DISCLAIMER:

Los personajes son de la gran señora Meyer, yo solo los utilizo para dar vida a esta historia.


Arrastro los pies en un intento de no caerme. Carlie niega con la cabeza y camina de nuevo dando vueltas por toda la tienda, literalmente, brincando. Lo hacía como si fuera la cosa más común que pudiera existir. Camino y avanzo cinco pasos si caerme, sonrió y le señalo mi avance a Carlie. Camina nuevamente y yo trato de alcanzarla. Carlie llega a donde yo y me dice que me puedo liberar de estos zapatos del demonio. Me siento en una de las sillas y me las quito. Carlie me los quita y va a caja a pagar junto con sus zapatillas. Me coloco mis zapatos y agradezco internamente que termine mi castigo. Carlie trae consigo las bolsas con los zapatos y salimos de la tienda. Esme nos espera afuera y nos indica que nos apuremos ya que ya ha llegado el taxi. El hombre insiste en que metamos en la cajuela el vestido y los zapatos, pero como toda niña pequeña, Carlie niega y abraza con fuerza ambas cosas. El hombre roda los ojos y entra al auto.

- ¿Y han conseguido unos zapatos a juego?- cuestiona curiosa Esme.

- Si- dice Carlie emocionada-. Aunque Bella debe practicar. Casi se cae en más de tres ocasiones.

- Es que no me gusta usar zapatillas con tacón- digo.

Carlie hace un gesto melodramático y su madre posa su mano en la cara. Tengo el presentimiento de que me va a sermonear:

- Eso no puede ser- exclama-. ¿Que Edward nunca te llevo a un lugar que demandará tacones y un vestido?

- En verdad no- digo-. Prefería cosas sencillas y Edward lo comprendía. Casi no íbamos a restaurantes elegantes en los cuales debes ir como muñequita de cristal.

Carlie vuelve a hacer otro gesto melodramático y se golpea repetidas veces en el pecho.

- Mi orgullo- dice golpeándose nuevamente en el pecho-. Eso me dio en mi orgullo.

El hombre que conducía encienda la radio y se escucha la canción de Best Song Ever. Carlie grita de la emoción y Esme y yo decimos gracias al mismo tiempo. Carlie canta emocionada y se olvida de lo que me decía.


Doy otro paso y logro mantenerme en pie. Edward me mira asombrado y yo esbozo una sonrisa. Camino otros tres pasos y sigo de pie, me emociono y empiezo a andar más y más rápido, tratando de imitar los movimientos de Carlie pero me tropiezo y caigo al suelo. Edward corre hasta donde estoy y me ayuda a levantarme.

- Solo debes practicar mas- me dice tomando mi barbilla.

- Llevo practicando más de dos horas Edward. Ya me duele el trasero.

- Te lo masajeo- dice con voz ronca.

- Idiota.

- ¿Quieres seguir practicando?- me cuestiona.

- No- digo desasiéndome de las zapatillas-. ¿Y si voy descalza?

- Creo que Carlie se enojaría.

- Entonces me caeré en plena marcha nupcial.

- No lo creo.

- Caeré en la piscina.

- Te sacaría del agua.

- ¿Y si me ahogo?

- Te daré respiración de boca a boca.

Sonrió y me dejo caer en el sillón. Reniego provocando la risa de Edward.

- ¿Tienes hambre?

- ¿Tienes nutella?

- Si.

- Si.

Oigo pasos que se alejan y tomo el control remoto, enciendo la televisión y voy cambiando de canal hasta parar en uno de noticias, en letras grandes estaba destacado:

SE APROXIMA LA BODA DEL EMPRESIARIO MAS IMPORTANTE DE TODA NUEVA YORK.

Aun lado de la reportera esta una foto de Edward y mía. ¿Cuando la consiguieron? Me levanto para ver mejor todo.

- Edward, estas en la tele- le digo.

El camina hasta donde estoy con la botella de nutella en una mano y dos cucharas en la otra. Le quito la botella y una de las cucharas y empiezo a comer el chocolate con ansias.

- El empresario más importante de toda Nueva York; Edward Cullen, se casara pronto- se escucha en la televisión-. Según fuentes cercanas, esto llevaba siendo planeado antes de traer a su novia a Nueva York. También se sabe que tuvieron un adelanto de su luna de miel al haber ido a México por tres semanas...

Silencio la tele y volteo a ver a Edward el cual mira pasmado la nota.

- No sabía que eras importante. Ni cotizado.

- Créeme que ni yo lo sabía, Bella- me dice viendo las fotos de nosotros en la pantalla-. ¿Como consiguieron todo eso?

Seguido de las imágenes se ve una imagen de Carlie y Edward sube el volumen de la televisión.

- La hermana del joven empresario es la más emocionada por todo. Incluso ayuda a la novia con las compras, aunque esta se callera varias veces- dice y se ven fotos mías cuando practicaba con los zapatos, me ruborizo-. La niña se ha encargado de divulgar la enorme noticia a todo mundo.

- Carlie- decimos ambos al unisonó.

Meto de nuevo la cuchara en el bote y saco gran cantidad de chocolate el cual me llevo a la boca. Edward apaga el aparato y me miro por varios minutos y luego vio al vacio.

- Increíble- logra decir al final-. Alguien debe parar a mi hermana.

- Creí que te morías por verla- bromeo.

- Si lo hago, solo que a veces se emociona demasiado.

- Lo sé- digo metiendo nuevamente la cuchara en el recipiente.

- Déjame nuetella, Bella.

- No.

Tomo la botella de nutella y corro por la casa con Edward con el siguiéndome los talones. Salgo al patio y paro inmediatamente cuando estoy al borde de la piscina sin embargo Edward continua corriendo, me hago a un lado y Edward se tropieza cayendo en la piscina. Rio cuando Edward sale a la superficie y el solo bufa.

- No es divertido- me dice quitándose un mecho de pelo de la frente.

- Oh claro que sí.

Escucho el timbre y me adentro a la casa, miro hacia atrás y veo como Edward sale de la piscina. Se escucha de nuevo el timbre y también los pasos de Edward. Abro la puerta y un hombre grande esta frente mía, parece un gigante, su pelo es negro y chino y sus ojos son de un profundo color marrón, sus músculos son inmensos y su sonrisa es cautivadora y agradable.

- Tú debes ser Bella- asiento-. Soy Emmett.

Estira su brazo y yo lo saludo estrechando su mano con la mía.

- ¿Emmett?- cuestiona alguien atrás mío.

- Eddie, cuánto tiempo.

Giro sobre mis talones y miro a Edward, el cual esta mas blanco que la cal. Emmett esboza una sonrisa al ver cómo reaccionaba Edward ante su presencia y camina hacia él con ademan de abrazarlo.

- Déjalo, osito- dice una voz femenina atrás mío.

- Vamos, Rosalie. Solo quiero abrazar a mi primito, por cierto, ¿por qué estas mojado?

- Caí a la piscina.

Emmett suelta una carcajada sonora y la chica que creo es Rosalie sonríe. Edward bufa y sube las escaleras. Emmett, Rosalie y yo nos sentamos en la sala y empezamos a hablar.

- ¿Viste el reportaje en la televisión?

- Si- contesto-. Carlie es muy comunicativa.

- Lo sé- dice Rosalie-. Tan solo hubieras visto el escándalo que hizo por nuestra boda.

- Me lo imagino.

Se escuchan pasos y los tres volteamos a ver quien baja por las escaleras. Edward frota una toalla contra su pelo húmedo, este se alborota y despeina dándole un toque sexy, sale fuera y se adentra después de unos minutos ahora sin la toalla y se sienta a mi lado.

- Y bien, ¿que haces aquí, Emmett?- le cuestiona Edward.

- Eddie, ¿acaso creíste que me perdería tu boda? Incluso ya tengo planeado tu despedida de soltero.

- Nada de bailarinas- decimos Rosalie y yo al mismo tiempo.

Emmett hace un puchero y Edward me besa el pelo y susurra en mi oído:

- Ni loco.


Se acerca el bodorrio (creo que esa palabra la saque de los RR) Gracias a aquellas que leen y comentan, no saben cuanto me importa. Como saben tambien tengo otra historia y en abril subire otra, la primera ya seben cual es (Sueño de sombras) que es de ciencia ficcion y la otra se llamara Transtorno que sera un tanto masoquista y sadica, les agradeceria mucho si pasaran y leyeran. Lamento no haber actualizado ayer y ojala me perdonen.

Las leo pronto.

Anna