Legalidades: Novela ligera basada en Sword art online de (Reki Kawahara), la idea principal así como los personajes son de mi autoría, esta es una obra para fan de runescape (Jagex Ltd) y SAO. Disfrútala.

(Alguno de los personajes y lugares son de propiedad ajena a mí, si esta obra afecta en algo las creaciones de sus respectivos dueños, no duden en comunicarse con migo y se tomaran los correctivos)

Obra escrita totalmente por:

Genaro Enrique Escobar González.

Panamá, República de Panamá Abril 2014.

Publicada bajo editorial: (Panamá) Golden castile ® - Publicación gratuita.

Correo: Goldencastile Teléfono: (507) 62412952

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Del autor: al terminar de leer las novelas ligeras de Sao me quedo la idea en la cabeza de "¿cómo sería ese juego (Runescape) si pudiera entrar en él?" La duda me consumió por algunos días, pero decidido a dar vida a mis ideas abrí mi laptop y comencé a dejar salir mis pensamientos. Espero este escrito llene todas las expectativas que tienes de aquel lugar a donde todos deseamos llegar…

Agradezco la ayuda brindada por todos los compañeros de juego y los miembros de las páginas de Runescape, en especial a mis amigos del clan Dioses de la guerra, un abrazo a cada uno de ellos.

Gracias por la ayuda y espero con ansias sus comentarios y criticas.


Volumen 2| Capitulo 4

1. La Capital de cristal

Hay un montón de historias en las leyendas del viejo mundo, entre estas destaca la existencia de una ciudad con ocho torres capaz de llevar tus plegarias a una gran diosa, una ciudad con muros y plazas de cristal, una ciudad que crese como una planta. "Seren Prifddinas" la capital de Seren.

El bosque se cobraba sus víctimas entre más nos adentrábamos, se escuchaban pasos en la oscuridad, manteníamos comunicación por chat, el enemigo se acercaba peligrosamente y cada planta insecto o criatura bajo la bóveda de hojas era peligrosamente mortal.

Un chico vestido de ropas negras atravesaba la espesura del bosque, espada desenfundada y la mirada activa, a cada sonido y chasquido se daba la vuelta, giraba y se preparaba.

Escucho un sonido extraño cuando al darse la vuelta luego de percatarse que solo era una gota de agua que había bajado de la bóveda hasta el suelo, se encontró una gran placa negra llena de arcoíris creados por reflejos de luz multicolor.

- qué bonito es… tantos colores y brilla, que bonito - y zas! El gran escarabajo lo cortó a la mitad, la vida del soldado de la alianza que se encontraba en la delantera desapareció y estallo en un montón de polígonos trasparentes.

- ¡Steve! Noo! Que mal, pobrecito… - sollozo una chica que estaba a un lado mío y se dejo caer, no la conocía, seguro era de la patrulla de los vanguard, parte de lo que quedaba de las fuerzas que abrieron la puerta.

- adelante, no tenemos tiempo, no exageres, falta poco - La capitana Anabel la tomo por el brazo y la levanto de un tirón, sacudiéndole la ropa mientras la chica hipaba e intentaba calmarse.

- estos novios, siempre exageran - dijo y salió de mi vista entrando entre la males afrenta nosotros.

Tras nosotros se cernían los enemigos, no seguían sin parar, la suerte y las astucia hacia que nos mantuviéramos vivos, pero no duraría mucho para que nos alcanzaran, ni rastro de civilización cuando escuchamos un grito entre la maleza tras nosotros. Sonó como una voz femenina que se apago y no continuo.

- deténganse… ya me canse de estar corriendo, Anabel se quedo quieta y desenfundo su espada " que nunca la había visto usarla" siempre pensé que la chica solo era soporte pero era seguro que esto no era su único rol, cambio su atractiva y fina cara por una muy seria y hasta intimidante sonrisa.

- si seguimos escapando no quedara nadie al final - acomodándose la armadura me miro, solo una señal con la mano y todos nos dimos la vuelta y armamos la defensa, me acerque a Delaire y extendí mi mano frente a ella en posición de defensa, ella tomo su espada y se preparo para pelear, Daniel empezó a mascullar un hechizo mientras los demás grupos creaban formaciones de defensa y hechizo. Era un claro atravesado por un riachuelo poco profundo, Anabel se subió a una roca desnuda que estaba en medio, un rayo de sol impertinente entro a través de la bóveda y la ilumino. la capitana se sentó en la roca y comenzó a tararear mientras tocaba su laúd, puso la espada en sus piernas cerca de su instrumento musical.

- es hermoso - dijo delair para sí misma, su voz había cambiado mucho, ahora sonaba como ella, una voz cristalina que en un murmullo podía hacer que tu piel se erizará.

- Eduard, entra en el bosque, usa tu invisibilidad - Ordeno Daniel, asentí a la orden y entre, en la maleza mi cuerpo mimetizo rápidamente y desaparecí, varios asesinos de los demás grupos hicieron lo mismo.

Las sombras del bosque mantenían mi costo de mana muy bajo, un rostro blanco cetrino atravesó la espesura, traía una armadura de acero y un capa escarlata.

Antes que me pudiera preparar para pasar entre los arboles vi a una chica salir de la espesura del bosque, tentado a aparecerme y señalarle el camino seguro me moví hacia adelante. La chica se detuvo, miro su pecho y dándose la vuelta vi en su espalda una gran lanza clavada. La chica estallo sin decir nada en una explosión delicada de polígonos coloridos.

Retrocedí a la oscuridad bajo una frondosa rama, segundos después divise a los atacantes, el que iba delante recogió la lanza, levantando su naris como un perro, sonrió, miro adelante donde unas ramitas temblaron.

- están por acá - señalo directo el lugar de donde venia, varios se le adelantaron y se escucho que la pelea comenzó, buscando entre las hojas vio algo - mira un rezagado - mire entre la maleza a pocos pasos de un árbol gigante, entre las raíces estaba Solite el elfo, se retorció mientras el caballero lo tomo por la garganta y lo levanto casi sin ganas.

- ¡Disvos! - grito Solite y aturdió a su atacante, corrió un poco antes de que una ballesta le diera en el tobillo. El chico callo, su atacante se levanto de nuevo.

El elfo era un mago clásico, un mago de apoyo, se especificaba en crear cosas, defensas y curar. No serbia mucho para la pelea, pero era útil en regeneración.

- Disvos, Disvos, disvos - gritaba y su barita salpicaba luces mientras sus enemigos ahora con escudos anti magia sobre su armadura solo resplandecía y seguían caminado hacia él.

Del otro lado del grupo de arboles una cara apareció sobre una rama, me miro y asintió, enseño dos dedos y señalo la dirección.

Señale al mago que estaba en líos y el asintió dando visto bueno para un ataque.

Me moví rápido, de un salto estaba en medio de valle, caí sobre un charco de agua y salte nuevamente rodé y quede escondido, mirando mi barra de mana bajar rápidamente me quede quieto para bajar su consumo.

Los soldados se miraron extrañados, caminaron en posición de defensa hacia el arroyuelo que corría cerca de la colina, escucharon algo y vieron una silueta rodar, pero no diferenciaban nada entre las hojas y las sombras, clavados sus ojos en el lugar donde estaba intentaban detectarme.

Estaba tan cerca "mala idea", me levante y enterré el puñal de hoja curva negro como carbón en su nuca, se desplomo y después gira sobre mi espalda, metido mas dentro en la espesura no lograban verme, los dos que quedaban retrocedieron, el caballero que había tenido a Solite del cuello se puso en posición de defensa.

- cobarde, sal y pelea -

- ¿cobarde yo?, noté que eliminaste a una chica desarmada, e ibas a matar a este también - el camuflaje se acabo.

El caballero me vio parado frente a él, sacando su espada lanzo un grito de batalla y cuando iba a correr para atacarme Se paralizo un segundo y estallo en polígonos, tras él otro asesino se materializo.

- llévalo al grupo, intentare ver si quedan sobrevivientes - el soldado no dijo nada y tomo la mano de solite para levantarlo, de un tirón lo restableció y mirándome me lanzo una botellita color cristal agua que bebí con ganas para desaparecer nuevamente y entrar a la maleza.

Subí a un árbol de espinas, sus hojas negras me tapaban completamente, abajo un gran gupo de soldados se movían peinado la zona, una chica de ojos miel se acurrucaba tras un árbol esperando no la encontraran.

- Necesito ayuda, tengo a una patrulla completa, tienen anti-asesinos y arqueros. Solo estoy yo - dije al comunicador, la voz amortiguada por mi mano de Daniel regreso con ordenes de mantener la posición y avisar por cambio.

La chica miro hacia arriba y me vio, suplicaba con la mirada que la salvara.

- "No puedo" - dije sin emitir sonido, la chica escondió su cara entre las piernas.

- ayúdame por favor - dijo no la escuche, solo entendí sus labio.

- corre yo te cubro - le dije y casi instantáneamente se levanto y salió corriendo.

-¡ Linaes! verito ¡ - dijo el mago que estaba más cerca y la atrapo en una maraña de lianas. Salte sobre la cúpula de lianas "como jaula de pájaro" sin que me vieran y la corte.

La capsula de lianas la libero y antes de que el mago la atara de nuevo lo tenía frente a mí. Seguro notaba que era como ver a través de agua, el camuflaje solo servía para mimetizarse, si te veían a plena luz era una sensación de estar viendo una cascada parada frente a ti. El mago movió rápidamente su mano hacia mí y lanzo un hechizo que no entendí. Golpeo la sombra de mi ilusión que estallo en un chasquido.

Estaba tras de él, solo sintió el frio metal y luego murió. Me escondí entre la maleza no sin antes recibir un buen par de golpes de arco, todos los solados de la patrulla gritaban y mandaba, querían matarme.

Mi vida estaba grave, seguro habían usado flechas de la más alta calidad, nunca me habían bajado tanto la vida con solo dos golpes no certeros.

Corrí un poco entre los árboles, luego me deslice por una pendiente que tenia por estorbos un montón de arbolitos jóvenes, me servían para no irme rodando hasta abajo, intercalándolos mientras corría y me dejaba caer para atrapar al siguiente descendiendo así muy rápido. Un soldado que me seguía lo escuche rebotar un par de veces contra las ramas jóvenes, al final una rama "extrañamente" puntiaguda lo atrapo y chasquearon nuevamente los polígonos.

Me atraparon, estaba acorralado, era un claro sin hojas, como el que estaba más adelante lleno de soldados de la alianza, pero en este estaba solo y malherido, antes de que me alcanzara del todo tome pociones de regeneración " ya que la vida se regeneraba con tiempos, ninguna poción cura instantáneamente, solo las runas lo pueden". Tardaría unos minutos en llenarse la barra pero ellos no me dieron tiempo.

- comando, Esile, Nivel Cero - dijo una voz, el chico entro al lugar donde estaba sonreía con gran confianza, desenfunde mi arma cuando dela nada un letrero salpico en mi cara "advertencia, el sistema de dolor esta al mínimo "desapareció cuando lo acepte y solo sonreí, moví mis manos rápidamente en el aire y una ventanilla de color celeste empezó a parpadear, mostrando datos rápidamente "era una aplicación exterior que tenía en mi Amusphere".

Advertido de que el sufrimiento sería tan real como mi mente lo soportaba no titubee y mantuve la posición de ataque.

- umm… excelente, se nota que conoces nuestro poder - dijo el chico, abrió un poco más los ojos y camino hacia mí, su corte de cabello semejaba mucho un casco, tenia le pelo liso y descubierto del todo en su frente " su cabello era como un casco" dejo ver sus blancos y grandes dientes y luego salto hacia mi mostrando una larga espada como aguja, una espada duelista muy filosa, la esquive y salte atrás, el chico salto hacia mi barias veces para atravesarme, solo me quedaba retroceder, su arma era más larga y yo estaba usando dagas.

Por ropa el chico lleva una capa larga blanca y un traje al estilo desierto, blanco de una sola pieza.

Creo que lo vi una vez en las arenas de duelo, seguro por eso se divertía tanto atacando y viéndome retroceder, su espada me alcanzo rápidamente dos veces y aunque me toco levemente me saco mucha vida. Caí e intente retroceder gateando hacia una rocas al final del claro.

- no sé como Darius no pudo matarte, se nota que los de las arenas necesitaban un gran líder, creo que si te mato dolorosamente y le mando el video a "Ultimo" me dará la vacante de las arenas. -

- "quien ese tal, Ultimo" - me pregunte mientras me levantaba, no me dolía, pero no podía sentir el brazo izquierdo, lo sacudí y este no respondía.

- ni lo intentes, ya lo perdiste, con te preocupes no terminara pronto - dijo y luego rio tanto que una gota de saliva se escurrió por su barbilla.

- me pregunto dónde estarán los demás Falakillid, creo que sería mejor un poco mas de competencia… - lo mire tranquilo y me levante - que te apoyen por si acaso - el chico callo y me miro con la mirada un poco perdida.

- Falakillids… Je, no seas tonto, no me confundas, no soy de esos tontos, soy de los Bots, nunca entenderás nada y será mejor que te prepares para sufrir - salto al frente y lo intente esquivar, su filosa espada atravesó mi pierna, esta también fallo y me desplome sobre un lado sin poder moverme, pierna derecha y brazo izquierdo inutilizados y el chico babeaba mientras reía.

- to..todo un loco no… - trate de hablar, ahora si me dolía, era como un golpe muscular, un dolor que entraba en la carne lentamente - el chico al verme casi vencido saco una espada de su espalda, la espada era derecha como espada inglesa, pero tenía una cierra dentada como dientes de tiburón, finos y pequeños.

Esta vez estaba en problemas, no podía comunicarme, estaba en una burbuja de dolor y el loco baboso estaba mostrándome sus herramientas de tortura. Pensé en la desconexión para escapar pero si lo hacía debería entrar de nuevo por la puerta, no podía enfrentar a los Falakillid de la puerta… quería obtener mi Umsi de nivel setenta y cinco.

En mi visión una pequeña consola fuera de las normales mostraba datos rápidos, captando las señales cercanas, mostrando la ubicación del atacante, era uno de mis planes para entender un poco más los enemigos que enfrentaba. Era por no decir, un programa exterior de Dev, en ese momento era un hacker.

El loco se acerco tambaleante, extasiado por lo que iba a hacer, intente levantarme y de la nada un pinchazo en el cuerpo, rápido e indoloro, algo como una saeta atravesó mi cuello, mi vida casi se acababa mientras veía parpadear la pantalla, alguien entre la jungla me liberaba del dolor. El loco corrió rápidamente en poco pasos se posiciono frente a mí, recibió una saeta y luego me curo completamente con un cristal, me apuñalo en las piernas antes de que pudiera levantarme.

- no creas que te salvaras así de fácil, ¡Quien anda allí - empezó a tararear una tonada algo suave y la siguiente flecha que salió de la jungla reboto a centímetros de su piel.

- ¡Ja!, tendrás que hacer mucho más si quieres dañarme, entra al círculo del dolor, enséñate arquero - miraba al rededor mientras acariciaba la hoja de su espada.

Intente aprovechar la intromisión para escapar, el loco noto mis lentos movimientos y me pateo en el estomago me saco el aire.

Levantando su espada el loco corto mi brazo izquierdo, el dolor era inigualable, la sensación de dolor metida dentro de mis pulmones no me dejo gritar. Me ahogue en el quejido y poco a poco dejaba salir el grito como un chillido apagado, los ojos bien abierto.

Una figura delgada y pequeña, ligera, de cabellos negros empujo al loco, sacándolo de balance vi que ataco como si no existiera un mañana, su espada larga lo tomo desprevenido dos tajos diagonales en su pecho fueron suficiente para que se desmoronara en el suelo, junto sus manos en una plegaria para que la chica acabara rápido con su vida. Girándose para ver donde estaba me encontró intentando levantarme, sus ojos estaban llenos de lagrimas. Tomando la espada dentada la enterró en su pecho y antes de que se muriera le dio un par de vueltas.

- ¿Delaire?- la chica aun estaba parada mirando la nada, donde antes había un loco que se auto denomino " Bot".

Levantándome un poco más empecé a usar el poder anestésico que me enseñaron los magos.

- ¿Delaire, eres tu? - la chica se acerco y metió una botella de vida en mi boca " me dejo la pregunta a medias metida dentro de la garganta" , la inclino un poco mientras revisaba mi brazo, sus cabellos negros estaban muy cerca de mi cara, ella estaba intentado ver como repararlo. Poniendo sus manos en mi dirección empezó a conjurar poderes de curación "de los que aprendió cuando quería ser mi apoyo en peleas"

- Delaire… gracias - todavía sentía el residuo de aquella sensación dolorosa que no me dejaba levantarme.

- Llámame Amanda -

- ¿Amanda? - la chica movió la cabeza aceptando sin mirarme a los ojos.

- vale…. Amanda, muchas gracias - ella levanto su cara rosada y sonrió alegremente. Mi brazo había crecido nuevamente.

- ¿me ayudas a levantarme? - ella tomo mi mano para levantarme, estando cerca de mí.

Se acerco suavemente para besarme "Eso parecía", podía ver en sus ojos a medio cerrar suplicantes por que la besase, justo en ese instante Daniel atravesó la maleza corriendo, un Falakillid le seguía.

- ¡ayuda Ed ayuda!... Eduardo…. -se quedo quieto mirándome, la escena era bastantes extraña "Por no decir otra cosa" la cara de Amanda cambio rápidamente, salto de un rojo a un morado y mirando con odio hacia el chico que seguía a su hermano corrió con todas su fuerzas y lo atravesó con su gran espada…

- Como te atreves ¡Maldito mortal! -

- Emm… Delaire… Oye - su hermano miraba al pobre chico empalado que duro unos segundos antes de morir y desaparecer - ¿estás bien Delaire? -

Cambiando rápido de tema Daniel me miro y sonriendo me levanto del suelo.

¿ … oye ed?, recibiste el mensaje, acabamos con los que nos seguía y un explorador acaba de descubrir un sendero, estamos buscando a los rezagados. -

- Delaire… te pasa algo… oye ¿qué le pasa a delaire, ed?, esta extraña - la chica que estaba tirada en el claro se agarraba la cabeza en posición fetal.

- "Porque ahora… porque justo cuando tenía el valor, dios que malo eres" - sollozaba la chica con la cara roja como un tomate.

2. grupo disparejo.

Tras la arboleda y un claro estaban los grupos de la alianza esperando, al frente estaba la capitana Anabel y parecía algo cansada.

- señora encontré a los de mi equipo - dijo Daniel alzando la voz antes de llegar donde estaba la capitana.

- señoras - dijo la capitana y luego miro a Delair - y señores - Delair no se enojo estaba muy ocupada mirando el paisaje.

- les presento… - hiso una justa pausa para que viéramos el paisaje - les presento SEREN PRIFDDINAS -

El instante en que nos perdimos en la imagen, fue eterno, estábamos en lo alto de una colina a la salida del bosque, frente a nosotros un gran lago cristalino lleno de arcoíris se mostraba infinito, en medio de aquel cristalino lago se encontraba una extraña formación rocosa, parecía flotar en el aire por propia voluntad desafiando la gravedad, mas al fondo de la imagen un castillo en medio de una ciudad celeste se alzaba imponente, unas torres gigantescas se levantaban a cada esquina del pueblo la ciudad parecía estar echa de cristal, sus muros revotaban la luz y las esquinas de las murallas eran prismas que jugaban con los rayos del sol.

Bajamos por la ladera rápidamente y entramos por un pueblito, estábamos atravesando un capo de cultivos que era trabajado por los pueblerinos, de inmediato notamos la diferencia, eran elfos, de una altura superior y cabellos blancos, rubiáceos y celestes innaturales con sus caracterizas orejas puntiagudas.

Las calles de la ciudad pronto estuvieron llena de soldados de alianza, en la plaza central estaba un piso dibujado con un símbolo de hojas verde esmeralda, parándome sobre la plaza recibí el mensaje que me permitía regresar a ese lugar en caso de morir.

Tras nuestro un grupo de soldados se arrastraba cargando heridos, me acerque a uno, era la chica que había salvado en la arboleda no hacía mucho.

- buenas, estoy bien no te preocupes - dijo cuando intente agarrarla por el brazo.

Tras ellos venia Delair y Amanda.

Todos caminaron la ciudad hasta donde los guardias les permitieron, algunos se entretenían comparando cosas a los NPC de la plaza otros como yo se tiraron a orillas del lago sobre el muelle solo a mirar el día irse.

La noche en Seren fue hermosa, justo cuando los rayos del sol cayeron sobre la plaza el lago lo reflejo con fuerza, la isla que flotaba sobre el lago era "un pasaje aéreo" según los NPC habitantes era una puerta para que los viajeros entraran a seren con facilidad.

Me introducía en la luz que caía sobre la plaza cuando la vos de la jefa me saco del letargo.

- Eduard!, ven acá, comenzaremos la misión - me levante de un salto y me incline ante las señoritas que habían estado en silencio observando la misma puesta de sol conmigo "Siempre exageraba el Rol del juego" la chicas rieron tontamente a mi inclinación y la regresaron suavemente. Camine por el puerto hasta llegar donde los miembros de mi clan así como un grupo de Anabel se reunían.

Los soldados y compañeros me recibieron, uniéndome a la reunión solo escuche parte de esta.

- … asi que, debemos encontrar los cuatro cristales, cada equipo debe obtener uno y así tendremos paso libre al área de los boses umsi altos, pero la cosa esta reñida, tenemos noticias de las líneas aliadas, los Falakillid entraron al cerco norte del castillo negro, van por el castillo, debemos obtener el poder e ir a apoyar. - todos asentimos y expectativos seguimos la voz de Anabel.

- bueno y ¿donde se encuentra esas cosas? - pregunto Daniel.

Anabel se quedo mirando un pergamino roído que tenía en las manos antes de responder.

- bueno tu y estos - señalo a dos de los suyos - bayana a este - movió su mano en el aire y Daniel miro intrigado la información brindada da. - yo solo veía como el chico observaba el aire.

- Tú y tu - me señalo y señalo a Amanda - vienen conmigo, luego señalo dos grupos más, algo me pareció muy extraño.

- disculpe jefa - la chica que había cerrado ya el mapa y se dirigía a la ciudad se giro.

- dígame reinz - dijo sin mirarme Anabel.

- señorita, el equipo está mal dividido - la chica bajo la mirada expectante a mis palabras. - soy asesino, usted bardo y Amanda es Melee, creo que nos hace falta un mago.

- creo que como deje los grupos está bien. - los demás miembros del grupo murmuraron algo. - Señores, los grupos están echo por niveles, no sabemos si podamos llegar al boss final, así, si el grupo siquiera mata al boss que custodia la llave tendremos el umsi de ese boss, entendido Reinz - bajo nuevamente la mirada " Ella era muy alta".

- si… si señora - respondí, aunque notaba que nuestro grupo sin mago era muy desigual, habiendo tantos de la alianza en los alrededores me parecía tonto no llevar más gente.

Sin más que agregar nos separamos.

3. No creo tus palabras.

Aquella noche me desconecte, temiendo que la figura que se había dormido sobre mi estuviera aun allí y para mi sorpresa aun estaba allí.

La luz entraba delicada por la ventana, llenando la habitación de azules rayos que chocaban en su mejilla. No me atreví siquiera a moverme, cerré los ojos mientras acariciaba suavemente su cabeza, no sé si se despertó, segundo después estaba soñando.

Cuando abrí los ojos sentí el aroma dulce de un chocolate, después de arreglarme Salí del cuarto, en el comedor del departamento estaba Alice mirando el aire, estaba usando un aparato nuevo algo lujoso que le permitía visualizar "Como en el juego" una pantalla frente a ella.

- Buenos días, cariño - dijo y se quito el collar del cuello.

- Buenos días - respondí aun con algo de sueño, en mi despertar mira a un lado, seguí caminado hasta que mi mente entendió lo que era, en la sala estaban dos maletas grandes de viaje.

- Alice, no me digas que te vas del país - la chica me miro extrañada y luego soltó una sonrisita, tomo un sorbo de la tasa.

- no seas tonto, solo he venido a mudarme contigo, creo que debemos formalizar nuestra relación - me quede mudo de la impresión.

Casi siempre que Alice decía algo así se retractaba luego de ver mi cara de tonto y la expresión sorpresa pero esta vez solo se quedo mirando el periódico y tentaba con ponerse nuevamente el aparato al cuello.

- Alice, bueno, si necesitas… Buen… Bueno si necesitas un lugar para quedarte, puede hacerlo aquí - ella sonrió.

- vale, lo tendré en cuenta -

- ¿vamos al supermercado a comprar la comida de la semana? - dijo luego de sacar su cara del periódico.

- vale, pues -

Aquel fue un día bastante extraño para mí.

A pesar de que mi mente me decía que Alice solo quería jugar un rato, mi corazón seguía dando brinco cada que ella me miraba, me estaba comenzando a crecer un sentimiento bastante extraño dentro de mí.

Subiendo al metro atravesamos la ciudad rápidamente hasta llegar al área bancaria donde un edificio que se unía a otros con puentes como ramas recibía los miembros de GCnet, Alice entro junto a mí, antes de que pasáramos por la puerta ella me tomo de la mano, estaba rojo del susto, esperaba ver al señor Yahiko salir del elevador con una armadura samurái gritando como loco. Pero pesar de que casi suelto la mano de Alice para cubrirme del ataque, este nunca llego, el lobby con su ilusión de peses que volaban sobre nuestras cabezas paso, estábamos en el elevador solos cuando ella empezó a reír. Extrañamente empecé a reír también, no entendía la gracias solo tenía que hacer algo para no sentirme tan tonto.

Estábamos en el piso de sistemas, justo tras unas puertas de cristal y a dieciocho grados estaba el mundo donde los demás miembros del clan estaban peleando y lo Falakillid asestaban otro golpe a las filas aliadas en busca de la dominación del castillo.

- Eduardo - la mire regresando de la fantasía.

- ¿dime? -

- nos vemos luego para ir por la comida vale - solo me quedo aceptar y ella se acerco para besarme en la mejilla. Luego de eso ella entro en su área y yo me dirigí a mi puesto.

La tarde callo y rallos solares entrababan por mi puerta, en el clan conocían mis horarios y como muchos sabíamos que no todos teníamos tiempo libre ilimitado, mientras yo trabajaba editando algunos datos de los servidores extendí mi mano hacia un disco solido (3) y metiéndolo con cuidado en uno de los servidores espere a que la pantalla en su cubierta dijera 100%.

- Reinz tienes tiempo - la cara de mi jefe de sección se aprecio y casi suelto el disco que estaba en la palma de mi mano, girando la cabeza lo mire.

- Ed, mira es que, bueno me dijeron que la señorita Yahiko salió de su dormitorio ayer y no aparece, sabes donde esta, bueno es que ustedes son…. -

- amigos - complete la frase.

- bueno si, nos avisaron que debíamos preguntarte por seguridad ya que estas mas cercano a ella.- - si la vi anoche fuimos a ver una película pero luego nos separamos - el jefe se acomodo las gafas y girándose salió del área. La línea de carga estaba ya llena y retire el disco.

Aquella tarde Salí del lugar, espere unos minutos en la puerta del edificio hasta que vi salir a los jefes en sus automóviles. Solo logre ver su rostro un segundo, estaba en la parte trasera del un gran auto negro, puso la mano en el cristal y luego desapareció en el trafico.

No sé ni por qué lo hice, salir corriendo entre edificios, me cuestionaba que estaba haciendo, solo corría. Luego escuche el rechinar de unos neumáticos y el auto negro que se suponía daría la vuelta se detuvo frente al callejón.

La chica salió del auto y corrió.

- ¡Maldita! - gritaba el chofer agarrándose la pierna.

- no te detengas tonto, ¡vamos! - tenía una cara de alegría en el rostro, me agarro de la manga del uniforme. Atravesamos el parque rumbo a los edificios del fondo donde estaba mi cuarto, ella no dejaba de reír. Llegamos al borde de la playa donde la brisa de la tarde había comenzaba a alejar el calor del sol.

- ¡waaaah! no corría hacia desde que era pequeña - dijo intentando tomar aire.

- Siempre has sido pequeña - asevere, ella sonrió.

- ¿lo vistes?, estaba enojado, le puse la pistola eléctrica en el trasero - yo intentaba recobrar el aliento, mientras reíamos.

Las estrellas comenzaban a dibujarse en el cielo que abandonaba su color fuego y se tornaba purpura, la playa era sintética así que era extrañamente simétrica, bajamos por una escalera que venía de la acera, atravesamos un túnel que pasaba bajo la calle y luego mis zapatos se hundieron suavemente en arena blanca echa de corales y rocas cristalinas, muy blancas para ser reales.

El agua clara golpeo la playa suavemente y deshacía un pequeño castillo de arena residuo de un gran día de esparcimiento de los ciudadanos.

Deberás no entendía nada de lo que mi mente manejaba, ella, su sonrisa su alegría, pero también estaba el cuestionarme "el por qué" porque vivir con migo, porque la intentan llevar por la fuerza, ¿qué quiere de mi?

Ella se recostó a la salida del tune.

Las dudas se disiparon de mi mente cuando la brisa atravesó el tune lanzando sus cabellos coloreados de luz de luna hacia mí, ella se los quitaba de la cara cuando me vio demasiado cerca.

Me acerque suavemente a ella, era la primera vez que intentaba esto.

La bese y ella puso su mano en mi pecho, no entendí la indirecta hasta que ella aumento la fuerza alejándome de ella.

- ¿qué pasa? - estaba muy extrañado.

- no, Ed, no… es que yo, bueno tu yo, sabes que es imposible ¿verdad? - algo frio entro en mi pecho, era un persona que todo lo razonaba, entendía el por qué de sus palabras, por que era el que más creía en ellas.

- no Ed, perdona, es que yo, bueno quería salir de casa - unas lagrimas salieron de mis ojos y rodo cayendo en la arena.

- perdona ed, espera - yo caminaba dentro del túnel para regresar al parque, para alejarme de ella.

- oye ed, no me dejes, espera - salió corriendo y me atrapo por la espalda.

Un instante disfrute del calor de su cuerpo, hasta que otra fría brisa me despertó.

- si es imposible… - me di la vuelta - entonces aléjate de mi - ella se quedo quieta, regreso sus manos a los bolsillos del abrigo.

Me di la vuelta y comencé a salir del túnel.

- ed, lo siento, no pensé que creías todo lo que decía, sabes que siempre bromeo contigo -

- nunca te creí - dije, casi lo grite - nunca creí tus palabras, no creí lo que me decías, solo pensé que aquellos abrazos cuando estaba en Dev, ese beso cuando pensaste que me había ido al otro lado, pensé que eso era tu verdadero yo, ahora sé que… solo querías divertirte un rato, Salir de la rutina de ser la reina. - ella no respondió - disculpa tengo cosas que hacer - Salí del túnel, atravesé el parque y camine sin pensar nada, yo que todo lo cuestionaba y que todo lo pensaba ahora estaba calmado, definitivamente mi mente estaba muerta.

4. cuando estas triste llueve.

Salí del lugar y fui al mercado cercano donde se suponía compraría la comida, al llegar a casa con las cosas para la semana encontré que las maletas había sido sacadas de la sala, no encontré rastro de sus cosas, a decir verdad sabia que buscarían primero en mi casa.

Deje la puerta a medias abierta, para que preocuparme por serrar una puerta de la que todos tenían llave, me deje caer sobre la cama, mirando el techo sin ningún sentimiento en mi me levante, tome la cilla y la recosté al pomo de la puerta para evitar que entraran… vara evitar sentirla cerca de mí de nuevo. Me deje caer en la cama y me coloque el Amusphere.

- conexión - el aparato respondió y me llevo a la sala blanca donde estaban todos los juegos, Dev y dos más, uno era el demo de el amusphere y el otro el Portal Vr, toque el icono, una pantalla extra estaba cerca moví lo menús, en mi maletín disco que cargue con información del servidor empezó a pasa la información de manera inalámbrica al amusphere, después de eso me conecte al juego.

Era una mañana muy linda, el cielo estaba claro y el sonido de las olas que se estrellaban en el muelle me recordó algo.

Deberás no sentía nada fuera de lo común, la plaza estaba relativamente vacía, la atravesé corriendo, un mensaje en mi bandeja me pidió que fuera con la reina del castillo y luego de pedir permisos fuera al pasaje aéreo, era la primera vez que visitaba dentro de las murallas del castillo.

Esperaba más de la vista del castillo, solo con intentar entrar los soldados me lo evitaron, luego una dama se asomo entre los soldados y me hablo, me daba la bienvenida y me permitía usar el pasaje aéreo, una sonrisa sarcástica y luego me dirigí al pasaje.

- seguro debo pasar muchas misiones para poder entrar - me dije.

- oye Reinz, espéranos - una voz tras de mi me llamo, me gire, eran los hermanos Rivas, Amanda, Delair y Daniel, les salude y juntos entramos al castillo.

- Anabel nos sito aquí - señalo la casa sobre las rocas que desafiaba la gravedad.

- te pasa algo, te ves raro - pregunto Delair.

- Nada, ha sido un día largo - mentí.

Antes de que preguntaran más cosas Anabel se materializo atravesando la puerta, camino hacia nosotros que comenzábamos a subir por la escalera.

- bueno muchachos, cuatro llaves, un boss final y es momento de que nos unamos cada uno al equipo que nos corresponde - apresuramos el paso para llegar a la puerta.

Anabel apretó algunos botones en la puerta de madera antes de que esta desapareciera y un agujero brillante apareciera, señalo a Daniel y a Delair, ambos entraron al agujero sin decir mas. Luego se apago el pasaje tan rápido como pereció.

- ustedes luego - nos miramos Amanda y yo y dimos un paso adelante - ¡no! Esos tres - tras nuestro un grupo se presento, dos chicos y una chica.

- Legend, Samuel y Victoria - los presento el que se llamaba Legend, lo reconocí como el otro asesino del bosque.

- que tal, les deseamos suerte -

- igualmente - dijeron mientras entraban al agujero que resplandecía.

- sabes - le dije a Amanda - creo que deberíamos socializar mas, cuando regresemos intentare agregar más amigos - ella me mostro su lista de amigos "No tiene espacio para mas amigos"

- yo ya la llene, si quieres te presento a unos -

- te lo agradecería -

- muy bien tortolitos, adentro - Anabel como siempre y su falta de tacto llenaron de color la cara de Amanda.

Primero pasó Amanda, le seguí, se sentía muy diferente al tele trasporte normal, era como ser sacudido en un tubo y luego depositado con fuerza sobre la tierra. Era una playa de arena blanca con montañas empinada a los lados, un golfo con muros gigantes, caminamos atreves de ella, mire hacia abajo mientras las conchas pasaban de mi una tras otra.

En un momento todo el dolor entro en mí, no entendía el por qué, quizás seria que ambas playas estaban hechas por la mano del hombre o quizás seria que no lograba controlar lo que sentía, mi mano temblaba.

- ¿te pasa algo? - pregunto Amanda.

- No - mentí con la voz, pero justo ene se instante unas lagrimas salieron de mi rostro.

Comenzó a llover.

Palabras del Capítulo 3 - 4

1. Farming: acción de vencer enemigos, eliminar criaturas o conseguir objetos en lugares donde estos se puedan obtener, por lo general la forma marca más constante en los juegos de rol multi-jugador.

2. Nick: abreviatura de Nickname (Alias), en Devius virtual el nombre podía ocultarse si se deseaba o mostrarse como forma de marcar respeto: (Lideres y celebridades).

3. Disco Solido: como el actual disco duro pero sin "Disco" su funcionamiento actual es similar a las memorias flash, almacenando la información en chips de memoria.