Los personajes son de Meyer, la trama es mía.

Holaaa... Ahm, estoy actualizando... Obvio. Ehh, escuchen, tengo una nuevo historia que en unos minutos que se llama... llamara, ¿Qué pasaría si el mundo decide unirnos? Yyy, pues subiré el Prefacio por si alguna lo quiere leer, será súper corto pero el próximo capitulo será más largo yyy...

Sólo pasense por ahí y si les llama la atención pueden darle al botoncito que dice Review y darme un sexy comentario... asi que Besos y las amo.


Capítulo 11 Rosalie (POV)

Cuando Alice cortó la llamada me tiré en mi cama a pensar, recordé todo lo que había pasado desde el sábado. Desde la llegada de los chicos, hasta la pequeña pelea que tuve con Lauren esta tarde. Pequeñas lágrimas cayeron por mis mejillas mientras recordaba como Emmett defendió a Lauren y una pequeña sonrisa aprecio cuando recordé como Bella me defendió de Emmett y la bruja de Lauren.

También me puso algo triste que a pesar de que yo lo esté intentado, a pesar de que trato de callarme todo lo que tengo dentro él ni siquiera lo aprecia, él solo piensa en defender a Lauren y a mí me deja como la mala.

Ya estaba harta de eso, harta de todo; pero especialmente harta de Lauren. Desde que llegamos al instituto y comencé a juntarme con Alice y Bella ella me odia y no entiendo el porqué, yo jamás la hice a un lado pero ella solo pensaba en ser la más popular y que Alice, Bella y yo la siguiéramos, claro que jamás lo hicimos.

Desde entonces comenzó a juntarse con Tanya y Jessica. Ella cambio demasiado, desde ponerse unos simples jeans con una camisa cualquiera y un par de tenis, a una minifalda con una blusa con gran escote y zapatillas enormes. Su personalidad se volvió un asco, la envidia remplazó la bondad y el querer ser la mejor de todos remplazó sus verdaderos sueños, el tener a alguien que la ame y poder hacer una familia.

Sentí como las lágrimas amenazaban con salir de nuevo así que alejé esos pensamientos de mi cabeza, todo eso era parte de mi pasado, ahora tenía que disfrutar de mi presente y mi futuro, junto con mis amigas y amigos. No importaba si en mi futuro no estaba Emmett o Lauren, los olvidaría con el tiempo.

Bien decían que la memoria humana era un auténtico colador. Y el tiempo siempre cura las heridas, tanto superficiales como del corazón o al menos eso esperaba.

Mi madre tocó la puerta de mi cuarto sacándome de mis pensamientos, no era difícil saber que era ella, ya que solo vivíamos en esta casa las dos.

"¿Qué pasa ma´?" le pregunté una vez entró sin ponerle demasiada atención.

"Te traje la cena, ya que no bajaste" le regalé una enorme sonrisa, esa era mi madre, una de las mujeres más consideradas y amorosas, a pesar de que a veces nos peleemos, no había momento en el que no se preocupara por mí y la amaba por eso.

"Gracias mamá" le dije antes de tomar la bandeja y ponerla en mi regazo.

"¿Quieres que hablemos?" Me preguntó suavemente, me parecía increíble lo mucho que me conociera y por más que tratara de aparentar jamás lograba engañarla en nada.

"No te preocupes, estoy bien, es solo que hay gente que como entra sale de mi vida y a veces desearía que se quedaran" le conté restándole importancia.

"¿Sabes? A veces eso pasa, cuando la gente que se va no es lo suficientemente buena para ti, al principio dolerá sí, a ti te llegaron a importar, pero luego el dolor se irá, ¿Sabes por qué?," me preguntó suavemente a lo que solo negué con la cabeza "porque no estás sola, tienes a Alice y Bella, las dos maravillosas amigas que nunca te dejaran sola, siempre estarán para ti sin importar él porque o cuando, aprécialas Rose, chicos habrá muchos que entraran y saldrán de tu vida, ya sea para hacerte feliz o hacerte daño, pero verdaderos amigos no hay muchos" me dio un beso en la frente antes de parase e irse.

Me quedé pensando lo que mi madre había dicho y tenía mucha razón, no le daría importancia a lo negativo y me concentraría en lo positivo, tanto en mis amigas y amigos.

Cuando terminé de cenar dejé la charola en la pequeña mesita que tenía en mi habitación y me acosté a dormir.

Edward (POV)

Después de que Alice se levantara y se fuera todos nos quedamos en silencio, cada uno metido en sus pensamientos. Yo, como era de esperarse, solo pensaba en Bella, aun recordaba cómo me había sentido después de darle un beso en la mejilla cuando la fui a dejar a su casa, su hermoso sonrojo que solo la hacía ver más linda y tierna.

Ella realmente me gustaba, de eso no había duda, y quería decírselo ¿pero y si ella no sentía lo mismo? No quería arruinar esa pequeña amistad que teníamos y ponerla incomoda, pero ¿y si me correspondía? Seriamos felices ambos.

No, esperaría a estar seguro de que mi decisión no arruinara nada de lo que teníamos y tal vez averiguar que era exactamente lo que ella sentía por mí, la sola idea de que ella me correspondiera me hiso sonreír como bobo, pero no me importaba. Ella es y sería lo más importante para mí.

"Bien, ya me aburrí, iré a mi habitación a jugar videojuegos, ¿vienes Edward?" me preguntó Emmett.

"No, estoy cansado y preferiría dormir. Hasta mañana" me despedí antes de levantarme de la mesa.

"Que descanses, hijo" me dijo mi padre.

"Duerme bien cariño" me deseó mi mamá.

"Hasta mañana hermano, que sueñes con Bella" me dijo Emmett entre risas.

Sin poder evitarlo me sonrojé y eso hiso que Emmett riera aún más.

"¿Qué hay con Bella?" preguntó mi madre curiosa.

"Lo que pasa es que al lindo Eddy le gusta Belly-Bells" dijo Emmett antes de que pudiera decir cualquier cosa. Y me puse más rojo, si eso es posible.

"Aww, cariño ¿por qué no me dijiste que te gustaba Bella? Ustedes dos harían una hermosa pareja" dijo mi madre casi saltando de la felicidad, -al menos ya sé que la aprueba- pensé.

"Madre, no creo que ese sea algo de lo que quiera discutir con el mundo" le dije aun sonrojado.

"Pero soy tu madre y tengo derecho a saber todo eso, por ejemplo ¿Emmett hay alguna jovencita que tenga tu atención?" le preguntó mi madre con una deslumbrante sonrisa.

"Bien, sí hay alguien, de hecho ya es mi novia" dijo Emmett con una sonrisita.

"¿Ah sí? ¿Quién es?" preguntó más interesada mi madre.

"Se llama Lauren Mallory" dijo Emmett con la sonrisa creciendo en su rostro.

La sonrisa de mi madre flanqueó, pero enseguida la recompuso, me pegunté que pasaría con mi madre. Voltee a ver a mi padre, él también sonreía, pero al igual que mi madre se le podía ver cierto desapruebo, casi disgusto, en los ojos.

"Me alegro tanto por ti Emmett, ella es una niña muy… linda" dijo mi padre dudando un poco en la última frase.

"Si, espero que estés seguro de tu decisión, me refiero a que uno no puede ir por la vida andando con la primera persona que veas, podrías lastimarla si te das cuenta que ella no era realmente para ti" dijo mi madre lentamente, parecía que solo te estaba dando un buen consejo, pero si la escuchabas y conocías como yo, te dabas cuenta del doble sentido de sus palabras.

"Estoy seguro que Lauren es la mujer para mí" dijo Emmett, pero había cierta nota insegura ahí.

"Bien" dijo, pero no sonaba muy convencida.

"Ok, yo creo que me voy a dormir estoy algo cansado" dije parándome.

"Pero aun no me cuentas de lo que hay entre tú y Bella" dijo mi madre parándose conmigo.

"Te cuento mañana ma´" le dije antes de irme a mi cuarto

Subí corriendo y me encerré en mi cuarto, la verdad era algo vergonzoso hablar de eso con mi madre. Diablos, me siento como si tuviera catorce y fuera a dar mi primer beso. No me gustaba sentirme así de inseguro, normalmente yo no soy así y menos en ese tema. Cuando una chica realmente me gustaba iba y se lo decía, pero con Bella era diferente, ella me hacía sentir diferente y eso me gustaba, pero a la vez no.

Decidí no darle muchas vueltas al asunto, bastaba con saber que la quería y no la dejaría ir. Me quedaría con ella hasta que ella me pidiera que me fuera, no sería de otra manera.

Me acosté a dormir pensando en eso.

"¡Despierta Edward, despierta!" gritaron en mi oído, mientras saltaban encima de mí, Alice supuse yo, solo ella era tan livianita como para no matarme mientras brincaba encima de mí.

"¿Qué pasa Alice?" dije sonando muy irritado.

"Ashh, te pones muy amargado en las mañanas hermanito, imagínate cuando te cases con Bella, ella no va a querer dormir contigo por amargadito" bien lo admito, dejé de escuchar cuando dijo cuándo te cases con Bella. Eso me hiso sonreír mucho, nos imaginaba a ambos en el porche de una linda casa con nuestros hijo jugando en el patio y nosotros sonriendo.

"¿Dónde estás Edward? Te me vas" me dijo Alice sacándome de mis pensamientos.

"Lo lamento, ¿qué pasa?"

"Nada solo quería despertarte para que bajaras a desayunar o trajeras el desayuno para los dos" lo último lo dijo con tono inocente, a lo que solo pude reírme.

"Bien, iré por nuestro desayuno" dije parándome.

"No olvides las tostadas y la mantequilla de maní" me gritó antes de que pudiera atravesar la puerta.

Solté una pequeña carcajada, a veces Alice era tan inmadura. Eso me hacía recordar cuando éramos niños, ella hacia planes en su cuaderno para robarnos la mantequilla de maní y algunas fresas de la cocina sin que nadie se diera cuenta.

Flash back.

"Bien, Edward, hoy tomaremos helado y mantequilla de maní, ya lo tengo todo planeado. Mamá saldrá a ver sus plantas en unos minutos y papá ya se fue a trabajar, así que solo es cuestión de esperar, cuando mamá salga tú y yo entramos a la cocina, yo tomo las frutas y tú la mantequilla de maní y el helado" me dijo ella, cuando me hablaba así sonaba mandoncita.

"¿Y quien llevara las cucharas para el helado?" pregunté yo, ella no lo había dicho y el helado no se puede comer sin cuchara.

"Pues yo tonto" me dijo como si fuera lo más obvio del mundo. Si escuchabas nuestras peleas pensarías que ella es la mayor, pero no, de hecho yo soy el mayor… por tres segundos pero soy el mayor. Ally y yo somos mellizos pero como dije, yo nací primero.

"Bien, ya no te enojes, te ves más bonita cuando sonríes" ella me regaló una sonrisa enseñándome su dentadura blanca, pero luego tapó su boca.

"¿Qué pasa? Te dije que te ves bonita sonriendo ¿por qué te tapas?"

"No me veo bonita, me veo ridícula, me falta un diente" dijo ella asiendo un puchero, ahora que lo recordaba, a Ally se le había caído uno de sus dientes de enfrente hace unos días, y desde entonces ya no sonríe mucho, creo que por que le da pena.

"Alice no importa si se te caen todos los dientes y te quedas chimuela, tú siempre vas a ser bonita" le dije mientras la abrazaba.

"Gracias Eddy, te amo" dijo devolviéndome el abrazo.

"Bueno, continuemos con la misión" dije yendo a buscar el helado.

Fin flash back.

Tomé toda la comida que nos había preparado a mí y a Alice, ya que eran como las 5:30 am y mamá aún no se había levantado. Así que me tocó a mí hacer el desayuno, claro que también hice desayuno para todos los demás. Lo dejé todo listo y subí para poder desayunar con mi hermanita.

Alice (POV)

Ashh, Edward se está tardando mucho y ya tengo hambre, arrg, tener hambre me pone de malas.Perdí el hilo de mis pensamientos cuando la puerta del cuarto se abrió y entró Edward con una charola llena de rica y sabrosa comida.

"Al fin, pensé que te habías fugado con toda la comida" le dije medio enojada medio en broma.

"Como si pudiera hacer eso, parece que hueles la comida a kilómetros de distancia, nunca podría escapar" dijo el burlándose.

"Ashh, Edward, cállate y trae para acá toda esa comida que tengo hambre" le ordené, el soltó una carcajada pero se sentó a mí lado y puso la charola en medio de nosotros.

Mientras comíamos hablamos de muchas cosas, hacía años que no hablábamos así. Recordé como yo me ponía a llorar cuando perdía a mi ovejita de felpa y Edward para que no llorara me prestaba su leoncito.

Flash back.

Estaba llorando sin parar mamá trataba de tranquilizarme pero apenas me calmaba otra ronda de lágrimas venía, realmente no podía parar de llorar, había perdido mi ovejita de felpa, la tenía desde que nací, Edward también tenía un peluche pero el suyo era un leoncito. No los habían regalado cuando nacimos.

"Calma cariño, encontraremos a Viany" trato de consolarme ni madre, pero no podía calmarme, no la había visto desde ayer.

"Ally," me llamó Edward, a lo que me bajé del regazo de mamá para poder verlo mejor "sé que no es Viany, pero puedes tener a Copito mientras la encontramos, pero ya no llores ¿sí?" abracé muy fuerte a mi hermano y me limpié las lágrimas.

"Pero qué tal si nunca la encontramos, Copito es muy importante para ti, no me lo puedo quedar" dije devolviéndoselo.

"Sí te lo puedes quedar, tú eres más importante que un peluche Ally" me abrazó muy fuerte.

"Te amo Edward" le dije de forma cariñosa, yo tenía al mejor hermano del mundo, de eso no había duda.

"Yo a ti Ally"

Fin flash back.

Al día siguiente Edward encontró a Viany dentro de mi armario.

"Te extrañe demasiado Eddy" sabía que no le molestaría de que le dijera así, solía decirle de esa forma cuando éramos niños.

"Y yo a ti Ally" de pronto las lágrimas comenzaron a caer sin poder contenerme.

"¿Por qué te fuiste? ¿Por qué me dejaste?" le pregunté, mi voz sonaba herida y dolorosa.

"Lo lamento Alice, es solo que fui un cobarde cuando Irina me dejo. Creí que todo se había acabado para mí, pero fui un idiota. Más sin embargo no me arrepiento porque si no me hubiera ido a Inglaterra jamás hubiera conocido a Jasper y Emmett."

"Pero me dolió demasiado, no tienes idea de cuánto" dije abrazándolo más fuerte, mientras recordaba su partida.

Flash back

Estábamos cenando todos juntos, ya casi íbamos a salir de vacaciones y luego comenzaríamos un año más de escuela, uno más para poder entrar al instituto.

Durante la cena Edward estuvo inusualmente callado, eso era muy raro, él siempre estaba feliz y más porque ahora tenía novia. Se llamaba Irina, ella era muy linda y dulce, pero yo sabía que no era la indicada para mi hermano.

"Bien, tengo algo que decirles" dijo mi hermano hablando por primera vez durante toda la cena, su voz se oía apagada, carente de emoción alguna y eso me preocupó mucho, miré el rostro de mi madre solo para ver que ella estaba igual que yo.

"¿Qué pasa hijo?" preguntó mi papá.

"Me voy a un internado de Inglaterra a estudiar el instituto." Dijo él simplemente.

Se me vino el mundo encima, no lo podía creer, mi hermano no podía irse. Esto tenía que ser una clase de broma de mal gusto, pronto él reirá y nos diría "feliz día de los inocentes" y mamá lo regañaría por darle un susto como ese y yo lo golpearía por asustarme igual, pero luego lo abrazaría y le diría lo mucho que lo amo.

Pero eso nunca llegó, pasaron uno, dos, tres minutos pero él seguía con ese semblante serio que me estaba hartando. Cuando ya no pude más exploté.

"Si esto es una broma Edward, más vale que se termine ahora si no quieres que te deje de hablar por una semana" lo amenacé ya harta de su bromita.

"Yo no le encuentro lo gracioso Alice" me dijo de manera fría.

Eso me dolió mucho, él jamás me había hablado de esa manera, siempre era lindo y cariñoso pero esta vez no. Había sido como un navajazo a o corazón, él solo hecho de que él me mirara de manera hostil era suficiente para que me echara a llorar como una bebé.

"Pero ¿Por qué quieres irte cariño, no estás bien aquí en Forks?" le preguntó mi mamá de manera cariñosa, supuse intentando que cambiara de opinión y ciertamente yo también esperaba que lo hiciera. Pero ni se inmutó.

"La verdad no estoy a gusto aquí, pero si no quieren apoyarme ya veré como le hago…"

"Por supuesto que te apoyaremos hijo, jamás te dejaríamos solo en cualquier decisión que tomaras" le dijo mi padre, yo lo mire incrédula.

"Sí, sí aquí no está lo que necesitas entonces creo que está bien que te vayas" el tono de voz de mi madre sonaba triste. Al menos eso logro que la voz de Edward sonara más amable cuando dijo lo siguiente.

"Gracias por apoyarme en mis decisiones así no sean las mejores..."

"Por supuesto que no es la mejor decisión y yo jamás, escúchame bien jamás estaré de acuerdo con esto" lo interrumpí con tono ácido.

"Pues eso no cambia nada, quieras o no me iré eso ya está decidido" ahí va otro navajazo.

El pecho me dolía mucho, no quería que él se fuera. Edward era mi sostén, la persona que siempre me apoyaba en todo sin importar que, no podía irse. ¿Quién me defendería de las odiosas chicas del equipo de porristas? ¿Quién se robaría el helado del congelador conmigo? ¿A quién le confiaría mis secretos si no a él? ¿Quién sería mi hermano mayor si él se iba?

"No puedes irte, prometiste que iríamos al mismo instituto y yo no quiero irme a Inglaterra, extrañaría mucho a mis padres" dije cuando papá y mamá nos dejaron solos para poder hablar.

"No será necesario, no quiero que vayas conmigo Alice" debo admitir que eso me cayó como un balde de agua fría.

"Pero lo prometiste, prometiste cuidarme, quedarte conmigo pasara lo que pasara. Edward & Alice forever ¿recuerdas?" casi le suplique.

"Las promesas pueden romperse Alice, nunca olvides eso. Además no es como si no fueras a verme nunca más" eso me hizo sonreír un poco.

"¿A no?" pregunté esperanzada, tal vez cambio de opinión.

"No, aún nos veremos en navidad y vacaciones" dijo sonriendo, mientras que también rompía mis últimas esperanzas.

"¿Y qué hay de Irina? No puedes dejarla" esa era mi última carta a favor, si eso no lo convencía nada lo haría.

"No quiero que la vuelvas a mencionar jamás ¿entendido?" preguntó, su voz destilaba odio puro, solo pude asentir "Y ya está decidido, me iré a estudiar a Inglaterra te guste no" y con eso último se fue, dejándome herida y triste.

Las vacaciones pasaron rápidamente, no pude pasar el tiempo que quería con Edward para despedirme porque el aún estaba con esa horrible actitud. Pero justo el día en que él se iba dejó su actitud horrible a un lado y me abrazó fuertemente.

"Lo lamento pequeña, te extrañaré mucho" dijo dándome un beso en la frente.

"Y yo a ti Eddy" le dije abrazándolo más fuerte.

Estuvimos abrazados durante todo el tiempo hasta que dieron el último aviso a los pasajeros rumbo a Inglaterra.

Nos separamos y él se despidió de mis padres antes de dirigirme una sonrisa triste, pero antes de que pudiera entrar al avión le grité esas tres palabras que siempre nos decíamos, pero no por eso dejaba de tener esa importancia tan grande.

"¡Te amo Eddy!" le grité a todo lo que mis pulmones me dieron. Cuando me escuchó se volteó me gritó de regreso.

"¡Te amo Ally, cuídate!" y con eso lo vi desaparecer por la puerta de abordaje.

Fin flash back.

"A mí también me dolió mucho dejarte, pero prometo que me quedare aquí contigo hasta que te canses incluso después de eso" me dijo solemne.

Solté una risita, sabía que yo no era la única razón por la que mi hermano no se iría de Forks de nuevo.

Pasamos el resto del día juntos en cama platicando de todo y nada. Había extrañado mucho esto y ahora estaba de regreso. Y me había prometido que no se volvería a ir. Esa noche dormí muy tranquila con mi hermano abrazándome, solíamos hacer esto de niños y ahora solo podía agradecer que mi hermano estaba de regreso.


¿Review?