DISCLAIMER:

Los personajes son de la gran señora Meyer, yo solo los utilizo para dar vida a esta historia.


Me debato mentalmente entre darle una patada o dejarme llevar. De un momento a otro, Edward quita su mano de mi pecho y deja de besarme, sin embargo muerde levemente mi labio inferior. Lo veo a los ojos y me suelta el labio, sin embargo no se aleja de mi, quedándose sobre mi

- ¿Por que tengo que ser tan tradicional contigo?- se cuestiona.

- ¿Eh?

- Me refiero a que... te veo y... siento la necesidad de protegerte, de preservarte, no quiero dañarte. Eres como una muñeca de cristal, temo que de un movimiento te rompas, porque, si lo haces, no me lo perdonaría.

- Edward...

- No, lo se, tu eres menor que yo y bueno...

- ¿Que?, ¡No! Mejor olvídalo y besame- le digo acercándolo a mi.

- ¿Es lo que quieres?- cuestiona y siento su alienta tan cerca de mi, asiento- Entonces no.

Edward se levanta y me deja ahí con ganas de mas. Primera vez que anhelo eso y me deja ahí. Maldito Edward. Arrastro lo pies y llego hasta la cama, doy un salto y me meto en ella, Edward llega al cuarto con un vaso de agua en la mano y, al ver mi cara, esboza una sonrisa ladeada, mi favorita. La deja en el mueble y entra al baño. Me doy la vuelta y suspiro, con lo ocurrido anteriormente se me había quitado el sueño, Edward esta me la pagas. Me levanto decidida a buscar la biblioteca de Edward, salgo del cuarto y me encamino al gran salón, abro la puerto y me embriago por el hermoso olor a libros que hay. Dios mio, pero cuantos tiene, ni en un millón de años podría comprar todos los que el tiene.

Opto por elegir al azar, me tapo los ojos con una mano y camino en direccion al gran estante repleto de libros, toco algo caliente, no es un libro.

- Buena selección- dice alguien.

- ¡Hay!- grito y caigo al piso- ¡Edward!

Edward estaba frente a mi con unicamente un boxer negro dejando al descubierto su pecho. Trague saliva.

- ¿Que haces, hermosa?- dice tendiéndome la mano.

- Busco comida- le digo sarcasticamente-. ¿Que crees?. escojo un libro, necesito algo para leer.

- Aburrida.

- Son tuyos, genio- le digo ironica.

- No, Bella, no son mios. Son tuyos.

- ¿Estas jugando, cierto?

- Yo nunca juego, Bella.

- ¿Una biblioteca entera?, ¿para mi?- asiente y yo me quedo pasmada.

- ¿Bella?, ¿Bella, estas bien?

Me abalanzo sobre el y lo tomo por el cuello, me acerca mas a su cuerpo y puedo sentir con olfatea mi pelo.

- Para ti, todo.

Me zafo de su agarre y tomo el segundo libro de la trilogia de Cincuenta sombras, Cincuenta sombras mas oscuras. Edward trata de tocarlo pero le pego un manotazo haciendo que se queje, si lo libros serian mios, los protegeria como protego mis libros.

- ¿Fue una mala opcion regalarte una biblioteca, cierto?- asiento-, ¿podre leer alguno?

- Claro, pero tendras que protegerlo con tu vida, te pedire numero de varita, casa, clan, distrito, arma...

- Esta bien, entendi- me interrumpe-. Si fue mala idea regalarte una biblioteca.

- Aja.

Salgo de mi biblioteca y camino al cuarto con el libro al cuarto de Edward con el pisandome los talones. Salte a la cama y abri el libro en el primer capitulo.


Son las dos y medio de la mañana y apenas voy e el capitulo diez y seis. Solo esta encendido la luz de la pequeña lampara de mi costado, Edward se remueve en el colcho y abre levemente los ojos y me mira extrañado.

- ¿Que hora es?

- Las dos y media.

- Bella, duerme, es tarde.

- Pero solo voy en el capitulo diez y seis.

- ¡En el capitulo diez y seis! Bella, no puede ser, ya duermete, creo que lo terminaras en dos dias.

- Puedo hacerlo en un dia.

- No lo creo.

- ¿Subestimas mi poder?- le cuestiono.

- No, pero duerme.

- Un capitulo mas.

- No- dice arrebatandome el libro.

- Mi libro, mi libro- digo corriendo hacia el-. ¡Mi precioso!

- Bella, no. Suficiente lectura por una noche- me dice-, o por un mes.

- ¡Nunca sera suficiente!

- Si, aja.

Me cruzo de manos y me lo observo fijamente.

- ¿Y ahora que te pasa?

- No te dejare dormir hasta que me des mi libro.

- Bien, tu lo pediste.

Edward se acerca a mi y me toma de la cintura , me sube a su hombre y camina a su cama, iba a decir algo pero el sueño me empezaba a ganar, y que mejor lugar para dormir que Edward. Bostezo sonoramente, Edward me recuesta y yo me doy la vuelta inhalando el aroma a Edward. Su dulce y hermoso aroma que me embriaga. Edward se recuesta y yo también a su lado entrando a un profundo sueño.


- ¡Bella!- me grita Carlie y pego un brinco.

Abro los ojos y Carlie me ve con cara divertida. Había convencido a Edward de que hoy fuéramos por el vestido y debo decir que cuando ella dice algo, se cumple. Esme me había dejado con ella ya que ella también necesitaba su vestido pero, a pesar de que habíamos entrado a mas de cinco tiendas y me había probado treinta y tantos vestidos probados, ninguno me gustaba. Carlie decía que cuando fuera el indicado lo reconocería, yo decía: mientras mas rápido, mejor.

- ¿Que te parece este?

Miro mejor el vestido y al fin logra captar mi atención. En vestido en un blanco reluciente es abierto por la espalda y las mangas tiene bordado, cae libremente y deja una cola que hace que el conjunta tenga un toque especial, opto por probármelo. Se ajusta perfecto a mis curvas y me hace ver hermosa. Salgo del probador y Carlie casi llora. En el espejo que hay al frente mio no esta Isabella Swan, si no Isabella Cullen. Carlie pronuncia su dichoso Per-fect. No me sorprende que a Edward le guste One Direction. Me pide que de unas vueltas y asi lo hago. Debo decir que para ser un vestido, me siento cómoda en el, es increíble que diga esto.

-¡Per-fect! Nos lo llevamos- dice Carlie sacando la tarjeta de crédito de su hermano.

Me meto de nuevo en los probadores y me quito el vestido, pagamos y Carlie opta, y me amenaza, con llevar ella la caja con el vestido. Nos encontramos con Esme en una tienda y Carlie exclama:

- Ahora faltan los zapatos.

Zapatos. Joder. Estoy seguro que este sera un dia muy largo. Yo, la chica mas torpe del mundo con zapatos de tacón, sera igual que ver el circo. ¿Por que no puedo ir descalza? Carlie da brincos y Esme esboza una sonrisa y yo trago saliva, esto seria un desastre, estoy segura de ello.


¿Cuantas creen que Bella se caerá? (*.*)/ Para las que querían sexo, se aguantan. También creo que Edward cometió un error al darle la biblioteca a Bella. Solo falta que le pida el color de el gato del vecino.

Las leo pronto.

Anna.