aquí lopis-lopis actualizando este fic tras semanas de vacaciones sin Internet.

El capitulo de hoy es especial porque contiene una de las primeras escenas que escribí para el fic (intenten adivinar cuál es). En fin el mundial de fútbol esta cerca de iniciar y nuestros protagonistas no tendrán una situación sencilla.

PD: los personajes de Frozen no me pertenecen son propiedad de Disney. Cualquier semejanza y coincidencia de los personajes con otro fic es mera coincidencia.

disfruten la lectura ;)


Dudas y miedos

Anna

A una semana antes del inicio del mundial yo tenía muchas cosas que hacer con el resto de los muchachos sin embargo tuve que posponer las de ese día producto de una llamada de Fergus Dunbroch que solicitaba mi ayuda de manera urgente.

-¡Buenos días Sr. Dunbroch!-saludé

-jajaja Anna mi segunda chica favorita-me saludó Fergus con un gran abrazo

-ajajaj ¿cómo va todo?-pregunté de manera amistosa

Déjenme contarles él es Fergus Dunbroch el padre de mi amiga Mérida y afamado líder de los verdes de Arendelle. Los verdes es el grupo más numeroso y entusiasta de la barra Aredelliana, pero lamentablemente es también al que se le atribuyen la mayor cantidad de destrozos y peleas porque están bajo el estigma de que la mayoría de sus miembros proviene de sectores pobres y de baja educación.

-verás Anna estoy preparando a mis muchachos para el gran día, te aseguro que el estadio estará lleno de los colores Arendellianos, pero el verde…el verde va resaltar sobre todos ¡Porque Nosotros somos los verdaderos hinchas de corazón!-me señaló Dunbroch con entusiasmo

-jajaj me alegra escucharlo tan animado…pero ¿para qué me llamo exactamente?-pregunté confundida

-oh si verdad casi lo olvido…escucha tenemos un problema con los demás líderes-inició Fergus

-eso era precisamente de lo que quería hablarle, no es por ser grosera pero ¿por qué dijo aquello sobre los otros líderes? –lo interrumpí algo enojada

Quizás había olvidado mencionárselos pero entre las 3 bandas de Arendelle siempre ha habido problemas, sobre todo entre los verdes y los dorados. Verán los dorados son el grupo menos numeroso pero también el más influyente pues ellos son los que poseen el dinero cosa que molesta profundamente a Fergus pues siente que hacen más ruido con sus bolsillos que con sus porras. Los violetas en cambio son un grupo más neutro tanto por dinero, número de adherentes e influencia política, Thomas Corona aparte de ser el padre de mi amiga Rapunzel es líder de los violetas el cual suele ser visto como intermediario entre dorados y verdes. Hay mucho otros problemas me estoy desviando del tema…

-aarrggg…lo que pasa Anna es que ninguno de esos dos (Thomas y Estéfano) son verdaderos hinchas de corazón-gruñó Dunbroch golpeando su auto

-¿qué? ¿Por qué dice eso?-

-primero es ese Estéfano…arrrgg ¡me dan ganas de romperle la nariz a ese rico bigotón!… ¡piensa faltar a las semifinales!...¡puedes creerlo! El un líder de la barra y piensa faltar en una fecha clave-gritó Fergus rojo de furia

-guau…pero…pero quizás tenga una buena excusa para ello-replicó Anna intentando tranquilizar la situación

-¡no hay excusa para eso! Arendelle llegará a la semifinal estoy 200% seguro de ello, ¡te apostaría mi casa a ello!-exclamó Fergus sacando un título de propiedad de su bolsillo

-pero ¿por qué faltaría?-

-eso quisiera saber, ese infeliz no quiso decirme…y para peor Thomas no ha movido ni un dedo para hacerlo cambiar de parecer, ese es el problema Thomas jamás se arriesga por algo ¡me enferman!...y luego se creen dueños y señores de todo solo por que poseen más dinero ¡aaahhh!-gruñía Fergus rompiendo el espejo de su auto

-mmm…pero no entiendo ¿qué es lo que puedo hacer?-le pregunté confundida pues seguía sin entender

-¡tú me ayudarás!-me respondió Fergus recuperando su alegría

-¿Qué? ¿Cómo?-ahora si estaba confundida

-necesito que vayas a hablar con Estéfano, averigües porque faltará a la semifinal y lo convenzas de que no falte-me pidió Fergus

-pero, pero-

-por favor Anna tu eres mi As bajo la manga, Estéfano no te odia como a mí, si alguien puede convencerlo de algo eres tú, ¡tú eres la reina del convencimiento!-

-pero esto es mucho más difícil de lo que…-

-¡por favor Anna estoy desesperado! hazlo por Arendelle o si no solo veremos dos colores para la semifinal…Arendelle son 3 colores ¡TRES! No dos ni uno ¡TRES! ¡TRES COLORES!-

-está bien, está bien lo haré lo haré-acepté sin opciones

-ajajaja por eso me agradas-

-por cierto… ¿sr Dunbroch? ¿Por qué sigue confiando en mí?-pregunté con curiosidad

-¿por qué tendría que desconfiar de ti?-me preguntó extrañado

-bueno…emmm… ¿acaso no le molesta que salga con Hans?-confesé con temor

-…-

-bueno…ahora me ven como una traidora por salir con él-

-ajajajajajajajajaj-

-¡no se ría! Señor Dunbroch esto es serio-me quejé

-….ajajajajaajajajaja perdóname Anna pero eso es lo más ridículo que he escuchado-

-¿qué? No lo entiendo, ¿por qué no desconfía de mí?-pregunté enojada y más confundida

-ajajajajaja porque sé que tú eres tan hincha como yo…Anna tú seguiste apoyando a Arendelle incluso con tu familia en contra…ajajaja por eso dudo mucho que un pequeño romance de verano cambie tu afición, por eso confió en ti-me confesó Fergus con unas palmadas de apoyo

-mmm…gracias señor Dunbroch-agradecí alegre por su apoyo pero ligeramente triste porque también me recordó cuanto me aleje de Elsa por seguir esta afición

-¿que estas esperando Anna?-me preguntó despertándome de mis pensamientos

-¿uh?-

-¡despierta! Vamos no pierdas el tiempo. Hay que convencer al viejo ricachón para recuperar la estabilidad de la barra-me recordó Dunbroch

No perdí más el tiempo y viajé hasta la residencia de Sir Estéfano, su mansión me provocaba una sensación de Déjà vu pero no podía precisar la razón. Al entrar a la residencia me recibió el mayordomo de la mansión al cual preferí presentarme como una representante de la barra Arendelliana para evitar problemas personales. Enseguida el mayordomo me invitó a tomar asiento en el living mientras él le comunicaba mi llegada a su amo.

Habían pasado unos minutos desde que se fue el mayordomo y no aparecía Sir Estéfano, odiaba esperar jamás habia sido una chica paciente y todo el mundo lo sabía, estaba a punto de llamar al mayordomo pero entonces escuché la voz de Sir Estéfano en la habitación de al lado. Mi curiosidad me invadió y me acerqué a la pared para escuchar el resto de la conversación.

-Si…si querida, ya te he dicho que no pienso faltar al partido… ¡¿qué?!...mujer ya te he dicho que iré… ¡por Dios no puedes pedirme tanto! Thomas y Fergus me tienen la soga en el cuello por faltar a UN partido…¡¿qué?!...¡claro que no! ¡Yo amo a mi hija!...¡no me eches la culpa mujer! No puedo hacer nada más…grrr no es mi culpa que ambos partidos coincidan ¡yo no controlo el tiempo!...aaahhh ya no se puede hablar contigo mujer…¡No! no quise decir eso cariño, perdóname perdóname…si si….te veo en la cena…adiós amor….click….juro que mataré a la próxima persona que me traiga malas noticias-gruñó Sir Estéfano tras romper su teléfono contra la pared

-glup…-sentía que este era el peor momento para hablar con él sobre el asunto de la barra y decidí buscar mis cosas y marcharme antes de que me viera, pero mientras recogía mis cosas pase a botar unas fotos que habían en la mesa, entré en pánico y rápidamente las puse en su lugar pero me detuve al ver a mi hermana Elsa en una de ellas, en la foto Elsa estaba junto a su amiga Aurora y Sir Estéfano…

Ahora recordaba todo… Sir Estéfano era nada menos que el padre de Aurora una de las dos amigas inseparables de Elsa. ¡Dios mío como lo había olvidado! maldecía en mi interior una y otra vez por olvidar aquel importante detalle

Por la conversación pude deducir que Sir Estéfano iba a faltar a la semifinal de fútbol para ver a su hija en el torneo de tenis de Weselton.

Demonios ¿Cómo iba a lograr que cambiara de parecer? Intenté pensar en miles de planes diferentes pero entonces me apareció otro problema…Si lograba que Estéfano cambiara de parecer eventualmente Elsa se enteraría y obviamente aquello no le gustaría para nada.

-Ejem…Sir Estéfano el representante de Arendelle lo está esperando en el living-indicó el mayordomo para que su amo saliera de su estudio

Tenía que tomar una decisión, pero estaba tan asustada que decidí escapar antes de que Estéfano me viera

Una vez a salvo en las afueras de la mansión me preguntaba como lograría hacer que Sir Estéfano cambiase de opinión sin que Elsa se enterara que era mi culpa.

Definitivamente sentía que mi vida se complicaba cada día más y más.

Rriiinnnngggg rriiiiiinnngggg

-¡aaahh!-me asusté pero afortunadamente me di cuenta que solo se trataba de mi teléfono

-¿Hans?...no descuida estoy bien, no te preocupes…no, no estoy libre…si suena increíble… claro…. ¿a las ocho?...ya nos vemos ahí…yo también te amo…bye…click

Hans

Hans había terminado de estacionar su auto deportivo cuando recuerda llamar a su novia para invitarla a comer en la noche.

-Anna ¿estás bien?... bueno te llamaba para saber si tienes algo que hacer en la noche… ¿qué te parece si vamos a cenar?... ¿te parece si paso a buscar?...ok pasaré a las ocho por ti…si…por cierto, te amo…click-

Hans terminó la llamada con una ligera sonrisa en su rostro. Con Anna las cosas siempre le resultaban tal como quería, sin embargo aún le quedaba un obstáculo que superar…Elsa, aquella joven que lo había traído a ese reciento en primer lugar.

-mmm…Cuatro de la tarde, muy bien Hans esto es fácil solo tienes que ir hasta allá y reconciliarte con Elsa-se repetía Hans para sí mismo mientras salía del auto comprobando que no olvidaba ningún detalle, al darse cuenta que todo estaba en su lugar camina hacia un extraño recinto.

Hans tenía mucha confianza de que las cosas le resultarían pues para él ninguna chica en la tierra era inmune a sus encantos y definitivamente no dejaría que Elsa fuera una excepción. Hans se sentía seguro de que ese día lograría ganarse la confianza de la joven, se había prometía lograrlo por todo lo que amaba: por Anna, por Duke, por su sueño de entrar a los Royals y más importante aún su propia reputación.

Mientras tanto en el interior del recinto Elsa se encontraba descansando con sus amigas tras una larga sesión de entrenamiento

-ya Elsa cuenta…cuenta… ¡cuenta!-pedía Aurora insistentemente dando saltitos como una niña pequeña

-no-le respondió Elsa sin ánimo alguno

-ya vamos ¿y era guapo?-insistió Aurora

-iiuuuggg por favor ni me hagas recordarlo-pidió Elsa haciendo una mueca de disgusto

-¿y era un príncipe encantador como dicen?-

-¿príncipe encantador? ¿Aurora de que quien están hablando?-preguntó Bella integrándose a la conversación

-de nadie…-le respondió Elsa enojada

-aauuu Bella no lo vas a creer… ¡Elsa conoció a Hans Westerguard en persona!-

-¡Hans Westerguard! ¿El futbolista?-preguntó Bella impresionada

-si el mismo… ¿no es así Elsa?-respondió Aurora con entusiasmo

-ufff desafortunadamente…-suspiró Elsa

-¿y cómo era?-preguntó Bella con la misma emoción que Aurora

-¡¿tú también Bella?!-

-bueno independiente de que no sea tan fan del fútbol, debió ser increíble conocer a una estrella en persona-apuntó Bella

-para nada si les soy sincera…¡no saben lo detestable que es en realidad!-replicó Elsa enojada

-guau Elsa tu no sueles ser tan crítica con la gente-

-él es solo…aaarrgg…él es de la clase de chicos que creen que todas las chicas caen rendida a sus pies solo por su…su cuerpo atlético, sus ojos bonitos y su to...tonta sonrisa brillante…-señalaba Elsa empezando a sonrojarse

-….-

-¿qué les pasa porque tienen esa cara?-les preguntó Elsa al notar que sus amigas parecían hipnotizadas por algo

-hola Elsa ¿me extrañaste?-saludó Hans entrando con su perfecta sonrisa brillante

-es h…h…¡Hans Westenguard!-gritaron al unísono Bella y Aurora

-con que este debe ser tu equipo… ¿por qué no me dijiste que eran tan bellas como tú?-saludó Hans guiñándoles el ojo a las muchachas haciendo que se sonrojaran

-uff…primero ellas no son "mi equipo", son mis compañeras y segundo ¿qué haces aquí?-preguntó Elsa molesta con la presencia del joven

-whoa whoa…calma gatita, vengo en son de paz-explicó Hans levantando las manos en señal de paz

-¿qué bicho te pico?-replicó Elsa cortante como un cuchillo

-¿Elsa que te pasa?…ajaja perdónala Hans es solo que esta algo cansada-interrumpió Aurora al ver la actitud de su amiga

-No ¡no lo estoy!-corrigió Elsa con irritación

-jajaj lo que quiso decir era que estaba feliz de verte-disculpó Aurora

-descuida no hay problema…aunque debo decir que me siento un poco decepcionado, no me gusta ver a una chica hermosa sin siquiera saber su nombre-explicó Hans mirando a Aurora a los ojos

-jajaja…soy Aurora-saludó la chica de manera coqueta

-hermoso…y usted si me concedería el honor-preguntó Hans a la otra joven con el mismo tono caballeroso

-yo soy Bella-saludó con timidez

-jaja no lo dudo-se rió Hans en tono coqueto

-jejeje-

-Hans ya ¿enserio a que viniste?-interrumpió Elsa rompiendo la actitud serena y coqueta de Hans

La actitud de la joven irritaba a Hans de sobremanera y tuvo que hacer un esfuerzo para no perder la paciencia con ella. Hans respiró profundamente y recuperó la calma

-…grr…mira creo que iniciamos con el pie izquierdo y creo que ambos deberíamos disculparnos-explicó Hans con falsa calma

-¿disculparnos?-exclamó Elsa confundida

-si…mira creo que el otro día te menosprecie sin querer-inició Hans haciendo referencia a su último encuentro

-¡enhorabuena!-exclamó Elsa con una sonrisa de victoria

-creo que debiste sentirte ofendida por solo recibir un miserable autógrafo…como hermana de Anna debí haberte entregado algo muchísimo mejor, es decir soy Hans Westenguard después de todo-inició Hans recuperando su tono arrogante y confiado de siempre

-oh por favor…-bufó Elsa llevándose una palma a su rostro ante la estupidez del joven

-en fin…lo siento…-se disculpó Hans

-…-Elsa miraba la mano del joven pero no podía disculparlo pues esa no era la razón por la que estaba enojada con él en primer lugar

-…-Hans seguía con la mano extendida preguntándose porque la joven se demoraba tanto en disculparlo

-…-

-psss…discúlpate…se me cansa la mano-pidió Hans cansado de esperar la disculpa de la joven

-no tengo porque disculparme-respondió Elsa a secas

-¡¿QUEEE?!-

-no tengo que disculparme porque no dije nada inapropiado-le explicó Elsa con seriedad

-TÚ…grrr…cof cof…digo bueno creo que no es necesario disculparse…-Hans estaba hecho furia se había esforzado al máximo para ser un caballero con ella, pero ella seguía igual de áspera. Hans siempre se había caracterizado por su perseverancia y no se dejaría vencer tan fácil y le demostraría a Elsa su error. El joven tardó unos segundos en recuperarse hasta que se le ocurrió abarcar el problema desde otro punto de vista

-ejem…Elsa creo que por fin entiendo lo que te realmente te molesta…-Inició Hans

-¿Enserio?-respondió Elsa estaba bastante sorprendida

-mira creo que estas descargando toda tu ira injustificada del fútbol hacia mí-continuó Hans hablando como si fuera un terapeuta

-¿ira injustificada?-

-Si mira creo que toda esa aversión por el fútbol se deba por alguna mala experiencia que tuviste con él…-

-mmmm…no lo creo, creo que estas confundido-

-ja para nada…mira Elsa yo creo que odias el fútbol porque no lo conoces y ¿quién mejor para mostrarte el verdadero fútbol que tu servidor?-ofreció Hans indicándose a sí mismo con una sonrisa

-espero que no estés pensando en lo que creo que estás pensando-pidió Elsa asustada de que su pesadilla se volviera realidad

-¡por supuesto! yo mismo te introduciré en el mundo del fútbol…aquí tienes-ofreció Hans sacando unos libros de su chaqueta

-¿que son estos libros?-

-jajaja…es mi guía de introductoria al fútbol y mi autobiografía ambas firmadas y dedicadas solamente a ti-explicó Hans con orgullo

-uuugg…no sé qué decir-

-Lo se quedaste sorprendida ante mi generosidad, pero creo que eso es poco por lo que pedí por adelantado 3 asientos de primera fila para que tú y tu equipo vean mi primer partido-señaló Hans mostrando tres boletos dorados

-¡Asientos de primera fila! ¡Increíble!-gritaron Aurora y Bella al unísono

-¿qué dices Elsa?...Anna también estará ahí…solo piénsalo, sería muy importante para ella que estuvieras ahí-señaló Hans recurriendo a la parte sentimental de la joven

Sería muy importante para Anna que estuvieras ahí, le dictaba el corazón de la joven. Elsa estaba a punto de aceptar los boletos del joven pero al notar su desagradable sonrisa de victoria decide retractarse solo para no darle el placer.

-…ufff…NO-respondió Elsa recuperando la razón

-¿di..Disculpa?-exclamó Hans intentando ocultar su miedo

-mira enserio lamento que te hayas tomado "tantas molestias" conmigo pero no estoy interesada, todavía tengo mucho que entrenar para las clasificatorias y bueno…mmm…no iré-se disculpó Elsa recogiendo sus cosas y alejándose del muchacho

Hans ya no la aguantaba más, su paciencia se le había agotado y enrabiado persigue a Elsa y le planta la cara

-¡¿qué demonios pasa contigo?!¡Casi me he arrastrado a tus pies para que nos llevemos bien! ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Qué mierda quieres que haga para que nos llevemos bien?!-le grita Hans escupiéndole en la cara

-Enserio quieres saber que puedes hacer para que nos llevemos mejor-le responde Elsa tan enojada como él

-¡SI!...¡Para eso vine desde un inicio!-

-¡ALÉJATE! Aléjate de mí ¡entre más lejos mejor!-responde Elsa alejándose

-¡BIEN!-

-¡BIEN!-

-¡BIEN!-

-y llévate tu boleto y tus libros-indicó Elsa con desprecio

-No quédate con los libros te los dejo para que tu bolso pese más-respondió Hans en burla

-oh si definitivamente mi estufa amará estos libros-contraatacó la joven

-¡Aaargg!...¡diviértete con tu paleta gigante!-

-¡Es una raqueta!-

-¡me da igual!-

-¡Arg! Vete al demonio-le gritó Elsa

-aaahhh no necesito porque ya me encuentro con él-le respondió Hans con burla

-grrrr…-

-grrrr…-

Ambos muchachos estaban fulminándose con la mirada y Bella preocupada de que iniciaran una pelea intenta tranquilizar el ambiente

-hey chicos creo que las cosas están muy tensas no creen…porque no…-

-¡TÚ NO TE METAS!-le gritaron Elsa y Hans al unísono

-mira Elsa intente ser amable contigo pero que contigo es simplemente imposible-le dijo Hans mirándole a los ojos

-sabes Hans me importa una mierda lo que pienses de mí yo me largo de aquí-

-no si yo me largo primero-compitió Hans

-¡Bien!-

-¡Bien!-

Elsa fue hasta su bolso tirando los libros de Hans con rabia dentro de él, luego toma el bolso y se retira del lugar hecha furia sin despedirse de nadie

Hans estaba hecho un demonio, esa chica lo había hecho perder toda su paciencia, gracia y estilo. Y en un arranque de furia desgarra la entrada de $400 de Elsa y la pisa como un enajenado hasta hacerla polvo. En ese momento Hans solo deseaba que le cortaran la cabeza a esa chica tan engreída y cuando por fin pudo calmar se dirige a las muchachas y nota que ambas tenían una cara de espanto pues él siempre se mostraba perfecto y encantador, todo lo opuesto a como estaba ahora…así dándose cuenta de su condición se arregla el cabello y la chaqueta recuperando rápidamente su imagen de príncipe encantador

-ejem…disculpen mi comportamiento, yo no suelo ser así…espero que no lleven una mala impresión de mi persona…enserio sería un verdadero honor para mí que asistieran a mi partido-se disculpó Hans con un tono tan convincente que pareciera que nada hubiese ocurrido.

-oh descuida Hans sería un honor para nosotras asistir a tu partido-indicó Aurora con un poco de temor

-entonces nos vemos en el partido…las estaré esperando con ansias-se despidió Hans besándole la mano y guiñándole un ojo a cada una

Kristoff

Para Kristoff las semanas eran difíciles, los entrenamientos se volvían cada día más exigentes y agotadores sin embargo el amargo recuerdo de Anna saliendo con Hans seguía atormentándolo. Era la tercera tarde que iba al Oaken's sin compañía puesto que era el único sin pareja de sus amigos. Había estado tanto rato en aquella solitaria mesa que los hielos de su vaso se había derretido y sus papas fritas ya habían perdido el sabor y textura

-uff…Me gustan tus trenzas… ¡Demonios! ¿Por qué no pude decírselo?-murmuraba Kristoff recordando el día que no fue capaz de declarársele a Anna

-¡Hola Kristoforo!-saludó una voz femenina detrás de él

-aaaahhhh!-se asustó Kristoff al creer que podría ser Anna, pero fue una falsa alarma y solo se trataba de Mérida una de las amigas de Anna

-hey relax ni fuera un fantasma…relájate-decía la muchacha

-…ufff…eres tu… ¿qué quieres?-preguntó Kristoff sin mucho ánimo pues la chica lo había interrumpido sin previo aviso

-vaya que recibimiento-señaló sarcástica la pelirroja

-lo lamento solo que no esperaba que fueras tú-intentó disculparse el joven

-perdóname por no llamarme Anna-se disculpó Mérida en burla

-Que yo no…a mí... ¡a mí no me gusta Anna!-respondió Kristoff rojo como un tomate

-por favor Bjormann cuenta algo nuevo ya medio Arendelle lo sabe-se rió Mérida poniéndose cómoda en el asiento

-y..¿y Anna lo sabe?-preguntó Kristoff temeroso como un cachorrito

-pufff…Anna ni siquiera se da cuenta cuando ocupa la camiseta al revés-le respondió Mérida dejando en claro que la joven aún no lo sabia

-dios que vergüenza-dijo Kristoff ocultándose con los brazos

-deja de llorar por ella hay miles de otras chicas deseando salir contigo-

-tú ¿tú crees?-preguntó Kristoff esperanzado

-por supuesto que si…solo mírate, que galanazo con ese tamaño de gorila, esas enormes cejas, tu perfume natural y rubio cabello de princesa…dime Bjormann ¿qué chica podría resistirse a eso?-señalaba Mérida con sarcasmo

-ufff…con apoyos como ese no necesito enemigos-bufó Kristoff enojado con la joven

-ya enserio Bjormann para de llorar, hay muchos niños en el mundo que están sufriendo más que tú-

-…-a Kristoff no le quedaba otra opción que guardar silencio pues no tenía como rebatirle a la joven

-…guaack tus papas están frías-recriminaba Mérida al probar las papas de Kristoff

-ufff…enserio ¿a qué viniste?-le preguntó Kristoff enojado de que la joven no parara de criticarlo

-¿acaso no puedo pasar el rato con mi amigote?-le preguntó Mérida golpeándole un hombro de manera amistosa

-¿desde cuándo somos amigotes?-

-no lo sé dime tu-rebatió Mérida bebiendo su bebida de manera desinteresada

-…-

-…-

-…-

-esta bonito el local ¿eh?...veo compraron teles nuevas-señaló Mérida para romper el silencio incómodo

-genial verdad, ahora podrán ver los partidos desde aquí… ¿estas emocionada por la próxima semana?-le preguntó Kristoff intentando ser amistoso

-eh…si claro…por supuesto-señaló Mérida sin mucho entusiasmo

-¿eh?-

-digo…yeeeiiii sii mundial ¡arriba verdes!-corrigió la pelirroja con emoción, sin embargo Kristoff era lo suficientemente listo para percatarse que ese ánimo era fingido

-¿qué te sucede?-

-nada…nada-

-si como tú digas-murmuró Kristoff prefiriendo no entrometerse más en el tema pues sabía que a Mérida no hay que hacerla molestar

-….-

-….-

-¿Bjormann?-finalmente preguntó la joven

-¿mmm?-

-quiero hacerte una pregunta…pero es algo personal-inició la joven de manera personal

-¿personal?… ¿a mí?-ahora Kristoff se sentía un poco incómodo pues la actitud de Mérida era extremadamente inusual

-mira no se a quien más preguntárselo y tu pareces alguien confiable-

-está bien…mmm…adelante dispara-aceptó Kristoff de manera amable

-mmm…tu…tu que cre… ¿tú qué opinas de mi padre?-preguntó Mérida

-¡¿del señor Dunbroch?!...bueno mmm…me parece un buen sujeto…es un gran líder-confesó Kristoff

-no, no me refiero a ¿qué opinas de él como…como padre?-pregunto la joven con timidez y un dejo de melancolía

-¿cómo padre?-

-…si-

-mmmm…bueno es que no lo he visto en su casa…supongo que debe ser un gran tipo-respondió Kristoff con sinceridad pues no conocía lo suficiente al señor Dunbroch o por lo menos no en el lado más hogareño

-ya veo…-

-¿por cierto a que viene esa pregunta?-

-no te metas en cosas que no te importan Bjormann-le regañó Mérida con su energía usual

-ok…perdón, perdón-se disculpó Kristoff un poco más alegre de que su amiga recuperara su ánimo habitual

-uff…tengo que irme….por cierto gracias por ser tan sincero-agradeció la joven

-no hay de que…supongo-

-¡hey Kristoforo!-lo llamó Mérida desde la salida

-¿uh?-

-No te rindas tan pronto…Anna tarde o temprano se dará cuenta que eres mucho mejor que ese principito-ánimo Mérida para luego salir del lugar

Saben yo nunca fui un tipo que buscaba amistades, sin embargo esa corta conversación en Oaken's marcó el inicio de una camaradería que nunca había tenido con Mérida. A partir de ese día ella se convirtió en una de mis principales aliadas para conseguir el amor de Anna y en cambio yo descubrí que Mérida Dunbroch no era solo la chica despreocupada del grupo sino que ocultaba una faceta mucho más madura de lo que jamás imaginé…

Elsa

Enojada tras mi encuentro con el impertinente de Hans decidí acabar el entrenamiento y devolverme a casa con el fin de olvidarme de lo sucedido y centrarme en algo muchísimo más importante...mi familia.

-¿señorita Winters?…vaya no…no esperaba verla tan…tan temprano-saludo Kai sorprendido por la inusual presencia de la joven a esas horas

-¿no sé a qué viene tu reacción Kai?…tu siempre me sugerías que volviera temprano para poder estar más tiempo con Anna y…tachan aquí estoy-se defendió Elsa sintiéndose decepcionada de que su sirviente no fuera capaz de ver que ella era capaz de hacer cosas buenas por Anna

-sí…Si así lo noto-balbuceaba Kai con postura preocupada

-¿y bien?... ¿Anna ha llegado?-le preguntó Elsa con mejor humor

-mmm…si…si madame-

-excelente…puedes avisarle que hoy estaré disponible para que cenemos juntas-pidió Elsa con una sonrisa de esperanza

-ummm…me temo que eso no será posible madame- respondió el mayordomo con algo de temor

-¿qué?...por favor Kai abandoné un entrenamiento importante solo para esto-rogó Elsa asustándose

-lo que sucede madame es que la señorita Anna ya tiene planes para cenar con alguien más-

-¡¿qué?!…¿con quién?-preguntó Elsa con preocupación y rabia

-…cof…cof con el señor Hans-respondió el mayordomo asustado ante la posible reacción que tendría la joven

-….-Elsa sentía que todo esto era una fea ironía, recién le había pedido a Hans que se alejara de ella pero él se lleva a su hermana, Elsa sentía una rabia tal que estaba segura que podría romper su raqueta si la tuviera en la mano

-¿señorita se siente bien?-preguntó Kai asustado de que Elsa no dijese ni una palabra

-maldito infeliz…desgraciado… ¡¿por qué no me puede dejar en paz?!-

-…-Kai escuchaba pacientemente como su jefa lanzaba todo tipo de maldiciones mientras guardaba prolijamente las cosas de su bolso deportivo

-arrrggg…Kai no existe palabra lo suficientemente detestable para describir a ese tipo…aaahhh como lo detesto ¡me aparece hasta en la sopa!-continuaba maldiciendo Elsa

-mmm… ¿enserio esa es su percepción por el señor Hans?-cuestionó Kai con tono de sospecha

-¡por supuesto que lo es! él es el hombre más detestable que he conocido…desearía meterlo en un barco que se fuera miles de kilómetros de aquí-gritó Elsa intentando dejarle en claro su posición

-entonces madame ¿por qué conserva estos libros?-señaló Kai mostrando los dos libros de fútbol de Hans que estaban en su bolso

-¿libros?...ufff…esos libros no los llevo por placer te lo aseguro-explicó Elsa, bastante arrepentida de no haberlos botado en un basurero antes de llegar

-mmm…para mí querida Elsa para que llegue a amar el fútbol tanto como a mí-recitó Kai leyendo la firma de los libros con la voz de Hans

-¡aaaaahhhhh!...maldito hijo de…-maldijo Elsa pues sabía que aquella dedicatoria era otro truco barato para molestarla

-¡Madame!-la amonestó Kai por el lenguaje inapropiado

-…Kai esto no es lo que parece-le advirtió Elsa a Kai para que no se le pasara por la mente ideas equivocadas

-ya veo…aunque parece que el señor Hans le tiene una "alta estima"-señaló Kai con una leve sonrisa

-grrr….Kai quiero que tomes esos libros y te deshagas de ellos, quémalos, destrúyelos los que sea pero quiero que desaparezcan de mi vista-ordenó Elsa controlando su rabia

-¿qué le digo a la señorita Anna?-

-no quiero que le digas una palabra de este asunto, no quiero que se haga una mala imagen de mí-pidió Elsa preocupada

-muy bien así lo haré… ¿y acerca de la cena?-

La cena…Elsa recordó que Anna saldría esa noche, no podía obligarla a quedarse, Anna siempre la esperaba para comer y ella simplemente la ignoraba con cualquier excusa. Tenía que ser justa

-olvídalo…mi hermana ya…ya tiene planes más importantes-dijo Elsa con la voz a punto de quebrarse

-señorita Winters si usted lo desea puedo hablar con la señorita Anna, estoy seguro que ella…-

-No lo hagas…no sería justo para ella-le respondió con la voz cada vez más débil

-pero, pero…-

-Necesito estar a solas…por favor-suplicó Elsa haciendo que Kai se fuera de la habitación más preocupado que antes

Sé que no estaba planeado que yo y Anna cenáramos esa noche, pero desde que esa idea apareció, nació una pequeña esperanza de que mi relación con Anna pudiese mejorar y al recibir la noticia de que no sería posible, esa pequeña esperanza se destruyó como la poca alegría que me quedaba ese día.

-30-0 para Hans-murmuré dejando caer una pequeña pelota de tenis al suelo

Hoy era otro día que me ganaba, empezaba a creer que cada vez era más imposible que ganara este partido…

Continuará…


Fea la cosa ¿eh? bueno esto es el comienzo, prepárense para el próximo capitulo pues comenzará el mundial con altas dosis de DRAMA y también se rebelarán algunas cosas de algunos personajes.

PD: si alguien quiere mi ayuda o apoyo siempre estoy disponible a ayudarlo, solo tienen que escribirme un mensaje o si no tienen cuenta escríbanme a mi gmail (janileiva2 ) y los ayudaré en lo que pueda :)

Comenten y que tengan un bonito día

Los quiere lopis-lopis ;)