Jack estaba sentado en una roca, había llegado temprano pues donde el vivía era muy lejos así que intento llegar lo antes posible pues no quería dejar esperando a una señorita.

¡Jack! ¡Jack!.- escuchaba a Elsa gritar su nombre cuando vio que venía se le ocurrió una péquela broma para la niña, se escondió detrás de unos árboles que estaban cerca de la roca.

-Parece que llegue antes, o será que el no va venir y me mintió.- decía mientras bajaba la mirada, ella al fin había encontrado alguien que no le temía sus poderes y podía hacer lo que quisiera abiertamente y no quería perderlo iba a llorar cuando de la nada una bola de nieve le golpeo la cabeza, Elsa volteo y no vio a nadie pero suponía de quien se trataba así que con su magia hiso varias bolas de nieve y las comenzó a lanzar a todas partes hasta que vio e donde prevenían las bolas de nieve y con su magia la nieve que estaba en el árbol donde Jack se escondía la bajo de sorpresa y Jack quedo debajo del montón de nieve quien de repente salió y empezó a perseguir a Elsa hasta que ambos se cansaron y se tiraron en el suelo.

-Eso fue divertido.-decía Jack mientras se sentaba sobre la nieve.

-Sí, sí que lo fue hace mucho no me divertía así.-decía mientras hacía lo mismo que Jack.- ¿Enserio?.. Digo es que como princesa tienes tus deberes pero el no divertirse debe ser como un castigo .-decía casi en forma irónica y con una sonrisa, pero se borro al ver el rostro de Elsa muy triste.

-Sí, es como un castigo para mi antes solía jugar todo el tiempo con mi hermana Anna pero… desde el accidente casi no la veo y cuando la tengo enfrente solo la ignoro o incluso cuando va a mi puerta y me dice que si quiero hacer un muñeco siempre la trato fríamente y eso me duele.- pequeñas lagrimas comenzaron a salir de sus ojos.

Jack se sentía culpable de ver a Elsa en ese estado.- Perdón no te quería poner triste.-dijo mientras que con sus dedos le quitaba las lagrimas.- Cuéntame que paso en el accidente que es eso de hacer un muñeco.

Elsa levanto el rostro para ver el del castaño que le dedicaba una sonrisa que irradiaba confianza, comenzó a secarse los restos de las lágrimas con sus brazos y empezó a hablar.- Desde niñas Anna y yo éramos muy unidas y ella savia de mis poderes y siempre le gusto que con mi magia hiciera nevar dentro de la casa o hiciera muñecos de nieve que tenían una cara así.-dijo mientras con sus manos aplastaba su cara haciendo reír un poco a Jack por su cara.

-Eran buenos días, pero Anna como siempre me fue a levantar mientras todos dormían nos fuimos a un gran salón que mis padres me dijeron que podía ocupar para practicar mi magia y jugar con Anna, todo era perfecto pero empezamos a jugar a que ella saltaba en montículos de nieve yo los fabricaba para que ella siguiera saltando pero comenzó a saltar más rápido y yo me resbale, pero ella salto y no había montículo en el que cayera quise crear otro pero lance un rayo que le cayó en la cabeza, cuando me acerque ella no despertaba y estaba helada, comencé a gritar a mis padres, cuando llegaron mi padre fue corriendo a la biblioteca y a ambas nos llevaron al bosque donde encontramos unos Trolls.

Jack la miraba con cara de sorpresa.- Trolls, ¿existen?

-Sí, existen uno de ellos se acerco diciéndonos que su mente estaba congelada pero que era fácil descongelarlo, pero eso altero los recuerdos de Anna haciendo que ella olvide mis poderes y me dijo que cada día mis poderes van a seguir creciendo y yo no quiero dañar a nadie más.- el viento se empezó a sentir más helado por lo que Jack so puso que ella estaba ya muy triste.

-Tú no eres una persona mala, no dañarías a nadie a propósito y eso fue un accidente.

-Un accidente que casi le causa la muerte a una persona que quiero mucho.-dijo Elsa que comenzaba a congelar la nieve haciéndola hielo sin darse cuenta.

Jack el abrazo-entonces debes aprender a controlarlo pero dudo que con esos pasamientos lo logres, y yo te voy a ayudar pero creo que deberíamos conocernos mejor.-dijo Jack con intención de cambiar el tema- Yo empiezo emmmm Que edad tienes? Perdón la otra vez se me olvido preguntar.

-Tengo 8.- decía con una sonrisa.- Enserio igual que mi hermana, y ¿Anna?-dijo Jack.

-Ella tiene 6.- decía mientras que congelaba el tronco.-¿Y tú?

-Yo tengo 16 pronto cumpliré 17, aunque la verdad no me gusta la idea de crecer.

-¿Por qué?-dijo Elsa que lo miraba con curiosidad. Jack la voltea a ver para luego mirar el cielo.

-A mí jamás me ha gustado esa idea porque no quiero ser como los adultos con responsabilidades serios sin poder divertirse y estar todo el tiempo con la misma rutina.

-Algún día tendrás que crecer y pasar por todo pero deberías de disfrutar cada momento sin preocuparte por eso hasta que llegue el día.

-Sí, creo que tienes razón, oye deberías irte ya casi amanece mañana nos volveremos a ver-. Dijo con una sonrisa.

-Claro-. Elsa se para para ir caminando para el lado contrario que Jack.- ¡Hasta mañana Jack!-. Grito desde la distancia.

-¡Hasta luego Elsa! también Jack mientras se emocionaba porque la volvería a ver todos los días y así seguiría siendo por siempre.