Disclaimer: todos los personajes le pertenecen a J. K. Rowling y yo solo juego con sus personajes. La idea viene de varios fics que he leído tanto en inglés como en español, pero la historia es mía.

OJO: MUCHO LEMON.

Capítulo 22

Después de esa maravillosa mañana con Severus, las cosas en el hogar Granger habían dado un giro de 360º, los magos se comunicaban más con ella y Hermione vivía en una vorágine de sentimientos en donde el respeto, la confianza y el sexo iban unidos de la mano.

El cambio más notable que notaron todos aunque no dijeron nada fue el de Snape que después de esa pasional mañana con su mujer, se quedaba todas las noches con ella, hablaban de pociones e ingredientes e incluso le pedía su opinión; pero los mejor era que Snape ahora utilizaba su turno de noche para dormir con ella. La armonía llegó al hogar y ella se sentía mucho más cómoda con sus maridos.

El tiempo pasaba sin pausa y el viernes por la tarde mientras Hermione hacia tortitas con chocolate para Lestrange, Harry y Cormac, una lechuza de color marrón entró por la ventana abierta y se plantó encima de la masa de las tortitas haciéndola incomible.

Hermione miró con furia a la lechuza y cogió la carta de color rosa que estaba en su masa ya destrozada por las plumas y con un ademan en su mano echó a la lechuza de su casa.

Al leer la carta soltó una carcajada irónica y se la pasó a Harry. La carta contenía la siguiente invitación:

Rodric Fernando Avery

Cuthbert Albert Binns

Xenophilius Lovegood

Stan Shunpike

Phil Selway

Silvanus Kettleburn

Ronald Bilius Weasley, Orden de Merlín de Tercera Clase

Tienen el placer de invitar a los miembros de la familia a Granger a su boda que se celebrará el día 1 de Septiembre a las 19:00 h en una ceremonia mágica en los jardines de Salway´s Manor con

Dolores Jane Umbridge

P.D. Se solicita que se vaya vestido de etiqueta y buen sentido del decoro. La invitación funciona como trasladador.

— Así que ahora es el turno de Ron con Umbridge. —dijo Harry pasando la carta a sus compañeros de sofá.

—Ya creía que no nos iban a invitar ya que el día 1 es mañana y Luna recibió su invitación hace cinco días. — dijo Hermione mirando con disgusto la invitación floral.

—Eso significa que mañana tenemos que ir a comprarte un vestido precioso. —dijo Draco Malfoy apareciendo por la puerta mientras le daba un sonoro beso a Hermione en la mejilla.

— ¿En serio? ¿No puedo utilizar el vestido que usé para la boda de Luna? —dijo Hermione con hastío ya que no se sentía bien comprándose vestidos caros tan a menudo.

—Hermione eres nuestra esposa y tenemos trabajos importantes y muy bien remunerados. No puedes repetir vestidos y olvídate del dinero. Déjanos cuidar de ti. — dijo Cormac mientras cogía a Hermione del brazo y la tiraba al sofá en donde estaban.

Hermione dio un grito de sorpresa y empezó a reírse a carcajadas cuando Cormac y Harry empezaron a hacerles cosquillas mientras Lestrange y Draco miraban la escena con sendas sonrisas en sus rostros.

—Debemos mandarles una lechuza a Bill, Snape y a Kingsley para avisarles de que hemos sido invitados a una boda y que debemos comprar los vestidos correspondientes. —dijo Harry mientras besaba a Hermione en la mejilla mientras Cormac acariciaba su pelo.

Draco y Lestrange asintieron y fueron ellos los encargados de mandar sendas lechuzas dando el aviso.

A eso de las 20:00 p.m. llegaron el resto de los maridos de Hermione; cada uno con aspecto cansado se sentó en su sitio asignado en la mesa para comer no sin antes de besar a Hermione en la boca, incluido Snape.

—Así que por fin hemos recibido la invitación de la boda del siglo. —dijo Snape con sarcasmo mientras tomaba un sorbo de su copa de vino.

—Sí, Dolores vino a mi despacho esta tarde disculpándose por la tardanza ya que había traspapelado nuestra invitación y ella se sentía muy turbada por ese hecho. Me ha dejado entrever que le encantaría una estantería de cristal con bordes en oro ya que haría juego con su juego de té. —dijo el ministro con una sonrisa irónica mientras Hermione lo miraba con una ceja alzada.

—Seguramente sea horriblemente caro. —comentó Harry al que no le hacía mucha gracia gastarse el dinero en esa mujer.

—Bueno mientras mañana busco vestidos, vosotros podéis ir a por la estantería. —dijo Hermione mientras masticaba el pollo con verduras.

—Hermione querida, por mucho que quieras vamos a ir contigo a elegir el vestido perfecto. Queremos fardar de chica guapa. —dijo Draco dándole una sonrisa de medio lado.

Los demás chicos asintieron haciendo sonrojar a Hermione que bajó la cabeza mientras éstos se reían. Al poco de terminar de cenar, cada uno se dirigió a la cama ya que hoy era el turno de Cormac de dormir con ella.

-0.

Eran las 09:00 a.m. cuando Cormac se levantó con las sábanas liadas al lado de Hermione. Le encantaba dormir con ella y sentir su calor. Hermione emitió un suspiro de satisfacción y se acurrucó contra él. Los senos de ella se frotaron eróticamente contra su pecho, y su pene se hinchó contra sus muslos. Cuando se movió contra él, la sábana se bajó hasta sus caderas, exponiendo su culo suculento. Incapaz de contenerse, Cormac levantó su mano para acariciar sus caderas y bajar la sábana hasta sus pies. Con suavidad le separó los labios de su sexo y resbaló el pulgar hacia abajo, sobre su clítoris. El dedo corazón bajó más, tocando su entrada, mientras que su pulgar continuaba acariciándola.

Ella gimió, cuando la penetró con un dedo y comenzó un leve movimiento circular. Estaba caliente y mojada y él estaba listo para estallar solo con tocarla.

Usando los dedos, apartó los labios de su sexo y deslizó el pulgar por el clítoris. Su dedo se movió más abajo, acariciando la entrada y con el pulgar continuó el masaje. Respiró apresuradamente y se movió contra su mano. Sumergió un dedo, cerrando los ojos, fingiendo que era su pene. Era apretada. Condenadamente apretada. Cormac sentía la estrechez de su vagina, como apretaba su dedo.

Inclinó la cabeza y movió sus labios por toda su cara, hasta encontrar un tenso pezón. Cuando lo tocó, ella gimió. Movió su pulgar más rápido, mientras chupaba su pecho. Se apretó contra su mano, cerrando las piernas en torno a ella, a medida que alcanzaba el orgasmo.

Captó su grito de placer con la boca. Lentamente, retiró la mano de su centro. Él podía sentir su esencia en su mano y quiso saborearlo. Estaba ansioso por enterrar su eje entre sus piernas y amarla de nuevo, aunque por la noche ya le había hecho el amor, nunca se cansaba de hacerlo con ella.

Los ojos de Hermione se abrieron somnolientos, los labios los tenía hinchados de sus besos.

—Buenos días nena. —dijo Cormac mientras besaba suavemente sus labios. — ¿Has dormido bien?

—Sí, sobre todo cuando me levantas de esta manera. Me haces vibrar. —dijo Hermione mientras lo besaba de nuevo.

—Me gustaría continuar con esto, pero tenemos mucho que hacer esta mañana, pero no te vas a librar, quizás esta tarde en la boda. —dijo Cormac mientras se levantaba de la cama desnudo.

—Eres un morboso. —dijo Hermione mientras se tapaba con la sábana.

—Y tú sigues siendo tan inocente y tímida como el primer día. Me encantas. Te veo en media hora nena. —dijo Cormac mientras le besaba la frente y salía de la habitación.

Hermione se tumbó en la cama mientras se estiraba y se encaminó hacia la ducha. Sabía que le esperaba un día duro.

-0-

La recepción de la boda era demasiado fastuosa, todo estaba lleno de cintas, globos, serpentinas de colores pastel, que dañaban a la vista. Hermione estaba sentada en una de las sillas de color rosa, rodeada de sus maridos esperando a que la novia llegara. Los novios ya estaban en el altar y era Kingsley quien estaba dirigiendo la boda. Todos los invitados estaban mirando el reloj ya que la novia llegaba con 20 minutos de retraso y la brisa de la tarde hacía que los globos se balancearan dándole golpes a muchos de los invitados. Hermione suprimió una carcajada a ver Kingsley quitando los globos de su camino con su varita.

De pronto la música empezó a sonar, era un cántico antiguo parecido a una nana que hacia recordar a una película de miedo.

Dolores caminaba muy ufana por la alfombra de color rosa chillón con su vestimenta también rosa con el sombrero a juego. Iba saludando a los invitados con la mano como si fuera una celebridad. Hermione rodó los ojos y Bill, el cual estaba a su lado, le sonrió y le besó por debajo de la oreja haciéndole sonrojar.

—Estás hermosas con ese vestido blanco. —dijo Bill con una sonrisa.

—Tengo buen gusto, dilo ya, Bill. —dijo Draco ya que él había sido quien le había elegido el vestido.

—Draco, tengo que reconocerte el mérito, Hermione está deslumbrante. —dijo Snape mientras tocaba el hombro desnudo de ésta.

Hermione se puso colorada y Bill viendo su vergüenza, cogió la cabeza de Hermione y la escondió en su pecho haciendo que ésta suspirara al oler la colonia masculina que le caracterizaba.

La boda continuaba, donde el ministro con voz solemne daba los votos haciendo legal el matrimonio. No era una ceremonia mágica ya que al ser Dolores una mujer en el límite de edad, no se consideraba que se tuviera que hacer. A esta clase de matrimonios se les exigía solo siete hijos, uno por cada hombre y la mujer llevaba tomando medicamentos y pociones de fertilidad desde que la ley fuese aprobada para favorecer los embarazos múltiples. Por su parte, los hombres debían cuidar de los hijos en caso de que le sucedería algo a la mujer en el parto todos juntos hasta que los niños fueron mayores de edad. El tema de la fidelidad era solo parte de ellos, no se les ataba mágicamente por lo que podían tener amantes o escarceos, pero nunca se podía poner en peligro la seguridad, la educación, la moral, la ética y la felicidad de los hijos nacidos.

La ceremonia acabó en escasa media hora y después del aplauso de rigor en donde Dolores sonreía con ahínco dejando a sus maridos atrás, los elfos domésticos aparecieron con champan, fresas y canapés.

Hermione y sus chicos fueron todos juntos mezclándose con la gente mientras Kingsley se acercaba rápidamente a ellos. Al acercarse en donde estaba Hermione, Kingsley la cogió por la cintura y la besó con fuerza mientras los fotógrafos se volvían locos haciendo fotos dejando a una furiosa Dolores que estaba encantada de ser la protagonista.

La cena fue muy fastuosa con todo muy rosa que dañaba la vista, Hermione apenas comió ya que la comida era muy elaborada pero insípida.

—No sé porque Umbridge nos pidió modales cuando tiene a Weasley en su mesa. —dijo Draco mientras bebía champan.

Hermione miró la mesa de los novios y Ron estaba dando un espectáculo lamentable, comía con ansias mientras bebía sin parar champan mientras Dolores lo miraba con odio.

La cena acabó pronto ya que los invitados apenas habían comido y los novios se acercaron al centro del comedor y la música antigua sonó. Pronto los demás los siguieron. Hermione empezó a bailar con Kingsley y los dos se movieron suavemente al ritmo de la música; cuando la música cambiaba, los maridos se intercambiaban para bailar todos con Hermione.

El último fue Harry que al ritmo de la música se la llevó a un rincón apartado donde se agachó para estar a su altura, con la boca a una pulgada a la de ella. Su mano se deslizó por su cara, hacia la nuca. Sus dedos se hundieron en su pelo y la atrajo para encontrar su boca.

Suspiró contra aquellos labios y se derritió al entrar en contacto con su pecho. El beso era lento, caliente y completo.

Sus pezones se endurecieron contra su pecho hinchándose y pulsando de deseo. Un dolor se construyó entre sus piernas, y sintió una repentina humedad. Unió las piernas, intentando aligerar el fuego, pero solo creció. Las grandes manos de él recorrieron su espalda y acariciaron su trasero empujándola contra su pene.

Su pene estaba duro, grande, hinchado dentro de los pantalones, el cual empujaba contra su pelvis.

— ¿Puedes sentir cuanto te deseo? —susurró Harry Potter haciendo que Hermione gimiera de placer contenido.

Harry no esperó su respuesta. En vez de eso, volvió a besarla, vorazmente, y esparció una lluvia de besos desde la oreja hasta el cuello. Hermione se arqueó y gimió cuando los dientes pellizcaron la delicada curva del hombro. Una mano continuaba sobre su culo, la otra viajó por su barriga por encima del vestido, hasta alcanzar un pecho.

Se le cortó el aliento, y cuando él empezó a acariciar un pezón, corrientes de placer irradiaban del pecho en todas las direcciones. Su sexo latió en respuesta. Su clítoris le dolía, excitado.

Se movió entre sus brazos. Estaba cerca de algo maravilloso, la situación era excitante.

—Lo siento tortolitos pero Dolores ha llamado porque quiere dar un discurso de agradecimiento. —dijo Bill con los dientes apretados ya que había visto la cara de excitación de Hermione y podía olerlo además.

Harry se apartó de Hermione mientras ésta era conducida por Bill hasta el comedor para que Harry pudiera bajar su erección.

Todos los invitados estaban reunidos en el comedor esperando a que Umbrigde diera su discurso. El discurso fue largo y aburrido; la mitad de los presentes estaban echados en sus parejas medio dormidos; otros, estaban bostezando cada dos por tres y pidiendo más champan a los elfos. Hermione no pertenecía a ninguno de los grupos ya que Draco le estaba acariciando una pierna, mientras que Snape le tocaba la nuca y Bill deslizaba su mano por su brazo hasta llegar a uno de sus pechos.

—Parad por favor. —dijo Hermione ya que estaba muy excitada.

Los chicos se miraron entre sí y con sendas sonrisas siguieron con su recorrido haciendo que Hermione se relajara y esperando con ansías irse para estar a solas con sus chicos.

Cuando Dolores terminó el discurso, esperaba unos aplausos pero todos sus invitados estaban a lo suyo.

—Ejem, ejem. —dijo ésta visiblemente enfadada.

Los invitados empezaron a aplaudir por educación y Dolores se sintió muy ufana ya que pensaba que su discurso había calado tanto que los había dejado perplejos en vez de aburridos que eran como realmente estaban.

La música se reanudó y las parejas empezaron a bailar de nuevo, aunque Hermione y sus chicos se quedaron en la mesa hablando con la gente que se acercaba, de pronto, Harry notó como Bill se tensaba y vio que era porque Ron junto con Dolores y los demás se acercaban a su mesa.

— ¿Os estáis divirtiendo chicos? —dijo Dolores poniendo su voz falsa aniñada.

—Ha sido una boda preciosa. —dijo Draco Malfoy con una sonrisa falsa ganándose el beneplácito de ésta.

—He contratado a los mejores chefs y decoradores de Europa. —dijo Dolores con una sonrisa sentándose en la mesa como si ésta le perteneciera. —El dinero no ha sido un problema ya que Phil y Silvanus son muy ricos.

—Ha sido todo muy especial señora Umbridge. —dijo Hermione con una sonrisa tensa ya que odiaba a esa mujer.

—Oh querida, llámame Dolores, ya que somos prácticamente familia. —dijo ésta mirando con ojo crítico el vestido que llevaba puesto. —Un vestido muy hermosa aunque el color es algo desafortunado.

—Sí, te hace parecer una chica virginal e inocente, cosa que como ya sabemos, no lo eres. —dijo Ron con los ojos rojos por beber tanto champan.

Hermione y sus maridos se tensaron, pero omitieron el comentario de Ron para no enraizar el ambiente.

—Bueno chicos os dejamos que tenemos que saludar personalmente a todos los invitados. —dijo Dolores con ademán como si estuviera cansada aunque por dentro estaba encantada por ser el centro de atención.

—Será cínica si ni siquiera ha dejado que sus maridos hagan algún comentario. —dijo Snape sorprendiendo a los demás.

— ¿Podemos irnos? —dijo Hermione con cansancio.

—Yo no puedo Hermione, tengo que quedarme por ser el ministro de magia. —dijo Kingsley con rostro cansado ya que tenía que estar allí hasta que los novios firmaran el certificado.

—Yo tengo que quedarme junto con Lestrange ya que algunos aurores quieren hablar con nosotros sobre el comportamiento de Avery y no podemos decir que no. —dijo Snape hastiado de la situación de ser considerado todavía como una amenaza.

—Yo también debo quedarme, mi madre quiere que estemos todos juntos en estos momentos por si Ron hace alguna locura. —dijo Bill mientras mirada de reojo a su hermano.

—Puedes irte pequeña junto con Draco, Cormac y Harry. Ya hemos cumplido como familia. — dijo Kingsley besándole los labios.

Hermione se mordió el labio y asintió mientras que Harry, Draco y Cormac la conducían por el camino hasta el punto de aparición.

-0-

Una vez llegado a casa, Hermione se fue directa a su habitación ya que los zapatos la estaban matando.

— ¿Adónde crees que vas Potter? —dijo Draco mientras cogía del brazo a Harry.

—Obviamente a la habitación de Hermione. —dijo Harry muy ufano de sí mismo.

—Alto ahí, yo también quiero pasar la noche con ella, ya que Bill va a estar ocupado. — dijo Draco mirando fijamente a Harry.

— ¿Por qué no vamos los tres? —dijo Cormac.

—Hermione va a ser incapaz de elegir, no querrá herir nuestros sentimientos. —dijo Harry revolviéndose el pelo.

—Por eso, nosotros tres junto con ella. —explicó Cormac mientras se quitaba la corbata.

— ¿Quieres hacer una especie de orgía? —dijo Draco incrédulo.

—Es nuestra mujer, la queremos, la deseamos y los tres queremos estar esta noche junto con ella. —explicó Cormac con simpleza.

—No creo que Hermione quiera hacer eso, no sé, será raro. —dijo Harry muerto de la vergüenza.

—Podemos intentarlo, podemos preguntarle, no perdemos nada por preguntarle. —dijo Draco caminando con orgullo hacia la habitación.

Los tres se dirigieron hacia la puerta y sin llamar entraron en la habitación viendo a Hermione sentada en la cama masajeándose los pies.

—Los tres queremos estar contigo. —dijo Cormac a bocajarro.

— ¿Cómo? —preguntó Hermione con los ojos muy abiertos.

—Los tres te deseamos y queremos hacerte el amor hoy, esta noche y ninguno va a dar su brazo a torcer. —dijo Cormac acercándose a Hermione.

—Nunca lo habría pensado, no sé, es extraño. No sé cómo actuar ni que hacer. Los tres me excitáis, me tratáis como una princesa y disfruto mucho con vosotros. No quiero que si hacemos esto, cambiéis conmigo. —dijo Hermione con un deje de preocupación. La idea la excitaba, estaba muy caliente por todos los roces que había recibido de sus maridos y se sentía incapaz de elegir a alguno. Los deseaba a los tres por igual.

"El champan y la lujuria controlan mi vida esta noche"

—Si alguno nos sentimos incómodos, lo dejamos y simplemente nos acostamos y hablamos de nuestros sentimientos. —dijo Draco acercándose a Hermione ganándose una sonrisa de ésta.

—Bueno, ¿cómo comenzamos? —preguntó Hermione viendo como Harry cerraba la puerta y se quedaba ahí parado.

Cormac y Draco empezaron a desnudarse con parsimonia, los ojos de Hermione fueron directamente a la ingle de Draco quien fue el primero en estar desnudo ya que no llevaba ropa interior.

Él la atrajo a sus brazos y la besó. Hermione gimió bajito. Mientras pasaba los brazos por su cuello, chupó sus labios y mordió eróticamente la parte inferior. No era gentil, su toque era exigente. Deslizó sus manos bajo su vestido, hasta tocar sus pechos con las palmas.

Draco titubeó cuando sus pulgares tocaron sus pezones, Hermione se arqueó hacia él, queriendo más. Su respiración estaba agitada. El dejó una hilera de besos en su cuello y clavó los dientes en la curva de su hombro desnudo. Ella gritó de placer mientras sentía sus piernas como la gelatina.

Algo la agarró. Algo no. Alguien. Ella se encontró balanceándose entre dos duros pechos. Uno delante y otro detrás. Gentiles besos llovieron donde antes Draco la había mordido. Ella se inclinó hacia atrás, queriendo más del tacto del hombre, el cual descubrió que era Cormac.

Draco empujó su vestido por encima, liberando sus pechos. Se inclinó y metió un pezón en su boca mientras Cormac se acercaba a su sexo y en un rápido movimiento tiró de su ropa interior y empezó a lamer sus labios mayores hasta llegar a su clítoris.

Hermione gimió con placer. Su mente estaba en el placer, pero quería más, quería tener un papel más activo. Alzó la vista y tocó la erección de Draco

— ¿Quieres esto? —preguntó Draco con morbosidad.

Hermione asintió, se sentía poderosa, llena de placer y quería trasmitir lo que sentía a sus chicos.

—Ven aquí —dijo ronco con su pene en la mano.

Hermione se puso de rodillas ganándose un gruñido de Cormac el cual se puso por debajo de ella para seguir chupando su vagina. Hermione cogió el pene de Draco y éste vio con sorpresa como ella se lo metía en la boca, ya que la idea de él era que ella lo masturbara.

Hermione lo chupó y lo lamió con fuerza, pasando su lengua por todo su capullo. Draco siseó del placer al sentir los gemidos de ella en su pene. La agarró por la cabeza para guiarla mientras Hermione disfrutaba de su olor y de su sabor.

Las caderas de Draco se balancearon y él empezó a empujar con más urgencia.

— ¡Tu boca se siente tan bien! —dijo él excitado por el momento.

Sintió la mano de Cormac en su pelo, alejándola de Draco, solo para sustituir el pene de Draco por el suyo.

Abrió la boca obediente, para aceptar su pene y él se deslizó rápidamente, fuera y dentro.

—Oh, mierda... así —dijo Cormac, en un murmullo torturado. Había soñado con ese momento durante mucho tiempo y ahora lo tenía y lo iba a disfrutar. —Voy a correrme cariño, no hace falta que sigas.

Hermione lo miró a los ojos y siguió chupando con más ahínco hasta que lo sintió tensarse y soltar varias maldiciones. Hermione se sentía poderosa, con fuerza, y empezó a tragar. Su sabor no era desagradable solo un poco salado.

Cormac se alejó de ella y la besó con fuerza mientras le daba las gracias, mientras Draco empezó a darle besos por su espalda mientras hasta llegar a su trasero y piernas dejándole los pelos de punta. Draco la empujó suavemente en el colchón poniéndola boca arriba. Hermione se dejó hacer. Ella casi saltó de la cama cuando sintió un dedo en su entrada y después otro. Su clítoris palpitaba.

El colchón se hundió cuando Cormac se sentó a su lado y empezó a hacer movimientos circulares en sus pechos mientras Draco rodeaba su clítoris con la lengua, y luego lamía su entrada. Cormac empezó a chupar un pezón. Luego el otro. Cerró los ojos y abrió la boca en un grito mudo.

Su cuerpo entero estaba tenso, y entonces el mundo estalló a su alrededor. Perdió la lucha de permanecer silenciosa y gritó, mientras su orgasmo arrasaba todo su cuerpo.

Los chicos pararon dejando que Hermione sintiera su orgasmo con plenitud. Hermione abrió los ojos y se encontró con los ojos verdes de Harry que la miraba con lujuria.

—Relájate cariño, no sabes cómo me has puesto, creía que no podía hacerlo, pero mi deseo por ti es mayor. Disfruta amor—susurró Harry mientras la besaba.

El pene de Draco se apoyó en su húmeda entrada y con un firme empujón se deslizó dentro de ella. Hermione gimió de placer aunque no se escuchó ya que los besos de Harry no le daban tregua mientras que los dedos de Cormac torturaban sus pezones.

—Oh —exclamó ella cuando él se acomodó completamente dentro de ella. Podía sentir sus testículos contra su culo.

— ¿Te estoy haciendo daño? —preguntó Draco cuando empezaba el vaivén

— ¡Dios, no! ¡No pares! —suplicó Hermione.

Sus palabras parecieron empujarlo hacia la cima. Empezó a empujar mientras sus manos agarraban firmemente sus caderas.

Harry puso la mano en su nuca y levantó la cabeza lo suficiente para poder deslizar su pene por su boca. Hermione cerró los ojos gustosa y empezó a chupar a fondo, siguiendo el ritmo de las embestidas de Draco.

La boca de Cormac estaba de nuevo en su pezón, sus dientes rozaban los puntos sensibles. Él chupaba con ahínco haciendo que Hermione perdiera la capacidad de pensar y reaccionar, solo podía sentir placer, su cuerpo estaba en llamas.

Sintió como Draco embestía con fuerza su cuerpo, agitando la cama a su paso, hasta que lo sintió tensarse y sintió como se corría en su interior.

Draco se quedó un momento parado encima de ella y salió de ella, dejando a Hermione a medias, ésta empezó a gemir ya que necesitaba tenerlo dentro, pero pronto sintió un miembro en su interior. Cormac entró dentro de ella de un salto, llenando a Hermione y ésta gimió de placer aun con el pene de Harry dentro de la boca. Estaba cerca del orgasmo. Podía sentirlo. Él se tensó, se hinchó y se volvió más duro en su boca, el pene de Cormac era distinto, pero tan bueno como el de Draco.

Comenzó un lento movimiento dentro y fuera, gentil, profundo, haciendo que cada terminación nerviosa se encendiera.

Se estremeció ligeramente, cuando Harry la agarró más firme por el cuello.

—Oh, Dios, cariño, me voy a correr, prepárate.

Los sonidos húmedos de ella chupando, llenaron el cuarto y él agarró su pene en la mano y empujó, aún más hondo. Un líquido caliente llenó su boca, sintió los chorros contra su garganta, derramándose por su barbilla. Tragó tan rápido como podía, pero seguía viniéndose. Él empujó una vez más, manteniéndola contra sí mientras él terminaba en su garganta.

Lentamente, dejó su cabeza hasta que ella se volvió a acostar en el colchón. Hermione abrió los ojos para verlo mirándola, había deseo y aprobación en sus ojos. Bajó la mano para acariciar sus pechos, frotando sus tensos pezones.

Draco empezó a besarle, mientras le acariciaba el pelo y saboreaba el sabor de su boca.

Cormac la acariciaba entre las piernas, el suave sonido de carne contra carne llenaba el aire. Acarició su clítoris, mientras iba más profundo y ella empezó a retorcerse mientras su orgasmo se construía, fuera de control.

Esta vez fue ella quien cogió el pene de Draco y empezó a masturbarlo viendo cómo se ponía cada vez más duro, mientras sentía las manos de Harry en sus pechos y en su clítoris y Cormac le penetraba cada más fuerte.

No podía más. Lo sentía. Su orgasmo estaba cerca.

Con un gran gemido que llenó toda la habitación, Hermione acabó en un fuerte orgasmo mientras Cormac sintiendo como las paredes de Hermione lo apretaban, eyaculó fuertemente dentro de ella mientras los espasmos de su cuerpo mecían su cuerpo.

Cormac se deslizo fuera de ella y se dejó caer sobre su vientre, su aliento salía desordenado y entrecortado. Harry dejó sus pechos y la abrazó fuertemente mientras Draco le acariciaba el pelo.

Ella cerró los ojos, respirando hondo, intentando desesperadamente calmar sus furiosos sentidos. Temblaba de cabeza a pies, por la fuerza del orgasmo.

— ¿Quieres parar? —le preguntó Harry en el oído.

—Creo que puedo aguantar una ronda más. —dijo Hermione mientras le sonreía y le besaba con fuerza.

Harry cortó el beso y fue Draco quien la besó ahora con fuerza, sus lenguas luchaban mientras que Cormac se quitaba de encima de ella y le acariciaba el brazo.

Harry se puso encima de ella y lamió con suavidad el sexo de Hermione, viendo como ésta gimió por sus caricias, se enterró con lentitud en su sexo sintiendo su humedad y estrechez.

—No sabes cómo me pones Hermione. —dijo Harry mientras empujaba suavemente por su cavidad. —Pero también me gustas así. —dijo Harry sorprendiéndola y de un golpe sacó su pene y la puso por detrás, dejándole en la posición a lo perrito.

Él agarró sus caderas con sus fuertes manos y con los pulgares, abrió sus nalgas, hasta que sintió un aire fresco que bañó su culo y su sexo. Recorrió el valle de entre sus nalgas con un dedo, parándose en la entrada de detrás.

Ella titubeó y se tensó. No estaba lista para ello. Harry sintió el cuerpo de ella tensarse y lo besó hasta que su dedo recorrió su sexo.

—Nunca haré nada que no quieras. —dijo Harry mientras Cormac y Draco asentían poniéndose de rodillas junto a ella.

Hermione gritó de placer cuando sintió el pene de Harry en su interior, con esta posición sentía una ola de placer, tan fuerte que la pilló de improviso. Su pene la llenaba tan profundo.

Él continuó, fijando un ritmo loco, llevándola al orgasmo. El choque de sus muslos contra su culo resonaba en el cuarto, y sonaba increíblemente erótico a sus oídos.

Hermione miró fijamente hacia adelante y vio a Draco y a Cormac con sus penes erectos y no se lo pensó dos veces, abrió la boca y empezó a chuparles a los dos, intercambiando sus penes. Lamía una y después la otra al ritmo de las embestidas de Harry.

Los labios de Draco se deslizaron por su espalda, provocándole escalofríos mientras sus manos pellizcaban sus pezones.

— ¿Te gusta? —murmuró quedamente.

No puedo responder ya que Harry empujó más fuerte ahogando un gemido de placer

—Oh, sí. Te siento tan malditamente bien —gimió Harry con fuerza.

Hermione intentaba centrarse en los miembros de sus chicos pero el placer era tan intenso que apenas atinaba así que empezó a lamerles las puntas juntas haciendo que estos sisearan del placer.

—Estoy a punto de acabar, nena. Joder. Eres mi maldito sueño húmedo hecho realidad. Te quiero —gritó Cormac roncamente.

El esperma de Cormac se deslizó por cara y por el colchón pero no le importaba, solo sentía el placer que le proporcionaba sus chicos.

Sintió a Harry tensarse contra su trasero. Se levantó sobre las manos, empujándose contra él. Él lanzó tanto esperma que la sintió escurrirse por sus muslos, pero ella todavía le faltaba un poco. Necesita un poco más.

Harry se retiró mareado por el placer y fue Draco quien agarró sus caderas y la penetró. Fuego salía de su sexo y lo sintió, como el placer crecía en su bajo vientre. Draco iba muy rápido, le embestía con fuerza, porque sabía lo que necesitaba.

Cerró los ojos y gritó, mientras los duros muslos golpeaban contra su culo. Él alcanzó su clítoris y lo apretó con los dedos. Puntos negros cubrieron su visión. El mundo se borró a su alrededor. Su sexo pareció explotar, cuando el orgasmo, finalmente, la quemó.

Detrás de ella, Draco gritó. Empujó una vez más y se estremeció contra ella mientras eyaculaba sin control.

Ella se desplomó, incapaz de aguantar su peso por más tiempo. Draco la siguió, cubriendo su cuerpo con el suyo, mientras su pene ya flácido salía de su vagina. Los tres chicos y ella se tumbaron en la cama y uno de ellos cogió el cobertor y los tapó.

—Ha sido maravilloso, único. —dijo Hermione bostezando y acercándose más a sus chicos.

Un sonido ronco salió de los labios de los muchachos los cuales se acercaron lo máximo posible a Hermione. Hermione sonrió en respuesta y pronto sucumbió al sueño.

-0-

¿Qué os ha aparecido? La semana pasada no pudo actualizar ya que se me vino todo encima por eso, os traigo este capítulo más largo. Espero vuestros comentarios, dudas, ideas, todo lo que me queráis decir es bienvenido. Gracias por vuestros comentarios, reviews, favoritos y además. Podéis contactar conmigo por Facebook PrincesLynx o por mi página de Facebook: www. Facebook Parejas No Canon 100 Hermione (todo junto).

***Princes Lynx***