CAP. 45 PARIS 1a parte.
¿Ya llegó por fin el libro del que tanto hablas?—Un joven muy guapo entró al taller y miró a Alice con ternura. La abrazó por la cintura y depositó un beso en su cuello. Ella se sonrojó y le pidió discreción, ya que había más gente en el taller.
Alec se separó un poco de ella y le miró con cierto reproche.
Eres mi novia, y no estamos haciendo nada malo, sólo fue un beso…—Pero Alice miró hacia el taller donde las mujeres que trabajaban ahí voltearon rápidamente en un afán de que no viera Alice que los estaban observando, mejor dicho "lo estaban admirando", Alec pertenecía a una familia aristocrática y de abolengo: Los Vulturi. Se podría decir que era la oveja negra de la familia, era el hijo más joven, rebelde y aborrecía todos esos protocolos de la aristocracia, con frecuencia se burlaba de ellos, pero no por eso perdía la finura y la elegancia innata en él.
Todas las jóvenes de sociedad deseaban salir con él, pero Alec no se daba por enterado. Llevaba a Alice a sitios concurridos pero no pomposos a los que su familia no aprobaba. Alice sabía que la familia no aprobaba la relación, y ella desde un principio se negaba a salir con él, pero fue su insistencia y su ternura lo que la obligó a aceptar. Después de una cita en un café y después de largas horas de plática, ella se sintió a gusto. A esa salida siguieron varias más. Por insistencia de él, ya que ella tenía el corazón destrozado.
Fue muy difícil para Alec que ella pudiera aceptar, y eso era lo que más le gustaba, ella no estaba encandilada con su fama y fortuna, de hecho la primera vez que le habló fue para insultarlo.
Ella iba caminando por Campos Elíseos con la mirada triste, sola y sin fijarse mucho por donde iba. Las calles concurridas y llenas de vitalidad contrastaban de manera dramática con esa pequeña figura femenina. Él había dejado a pocas cuadras a Josephine, su última conquista, una artista que obviamente solo salía con él por fama. Cuando Alec se cansó de eso, le habló claro y ella enfurecida por ser ella la abandonada le gritó muchas cosas, y los paparazzi aprovecharon esas fotos. Sin ganas de subir al auto, dejó al chofer esperando y comenzó a caminar, ya estaba llegando a la Plaza de la Concordia, cuando vio una pequeña figura que caminaba más adelante, su cabello negro como la noche fue lo primero que llamó su atención, y después su mirada triste acicateó su curiosidad, la joven era muy hermosa, por lo que él deducía no podían ser penas de amores, debía ser otra cosa, como algún viaje frustrado, o la visita inminente de sus padres. Sí que sabía él de eso.
La siguió discretamente hasta que llegó a una cafetería, donde ella se sentó en una mesa algo alejada y pidió un café. Él hizo lo mismo en otra mesa donde pudiera verla. La observó durante un rato y después de ver que nadie llegaba y que ella parecía a punto de llorar, en un descuido ella desapareció, salió a buscarla pero fue inútil, parecía que se había esfumado.
Días después él había olvidado a la chica y paseaba algo pasado de copas por las calles de París. Como iba sin fijarse, chocó con una persona que al parecer estaba levantando algo del suelo.
Cuando apenas iba a abrir la boca para disculparse, una sonora bofetada le cruzó el rostro, mientras un rostro femenino le insultaba.
¿Cómo se atreve degenerado? Si cree que por estar sola no me sé defender, se equivoca —la chica tenía carácter y parecía muy ofendida. Quiso disculparse con ella.
Lo… lo sien… to, no la vi. —Y ella se enfureció más al verlo ebrio.
-¡Borracho estúpido!—le dio un empujón y se fue caminando muy ofendida. Pero Alec también estaba ofendido. Nadie, jamás lo había insultado así. ¿Acaso esa chica no sabía quien era? Él se lo diría y ya vería.
-Un momento… —la chica volteó mirándolo con desdén.
-¿Acaso no sabes quién soy "niña"?—ella me miró y sin fijarse que se acercaba gente, asintió. A lo que Alec se mostró satisfecho. Pero nunca espero lo que le dijo.
-Un borracho, degenerado y altanero, eso es usted. — Y se marchó bajando hacia el metro. Dejando a Alec impresionado por sus palabras. Después de eso, su chofer lo encontró y lo obligó prácticamente a subir al auto, llevándolo a su casa.
Al día siguiente entre las clases y exámenes, Alice percibía que algo raro pasaba, la gente la miraba con intensidad y algunas chicas incluso con ira. Sin embargo ella no estaba para ver nada que no fuera sus libros ya que tenía exámenes ese día.
No quería dejar pasar la semana sin darles un capítulo y como he andado algo atareada, les dejo esto, en cuanto pueda subo el siguiente capítulo. Que tengan un buen fin de semana. Besos
Sabrán de Bella y Jasper en el siguiente capítulo.
ya saben dejen comentarios por favor que eso me hace feliz y no les quita mucho tiempo. Y a mi me motiva a seguir escribiendo. Yo aunque veo que muchas me agregan o ponen como historia favorita, porfis, no les cuesta nada dejar un comentario, sólo eso pido a cambio de mi trabajo, y creo que si lo añaden es porque les gustó. Ojala y se animen que nada les pasará.
Recuerden que TODAS MIS HISTORIAS ESTAN REGISTRADAS, evítense problemas aquellos que quieran plagiar. Sólo se meterían en grandes problemas. No vale la pena, mejor escriban sus ideas y verán que es mucho mejor sus propias ideas, que problemas ajenos.
Mil gracias a:Caresme hermosa, Monica Morales (cumplí hermosa), QueenCmonsteer, Andy Sanchez, Mar91, doris, anita cullen, mil gracias por comentar hermosas.
Vayan a Youtube y búsquenme como campanita0088. Ahí encontraran mis videos.
