Los personajes son de Meyer, la trama es mía.


Capítulo 16 Rosalie (POV)

Acababa de llegar a mi casa, no dejaba de pensar en la venganza que Alice se traía entre manos para Lauren y las otras. Me había sorprendido mucho que Edward quisiera participar y que nos ayudara a convencer a Bella de que también participara, pero en fin, yo solo quería que esas tuvieran su merecido por todo el daño que nos hicieron antes y ahora.

Porque para que mentir, me dolió hasta el alma que Emmett prefiriera creerle a ella antes que a nosotros, antes que a mí. Pero lo hecho, hecho está y no iba a pelear por algo sin sentido. Si Emmett no entendía razones, no iba a perder mi tiempo, y él podría vivir con las consecuencias de sus actos.

Al menos tenia a mis mejores amigas y a Jasper y Edward, ellos también se habían convertido en grandes amigos y me dolería mucho perderlos. Pero haría lo posible para que lo de Emmett no se repitiera con ellos, Alice y Bella los querían demasiado y que les pasara lo mismo que a mí las mataría. Y a mí también me dolería ver a mis amigas de esa forma.

Subí a mi cuarto y aventé mi bolso en mi cama, me mojé un poco la cara antes de bajar con mi madre para ayudarla un poco con la cocina. Me pasé toda la tarde con mi mamá, no siempre pasaba tanto tiempo con ella, pero tampoco lo hacía con mi padre o mis hermanos. Dejé de pensar en eso porque sabía que si seguía, pronto me pondría a llorar y mamá se preocuparía por mí.

Cuando terminamos de hacer la cena con todo y postre, eran como las 5 p.m., normalmente cenábamos a las 6 así que mamá se fue a ver la televisión un rato y yo me fui a bañar. Me puse mi pijama y sequé mi cabello cuando mi madre me gritó que bajara.

"¿Qué pasa ma´?" le pregunte una vez estuve en la sala.

La busqué con la mirada y la encontré parada frente a la puerta que estaba entreabierta, ella tapaba a la persona que estaba allí a fuera.

"Tienes visitas, cariño" me dijo mientras se volteaba para mirarme.

La mire preguntándole quien era, pero solo se encogió de hombros y cerró la puerta en la cara de la persona, camino hacia mí y me tomó por los hombros.

"Es grandote y lindo, habla con el si quieres yo estaré viendo televisión en mi cuarto" me dijo antes de soltarme e irse.

Me quede parada ahí mirando cómo se iba, hasta que reaccioné y recordé que había alguien del otro lado de la puerta. Corrí hasta ella y la abrí de golpe sin fijarme por el picaporte quien era o pensar en las palabras de mi madre "grandote y lindo" es obvio que tenía que ser Emmett, quien más podría tener esa descripción. Pero ¿Qué hacía aquí?

"Hola Rosalie" me dijo en un susurro. Traté de cerrarle la puerta en la cara como mi madre había hecho hace un rato pero su fuerte brazo impidió que lo hiciera.

"No lo hagas Rossie" me pidió, la herida que había hecho cuando comenzó a andar con Lauren y se suponía ya estaba cerrada, volvió a abrirse cuando me dijo Rossie.

"Soy Rosalie, no Rossie" le dije de forma dura, no sabía que hacia aquí, pero no lo quería.

"Bien, Rosalie, solo quiero hablar" me dijo mirándome directamente a los ojos.

"¿Qué es lo que quieres Emmett?, ¿vienes a burlarte de mí?" le pregunté con acidez, estaba harta de que me hiciera sentir mal solo para hacer feliz a Lauren.

"No, no, no yo no vengo a eso, solo quiero hablar" me dijo alzando un poco la voz. Entonces recordé que no estábamos solos, mi madre estaba arriba y si nos escuchaba intervendría y correría a Emmett. Bueno, eso no sonaba tan mal, pero conociendo a mi madre seguro exageraría y llamaría a la policía.

"Cállate" le tapé la boca rápidamente." Mi mamá está arriba y si haces un escándalo llamara a la policía" le dije quitando mi mano de su boca.

"Solo quiero hablar" volvió a pedir. Lo pensé por un segundo, quizás estaría bien hablar para dejar ir el pasado. No era bueno guardar rencor.

"Bien" le dije abriendo la puerta para que pudiera pasar.

"Gracias Rose, enserio gracias" comenzó, pero lo paré antes de que pudiera seguir.

"Tienes 20 minutos máximo" le dije seriamente, él solo asintió con la cabeza.

Le dije que me siguiera a la sala, allí nos sentamos en uno de los dos sofás alargados, yo en la esquina derecha y Emmett en la izquierda. Aunque solo venía a hablar no podía evitar sentirme muy nerviosa en su presencia. Trataba de no tomarle mucha importancia a todo lo que sentía en esos momentos, solo hablaríamos y luego él se iría por donde regreso y todo sería como antes. Aunque a decir verdad, no quería que todo siguiera como hasta entonces, quería que volviéramos a ser amigos.

"Rose, lo lamento. Siento haber sido idiota y no haberte escuchado cuando me dijiste que me mantuviera alejado de Lauren, enserio fui un tonto y solo quiero que me perdones" me miraba con sus hermosos ojos brillando. Busqué algún signo de que me estuviera mintiendo en sus ojos, pero solo encontré la pura verdad en ellos.

"No tienes que disculparte Emmett, si yo no te hubiera gritado esto no hubiera pasado" le dije con la cabeza gacha recordando cómo me había portado ese día.

"El que me gritaras no justifica que me haya portado como un idiota insensible contigo, no debí tratarte así" me dijo mirándome arrepentido.

"Yo también te traté muy mal y no debí hacerlo, éramos muy buenos amigos antes de que te tratara como lo hice el lunes, lo lamento" le dije con lágrimas en los ojos. No había pasado ni una semana desde que paso lo de la guerra de comida, pero se sentía como si hubieran pasado meses.

"Te extraño" me dijo abrazándome muy fuerte, extrañaba mucho sus abrazos de oso. Lo extrañaba a él.

"Yo igual" le contesté escondiendo mi cara en su gran pecho y tratando inútilmente que las lágrimas no salieran de mis ojos. Seguimos abrazados sin decir nada, no hacía falta.

Nos separó un poco pero sin librarme de su abrazo y limpió tiernamente mis lágrimas derramadas y las que aun caían libres por mis ojos.

"Rosalie, necesito que me digas si realmente me perdonaras por ser tan tonto" me pidió con ojos tristes.

"Claro Emmett, te perdono y espero que podamos seguir siendo amigos" le pedí, realmente quería que volviéramos a ser como antes. Solo que esta vez no buscaba nada más que una estrecha amistad, la vida me demostró que si intento algo más que eso todo simplemente se arruinara.

"Yo también lo espero" me dijo regalándome una pequeña sonrisa.

Nos quedamos hablando un poco más hasta que se hizo tarde y Emmett tuvo que irse. Nos despedimos y me fui a mi habitación, en cuanto toqué la almohada quede totalmente dormida.

En la mañana desperté muy animada y lo primero que hice fue contarle a Alice y Bella la noticia. Me notaron viviblemente feliz cuando contestaron el teléfono y cuando les dije lo de Emmett descubrieron la razón de oírme contenta, claro que les aclaré que yo solo quería a Emmett como amigo y se lo dejé muy claro a Alice más que nada, que seguramente ya estaba haciendo planes de como juntarnos de nuevo.

-Pero Rose, ustedes se aman- dijo la duende.

-No Alice, ya superé eso y él no sentía lo mismo, de eso estoy segura, además, no quiero que nuestra amistad se vuelva a arruinar-

-Rose tiene razón Alice, no te metas en su relación, ella sabe lo que hace- me apoyó Bella.

-Pero…- no la dejé terminar.

-Pero nada Alice, no te metas en esto- le dije con voz seria.

-Bien… ok cambiemos de tema, ¿cómo planearemos la venganza?- preguntó Alice un poco más emocionada.

-Pues la verdad he estado pensando, creo que necesitamos una muy buena venganza- les dije.

-Lo sé, recuerda que ellas nos hicieron mucho como para solo hacerles un truco barato- dijo Alice muy seria.

-Alice, recuerda que prometiste no hacerles daño- dijo Bella.

-Sí, se lo que dije Bells y no les haremos daño alguno- prometió Alice.

-Ok, sigamos- dije yo.

-Bien, pensé que tal vez, no sé, podríamos ponerle tinte a su champo- dije.

-Mmm… no lo sé Rosalie, creo que eso es demasiado común y recuerda que esta es una venganza marca Cullen-Halle-Swan- me dijo Alice, y sí que tenía razón.

-Bien, entonces que podría ser- dijo pensando Alice.

-Bueno, porque hacemos que todo el instituto la ignore, eso le va a doler, con lo egocéntrica que es- dijo Bella sorprendiéndonos a Alice y a mí.

-Creo que tienes razón, la mejor venganza es la indiferencia y más si es de parte de todo el mundo- terminó mi pequeña amiga, podía imaginármela dando brinquitos.

-Pero creo que debemos agregarle algo más- sugerí.

-¿Cómo que Rose?- me preguntó Bella.

-Bueno, creo que deberíamos descubrirla frente a todos- dije.

-¿Descubrirla?- preguntaron a la vez Alice y Bella.

-Aja, ustedes saben que ellas se encargaron de difundir por todo el instituto que éramos unas zorras y todo ese tipo de cosas, pues no creo que Lauren sea una santa y la novia más fiel- dije.

-Pronto ex novia- me corrigió Alice.

-Como sea, saben que Jessica comenzó a salir con Mike- les dije como de casualidad.

-Ya veo por donde va la cosa- dijo Alice, por su voz suponía que tenía una sonrisa malévola en su rostro de duendecillo.

-Bueno, pero, ¿qué tal si agrandamos un poco más esto? Quizá meter a los chicos- dijo Bella, cuando se lo proponía era muy buena con esto de vengarse.

Terminamos de ponernos de acuerdo con la pequeña venganza y cortamos la llamada para poder bajar a desayunar, moría de hambre y bueno, después de lo de Emmett no cenamos, o al menos yo no lo hice, seguro que mi madre había bajado en la noche y cenado mientras yo dormía plácidamente.

Bajé cuidadosamente las escaleras, aún estaba un poco desorientada y no quería caer por las escaleras y pasarme el fin de semana en urgencias. Cuando entré a la cocina el desayuno ya estaba listo y con una pequeña nota de parte de mi madre.

Cariño, tuve que ir a Seattle de urgencia. Te explico después y regreso en la tarde.

Besos, mamá.

Genial, tenía la casa para mí todo el fin de semana. Estaba contenta por eso, cuando terminé mi desayuno subí a mi cuarto, tomé una larga ducha y me puse mi pijama, no pensaba salir en todo el día y quería mi propio tiempo a solas, quizás mañana invite a las chicas a una pijamada.

Hice muchas palomitas y saqué todas mis películas favoritas, puse la primera y me tiré al sofá con mi tazón de palomitas de un lado y mis refrescos del otro. También traje chocolates, helado y galletas, hacía mucho que no me tiraba a no hacer nada y comer como loca. Pero debía admitir que me encantaba dejar de ser la chica glamurosa que solo come verduritas para cuidar su figura, me gustaba más la Rosalie a la que le valía un soberano cacahuate lo que lo demás piensen y las malditas dietas que solo hacen que te dé más hambre y después no puedas dejar de comer.

No me levanté del sillón en todo el día, bueno, solo para ir al baño y por más comida.

Alice (POV)

Después de la llamada de Rosalie y Bella me fui a bañar rápidamente. Me puse unos jeans ajustados junto a una blusa Armani blanca que tenía escrito en letras plateadas a un costado Armani Exchange, me la había regalado mi padre en mi cumpleaños.

Hoy tenía una cita con Jasper, o como él la llamaba "Salida de recompensa" por haber terminada nuestro tedioso trabajo, pero al fin y al cabo una cita, aunque él no lo quiera ver.

Bajé corriendo a desayunar, mis padres ya estaban ahí junto con los chicos. Emmett, como supuse, tenía una enorme sonrisa en el rostro que ni dios se la quitaba, Edward no se veía tan serio como antes de conocer a Bella y por último, Jasper, tan perfecto y rubio como siempre. Evité soltar un suspiro soñador y me senté en mi lugar.

Comimos en un cómodo silencio, claro que yo estaba ansiosa porque termináramos para poder salir con Jasper a Port Ángeles a nuestra cita. En cuanto terminamos de desayunar nos despedimos y cada uno tomó su rumbo, estaba segura de que Edward saldría con Bella y Emmett quien sabe a dónde iría, eso me recordó el plan que teníamos.

"Emmett" lo llamé antes de pudiera irse.

"¿Qué pasa enana?" me preguntó, Jasper se había ido a cambiar ya que aún traía su pijama.

"Nada, solo te aviso que no puedes terminar con Lauren" le dije. Emmett me miró como si estuviera loca. "¿Qué?" le pregunté.

"¿Por qué, según tú, no puedo terminar con Lauren?" me preguntó. Rodé mis ojos.

"Porque, mi querido Emmett, Rosalie, Bella y yo tenemos un plan excelente y tu estás dentro, así que no terminaras con Lauren hasta yo te diga. Y tranquilo, eso será muy pronto" le dije con una sonrisa malévola.

"¿Qué plan?" me preguntó curioso.

"Te lo digo después, ahora tengo una cita" le dije saliendo de la cocina

Jasper me esperaba en la puerta listo para irnos, iríamos en mí Porsche. Él conduciría, si se preguntan porque, pues es porque es una cita y en las citas el novio te tiene que llevar a tu destino y, bueno, él me invitó a salir y él tenía que manejar. Las reglas se respetan.

Fuimos directo a una pequeña heladería de Port Ángeles, compramos un helado para compartirlo y fuimos al centro comercial por petición mía, quería disfrutar de lo que más me gusta hacer junto con Jasper. Además, no compraría mucho para que no cargase tanto y no se cansara.

Estaba decidiéndome por una blusa morada o una rosada, iba a preguntarle a Jasper que opinaba cuando lo vi sentado en uno de los sillones para esperar fuera del probador totalmente aburrido. Me afligió que no compartiera mi afición a las compras, pero luego pensé en una mejor idea. Dejé ambas blusas, tomé a Jasper de la mano y lo arrastré fuera de la tienda.

Él, algo asombrado, me siguió hasta el estacionamiento, guardamos las compras y puso el auto en marcha. Lo guíe hasta un hermoso parque que estaba un poco lejos, pero Jasper conducía rápido así que no tardamos en llegar.

"¿Qué hacemos aquí?" preguntó, mientras observaba el lindo pero solitario parque.

"Solía venir aquí con mis padres y Edward cuando era niña, antes venía un poco más de gente pero ahora todos están demasiado ocupados como para venir a pasar una tarde tranquila al aire libre" le dije triste de que ahora las personas preferían estar en un tediosa oficina en lugar de un lugar pacifico como este.

"Es muy bonito" dijo con una sonrisa. No pude evitarlo y sonreí con él. Como dije, no había casi nadie, a lo lejos veía una pareja de ansíanos caminado tomados del brazo y disfrutando de esto.

"Te parece si caminamos un poco y recorremos el lugar" le pregunté ansiosa.

"Claro" dijo mientras tomaba mi mano y nos poníamos en marcha.

Recorrimos el lugar entero hablando de muchas cosas, él me contó cómo era allá en Inglaterra y como se la pasaba con mi hermano y Emmett. Me contó historias tanto graciosas como muy tristes, como cuando su madre murió. Traté de desviar el tema al ver sus ojos tristes, afortunadamente lo logré.

Seguimos caminando hasta que llegamos a un pequeño estanque, frente a el había una banca donde nos sentamos y disfrutamos del momento que estábamos pasando juntos. Nos quedamos en un largo silencio hasta que el habló.

"Gracias por traerme aquí Alice" me dijo mientras me daba un tierno apretón de manos.

"De nada, gracias a ti por invitarme a tomar un helado y acompañarme a mis compras" le agradecí de verdad.

"Bueno, yo te invité a salir y lo más que podía hacer era llevarte a donde quisieras" me dijo con una sonrisa hermosa.

Casi me desmayo cuando dijo "yo te invite a salir" admitiendo que esto había sido una cita. No pude reprimir la enorme sonrisa que apareció por mi rostro, sin duda dentro de poco Jasper y yo estaríamos juntos.

Seguimos charlando un rato más hasta que llegó la hora de irnos. Ni uno de los dos quería volver, no las estábamos pasando estupendamente como para regresar a la realidad. Y es que yo me sentía como en un cuento donde mi príncipe es Jasper.

"No me quiero ir" dije con un puchero.

"Tenemos que Alice, si no Esme nos castigará y no nos dejara salir de nuevo" me dijo. Bufé sonoramente y me crucé de brazos.

"Aun así" dije.

"Bueno, tal vez si nos apuramos, podamos ver a Bella, Edward dijo que vendría hoy en la tarde" me dijo casualmente.

Me levanté como resorte y tomé la mano que me ofrecía Jasper, comenzamos a caminar lentamente por el parque hasta el auto. No teníamos prisa, aunque estaba ansiosa por ver a mi amiga, me gustaba más el tiempo con Jasper.

Jasper condujo a casa, aproveché el poco tiempo que teníamos aun juntos al máximo. Platiqué con él lo más que pude y le pregunté cosas que no sabía de él o las que me daban curiosidad, a veces tenía que repetirle las preguntas porque las confundía todas y no me podía contestar nada.

Cuando llegamos a casa bajé corriendo como loca y en cuanto entré grité con todas mis fuerzas el nombre de mi amiga, sabía que ella seguía aquí.

"¡BELLA!"

Nadie me contestó así que decidí intentar de nuevo, pero esta vez utilice todo lo que mi garganta me daba, así me quedase afónica.

"¡Bella!, ¡Bella!, ¡Bella!" gritaba mientras daba vueltas por toda la sala hasta que mi amiga y mi hermano bajaron por las escaleras con una cara de fastidio que solo me hizo reír.

"Cállate Alice, me vas a dejar sorda" se quejó Bella. .

"¿Cómo es que gritas tan fuerte?" preguntó Jasper.

"No lo sabemos" respondimos Edward, Bella y yo al mismo tiempo, provocando que riéramos.

"Bueno ¿Qué querías Alice?" me preguntó mi hermanito sonando algo irritado.

"Lamento si los he interrumpido en algo importante" les dije mientras una sonrisa pícara aparecía por mi rostro, provocando el sonrojo de mi amiga.

"Cállate" masculló mi hermano entre dientes.

"Ok, tranquilos solo quería hablar con Belly acerca de nuestra pequeña venganza" le dije pasando un brazo por los hombros de mi amiga.

"¿Qué venganza?" pregunto Jasper un poco confundido.

"La que harán contra Jessica, Lauren y Tanya" dijo Emmett apareciendo de pronto.

"Exacto" dije mirando a Jasper.

Le contamos a los chico lo que habíamos decidido esta mañana acerca de nuestro plan contras el trio de zorras. Ni uno se opuso, Jasper quería vengarse un poco de Jessica por casi violarlo. Eso me puso muy furiosa.

Si, lo admito, Alice Cullen estaba celosa, pero es que cómo no estarlo cuando estábamos hablando de Jasper Hale el chico más maravilloso de la tierra.

Seguimos planeando algunas cosas más hasta que mamá nos llamó para cenar. Ese fue uno de mis días favoritos, la pasamos muy bien en familia y solo faltaba Rosalie para completar el cuadro. Mañana la invitaría a pasar la noche en mi casa, no creo que le importe.

Bella (POV)

Estaba saliendo del baño cuando mi celular comenzó a sonar, lo tomé rápidamente y miré quien era antes de contestar, realmente esperaba que fuera Edward. Lastimosamente era Rosalie, por mucho que la quiera, de verdad esperaba una llamada de Edward.

-¿Qué pasa Rosalie?- conteste algo decepcionada e irritada.

-Wou Bells, lamento no haber sido tu príncipe azul pero no te pongas así conmigo- me dijo medio en broma, medio seria.

-Lo lamento, no quise ser grosera- le dije apenada.

-Nahh, no te preocupes cariño-

-Bien, entonces ¿Qué pasa?- le pregunté con interés.

-Bueno ahora te digo, solo déjame llamar a Alice- me pidió.

Después de que Alice contestara, Rosalie nos contó que ella y Emmett volvían ser amigos ya que el había ido a su casa a pedirle perdón, claro que en cuanto Alice escuchó la información estuve 100% segura de que comenzó a planear juntarlos. Pero Rosalie le dejó claro que ella solo quería que fueran amigos, ni yo ni Alice le creímos pero la apoyé porque era mi amiga y ella era la única que podía decidir.

También hablamos de la venganza, en la cual estoy solo un poquito más interesada, y planeamos un poco de lo que haríamos pero aun no estábamos seguras de nada, en esto también estarían los chicos, no sabía si aceptarían, pero creía que sí.

Debo admitir que estaba algo sorprendida de que Edward estuviera de acuerdo, creí que se opondría como yo, pero solo ayudó a las chicas a convencerme. Me gustaba aprender las cosas que a Edward le gustaban y sin duda no tenía idea de que le gustara hacer bromas.

Una vez cortamos la llamada me vestí y bajé a desayunar con Charlie, desayunamos ligero. Poco después mi padre se fue de pesca. Me senté en la sala a ver la tele, estaba muy aburrida. Para mi mala suerte no había nada bueno y no tenía ganas de pelearme con la monita esa de Dora, así que mejor busqué mi iPod y me puse a escuchar música.

Estaba escuchando a Katy Perry, me encantaba como cantaba, subí todo el volumen y me puse a cantar. Tan concentrada estaba que no me di cuenta de que Edward había llegado y estaba tocando la puerta, tampoco me di cuenta de que entro a la casa y se me quedo mirando mientras cantaba.

"Unconditionally!" canté a todo pulmón. "I will love you unconditionally! "

Me moví por toda la sala mientras cantaba alegremente. Amaba la canción y no era tan mala cantando.

"Unconditionally!" grité. "I will love you unconditionally!

Terminé soltando el control remoto, que no me di cuenta en que momento tomé para usarlo como micrófono. Entonces unos aplausos me hicieron voltear rápidamente, Edward estaba parado en la entrada de la sala aplaudiendo con una enorme sonrisa en el rostro.

Me puse roja como un tomate, incluso más que eso. No sabía qué hacer, estaba muy apenada como para quedarme ahí parada viendo a mi novio aplaudiendo por haberme escuchado cantar hace unos minutos. Seguro pensará que estoy loca, aunque eso ya lo sabía y aun así me pidió andar con él, quizás me pida que no vuelva a cantar en toda mi vida por lo mal que lo hago.

Corrí y traté de pasarlo de largo, pero él me tomó de la cintura impidiendo que me fugara a mi habitación para quedarme ahí encerrada por el resto de mi vida o al menos hasta que lo olvidara.

"¿Qué pasa Bella, adónde vas?" me preguntó amablemente.

"A mi cuarto, así que será mejor que me sueltes" le dije algo nerviosa.

"Bella, dime que pasa" me pidió.

"Nada, ¿por qué crees que pasa algo?" le pregunté.

"Porque estás huyendo de mi" me dijo simplemente.

"No huyo de ti y, mmm, porfis no me sigas" le dije soltándome de su abrazo.

"¿Ya no me quieres?" me preguntó con voz lastimosa.

"Sí te quiero" le dije, debatiéndome entre irme o quedarme.

"Entonces" presionó.

"¿Qué tanto?" le pregunté nerviosa.

"¿Qué tanto, qué?" me preguntó confundido, rodé los ojos.

"¿Qué tanto escuchaste?" le dije mirando para otro lado.

"Huhhh… mmm, todo" me dijo.

"¿Todo?" pregunté con los ojos bien abiertos.

"Si, todo. Pero lo hiciste muy bien cariño, cantas fabuloso" me dijo acercándose a mí.

"No, no lo hago" le dije cubriéndome la cara con mis manos.

"No te avergüences, a mí me encantó como cantaste y espero que algún día me puedas cantar algo sin huir después" me dijo antes de abrazarme.

"¿Enserio?" le pregunté comenzando a quitar mis manos de mi cara.

"Sí" me dijo dándome un besito en la nariz.

"Te quiero" le dije ocultando mi cara en su pecho.

"Yo igual"

Después de ese pequeño incidente pasamos un tiempo más en mi casa antes de irnos a la suya.

Me abrió la puerta de su Volvo y esperó a que subiera para poder cerrarla, me encantaban esos pequeños detalles que él tenía conmigo, me parecía algo muy dulce de su parte. Manejo rápidamente a su casa.

Esme nos estaba esperando en la puerta de la casa con una enorme sonrisa, ella siempre era muy maternal y linda. Edward me abrió la puerta para que bajara y corrí a los brazos de Esme quien me recibió gustosa. Como dije, adoraba a Esme.

"Aww cariño, te extrañé, desde el domingo no vienes a la casa a visitarme" me dijo con un puchero.

"Lo lamente Esme, estuve castigada" le dije riendo un poco.

"Bien, entonces entren" dijo entrando a la casa.

Entramos y nos fuimos directo al cuarto de Edward donde pasamos la mayor parte de la tarde. Estábamos tirados en su enorme cama abrazados disfrutando del silencio, preferíamos estar callados que llenar el silencio con conversaciones estúpidas. Seguimos así hasta que el comenzó a hablar.

"¿Sabes cuánto te quiero Bella?" me preguntó en un susurro.

"¿Mucho?" pregunté mirándolo a los ojos.

"Muchisisisimo" me corrigió dulcemente.

"Yo también te quiero muchisisisimo" le dije dándole un beso en los labios.

"Eso lo sé" me dijo sonriendo con suficiencia.

"Sí, sí lo que digas" bromeé un poquito.

"No importa lo que digas, yo sé que me amas" me dijo juguetón.

"Y yo sé que tú me amas a mí" me sonrió acercándose a mi rostro y tomando mi rostro con sus manos.

Nos acercamos lentamente y nos fundimos en un dulce beso lleno de amor, encajábamos como un rompecabezas. Seguimos besándonos hasta que una voz chillona me llamó a gritos.

"¡BELLA!" gritaban una y otra vez.

"Creo que debemos bajar antes de que a tu hermana le dé un ataque" le dije levantándome de la cama.

"Ok, bajemos" me dijo antes de darme un último beso.

Bajamos rápidamente y nos encontramos con una agitada Alice, hicimos caso omiso a los comentarios de Alice y Emmett y fuimos a cenar. La cena se pasó rápidamente entre pláticas y bromas a costa mía y de Edward por parte de Emmett, claro está.

Alice decidió que me quedaría a dormir a su casa y hasta llamó a Charlie avisándole que me quedaría a dormir sin siquiera dejarme hablar con él, no es que me moleste pero a veces Alice era algo mandona.

Alice me secuestró en su cuarto lo que quedó de la noche y me hizo probarme un montón de ropa y tacones. Debo admitir que no fue mi mejor noche pero si mi mejor día junto con Edward.

Esme (POV)

Antes de dormirme pensé en lo afortunados que eran mis hijos al encontrar a tan buenas personas en su vida, mi pequeño y dulce Edward había encontrado a Bella, ella era muy cariñosa y linda y siempre le saca una sonrisa a mi hijo. Alice había encontrado a Rosalie y Bella como unas buenas amigas, estaba muy feliz por ella y por supuesto que sabía que a mi pequeña Alice le gustaba Jasper y no podría estar más de acuerdo con su relación.

Aunque Emmett y Jasper no fueran mis hijos los amaba como si lo fueran, sabía que Emmett había tenido problemas con Rosalie y andaba con Lauren, esa jovencita no me caía nada bien y más por el daño que le hizo a esta familia. Esperaba que Emmett recapacitase con lo que hizo y encontrara a alguien mejor o se diera cuenta de que en realidad está enamorado de Rosalie. Y Jasper, al principio se veía tímido y callado pero es muy extrovertido y caballeroso, sabía que también le gustaba Alice pero aún no se daba cuenta. Suspiré, para después sonreír.

"¿En qué piensas amor?" me preguntó mi esposo.

"En nada cariño, solo en los chicos" le dije simplemente.

"Sí, Edward ha cambiado mucho desde que se fue" dijo con nostalgia.

"Lo sé, pero al menos lo hizo para bien"

"Sabes, me alegro que haya encontrado a Bella" me comentó.

"Yo igual, también estoy feliz que Emmett y Jasper hayan venido con él, son muy buenos chicos" le dije con una sonrisa.

"Y parece que a las chicas también les gustó la idea de que vinieran" dijo algo serio.

"¿Estas celoso Carlisle?" le pregunté, para el Rosalie y Bella también eran como sus hijas y como todo buen padre se ponía celoso de tan solo mencionar a un chico.

"Por supuesto que no" dijo con un lindo puchero.

"Lo estás" afirmé riendo

"Sabes, me alegro que sean los chicos y no otros" dijo serio aun.

"Yo también me alegro" le dije, antes de darle un beso y desearles buenas noches.


¿Review?