámonos! - di la orden para entrar en la ciudad de arboles, la chica que acabaña de entrar en combate se sacudió el cabello y camino hacia la puerta.
- Han dicho que debemos retirarnos, no entendió soldados Rivas… - Agrego la sub líder y compañera del líder de la alianza, puso su mano sobre el pectoral de Delaire, quien ahora se notaba que había hecho un cabio de avatar al de su cuerpo real.
- Bueno que dice jefe - dijo su hermana Delair, miro a Daniel, quien se suponía era el líder actual del grupo, Delaire no quitaba su mirada de mi.
- hejem,,, mm… - se aclaro la garganta - creo que lo mejor es obtener lo que venimos a buscar y salir. - se dio la vuelta y continuo su camino hacia la ciudad que ardía en llamas al fondo, como si alguien no le agradara las casitas de arboles y hubiera intentado destruirlo todo, un humo espeso salía de las casa y la niebla de la Noche se juntaba para crear una sopa de obstáculos visuales que pronto nos ocultarían de los Falakillid que lograron entrar por la puerta.
- alguien ha visto al novio de Delair - pregunto Anabel la "Gracia" a Delair no le agrado su comentario y se giro rápidamente.
- está muerto, si no quieres seguirlo mantén tus comentarios en tu boca - Anabel levanto las manos y dejo colgar su laúd del cuello.
- calma pequeñín - seguro que Anabel conocía que Delair era chica pero intentaba molestarla, Estaba un poco preocupado de su presencia, conocía el nombre de las chicas y además de esto las reconoció aun cuando una se había cambiado de avatar, desconfiaba de ella.
Notando el cuerpo masculino que contenía a Delair mire a un lado y vi el muy bien dibujado cuerpo de Delaire quien se acomodaba la armadura en busca de imperfecciones en el cuero y placas que lo conformaban ya que se suponía que la armadura era de chico, pero como todas las cosas estaban fríamente calculadas, al cambiar el género del avatar todos sus ítems cambiaron con ella.
- creo que exageraron, pedí que me escanearan para el avatar pero esto es ridículo - se acomodaba el pecho que se suponía "Según ella" era más grande.
- Ejem… - dijo Daniel y yo aleje la vista algo apenado.
Dentro de la cuidad de arboles se nos encontramos a un reducido grupo de troles de madera quienes en su mayoría fueron vencidos por la aquera Delair quien parecía con ganas de descargar su frustración.
- y donde quedo el elfo - me pregunto Daniel al pasar por la salida de la ciudad de arboles.
- esta detrás de nosotros, creo que como a unos cien metros, se detiene a cada rato para evitar que lo vean, lo tengo en la lista de amigos asi que sale en mi mapa. -
- que quiere -
- deberás quiere que te responda -
- no, mejor no - dijo Daniel y cambio rápidamente la conversación.
- como crees que la estén pasando los demás, espero que bien. - asentí solamente, toque el hombro de Daniel para que se detuviera, se alejo Anabel con las chicas y unos del equipo de Anabel un poco más lejos, detrás nuestro venían unos doce soldados de la alianza que nos cubrían, estaban suficientemente lejos para que lo que dijera no me buscara líos.
- no confió en Anabel, quien sabia demás de ti que Delaire se cambio el avatar, ella sabe de mas, y no me agrada que la alianza este metido tan de cerca con nosotros. Me asfixia -
- ¿Anabel? -
- si la capitana, la gracia - Daniel mando una mirada maliciosa, ya que el Nick (2) de Anabel solo aparecía para nosotros como " Capitana Silfit" solo lo detuve con un gesto de manos y luego de ahogar su broma en una risa a medias continuo.
- yo no sabía lo de delaire - me detuve
- ¿entonces como lo supo ella? - Daniel se encogido e hombros y se adelanto, seguro no le importaba mi paranoia o sentía que debíamos alejarnos más de las fuerzas de retaguardia.
- muchachos, rápido - gritaba Delaire - vengan miren esto.
Subimos la colina de césped verde y resbale un par de veces la hierba estaba húmeda, no sé si fue porque el cielo acababa de resplandecer después de una ligera lluvia o porque aquel lugar era de verdad un sueño, se alzaron las nubes en columnas y dejaron libre la entrad del sol.
Una gran ciudad estaba esculpida en unas montañas al norte de nuestra posición, un lago claro reflejaba el sol y muchas aves blancas se paseaban sobre las aguas como si nadaran a gran velocidad.
Sobre el valle se levantaba un arcoíris y todo parecía tan lindo como en una película de Disney pero seguro no era nada lindo..
Señores esto es Dev…
- qué bonito - dijo Delair, la aquera con cuerpo de chico, se acerco "muy femenina" a una planta de gran tamaño coronada de pétalos blancos, los soldados acercándose quedaron mirando la escena un poco extrañados. La planta se sacudió y de entre sus grandes hojas salió un gran grupo de insectos verdes y rojos que rodearon a Delair en fracción de segundos.
- que… Haaaaa! - fue lanzada por los aires por un insecto grandísimo y antes de caer al piso todos entramos a la pelea.
- será un viaje interesante no Dani - Dije, Daniel solo sonrió y grito luego, lanzando sobre los insectos bolas doradas de energía.
Frente a nosotros se levantaban las tierras de los Elfos, un bosque inmenso coronado por flores que escondía entre sus raíces la muerte, debíamos llegar a la plaza de la ciudad para que si moríamos pudiésemos aparecer de nuevo lo más cerca posible, tras nuestro las fuerzas de falakillid vencían a la guardia que nos dio la entra y se metían en el pueblo de los arboles. Con enemigos en frente y enemigos detrás solo quedaba avanzar.
Entrando en la penumbra del bosque se aplacaron los sonidos de la batalla.
