Sinopsis:Sus primeras navidades juntos luego de la separación de casas. ¿Es posible alguna vez, que el Sombrero se equivoque? Lorcan y Lysander puede que más de una vez hayan sido muy cercanos, pero bien dice que las mejores cosas rápidamente se acaban, ¿o bien ellos podrían ser la excepción?
Disclaimer: Nada de lo que leerán a lo largo de este fic, es mío. Todo es de J. K. Rowling, yo sólo tomo prestado sus personajes para divertirme un buen rato.
Este fic participa en el reto especial navideño "Doce Palabras para Celebrar" del foro La Sala de los Menesteres.
Words: 300.
Palabra escogida por hoy: Pluma.
Notas finales: No me queda nada más que decir que ¡Feliz Navidad para todos! n_n Disfruten la lectura y, desde luego, el tiempo libre con sus familiares y personas queridas.
Cap. 4 Navidad
Desde que este mes empezó, a su parecer, el tiempo ha ido volando. Los días han pasado y las oportunidades de hablar con Lysander se le han escurrido como agua entre sus manos. Sabe que el tiempo se le está agotando y, honestamente, no sabe qué hacer. Porque tampoco es que Lys se lo esté colocando todo en bandeja de plata, no señor. Ha notado como evita que estén solos, quizá para evitarse ciertos momentos de confrontación, porque ya su paciencia está rebosando sus peligrosos límites, y sabe que si explota, ignora de lo que sería capaz.
Ayudar a su madre con la cena navideña y a su padre a colocar el arbolito ha sido una de las cosas que más le gusta hacer desde los siete. Y normalmente no lo hacía sólo, no, normalmente había un acompañante con él…
— Lorcan, ¿te perdí nuevamente? —Murmura Albus en son de broma, haciendo que sonría y le pegue un puñetazo juguetón.
Ambos se distraen con el sonido del reloj cuando marcan las doce. Y en menos de siete segundos, se ven envueltos en un asfixiante abrazo colectivo.
— ¡Feliz Navidad! —Gritan todos los adultos y niños presentes, sus padres incluidos. No sabe en qué momento había llegado su abuelo Xeno, pero quiere abrazarle. Los adultos poco a poco se apartan del lugar y siente como su mano chocó con la de alguien más, fría.
Se queda en su sitio al notar que era la mano de Lys. Intenta hablar, decir aunque fuese un "Que Merlín te siga dando más regalos", pero nada sale de sus labios. Y Lysander parece estar igual. Ambos pares de ojos, idénticos, se observan en silencio.
Y de pronto Lys le da su regalo. Una pluma.
— Feliz Navidad. —Murmura, para volver a desaparecer de su vista, de su alcance.
