DISCLAIMER:

Los personajes de esta historia son de la gran señora Meyer, yo solo los utilizo para dar vida a esta historia.


Miro decidida por el gran ventanal a la gente ir y venir, saludar y despedirse. He tomado mi decisión y estoy feliz, no la cambiaría por nada. Carlie se acerca a mí dándome un abrazo, susurra un audible "te veré pronto" y se retira sin decir más, mi maleta estaba lista y ya solo quedaba una cosa antes de irme. Edward no había querido verme, no entiendo el porqué, odio la tradición. ¿No podía dejarlo a un lado, venir aquí y abrazarme?

Suelto un suspiro y las piernas empiezan a fallarme, estoy nerviosa, muy nerviosa. Aun recuerdo como hace pocos días le había dado mi decisión a Edward. El me suplicaba que no lo hiciera pero podía ver en sus ojos que lo que decía era mentira, el quería que lo hiciera. Miro el reloj y vuelvo a suspirar, quedan cinco minutos, debería estar corriendo. Pero no lo haré hasta que oiga la indicación. Cierro mis ojos y trato de calmarme pero a quien engaño, estoy más nerviosa que una adolescente frente a una declaración de amor.

Escucho mi indicación y tomo en mis manos aquel peso con olor a rosas. Miro la puerta que me ayudara a llegar a mi próximo destino, el cual yo marca con mis actos y no por impulso. Camino con la mirada baja y cuando la elevo todos me miran sonrientes. ¿Por qué? Doy otro paso, y otro, y otro, milagrosamente no me he caído, lo cual es bueno, es lo bueno de practicar. Alzo la vista y lo miro, ahí. Me sonríe y yo también, ahora solo deseo correr, dejar atrás el ramillete, el velo y los zapatos y correr a sus brazos. Reprimo la idea y continuo con mi marcha que creo y no tendrá fin.

Miro a todos los invitados, a Esme y Carlisle, a Emmett y Rosalie, a Jasper y Alice- los cuales conocí hace poco-, a Carlie y su "amigo" y otros cuyos nombres no recuerdo. Habíamos dicho una que otra mentira para tapar el porqué de mis familiares, la escusa no era completamente una mentira pues si era huérfana. Pero bueno, Edward ya lo había contado desde hace varios meses. Es increíble que lo tuviera completamente planeado todo.

Retomo mi camino tratando de mover mis pies al ritmo de la marcha nupcial pero ¿a quién engaño? Soy más descoordinada que nada. Incluso yo me sorprende de no haber caído aun, usar un vestido, estar maquillada y caminar con este infierno al que las mujeres llaman zapatos de tacón. Doy un último suspiro y llego a donde Edward, él me muestra esas estrellas robadas y colocadas en su boca, le imito y me pierdo en sus ojos. El hombre que hay delante de nosotros indica a los presentes que se pueden sentar y así lo hacen, ambos fijamos la vista en el hombre el cual empieza hablar.

No escucho la mayor parte de lo que dice, estoy sumida en mis pensamientos, en aquel raro sueño y en este preciso momento. Entonces llega el momento en el que debo hacer mi elección:

- Isabella Swan, ¿aceptas a Edward Cullen como tu legítimo esposo, para amarlo y respetarlo, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza, hasta que la muerte los separe?

Lo miro a los ojos y quedo anonada, las palabras repiquetean en mi cabeza y miles de recuerdos atraviesan por mi mente:

"Soy Edward Cullen, ahora, vámonos de aquí."

"- Bella, Bella, Bella despierta...

- Mmmm, déjame- renegué.

- Bella, que despiertes- seguía moviéndome a lo que respondí aventándole una almohada.

- ¡Au!, Bella, me vas a obligar a hacer algo que no quiero.

- Aja, claro.

- Tú lo pediste, pequeña.

Y sin más, Edward me tomo de la cintura y me cargo en su espalda."

"- Bien, tengo música en mi auto, dime ¿te gusta la banda Muse?, si no ponemos la radio, o tu traes música...

- Edward- lo interrumpí-, ¡AMO MUSE!"

"- ¿Que sería tuyo?- bueno si viviría aquí debía saberlo, ¿no?

- Nada, solo te compre y vives en mi casa, punto."

"- No es gracioso- dije.

- Para.. mi si- dijo ahogando las risas."

" -¿Y cuando harán la boda?- prosiguió su padre y al decir eso yo sentí que me atragantaba con mi propia saliva, tenia el presentimiento de que Leah no era la prometida de Edward.

- ¿Boda?- susurre.

- Papá, todavía no le digo."

"- Por cierto, prepara tu maleta, nos iremos a México en dos días, hay mas ropa en tu closet, mande a Leah para que te trajera.

- ¡Aparte de que me obligas a casarme contigo- grite aun llorando-, ¿quieres que me valla contigo a México? ¿Que sigue? ¿Violarme?"

"- ¿Me querrás después de la boda?- mi mente me abofetea por preguntarlo.

- Si, eso ni lo dudes. ¿Por que lo cuestionas?

- Temo que te apartes de mi después de que nos casemos.

- Ese era el plan- me dice-, pero luego, tu, me hiciste cambiar de idea. Es como si fueras la flecha de un arquero y mi corazón una diana, le has dado directo al blanco."

- Acepto- digo firme y esbozando una sonrisa.

No logro escuchar a los de más pero si llego a escuchar a Edward:

- Acepto. Te amo- dice acercándose a mi.

Mi estomago es invadida por millones de mariposas que vuelan libres y me provocan un cosquilleo. "Te amo" Cinco letras que provocaban algo maravilloso en mi. Tomo sus mejillas y lo apego a mi uniendo como rompecabezas nuestros labios. Las mariposas se dispersaron en todo mi ser provocandome un cosquilleo inexplicable pero que se sentía endemoniadamente bien. Sus labios rozaban los míos y se unían encajando a la perfección, negándose a separarse.

Los aplausos poco a poco se volvieron audibles y nos separamos por falta de aire. Edward sonreía de oreja a oreja al igual que yo. Rodeo con su brazo mi cintura y mire al frente a todos de pie y aplaudiendo. Caminamos y todos nos felicitaban, a lo lejos pude ver a Carlie besándose con su "amigo" y creo que también Edward lo noto porque se tenso a mi lado y miro con odio al chico de pelo negro y lacio. Le di un codazo y este me miro.

- No te enojes, señor Cullen- bromeo-. Algún día tenia que crecer y sabias que era inevitable que eso pasara- digo levantando levemente mi mentón apuntando la escena.

Edward rueda los ojos y yo esbozo una sonrisa y niego con la cabeza.


Edward y yo nos encontrábamos sentados en la mesa principal, era la hora del brindis y los "esperados" discursos, y como no, Emmett fue el primero en correr- literalmente- al estrado acomodado perfectamente en el inmenso jardín de la casa de Edward. Dio tres golpecitos en el micrófono y captando la atención de todos los presentes y ganado uno que otro silbido por parte de las mujeres, pues claro, todo hombre se ve sexy en esmoquin, aunque este iguales. Emmett esbozo una sonrisa y elevo su copa para después empezar a hablar.

- Quiero proponer un brindis por Bella y Edward. Primita- dice refiriendose a mi-, déjame ser el primero en darte la bienvenida a la familia, y Edward- dice mirando a Edward-, se que estas casado y todo pero aun eres joven, nada de sobrinos aun- todos los presentes sueltan risitas por el comentario-. ¡Salud!

Emmett baja y Carlie se aproxima cuidadosa de no tropezarse. Su vestido beige se ciñe a su pequeño y delgado cuerpo y me impresiona que pueda andar con tacones mejor que yo, y eso que son mas altos que los mios. Toma la palabra y todos la escuchamos atentos.

- Hermanito, ¡al fin dejaste de ser un cascarrabias y anti social!- chilla y otra vez la gente comienza a reir-. Nunca creí que alguien como tu conseguiría a una chica hermosa y que aguantara tus cambios de humor, porque hay que admitir, que eres muy voluble.

- Gracias hermanita- dice Edward provocando de nuevo las risas de todos.

- Como sea- prosigue Carlie-, a lo que me refiero es que eres alguien afortunado al tener a Bella a tu lado al igual que Bella, hacen una hermosa pareja. Bella, cuida mucho a mi hermano, el es todo para mi... Y quiero sobrinos, muchos.

Mis mejillas empiezan a arder y Carlie sonríe para después bajarse del estrado. Así poco a poco las personas sube y no dedican palabras hasta que Edward se aparta de mi lado y sube al estrado dispuesto a hacer lo mismo que los otros, todos prestan atención a las palabras de mi querido esposo tanto como yo.

- No saben lo feliz que me siento en este momento, incluso creo que la felicidad es poco comparado con lo que siento. Por eso quiero hacer un brindis por mi bella e inteligente esposa, se que hemos tenido tropiezos y mal entendidos pero créeme que me volví en la persona mas afortunada cuando me diste tu elección, así que un brindis por ti, por los momentos que vivimos juntos y viviremos.

Mis ojos se cristalizan y estoy segura de que llorare, esbozo una sonrisa, Edward camina hasta donde estoy y me tiende una de sus manos, la acepto y me encamina a la pista de baile. ¡Hay no!

- Edward, no se bailar- le murmuro cuando la música empieza a sonar.

El sonríe y toma mi cintura en sus brazos y me pone sobre sus pies, lo bueno fue que Carlie me permitió ponerme unas flats en color blanco, sino Edward se quejaría. Bailábamos- mas bien el bailaba y yo lo pisaba- por un buen rato. Poco después fueron otras cosas, como quitarme la liguilla de la pierna provocando que me sonrojara como nunca y también ganándome los silbidos de Emmett y Jasper, al final la liguilla callo en las manos de un chico que me guiño el ojo.

Luego también el ramillete el cual cayo en manos de Carlie la cual daba brinquitos de alegría. Todo paso muy rapido que cuando me di cuenta ya era de noche y la gente nos arrojaba arroz llenándonos de el. Carlie y Alice se dedicaron a guardar todas las cosas en el auto de Edward y cuando finalizaron se abalanzaron sobre nosotros despidiéndose mas de cinco veces, antes de irse Carlie se dio la vuelta y me remarco:

- Hablo enserio, Bella, muchos.

Me sonroje escandalosamente y Edward rió. Nos adentramos al auto y poco a poco la gente se iba perdiendo.

- ¿Lista, señora Cullen?- cuestiona Edward.

- Si.

El auto acelera.


Ultimo capitulo *snif, snif*. No puedo creerlo, ya es el ultimo, cuanto ha pasado. Debo agradecer a todas las lectoras, tanto las que me dejan sus RR como las fantasmas. ¡Las quiero mis Nick casi decapitadas! Muchas de ustedes no querían el final negro así que no lo pondré. (Aguadas¬¬') Solo queda el epilogo, no se si ponerle Lemmon o no... Lo pensare. Llevo una parte escrita solo que haré modificaciones. Gracias nuevamente por leerla, no sabe lo mucho que significa para mi esto. También por los 100 RR, lo juro son las mejores.

Las leo pronto.

PD: El epilogo lo subiré entre la semana así que estén atentas.

Anna