Hola Readers (les diré de esta manera de ahora en adelante), lamento la tardanza, pero, aquí está el capitulo o en ingles "Chapter".
P.D.: Amo hablar en ingles.
DISCLAIMER:
Los personajes son de la gran señora Meyer, yo solo los utilizo para dar vida a esta historia.
Cap.- 8. Bipolar
No podía decirle que soñé con el, ¿o sí?, no, definitivamente no, pero algo debía inventar, trataba de pensar en algo que me aterrorizara hasta que pensé en algo;
-Soñé que, que estaba atrapada en una caja, como mimo o algo así- mentí.
-Ah, entiendo- dijo-. Sabes, cuando te sientas mejor, te llevare con un psicólogo, tal vez eso te ayude.
-Pero no estoy loca- reclame-.
-Ayudaría.
-Entonces casas a alguien por la fuerza, la quieres violar y la das por loca- dije enojada-.
-Ya te dije que tengo mis motivos.
-Pues quisiera oírlos.
-Yo, yo me caso contigo, para, para- lo empezaba a dudar-, para heredar las industrias de mi padre.
-¡Me utilizas para eso!- grite- ¿Me quieres arruinar la vida solo por eso?
Edward bajo la mirada. Como puede me levante de la cama y empecé a caminar.
-Bella- dijo-, Bella, ¿que haces?
-¡Aléjate de mi!- gruñí.
-Bella, Bella, por favor- imploro.
Se acerco a mí con el fin de frenarme pero se lo evite, no se rindió y me tomo por la cintura, luche y me libero, pero en cuanto lo hizo yo me fui para abajo, el me atrapo antes de que azotara en el piso. Me levanto y me guio nuevamente a la habitación, era frustrante estar como marioneta y para ser sincera, odiaba a mi titiritero. Me recostó y volvió a tomar su puesto en la silla.
-¿Que no tienes trabajo?- pregunte.
-Pedí el día libre- contesto-, dije que te caíste de las escaleras y que quería cuidarte- explico-, aparte debemos preparar las maletas para ir a México.
-No pienso ir.
-O claro que iras- dijo-, si crees que te voy a dejar aquí, a ti y sola, ahora si estas absoluta y irremediablemente loca.
-No tu eres el loco, ¡y yo no iré a México!- reclame.
-Si iras y punto. Como si te fuera dejar aquí- dijo-, total y te vuelves a cortar con un cristal.
-¡Si lo hice, lo hare- exclame-, y lo volvería a hacer con tal de no estar contigo!
-Que pena niña, es mi casa y son mis reglas y si yo digo rana, tu saltas.
-Pobres de los que tuvieron que lidiar contigo.
-Si crees que con eso me puedes herir estas completamente equivocada- exclamo-, ¡a mí ya nada me duele desde que perdí a Carlie!
-¿Carlie?, ¿de qué carajo hablas?- cuestione.
Edward se levanto de la silla y salió del cuarto, yo trate de levantarme, lo logre, y lo seguí.
-Edward, ¡Edward!, ¡Edward, ven acá!, ¿Quien es Carlie?
-¿Te quieres callar?, no quiero hablar de ello.
-¡Por favooor!- renegué como niña-.
-¡Dije no!
Y así se metió en su cuarto y azoto la puerta, resople y baje a la cocina arrastrando los pies, vi el reloj, eran las once de la mañana, camine hasta el refrigerador y saque del fondo un cartón de leche, y de la puerta del mismo saque dos huevos. Lo mas difícil, fue bajar el aceite, tuve que acercar una silla y subirme en ella para sacarlo, eso y la sal. Me hice de desayunar, termine y lave lo que ensucie. Eran las once y media y Edward todavía no salía de su cuarto. Me debatía mentalmente entre ir a ver si estaba bien o revisar si seguía vivo.
Subí con el fin de bañarme, cambiarme y hablar con Edward. Terminadas las primeras dos, llegue a la habitación de el y toque la puerta, no respondió:
-Edward, ¿Edward puedo entrar?- volví a preguntar-.
No respondió, gire la perilla y abrí la puerta, Edward estaba acostado boca abajo.
-Edward, ¿estas bien?
-Lárgate- mascullo-.
-Edward, ¿me quieres decir quién es Carlie?
-¡Que te largues!- grito-.
-No me iré hasta que me cuentes.
-¿Que no entiendes?- dijo mientras se levantaba- ¡Que te largues!
-¡No lo hare!
-¡QUE TE LARGUES!- empezó a cercarse hasta quedar a escasos centímetros de mi-.
-No- masculle-.
-¿Que?- pregunto-.
-¡NO ME IRE!
Edward enfureció y cuando iba a darme una cachetada, se dio la vuelta y empezó a caminar hacia su cama, se paso los brazos por el pelo y golpeo la pared.
-Debes irte Bella- gruño-.
-Ya te dije que no lo hare. Ahora, ¿me quieres decir quién es Carlie?
-¿No te rendirás nunca?
-No- escupí-.
-Bien, Carlie, Carlie es mi hermana- relato-, el motivo por el cual me caso contigo es para volver a verla...
-Pero, ¿pero porque no te dejan verla?- lo interrumpí-.
-Un día- prosiguió- veníamos de sus clases de danza, y por un descuido mío, chocamos, yo me coloque encima de ella para protegerla, no tuvo daños, sin embargo, mi padre cree que era una falta de irresponsabilidad de mi parte, me prohibieron verla, suplique que me dejaran estar con ella, o siquiera despedirme, pero fue imposible, y la única manera de que me dejaran verla es si me caso, ya que mi padre dice que si me caso, sería lo suficientemente responsable como para volver a verla, por eso te compre, eso paso hace cinco años, cuando tenía, ocho años ella, por eso no puedo perder más tiempo, necesito verla, la extraño.
Me quede sin palabras, el era capaz de hacer lo que sea con tal de verla, eso era amor, el mismo amor que sentía por mi padre y madre, es lo que el amor te causaba, te volvía loco y te hacia hacer estupideces, sin embargo, no me casaría con él. Que consiguiera prometida a la antigua.
-Di que es estúpido- mascullo-. Dilo, di que soy la persona mes estúpida y irresponsable del mundo.
-No lo eres, creo que es tierno lo que haces por ella, pero no te ayudare en ello.
-No te lo estoy pidiendo, mira, después de habernos casados, te dejare en paz, te lo prometo, te daré lo que quieras, o te cumpliré cualquier capricho, solo, solo déjame recuperarla- suplico-. Y si no quieres, no vayas a México, Leah volverá mañana, te quedas con ella y yo no tardaría en venir, al menos tardaría una o dos sema...
-Iré.
-¿Que?- cuestiono.
-Que iré- repetí-. Voy a ir a México contigo a México.
Ni yo me lo creía, yo con Edward a México, un completo extraño para mi.
-¿Iras?- pregunto.
-Con una condición.
Vámonos a México, vámonos a México ¡ARRIIIBAA!
Las veo en el próximo capitulo y gracias por leer.
