Sinopsis:Sus primeras navidades juntos luego de la separación de casas. ¿Es posible alguna vez, que el Sombrero se equivoque? Lorcan y Lysander puede que más de una vez hayan sido muy cercanos, pero bien dice que las mejores cosas rápidamente se acaban, ¿o bien ellos podrían ser la excepción?

Disclaimer: Nada de lo que leerán a lo largo de este fic, es mío. Todo es de J. K. Rowling, yo sólo tomo prestado sus personajes para divertirme un buen rato.

Este fic participa en el reto especial navideño "Doce Palabras para Celebrar" del foro La Sala de los Menesteres.

Words: 300.

Palabra escogida por hoy: Cesta

Notas Finales: Nos estamos acercando a la parte "final" de esta historia, lo escribo en comillas porque sé que no será la última vez que escriba de ellos, y más si es ambientado en este universo. Mañana es el plazo final de un Reto Incestuoso y tenía pensado escribir sobre los gemelos con edades más avanzadas, si en dado caso de no poder terminarlo mañana, igual lo subiría a principios del 2015, así que tendremos incesto para rato ;D

En fin, gracias por sus hermosos comentarios.


Diciembre

Cap. 9 Miradas van y vienen

No puede evitar sentirse halagado al respecto, comenzando a agradarle eso de llamar la atención. Puede que incluso demasiado, para su edad. En su mente, miles de posibilidades acuden a su imaginación, se imagina asistiendo a un montón de, ¿cómo es que le dicen a los adultos? ¿Citas?, sí, a un montón de citas y ganando en cada una de ellas, porque se las imagina como una especie de desafío, algo único en lo que tendría que demostrar lo que valía. Si alguien en esta habitación estuviese leyéndole la mente, se sentiría aturdido al comprobar que Lysander Scamander, a tan corta edad, se imaginara su cita con puros chicos. Sin ninguna niña molesta a su alrededor.

Alza un poco la barbilla con suficiencia, como Scorpius anteriormente le había indicado, atravesando la habitación como si fuese el dueño de ella, generando cierto asombro y admiración de los presentes. Y sonríe, porque sabe que los tiene.

Era irónico como un pequeño cambio podía ser tan significativo.

Harry fue el primero en hablar, aclarándose la garganta: — Ehh, Luna… ¿por qué tu hijo tiene los ojos verdes? —Lysander hizo una mueca de desagrado que rápidamente pudo ocultar. "Tu hijo", lo llamó. Como si no tuviese importancia alguna en decir su nombre, claro, como él no había visto el mundo primero que su hermano…

— Oh, Lysan me dijo que sólo quiere ser diferente. Le he dicho que no se preocupara, porque realmente lo es.

Genial, lo que faltaba. Su propia madre avergonzándolo delante de tanta gente, ¿acaso no podía dejarlo en paz? Sentía sus mejillas ruborizarse, ya poco le estaba importando que lo miraran, siendo en ese momento ignorante del rubor de las mejillas de Lorcan.

Se aclaró la garganta, dando un paso al frente.

— Le traje una cesta como ofrenda de paz, señor Potter.