Cap. 18 REGRESA
Al día siguiente Alice en la clase de trigonometría, me invitó al cine. En Port Ángeles. No sabia bien que decir, por lo que me dijo:
-Solo iremos cinco: Rose, Emmett, Jasper, tú y yo, por favor, será divertido y el imbécil de mi hermano no irá, lo prometo.-Después de diez minutos de intensa renuencia y de insistencia de Alice, derrotada dije que si. Entonces ella me dijo que irían por mi a las cuatro de la tarde.
El chisme del día era que Edward había terminado con Kimberly, la que me veía de lejos con mirada asesina y ojos hinchados de llorar. No sentí alegría por su desdicha, y me alejé de ahí en cuanto acabaron las clases.
Cuando llegué a mi casa, una sorpresa me esperaba: Jacob.
-¡Bella!-y me cargó en sus brazos feliz de verme, yo también estaba feliz de verlo. Y cuando me tuvo cerca notó el golpe.
Muy serio me bajó y me miró fijamente, con furia contenida me preguntó:
-¿Qué sucedió?-sin embargo no espero mi respuesta, sus ojos brillaron de furia.
-¿Ese infeliz se atrevió a tocarte…?-levanté mis manos hacia su pecho y negué rápidamente.
-No Jacob, espera no es así…-y después que le conté todo lo que sucedió, me miraba escéptico.
-¿Y aún así eres amiga de los Cullen?-ya sabia que seria difícil para él quitarse el prejuicio hacia los demás Cullen, y sabia que de ahora en adelante viviría entre la espada y la pared.
Después de un rato de platica, él se marchó, no quería pero tenia que llevar a su padre con Sam Uley. Y cuando se marchó a los pocos minutos llegaron ellos, los Cullen.
Tal como había prometido Alice, solo venían los cinco. Subí en el Jeep que manejaba Emmett, quien esbozó una amplia sonrisa cuando me vio subir.
-Ahora si a divertirnos.-Comentó alegre mientras los demás lo coreaban. Me sentí extraña, como si fuera un alíen, mascota de ellos. Deseché esos pensamientos cuando llegamos al cine.
-Veremos una película romántica-dijo Alice
-No, será de acción- masculló Jasper
-No, no, no será de terror ¿verdad Bella?-Emmett les había refutado eso y para colmo me involucraba a mi. Pero definitivamente no quería ver romances, estaba entre la acción y el terror. Por lo que Jasper sacó una moneda y la tiro al aire.
-Cara: acción y Cruz: terror.-Mordí mi labio al ver a Alice medio enfurruñada al igual que Rose.
Cruz. Lo que significaba que veríamos una película de terror.
-¡Genial! Vampiros ¡uhhh!-hizo el amago de que era vampiro y no pudimos evitar reírnos de su parodia. Jasper compró los boletos y no aceptó el dinero que le di.
-Eres nuestra invitada Bella…-después compraron palomitas y chucherías y entramos. A los pocos minutos ya estábamos viendo la película, pero por el exceso de bebida, tuve que ir al baño. Me disculpe y salí en dirección al baño. Cuando salí mucho mas refrescada iba hacia la entrada a la sala cuando lo vi. Edward estaba entrando al cine, a la misma maldita sala a donde yo iba. Volteé y vi en el estacionamiento su volvo, al lado del Jeep.
¿Acaso me habían engañado ellos? No, no lo creo. Furiosa, lo vi entrar justo en la sala donde estaban ellos. Instintivamente tomé el camino contrario. La salida.
Salí de ahí, molesta. ¿Por qué todo lo arruinaba él? Caminé unas cuadras y de pronto caí en la cuenta que ellos no sabían que yo había huido. Le mande un mensaje a Alice.
"Lo siento Alice. Voy a casa. No vayan."
Después de eso, caminé sin rumbo fijo. Perdida en mis pensamientos. No me di cuenta cuando había oscurecido. Comenzó a sonar mi teléfono, era Alice, pero no quería hablar, así que lo apague.
Caminé entonces hacia la avenida, pues estaba vagando sin rumbo fijo. Y fue cuando lo vi…
-¡Jake!-sentí un alivio enorme al verlo.
-¿Bella? ¿qué haces aquí?-me abrazó en cuanto llegué con él.
-Es largo de contar. ¿Me podrías llevar a casa por favor?-él me miró divertido.
-Claro, sube. -en cuanto subí nos marchamos de ahí. Tenia algo de pena y molestia por Alice y los demás. Pero no creí que ellos lo hubieran planeado así.
-Estaba en el cine, cuando lo vi…-no quise terminar la frase. Pero Jake entendió.
-No debiste haber ido.-Musitó molesto.
-Lo sé. Pero yo no conté con esto.-él bufó molesto de mi argumento.
-Lo bueno es que estas bien y a salvo.
Llegamos a mi casa y las luces estaban apagadas. Mi padre aún no llegaba.
-Muchas gracias Jake, te debo una-El soltó una carcajada.
-No lo olvidaré Bella, es mas te re…-dejo de hablar y al momento enrojeció de furia. No sabia que le ocurría hasta que miré en la dirección que él veía.
Edward Cullen me miraba recargado desde su volvo. Y también estaba que echaba chispas.
Jacob salió de su auto y yo vi al momento lo que se avecinaba.
-No Jake, detente, por favor.-le puse mis manos en su enorme pecho y siguió caminando hacia Edward que también empezó a caminar en nuestra dirección. Y me asusté. La mirada de ambos era fria y peligrosa. Cuando estuvo cerca, Jake me puso detrás de él, protegiéndome.
-Bella…-su voz denotaba un enorme esfuerzo por aparentar tranquilidad, pero no lo conseguía.
-¡Déjala en paz!-le espetó Jacob
-Tú no te metas… esto es entre Bella y yo-al momento Jacob se prendió de él.
-Da la casualidad de que no quiere nada contigo…-apenas podían contener las respiraciones de lo agitados que estaban y yo me moría de la angustia. No había nadie a quien recurrir y esto terminaría muy mal.
-¡No me toques estúpido!
-Entonces ¡déjala!
-No te vuelvas a poner enfrente o no respondo…-le respondió lentamente Edward mientras Jake avanzó de nuevo hacia él.
-No dejaré que la lastimes de nuevo-y cuando ambos se iban a trenzar a golpes me interpuse.
-¡Basta! ¡Alto! Deténganse los dos. Ya es suficiente. Con las manos los separe y ambos no dejaban de verse con odio.
-Edward, vete de aquí. Ahora…-él me miró y luego a Jacob, se dio la vuelta y se fue molesto. Desapareció su auto por la calle a los pocos segundos.
-Jake… es mejor que te vayas…-iba a replicar.- Por favor.
No dijo más y se fue también. Me quedé ahí afuera de la casa, temblando del susto. Mi corazón parecía que se saldría del pecho, era incluso doloroso. Caminé despacio con miedo de caerme, sentía las piernas tan temblorosas y débiles que me detuve del porche. Y entré.
Subí a mi recamara y me recosté, deseaba fervientemente que esto no hubiera ocurrido, pero paso. Pensaba en mil cosas, pero todas ellas relacionadas con Edward cuando se abrió la puerta de mi recamara.
Y ahí estaba él, con su cabello broncíneo alborotado y salpicado de diminutos diamantes, ¿ó eran gotas de lluvia? Su rostro se veía desencajado, parecía que sufría mucho, no dijo nada. Ni yo pude moverme, él caminó despacio hasta mi, con lentitud, avisándome que no me haría daño.
Su sufrimiento me dolió. Y cuando lo tuve junto a mi, cayó de rodillas y su rostro se enterró en mi. No podía comprender que le sucedía, hasta que entendí después de unos minutos, que el subir y bajar de su pecho, sólo significaba que él estaba llorando. Cuando segundos después él levantó su rostro hacia mi, se me partió el corazón al ver sus esmeraldas inundadas de lágrimas, era puro dolor lo que había en él. Y yo no quería que sufriera.
Levanté su rostro hacia mi, y sin mediar ni una sola palabra, lo besé. No había necesidad de palabras. Todo lo decíamos con la mirada. Sentí sus labios amoldarse a los míos. Y su lengua danzaba con la mía. Sus brazos me estrecharon y me recostó suavemente en la cama sin dejar de besarme. Cuando pude jalar aire, Edward no había separado sus labios de mi. Seguía recorriendo mi mandíbula, mi cuello, mordisqueó el lóbulo de la oreja, lo que me hizo sentir escalofríos de placer y mis manos se aferraron a él con desesperación. Lo había extrañado tanto, sus besos eran fuego puro, que calcinaba cada parte de piel donde posaba sus labios.
Se levantó levemente sólo para aferrarse a mi boca. ¡Sus besos son increíbles! Tan dulces, tan tiernos, y tan pasionales, que literalmente me derrito en sus brazos. Sus manos comienzan a recorrer mi cuerpo desesperadas, sus caricias son tan ardientes, y sus murmullos me transportan a otra dimensión de placer.
-Te amo Bella
-Te deseo amor
-Quiero estar siempre dentro de ti.
-Solo pensar en ti me quema. Necesito que apagues este fuego que llevo dentro Bella, te necesito…-esas solas palabras me estaban enviando al paraíso. Lo miré y pude ver el fuego en sus ojos, esa necesidad de besar, acariciar, penetrar, era verdadera necesidad. Ambos lo sabíamos. Yo sabia que su simple toque me convertía en su esclava. Yo haría lo que él me pidiera.
Y luego él encima de mi. Con su perfecto cuerpo frotándose en el mío, sintiendo las ansias de más… mordió mi labio inferior antes de entrar en mi.
Sus embates eran una tortura deliciosa, mil y un sensaciones de agolparon violentamente en mi. Y entonces sus arremetidas cobraron fuerza, tuve que agarrar las sabanas en un puño porque estaba al borde del orgasmo, las embestidas de Edward eran enloquecedoras, alucinantes y yo, yo estaba en el paraíso.
-Te amo… Isabella- qué raro. Él nunca me decía así.
Nuevamente con mas capitulos, disculpen por no poder los demás pero ya no pude, ya saben dejen comentarios por favor que eso me hace feliz y no les quita mucho tiempo. Y a mi me motiva a seguir escribiendo.
Mil gracias a: diana, adriana, y nohemi, (de verdad gracias nohemi)mil gracias por comentar hermosas.
Besos
ahh por cierto quien quiera ver los videos de: El amor es ciego, Mundo de mentiras, Quimera ó realidad y otro de promoción. Vayan a Youtube y búsquenme como campanita0088. Ahí los encontraran.
Placer extremo, nuevo fic, donde pueden participar con el Cullen de su preferencia.
Una gota de sangre, one shot, para concurso, a ver que les parece.
