Sinopsis:Sus primeras navidades juntos luego de la separación de casas. ¿Es posible alguna vez, que el Sombrero se equivoque? Lorcan y Lysander puede que más de una vez hayan sido muy cercanos, pero bien dice que las mejores cosas rápidamente se acaban, ¿o bien ellos podrían ser la excepción?

Disclaimer: Nada de lo que leerán a lo largo de este fic, es mío. Todo es de J. K. Rowling, yo sólo tomo prestado sus personajes para divertirme un buen rato.

Este fic participa en el reto especial navideño "Doce Palabras para Celebrar" del foro La Sala de los Menesteres.

Words: 300.

Palabra escogida por hoy: Magia.

Notas finales: En lo personal, me encanta este capítulo. Y espero que en cierto modo, y aún con el límite de palabras encima, lo puedan disfrutar y entender. Con este cap se marca la mitad de la historia, por lo que faltarían otros seis caps más para concluir. Y este 31 a más tardar subiré un Oneshot de ellos para despedir el año, no se lo pierdan ;D


Diciembre

Cap 6 Moneda sin valor

Tenía bastante tiempo sin sentirse así, entre eufórico y autosuficiente. Aunque muy en el fondo, aunque fuese en un rinconcito de su ser sabe que lo que está haciendo está mal, pero no puede evitarlo, aunque tuviese la oportunidad de volver en el tiempo. Porque sabe exactamente cómo se siente su hermano y puede que en estos momentos él esté sintiendo la misma frustración y exasperación cuando pasó también por esos momentos.

Lorcan sonríe, enigmático, sabiendo lo delicado que es Lysander para con las bromas.

— ¿Una moneda? —Espeta, su voz emanando toda incredulidad posible, revisándola cuidadosamente. — ¡Y ni siquiera es un galeón; es una simple moneda muggle! ¡¿Qué diablos significa esto, Lorcan?!

El mayor tiene hasta el descaro de reírse, porque vamos, Lysander era la misma reencarnación de la indignidad, hasta parece recordar que con ese sencillo gesto jamás lo había visto tan ofendido en toda su corta vida.

— Pues… es tu regalo de navidad. —Suelta simplemente, como si se lo estuviese explicando a un niño de cinco años. Cosa que, en definitiva, a Lysander ni por asomo le agradó. Todo al contrario, lo hizo enfurecer más, si aún fuese posible.

A Lorcan le agrada la manera en la que Lys se queda trabado con sus palabras, porque es tanta la indignación que no consigue expresarse con claridad. Se apiada rápidamente de él, porque no tiene corazón para seguirle "ofendiendo" y le explica:

— Así como no me gustó tu pluma, te regalo algo que para ti, pueda que no tenga valor a primera vista.

Los ojos de Lys se abren sorprendidos y, antes que pudiera objetar, intenta proseguir:

— Esta moneda te representa en cierto modo, Lys. Es bonita, valiosa y…

—…y tiene dos caras, ¿verdad? —Espetó, callándolo al instante. Podía sentir su furia, la magia emanando a través de él.