Disclaimer: Los siguientes historias se basan en situaciones y personajes procedentes de los de libros Harry Potter que son propiedad de JK Rowling, y varios otros editores, incluyendo, pero no limitado según Warner Bros., Inc., Bloomsbury Books, Libros Scholastic, y Chubasquero Books. Usado como entretenimiento y sin fines de lucro.
Notas: No me odien mi primer fanfic largo una disculpa por los horrores de ortografía y trate de apegarme lo más posible a los personajes
Advertencia:
Slash: Snape x Harry
Mpreg (embarazo masculino)
En la madrugada del 25 de diciembre de 1994 se encontraban en el despacho del director, Dumbledore y el profesor de pociones Severus Snape tomando té, después de estar en la cena por la celebración del torneo de los 3 magos.
- Estas seguro que no quieres un caramelo son deliciosos en esta época
- Por cuarta vez, no gracias
- Pareciera que no te estas divirtiendo, donde quedo tu espíritu navideño
- Enterrado, junto con la tontería de incluir a Potter en el torneo
- Tu sabes que..- en ese momento una luz lleno la habitación, Severus saco su varita listo para contrarrestar quien fuera. La luz poco a poco se apagando dejando ver la figura de un joven y una jovencita y dos niños, dos de ellos con uniforme de Gryffindor y uno Slytherin, la más pequeña solo vestía una túnica de color verde.
- Profesor Dumbledore – cuestiono el mayor algo confundido
- Si, así es– aclaro el mayor analizando con la mirada a las nuevas personas, la más pequeña con cabello negro se aferraba al niño vestido de Slytherin.
- Aclaren porque se encuentran aquí- exigió el ex mortifago
Se vio como el joven se encontraba algo asustado – yo se que es de mala educación responder una pregunta con otra, pero para poder entender en que situación nos encontramos me podrían decir que día es hoy
- Claro muchacho es 25 de diciembre de 1994 – contesto el Dumbledore. Vio como el muchacho palidecía un poco y trataba de mantener el semblante valiente.
- Lo que les voy a contar es algo increíble de creer no somos enemigos se puede decir que unos mortífagos nos mandaron a aquí por error
- Entonces trabajan para mortífagos – interrogo el profesor de pociones con la varita lista y apuntando al grupo joven
- No claro que no- guardo su varita y volteo a ver a los otros dos uniformados de Hogwarts – Albus, Lily por favor guarden sus varitas ya paso el peligro- el profesor de pociones sintió una gran tristeza al escuchar el nombre de la pequeña – Ahora, necesitan saber que nosotros venimos del futuro y por culpa de esa gente terminamos aquí
- Y por que los mortífagos los querrían aquí – menciono el actual director de Hogwarts
- Bueno no es que nos quisieran aquí es solo que ellos atacaron el colegio y mis hermanos y yo tratábamos de detenerlos sin embargo fuimos absorbidos por un portal y aparecimos aquí, si gusta pueden leer nuestras mentes para que vean que todo es verdad.
- Quien no nos dice que manipularon sus recuerdos – reflexiono Snape.
- Severus, por favor, miren siéntese – y con su varita hizo aparecer suficientes sillas para todos alrededor de la mesa de té. La más pequeña se abrazo del mayor y no lo quiso soltar así que ambos sentaron juntos, ella en las piernas del mayor.
- Y dime todo ellos son tus hermanos
- Así es profesor Dumbledore, mi nombre de Sirius y esta pequeña es Minerva
- El mío Lily
- Soy Albus
- Que curiosos nombres- menciono el director.
- Yo más bien diría poco originales – contrarresto el ex mortifago- Son hijos de Potter verdad
- Así es, señor – respondió Sirius
- Pero es la primera vez que escucho que haya un Potter en Slytherin- susurro Snape mirando fijamente a Albus así como también Dumbledore.
- Es que yo no soy un Potter, señor- contesto Albus
- Que quieres decir muchacho – cuestiono el director.
- Bueno, los que sucede es que papa es un mago fértil – dijo Sirius viendo como el director volteaba a ver su futuro padre y luego a ellos. Y vio una chispa en sus ojos ocultos por aquellas gafas de media luna.
Severus Snape no lo podía creer aparte de lidiar con el arrogante hijo de James, ahora también lo tenía que hacer son sus nietos. Por alguna razón no tenia rencor contra la pequeña Lily sin duda era un retrato de su abuela. Pero por alguna razón los otros tres había algo que lo molestaba en especial Albus. Y para colmo ahora resultaba que el niño que sobrevivió le gustaban los hombres.
- Albus, ¿Cuál es la diferencia entre acónito y luparia? – pregunto Dumbledore con sonrisa traviesa. Vio como su profesor de pociones lo miraba como si le hubiera salido un tercer ojo mientras tomaba la taza y la llevaba a sus labios.
- Bueno, acónito y luparia es lo mismo- respondió seguro el menor. En ese momento la taza del maestro de pociones cayo al suelo. Nadie hizo caso al estruendo hecho, los cuatros herederos Snape solo observaban como su futuro padre perdía un poco el color.
- Joven Sirius – dijo quedamente Severus – no ha dicho cual es su apellido.
Por primera vez en su vida tenia miedo esperaba no cambiar el curso de la historia – Snape, mi nombre completo es Sirius Snape – en ese momento su padre salió del despacho.
- Eso si que no se ve todos los días – declaro el director divertido
- Profesor Dumbledore, no le veo lo divertido – dijo Sirius algo enojado
- Bery – llamo el director, en ese momento apareció un elfo de ojos azules
- Llamo señor
- Por favor trae 4 tazas de chocolate caliente, así como galletas y emparedados – Bery desapareció y reapareció con lo pedido
- Bery puede ayudar en algo más
- No muchas gracias- el elfo hizo una pequeña reverencia y despareció – Los voy tener que dejar un momento tengo que buscar un lugar para que estén, ya que es muy peligroso que se encuentren aquí con el torneo de los tres magos no queremos crear más problemas, además no tardare
- Agradezco su ayuda profesor – comento Sirius vio como el director se transportaba- Muy creo que todos estamos hambrientos no dejemos que el esfuerzo de Bery se desperdicie
- Si ah comer – exclamo contenta Lily
El futuro padre Severus Snape trataba de entender que había hecho mal, que era lo pasaba en el futuro, el casado con Harry Potter, nada más que el hijo del hombre que le hizo la vida imposible y aparte con una gran diferencia de edad. Analizo toda su vida buscando algún indicio del por que terminara con el arrogante Potter, pero no encontraba nada.
Lo más probable es que le hubieran forzado a casarse con un obliviate, no había otra explicación lógica. Padre, realmente esa palabra no le traía buenos recuerdos, un suspiro salió de sus labios. Para bien o para mal eran sus hijos y el no se convertiría en otro Tobias Snape. Con decisión salió de la mazmorra para encontrarse con sus hijos.
- Estuvo delicioso – dijo contenta Minerva
Vieron como su padre ingresaba al despacho con semblante más tranquilo y se sentó con ellos en la mesita.
- Señor- comenzó Sirius cuando fue interrumpido
- No creo que haya necesidad de ser llamado de esa manera, ustedes son mis hijos así no creo inconveniente en que utilicen el termino correcto para nuestra relación sanguínea- vio como sus hijos lo miraban algo sorprendidos y luego mostraban una sonrisa realmente esto de ser padre lo odiaba ya que sintió un pequeño calorcillo en el pecho – Y donde esta Dumbledore
Con más alegría el primogénito contesto – Padre, el comento que no es seguro Hogwarts ya que alguien podría vernos por lo del torneo y fue a buscar un sitio donde ocultarnos
El mago de cabellos plateados regreso a la habitación contento por encontrar a la familia Snape reunida.
- Espero que haya encontrado un sitio seguro para mis hijos
El director sonrió – Pues claro, he hablado con Sirius Black
- Tiene que estar bromeando no los dejare con Black antes muerto
- Por favor Severus tienes que entender que la Casa Black es segura y desconocida pocos la conocen y además tanto Siruis como Remus entienden la situación así que estarán encantados de cuidarlos
- Black es un niño grande y Lupin un lobo, no permitiré que mis hijos se conviertan en niñeros y me nie…- se interrumpio cuando otro invitado entraba a la habitación, el origen de todas sus pesadillas.
- Profesor Dumbledore, me buscaba – hablo el de ojos verdes, sin poder evitar ver a los desconocidos
- Como siempre su educación deja mucho que desear, señor Potter – dijo el profesor de pociones- cuando uno ingresa a una habitación debe saludar a sus mayores
Harry lo vio con una expresión enojada para decir – Buenas noches, Señor
- Muchacho acaba de suceder un hecho extraordinario y considero que tienes el derecho a saberlo, por favor toma asiento
- Le sucedió algo a Sirius – pregunto el horrocrux mortificado sin notar que su futuro hijo mayor se tensionaba al escucharlo decir su nombre
- No le paso nada – tranquilizo Dumbledore – como puedes ver tenemos unos invitados y ellos para ser más directos por culpa de un hechizo acabaron aquí, ellos vienen del futuro.
Harry algo escéptico vio a los cuatro desconocidos, pero reflexiono un poco si el había sobrevivido a un hechizo mortal de bebé entonces era probable que la gente viajara en el tiempo - Oh ya veo- lo más curioso es que Snape no hablara por que cuando siempre estaba presenta buscaba la manera de humillarlo.
- Los cuatro son hermanos, y bueno ellos son hijos de Severus- concluyo el mago de cabellos plateados
- Entiendo – realmente no entendía si eran hijos del profesor de pociones que hacía el allí- Profesor siento que hay algo que esta ocultando
Como siempre, mi muchacho tienes razón hay algo que no te he dicho – Dumbledore puso una sonrisa divertida para decir – felicidades Harry eres un mago fértil y eres el papá de estos cuatro niños
El profesor de pociones vio como Potter se quedaba totalmente pálido y ponía cara de asustado y lo escucho de decir – es una broma verdad – vio como Dumbledore negaba y luego lo veía a el como exigiéndole un explicación.
- Señor Potter yo tampoco estoy muy contento de esta situación, sin embargo debieron pasar hechos que están totalmente fuera de mi compresión para que ambos decidiéramos tener hijos- no esperaba menos del hijo de James estaba en completo shock.
- Somos tus hijos tanto odias la idea– hablo Albus en pársel sorprendiendo a los presentes.
Harry regreso a su infancia con los Dursley donde el anhelaba cariño y compresión una familia, sentirse como algo no querido era horrible y triste, sin importar cuales fueras las circunstancias eran sus hijos y los amaría.
- Lo siento hijos es que me sorprendió la noticia – respondió Harry sonriente – así que hablas pársel sorprendente
- Lo heredamos de ti – dijo Albus – los cuatro hablamos pársel
- Bueno así ya no me sentiré tan mal al hablar pársel – exclamo el de ojos verdes – y como llamare a mis futuros hijos
- Bueno yo soy Albus
- Yo Minerva
- Lily – el horrocrux al verla más detenidamente sintió un fuerte sentimiento de nostalgia era el retrato de su mamá.
- Sirius
- Un gusto, su soy su papá Harry Potter, bueno pero creo que eso ya lo deben saber
- Hasta que por fin muestra algo de inteligencia señor Potter
- Padre, ¿Por qué a papá le dices señor Potter si se apellida Snape? – pregunto la pequeña Minerva
- Lo que sucede Lily es que nuestro padres todavía no se casan por eso padre le habla por su apellido de soltero- responde Sirius y observo como sus padres evitaban verse lo más probable por la incomoda información dada, no pudo evitar sentir tristeza al recodar la situación que les esperaba al regresar.
- Así que habrá boda – dijo Dumbledore haciendo enojar a su profesor de pociones.
- Si hay boda o no, no me interesa sin embargo sigo en desacuerdo con su decisión de mandar a mis hijos a casa de Black
- Para empezar también son mis hijos y yo creo que Sirius haría un estupendo trabajo cuidándolos
- Permítame recordarle que usted sigue siendo un adolescente inclusive de menor edad que su hijo primogénito y no tiene la suficiente madurez para saber que es lo mejor para mis hijos
- Son nuestros hijos y le guste o no parecer que ser que en un futuro muy bizarro ambos estamos casados así que deje por favor deje de monopolizar
- Disculpe Padre si difiero con usted pero por ahora nos urge un lugar donde ocultarnos – y vieron como la pequeña Minerva cabeceaba tratando de mantenerse despierta
- Bien entiendo, acepto que se queden en casa de Black solo por que ya es tarde y no tenemos otra alternativa – acepto Snape de mala gana.
-Perfecto vamos a la chimenea – dijo el director.
Decir el momento en que ingresaron en la casa Black fue acompañada por un incomodo silencio. Lupin y Black observaban a los cuatro herederos de la casa Snape con curiosidad, mientras Severus usaba su mejor máscara de hierro y el director se estaba divirtiendo más con la situación.
- Padrino, Remus que gusto de verlos – rompió el silencio Harry
- Harry – dijo alegre el heredero Black para abrazarlo – así que estos son tus hijos
- eres igual a Lily – menciono Lupin a la segunda hija
-Gracias me enorgullece parecerme a la abuela, en realidad ese también es mi nombre Lily
- Mucho gusto soy Sirius y mis hermanos menores Albus y Minerva
- Tienes lo ojos de Quejicus – menciono el animago al ver al heredero Sirius Snape
- Como siempre tu lengua suelta demuestra tu inteligencia – hablo el profesor de pociones enojado
- Buscando pelea Quejicus – grito Black – dame el placer de patear tu trasero delante de tus hijos, no se que le hayas hecho a Harry pero no creas que estoy muy contento con esta situación
- Por favor Sirius cálmate – susurro el hombre lobo
- Estoy de acuerdo con Remus, por favor hablemos como gente civilizada – exclamo Dumbledore
- Gente civilizada, tienes que estar bromeando el es un ex mortífago no confío en el, además tiene la edad suficiente para ser el padre de Harry y me viene con la tontería de que se casaron y tienen hijos
- Ya basta – grito enojado Snape Sirius – no voy a permitir que le falte el respeto a mi Padre – daba una mirada que rivalizaba con la del profesor del pociones, Minerva sollozaba quedamente en los brazos de su hermano mayor al presenciar la pelea- Por ahora me voy a dormir mis hermanos son mi responsabilidad, así que dejen sus discusiones para después – vio como su tío Sirius mostraba una cara de vergüenza – me podrían indicar cual es nuestra habitación
- Claro síganme por favor – contesto Lupin algo cohibido por el enojo del menor.
Una vez retirado los menores comento Dumbledore viendo a Snape – tiene tu carácter
- Pues claro que lo tiene es mi hijo
- Y también el mío – dijo Harry – lo lamento Sirius pero el tiene razón, todos estamos cansados ha sido una noche larga crees que podamos dormir
- Claro síganme – hablo Black
La mañana había llegado y no había podido dormir aún estaba algo sorprendido de que se casaría con Snape. Cuando ingreso al comedor se sentía un ambiente tenso, ni siquiera el suculento desayuno pareciera tranquilizar el ambiente. Estaba sentado Lupin junto a Sirius y enfrente Dumbledore y Snape, sus hijos no estaban.
- Bueno días Harry – saludo el lobo
- Buenos días- contesto – ¿y mis hijos?
- Aún no bajan, deben estar exhaustos – dijo el Director
En ese momento se escucho un estruendo en la parte de arriba de la casa. Los cinco subieron y corrieron en dirección al cuarto de los herederos Snape. El profesor de porciones fue el primero en abrir la puerta pero no se veía más que una luz de color plateada. Sin importar nada ingreso a la habitación seguido por los demás.
Cuando la luz se desvaneció el ex horrocrux vio que ya no estaban en la casa Black estaban en la cámara de los secretos, miro a sus hijos siendo abrazados por una mujer con melena castaña. Y al lado un hombre pelirrojo que no dejaba de observarlo de repente un pensamiento cruzo su mente.
- ¿Ron?
- ¿Harry?
- Padrino, nosotros estábamos en el pasado – hablo Sirius Snape, la mujer también se acerco cargando a Minerva en sus brazos
- Ronald Weasley creo que hemos interferido en el tiempo
