DISCLAIMER:
Los personajes son de la gran señora Meyer, yo solo los utilizo para dar vida a esta historia.
Leo la ultima hoja de Cincuenta sombras más oscuras. Me lamento de leer tan de prisa. Bajo y aun no hay rastro de Edward. Suspiro y me encamino a la cocina encontrándome con una Leah muy feliz. Me siento en unas de las butacas que hay cerca de la barra. Observo a Leah terminar la cena, cuando fija su mirada en mi me mira extrañada. Trato de sonreír pero termino haciendo una mueca. Pasa su mano por una de mis mejillas y sonríe.
- No sabes nada, ¿cierto?- le cuestiono.
Niega y yo suspiro. Leah sirve un trozo de pastel y me tiende un vaso de leche y un tenedor. Le doy un mordisco al pastel y doy un sorbo a la leche. Miro el reloj y este marca las diez. No quedaría mucho para que Leah se marchase. Como lentamente el pedazo de pastel. Escucho como lava la vajilla y cuando termino mi trozo me quedo con la cabeza gacha. De un momento a otro siento como me levantan la cabeza tomándome por la barbilla. Leah me sonríe y yo trato de devolvérsela, sin embargo no puedo. No cuando Edward se comporta raro.
Últimamente Edward llega tarde pero, para lo que creo es mi suerte, no huele a alcohol o sexo. No hablamos mucho que digamos, aunque, cuando cree que duermo, suele murmurar que me quiere y que me extrañara. Cuando se duerme suelo llorar por lo que dice. ¿Por qué ha de extrañarme? ¿Se deshará de mí en semana y media? Si, semana y media. Era lo que faltaba para la boda. Lo único que me relajaba era hablar con Carlie. Ahora entiendo el motivo por el cual le teme a Emmett.
Según Carlie, Emmett lo asustaba en todas partes y era como una piedra en el zapato. Cree que desarrollo un trauma. Leah suspira y me dice:
- Conozco a Edward y, por más estúpido, torpe, cursi o frio que sea, no te lastimaría. Lo sé por cómo te ve. Nunca lo había visto tan ilusionado desde le dijeron como podía ver a Carlie. Le has devuelto la felicidad Bella. Y por más pedófilo que me parezca, sé que no lo hace con esas intenciones. El te ama.
Sonrió levemente y Leah quita el plato y el vaso ahora vacio. Salgo al patio y varias lucecitas se encienden. Todas enroscadas en los arboles que hay cerca del lugar donde pronto habría un altar. Me recuesto en el verde césped- el cual me pica- y miro estrellas. En Forks me era imposible hacerlo. Alzo un brazo queriendo atrapar las estrellas en mi mano. Parecerá estúpido, pero, ¿quien no se ha comportado como un niño?
No sé cuándo ni cómo, pero me dormí.
Edward POV's
- ¿Seguro de que quieres hacer esto, amigo?
Asiento y Jasper me entrega los boletos de avión a Arizona y la dirección de la casa de los tíos de Bella.
- Te debo una, Jasper. En realidad eres bueno en la investigación.
Jasper asiente y salimos de su despacho. Miro mi reloj que marca las once. Suspiro y guardo los boletos en mi bolsillo. Nos encaminamos hacia afuera y el aire frio de Nueva York nos azota en la cara.
- Nueva York- suspiro.
Nos encaminamos hasta mi auto y ambos nos subimos. Inserto la llave y el motor ronronea en consecuencia. Arranco y ninguno de los dos dice nada. Después de varios minutos, que me parecen enteros, Jasper suspira y dice:
- ¿Por qué lo haces, Edward?
Lo miro confundido y vuelvo mi vista a la carretera.
- ¿Por qué hago, que?
- ¿Por qué la dejas? ¿Que no me habías dicho que la ambas y harías todo por ella?
- Eso hago, Jasper. Le hice una promesa.
Jasper era- después de Leah- el único que sabía lo de Bella. Jasper suspira y dice:
- ¿Edward que te pasa? Hace varios días me habías dicho que la amabas con locura. Que harías cualquier cosa por ella.
- ¿Y crees que no me sacrifico por ella? ¿Crees que me encanta la idea de dejarla ir?
- Pues no parece, Edward. Si la doraras lucharías por ella. Harías lo que sea por mantenerla a tu lado...
- ¿Y si no quiere estarlo?- lo interrumpo- ¿Y si quiere ser libre?
- No lo sabes, Edward. Tal vez ella si quiere estar contigo.
- Ya lo dijiste, Jasper. No sé si quiere estar conmigo.
Estaciono frente su casa y a lo lejos podemos ver a Alice- su novia y mi prima- saludando por la ventana. Jasper sonríe al verla y se baja del auto, antes de cerrar la puerta me dice:
- Piensa lo que haces, Edward. Si se los das y ella pensara que no la quieres y se ira. Entonces será demasiado tarde para recuperarla.
Asiento y Jasper también lo hace. Cierra completamente la puerta y se encamina a la casa que comparte con Alice. Esta se abalanzo a Jasper y lo atrapo en un abrazo. Hago una mueca y arranco el coche. Las luces de Nueva York se apagan a mi paso dejando solo los tenues destellos de los faroles. Abro el garaje y aparco el auto. Pongo el seguro y cierro el garaje. Me encamino por las escaleras hasta el cuarto y lo abro con cuidado para no despertar a Bella. Tomo de mi ropero un pantalón de pijama y una playera negra, entro al baño y me lo pongo. Cuando salgo, la luz que expide el foco me permite ver mi cuarto. Bella no está en la cama.
- ¿Bella?- cuestiono sacando la cabeza por la puerta.
No recibo contestación. Salgo y me encamino a la biblioteca. Abro la puerta y enciendo el interruptor esperando encontrarla dormida en uno de los sillones. Nada. Me empiezo a preocupar. Bajo las escaleras y la busco en la sala, pero tampoco hay nada. Voy a la cocina y tampoco hay nada. Subo nuevamente las escaleras y entro a su cuarto. Únicamente hay miles de papeles tirados. Grito su nombre y no recibo contestación. Corro por toda la casa buscándola y gritando su nombre.
Abro puerta tras puerta pero no hay nada. ¿Y si la secuestraron? ¿Y si se fue?
- No empieces a pensar cosas ridículas- me digo a mi mismo.
Bajo las escaleras y vuelvo entrar a la cocina. Veo que las luces del jardín están encendidas y me encamino a él. Bella está hecha ovillo en el césped. Me acerco a ella y toco su piel. Esta helada. La tomo en mis brazos y la cargo. Subo con facilidad las escaleras a pesar de que esta oscuro.
La recuesto en la cama. Bella se remueve pero no se despierta. Camino hasta mi pantalón y saco los boletos y la dirección del bolsillo. Abro un cajón del mueble que está al lado de la cama. Me recuesto a su lado y noto como el colchón se hunde en cuanto lo hago. Pego a Bella a mi pecho y esta responde tocando mi pecho y colocando la cabeza en el.
Empiezo a murmurarle cosas. Se había convertido en una costumbre que yo tenía. Como si fuera mi psicóloga personal o un diario. Después de contarle todo, me quede dormido.
Con que me mandaran a los Vulturis. Crucio. OKNO. Alguna Potterica.
Las leo luego.
Anna
