Sinopsis:Sus primeras navidades juntos luego de la separación de casas. ¿Es posible alguna vez, que el Sombrero se equivoque? Lorcan y Lysander puede que más de una vez hayan sido muy cercanos, pero bien dice que las mejores cosas rápidamente se acaban, ¿o bien ellos podrían ser la excepción?
Disclaimer: Nada de lo que leerán a lo largo de este fic, es mío. Todo es de J. K. Rowling, yo sólo tomo prestado sus personajes para divertirme un buen rato.
Este fic participa en el reto especial navideño "Doce Palabras para Celebrar" del foro La Sala de los Menesteres.
Words: 300. Y tuve que escoger bien qué suprimir, hay que utilizar las palabras tan sabiamente...
Palabra escogida por hoy: Cerradura.
Notas finales: Como son 12 caps (y, no sé ustedes, pero a mi me encanta leer todos los POV´s posibles), será un cap narrado por Lysander y otro por Lorcan, y así. Recuerden aprovechar las vacaciones para leer todo lo posible ;D
Diciembre
Cap 2. El primer intento nunca es fácil
Septiembre, todo había comenzado en septiembre. Aunque para ser honestos, cree con certeza que había sido antes de eso. Podía apostar toda su colección de cromos de magos que Lysander comenzó a evitarlo como la peste a mediados de junio, por quién sabe qué razón. Quiere evitarlo pero fracasa estrepitosamente en no observarle, en preguntarse constantemente el motivo de su distanciamiento, de su cambio brusco de aptitud. Porque la familia va primero y el hecho que su hermano, su gemelo, no esté en la misma Casa que la suya, no es motivo suficiente para dejarle de hablar.
Su línea de pensamiento se ve interrumpida al verlo ingresar a su habitación, la habitación de ambos. Reconoce de inmediato la mueca casi imperceptible de su hermano y le es inevitable sentir una punzada de dolor. Intenta hablarle, algún reclamo, alguna queja, algo seguro del cual Lysander pudiera responder y así tantear el terreno entre ambos. A raíz del distanciamiento, Lorcan está aprendiendo a ser cada vez más prudente y quiere pensar bien las cosas antes de actuar. Son iguales sí, pero realmente era sólo en apariencia.
Aún vestían sus túnicas de Hogwarts porque su padre los había buscado en la mañana y, antes de que Lysander llegara, estaba a punto de cambiarse. Pero de repente cambio de opinión.
— ¿Qué tanto miras? —Le espetó Lysander, malhumorado para variar. Estaba recostado en su cama leyendo una edición especial de El Quisquilloso.
Le devolvió la mirada, desafiante. Que sepa que no se iba a acobardar. Y menos en vacaciones. Encontraría la cerradura, la piedra que obstaculizaba su relación a como dé lugar.
— Aquél día, cuando me dijiste esas palabras…
— Cállate, Lorcan. —Le cortó, adivinando sus pensamientos.
El mayor suspiró, tratando de no desanimarse.
Nadie le dijo que recuperar a su hermano menor sería tarea fácil.
