Cap.44 CAMINOS DISTINTOS
Las cosas para Los Cullen cambió radicalmente. Una vez que Edward fue dado de alta y convaleció lo necesario, comenzó a buscar trabajo, sus padres miraban angustiados como Edward se volvía más reservado con el paso de los días. Y el cambio en su carácter fue definitivo. Había días en los que no decía una sola palabra mientras iba de aquí para allá, había días en los que se veía tan melancólico que Esme sufría en silencio.
Las veces que hablaba Alice y él se daba cuenta, se salía de la casa sin querer saber nada de su hermana. Esme buscaba alguna manera de poder reconciliarlos, sin éxito.
Una tarde, después de una llamada corta de Alice, entró Edward en la sala donde estaba Esme sentada en el sillón pensando en sus hijos y lo que tenían que soportar ambos, y ella sin poder remediarlo, Edward vio a su madre tan abatida que fue hacia ella y se sentó a sus pies. Mientras ella sorprendida, movió su mano para acariciar el cabello de su hijo pequeño, tratando de darle un poco de consuelo por todo su sufrimiento, sólo ella y su padre sabía cuando había sufrido Edward en ese tiempo.
—No tienes que salir cuando tu hermana habla, deberías hablar con ella, darle una oportunidad…—le dijo suavemente a su hijo. Edward incomodo, la miró a los ojos.
— Sé que Alice no tiene la culpa, yo empecé todo esto con mis estupideces. Yo provoqué que pasara tanta desgracia con mi familia. Pero me duele que haya sido por Alice por lo que Bella huyó de aquí. No era justo, merecía ser escuchada, si yo hubiera estado ahí, no habría pasado nada de esto. Al contrario, le hubiera pedido perdón miles de veces y haría lo que fuera por que ella me aceptara de nuevo. Pero nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido. Dame tiempo mamá y te prometo que hablaré con Alice para hacer las pases. Sólo dame un poco de tiempo. —Esme rogaba porque ese día sucediera pronto. Asintió y agradeció a su hijo.
En cuanto Edward se había repuesto y una vez habiéndoles pedido perdón a sus padres por lo sucedido, comenzó a buscar a Bella por todos lados. Pero fue una búsqueda inútil. El tiempo que tuvo libre antes de trabajar, se dedicó con ahínco a buscarla, pero ella se había esfumado. Nadie sabía nada de ella y su padre Charlie Swan jamás le diría una sola palabra aunque él le rogara. Para su desgracia, ahora Charles sabía la verdad, y sobre todo, sabía que el padre de Bella lo odiaba como a nadie en el mundo, ya que gracias a él, su hija se había apartado de su lado.
¿Cómo hacer llevadero el tiempo? No pensar. Y el trabajar le ayudó bastante.
Cuando partió a la universidad, fue el momento muy doloroso para los tres. Emmett era el único que se quedaba, prefirió la universidad de Port Angeles que dejar a sus padres solos.
Cuando Edward llegó a al universidad, miró el cielo azul, con un sol radiante que contrastaba con lo sombrío de su corazón. Y se propuso ser el mejor de su clase. Su carrera: Abogado.
Seis años después…
—¡Alice! ¡Alice! Ya te compré el nuevo libro…—decía en francés una joven emocionada mientras Alice salía del cuarto de telas para ver a su mejor amiga y asistente, llevar en las manos el libro que había estado esperando por meses. Al llegar con su amiga, literalmente le arrebató el libro y miró el titulo.
"Deja que el viento mueva las hojas" de Marie Walker. Ese era el libro final de una saga de cuatro libros que la habían maravillado. Y Alice era una fanática de esa autora. Se sentía tan identificada con esos libros.
Su mente retrocedió hasta el día cuando habló con Edward. Ella había temido ese momento.
—¿Edward? ¿Qué pasa? ¿Esta bien mamá y papá?—sólo así podía imaginar que su hermano le hablara, él al despreciaba y tenía razón, aunque no por eso dejaba de doler.
—No, Alice. Quiero hablar contigo, si es que puedes…—ella tragó saliva, a pesar de que un continente entero los distanciaba, sentía que su rostro ardía de vergüenza y dolor al escuchar la voz de su hermano como si estuviera frente a ella.
—Claro que puedo…—aunque no pasó desapercibido que el tono de voz de Alice se apagaba conforme terminaba la oración.
—Creo que las cosas deben mejorar entre nosotros Alice.—Ella se quedó en blanco.
—¿Eso quiere decir que me perdonas Edward?—se hizo un pesado silencio del otro lado, hasta que finalmente habló su hermano.
—No soy mejor que tú, cometí muchísimos errores y tú me habías advertido, y no te escuché. Destrocé mi corazón de la manera más estúpida que hay. No puedo buscar culpables porque yo soy el único.—Eso desmoronó lo poco que tenía Alice de defensa. Ella pensó que la insultaría como esa ocasión, que jamás querría volver a verla, pero esto. Era otra cosa.
—Edward ¡Perdóname por favor! Necesito escuchar que me perdonas, yo no puedo vivir en paz desde ese día. Y sé que tengo más que merecido toda la agonía que he pasado desde entonces, por eso me alejé, porque no quería hacerles más daño. Yo los busqué Edward, te juro que los busqué por todos lados, pero fue imposible dar con ellos.—La voz de su hermano la interrumpió de aquel dique abierto de palabras y sentimientos que era ella en ese momento.
—Basta Alice, no te hace ningún bien todo esto. Yo también los busqué y no los encontré. La perdí, para siempre. Tengo que aceptarlo. De la misma manera que tú has aceptado haber perdido a Jasper. Te perdono, al que no puedo perdonar es a mi mismo.—el silencio se instaló de nuevo. Hasta que después de un largo minuto, ella volvió a hablar.
—Ambos fuimos culpables Edward, y creo que más yo. Ella era como mi hermana, no tenía porqué desconfiar de ella, pero el veneno de los celos es algo que te corroe el corazón, haciéndote sufrir. Y creo que mi castigo es bien merecido. No podré amar jamás como amé a Jasper. Aún lo amo, pero debo seguir adelante. Tú debes hacer lo mismo Edward, mira hacia adelante y busca alguien que te quiera, tú …—pero él no la dejó continuar.
—Si puedes, hazlo tú Alice. Mi corazón es y siempre será de Bella. No importa si no la vuelvo a ver, es imposible querer a alguien más. Espero que estés bien Alice, nos vemos.—y colgó sin dar tiempo de nada a su hermana que se quedó pensando en sus palabras.
Volvió a la realidad cuando su asistente y amiga Mirelle le gritaba emocionada que empezara a leer, la había hecho adicta a esos libros. En eso la voz de Alec la distrajo justo cuando iba a empezar a leer.
Este es el cambio que les había dicho, pero habrá más sorpresas.
ya saben dejen comentarios por favor que eso me hace feliz y no les quita mucho tiempo. Y a mi me motiva a seguir escribiendo. Yo aunque veo que muchas me agregan o ponen como historia favorita, porfis, no les cuesta nada dejar un comentario, sólo eso pido a cambio de mi trabajo, y creo que si lo añaden es porque les gustó. Ojala y se animen que nada les pasará.
Recuerden que TODAS MIS HISTORIAS ESTAN REGISTRADAS, evítense problemas aquellos que quieran plagiar. Sólo se meterían en grandes problemas. No vale la pena, mejor escriban sus ideas y verán que es mucho mejor sus propias ideas, que problemas ajenos.
Mil gracias a: Caresme, Monica Morales,is-lovecullen, krasna v, lizzycullenswan, bellami, mar91, Yopi (sé que tengo varias historias, y a pesar de que voy lenta, no las abandono, me avocó a algunas porque EL TIEMPO así me lo permite, no puedo hacer mas. Siento no cubrir tus espectativas pero hay una vida que vivir acá afuera.) mil gracias por comentar hermosas.
Vayan a Youtube y búsquenme como campanita0088. Ahí encontraran mis videos.
