Disclaimer: Los siguientes historias se basan en situaciones y personajes procedentes de los de libros Harry Potter que son propiedad de JK Rowling, y varios otros editores, incluyendo, pero no limitado según Warner Bros., Inc., Bloomsbury Books, Libros Scholastic, y Chubasquero Books. Usado como entretenimiento y sin fines de lucro.

Notas: No me odien mi primer fanfic largo una disculpa por los horrores de ortografía

Advertencia:

Slash: Snape x Harry

Mpreg (embarazo masculino)


La noticia de que estaba comprometido se corrió por toda la escuela. Hermione se sorprendió con la noticia, pero lo acepto felizmente. Los profesores se asombraron por la noticia, más Hagrid pero igual que Hermione acepto su decisión. Realmente siempre había sido blanco de chismes y calamidades así cuando que El Profeta sacaba su propia versión de la historia decidió no hacer caso y seguir con su tarea de ser maestro y estudiante.

Tuvo algunos problemas por que los alumnos decían que había conseguido su puesto de profesor por acostarse con Severus lo cual era mentira, pero realmente no le interesaba. La boda sería en el comedor de Hogwarts un evento sencillo, solo íntimos amigos como la familia Weasley, Hermione, Luna, Neville, y los profesores.

Decidió seguir siendo profesor en Hogwarts donde los padres y el consejo aceptaron encantados ya que el mago que mato a Voldemort iba a dar clases a sus hijos con la diferencia que ahora se ocupaba de los alumnos de primero a séptimo año. Y Snape seguía siendo director a pesar de los escándalos que salió en la prensa. Ron decidió ir por la carrera de auror y Hermione siendo excelente alumna entro al ministerio para ayudar casos de criaturas mágicas.

Había pasado ya un año de su boda y no fue tan mal como pensó, la matriarca Weasley no había hecho nada muy femenino en la decoración. Y las túnicas de ambos novios fueron de colores oscuros. Y desde ese día dejo de llamarse Harry James Potter para convertirse en Harry James Snape.

- Muy bien alguien puede decirme que hace el encantamiento Expelliarmus- pregunto Harry a sus alumnos de primero, vio como un alumno de Gryffindor levantaba la mano. – Muy bien dígame señor Bennet – en ese momento la oscuridad reino sin poder escuchar la repuesta de su alumno.

Algo desorientado despertó en la enfermería viendo a Severus a un lado de su cama- ¿qué me paso? – cuestiono Harry

- Te desmayaste en medio del salón – respondió el director

- Vaya que dramático

-Mejor no lo pude decir – respondió Snape

- Ha de ser por falta de vitaminas, me imagino que ya te lo confirmo Madam Pomfrey

- En realidad tienes otra cosa

- Ah si – exclamo curioso el ex horrocrux – y se puede saber que tengo

Vio como Snape se quedaba un buen rato callado sin decir nada, lo cual era sumamente raro era como si estuviera nervioso – Harry James Snape, estas embarazado

- Soy… un mago fértil – pregunto y confirmo algo conmocionado por la noticia

- Así es – confirmo su esposo – no todos los magos son fértiles hay algunos casos especiales y se empiezan a manifestar a partir de los 20 años.

Aún trataba de procesar la noticia iba a ser padre de un pequeño Snape. Su cabeza se empezó a llenar de ideas la decoración para el cuarto, los nombres, la ropa, muchas cosas pasaban por ella. Estaba feliz y emocionado por esta etapa en su vida. Vio a Severus y no parecía enojado sin embargo estaba sereno.

- ¿Cuándo tiempo llevo?

- Un mes, solo espero que Sirius no saque sus genes para cometer travesuras – menciono el director

- ¿Sirius?

-Necesitamos ponerle nombre y como es tan sentimental y predecible me imagino que quería llamarlo así – respondió el mayor.

- Sirius James Snape – musito Harry – me encanta así se llamara, pero si es una niña

- Se lo dejo a usted, suficiente he hecho con elegir el nombre si es niño

- Lily Eileen Snape si es niña – dijo risueño Harry

Decidió dar la noticia a la familia Weasley durante una cena una semana después de saber su embarazo donde tuvo varias reacciones; la señora Weasley empezó a darle consejos sobre la maternidad, y el resto empezó a apostar para adivinar el sexo del bebe. Y Hermione empezó a buscarle libros sobre maternidad.

- Solo llevo una semana desde que me entere de mi embarazo y ya apareció la noticia en el Profeta - musito Harry algo enojado en el lecho junto a su marido, acaban de regresar de la cena.

- Bueno eso quiere decir que Sirius será muy famoso – susurro el director asqueado

- Hay que ver lo positivo no tendrá que embotellar la fama, preparar la gloria y ponerle un alto a la muerte – dijo juguetón el ex horrocrux

- Oh que bien, de todo lo que dije en esos 7 años de escuela solo aprendió eso – felicito sarcásticamente el ex mortifago- No se como le permito dar clases en Hogwarts

- Bueno es que soy el salvador del mundo mágico

- Mire como me arrodillo – dijo Snape sarcásticamente

- No puedo creer que empezaran apostar sobre el sexo del bebé - recordó Harry algo divertido

- No se por que se molesta en entenderlos – contesto Snape

- Tan empático como siempre

- Y usted tan sensible – respondió el director

- Pero a pesar de eso me amas – susurro el de ojos verdes y se acerco para besarlo

- Para mi desgracia debo admitir que tiene sus momentos de inteligencia Señor Potter – menciono el ex mortifago una vez acabado el beso.

- ¿Señor Potter? – pregunto el de la cicatriz – creo que debo recordarle que soy un Snape, debería llamarme Señor Snape – ordeno Harry

- Oblígueme

Harry James Snape solo sonrió para empezar besar el cuello de su marido dando inicio a una nueva sesión de pasión.

Llevaba una enorme panza de 5 meses sus antojos eran cumplidos por los elfos encantados por tener un bebé en Hogwarts y su esposo hacía personalmente las pociones que le recomendaba madam Pomfrey. Había recibido regalos de sus alumnos y profesores al enterarse de la noticia del bebé y Hermione por lo menos le mandaba un libro sobre maternidad cada semana. Lo cual todo se guardaba en una habitación de los aposentos del matrimonio Snape donde en un futuro la transformaría para el infante.

Había acabado su rutina de clases y regreso a su dormitorio donde traía el quinto regalo de Hagrid y el cuarto de McGonagall. Cuando ingreso pudo ver a el director sentado leyendo un libro.

- Déjame adivinar Minerva y Hagrid – comento en cuanto vio los regalos, Harry solo asintió – esos dos los consienten demasiado, Sirius crecerá siendo un malcriado

- Oh todavía no nace no esta consiente de todos sus regalos, además usted y yo estaremos para impedir que eso suceda – respondió feliz el de ojos verdes- por que insiste que será niño

- Usted no quiere saber el sexo del bebe hasta que nazca así que seguiré diciendo que es niño hasta que se demuestre lo contrario – finalizo el ex maestro de pociones para seguir con su libro. El ex horrocrux solo se marcho un poco para guardar los regalos de su pequeño y regresar al lado de Snape.

- Severus – hablo Harry después de haber dejados los obsequios – el bebé quiere jugar

- Oh no Harry, no me va a usar una artimaña Potter

- Por favor Severus – dijo para acomodarse en la cadera del mayor donde se acerco a su oído y susurro – o me dirá que no me desea- luego se alejo un y hablo rozando sus labios con su esposo – que lastima tendré que buscar alguien que quiera jugar con el- sintió como el director lo agarraba de la nuca para empezar a besarlo.

- Si ahh así – se encontraba sentado sobre Snape moviendo sus caderas a diferentes ritmos arriba, abajo o moviéndolas en círculos apoyando sus manos sobre las rodillas pálidas del director dándole la espalda donde sabía que no perdía detalle de la seductora danza. Y siguió con el frenético movimiento hasta que llego al climax.

Pudo sentir como el ex mortifago se incorpora y lo abrazaba mientras el trataba de recuperar el aliento. Empezó a resentir adormecidas sus piernas debido al esfuerzo ya embarazado era doble su agotamiento. Se movió quedando cara a cara con su esposo y deshaciendo la unión de ambos. Lo beso suavemente, cariñosamente.

Hasta que sintió como Snape cambiaba a uno más apasionado y desesperado. Se acerco al cuello del mayor saboreándolo y su mano se dirigía hacia la dureza de Severus que se encontraba rozándole el estomago. Empezó a mover su mano y su esposo se escondió en su cuello donde roncos gemidos empezaros a resonar. Trato de agacharse para saborear la excitación de Severus, pero no se lo permitió.

- Sucede algo – inquirió el mago fértil

- Lo mejor seria de otra manera – contesto el hombre mayor – no es bueno que haga tanto esfuerzo

- Pero Severus yo también quiero darle placer – se quejo el de ojos verdes

- No pongo en duda sus artes sexuales, solo creo que no necesario

Harry Snape trataba de pensar en algo para convencer a su terco y sobreprotector marido. Se sonrojo un poco por lo que iba a decir pero estaba solo embarazado no invalido – Por favor déjeme probar su esencia una vez más, quiero ser consciente de que a pesar del cambio de mi cuerpo yo le provoco tanto placer como para correrse en mi boca – finalizo sonrojado.

Pudo ver como Snape lo miraba como debatiéndose si era lo correcto o no – Odio cuando usa sus artimañas Potter – dándose por vencido el director suspiro, busco una silla y utilizo un hechizo donde hizo que acortaran las patas. Levanto a Harry de la cama y lo sentó en la silla. Se paro delante de el donde su erección quedaba a la altura de la boca del ex horrocrux.

- Oh vaya – menciono el embarazado sorprendido mientras acariciaba el tronco del mayor – esto es nuevo

- Realmente increíble no se le puede nunca compla.. – no termino la frase pues Harry engullo el miembro dando inicio a los roncos gemidos.

Miraba como los nuevos alumnos iban ingresando, empezaba la cena de Hogwarts desde la mesa de profesores pudo distinguir a sus dos hijos que se encontraban en Gryffindor.

Su hijo mayor Sirius James Snape de 15 años era igual a el a excepción de sus ojos que eran idénticos a los de Severus cuando se enojaba todo mundo temía. Su carácter normalmente era tranquilo, respetuoso y cariñoso con sus hermanos.

Su segunda hija Lily Eileen Snape con la edad de 13 años era un vivo retrato de su mamá Lily Potter era una persona muy dulce alguna vez le había comentado su esposo que era como ver a Lily por que no solo se parecía en lo físico sino también en el carácter.

Ambos hijos con talento innato para pociones, duelo de varitas y Quidditch. Sirius era el guardián en el equipo y Lily era cazador.

El tercer hijo era Albus Rubeus Snape de 11 años una copia miniatura de Severus a excepción de su nariz. Era tímido, cauteloso y valiente, cuando sus hermanos mayores necesitaban su ayuda siempre estaba disponibles para ellos. En su opinión Albus era de esas personas que cuando tienes su confianza daría la vida para salvarte. Era bueno en pociones y Quidditch, pero el juego realmente no le gustaba mucho solo lo hacía para jugar con sus hermanos.

El sombrero seleccionador acabo su canción y empezaron a llamar a los de nuevo ingreso de uno por uno, entre ellos su hijo Albus.

- Snape, Albus – menciono McGonagall y el tercer Snape se sentó en el taburete.

Sintió como su esposo e hijos esperaban impacientes al igual que el, pudo ver al sombrero como se movía de un lado a otro sobre la cabeza de su pequeño ya que parecería indeciso. No pudo evitar recordar cuando ingreso al colegio donde hubo dilema entre Gryffindor y Slytherin.

- Ja ya se – se tomo aire y anuncio el sombrero - Slytherin

Una sorpresa general inundo el comedor, ya que la mayoría esperaba que estuviera en Gryffindor. Su hijo fue hacia la mesa de su casa y vio como era saludado de manera frívola por los alumnos.

- Una sorpresa no – dijo Snape sentado en su despacho después de la cena

- Realmente no me lo esperaba – contesto Harry – pero pensándolo bien tu estuviste en Slytherin así que no es de sorprenderse, además es un chico listo lo hará bien en cualquier casa

En ese momento la puerta se abrió dejando ver a una pequeña de 8 años tenia facciones delicadas, piel pálida de ojos y cabello largo ambos de color negro- Papa – dijo la pequeña abrazando al ex horrocrux

- Mi pequeña Minerva – musito el cariñoso padre para levantar en brazos a su cuarta hija.

Su cuarta hija Minerva Isobel Snape al igual que su primer hijo tenía el mismo carácter y los mismo gustos de pociones y Quidditch.

- Minerva ya le agradeciste a Dory, por cuidarte – menciono el director al ver a la pequeña elfina de ojos violetas.

- Lo siento Padre, lo olvide – volteo para ver a la elfina – Perdona Dory, gracias por cuidarme el día de hoy

- Dory, la perdona, Dory esta para ayudar, Dory les puede ayudar en algo más

- No muy amable Dory es todo – respondió Harry

- Dory se retira – y desapareció.

- ¿Cómo te fue hoy? – pregunto el de ojos verdes a su hija.

- Muy bien ayude a hacer la cena– comentaba emocionada Minerva – se parece mucho a pociones solo hay ver la textura y el olor – finalizo muy contenta con su descubierto y se vio una rápida sonrisa en Severus– pero me hubiera gustado estar con tío Hagrid, es muy divertido ir al bosque hablar con las serpientes – dijo algo pensativa.

Algo muy curioso es que sus cuatro hijos podían hablar pársel, cuando derrotaron a Voldemort el no había perdido su capacidad de hablar con las serpientes. Realmente nunca se puso a investigar por que seguía teniendo ese poder, y cuando su primer hijo empezó hablar pársel fue una sorpresa. El matrimonio Snape trato de investigar junto con Hermione al final llegaron a la conclusión de que el alma de Harry absorbió los poderes pero no el alma de Voldemort.

- Por ahora el profesor Hagrid esta ocupado, ya empezaron las clases podrás estar con el en vacaciones de invierno – susurro Severus

- Si padre tiene razón – contesto Minerva- cree que puede leerme el capítulo de pociones que no acabamos ayer

- No veo por que no – quito a la pequeña de los brazos de Potter y la cargo – Vamos a tu cuarto

Harry Snape solo los vio con una gran sonrisa, su familia se volvía loca cuando de pociones se trataba.