Cap.12 CINISMO

Nuevamente escuela, una vez mas mi martirio. Obvio era la comidilla de las escuela pero no me importaba, mis amigas permanecían fieles a mi. En cambio Edward y sus amigos, pasaron muy malos ratos, bueno Edward no, al estar con la estúpida de Kimberly que parecía sanguijuela pegada a el todo el tiempo. Era un verdadero martirio verlos.

Procuraba entrar a mis clases lo mas pronto posible para no verlos.

Después de ese incidente, faltaba la ultima clase: biología. Caminé hacia el salón, cuando al pasar por un área sola, alguien me jaló del brazo, asombrada estuve a punto de gritar, pero me quedé de piedra al ver que era Edward. Se veía realmente enojado.

-¿Se podría saber, que trae ese tipo contigo?-me espetó furioso, sus manos no me soltaban de los brazos.

-¿De que estas hablando?-le miré a los ojos, mientras él respiraba entrecortadamente.

-No te hagas la inocente, me refiero a tu amigo, el indio.-eso me hizo reaccionar y enojar también.

-¡Suéltame!-le dije con coraje, pero en vez de eso, se acercó peligrosamente a mi.

-No quiero que lo vuelvas a ver ¿Me entendiste? ¡No lo hagas!-eso si era de locos.

Me revolví en sus brazos mientras él me tomaba de la cintura y de un jalón estaba pegado a mi. Su voz deliciosamente aterciopelada acarició mi oído.

-Aléjate de él-esta vez, su voz parecía una suplica. Luego me miró a los ojos, su mirada estaba llena de emoción y enojo.

-¿Quién te crees tú para decirme lo que debo o no debo hacer? No somos nada Edward, mejor vete con tu sanguijuela rubia.-Su mirada cambio a unos ojos feroces, que me hicieron retroceder.

-Aléjate de él Bella. Es una recomendación. No te conviene-en eso me eché a reír con ganas. Él me miró consternado.

-Esa es buena… jajaja. NO me conviene-seguía riéndome en su cara, mientras él miraba hacia todos lados.

-Noticia de ultima hora Edward Cullen. No tienes ningún derecho de meterte en mis asuntos.-Y señalándolo con el dedo índice lo golpeé en el pecho.

-Eres un maldito bastardo infeliz, no quiero que vuelvas a hablarme, no tengo nada que tratar contigo, evítate la pena de que no te haga ningún caso para la otra. Así que quítate y déjame pasar o empiezo a gritar.-él me miró sorprendido y se hizo a un lado, luego con un gruñido bastante audible, se fue. Al llegar al salón, el corazón latía a mil por hora y mis piernas temblaban del susto.

Cuando llegaron Jessica y Ángela, disimule ante ellas, la clase pasó rápidamente.

Al salir para dirigirme hacia mi camioneta, al llegar al estacionamiento, ví que Edward estaba dentro de su volvo con la estúpida de Kimberly, muy ocupados ambos, ella estaba sentada sobre él de manera tan impúdica y descarada, que yo me sonrojé , y volteé hacia otro lado. En ese momento, sonó mi celular.

Al ver quien era, una sonrisa afloró a mi rostro.

-¡Jacob!-alcé la voz sin querer. Cosa que hizo que Edward parara de lo que estaba haciendo. Y me lanzó una mirada envenenada. Me volteé para evitar verlos y seguí hablando con Jacob, pero cual sería mi sorpresa cuando lo vi que venia caminando hacia mi. Guardé mi celular y sonreí abiertamente, Jessica y Ángela se encaminaban hacia nosotros, Quil y Embry iban junto a Jacob.

-Bella-me dio un sonoro beso en la mejilla y luego me levantó en vilo haciéndome girar.

-¡Basta Jake me voy a marear!-le dije entre risas. Entonces presentamos a nuestros mutuos amigos, mientras duró ese rato de presentaciones todo fue risas. Finalmente nos despedimos y los chicos se fueron conmigo, Quil se despidió muy efusivo de Jessica, Ángela estaba gratamente impresionada. Embry se mostró un poco tímido. Ellos se fueron atrás en mi camioneta mientras Jacob me subió junto a mi. Estábamos riendo de su chiste y yo di vuelta para salir, cuando un volvo plateado me cerró el paso.

-Hey cuidado Swan, que voy a pasar-me gritó Edward desde el carro, iba hecho una furia, Kimberly le reclamaba no sé que cosa y él ni caso le hizo. Jacob se tensó de inmediato.

-No pasa nada Jacob, hay que comprender que la "parejita" tiene prisa, nosotros no, pasa Cullen, yo tengo todo el tiempo del mundo-Jake sonrió ante lo que dije.

Edward hizo chirriar las llantas de su volvo y salió mas enojado que antes.

Rato después llegábamos a mi casa. Los chicos se bajaron y me ayudaron con unas cosas que debíamos llevar a La Push por ordenes de mi padre. Eran para Billy y Harry. Las ocurrencias de los chicos me hacían desternillarme de risa.


Espero les guste el capitulo, ya saben dejen comentarios por favor que eso me hace feliz y no les quita mucho tiempo.

Besos

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